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4 de abril de 2013

FRANCISCO I O LA CONTINUACIÓN DE JUAN PABLO II POR OTROS MEDIOS (CAMBIANDO EL CONTEXTO)

*Por Raúl Isman

"El matrimonio gay es una movida del Diablo".
Francisco I antes de su nombramiento.

El PAPA argentino, Francisco I, viene a cumplir el proyecto del poder mundial para disputar el consenso de la sociedad, especialmente de los pueblos. No solo se trata de sustentar posiciones contrarias al matrimonio igualitario, o contra el aborto, ampliamente difundidas por el obispo Bergoglio, sino de gestar una conciencia de disciplinamiento hacia el orden contemporáneo, reaccionario, de dominación transnacional.

Julio Gambina. Economista y dirigente político argentino.

El nuevo Papa es argentino y eso desparrama temores y preocupaciones entre muchos de sus compatriotas. Quizás, porque lo conocemos más de cerca que a cualquier otro de los candidatos a suceder a Ratzinger y sabemos de sus tenaces posiciones contra la ampliación de derechos civiles y su dudosa actuación bajo los años de la dictadura. Nada que lo distinga demasiado de sus colegas. Por esos antecedentes, parece anunciar un papado en el que ninguno de los énfasis tradicionalistas serán omitidos. Perseverancia se anuncia en las condenas a las derivas del cuerpo y las heterodoxias del deseo, también en la exclusión de las mujeres del sacerdocio y en la negación del derecho al aborto.

María Pia López. Socióloga Argentina.

Introducción

En las siguientes líneas se desarrollará con mayor extensión el análisis desplegado el día del nombramiento del obispo tanguero en el papado, que puede consultarse desde http://www.redaccionpopular.com/articulo/habemus-papam-tres-notas

El año 2012 no resultó propicio para la gerusía y el monarca gobernantes en el Estado Vaticano. Las infidencias blanqueadas por el mayordomo papal Paolo Gabrielle dieron alimento a los massmedia (los "serios" y "los sensacionalistas"), al tiempo que demostraron palmariamente que llamar a la citada corte de tonsurados portavoces del espíritu santo (si es que existiere dicho integrante trinitario) puede ser visto, en el mejor de los casos, como una cruel ironía. Y en el peor como un sádico castigo al pueblo creyente. La posterior renuncia papal quedó remachada de modo evidente como manifestación de impotencia benedictina para disciplinar a la omertá de frailes y obispos gays que contradecían el discurso oficial católico acerca de tal minoría sexual, de poner un límite siquiera a las violaciones desbocadas en todo el orbe contra niños (muy peculiar lectura del dejad que los niños vengan a mi, atribuido al nazareno) y de poner aunque mas no fuere algo de claridad en los muy oscuros manejos del Instituto de Orden Religioso (I.O.R., el Banco Vaticano), continuador a su vez de aquella otra entidad financiera denominada Ambrosiano; que provocó consiguientemente que su administrador (Roberto Calvi) se columpiara con una soga anudada a su cuello en un brumoso puente londinense; en accidentado viaje al paraíso garantizado por sus desinteresados servicios a la curia bancaria. Los bancos papales ni siquiera arañan los mínimos standares internacionales en términos de controlar el origen de los fondos. Así, tráfico de armas, de estupefacientes, redes de prostitución globales, las mafias itálicas pueden ser la fuente de habitual para el financiamiento vaticano. ¿Puede extrañar que haya sido nombrado para manejar el "Banco Central Papal" el alemán Ernst von Freyber armador de buques de guerra (¿ y para que los olivos, señores obispos?)?Todo ello (y mucho más que no trasciende mediáticamente) resultaba una carga más que dura, un verdadero vía crucis para un fatigado octogenario en tránsito a la novena década de su reaccionaria vida. En política es frecuente hablar de los fusibles que saltan ante una crisis. En la medida que el Vaticano es un peculiar estado (por ejemplo, carece de ciudadanos que habitan allí y formularen reclamos frente al poder político) les caben las generales de la ley, sólo que el fusible que saltó es la máxima cabeza del estado. También hemos desplegado un análisis anterior de la salida del papa alemán que puede verse desde http://www.redaccionpopular.com/articulo/la-abdicacion-papal-sexo-mentir...

