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28 de julio de 2019

LOS INVISIBLES


*Por Eliana Valci


"El Pez nunca descubre que vive en el agua. De hecho, como vive inmerso en ella, su vida transcurre sin advertir su existencia. De igual forma, una conducta que se normaliza en un ambiente cultural dominante"

Michel Foucault


En la actualidad la mayor parte de la población se ha vuelto invisible ante los ojos del poder, pero sobre todo aquel compatriota que ha caído en desgracia, y no tuvo más opción que adoptar la calle como su "hogar".-

Basta con observar, no ya la actitud del gobierno de turno, que sabemos que además de ser totalmente indiferente y se molesta porque todavía existe gente solidaria que encima se auto-convoca en el Club de la contra; sino de los transeúntes que esquivan la mirada o aceleran el paso, por si aquella persona que se encuentra en situación de calle les llega a robar.-

Acá no solo está en juego la crueldad de un Estado ausente, sino de los malditos estereotipos sociales, donde se encasillan a las personas por su condición social, económica o sexual.-

Dejamos de ser personas, para ser cosas que pueden ser rotuladas (rico, pobre, indigente, gay, etc, etc, etc.), porque como no se entienden o mejor dicho no se quieren comprender, es mas sencillo etiquetarlos; como si en vez de ser seres humanos fueran categorías de cosas que pueden "encajar" en tal o cual descripción. De esta manera es como nuestro medio ambiente nos vuelve invisibles, porque lo simple aparentemente se vuelve complicado.-

Sin embargo, las personas que pernoctan o viven en  las calles existen! (como todas las demás, claro); con sus corazones deshechos y sus miradas vacías, ausentes de cualquier tipo de esperanza, porque son los marginados, los olvidados. Solo son noticia cuando sucede algo tan trágico como la muerte.-

¿Es necesario llegar a los extremos para visibilizar una situación o grupo de personas?, lo cierto es que no, porque la realidad es palpable, pero... ¿por qué no somos capaces de observar y ver lo que sucede a nuestro alrededor?, porque negar lo que sucede y culpar a otros, siempre es mas sencillo que hacerse cargo de que algo está mal.-

Aquí está el quid de la cuestión, sino somos capaces de advertir los hechos que suceden frente a nuestras narices, nunca vamos a poder transformar nuestro entorno y continuaremos naturalizando la existencia de todo tipo de desigualdades sociales.-

Si realmente queremos una Patria Justa, Libre, Soberana e Inclusiva, tendremos que empezar por reconocer el caos social en el que estamos viviendo, porque no es normal que haya aumentado la desocupación, la pobreza, la indigencia, etc.; porque esos son datos duros de la realidad que se plasman en vidas que son destruidas por un sistema que nos quiere invisibles.-



*Directora Revista Ida & Vuelta

POBREZA SIN TECHO: "LA CALLE ES UNA MIERDA TAMBIÉN CUANDO NO HACE FRÍO"


El cronista Roly Villani recorrió San Telmo de noche, el barrio porteño con más gente durmiendo en la calle. La exclusión, la solidaridad estacional, la red de paradores alternativos, el derecho a la ciudad y la ley de protección que no se aplica por una decisión más ideológica que financiera. El 15% de lxs sin-techo de Buenos Aires cayó en la vía pública en lo que va del 2019: esta es la pobreza que se acerca.


Mientras las Fuerzas Armadas desfilaban en Plaza de Mayo para las autoridades nacionales en la celebración del 9 de Julio, la Policía de la Ciudad reprimía a pocos metros de allí, en el Obelisco, a personas en situación de calle. En rigor, impidieron que las organizaciones que trabajan sobre el derecho a la vivienda se instalaran una carpa para protegerlos del invierno. Un derroche de simbologías que había empezado una semana atrás, cuando el estadio de River abrió sus puertas con el mismo objetivo y la noticia dio la vuelta al mundo. En ese caso, el oficialismo dijo que la del club era una acción oportunista. Unos días antes, la muerte por frío de Sergio Zacariaz, un hombre que dormía en la calle a pocos metros de la Casa Rosada, había encendido la chispa de la indignación popular y el gobierno dijo entonces que el hombre había muerto por negarse a recibir ayuda.

—¿Sabes lo que nos duele y nos molesta? Mirame a los ojos. Que vengan corte ahora que hace frío—dice Ariel. Estamos en la esquina de Tacuarí y Estados Unidos, son las once de la noche del viernes 5 de julio.

Hace un rato, en conferencia de prensa, los realizadores del último Censo Popular de Personas en Situación de Calle anunciaron que encontraron 7251 personas y no 1000 como dice el Gobierno, sin techo en CABA. Ariel repite la frase “mirame a los ojos” cada vez que está por decir algo importante. Se le hizo costumbre que pasen y ni lo miren. “Estamos en el horno pero con frío.” Ariel se ríe de su propio chiste.

—Se acerca gente con cosas calentitas y está bien —dice—. Pero estar en la calle es una mierda también cuando no hace frío—. Los demás están de acuerdo. Los demás son Caterina y los hermanos Diego y Miguel. Diego está acostado sobre unos cartones y no se va a levantar en las casi dos horas que me quedé conversando con ellos.

