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23 de marzo de 2019

UNA MARCHA POR LA INDUSTRIA Y EL EMPLEO



El consejo directivo de la CGT confirmó, tal como lo había anticipado este diario, la realización de una marcha prevista para el próximo 4 de abril en defensa de la producción industrial y los puestos de trabajo. Sin embargo, es posible decir que se tratará de una marcha a medias porque partirá desde Plaza Once pero no llegará a Plaza de Mayo. La conducción cegetista, fiel a su estilo, decidió que la movilización culminará en la intersección de avenida de Mayo y la 9 de Julio. Sobre la posibilidad de convocar a un paro nacional nada dijeron. A pesar de ello, la movilización se prevé numerosa porque contará la participación de los sectores sindicales que rompieron con la conducción de la CGT. Por caso, ayer los más 70 gremios que integran el Frente Sindical para el Modelo Nacional (FSMN) ratificó su participación de la marcha y serán los gremios que ese día reclamarán la convocatoria a un paro.

Por si acaso, la CGT no tiene previsto un escenario y mucho menos discursos. No vaya a ser cosa que ocurra como en aquella marcha del 7 de marzo de 2017 cuando los manifestantes sindicales le reclamaban al entonces triunvirato la definición de la fecha de un paro y ante la falta de respuesta, la conducción cegetista tuvo que huir bajo una andanada de insultos y eran víctimas del robo del atril.

Al término del encuentro, el primero en lo que va el año, la dupla que conduce la central obrera, Héctor Daer y Carlos Acuña, dieron una conferencia de prensa donde anunciaron la movilización. Daer rechazó “la política económica y los nuevos índices oficiales de desempleo y de caída industrial” que, en definitiva, es el disparador de la marcha que promovieron los gremios del sector industrial. Sin embargo, ante la consulta sobre la posibilidad de recurrir a una medida de acción directa, el dirigente de sanidad indicó que lo que se precisa es “otro gobierno para modificar el actual modelo” y por eso aseguró que es necesario que el peronismo se una para triunfar en las elecciones de octubre. En ese sentido afirmó que el país debe ser “productivo, generar empleo y valor agregado” y por eso es preciso que el 27 de octubre próximo se elija a “un nuevo gobierno para modificar de cuajo el actual rumbo político-económico” de la Argentina.

Ante la insistencia periodística, Daer dijo que la CGT siempre tiene en el menú de opciones la posibilidad de llamar a un paro general, algo que dice a menudo, pero no avanzó más allá. Es más, para salir de ese atolladero, Daer indicó que “el país requiere otra mirada para emerger de la actual situación y, por lo mismo, la central obrera reclama unidad al peronismo”.


Ni Daer ni Acuña dieron alguna pista sobre sus preferencias electorales. Acuña indicó que eso es una definición que deberá realizar cada organización sindical. Por caso, Acuña –que responde al gastronómico Luis Barrionuevo– ya decidió respaldar al ex ministro Roberto Lavagna.

El tema a definir de la movilización será la tensión que existe entre los gremios que son parte de la conducción cegetistas y aquellos que se fueron del consejo directivo y que integran organizaciones como la del FSMN. El Frente Sindical –que también participará de la marcha del 24 de marzo– llegará ese día a reclamar la convocatoria a un paro general. Si bien Moyano y Daer comparten la mesa de acción política del peronismo, lo cierto es que muchas veces y al calor de una marcha callejera, reaparecen las diferencias y es probable que estos sindicatos le reclamen con firmeza la convocatoria a una medida de acción directa.

Más allá esos detalles, el encuentro de ayer fue el primero en lo que va del año. Durante la reunión analizaron borradores de proyectos de ley que les acercó el gobierno nacional y que en su momento formaron parte de la conversada reforma laboral. Uno de ellos es el de blanqueo de trabajadores con hasta cinco años de retroactividad para el empleado sin registrar. Ese texto lo consideraron importante pero estratégico es el que crea la Agencia de Tecnología Médica. Los sindicatos la reclaman para que las obras sociales no sigan financiando tratamientos de alto costo para enfermedades poco comunes y que tienen que asumir luego de que los afiliados reclaman judicialmente. Pero lo que más ansían los dirigentes gremiales es que el Poder Ejecutivo destrabe los fondos correspondientes a las obras sociales sindicales. Daer aseguró que “se analizan expedientes por 1560 millones de pesos, aunque en realidad ya ingresaron 10 mil millones pagados por las obras sociales”.


