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22 de enero de 2012

15 DE ENERO DE 1978: LA SEGUNDA MUERTE DE LA MILITANTE REVOLUCIONARIA NORMA ESTHER ARROSTITO, “GABY”


*Por Daniel Chiarenza
Norma Esther Arrostito, la Gaby, en un acto en Atlanta.

Norma Esther Arrostito nació en Buenos Aires el 17 de enero de 1940 y murió –por segunda vez, según la versión de algunos- el 15 de enero de 1978. Militante juvenil cuya primera formación la tuvo en el comunismo. Pero, a principios de los ‘70, junto a su compañero Fernando Abal Medina integró el grupo fundacional de la organización político-militar Montoneros, de procedencia peronista revolucionaria.



Norma Arrostito, Mario Firmenich y Fernando Luis Abal Medina.

Su origen social estaba dado por la pertenencia a una típica familia de clase media, en la cual recibió influencias de opiniones marxistas y antiperonistas. Era maestra, y a los 24 años de edad contrajo enlace con Rubén Ricardo Roitvan, con quien compartió un período de militancia activa en el Partido Comunista, del cual se fueron alejando gradualmente.

Se diferenciaba de los otros fundadores de lo que sería luego la organización Montoneros, pues ella no era católica, sino que habría adoptado la religión en cautiverio, al final de su vida.


Colage que marca momentos en la vida y en la muerte de la Gaby.

Antonia Canizo, íntima amiga y compañera militante, cuenta: "En general era elegante; le gustaba estar bien vestida; era sencilla pero se arreglaba. En público no era demostrativa de sus cuestiones afectivas".
En 1967 Norma ingresó al comando Camilo Torres, agrupación política de influencia católica dirigida por el exseminarista Juan García Elorrio. Allí conoce a Mario Firmenich, Carlos Gustavo Ramus y Fernando Abal Medina, de quien se enamora. Se separa de su esposo para convivir de allí en adelante con Abal Medina (siete años menor que ella), hasta que éste muere en la emboscada.

También en 1967 viajan juntos a Cuba para participar en la primera convocatoria internacional de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en La Habana. En 1968 vuelven a la Isla de Fidel, esta vez para recibir entrenamiento en la lucha armada revolucionaria. De regreso a la Argentina la pareja intenta formar una célula revolucionaria junto a Carlos Alberto Maguid, su esposa Nélida Arrostito de Maguid, Mercedes Arrostito y su esposo.



Exseminarista Juan García Elorrio, dirigente del comando Camilo Torres, donde ingresa Norma luego de un paso crítico por la "Fede".

Ese mismo año fueron ampliando el grupo inicial. Contaban con poco más de una docena de militantes –todos los provenientes del comando Camilo Torres-, y otros. Participa junto a ellos en las primeras acciones armadas, asaltando dependencias policiales para obtener armas y uniformes.



Fernando Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus.

Sus apodos (nombre de guerra) dentro de la organización eran "Gaby" o "la Gaviota" y también se la conocía como "Irma". Participó en una gran cantidad de acciones armadas y de violencia urbana, siendo una de las primeras -y tal vez la más resonante- el secuestro y posterior ejecución en cautiverio del general Pedro Eugenio Aramburu, operativo concretado a fines de mayo de 1970.

Años después fue publicado un pormenorizado relato en la revista La causa peronista del 3 de septiembre de 1974, cuyo título de tapa era: "Mario Firmenich y Norma Arrostito cuentan cómo murió Aramburu".
El 13 de julio de 1971, en plena dictadura, la Policía Federal Argentina publica su pedido de captura, […] participó del asalto al garaje de la calle Emilio Lamarca robando los vehículos utilizados posteriormente en el secuestro del Teniente General Aramburu, actuando luego de campana al consumarse ese hecho delictuoso. […]".



Famosa tapa de La Causa Peronista del 3 de septiembre de 1974.

El 25 de mayo de 1973 se beneficia de la amnistía decretada por el flamante presidente peronista Héctor Cámpora. Es designada por Rodolfo Puiggrós como profesora en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, y profesora adjunta en cátedras de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. También se desempeñó como jefa de la secretaría privada del gobernador de la provincia de Buenos Aires Oscar Bidegain, cuya afinidad con Montoneros le costó el posterior pedido de renuncia bajo la presidencia de Perón.

El 2 de diciembre de 1976, un comando operativo del ejército argentino, mediante una teatralización fraguó un enfrentamiento entre fuerzas "legales" y una supuesta delincuente subversiva, pretendiendo hacer creer a Montoneros y a la sociedad en general, que Norma Arrostito había sido abatida en el suceso (primera “muerte”). El comunicado oficial fue el siguiente: "El Comando de la Zona 1 informa que como resultado de las operaciones de lucha contra la subversión en desarrollo, fuerzas legales llevaron a cabo una operación el día 2 de diciembre, a las 21 horas, en las calles Manuel Castro y Larrea, de la localidad de Lomas de Zamora. En la oportunidad fue abatida la delincuente subversiva Esther Norma Arrostito de Roitvan, alias Norma (sic), alias Gaby, una de las fundadoras y cabecillas de la banda autodenominada Montoneros".