—El otro día se murió un amigo nuestro de un paro cardíaco. Gonzalo. Se nos murió en la plaza. Mirame a los ojos. Se murió y todavía no hacía frío —dice.

—¿En cuál plaza? —pregunto.

—En la del subte —contesta Caterina.

Es la plaza breve de Independencia y 9 de Julio. Me acuerdo que la Red Solidaria informó que durante la ola de frío hubo cinco muertos en el país, y uno era de San Nicolás. Chequeo el dato: era de la localidad bonaerense de San Nicolás, no del barrio poteño. Gonzalo no fue incluido en la lista por no morir de frío.

Caterina me habla en un idioma extraño porque es de madre italiana y padre brasileño. Mezcla acentos y palabras. Vivió hasta los once años en Río de Janeiro y me cuenta que fue paquita de Xuxa. Antes tenía el pelo largo y mirá ahora, se lamenta. Tuve y destuve, dice. Repite la frase. Que tuvo y destuvo.

—Tuve cuatro hijos, pero en un accidente de moto se murió mi hija más grande. Yo tuve desprendimiento de retina y por eso no veo nada de este ojo. Me deprimí y me vine a la calle.

Caterina es la única mujer de la ranchada y, mientras hablo con ella, no puedo evitar pensar que este grupo reproduce a nivel micro la proporción de mujeres en situación de calle que encontró el censo popular: cerca del 20%.

—A mí no me violaron —sigue Caterina sin que se lo pregunte—. Tengo mi marido pero no puedo vivir con él porque es millonario y yo no —agrega—. Los demás le hacen chistes. Ella se enoja pero un poco se ríe.

En CABA, el 80% de la población en situación de calle son varones, el 19% mujeres -40 de ellas están embarazadas- y el 1% restante (42 personas) pertenece a la comunidad travesti trans.

—Que haya más hombres en la calle tiene que ver también con los estereotipos patriarcales —explica Florencia Montes Páez, integrante de la Organización No Tan Distintas—. Las mujeres cis tardan mucho más tiempo en quedar en la calle porque se habilita toda una red familiar que lo evita. Se las refugia por la idea de fragilidad. Pero la mayoría de las pibas que están en situación de calle escapan de escenas de abuso intrafamiliar o de violencia dentro de esas mismas redes de contención.

No Tan Distintas coordinó hasta hace pocos meses el Centro de Integración Frida, primera institución de esas características para mujeres en situación de calle. Ese espacio continúa ahora coordinado por sus fundadores del Proyecto Siete, y No Tan Distintas impulsa proyectos de vivienda, trabajo y activismo feminista en el Gran Buenos Aires. “En el caso de la población trans, la cantidad relevada fue relativamente poca. Eso se explica porque las compañeras tienen una trayectoria muy fuerte en organización popular. En condiciones precarias logran sostenerse. Y también es cierto que muchas se dedican al trabajo sexual y los censistas no las identifican habitando en la calle sino trabajando”, agrega Montes Páez.

El Segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle (CPPSC) se llevó a cabo entre el 25 y el 28 de abril de este año por varias docenas de organizaciones. Ochocientos voluntarios barrieron la Ciudad de Buenos Aires con un método de búsqueda y registro que era respetuoso con la voluntad de las personas censadas, pero a la vez consistente y de alta calidad metodológica. Quienes lo llevaron a cabo conocían la realidad que se estaba mapeando. Los números del censo fueron ampliamente difundidos: 7251 personas que viven en la calle. Poco más de la mitad aceptaron ser encuestadas, y de ellas, 1461 afirmó que es la primera vez que está en esa situación. De ellos, casi 900 dicen que se quedaron sin casa por haber perdido el trabajo.

Pero este censo popular es la foto. Hay una historia atrás que también explica bastante cómo se llegó hasta acá. Es la historia del incumplimiento de la Ley 3.706, sancionada en diciembre de 2010 por la Legislatura porteña luego de una enorme lucha llevada a cabo por buena parte de las organizaciones que llevaron adelante el censo. El Ejecutivo porteño, encabezado entonces por Mauricio Macri, vetó esa ley unos meses después de sancionada. Vetó el artículo 5 que dice “El derecho a la Ciudad es definido como una atribución de libertad sobre el uso igualitario y no discriminatorio del espacio público, su uso y disfrute y el derecho al acceso a los servicios por parte de todos los habitantes, conforme los principios constitucionales”.

Con el veto, el macrismo se reservaba el derecho de sacar del espacio público a cualquiera que quisiera dormir ahí. Porque esa era la política que impulsaba en ese momento y a la que nunca renunció, aunque fue suavizando el tono. Las organizaciones aceptaron ese veto parcial, porque estaban interesadas en que se aprobara el resto. Sobre todo, la parte de la ley que dice que el presupuesto asignado al sector debe basarse en “un relevamiento anual de las personas en situación de calle o en riesgo a la situación de calle con información desagregada que posibilite un diagnóstico y fijar políticas puntuales para los distintos subgrupos”. Es decir, que debía ajustar el presupuesto a la cantidad de personas que encontrara. La ley se publicó en el Boletín Oficial. Pero nunca se ejecutó. Por eso, las organizaciones tomaron en sus manos la realización del Censo. El primero se hizo en 2017 y había encontrado 4394 personas.

