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22 de marzo de 2020

LA MISERIA DEL PODER

*Por Eliana Valci

Mientras los gobiernos del mundo piden a sus ciudadanos que se queden en sus casas para resguardase de la Pandemia, y el personal sanitario trabaje hasta el cansancio para combatirla, con la ayuda de otros sectores esenciales; no faltan los vivos que quieren aprovechar la situación para llenarse los bolsillos.

En este ultimo caso, nos centramos en las empresas de salud privadas, que especulan con la vida de las personas. Sabemos que en nuestro país, mientras los dirigentes de todos los estratos, ya sean municipales, provinciales, estatales, sindicalistas, etc., están ofreciendo lugares como hoteles en desuso, para los posibles pacientes infectados por el COVID-19; las prepagas no solo están pidiendo dinero al gobierno para financiarse ante esta crisis, sino que juegan con la vida de sus trabajadores.

Para los que no tengan conocimiento, empresas como Swiss Medical, entre otras, no están respetando en su totalidad las medidas de aislamiento instruidas por el Poder Ejecutivo Nacional, ya que todavía tienen en sus unidades de negocios gente expuesta trabajando, y no hablamos de los médicos, enfermeros, chofermeros, que entendemos que por su profesión lamentablemente tienen que tener por una razón vital contacto con sus pacientes; sino que nos estamos refiriendo al personal administrativo, a los operadores telefónicos, etc.

No obstante ello, también han informado a su personal que serán pasibles de descuentos en sus haberes, aquellos que se ausenten por no tener con quien dejar a sus hijos, violando de esta manera el decreto 207/20. Sabemos que estas personas no se han negado a trabajar, solo que las circunstancias los apremian como a muchos de nosotros, y quizás a algunos nos encuentre en un lugar mas vulnerable que a otros.

El mundo debe seguir girando, si!...pero las reglas del juego cambiaron, estamos ante una emergencia mundial, como para que los oportunistas de siempre, saquen provecho para acrecentar su cuenta bancaria. Todos los comerciante y/o empresarios necesitan seguir produciendo y los trabajadores haciendo lo propio para poder vivir, pero en estas circunstancias tenemos que tener la capacidad humana de ponernos en el lugar del otro; porque no nos va a matar el virus, sino la miseria del alma.

Nuestro país ha pasado y pasa por cosas mucho peores, como la dictadura cívico-militar donde  perdimos a un incalculable numero de hijos y nietos que todavía están siendo buscados; miles de ciudadanos mueren a diario de hambre, en la mas extrema pobreza y por diversas enfermedades por no acceder si quiera al sistema de salud publica.

No se esta pidiendo lo imposible, solo coherencia y solidaridad, porque el verdadero héroe, es colectivo.



*Directora Revista Ida & Vuelta

CUBA: CIENTÍFICAS Y CIENTÍFICOS TRABAJAN EN EL DISEÑO DE UNA VACUNA CONTRA EL COVID-19



El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba cuenta hoy con un diseño de vacuna que pudiera utilizarse contra el nuevo coronavirus Sars-CoV-2 causante de la COVID-19.

El director de investigaciones biomédicas del CIGB, Gerardo Guillén, dijo que actualmente se trabaja en la parte metodológica y de diseño del medicamento.

La ventaja de esta vacuna, radica en que se utiliza la plataforma que tiene desarrollada el CIGB, donde trabajamos con partículas semejantes a virus con gran capacidad de estimular el sistema inmune, subrayó el investigador cubano.

Otra plataforma, precisó Guillén, es por inmunización a través de la vía nasal, teniendo en cuenta que Cuba tiene experiencia pues cuenta con una vacuna ya registrada.

Agregó que al ser la COVID-19 una enfermedad que tiene entre las vías de transmisión la nariz, la referida plataforma posee ventajas para el desarrollo de un medicamento contra el nuevo coronavirus.

El científico detalló sobre la propuesta a las autoridades de China para realizar la vacuna en conjunto con el centro de investigación y desarrollo mixto, ubicado en el gigante asiático.

Dicho centro se ubica en la ciudad de Yongzhou, provincia Hunan, y según Guillén, a raíz de la pandemia, la institución tiene experiencia en el trabajo con el nuevo virus, además de contar con laboratorios de alto nivel de contención.

El investigador cubano también se refirió al nivel de mutaciones del nuevo coronavirus.

En tal sentido, comentó que al mutar, la virulencia puede aumentar o disminuir.