Los pontificados de Juan Pablo II y Nazinger vinieron para cerrar la apertura reformista en lo teológico y en las prácticas eclesiales iniciada en el Concilio Vaticano II (por ejemplo, la misa se decía ¡en latín! hasta comienzos de los ´60). De tal modo, el tandem polaco-germano se propuso comprometer mucho más a la Iglesia con los poderes y lo peor de este mundo, en extraño corolario de la doctrina Agustiniana de la ciudad celeste y la ciudad terrena. A la primera el obispo de Hipona le reservaba las mayores virtudes. A la segunda todos los defectos. Conviene retener dicha imagen porqué recurriremos a ella varias veces en nuestros análisis. Un ejemplo es la soberbia y complicidad de J.P.2 en ocasión que Arnulfo Romero, obispo mártir de El Salvador, concurrió a la ¿Santa? Sede para transmitirle al pontífice sus vivencias acerca del genocidio sufrido por su pueblo y la documentación respectiva. El polaco no lo recibió y lo mando en una audiencia masiva a arreglarse con los militares, que luego lo asesinaron y ametrallaron al pueblo que lo lloraba en su velatorio. ¿Donde está la ciudad celeste y la terrena en este caso?

De la J(uventud).P(eronista).
a Francisco I

El 13 de marzo de 2013 la gerontocracia vaticana escogió por primera vez en su historia un papa no europeo. Se trata del arzobispo argentino Jorge Bergoglio, quien asumió bajo el nombre de fantasía de Francisco I. Habida cuenta que a los franciscos en el mundo de habla hispana suele llamárselos "Pancho", "Paco" o "Pacho" no faltará mucho para que el nuevo pontífice sea conocido como Panchito de las tinieblas, por algunas razones que detallaremos a continuación, sin la mínima pretensión de agotar el tenebroso prontuario del prelado (se sospecha que fue cómplice del robo de bebés durante la feroz dictadura argentina que se desarrolló entre 1976 y 1983, por ejemplo). He aquí una nueva rugosidad en términos de ciudad celeste y ciudad terrena. Mientras que para la mayoría de la jerarquía y otros sectores pertenecientes a la Iglesia Argentina, los pretorianos genocidas construían "la ciudad de dios"; que incluía derramamiento de sangre "purificadora" como dijera un obispo de infausta memoria, fuera de la vista de las personas comunes se desarrollaba un infierno (ciudad terrenal) de torturas, asesinatos, robo de bebes y de los propios cuerpos de tantos martirizados, que fueran arrojados en el océano y el Río de La Plata desde aviones militaresy cuyos pilotos recibieran oportunamente bendición y consuelo sacerdotal por sus “servicios a la patria”. Durante el tiempo que desempeñó la presidencia de la Conferencia Episcopal Argentina (2005-2011), el nuevo Papa condenó sin concesiones toda búsqueda judicial de la verdad y el correspondiente castigo y jamás concedió audiencia alguna para las madres y abuelas. Tal vez porqué una investigación seria desenmascararía su complicidad. Cuando se presentó a declarar como testigo, lo hizo con cara(dura) de yo no fui y se limitó a responder con evasivas. Para ver el testimonio acceder desde http://www.youtube.com/watch?v=u8EoFlIbDPw