—Si se aplicara la Ley este desastre no se habría provocado —dice Manupela. O Manu, como lo conocen todos en el Monteagudo, donde vive. Lo encuentro seguido en las movilizaciones porque es periodista, trabaja en radios comunitarias. Cada vez que me lo cruzo, me recuerda que la pasión por el periodismo le surgió en los talleres que hicimos en 2013.

En el año 2012 llegué al Centro de Integración Monteagudo para hacer una nota. Trabajaba entonces en el diario Tiempo Argentino y olfateaba que podía haber una historia importante ahí: me habían dicho que era un hogar de y para gente sin casa. Administrado por ellos mismos. Me quedé un año dando un taller de periodismo en el que se generaban los contenidos de la revista Nunca es tarde, escrita íntegramente por gente en situación de calle. Además escribí no una sino seis o siete notas sobre el tema. Una de ellas decía: “Hasta el 2001, Horacio Ávila vivía en una casita en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Era tapicero, tenía una mujer y dos hijos. Había laburado toda su vida, igual que su padre, de quien heredó el oficio. Cuando el gobierno de la Alianza se fue en helicóptero por el techo de la Casa Rosada y sobrevino la crisis más grande de los últimos cincuenta años, los que estaban menos preparados fueron los que más sufrieron. Horacio Ávila se fundió. Tuvo que vender las herramientas para pagar varios meses de alquiler atrasado de la casita y el resto se lo dio a su esposa para que se fuera con los chicos a vivir a Córdoba, a lo de sus viejos. Y con las monedas que tenía, se vino a la Plaza Congreso. Era la primera noche de lo que iban a ser seis años en la calle. Yo tuve un colchón más grande que Horacio, pienso. Y ése es todo el chiste. Yo también me fundí en el 2002, pero tuve a mis viejos, tuve amigos y tuve parientes que me prestaron una casa. Que me dieron changas para hacer unos mangos hasta que remontara. Yo era, yo soy, de clase media. Horacio no tenía tanto, no lo tuvo. Por eso terminó en la calle.”

Escribí eso en 2013. Tampoco podía saber que la historia iba a repetirse y que iba a poner a prueba nuevamente el colchón de mi pertenencia a la clase media. Hace más de dos años que estoy sin trabajo fijo. Tuve tres amigos propietarios que me prestaron su casa o me la alquilaron en condiciones de amistad. Y, en definitiva, siempre tengo la casa de mi vieja. Pero ¿cuántos tienen esa red? Y una pregunta más inquietante. ¿Cuánto aguantará la red?

Estando en la calle, Horacio se organizó con otras seis personas y llamaron a esa organización Proyecto Siete. Inicialmente, trataban de que la policía no les pegara más. No les pegara tanto. Después empezaron a pelear por subsidios y más tarde, en una de esas volteretas que pega la política, Proyecto Siete terminó administrando el Monteagudo con pautas bien distintas de los Paradores del GCBA: la cama que cada persona ocupa no la tiene que pelear cada noche, está abierto las 24 horas y las tareas de limpieza y administración la llevan adelante los propios usuarios. Esta pequeña enorme diferencia hace del lugar algo muchísimo más amable que los dispositivos oficiales. Pero también hace que el Monteagudo tenga una tasa impresionante de reinserción. Conocí no menos de quince personas —algunos de ellos eran parte del taller de periodismo— que, luego de una temporada en el Monteagudo, pudieron alquilarse una pieza, una casita. Porque la certeza de tener una cama donde dormir cada noche, un techo y un plato de comida sin mendigarlo, es el más poderoso reestructurador de la vida. Siempre que haya una economía en movimiento, claro. Por eso los paradores, con su lógica de reinicio cada tarde, generan clientes. No reinsertan a nadie.

—No voy a los paradores porque los conozco —dice el flaco que se hace el remiso para darme su nombre. Está junto a unas ocho personas en la Recova de Irigoyen. La mayoría de ellos está acostada. Son las diez de la noche del sábado. No hace tanto frío como el jueves y el viernes pero hay gente en cada ranchada repartiendo bebidas calientes, guisos. “Es por lo de la tele”, me explica el flaco. Lo de la tele debe ser la noticia de la muerte de Sergio Zacarías.

— Los paradores son una mierda, tenés a los policías que te verduguean hasta las dos de la mañana, no podés llevar tus cosas, se arma un ambiente muy tumbero, hubo casos de violaciones. Mirá, es muy fácil: si fueran mejor que dormir en la calle yo no estaría en la calle.

Agarro por Paseo Colón y encuentro a Fabián, que está solo en la recova frente a la plaza de la Aduana. No quiere juntarse con más gente. Tiene unos modales muy amables y tranquilos. Tiene 41 años y es de Mar del Plata. Su madre es abogada. Hace unos años tuvo una pelea fuerte con el padre y no puede, dice, volver a su casa. Trabajó de su oficio de herrero en Buenos Aires hasta que, hace tres años, cerraron la herrería. Se fue cayendo y un día no pudo pagar más el alquiler. Tiene un colchón semilimpio, bastantes frazadas y una pila de discos de vinilo. “Los encontré en un container -me explica-. Voy a ver si los vendo en San Telmo mañana”.

