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14 de diciembre de 2008

LA LETRA DE LA RESISTENCIA

“Por su compromiso con los derechos humanos”, la Legislatura colocó una placa donde funcionó la redacción del periódico. “Fue una publicación que trató de identificarse, desde una identidad judía, con los sectores más oprimidos”, recordó Herman Schiller, su director.

“Si fuera redactor de Ambito Financiero, mañana titularía la crónica de este acto como ‘extraño acto judeo-piquetero’. Y si Nueva Presencia estuviera saliendo, le pondría ‘es para la DAIA que lo mira por TV’”, dijo Herman Schiller en el acto de homenaje al periódico Nueva Presencia, del que fue su director. La iniciativa fue aprobada por la Legislatura a propuesta del diputado Miguel Talento y ayer fue colocada una placa en el edificio donde funcionó la redacción, en Castelli 330, “por su compromiso con los derechos humanos y su lucha contra la dictadura”.
En la calle desde julio de 1977, Nueva Presencia fue uno de los pocos medios gráficos que, durante la dictadura, denunció el terrorismo de Estado y cuestionó a las instituciones judías por su silencio, desde el enfoque del judaísmo de izquierda. Llegó a vender 25 mil ejemplares y, aunque sobrevivió a la dictadura, quebró luego de diez años por falta de recursos.
Fiel a su estilo, Schiller comenzó ayer su discurso denunciando la criminalización de la protesta social y a la policía de gatillo fácil, “que en 25 años de democracia asesinó a 2557 personas”. También recordó al testigo desaparecido Jorge Julio López, “cuya aparición con vida y castigo a quienes lo secuestraron seguimos reclamando”. El periodista recordó que Nueva Presencia “fue una publicación que trató de identificarse, desde una identidad judía, con los sectores más oprimidos, en una lucha contra el régimen militar fascista que hacía desaparecer a quienes se le oponían, y para eso puso el cuerpo y el alma”. En su discurso, mencionó al rabino Marshall Meyer, con quien compartió luchas y diferencias, que decía que “una sinagoga que sólo sirve para rezar no sirve para nada”.
En muy duros términos, Schiller cuestionó a la dirigencia judía que apoyó la dictadura, porque sostenía que “entre los subversivos estaban sus enemigos”. Para él, judíos genuinos fueron Simón Radowinsky, quien ajustició al jefe de policía Ramón Falcón, o Marcos Osatinsky, fundador de las FAR, “y los desaparecidos judíos que aunque no lo supieran o dijeran lo contrario estaban más cerca de las utopías de justicia social de los antiguos profetas de Israel que de los corruptos burgueses que desde añares vienen dirigiendo las instituciones judías locales”. El periodista enfatizó que “a esta misma hora el judaísmo oficial realiza un acto por los derechos humanos, vaya hipocresía oportunista, sabemos muy bien dónde estuvieron y dónde están”.
El acto contó con la presencia de la Comisión de Obreros Ocupados y Desocupados y, entre el público, estuvieron Osvaldo Bayer, David Viñas, León Rozitchner, Nora Cortiñas y Andrés Cascioli. “Estoy orgulloso de acompañar a quienes escribían esta publicación de resistencia, en aquellos años no éramos muchos los que levantábamos nuestra voz en favor de nuestros hermanos”, dijo Víctor Heredia antes de cantar “Sobreviviendo” y “Todavía cantamos”. El público escuchaba sentado en sillas de plástico, ubicadas sobre la calle Castelli, mientras los comerciantes intentaban seguir con sus actividades.
A su turno, Frida Rosenthal, de Madres de Plaza de Mayo, recordó el “manoseo despiadado sufrido en la DAIA cuando acudíamos buscando auxilio y nos decían: ‘A ustedes les pasó esto porque no dieron a sus hijos educación sionista’”. Por su parte, Laura Ginsberg, de Apemia, recordó que leía Nueva Presencia “casi de manera clandestina”. Y reiteró la necesidad de abrir los archivos secretos a una comisión independiente para esclarecer el atentado contra la AMIA. “Estaba en el exilio en Alemania y fue una gran sorpresa cuando recibí el primer número de Nueva Presencia –recordó el escritor Osvaldo Bayer–. Si se podían publicar estas cosas, y estaba la valentía que tuvo Schiller con sus colaboradores, se abría el camino hacia la democracia.”

Fuente:Pág. 12
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