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12 de abril de 2009

REFLEXIONES DEL XI ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ECONOMISTAS SOBRE GLOBALIZACIÓN Y PROBLEMAS DE DESARROLLO



* Por María Silvina Silvestre
 (mssilvestre@hotmail.com)

Dentro del marco del XI Encuentro de Economistas de Latinoamérica y el Caribe, que se llevó a cabo en el Palacio de Conveciones de La Habana- Cuba, desde el 2 al 6 de marzo del corriente año 2009; se abordaron las problemáticas sociales a cerca de la Globalización y la incidencia en el desarrollo de los países participantes y estudiados.

En las comisiones que se cubrieron, llamó poderosamente la atención la intervención del Brasil tomando en cuenta tan fuertemente el tema de las comunicaciones, casi como eje central de los planteos. Tema que tomaremos como referencia para esta reflexión.

Bien es sabido que con antelación al año 2001 quienes marcaban la agenda Zetting de la región era la Argentina, liderando el grupo Clarín la marcación e instalación de temáticas.
Luego de que Lula ganara la presidencia de Brasil y aparejado con ello pasara a ser el liderazgo del país hermano fronterizo, se comenzó a estudiar la incidencia de los medios en las construcciones de la realidad cotidiana, sus valores y sus tendencias dentro de la crisis financiera y la recesión del mundo capitalista “Globalizado”.

La eclosión de los problemas de las deudas de los países periféricos en los Estados Unidos y la grave amenaza de la crisis financiera sistémica que representan, marcan las condiciones económicas mundiales desde el inicio de la década de los 80 y apuntan a la necesidad de actualización de teorías sobre la crisis financiera. La lectura económica era anterior a la Segunda Guerra Mundial, obsoleta por cierto. Una curiosidad histórica.

En cierta forma se trataba de una curiosidad histórica porque juzgaba el fenómeno de la vida económica.
El temor de la crisis financiera vivida por la economía Norteamericana en 1982 trajo aparejada varias reflexiones, era  tiempo de que después de los arduos debates teóricos y los altos niveles de inflación, los monetaristas habían alcanzado la conducción de la política económica. El único enfoque teórico entonces era el del monetarismo, dejando totalmente de lado lo social entre otros temas de relevancia.

Por eso es preciso tener medios por los cuales se informe dentro de “La Globalización” de manera integrada, y no tomando los procesos como desintegrados y regidos solo por la vida financiera, económica o monetarista de los pueblos.

Es preciso tener una visión integradora de la sociedad hacia adentro y afuera de los espacios de difusión de las temáticas de nuestras regiones, para entenderos como un todo y resolverlos de manera integrada.
Como así, es preciso consumir los medios de comunicación de masas en la lógica del capitalismo.

Como los niños que juegan a la sombra de las usinas nucleares y no perciben el peligro radioactivo inminente, en los días de hoy la investigación a cerca de los medios de comunicación de masas, quien en su contextualización denota una marcada ideología capitalista despiadada que cierra con la lógica propia del sistema capitalista comete el mismo error.

Aunque con más despiadado ahínco, ya que los niños están protegidos por el estigma de la inocencia. En cambio los medios observan la realidad científicamente para instalar sus ideologías y “planes maestros” mediante sus medios de producción, estructurando lo social desde sus despiadados, ególatras mensajes.

Es por eso que precisamos entender entonces a las sociedades contemporáneas con los ojos de la lógica capitalista, porque hace mucho que la sociedad responde al “sistema de mercaderías” y al final las relaciones humanas están medidas por el sistema de trueque, por ello es necesario entender el sistema que rige en el momento actual en el que se está desenvolviendo.

La aparición privada de los medios de comunicación y la busca insaciable del poder económico de los mismos obligan a la explotación de la mano de obra de la comunicación e interrumpir al mercado del consumidor; introduciendo de esta manera el más bajo de los productos en el mercado sin el menor valor de reflexión para las construcciones sociales. Usando sus estrategias para nuevas necesidades que surjan para un capitalismo despiadado donde el “ser humano” es lo que económicamente refleja o directamente es el “no ser” si no refleja valor monetario.

Esto acelera la producción de bienes dentro del marco de una crisis mundial que se hace in sustentable hasta para las clases más poderosas, y todo se vende por allí, por la consumista pantalla, que arroja todas las cuentas en negativo y carga nuestra economías de “rojos” todo por estar “dentro del sistema” que se va convirtiendo en un sistema de deudas continuas con posibilidades de acrecentarlas cada vez cuando se consume lo que las pantallas nos venden. Entonces ya no tenemos toda esa autodeterminación y los Mass Media se apoderan de nuestras almas.

Lo peor es que todo esto pretende legitimizar a la propiedad privada, que deja de serlo al momento que la cuenta cae “en deudora” y “lo del individuo pasó a ser automáticamente de la entidad credilicia” no es inocente cada una de las señales que recibimos de los grandes conglomerados de medios, es por ello tan preciso rescatar los espacios independientes de reflexión que aún quedan en la media.

El mismo crecimiento de la tecnología ha considerado una nueva, rápida y fragmentada forma de ventas, ya sea de contenidos, de productos o servicios. Dentro de la lógica de la globalización, esto debería haber servido para que el hombre pusiera a su servicio la tecnología que “alcanzara a todos los hogares”, bien por el contrario se ve con claridad que este fenómeno ha fracasado para el capitalismo, solo consume quien tiene la posibilidad, solo entra a internet quien puede acceder a ese servicio y así sucesivamente. Socializar es un concepto muy alejado de esta ideología, y sin socialización es impensable una comunicación veraz, justa y equitativa.

Son entonces los deseos provocados o incitados por los medios quienes nos gobiernan en esta “Globalización” con efectos narcotizantes, a tal punto que nos cuesta discernir una crisis tan feroz por medio de la cual estamos transitando en la actualidad y a la cual no resiste ningún análisis desde el capitalismo agotado y los Estados- Nación con características mundializadas.

Se hace necesario entonces todo este efecto de amarillismo para la sensibilización del “individuo económico” atomizado; para satisfacer sus deseos provocados mediante el bombardeo constante de publicidades que cada vez marcan más los -no contenidos- del verdadero ser social interactuando como tal y creyendo que por subir un video a un blog en una fecha en especial, ya forma parte de una “comunidad” que solo lo usa como relleno de la falta de material y contenidos para “el grupo”, en el mejor de los casos.

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