Sigo por Paseo Colón hasta Independencia y por esa hasta Tacuarí. En casi todas las cuadras hay ranchadas. Y en todas las ranchadas hay gente acercándoles bebidas calentitas o comida. ¿Por qué el gobierno elige confrontar y decir que ésto no existe? Por el mismo motivo que hicieron los bancos de la vía pública con diseños anti siesta y pagaron por ellos más de lo que invierten en los paradores. Por el mismo motivo que el 9 de julio reprimieron a las organizaciones que instalaban una carpa y nos tiraron gases a los periodistas que cubríamos el episodio.

El dirigente del Movimiento de los Trabajadores Excluídos Juan Grabois estaba el 9 de julio en el Obelisco. Me dijo: “Hay un sector que, a pesar de estar explotado directa o indirectamente, no es funcional al proceso de acumulación, es molesto. Y la estrategia del capital es una política de exterminio. Porque permite despoblar lugares que valen más por su riqueza inmobiliaria que por la posibilidad de explotar mano de obra. Si pudieran, nos matarían”.

¿Cómo explicar, si no, la falta de aplicación de la Ley de Protección de los Derechos de las Personas en Situación de Calle? Una ley aprobada, renegociada y publicada en el Boletín Oficial. Una ley que habría evitado el estallido de esta indignación y que, según Cecilia Segura, Presidenta de la Auditoria General de la Ciudad, demanda solo el 2% del presupuesto porteño. “Los fondos están —dice Segura—. El motivo para no ejecutarlos es ideológico, no económico.”

Llego, finalmente, a Tacuarí y EEUU. Diego sigue acostado sobre los cartones. Caterina me saluda desde lejos. Miguel duerme y Ariel no está.

—Vino el BAP —me dice Diego, y me muestra juguitos en sobre, galletitas y saquitos de mate cocido. El Buenos Aires Presente es el equipo del GCBA que hace recorridas por la ciudad para atender a las personas de la calle.

—Estuvieron bien. —le digo.

Diego se ríe.

—Estar bien es otra cosa, amigo.

—Por lo menos no quisieron pegarnos para que nos vayamos —dice Caterina.

Uno de los grandes éxitos del macrismo es que en toda esta indignación social, con la apertura de los clubes de fútbol para dar alojamiento incluida, no se mencionó a la sigla UCEP. Salvo en algún posteo perdido en las redes o en la cabeza de alguna persona memoriosa, la Unidad de Control del Espacio Público, la primera política de Macri para el sector quedó silenciada. En noviembre de 2009, entonces Jefe de Gobierno, Macri anunció que la UCEP sería disuelta y sus empleados redistribuidos en otras áreas. Intentaba acallar el escándalo surgido en la causa tramitada en el Juzgado Nacional en lo criminal 49 y denunciada por la Defensoría del Pueblo, periodistas y vecinos por “ejercer violencia física y verbal contra indigentes y sustraerles sus pertenencias”. En ese proceso se demostró con filmaciones que los integrantes de la UCEP despejaban los espacios a las piñas y patadas, de noche y quemaban las pocas pertenencias de los pobres. El propio Macri estaba muy complicado por su responsabilidad en la creación de la banda parapolicial, pero el juez de instrucción Facundo Cubas cerró la causa en plena campaña del 2015, meses antes de que Macri ganara las elecciones. Sin embargo, la contundencia de las pruebas era tal que el magistrado dejó procesados a varios funcionarios. Entre ellos, a Fabián Rodríguez Simón.

Si la UCEP les quemaba los colchones, ¿es tan ilógico que unos vecinos hayan querido prenderle fuego directamente a los indigentes en Mataderos? La lógica de responsabilizarlos por haberse caído de un sistema que los expulsa no es nueva. “Una noche de 2004, cuando dormíamos en el Spinetto, nos despertamos porque Corcho se estaba prendiendo fuego — cuenta Horacio Ávila poco después de la presentación de los datos de censo— . Esas cosas pasaban pero no se denunciaban porque la UCEP y la policía metían miedo todo el tiempo.”

La actividad económica se redujo un 4,6% en los primeros cuatro meses del 2019 con relación al mismo período del año anterior. El empleo privado registrado cayó en los últimos ocho meses en forma consecutiva, según los informes que publica la Secretaría de Trabajo en base a los datos del Sistema Previsional Argentino (SIPA) de la Afip. Los datos oficiales dicen que, desde enero, cerraron 43 empresas por día. Quizás, para quienes tienen que medirla, la pobreza pueda pensarse como un límite del cual se está de un lado o de otro. Pero para quienes la padecen o la empiezan a padecer, la pobreza es más como un gas que se instala de a poco. Vas recortando cosas como quien respira el gas sin darse cuenta. Para que te asfixies falta bastante y quizás no te asfixies nunca del todo, pero el gas está. El 53% de las personas encontradas en la calle por el censo empezó a vivir en la vía pública a partir de 2016. Y de ese porcentaje, el 30% vive en la calle desde este año. Esa es la pobreza que se acerca. Es una de las variables que explica la repentina indignación masiva.

Ya no hace tanto frío, pero la noche de este sábado de julio está cargada. Son las dos de la mañana y Diego se ríe porque una cucaracha salió corriendo de abajo del colchón. Caterina dice que le da risa eso porque se fumó un porro. Él lo niega.