De igual modo destacó la influencia de las etnias, en la que diferentes grupos pueden reaccionar distintos a la enfermedad y a tratamientos.

Sobre las especulaciones referidas a cómo el calor puede disminuir la trasmisión de la infección, el también miembro de la Academia de Ciencias de Cuba, dijo que si bien algunas publicaciones afirman que las altas temperaturas afectan al virus, eso no significa que se elimine.

Hay que hablar con rigor científico, y no se pude especular diciendo que el clima va evitar el contagio de la enfermedad, sentenció el especialista.

Por tal motivo reiteró la importancia de la contribución de la población y observar las medidas de vigilancia y aislamiento para contener la transmisión de la COVID-19.

Datos oficiales reportan la presencia de la enfermedad en más de 146 países y se constatan cifras de fallecidos superiores a las 7 mil 800 personas.

Según datos ofrecidos este miércoles por el ministerio de salud pública de Cuba, en la isla se acumulan 259 estudios sobre la COVID-19, 11 de los cuales han resultado positivos.

(Con información de Prensa Latina)



INSTRUCCIONES PARA EL ALMA EN CUARENTENA


*Por Jorge Giles


*Transformá tu casa en el mejor lugar del mundo. No tendrás otro lugar mejor en estos días.

*No te desesperes. No entrés en pánico. No tengas miedo. Todo pasará.

*No te abandones. Bañate. Perfumate. Ponete lindo y linda para verte vos y para que te miren los que conviven con vos.

*Mirá el cielo cada mañana y cuántas veces puedas, con sol o con estrellas.

*Leé mucho. La poesía es útil para la emergencia y una buena novela te acaricia el alma.

*Escuchá música siempre y no te avergüences de poner varias veces esa canción que tanto te gusta.

*Salí a tu patio, tu balcón o tu terraza. Abrí las ventanas y respira hondo: estás vivo.

*Disfruta de una buena película en tu televisor.

*Recuerda que la radio es una fiel compañía y no te pide mucho.

*Animate a dibujar y pintar, bailar y estudiar como siempre quisiste y no tuviste tiempo.

*Animate a cocinar inventando un plato que lleve tu marca y tu gusto.

*Miralo al otro y a la otra con la que convivís y hacele todos los gustos que te sean posibles, procura que se sienta bien, que sonría al menos cinco veces al día, serás actor, payaso, filósofo; ser compañero en las malas, es ser el mejor compañero, la mejor compañera.

*No difundas ni creas en noticias que no sean las que brindan las autoridades sanitarias oficiales y el propio Presidente. Cumplí con todos los recaudos que ellos y sólo ellos te indiquen. Y no dudes en llamarlos cuando necesites.

*No recibas visitas de nadie, aunque te duela.

*Tu casa es tu refugio y el mío y el nuestro. No te sientas solo. ¡Estamos igual, camarada!

*Y como estamos en Marzo, el mes de la Memoria, me animo y te digo: cuando creas que tocás el fondo de la angustia, piensa que en las prisiones de la dictadura y en los centros clandestinos de detención, nuestros compañeros y nuestras compañeras ni siquiera tuvieron el derecho de mirar el cielo.

CARTA DE ALBERTO A LA SOCIEDAD ARGENTINA: "NADA PODRÁ DEBILITAR NUESTRA LUCHA COLECTIVA"

El presidente anunció la cuarentena obligatoria, que durará hasta el 31 de marzo. "Es una decisión excepcional en un momento excepcional. Nuestra máxima responsabilidad es proteger a la sociedad argentina", aseguró.

Mirá la carta completa del presidente Alberto Fernández, luego de decretar la cuarentena obligatoria hasta el 31 de marzo: 


Querido pueblo argentino:

El mundo atraviesa una amenaza. Y la Argentina también está en riesgo. La pandemia del Coronavirus se expande a gran velocidad en muchos países. Es el problema de salud más grave que hemos tenido en toda nuestra vida democrática. Acabo de decretar el aislamiento social, preventivo y obligatorio para toda la población. Una decisión excepcional en un momento excepcional. Nuestra máxima responsabilidad es proteger a la sociedad argentina. Por eso, después de escuchar a los expertos, las fuerzas políticas, a los gobernadores he decidido: Restringir la circulación. Cada uno y cada una se quedará en su propia casa. Nadie tiene que entrar en pánico.

