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6 de noviembre de 2015

ENTRE EL AMOR Y EL ODIO

*Por Eliana Valci

Por si hay gente que no se entero, todos los extremos son malos. La vida no es tan lineal, siempre hay matices.

En eso consiste la democracia, en poder convivir armónicamente entre los matices. Sin embargo, nuestro "yo pasional" o "mas visceral", si se quiere,  hace que nos paren en una u otra punta, como si se tratara de una telenovela en la que por un lado están los que se aman y por el otro los que se odian.

No obstante ello, en el medio aparece el miedo como el actor malvado de la historia, el cual se lo insertan a la gente a través de su retina y sus oídos.

Hay que detenerse a pensar un poquito; en toda historia hay alguien que lo hace, o por lo menos quien lo intenta.

Si bien no se puede tirar todo el fardo a uno o a otro, también hay que tener un tanto de criterio. Uno tiene que considerar si en su vida individual y colectiva quiere retroceder o seguir progresando, ya que todo es posible, porque como dice el dicho"...sobre gustos, no hay nada escrito..."

Es muy loco querer avanzar, pero actuar en contra de uno mismo, optando por una modificación que al menos en el inconsciente se sabe que va a llevar al punto cero. Y a esto ultimo me refiero, como si rebobináramos la historia de la humanidad y partiéramos del big bang, donde exploto todo y se produjo un gran caos.

El caos, la confusión y el sensacionalismo, generan miedo en la gente, sobre todo en aquellos que viven a las corridas, que ven varias veces la misma noticia durante el día sin percatarse de ello, justamente porque no se detienen a observar y pensar que generalmente las informaciones son repetidas.

Otra cosa diferente, es ver un archivo, que nos puede ayudar a saber si alguien mantuvo su linea de pensamiento a través del tiempo o si se desdijo totalmente.

Por eso vuelvo a repetir, hoy pierde el que no reflexiona, el que se deja llevar por los espejitos de colores y no por los hechos concretos, al que lo ponen de uno u otro lado de la trinchera como si se tratara de una guerra.

En el medio nos encontramos los ciudadanos; nosotros somos los que tenemos el poder y el derecho para decidir como queremos que sea el destino de nuestra Patria.


*Directora Revista Ida & Vuelta
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