—Yo no me drogo —dice Caterina—. Yo tuve y destuve. Cuando tenía, le daba mucho a la gente que vivía en la calle. Ahora espero que me den.




EL FRÍO NO PUEDE SER






Cómo ríen los niños


tan sutiles como suspiros

cuando escuchan y no tienen oídos para el lamento

espíritus disueltos en el aire

juegan y juegan en la vereda

mientras sus padres hacen equilibrio

sobre una cuerda destemplada

quizá algo quede en la memoria.



Cómo recuerdan el futuro los niños

sus memorias custodian el silencio

de sus cunas cercanas

recuerdan el recuerdo que aflora

cuando los tambores redoblaban

y el arrorró se llenaba de callada voz

como si dentro de la música existiera

un silencio oculto por lo que vendría.



Cómo sueñan los niños

el murmullo de la alegría del bosque

donde no existe el final del caer

sus lenguas les pertenecen

su lenguaje es de los viejos abuelos

su todo llega parcial

llama que quema en la oscuridad

del adelantado despertar.



Como retienen los niños

cuando la boca cocida se llena de voces

sus deseos de abrir los oídos atentos

como si fuera una espera

frente a un ejército de ruidos necios

ante la merma de hechos ladeados

que siempre impiden la llegada al puerto

en ojos mirando hacia otro lado.



Cómo berrean los niños

ante el mutismo del no saber

agolpándose en el no regreso

el abrigo está vacío

la vereda es muy fría

la pancita cruje

mientras el sol siga cayendo

habrá una voz escondida en el silencio.



“A nuestra vida la han cambiado”.





Juan Disante



NUESTRO HOMENAJE CON CARIÑO Y ADMIRACIÓN A LA ABANDERADA DE LOS HUMILDES


EVA PERÓN, EVITA, EN EL ANIVERSARIO DE SU PASO A LA INMORTALIDAD



*Por Diego Carbone


María Eva Duarte de Perón nació en Junín, (otros historiadores dicen que en Los Toldos, provincia de Buenos Aires), el 7 de mayo de 1919. Falleció en Buenos Aires, a los 33 años, el 26 de julio de 1952, conocida como EVA PERÓN o simplemente como EVITA, actriz y política argentina. Se casó con Juan Domingo Perón en 1945 y tras la asunción de este como Presidente de la Nación Argentina al año siguiente, Duarte se transformó en primera dama. 

EVITA, se convirtió en la "abanderada de los humildes", en la defensora de los derechos de los necesitados, los ancianos, las mujeres y los niños, y dejo su vida en esa labor. 

Enfermó de un mal incurable, que no lograba hacer claudicar su voluntad ni sus fuerzas para trabajar por "sus gracitas". El 18 de julio de 1952 entró en coma por primera vez y el 26 de julio murió. Tras su muerte la CGT declaró tres días de paro y el gobierno estableció un duelo nacional de 30 días. Su cuerpo fue velado en la Secretaría de Trabajo y Previsión hasta el 9 de agosto, cuando fue llevado al Congreso de la Nación para recibir honores oficiales, y luego a la CGT. 

Evita escribió dos libros en sus últimos años, "La razón de mi vida" en 1951 y "Mi mensaje" en 1952.
Eva Duarte de Perón recibió numerosos honores, entre ellos el título de Jefa Espiritual de la Nación, la distinción de Mujer del Bicentenario, la Gran Cruz de Honor de la Cruz Roja Argentina, la Distinción del Reconocimiento de Primera Categoría de la CGT, la Gran Medalla a la Lealtad Peronista en Grado Extraordinario y el Collar de la Orden del Libertador General San Martín, la máxima distinción la argentina. Se han producido además numerosas películas, musicales, obras teatrales, novelas y composiciones musicales sobre Eva Duarte de Perón.


VOLVERE Y SERE MILLONES

"Yo he de volver como el día 
para que el amor no muera 
con Perón en mi bandera 
con el pueblo en mi alegría. 
¿Qué pasó en la tierra mía 
desgarrada de aflicciones? 
¿Por qué están las ilusiones 
quebradas de mis hermanos? 
Cuando se junten sus manos 
volveré y seré millones.".

José María Castiñeira de Dios, 1962


EVA

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.
Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.
Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?
II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.

Poema de Maria Elena Walsh, (1976)




MARIA EVA DUARTE DE PERÓN, SIMPLEMENTE EVITA, LA ABANDERADA DE LOS HUMILDES, LA QUE DEJO GIRONES DE SU VIDA POR SU PUEBLO,,, EVITA PERÓN, PRESENTE...!!! UNA INMORTAL POR DERECHO PROPIO...!!!

PODRÍAN SANCIONAR A UNA ESCUELA CHAQUEÑA POR ENARBOLAR UNA BANDERA CUBANA




Aunque no está permitido que una bandera extranjera sea enarbolada en una escuela de Chaco, tampoco hay sanciones para quienes no cumplan esa legislación. El izamiento de la bandera nacional argentina junto con la insignia cubana en la Escuela Provincial de Gestión Social N° 2 del barrio Emerenciano, en Resistencia, Chaco, durante un acto en el que se homenajeó al Che Guevara, despertó la crítica del ministro de Educación de la Nación.