Al nombrar a Bergoglio, el estado vaticano se puso en total coincidencia con sus peores tradiciones y antecesores en el trono romano. Por no hablar de etapas demasiado antiguas (los operadores sacerdotales que colocaron a la naciente iglesia como aliada del imperio latino y luego fundamento teologal de la opresión feudal), un hilo de coherencia histórica vincula al Papa Julio II (1443-1513 y en el trono entre 1503 y 1513, jefe de una banda de "condotieri" algo parecido a los parapoliciales de la época) con PIO XII (pontífice cómplice del nazismo entre 1939 y 1958). El listado es incompleto por demás y cuenta con obispos militantemente engarzados con cuanto genocidio ocurrió en nuestro continente. Además, no hay que olvidar que la conquista y explotación inacabada en nuestro continente y nuestros pueblos originarios fue posible por el uso ilimitado de la espada sacerdotal (cruz). No obstante, ello no impidió a un reconocido antecesor del nuevo Papa, el extinto y reaccionario Obispo Antonio Quarracino que denunciase a las fuerzas de izquierda como expresiones extranjerizantes; como si la Iglesia fuera originaria de nuestras pampas. Por otra parte, la denuncia del desenfrenado interés vaticano por las riquezas pecuniarias y la extrema pobreza en los contenidos de su espiritualidad lleva más de medio milenio y es aún anterior a la Protesta encabezada por Martín Lutero hacia la segunda década del siglo XVI y fueron ciertamente el origen del cisma citado. ¿Mejoró la conducción católica en este punto o empeoró en las casi cinco centenas transcurridas? La respuesta es más que obvia y fue enunciada hace casi tres décadas por el filósofo argentino Diego Armando Maradona. De modo que este punto vuelve a sembrar dudas acerca de la localización verdadera de las ciudades agustinianas ya varias veces citadas.

En su juventud Bergoglio militó en el conglomerado peronista (muy) de derechas Guardia de Hierro. Formación que permea en algunos de sus trabajos políticos actuales y en los que puede leerse una gruesa contradicción entre sus dichos teóricos y sus acciones concretas. Tal vez sea otra vuelta de tuerca a la cuestión de las dos ciudades agustinianas, pero dice el ensayista Marcelo Gullo que "los numerosos escritos del Cardenal Jorge Luis Bergoglio, el más importante, desde el punto de vista geopolítico es, sin lugar a dudas, el prólogo que, en abril del año 2005, escribiera para el libro del ensayista uruguayo Guzmán Carriquiry titulado: “Una apuesta por América Latina”.Resulta entonces imprescindible analizar y transcribir las partes más sustanciales de dicho escrito para poder avizorar los tiempos geopolíticos “ por venir”. Es en dicho prólogo que, el Cardenal Bergoglio desarrolla explícitamente la idea ugartiana de la Patria Grande e, implícitamente, la idea peronista de la necesidad de una tercera posición entre el comunismo totalitario y el capitalismo salvaje. Al respecto, afirma Bergoglio: “Poco tiempo después del derrumbe del imperio totalitario del ‘socialismo real’…el resurgido recetario neoliberal del capitalismo vencedor, alimentado por la utopía del mercado autorregulado, demostraba también todas sus contradicciones.” Agrega Gullo más adelante que según el Cardenal Bergoglio, también que: “En las próximas dos décadas América Latina se jugará el protagonismo en las grandes batalla que se perfilan en el siglo XXI y su lugar en el nuevo orden mundial en ciernes.”

En ese nuevo orden en ciernes -destaca el Cardenal Bergoglio- la única posibilidad que tienen los países latinoamericanos de alcanzar el desarrollo económico y la autonomía política pasa, inevitablemente, por la construcción de una Patria Grande Latinoamericana. Es por eso que afirma: “Ante todo se trata de recorrer las vías de la integración hacia la configuración de la Unión Sudamericana y la Patria Grande Latinoamericana. Solos, separados, contamos muy poco y no iremos a ninguna parte. Sería callejón sin salida que nos condenaría como segmentos marginales, empobrecidos y dependientes de los grandes poderes mundiales.” (El pensamiento geopolítico del Papa Francisco, por Marcelo Gullo enhttp://mundorama.net/2013/03/18/el-pensamiento-geopolitico-del-papa-fran...)

