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8 de enero de 2012

EL TESTAMENTO POLITICO DEL GENERAL PERON

LA OBRA PÓSTUMA DEL Gral. PERON, DESPUES DE SU MUERTE FUE CAJONEADA POR "EL BRUJO" LOPEZ REGA, Y SOLO LOGRO VER LA LUZ 25 AÑOS DESPUES, CUANDO FUE POSIBLE DIVERSAS PUBLICACIONES, BASTANTE DIVERGENTES.
MI QUERIDO AMIGO Y COMPAÑERO, OSCAR CASTELLUCCI, ESCRIBIO ESTA IMPORTANTE Y MAGNIFICA NOTA QUE QUIERO COMPARTIR CON USTEDES...!!!



"MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL" Por/ Oscar Castellucci

Durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, nada de lo anunciado se cumplió: el Modelo no se editó y, durante un año, poco y nada se volvió a hablar de él. El principal enemigo del modelo fue José Lopez Rega
El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional es la obra póstuma de Juan Domingo Perón. Escrita en 1974 (es decir, hace exactamente treinta años), en los meses previos a su desaparición física, sintetiza, por lo tanto la última actualización de su pensamiento y de su doctrina.

Sin embargo, a pesar de esta condición -que debería colocarla en un lugar privilegiado en el conjunto de su vasta obra-, es factible sostener que es poco conocida y que la historia de su elaboración y, sobre todo, la de su posterior difusión, está plagada de matices singulares y sugerentes.

Baste, para comprenderlo, mencionar sólo un par de referencias. "El Modelo argentino" fue presentado oficialmente por Perón en su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1ro de mayo; puesto en conocimiento del Gabinete Nacional el 31 de ese mismo mes (con amplia repercusión en los medios) y anunciada públicamente su inminente publicación masiva (inclusive con traducciones a varios idiomas) a principios de junio. Sin embargo, tras producirse al mes siguiente la desaparición del tres veces presidente constitucional de los argentinos, un inexplicable manto de olvido fue cayendo sobre el documento que, a pesar de que continuara en el gobierno una gestión del mismo signo partidario, la de María Estela Martínez de Perón, debería esperar 25 años para ser objeto de una edición oficial. Mientras tanto, recién desde principios de 1976 la obra comenzó a ser objeto de ediciones rudimentarias concretadas al impulso militante de sus seguidores y, en algunos casos, de emprendimientos particulares semi-comerciales.

La gestación de la obra tuvo un tiempo y un lugar concreto de inicio: enero de 1974 en los jardines de la quinta presidencial de Olivos. Y fue producto de un trabajo colectivo. Detrás del "Modelo Argentino" hay un personaje que es esencial para entender su realización: el coronel Vicente Damasco. Fue el hombre que eligió Perón para poner en marcha la producción del documento que se transformaría en su legado.
Damasco conoció a Perón el día en que el General regresó definitivamente a la Argentina. Era jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo (la escolta presidencial), designado por Héctor Cámpora y permanecería en el cargo durante el interinato de Lastiri.

Durante sus conversaciones, inicialmente en la residencia de Gaspar Campos y, luego, en la quinta de Olivos, fue donde Perón y Damasco dieron inicio a una sólida amistad, sustentada en la creciente confianza que el General comenzó a depositar en su interlocutor.

Cuando, a fines de 1973, llegó el momento en que a Damasco se le iba a asignar otro destino militar, Perón, ya en ejercicio de su tercer mandato presidencial, quiso retenerlo a su lado y lo designó Secretario Militar de la Presidencia de la Nación. Paralelamente comenzó a reclamarle que se involucrara más en los temas políticos y a encargarle tareas que excedían las establecidas para su función. Para cumplimentarlas, el Coronel convocó un par de hombres, civiles, de su confianza y, en esos menesteres, en algún momento entre octubre y diciembre del año 1973, nació la idea de darle forma a un "Proyecto Nacional".

Uno de los convocados por Damasco (quien, además de sus aptitudes castrenses evidenciaba una singular capacidad como metodólogo y desarrollaba una intensa carrera docente en ámbitos civiles y militares) fue el doctor Ángel Monti, cuya "especialidad" quedaba plasmada en el título de un ensayo que había escrito entre 1969 y 1970: "Proyecto Nacional. Razón y Diseño".

En primera instancia, este pequeño equipo comenzó a planificar una gran reforma administrativa del Estado. Pero Perón fue orientando las charlas que mantenían en aquel riguroso verano del 73/74 en los jardines de la quinta de Olivos (donde Damasco y sus colaboradores tuvieron inicialmente su lugar de trabajo) hacia la elaboración de un documento que contuviera las grandes ideas que serían la base de "Modelo Argentino para el proyecto nacional". 

Muy poco tiempo después, el 15 de febrero, Perón creó la Secretaría de Gobierno y designó al Coronel, que seguía en actividad en las filas del Ejército, al frente del organismo (con retención del cargo de Secretario Militar), y a Monti, como subsecretario, y le impuso por escrito como tarea primordial la redacción del "Modelo argentino".

En el contexto de una Argentina a la que quería y necesitaba pacificar, pero que se desangraba en medio de enfrentamientos internos, y frente a los permanentes obstáculos que demoraban el tránsito hacia una sociedad más justa, Perón impulsó la realización de una especie de testamento centrado en el tema de la unidad nacional, su principal obsesión en la última etapa de su vida. El "Modelo argentino" debía ser una propuesta concreta para alcanzarla. Con palabras sencillas y con profunda convicción, era el tiempo de señalar con claridad que para un argentino no debía haber nada mejor que otro argentino (que es la idea central que recorre e impulsa al documento póstumo de Perón).