El pasado 20 del actual, esa escuela, de 500 alumnos, que tiene a la figura de Guevara como emblema, cumplió el acto por el Día de la Bandera, del que participó Juan Martín Guevara, hermano del revolucionario nacido el 14 de junio de 1928, que había presentado en la biblioteca local su libro Mi hermano el Che.

Según videos que se difundieron en las redes sociales, el acto estuvo centrado en Guevara. Varios alumnos vistieron guardapolvos rojos, símbolo de la revolución, y llevaron prendedores con la imagen del argentino fusilado en Bolivia en octubre de 1967. Hasta el atril de los actos oficiales lleva su imagen.

Ayer, el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro , criticó que en esa escuela se exalte la figura del Che. «Lo único que tiene que ver con la Argentina es que nació en Rosario. En 1964, la Asamblea General de la ONU le preguntó si en Cuba se fusilaba y él contestó: ‘Hemos fusilado, estamos fusilando y seguiremos fusilando’. Estamos hablando del fusilamiento de prisioneros, no de un combate, y esto es un acto criminal venga de donde venga. Una persona que admite que fusila gente es un criminal», sostuvo en declaraciones radiales.

Desde Chaco, el subsecretario de Relaciones con la Comunidad Educativa, Edgardo Pérez, que tiene a cargo las escuelas públicas de gestión social, rechazó la crítica de Finocchiaro hacia Guevara y recordó que «varias escuelas del país llevan su nombre». En efecto, al menos hay cuatro estatales: en Córdoba, en Concordia, en Berazategui y en la ciudad de Buenos Aires.

Pérez admitió a LA NACION que izar la bandera de Cuba junto con la Argentina es «un caso sin precedente» y que «hay un hueco en la normativa» sobre si corresponden sanciones por ese hecho, que está siendo analizado.

Pérez defendió las escuelas de gestión social al recordar que son 14 en la provincia, dispersas en zonas vulnerables y autorizadas por la ley de educación nacional. Significan el 2% de la matrícula de Chaco, con 7798 alumnos. En 2018, añadió, cumplieron con «los 190 días de clases» porque «los docentes no hacen paros».

SOBRE EL IZAMIENTO DE LA BANDERA CUBANA EN EL BARRIO EMERENCIANO



El izamiento de la bandera cubana en el barrio Emerenciano,el ultimo 20 de junio del corriente año fue noticia nacional. Los motivos fueron varios, y diversos, pero me gustaría destacar lo que pienso de sus repercusiones y sobre todo de lo que nos mostró simbólicamente dicho izamiento.

Cuando hablamos de SOCIALISMO, y de REVOLUCION , hoy con el avance del capitalismo parecería hasta una utopía difícil de concretar, como un sueño setentista, con cero probabilidades de concretarse. Vemos muchos que se “dicen” de “izquierda”,con la figura del CHE, en todas partes que ante este hecho también quedaron atonitos, y hasta con un silencio cómplice ante el vendaval de enojos de los macristas y aliados ideológicos del capitalismo que no dudaron a salir a enfrentar con dureza el hecho. No paso lo mismo con los ciber militantes que callados, ( no todos) legitimaron el discurso de la derecha

Nuestro movimiento practica la SOLIDARIDAD, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder”., según Eduardo Galeano. En esta sociedad , cruel, desigual, injusta, violenta, visceral, inhumana, deshumanizada, aparecemos nosotros en la zona Sur del gran Resistencia, de la provincia del Chaco, en una escuela que incluye educando,que construye diariamente sueños,entre educandos y educadores, allí aparece la BANDERA CUBANA, junto al hermano de Ernesto Guevara, y para colmo con la bandera Argentina, las dos en un pie de IGUALDAD.

No fue para menos el enojo del poder de turno, donde a horas del hecho, comenzaron a lanzar los misiles contra la isla “cubana”ahora conocida como barrio Emerenciano. Ya no eramos un sueño difícil de cumplir, ya no eramos pura utopía, ya no eramos, unos locos quilomberos que se ponen la remera del CHE, ERAMOS, la escuela que reivindico al socialismo , ante un mundo que venera el capitalismo,

El izamiento no solo mostró ideología real,SOCIALISMO, dejando evidenciado que otro sistema es posible, sino que también mostró con rigor la explotación de los medios de comunicación manejados por las multinacionales estadounidenses

Al igual que la teoría del Sexto Continente alerta de las alarmantes desigualdades que la sociedad del conocimiento ha traído consigo en una sociedad donde el poder del capital avasalla cuanto se pone en su camino, el SOCIALISMO DE LA BANDERA CUBANA, denuncio la falta de libertad y pensamiento en un país como el nuestro , ARGENTINA, donde el avasallamiento de nuestra soberanía por los ESTADOS UNIDOS es tomada como algo normal y hasta aceptado por empresas de comunicación y por un sector social de la población, que no termina de identificar a su verdadero enemigo que los sumerge en la crisis económica.