Por cierto que para Francisco de las tinieblas la ciudad celeste consiste en el mundo de las ideas platónico, que carece de correlato con el mundo concreto práctico (terrenal). ¿Como se puede hablar de Patria grande y ser aliado político de Mauricio Macri y referirse a las contradicciones del neoliberalismo (que tiene sólo contradicciones, no adolece de totalitarismo, Panchito dixit) cuando Macri es emergente de dicha corriente y aliado político de Bergoglio y su esposa explota trabajo semi-esclavo. Pero lo central es, en nuestra opinión, lo siguiente : ¿cual es el gobierno que en las tres décadas de historia de nuestra democracia más impulsó la patria gande y la unidad latinoamericana? La obvia respuesta es que las presidencias de Néstor y Kristina. ¿Y donde estuvo Panchito? En la vereda de enfrente, articulando fuerza política, precisamente contra la Patria Grande. Así puede haber hecho miles de misas contra la trata infame de personas. Pero su alianza con Macri- quién se burlo en un video de la explotación prostibularia y jamás fue amonestado por ello- demuestra que son puras hipocresías. Tal vez el ahora pontífice sea simplemente víctima de la misoginia dos veces milenaria del catolicismo; pero, como decía Perón, al rengo hay que verlo caminar.

Para no abundar en demasiadas cuestiones de altri tempi el peor baldón de la trayectoria del neofrancisco es el secuestro por las fuerzas represivas de dos sacerdotes bajo su jesuítica jurisdicción. El caso se relata en el libro "El silencio" del periodista Horacio Verbitsky, quien previamente lo había acusado en varias notas de haber entregado los datos de las víctimas a las jaurías criminales. Todo según declaraciones de Orlando Yorio, uno de los jesuitas secuestrados, antes de fallecer por causas naturales en 2000. El acusado jamás intentó refutar los graves cargos y se limitó a prohijar una publicación en su alabanza (El jesuita del periodista Sergio Rubín). Citado por la justicia (¿y si el día de mañana se reclamara la extradición papal?) para declarar por el robo de bebés a madres martirizadas durante la dictadura 1976-1983 respondió por escrito. Sólo le faltó justificar el hecho aduciendo que los infantes hurtados a sus familias no debían soportar abusos pedófilos, de esos que son especialidad de la casa eclesial. De modo que la elección de Francisco I es una toma de posición: la curia vaticana le dice fuck you a la Argentina torturada, oprimida y masacrada durante los años siniestros. Es una opción por los asesinos, torturadores y explotadores contra las Madres de Plaza, los H.I.J.O.S, las abuelas y el sufrido pueblo de nuestro martirizado país.

¿Por que bergoglio y no otro?

Los antecedentes cuentan, pero en rigor la causa inmediata para la elección del ungido es el hecho de que se trata de un operador político con pretensiones de extremo florentinismo. Pero es preciso ser un supermaquiavello para tratar de encausar y conducir la terrible interna vaticana; de modales silenciosos y suaves, pero de extremo salvajismo. No menor es el problema de la pérdida de la influencia de los ¿valores? católicos en el seno de la sociedad civil (laicado). Es sabido que casi nadie de los autoasumidos como practicantes de la fe se halla dispuesto a seguir los preceptos difundidos por el dogma (dejemos la discusión de con cuanta consecuencia practicados por los propios sacerdotes). Rara avis es la mujer que llega virgen al matrimonio y ninguna pareja desenamorada se abstiene de separarse. Se habla de 1.200 millones de católicos. Pero quienes profesan la fe de modo consecuente y congruente son muchos menos. Es que además, la mayoría de la citada grey desconoce por completo los ritos constitutivos y la práctica de su propia fe.
La notable disminución de vocaciones sacerdotales es otra realidad que debería afrontar el nuevo Papa para (re)encausar la vida vaticana.