La revista Gente informa como siempre -mal- que Arrostito ha muerto en un enfrentamiento anti subversivo. 

Los medios de prensa dieron gran difusión a esa información transmitida por las fuerzas armadas. Era falsa. La mujer muerta en aquel momento era otra. Las fuerzas armadas pretendieron que creyeran lo real de su muerte, y en secreto doblegarla para obtener información valiosa de la primera línea de mando montonera. “Gaby” había sido capturada viva por un grupo comando de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).



"Camarote" de la ESMA donde estuvo alojada Norma Esther Arrostito.

Según relatos de exdetenidos sobrevivientes, allí fue salvajemente torturada, desfigurado su rostro a golpes, y continuamente exhibida (dada su jerarquía de “jefa” de Montoneros) como trofeo de guerra ante las otras fuerzas armadas, y también ante los demás detenidos con el fin de impactar psicológicamente en el enemigo.
En "Recuerdo de la muerte", Miguel Bonasso narra el instante en que el militante montonero "chupado" en la ESMA, Jaime Dri, ve a Arrostito. "El ‘Pelado’ nunca la había conocido personalmente, pero notó inmediatamente un contraste en esa figura espectral que todos observaban. Un contraste que provocaba un malestar soterrado. Si el examen empezaba por la cabeza, se notaba que iba bien peinada y arreglada, que su vestido gris estaba limpio y planchado, como el de los detenidos libres. Si la mirada bajaba hasta los pies descubría la causa del lento caminar: como los galeotes de Capucha, tenía los tobillos aherrojados por grilletes".
Graciela Daleo confirma: "Ella estaba con grilletes. Los guardias la llevaban y la traían del baño. Tenía autorización de que algunas horas por la tarde podía estar en la pecera, donde teóricamente no tenía que hablar con el resto de los prisioneros. Era clara la intención de mantenerla alejada, así como la tenían recluida en su camarote en uno de los extremos de la capucha, en el tercer piso del campo de concentración. Ella si bien mantuvo contacto con el resto de los compañeros, los represores buscaron tenerla en un grado de aislamiento mayor que el que tuvieron otros prisioneros que efectivamente habían sido seleccionados para el proceso de recuperación".



El ex preso político, sobreviviente, Jaime Dri, aportó un invalorable testimonio en el caso Arrostito.

Los represores le plantearon realizar trabajos como mano de obra esclava, tareas que no implicaban ningún tipo de colaboración con sus captores sino que iban dando algunas pocas garantías de supervivencia.
En dicha circunstancia intentó sin éxito suicidarse en al menos dos oportunidades. Según testimonios de algunos compañeros de cautiverio quienes más tarde pudieron salvar sus vidas, fue finalmente asesinada por sus mismos captores el 15 de enero de 1978 luego de más de un año de detención y torturas.



Aquí se puede observar a Quieto, Firmenich y a la "Gaby".

Susana Ramus relata los últimos momentos de Gaby: "La traen, como agonizando, y a mí me ponen en la parte de atrás de una camioneta junto con ella. Estaba consciente pero más o menos. Me agarraba la mano, como que sabía todo lo que estaba pasando. No me dijo: ‘Me mataron’, ni nada". Cuando llegaron al Hospital Naval, bajaron a Gaby y le golpearon el corazón, como si intentaran resucitarla. Susana Ramus ya no pudo observar más porque la llevaron nuevamente a la ESMA. Sin embargo, Ramus afirma que el "Tigre" Acosta "Al rato me llama y me dice: ‘Vos sabés que Arrostito no quería colaborar. Hubo que hacer esto’".



Nota del "Descamisado" a Gaby.

Otras versiones afirman que le fue aplicada una inyección anestésica y luego fue arrojada al vacío en un vuelo de la muerte.
Sus captores han difundido versiones afirmando que colaboró ampliamente con ellos en el señalamiento y ayuda para perseguir y secuestrar a otros dirigentes y cuadros montoneros. No obstante, sus propios excompañeros de detención y otros ocasionales testigos durante el período de cautiverio aseguran que siempre mantuvo una conducta intransigente de total y absoluto desprecio hacia el régimen militar que la mantenía detenida, y ni con las peores sesiones de tortura fue posible quebrantarla para lograr extraerle información vital.
Una frase característica suya, muy recordada y ratificada por varios compañeros de detención era: "¡Yo no colaboro ni me rindo!".







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