La belleza del pensamiento como bandera, mostró claramente ,como el miedo nos gobierna. Esa es una de las herramientas de las que se valen los poderosos,que la pusieron en acción contra un acto donde la PATRIA GRANDE volvía a tener cuerpo,cara, color, olores,formas, ya que era tremendamente humana. Así también se valieron de la otra herramienta , la ignorancia, donde en nombre de formas y protocolos de años luz, la mentalidad mitrista aparecía exigiendo sanción a nosotros ,los insurrectos ,que se atrevieron a desafiar las formas preestablecidas, e izar un sueño donde ambas naciones, soberanas se unieron en un solo grito, bajo un mismo cielo celeste y blanco.

Se derribo un muro y al estilo de EDUARDO GALEANO tomando sus palabras vimos que : “El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar…”

Por tanto el retrato resultante del izamiento de la bandera cubana y sobre todo de nuestros hechos futuros de seguir sosteniéndola , determinará nuestras vidas .

Mediante la fuerza de la palabra y el pensamiento, se destruirá, ladrillo a ladrillo los espejismos que la voracidad capitalista impone en esta sociedad impersonal y carente absolutamente de valores morales, una hiena que solo busca su sustento cueste lo que cueste y arrase a quien arrase en sus objetivos. Por ello la presencia de la bandera CUBANA junto a la ARGENTINA, en este momento preciso de nuestra historia se hace más necesaria que nunca. La lucha no será fácil, pero más cierto es que fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos, y lo hicimos convencidos de somos parte de la historia que vendra.

Esta en nosotros, seguir construyendo socialismo real, sin miedos. Hoy es una necesidad, solo el tiempo que es un fiscal insobornable ( dicho clásico de Emerenciano), nos seguirá mostrando la realidad, y ante la misma, la necesidad de estar convencidos del camino que tomamos, junto al pueblo.

Ojala el ejemplo de la BANDERA CUBANA en el BARRIO EMERENCIANO, se multiplique y seamos millones, de seguro cambiaremos la historia.


HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.



Marcela Verónica Acuña

Agrup. Mujereas al Frente del Movimiento Socialistas Unidos Emerenciano.

NADA ERA VERDAD, EN AQUELLA CRISIS DE INCERTIDUMBRE


A 42 Años de la “Noche de las Corbatas”


*Por Carlos A. Bozzi


El 6 de julio del corriente año 2019, se cumplen 42 años del suceso que fue bautizado como la “Noche de las Corbatas” y a casi medio siglo del hecho, es seguro que las generaciones actuales, ignoren en que consistió.

Por eso, vale la pena recordar que entre la tarde del 6 y la madrugada del 13 de julio del año 1977 fueron secuestradas en Mar del Plata por Fuerzas Militares del Estado Argentino, once personas, siete de ellas abogados del foro local.

La lista incluye a los letrados Norberto Centeno, Salvador Arestín, Raúl Hugo Alaiz, Camilo Ricci, Carlos Aurelio Bozzi y Tomás José Fresneda. Las otras cinco personas fueron José Verde (abogado de la Asociación de Empleados Judiciales) y su esposa, María de las Mercedes Argañaraz de Fresneda -embarazada de 4 meses y de cuyo bebe aún no se tienen noticias - Maria Esther Vázquez de García y su esposo Néstor Enrique García Mantica. De todos ellos, solo José Verde y su esposa, Camilo Ricci y Carlos Bozzi sobrevivieron a aquel trágico suceso.

La magnitud del operativo, conmovió profundamente a los vecinos de la ciudad de Mar del Plata, no solo porque los afectados eran reconocidos profesionales locales, sino porque también demostró a la ciudadanía, que la tan mentada “guerra contra la subversión”, mas que un hecho de armas, era una cruel depuración ideológica, que afectaba a todo aquella persona reputada como sospechosa al régimen instaurado el 24 de Marzo del año 1976, por el solo hecho de disentir con el mismo.

Mucho tiempo después, se tomó conocimiento, que en realidad, la operación, había comenzado el 22 de Junio del mismo año de 1977, en la ciudad de Neuquén, cuando ese día efectivos de la Delegación Local de la Policía Federal Argentina, privan ilegalmente de la libertad, al abogado laboralista Jorge Roberto Candeloro y su esposa, Marta Hayde García, quienes de inmediato son trasladados a Mar del Plata. El letrado afectado, siempre había ejercido su profesión en dicha ciudad y a raíz de amenazas a su vida, había buscado refugio en el sur del país.

También, posteriores investigaciones llevadas a cabo por la Justicia Federal de Mar del Plata, lograron establecer que tanto el matrimonio Candeloro, como el matrimonio Fresneda y los abogados Centeno, Alais, Arestin , Ricci y Bozzi, fueron recluidos en un antiguo radar semi subterráneo, ubicado en la Base Áerea de la ciudad balnearia, centro clandestino de detención, conocido como “La Cueva”. En ese caso, operaron Fuerzas del Ejército, asentadas en el Grupo de Artillería Antiaérea de la Zona ( AADA 601- Gada 601)

En cuánto al matrimonio Verde y al matrimonio García, secuestrados en conjunto el día 13 de Julio de aquel año 1977, operaron Fuerzas de la Marina, asentadas en la Base Naval de Mar del Plata, según lo testimoniado por el propio abogado Verde, ante la Justicia Federal de esa ciudad, detalles ambos que aún no han sido debidamente esclarecidos.