A partir de los últimos días de febrero, un grupo de diez o doce intelectuales, convocados por Damasco, comenzó a trabajar en la Secretaria de Gobierno con el objetivo de concretar la orden de Perón. El doctor Monti fue el coordinador de la tarea, quien recibía el aporte de los asesores y procedía a la redacción de la síntesis final. Damasco le llevaba periódicamente los originales al General, quien le hacía las correcciones que consideraba necesarias. Finalmente, el 31 de marzo, en una reunión que tuvo lugar en la quinta presidencial, fue presentado y expuesto ante Perón el contenido completo del documento.

Tras el discurso del presidente de la Nación presentando y anunciando el "Modelo argentino" ante la Asamblea Legislativa, los sucesos producidos por la tarde en la Plaza de Mayo (su enfrentamiento con los sectores de la juventud de la "tendencia revolucionaria") y la permanente y silenciosa obstaculización al pacto social por parte de una dirigencia sindical y empresarial que no podía (ni quería) controlar a sus bases, exhibían ante la mirada del viejo General las serias dificultades que trababan el camino hacia la unidad nacional.

Perón, con su salud ya mellada, redobló entonces sus esfuerzos e intensificó su voluntad de terminar el "Modelo argentino". Lo presentó ante su gabinete de ministros el 31 de mayo y le hizo entrega a cada de sus integrantes de una copia del documento que, todavía inédito, comenzó a circular fotocopiado en los ámbitos cercanos al poder. Se anunció entonces que, en veinte días, iba a ser masivamente publicado para que todos los argentinos lo conocieran y pudieran debatirlo. Ésa era la idea y el deseo de Perón. Tenía que crearse un "Consejo para el Proyecto Nacional" donde se elaborase un modelo de país que nos contuviera a todos. El "Modelo argentino" del General era, así lo definía él, una modesta contribución para ello.

En el momento en que todo eso debía concretarse, la salud de Perón se deterioró definitivamente y falleció el 1ro de julio. Y aunque Damasco siguió ocupando el cargo de secretario de Gobierno durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, nada de lo anunciado se cumplió: el Modelo no se editó y, durante un año, poco y nada se volvió a hablar de él.

Es que el Modelo tenía sus opositores. Su principal enemigo, dentro del mismo gobierno, fue José López Rega, la ominosa sombra de Perón. Cuenta el periodista Heriberto Kahn (en su libro póstumo "Doy fe") que Damasco se había quejado ante el General de que "López Rega le había colocado micrófonos en su despacho de la Casa de Gobierno con el objeto de grabar sus conversaciones".

Fallecido el General, su sola presencia como "hombre fuerte" del gobierno de María Estela Martínez de Perón fue la que impidió sistemáticamente la edición del "Modelo argentino", documento del que siempre quiso "apropiarse" sin poder lograrlo.

Esta nefasta influencia quedó claramente evidenciada por el hecho de que, cuando en julio de 1975, López Rega debió abandonar el gobierno -al quebrarse, "rodrigazo" mediante, la alianza con la dirigencia de entonces de las "62" y de la CGT que le había permitido consolidarse en el poder- y es virtualmente expulsado del país, la presidente convocó al coronel Damasco como ministro del Interior.

El Coronel asumió el cargo con la convicción de que había llegado la hora del proyecto nacional y, en la primera reunión del nuevo gabinete, distribuyó nuevamente carpetas que contenían el documento de Perón como ayuda memoria para diseñar las acciones de gobierno. Pero esa ilusión sería efímera. En las sombras operaban otros enemigos del proyecto nacional. Sectores retrógrados del Ejército, amparándose hipócritamente en que se oponían a la presencia de Damasco como ministro del Interior por su condición de militar en actividad, comienzan un proceso desestabilizador que culminará, precisamente, con el "proceso de reorganización nacional" (los generales "profesionalistas" eran Videla, Viola, Delía Larroca, Suárez Mason y Urricarriet, cuyos nombres eximen de todo otro comentario). Primero caerá el comandante en jefe del Ejército, el general Numa Laplane (reemplazado por Videla) y después, en medio del encarnizado enfrentamiento interno entre "verticalistas" y "antiverticalistas", Damasco quien, al verse obligado a renunciar al cargo apenas un mes después de haberlo asumido, se lleva consigo todo el material relacionado con el "Modelo argentino para el proyecto nacional", transformándose así en su exclusivo depositario.

A pesar de que el coronel Vicente Damasco conservó celosamente en custodia esos originales, a la espera de un tiempo propicio para darlos a conocer (que no habría de llegar), a partir de las fotocopias de aquellas carpetas que habían sido presentadas ante el gabinete de ministros por Perón primero y por Damasco después, el documento póstumo de Perón inició su lenta e irregular difusión.

En ediciones rústicas (hasta hoy hay quince registradas, una sola oficial realizada en 1999), poco rigurosas la mayoría de ellas, con notorias variantes en la redacción entre sí (originadas en la ausencia de un original "canonizado" y en la posible existencia de "carpetas" con diferencias entre sí), copiadas unas a otras a partir de las primeras aparecidas en febrero y marzo

ESTA ES LA HISTORIA, DEL MANOSEO SUFRIDO POR LA ULTIMA OBRA DEL Gral PERON, DESPUES DE SU MUERTE. UN PLAN PARA PACIFICAR Y ENGRANDECER EL PAIS, EL "MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL".
UNA MATERIA QUE TODAVIA DEBEMOS LOS VERDADEROS PERONISTAS...!!!

Gentileza de: Diego Carbone
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