Necesitamos serenidad. Pero todos deben asumir la responsabilidad de cumplir con la obligación de aislarse. Todos podrán proveerse en los comercios de cercanía de la alimentación, de los medicamentos y de los artículos de higiene y limpieza. Quienes concurran a esos establecimientos deben recordar guardar las distancias mínimas. He decidido adelantar el feriado del 2 de abril, un día tan importante para nuestro país, al 31 de marzo. Ese día culminará un aislamiento temporario que comenzará a las 12 de la noche de hoy. La circulación estará restringida tanto en las rutas nacionales como dentro de las ciudades de todo el país. Sólo se permitirán traslados por cuestiones excepcionales, además de toda la circulación que continuará para garantizar la producción imprescindible, el abastecimiento, los servicios de salud y todos los servicios esenciales. Se mantendrá el transporte público de pasajeros sólo para uso de quienes están exceptuados de cumplir el aislamiento. Se mantendrá el sistema de cajeros electrónicos y el traslado de caudales.

Desalentaremos que la gente se suba a automóviles y circule por la vía pública. Se harán verificaciones y constataciones sobre los motivos por los que cualquier persona o automóvil está transitando. Quien no pueda justificarlo será sancionado. La evolución de la situación será evaluada por expertos, sociedades científicas y el gobierno de modo constante. Nos manejamos con la sabiduría de ese dicho popular que dice: “más vale prevenir que curar”. Todas las medidas más temprano que tarde. En los últimos diez días nos hemos anticipado tomando unas 30 medidas y acciones clave para abordar esta crisis, reducir la velocidad de los contagios, para reforzar el sistema de salud, atender a los trabajadores, jubilados y grupos más vulnerables, proteger a las Pequeñas y Medianas Empresas.

Todas estas medidas también han sido complementadas por disposiciones de intendentes, gobernadores, empresas privadas, organizaciones sindicales, organizaciones no gubernamentales y voluntariado en general, que apuntan a dos frentes prioritarios: garantizar al máximo posible la salud pública de la población. Y mitigar los efectos sociales y económicos adversos sobre la producción. La lucha contra la expansión del Coronavirus tiene en todo el mundo a dos protagonistas: al Estado y a las poblaciones. El compromiso de los ciudadanos y ciudadanas es decisivo, ya que está científicamente comprobado que el seguimiento de las recomendaciones de higiene y aislamiento impactan significativamente en el crecimiento o no de la cantidad de contagios.

En esta pandemia cuidarnos es aislarnos. Reducir al máximo el contacto social y la circulación. Es una lucha contra un enemigo invisible, para salvar vidas. Si la sociedad fuera indiferente ante esta amenaza, según los científicos la mayoría de los argentinos se contagiaría de coronavirus. Ante esta crisis no hay lugar para actitudes individualistas, necesitamos mantener el distanciamiento social evitando salir de nuestras casas. Ninguna medida logrará el impacto que deseamos si no se comprende la necesidad de cumplir las recomendaciones y esta nueva normativa. Ante esta amenaza somos co-responsables. Nuestro destino depende de cada uno. Y de todos. Los estoy convocado a todos a extremar su propia responsabilidad.

Mi propia responsabilidad es garantizar que el Estado cuide la salud y la vida de los argentinos. Por eso, las fuerzas de seguridad harán cumplir estrictamente toda la normativa vigente para proteger a toda la población argentina. Con aquellos que pongan en riesgo la salud de los argentinos, el Estado será implacable. Haré cumplir la ley con rigor para salvar vidas. Seremos muy estrictos en asegurar que cuidamos a nuestra gente. En Argentina todavía estamos a tiempo de evitar que esta pandemia sea incontrolable. Para eso necesitamos el compromiso de todos. El mensaje es claro: menos traslados, menos contagios. Menos contacto, menos contagio. Cuidémonos entre todos y todas. Vamos a ser extremadamente responsables.

El aislamiento implicará un cambio enorme en nuestra vida cotidiana. Desafiará nuestra capacidad de convivencia y permanencia en el hogar. Tenemos un desafío casos detectados suban en los próximos días. Los expertos ya nos informaron que subirán. Pero debemos tener presente que las medidas que tomamos hoy tendrán efectos positivos más adelante. El objetivo es que la pandemia sea gobernable, que el incremento de los contagios sea compatible con nuestro sistema de salud. En ciertos momentos, las batallas parecerán difíciles de ganar. Pueden estar seguros que hoy el Estado argentino asume un compromiso: nada podrá debilitar nuestra lucha colectiva. Nada.