Hasta el presente, casi medio siglo después, no hay noticia alguna sobre el destino de los abogados secuestrados. Solo dos hechos: el cuerpo del Doctor Norberto Centeno, autor del Proyecto que culminó con el dictado de la “Ley de Contrato de Trabajo”, apareció sin vida, con signos de haber sido sometido a crueles torturas, el día 11 de Julio, en el kilómetro 22 del Camino Viejo a la localidad de Miramar y aunque el cuerpo del Doctor Jorge Candeloro, nunca se encontró, la Jefatura del Gada 601, reconoció en un documento judicial, que fue abatido por esa fuerza militar, el día 28 de Junio del mismo año 1977.

El mega operativo, tenía un claro sentido: disciplinar un grupo social, representado por una profesión, la de abogado y en especial, la del profesional dedicado a la defensa de los intereses de los trabajadores.

En la época en que acontecieron estos sucesos, el Derecho Laboral, era considerado como una tendencia a politizar el mismo derecho, en un enfrentamiento ideológico contra la fuerzas de la producción. Se lo estigmatizaba como un arma de la lucha del trabajo contra el capital. La conclusión era obvia: eliminando físicamente a quienes ejercían esa rama del derecho (Caso Centeno, caso Candeloro) o desapareciendo a otros, se infundiría el terror en la profesión y se paralizarían la defensa de los derechos de los trabajadores.

Por aquellos años, el mundo, había comenzado a transformar sus estructuras políticas, económicas y sociales y el trabajo en sí, como valor humano, comenzaba a quedarse sin protección y por ende, también el trabajador. De ahí, que se trataba de destruir el andamiaje ideado por el Doctor Centeno, con su proyecto de “Ley de Contrato de Trabajo”, más tarde plasmado en la ley 20.744.

Existen ciertas similitudes, entre el escenario de los años 70 y el actual, en cuánto a la ofensiva de ciertos sectores políticos hacia los abogados laboralistas, acusándolos de incrementar con sus demandas, el costo empresarial, constituyendo esto, un escollo al progreso económico del país.

Se agita el discurso de la necesidad de una reforma laboral, que obviamente no pretende efectuarse a través del poder de las armas de fuego, sino a través del poder de esa entelequia que se llama “mercado”, poder presente desde hace varios años en la política argentina, no solo como un votante más, sino como el elector con mayúscula.

Por un lado, no se entiende que se pretende reformar, si mejores salarios, mejores condiciones de trabajo, mejores jubilaciones, mejores obras sociales o un sometimiento del trabajador a los vaivenes de una economía en turbulencia, donde sus derechos, no son más que discursos llenos de pretextos.

Adunado a ello, se instala dentro de la democracia representativa, un elector más: el mercado, causante de casi todos los males que sufren los argentinos desde hace décadas. El elegido por el pueblo, también debe tener la aceptación del mercado, sino el país se hundirá en el abismo.

Ante los problemas sociales, casi siempre creados por el mismo Mercado, proponer más Mercado para solucionarlos, no es una decisión acertada. Es que el mundo del capital, siempre encontró un camino por sobre los intereses del trabajador, ofreciendo un salario tan respetable, como el infierno, manteniendo una postura reticente en hacerse cargo de un mínimo costo, en la transformación de las estructuras sociales.

Asistimos actualmente a un retroceso absoluto en la toma de decisiones por parte del Estado, que ha dejado el manejo político y económico de las cuestiones esenciales a su función, en otras manos.

¿Qué capacidad de ejercer su poder de regulación y control territorial de manera independiente, tiene un Estado, cuando los niveles de empleo, el equilibrio fiscal, su política de salud, su crecimiento real, la ocupación laboral y la misma desocupación, dependen de las decisiones de grupos de empresas, que tienen o no, su asiento en el territorio nacional o no miden de la misma manera, el interés general de la sociedad?.

Se despiden personas, como si fueran objetos descartables, que se usan y se tiran, todo ello, producto de una operación matemática de suma y resta, que siempre resta, hacia el más débil. La palabra RENTABILIDAD, se ha convertido en UN Dios Supremo, que se encuentra por encima de la vida de aquellas las personas y sus familias, que dependen de un trabajo.

Sabemos que desapareció el capitalismo industrial, transformándose primero en capitalismo especulativo-financiero y posteriormente en puro capitalismo virtual. Desaparecieron profesiones enteras, las fábricas se robotizaron y los empresas implementaron el uso de sistemas informáticos. Desapareció el concepto tradicional del “trabajo”, como valor intrínseco a la persona humana, naciendo el concepto del “excluido”, sujeto, que quedó expulsado de todo sistema, categoría de menor rango a la del “explotado”,. Es hoy, el certificado de defunción, de lo que anteriormente se conocía, como “puesto de trabajo”.

Aquellos sucesos del año 1977, que aún no han podido ser suficientemente esclarecidos, sin lograr encontrar a los responsables directos de la desaparición de los letrados afectados, deben entroncarse con la realidad actual, en cuánto al matiz ideológico que los generó. No solo desaparecen personas, por la fuerza de las armas, también desaparecen personas, por el accionar del “mercado” y de un sistema económico impiadoso.

Nada era verdad, en aquella crisis de incertidumbre, atravesada por todos los afectados en “La Noche de las Corbatas”. Y hoy: ¿algo es verdad?.



*Abogado

Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”.