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21 de agosto de 2011

LA CAIDA DEL MURO NEOLIBERAL


*Por Jorge Rachid


LOS MUROS DE LA VERGÜENZA


La palabra MURO  remite a delimitar, a excluir al mismo tiempo que brinda identidad. Dentro o fuera del MURO es una definición de pertenencia que puede asimilarse a pensamiento o ideología, una forma del ver el mundo, de analizar los acontecimientos y de avanzar en determinadas direcciones de acuerdo a intereses y vocaciones diversas. MUROS  de diferente orden se levantaron en el mundo desde los de hormigón entre EEUU y México o Israel y Palestina en la máxima expresión del desprecio discriminador, hasta los MUROS de la indiferencia ante el dolor del hambre y del desamparo, pudiendo agregar los MUROS de la intolerancia en la Europa en crisis frente a la inmigración africana, antiguas colonias sometidas por los mismos europeos quejosos, como los estadounidenses cercenando derechos a los hispanos. MUROS  de mundos diferentes que lejos de integrarse, fueron ser sometidos al neoliberalismo a través de dictados supuestamente globales y necesarios para ingresar al mundo civilizado, arrasando sus propias culturas e historias en nombre de la modernidad. Una verdadera colonización.

La caída del Muro de Berlín en el año 1989 anticipó el fin del siglo, cambiando el mapa mundial en un hecho significativo y conmovedor que hizo que millones de personas de la llamada Cortina de Hierro, tuviesen exacta dimensión del acontecer, puertas adentro de la llamada experiencia socialista conducida por la URSS sobre sus áreas de influencia. Ese MURO  en Berlín era la expresión acabada de una división, la imagen de la llamada “guerra fría” entre los mismos vencedores de la guerra mundial en su reparto del mundo, verdadera frontera de áreas de influencia pactadas en el tablero lúdico de los nuevos dueños del mundo.
Los viejos socialistas utópicos de principios de siglo, que pensaron en la construcción de un nuevo modelo social, con la dictadura del proletariado en el marco de una economía dirigida en una concepción de capitalismo de estado, se encontraron de golpe sorprendidos y apabullados en los dogmas defendidos durante décadas, aún en sus mecanismos perversos como el ascenso del Stalin en un período trágico de esa historia, pero justificado por los teóricos en su alineamiento automático con el régimen imperante, quedaron a contrapié de la historia en ese 1989, debiendo rehacer su marco teórico a la luz de los nuevos tiempos, construyendo nuevos paradigmas que les permitiesen plantear escenarios futuros en la lucha política. Viejos marxistas desorientados, de la noche a la mañana se quedaron sin referencias a las certezas sostenidas por años. Similar desorientación y parálisis les invade hoy a quienes hicieron del neoliberalismo su biblia, ante la crisis capitalista que derrumba el mundo.

EL ESTALLIDO FINANCIERO GLOBAL

Ese mismo proceso que sufren hoy quienes durante décadas y en especial desde el momento que marcó el comienzo de la hegemonía del capitalismo salvaje que dominó hasta nuestros días. Quienes impusieron el discurso único y una lógica excluyente, basada en el materialismo sin alma, imponiendo a los países conductas y culturas, aún a sangre y fuego cuando no se seguían sus lineamientos, en un nuevo concepto de globalización y modernidad que en nombre de la libertad (de mercado) y la democracia ( del Consenso de Washington), tiñeron el mundo de una pátina hegemónica, sin márgenes de salida para las soberanías nacionales y bajo amenaza de ser catalogadas como partícipes de supuestos ejes del mal, o dictaduras de apoyo a terroristas, en escenarios construídos con mentiras enarboladas por los medios de comunicación, que permitieron incluso invadir países, producir catástrofe humanas con verdaderos genocidios , en especial en medio oriente, en nombre de la “civilización”, cuando los verdaderos motivos, el económico y el petróleo, eran escondidos a los pueblos del mundo.

La crisis actual no es mas que la corroboración fáctica de un final anunciado, que puede darse en los próximos tiempos o en otras generaciones, pero poco lapso para la historia de la humanidad, ya que se corrobora una vez más en la larga sucesión de imperios, que nada es para siempre, y que la mentira puede ser por momentos históricos sostenida, pero tarde o temprano el velo de la realidad, termina concluyendo con su prepotencia. No es solamente un proceso económico, como pretenden presentarlo aquellos que aferrados a la historia neoliberal, en su propio desarrollo de vida, se niegan a abandonar esa cultura, hecho insoslayable del afianzamiento del egoísmo capitalista que construyó una vía salvaje para se desarrollo. El afianzamiento cultural neoliberal, hizo que generaciones del mundo creyesen que la burbuja en construcción era para siempre, que bajo ese paraguas del individualismo, del desprecio por el prójimo, el manejo de las variables económicas independientemente del hombre como eje de construcción social, significaban un hecho que se repetía en cada rincón del mundo bajo el faro iluminador del “occidente” liderado por EEUU, Europa y Japón, ignoraba que otros jugadores asomaban a la cancha.

Otras culturas desconocidas para la mayoría de los pueblos “informados” asomaban sus cabezas al universo global con juego propio. Muchas de esas culturas fueron rápidamente estigmatizadas con vanos intentos de represión, de acallarlas y segregarlas, en especial los pueblos de confesión musulmana, aunque también intentaron minimizar las influencias de India, China y Latinoamérica en el nuevo mapa mundial. La crisis actual desnuda el soterramiento de la información, la construcción de un mundo espejado en una “estrategia de la ilusión” al decir de Umberto Eco, siendo principales responsables del ocultamiento del “otro” sobre aquello que se decreta que no existe, que no es, ni pasa, sólo lo que interesa al poder es publicado, a favor o en contra, pero siempre respondiendo a los mismos intereses. Capaces de sacudir al mundo por un affaire del titular del FMI, pero tapar los muertos afganos, iraquíes o libios por los bombardeos indiscriminados sobre población civil. Insistentes en la demandas del tribunal de La Haya siempre persiguiendo a líderes de países periféricos sin capacidad de defensa ante la condena mediática mundial, pero acallando las torturas y los “daños periféricos”en la supuesta lucha contra el enemigo invisible llamado terrorismo, es decir todo aquello que no responda a sus intereses imperiales es ocultado.