Pero la causa fundamental del nombramiento del obispo pasa, en nuestra opinión, por otras cuestiones. Si entre los siglos XI y XII de nuestra era se libra una dura batalla entre el papado y el imperio por el control y la legitimación de las fuentes del poder temporal, el fin de la guerra fría va a ser precedido y posibilitado por un acuerdo entre el papado (polaco, Karol Wojtyla) y el imperio (protestante y yanki) en el cual el objetivo logrado fue derrumbar al socialismo real y recomponer la dominación del capital sobre las masas populares. El señorío aún inacabado del neoliberalismo tuvo una fuente teologal: la influencia de la iglesia católica, en general. Y en particular, del pontífice polaco, cuya impronta aún es prematuro que la historia pudiere dimensionar. Pero no hay dudas que fue facilitada por la transformación económica que existía en occidente y por la profunda debilidad económica e ilegitimidad política que corroía al llamado socialismo real.
De modo que una inquietante hipótesis postula que asistimos a un nuevo acuerdo estratégico entre el Vaticano y el imperio del norte. Se trata de confrontar contra los gobiernos populares latinoamericanos y los movimientos sociales, que son una de las bases fundamentales de los primeros. La prenda del acuerdo es que la iglesia movilice sus recursos espirituales al servicio de- en una situación de mínima- debilitar y paralizar a los sujetos ya señalados. Y en una perspectiva de máxima derrotarlos y deponerlos. Y a cambio, el poder financiero global ayudare a ocultar los escandalosos manejos del Instituto de Orden Religioso (el banco vaticano), lo cual insumiría poco más que un vuelto para ellos. Como se ve, la única diferencia entre las maniobras papales en tiempos de Lutero y los actuales es la cantidad de los fondos involucrados y la sofisticación de las operaciones y las unidades monetarias. A comienzos del siglo XVI los Papas vendían su salvación a los poderosos a cambio de monedas de oro (no de preces, precisamente). Y a comienzos del siglo XXI, los cardenales venderían su propia salvación operando políticamente para el imperialismo.
No nos extrañemos que los prelados venezolanos y el propio Papa- más rápido que tarde- se pronuncien contra el católico Nicolás Maduro y a favor del judío derechoso pro imperialista Henrique Capriles Radonski. La ofensiva contra los gobiernos progresistas sólo reconocerá los límites que los propios pueblos pudieren crearle. Así nos queda palmariamente expuesto cómo es posible que el papado denuncie constantemente a las guerras, "omitiendo" al imperialismo, verdadero causante de los conflictos bélicos. Es lógico que, si cree en el espíritu santo, todos los problemas temporales (por ejemplo, los económicos) sean responsabilidad del maligno Lucifer. Queda así claro la causa de toda vacía condena papal al neoliberalismo; fuerza económica, filosófica y política que esparce urbe et orbi la miseria y la desmoralización entre las masas populares. Una vez más y como siempre fueron excluidas del conclave vaticano las masas populares y sus necesidades y la posibilidad de construir sociedades más justas basadas, en el derecho y el poder civil, dependerá de poder derrotar a las fuerzas tenebrosas acaudilladas (espiritualmente) desde su nombramiento por Francisco I.