Esta emergencia sanitaria nos exige a los argentinos reconocernos y valorarnos como comunidad. Valorar a los enfermeros, los médicos y todo el personal sanitario que ya está abordando la pandemia. Valorar a quienes con su trabajo construyen nuestros hospitales. Valorar a quienes producen alimentos y quienes trabajan para que haya viandas suficientes para los niños y las familias más necesitadas. Valorar a los miembros de las fuerzas militares y de seguridad que hacen cumplir la ley y cooperan con las tareas logísticas. Valorar a las organizaciones gremiales y empresarias que brindan soporte para incrementar la atención en el sistema de salud de emergencia. Valorar a los comunicadores sociales y a los emprendedores tecnológicos y científicos que están buscando maneras creativas de hacer frente a esta situación inesperada. Valorar a cada uno y a cada una. Cada uno de nosotros depende del otro, del vecino, del comerciante, de los trabajadores del transporte, de quienes hacen trabajos domésticos remunerados y no remunerados. Somos una sola comunidad.

Y vamos a dar esta lucha, vamos a movilizar todas nuestras fuerzas como comunidad argentina. Será una lucha que nos exija esfuerzos, templanza, tolerancia, solidaridad y cooperación. Y mucha responsabilidad. Esta será la prueba más exigente que la Argentina haya tenido en lo que va del siglo.

En esta lucha necesitamos producir cambios culturales. Tenemos que cambiar hábitos. Muchas cosas que disfrutamos, como el mate o el abrazo, las suspenderemos por un tiempo. Y otras cosas que en realidad sufrimos, quizás podemos cambiarlas para siempre. Ahora nos ponemos todas las fuerzas sociales, religiosas y políticas a trabajar juntos para el mismo lado. Sólo la unidad permitirá vencer en este momento. Somos una comunidad. El coronavirus nos ataca a todos, sin distinciones.

Responderemos sin distinciones. Una Argentina unida para enfrentar este desafío. Responsabilidad, solidaridad y comunidad son las consignas. Esta es la palabra de comunicación y encuentro. Esta decisión es fuertemente democrática. Es una democracia que apela a medidas de excepción en base a su propia legislación para estos casos. Es una democracia que une a fuerzas políticas, sociales, gremiales, productivas y religiosas. Es una democracia que une a las autoridades de todas las jurisdicciones. Es la Democracia que busca reducir el daño en el pueblo y salvar la mayor cantidad de vidas posibles.

Esta decisión no es una vacuna, ni una solución milagrosa. Quizás algunos esperan un milagro del estado de emergencia y que todo se resuelva en un minuto, un día, una semana, un mes. Yo no vengo a hacer ninguna promesa imposible ante la emergencia. Nosotros nos apoyamos en el conocimiento de nuestros científicos, los expertos de todo el mundo, la Organización Mundial de la Salud, la información que nos brindan todos los países. Sabemos, como dije, que en las próximas semanas los casos aumentarán. Pero también sabemos que nuestro objetivo es que el contagio no se dispare de modo exponencial.

Nuestro objetivo es que el daño sea el menor posible. Salvar la mayor cantidad de vidas. Y movilizaremos toda nuestra energía y nuestras capacidades para lograrlo. Esta decisión no reemplaza a nuestra lucha diaria, al Sistema Nacional de Salud, a las capacidades de las familias para tratar de limitar el contagio. Será una lucha de meses y estaremos evaluando permanentemente. En el próximo mes hay mucho en juego respecto de cómo va a evolucionar el contagio en el país.

Es una lucha desigual contra este enemigo invisible. Hay un desafío logístico inmenso: tenemos que lograr la mayor cantidad de camas, respiradores, personal médico y paramédico, alimentación, higiene y lugares de albergue para tener los instrumentos que nos permitan combatir esta pandemia global. Las vidas y la salud exigen también atender la economía. Por eso, hemos tomado medidas para apoyar a las empresas más afectadas, para proteger a los trabajadores y a las personas más vulnerables. Vamos a seguir produciendo. Nadie debe entrar en pánico.