LA HORA DE LOS PUEBLOS

Los cientos de miles indignados españoles reclamando trabajo y que no le bajen los salarios, los israelíes que lo hacen por viviendas y la paz con los árabes por millones, la democratización de pueblos sometidos por dictaduras como Egipto o Tunez, las marchas de Francia enfrentando los ajustes jubilatorios impuestos, los incendios y barricadas de Londres, la crisis extrema de EEUU con 200 mil familias desalojadas por mes, 18 mil puestos de trabajo perdidos, los techos de endeudamiento, la desconfianza generalizada con rebaja de notas económicas es decir el mismo arma de sometimiento externo vuelta sobre si. Como en 1968 con el mayo francés que puso el principio del fin a la guerra de Vietnam, la “Hora de los Pueblos” que planteaba el General Perón se está universalizando, el nuevo modelo económico de estatura humana también, la comunidad organizada se vuelve una necesidad junto a la distribución de la riqueza y la propiedad como un bien social.

Ese mundo se está cayendo estrepitosamente ante el estupor de los mercados, verdaderos jugadores todo terreno en la lógica de la apropiación de los recursos de las mayorías, para construir el paraíso de las minorías.

Planteaba el Secretario General de Naciones Unidas Sr. Ban ki-moon que si el mundo fuese una aldea de 1000 personas, 150 serían ricas, 70 intermedias y 780 pobres, de estas últimas la mitad vive con menos de dos dólares diarios y 220 son analfabetas, de las cuales dos tercios son mujeres. Los 150 ricos acaparan el 86% de los recursos producidos en el mundo en una tendencia que se ha mantenido por los últimos 30 años, generando la mas injusta distribución de la riqueza que se tenga memoria. Lo hicieron apelando a dictaduras militares en Latinoamérica, a invasiones indiscriminadas, endeudando países, privatizando activos físicos, imponiendo a través del Banco Mundial y el FMI ajustes mas ajustes sobre los pueblos, con gobiernos sumisos a ese imperio extorsivo, que habla de hambre y miseria y al mismo tiempo la genera, que llama a la paz bombardeando, que plantea democracia y la hace selectiva.

El deterioro de su patio interno hace que EEUU lidere su propia decadencia, sin pausa desde la supuesta única verdad Reaganiana y Tacheriana que impuso al mundo una política prepotente a fuerza de las armas, que hoy no puede sostener ni conseguir nuevos aliados y que le sigue originando el agujero fiscal sin fondo, que le impide desde el plan de salud hasta proteger las viviendas de su pueblo. El mismo escenario es el que permite salir a luz los peores anacronismos ultramontanos como el Tea Pharty republicano, que enarbola la discriminación, la expulsión, la persecusión, el ajuste sobre planes sociales como forma de enfrentar la crisis : De allí a la guerra hay solo un paso ya que constituye la única salida para el complejo industrial militar, que permite mantener en pié el ejército mas poderoso del mundo.

UNA NUEVA REALIDAD

Latinoamérica con el UNASUR, el Grupo de los 77 mas China hoy presidido por Argentina, el BRICS de Brasil, China, Rusia, India y Sudáfrica además de la la unidad africana por un lado y los países árabes por otro, pone sobre la mesa los nuevos emergentes que jugaron Mercado pero con estado presente y en tanto y en cuanto no afectara sus planes estratégicos, que modelaron sus propios desarrollos, que supieron construir uniones Sur- Sur al ser siempre ignorados en las mesas de decisiones. Pudieron torcer decisiones de los organismos armados para monitorearlos como la Organización Mundial de Comercio que planteaba las rebajas arancelarias para los países desarrollados pero nada hacía por el dumping y los subsidios que invadía economías en desarrollo. Imponía patentes sobre bienes sociales como los medicamentos y castigaba a los países que en su afán de  defenderse de las agresiones comerciales establecía barreras para proteger su industria nacional, lo que era caracterizado como un crimen humanitario imposible de tolerar por esas potencias.

Es cuestión de tiempo pero la derrota cultural y económica del neoliberalismo se ha materializado en términos políticos a nivel mundial. Ningún pueblo quiere ya mas esa lógica que destruye y lleva a la diáspora social, nadie está dispuesto a permitirlo, como en la Argentina en el 2001 hubo un basta que marcó el fin de un ciclo, mas allá que las secuelas y estructuras tardan mucho tiempo en desarticularse después de décadas de cultura dominante y herramientas orientadas a la sumisión y colonización mental de los pueblos. La transparencia y democratización de los medios es vital en la construcción del nuevo modelo social, sin ello los mismos intereses hegemónicos seguirán insistiendo que los pueblos son inservibles y manejables por los dueños del poder y del dinero. Esa fantasía está rota, los jóvenes del mundo, como en cada etapa revolucionan las ideas, las formas, los contenidos y hasta se apropian de la palabra, lo que significa avanzar en la elaboración de un pensamiento propio, no atado a gastados parámetros macro económicos y de racionalidades ajenas.
Esos jóvenes están transformando el mundo, Argentina y Latinoamérica también lo cual constituye una esperanza que debemos abonar desde la experiencia.



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