Pacho Vaticano en acción

Si en la Argentina los Franciscos son pancho, en Colombia se los llama Pacho. Y Pacho Vaticano es el mote que le ha endilgado un amigo caribeño al nuevo pontífice. Aunque el general Perón estaba en lo cierto cuando decía al rengo hay que verlo caminar, podemos establecer algunas previsiones acerca del rumbo político de Panchito. En principio no le resultará fácil reeditar el raid antipopular del papa polaco en razón de la crisis inmisericorde que azota a los países del neoliberalismo real, que hace sufrir a los pueblos afectados torturas equiparables a la dictadura argentina. ¿Debería decir algo acerca que en España los bancos desalojan a las personas arrojándolas a vivir (y morir) en la vía pública? ¿O no es propio de católicos criticar a bancos y banqueros? ¿Que la curia hispana es fiel aliada y guía ideológica del Partido Popular que liquida la atención en salud y educación públicas merecerá alguna reflexión vaticana? Queda bien (para los fundamentalistas católicos) decir en una misa que la crisis y la pobreza son invenciones del pérfido Luzbel, pero es preciso dar explicaciones más confiables, certeras y contundentes si se desea instalar un discurso consistente y fiable. Por otra parte para poder afrontar las tareas internacionales, el pontífice deberá poner un mínimo orden en el frente interno. ¿Con que herramientas pondrá orden en la festiva logia vaticana de sacerdotes y obispos (una verdadera jaula de las locas eclesiástica) que trafican con taxi-boys? ¿Utilizará el anatema, la excomunión, la obligatoria confesión, el rezo compulsivo de millones de aves maría (u otros pájaros)? No parecen ser recursos muy eficientes ya que la citada omertá tiene la misma formación filosófica y teológica que Pacho Vaticano y el (seguro, de acuerdo a vida tan pecaminosa) paso al infierno no los ha asustado demasiado.

No bien fue publica la unción de Panchito (que había viajado a Roma con pasaje de vuelta, ya que su candidatura desde que en la Argentina se había aprobado el matrimonio gay se había vuelto quimérica), los massmedia argentinos caracterizados por su cerril oposición a todo gobierno popular salieron a bombardearnos con naderías y vaguedades del tipo de El Papa humilde, austero, que viajaba en subterráneo, utilizaba zapatos modestos o remendados y otras menciones de similar tenor. Celestino Rodrigo, primer ministro de economía neoliberal de la historia argentina, también se desplazo en subte para asumir su cargo y ello no le impidió descargar sobre el pueblo un terrible plan de ajuste (llamado Rodrigazo en su “honor”) en junio 1975, desbaratado por la movilización obrera y sindical pocos días después. Ocultaban los prensacidas que su apuesta era por una carga quijotesca contra Kristina, esperando que el "Santo Padre" viniera a cumplir el papel de gran transformador de una oposición miserable e impotente en alternativa de poder. Una vez más, la presidente demostró que, además de una enorme estadista, es una dirigente política sutil y certera. Armada con una línea continental (seguramente consensuada con Correa, Maduro, Evo y Dilma, seguras víctimas de la carga papal si se produjere) fue a la asunción del pontífice y se reunió largamente con él. De tal modo dejó insatisfechos (calentitos, se diría popularmente en la Argentina) los deseos opositores de contar con el fervor y el favor bergogliano para sus afanes. Ni Kristina ni nadie deben marchar a un enfrentamiento prematuro con un líder religioso de influencia constatable aunque difícilmente cuantificable. El pontífice ya dejó claro que no visitará la Argentina hasta luego de los comicios de octubre de 2013; con lo cual la oposición deberá limitarse a los “fierros” mediáticos en su afán de esmerilar al gobierno nacional y popular, quedando huérfanos del anhelado apoyo papal. De allí que el mercenario magnettista Jorge Lanata declarase que hará todo lo que esté a su alcance para demoler al Kircherismo abandonando su hipócrita postura de periodista “independiente”, “prescindente”, “observador” y demás subterfugios para ocultar su condición de operador opositor. La lúcida orientación de Cristina y demás mandatarios latinoamericanos fue resaltada por José Pablo Feinmann; nada menos que en el matutino Clarín: “Cristina baja línea, Cristina va, se encuentra con Bergoglio, La Cámpora hace misas y hay un juego interesante”, señaló Feinmann. “Cristina marca una línea ‘este Papa tiene que ser nuestro, el que se gane este Papa va a ganar mucho, así que, muchachos, no jodan más con el pasado de Bergoglio, porque de aquí en adelante Bergoglio es Francisco y la derecha no nos lo puede sacar’”, interpretó el filósofo que la Presidenta le dijo a sus funcionarios. (véase el texto completo en http://www.clarin.com/politica/Jose-Pablo-Feinmann-Cristina-Papa_0_88611... )