Las medidas para reducir el contagio son compatibles con el mantener nuestro abastecimiento y nuestra economía. Además del coronavirus, hay otros enemigos invisibles. El desánimo social frente a una lucha larga. Puede haber desánimo cuando los Presidencia 2020 Año del General Manuel Belgrano del Presidente de todos los argentinos. Me eligieron para ser el primer responsable, en los momentos buenos y malos, de todos los argentinos. Nos aislamos por un tiempo para salvar a cada uno, para salvar a nuestros hijos, a nuestros abuelos. Para salvar a otros.

Quiero confesarles algo. Cuando veo médicos, enfermeros, obreros, trabajadores, profesionales, personal administrativo haciendo esfuerzos para enfrentar esta situación, innumerables veces en estos días he sentido muchas ganas de abrazarlos. No sólo no pude hacerlo, tampoco podré hacerlo pronto. Enfrentemos esto como una sociedad responsable. Sabemos que nos va a golpear. Trabajemos para amortiguar y reducir los daños. Si lo logramos, podremos mirarnos a los ojos, estar orgullosos de nosotros como sociedad y entonces sí, darnos ese abrazo. Somos la Argentina. Y superaremos este enorme desafío que nos impone la Historia.


Fuente: APU

SWISS MEDICAL SE NIEGA A PAGAR LA LICENCIA A TRABAJADORES QUE DEBEN CUIDAR A SUS HIJOS

Una de las empresas pre pagas más costosas comunicó a sus trabajadoras y trabajadores que no abonará la licencia que se deban tomar para cuidar a sus hijos por el cierre de escuelas.

*Por Mirta Pacheco @mirtapacheco1
En épocas de crisis, los grandes empresarios tratan siempre de sacar la mayor tajada y que los costos los paguen las y los trabajadores.

Hoy la empresa de salud Swiss Medical mediante un comunicado avisó a sus empleadas y empleados que a quienes deben tomarse licencia para cuidar a sus hijas e hijos, debido al cierre de escuelas, no le pagarán esos días.

Una crisis de proporciones mayores, histórica, y la empresa de salud más grande del país especula y se niega a pagar esa licencia que está estipulada en la resolución 207/20, artículo 3, del Ministerio de Trabajo.

Con el coronavirus convertido en pandemia, vemos lo que pasa en los demás países: Estados que toman medidas tratando de preservar la ganancia empresarial, mientras la población mundial que trata de cuidarse con aislamientos y otras medidas, comenzó a ver, por si alguien lo ignoraba, la enorme crisis en los sistemas de salud, generada por las políticas que a lo largo de los años, los distintos gobiernos llevaron adelante.

Swiss Medical tenía en 2018, 1 millón de afiliados y 12 mil empleados. Solamente ese año le ingresaron $50 mil millones por sus prestaciones. Su dueño, Claudio Belocopitt, que tiene el 76% de las acciones de Swiss Medical Group –asi se llama la empresa-, posee una fortuna personal de U$S 1 mil millones.

A pesar de esas abultadísimas cifras, tanto de la empresa de salud como de Belocopitt, aparece la rapiña capitalista más vil.

Uno de los primeros en denunciar por las redes sociales esta situación fue el periodista Mariano Martín, e inmediatamente tuvo miles de retuits compartiendo la indignación. Gracias a esa denuncia en las redes, el periodista difundió que otras pre pagas, como Galeno y OMINT, ya habían avisado que tampoco pagaran esa licencia.

Este anuncio de la empresa fue apoyado por Julián De Diego, el abogado de las empresas tanto nacionales como multinacionales y cámaras empresariales.

De Diego, al igual que Swiss Medical no puede ignorar que esa negativa a pagar los días de licencia a madres o padres que tengan que cuidar a sus hijos e hijas se choca hasta con los principios del derecho como el principio de razonabilidad (que determina pautas de conducta que son lógicas y evidentes). Pero claro, las leyes o principios de la “Justicia”, cuando es necesario son pasadas por encima por la misma clase social que las creó, los grandes empresarios.

La empresa pre paga también se apoya en que ese artículo 3 de la resolución, no menciona en forma concreta la obligación de pagar esa licencia.

Un agujero dejado por el Gobierno y aprovechado por la avaricia empresaria, como en este caso.

No estaríamos discutiendo si van a alcanzar los reactivos comprados por el Gobierno, sobre el hecho de que no van a alcanzar los respiradores cuando esta pandemia llegue a su pico en nuestro país, si se impusiera la nacionalización de estas grandes empresas de salud, para integrarlas a un sistema único de salud que pueda dar respuesta al conjunto del pueblo trabajador.

Barbijos, respiradores, kits de reactivos para el coronavirus, camas de terapia intensiva, todos estos insumos médicos tienen que salir de impuestos a las grandes fortunas, como las de Belocopitt.

Ante esta enorme crisis, no puede ser que las medidas de fondo sean aumentar el poder de policía del Estado o permitir que las empresas privadas sigan obteniendo ganancias a costa de la salud de los trabajadores y los sectores más vulnerables.



CUANDO LA “SEGURIDAD” NO ES UN TEMA ESTRICTAMENTE POLICIAL


*Carlos A. Bozzi 


El tema del “Covid19”, ha impactado sobre el mundo entero, como unos de los fenómenos más grandes de los últimos tiempos. A raíz de ello, la sociedad entera, casi ha dejado de tener como prioridad inmediata, el tema de la inseguridad callejera, el femicidio, los choques sangrientos entre bandas de narcos y cuanto otro delito ronda cerca de sus vidas.

Más allá del análisis de las profundas consecuencias económicas que causa la pandemia mundial, interesa en estas líneas, puntualizar el concepto de “Seguridad Ciudadana” y de que estamos hablando cuando hablamos de “Seguridad”, tema que debe indisolublemente ligarse al ataque a la salud que esta sufriendo la población mundial.

La “Seguridad Ciudadana” como bien social, es un concepto que va más allá de la inmediata protección contra el delito, constituyendo la base necesaria para el ejercicio de la libertad, vinculándose directamente a la existencia de un Estado democrático, con el fin de proteger los derechos básicos de las personas, aspecto este presente en las circunstancias actuales. La definición de la “Seguridad”, determina en consecuencia, la política de “Seguridad” a adoptar.

Internacionalmente se ha producido una interesante simbiosis conceptual que asocia la Seguridad con los Derechos Humanos. Desde el año 2003, el Sistema Interamericano, acuñó el concepto de la “Seguridad Multidimensional” en la “Declaración sobre Seguridad de las Américas”.

Naciones Unidas hizo lo propio en el año 2005 en su Cumbre Mundial
que aceptó a nivel global la doctrina de la “Seguridad Humana” y su consecuencia, la “responsabilidad de proteger”. Ambos enfoques, han reinterpretado la preocupación tradicional de la seguridad, centrada en la integridad del Estado, sustituyéndola por la protección a las personas.

Resulta relevante conocer la forma, como internacionalmente fue mutando el foco de interés de la seguridad, determinar la relación que existe actualmente entre seguridad y derechos humanos y precisar qué obligaciones específicas se imponen a los Estados en torno a la “Seguridad Ciudadana”.

El primer antecedente para la redefinición del concepto de seguridad, lo planteó el “Informe sobre Desarrollo Humano” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) elaborado en 1945.

Este Informe, cuestionó la estrechez de una interpretación de la seguridad que, privilegiando la protección del territorio, terminaba desprotegiendo a la población. Planteó que la seguridad, debía entenderse integrada dentro del concepto de “desarrollo humano”, involucrando la protección tanto de las amenazas crónicas, léase, el hambre y la enfermedad, como las alteraciones súbitas a la vida cotidiana, constituidas por el delito y el desempleo.

“En definitiva, la seguridad humana se expresa en un niño que no muere, una enfermedad que no se difunde, un empleo que no se elimina, una tensión étnica que no explota en violencia, un disidente que no es silenciado. La seguridad humana, no es una preocupación por las armas: es una preocupación por la vida y la dignidad humana”.

En el año 2000 el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, instituyó la “Comisión sobre Seguridad Humana”, con el fin de desarrollar el significado de esta nueva noción, que presentó un primer informe titulado, “La Seguridad Humana, ahora”. El documento planteó que la “Seguridad Humana” complementaba la seguridad estatal, al centrarse principalmente en las personas y su forma de vida.

La relevancia actual del concepto de “Seguridad Humana”, en el ámbito interno, consiste en que, al centrar su atención en las personas, refuerza la finalidad del Estado de Derecho que consiste en prevenir los peligros, que puedan afectar la salud y el derecho a la vida de la gente.

Como consecuencia, se consideran riesgos para la seguridad humana, todos aquellos que puedan perturbar la tranquilidad de las personas, visión que NO se centra solamente en el delito urbano.