En cuanto a un previsible futuro enfrentamiento entre el vaticano y los gobiernos populares, lo que ocurre en los días que corren. ¿Se trata de un simple armisticio hasta que ambas partes se hallen convenientemente pertrechadas? Por cierto que los problemas internos de la corte papal (la “jaula de las locas” ya citada, los problemas financieros del I.O.R. y otros contratiempos) constituyen una muy débil plataforma política desde la cual el Papado lanzare la cruzada encomendada por el imperialismo. ¿O las figuras políticas juegan un papel en un determinado sitial y otro muy distinto al cambiar el lugar institucional que desempeñan? No es poco antecedente el hecho que el propio Néstor Kirchner dijera que Menem era el mejor presidente de la historia argentina, cuando era gobernador santacruceño y luego como primer mandatario, inesperadamente, demoliera las estructuras fundamentales del neoliberalismo. ¿Pacho Vaticano desencadenará irreversibles reformas en las vetustas estructuras de poder y en el dogma vaticano? Francamente sus antecedentes (por ejemplo, llamar creación del diablo al matrimonio igualitario o estigmatizar a mujeres que abortan y no condenar a genocidas, torturadores o curas empomadores, o la intervención en la cual defenestró en las féminas toda aptitud para las labores políticas) no autorizan a albergar la menor esperanza o expectativa; pero, con Perón, veamos al cojo caminar y si es capaz de hacer algo para oxigenar mínimamente a su dos veces milenaria institución.

Algunas conclusiones

Para cerrar nuestro trabajo extraeremos a modo de síntesis algunas conclusiones.
1) La profunda crisis económica, moral y política del estado vaticano socavó la autoridad de Benedicto XVI e hizo implosionar su mandato; en principio vitalicio.
2) La sorpresiva nominación de Bergoglio muestra, a la vez, coherencia con el derrotero tradicional e histórico del papado; junto con la posibilidad de implementar cambios cosméticos. La tentativa de llevar adelante trasformaciones más profundas deberá vérselas con el temible elenco estable vaticano.
3) La respuesta de los gobiernos populares latinoamericanos fue sólida, astuta, concertada y muy rápida; demostrando que serán hueso mucho mas duro de roer que el “socialismo real”.

Apéndices documentales

Apéndice I: 

Parte del prontuario de Panchito:

Bergoglio: Curriculum-Vitae del año 1976
Siendo el director (mayor) del Colegio Jesuita de ruta 202 el personalmente hizo la lista de curas obreros y villeros entregándolas, a su secretario para que las diera a la dictadura militar para su secuestro y asesinato.
Fuente: Pichi Messengeire cura obrero que trabajaba con Carlos Mujica y que sobrevivió a las masacres, (una gran pena que murió hace muy poco), y que estaba en ese colegio y salvo su vida de casualidad. el "perro" Horacio Verbitski sacó (en Pagina 12) hace un tiempo atrás las complicidades de los obispos con las matanzas de curas obreros y villeros.

Apéndice II: 

La prensa progresista argentina hace mucho denunciaba a Bergoglio.

Apéndice III.

 Escribe Atilio Borón.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-216195-2013-03-20.html

Apéndice IV.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-216484-2013-03-24.html

Apéndice V.

El autor de la presente nota llevó un llamativo cartel a la marcha del 24 de marzo, una de esas imágenes en la propia catedral desde http://www.youtube.com/watch?v=UzeiUdGp0fU Con Horacio Verbitski) puede verse desdehttp://www.youtube.com/watch?v=XXMh7CH2Syg y fue comentado por Mario Wainfield. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-216552-2013-03-25.html
Apéndice VI. Las idas y vueltas de Adolfo Perez Ezquivel, quién salió a defender a Bergoglo en 2013, pero esto decía en 2005.

*Docente. Escritor.
Colaborador habitual
del periódico socialista El Ideal.
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
Columnista en política internacional
del Canal Señal Oeste (Moreno) y
del Programa radial Periodismo consentido
raulisman@yahoo.com.ar

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