En octubre de 2003 la Conferencia Especial sobre Seguridad de la OEA ratificó este enfoque multidimensional en la “Declaración sobre Seguridad de las Américas”. El nuevo concepto de la seguridad, trasladó la preocupación por la supervivencia del Estado, a la protección de la integridad de las personas, lo que incluía principalmente su salud.

Algunos autores remontan la justificación positiva de la “seguridad” como derecho humano a las primeras declaraciones históricas en este sentido. Sin embargo, el ordenamiento jurídico internacional no reconoce, expresamente y de forma generalizada, el derecho a la seguridad de las personas, frente a las amenazas sociales o interpersonales.

Sólo el sistema interamericano contempla en el “Informe sobre Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos” de fines de 2009, producido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que podía deducirse con propiedad, que existía una obligación estatal de brindar seguridad a las personas y que en un sentido amplio, ello incluía el deber del Estado por la Salud Pública.

En conclusión, la pandemia del “Covid19”, ha mostrado que la problemática de la “Seguridad”, no se reduce exclusivamente a la función policial, ni a su ejercicio, pues un cúmulo de factores, muchísimas veces desatendidos, son los que impactan sobre la vida de los ciudadanos y la protección de sus derechos.

Nadie hubiese imaginado en estos tiempos, que podía tener un castigo penal, por poner en riesgo la salud de otras personas. Y que una actuación desaprensiva en este sentido, afectaba los Derechos Humanos de los integrantes de la sociedad.

Más allá de lo técnico de estas líneas, lo que se trata de explicar, es que la responsabilidad del Estado en estos momentos, puede afectar ciertas garantías o derechos de algunas personas, en aras a su función esencial de proteger el derecho a la vida de toda la sociedad, sin que ello implique violar sus Derechos Humanos. Restricción, que muchas veces, no será aceptada pacíficamente por algunos.

Y en especial, ejerciendo su control administrativo, sobre las redes comerciales, siempre ávidas de obtener ganancias desproporcionadas, en la distribución de básicos elementos sanitarios o alimentarios. Es más, la intervención del Estado en esta problemática, esta demostrando la importancia de su injerencia en la “Salud Pública”, en contraste con el accionar del complejo medico-empresarial, más centrado en sus réditos económicos, que en la salud general de la población.

Este suceso actual, nos enseña a entender en toda su amplitud, que el concepto de “Seguridad Ciudadana”, no esta exclusivamente ligado a un tema estrictamente policial.




*Docente

Centro de Altos Estudios en Especialidades Policiales

Caeep.- Sede Mar del Plata.

“Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos”

EL CORONAVIRUS ERES TU: MEDIOS Y MIEDOS


La imagen de Natalie Portman en V de Venganza.

*Por Claudia Acuña


1.

Estamos viviendo tiempos insólitos que nos obligan a soportar pruebas imposibles. Y a superarlas o morir. No sólo a la Humanidad, sino a los gobiernos, ya sean progresistas, comunistas, neoliberales, fascistas: a todes y cada uno. Leemos en estos días tremendos, por ejemplo, la noticia de que el primer ministro de Inglaterra, Boris Johnson -el único que hasta ahora había decidido no ordenar medidas drásticas- recibió un informe del Imperial College of Science Technology and Medicine de Londres que pronostica que el número de muertos en ese país puede rondar las 20 mil personas, pero de no tomarse acciones de “aislamiento social” superará el millón. Hasta hoy los muertos en ese país suman 55 y los infectados, 1.543, pero ante la difusión de este informe, la ciencia no le dejó ni dudas ni opción. https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/coronavirus-inglaterra-boris-johnson-nid2344244

Leída esta noticia desde este lejano sur azotado por el glifosato, el dengue y la deuda externa, entre otras pestes, es lógico recordar las lecciones de un científico como Andrés Carrasco, quien nos enseñó a reconocer la diferencia entre la que llamó “la ciencia digna” y la tecnocracia corporativa. ¿Cómo distinguirlas en momentos así? No podemos: esa es la realidad. Y eso significa que hay una opacidad tal que nos permite imaginar la escena del Primer Ministro británico recibiendo el informe como si se tratara de un capítulo de Black Mirror, o –y, mejor dicho, al mismo tiempo- analizarla como una advertencia oportuna y certera. Estamos en un momento en donde el acceso a la información está monopolizado, controlado e imposible de chequear con fuentes nobles, sociales y globales. A ciegas, nos queda lo que siempre nos salvó: la reflexión crítica y responsable. Y la memoria, que nos ayuda a vislumbrar el porvenir.

No hizo falta leer informes del Imperial College , por ejemplo, para movilizarse en todo el planeta durante el año pasado para reclamar acciones urgentes para salvar a esta Tierra de esta forma de producir desastres. Lo que nos pasa, lo advertimos de las formas que pudimos. No alcanzaron, pero fueron contundentes y aunque tener razón no nos pone a salvo, al menos nos protege de la indiferencia, que es el único remedio que ahora nos queda para salvarnos.

2.

El Presidente de la Nación, Alberto Fernández se reunió ayer en la Casa Rosada con empresarios de medios de comunicación. ¿Qué medios? La noticia informa que de la reunión participaron Jorge Fontevecchia (Perfil), Daniel Hadad (Infobae), Daniel Vila (América), Fernán Saguier (La Nación), Jorge Rendo, Martín Etchevers (Clarín), Marcelo Figoli (Grupo Alpha), Alberto Pierri (Canal 26), Víctor Santa María (Grupo Octubre) y Francisco Fascetto (Popular). A ellos el Presidente les pidió colaboración para comunicar la necesidad de que “la mayor cantidad de gente se quede en su casa” durante los próximos días. https://www.pagina12.com.ar/253378-el-presidente-se-reunio-con-empresarios-de-medios

Los que no fueron convocados somos los medios que hemos logrado sobrevivir al virus del monopolio informativo, gracias al sostén cotidiano de lectores y audiencias que nos abrazaron en momentos que nos condenaban a obedecer o morir. La invisibilización de esta forma de comunicación no atada a ningún otro interés que no sea el social es un síntoma y una noticia. El síntoma es el mismo que se manifiesta cuando leemos que las medidas económicas y paliativas de esta crisis que anunció el gobierno no incluyen a la mitad productiva del país, esa que sobrevive infectada por el monotributo, el empleo en negro, la changa, la precarización, la venta en el espacio público y la economía social, y que nos permitió resistir a décadas de crisis de los mercados “formales” que son, finalmente, los que sostienen a este sistema que apesta.

¿Nos informan así que no hay botes para todos en este Titanic?

¿Lo que nos queda entonces es clamar “botes para todes”, o empezarlos a producir?

¿Cómo?

No lo sabemos.

Como ante cada crisis, estamos condenados a crear las opciones que el sistema no es capaz de producir.

Esa es la noticia.

3.

Estamos viviendo un experimento social sin precedentes, que nos obliga a recluirnos en casa y eso significa que aquellos que no tienen casa, o que conviven con una multitud o con un golpeador, o aquellas a las que el hambre no les da esa opción –como bien lo planteó la activista travesti Violeta Ríos Alegre en su carta el Presidente-, por poner solo algunos ejemplos, no están a salvo. La pregunta es de qué.

También significa que no sabemos ni imaginamos todavía qué consecuencias sociales tiene la repetición del término “aislamiento social” en un país que desafió dictaduras y crisis económicas con los pies, en la calle y a puro abrazo. El término “aislamiento social” es algo a cuestionar, no a repetir. Porque si de lo que se trata es de cuidarnos, lo que estamos haciendo al no salir ni producir encuentros, es un acto de “protección social”, de comunión, no de aislamiento. La lucha contra el fascismo está en los matices, nos advierte María Galindo, desde la experiencia boliviana, que tanto nos infecta, por cercana, por querida y por aleccionadora sobre el arte de sobrevivir a los genocidios, ancestrales y actuales.

4.

No tenemos antecedentes de un encierro obligado y global, pero sí una imagen que nos viene del arte, que siempre advierte y salva. Es la escena de Natalie Portman en la película V de Venganza, cuando la obligan a estar en una celda, con hambre y terror. No lo sabe, hasta que lo advierte: la celda está abierta. ¿Cuándo, cómo y por qué se dio cuenta? Lo que vivió en el encierro lo hizo posible. Sin esa experiencia, de aislamiento, pero también de conexión profunda con los demás, no fue capaz de salir de allí, transformada. Quizá sea eso lo que tengamos que ganar con esta prueba: perder los miedos.

Es en esa película, justamente, donde nos aclaran:

“¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estás buscando un culpable, solo tenés que mirarte al espejo. Sé porque lo hiciste, sé que tenías miedo”.

La pregunta es a qué temer.


*Periodista, autora de No estás sola, fundadora de lavaca.org



Fuente: LA VACA