Fuente: Pág. 12

LO PEOR EN DESOCUPACIÓN ESTÁ POR VENIR



*Por Cristian Carillo


En el último año se perdieron 200.000 puestos de trabajo en el sector formal, lo que incluye a monotributistas, empleados públicos, asalariados y personal doméstico. Se trata de la primera caída desde 2012, cuando se inició la serie estadística de empleo privado que aglutina a todos estos segmentos. La anterior etapa de destrucción laboral de empleos registrados fue en 2016, pero resultó solapada por el crecimiento de monotributistas a partir de la incorporación de la asignación familiar a esos beneficios, lo que generó una inscripción masiva a ese esquema. La situación no avizora un cambio en la tendencia. La encuesta oficial del Ministerio de Producción y Trabajo da cuenta de que el 58 por ciento del empresariado anticipa una reducción de sus plantillas laborales este cuatrimestre. “Otro factor que vemos es el crecimiento exponencial de los acuerdos colectivos con inclusión de cláusulas de procedimiento preventivo de crisis”, explicó a este diario el especialista laboral Diego Schleser.

“Estamos en una situación en la cual el impacto de la crisis económica está pegando de lleno en el mercado laboral. Esto es preocupante porque desde 2012 este universo de trabajadores no había mostrado variaciones negativas sostenidas en las fases contractivas”, señala el investigador de la Universidad de San Martín (Unsam). Otra señal de alerta es que el proceso de destrucción se concentró en los puestos de trabajo de menor calificación, lo que implica que la contracción de la actividad económica está impactando con distinta intensidad en los diferentes segmentos de la estructura ocupacional, profundizando así la inequidad de ingreso.

Según un relevamiento de Cetyd-Idaes-Unsam, entre enero y diciembre del año pasado, 200 mil trabajadores perdieron sus puestos de trabajo registrados en el total del país. En los años anteriores, incluso con la fase recesiva de 2016, había crecido: 432.000 puestos en 2013, 126.000 en 2014, 214.000 en 2015, 110.000 en 2016 (por aumento de inscriptos al monotributo) y 266.000 en 2017. “La contracción del año pasado se produjo principalmente por la dinámica negativa del empleo asalariado registrado en compañías privadas. En ese marco, las empresas contabilizaron 126 mil trabajadores asalariados menos, explicando el 63 por ciento del total en el período”, detalló Schleser.


La cantidad de asalariados registrados privados per cápita actual es menor a la observada en 2010, mientras que los trabajadores que todavía mantienen sus puestos sufren una importante flexibilización de las condiciones laborales. Desde el gobierno nacional destacan que se haya incluido en las negociaciones colectivas de trabajo cláusulas de productividad. “Sin embargo, el porcentaje de acuerdos con esas cláusulas es similar al que se exhibía en 2015. Lo que sí creció fueron los convenios con cláusula de crisis, que implica que se negocian despidos, adelanto de vacaciones y reducción de horas”, reveló el especialista.

En este marco, el Gobierno avanza de facto en una flexibilización laboral por empresa y sector. “Es una película que vimos muchas veces. Siempre la crisis del mercado del trabajo es utilizada como excusa para avanzar en los derechos laborales, que es un anhelo eterno del sector empresario”, advirtió el abogado laboralista Luis Ramírez a Página/12. “Lo que ratifica esta situación es que el tema del empleo pretende hacer pasar un intento reformista como generador de puestos de trabajo, cuando eso deriva de expectativas de empresas en la macro y microeconomía”, explica el abogado con más de media década especializado en materia laboral. “Esto comenzó en los ’70, se intensificó en los ’90. El gobierno de la Alianza siguió por el mismo camino y explotó con la crisis de 2001-2002. Ahora volvemos a las mismas prácticas. Lo que se ha buscado hasta ahora son atajos para imponer la reforma laboral”, agregó. El caso testigo fue en el sector textil, donde se buscó, sin éxito, avanzar en una reforma flexibilizadora. “Con los procedimientos preventivos de crisis se relajan los controles, pero requiere de un acuerdo previo con los gremios, lo que pone cierto freno”, concluye Ramírez.

Las cláusulas de crisis también habilitaron el año pasado una mayor caída del salario real. Más de la mitad de los convenios evaluados en el citado informe presentó una pérdida del salario real superior al 7 por ciento y una gran disparidad por sector en términos nominales. Entre los convenios que acordaron aumentos más bajos (25 por ciento) y el que negoció la pauta mayor (51 por ciento), se contabiliza una diferencia de 26 puntos porcentuales.


MANIFESTACIÓN FRENTE AL PALACIO DE TRIBUNALES EN APOYO AL JUEZ RAMOS PADILLA



Un gran número de personas se concentró este jueves frente al palacio de Tribunales, para manifestar su apoyo al juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. El magistrado fue denunciado por el Gobierno de Mauricio Macri ante el Consejo de la Magistratura, tras revelar una red de extorsión y espionaje ilegal que involucra a fiscales y legisladores entre otros.

La convocatoria estaba pactada de las 19 horas en la plaza ubicada frente al palacio de Tribunales en la Ciudad de Buenos Aires. Al mismo tiempo se realiza una manifestación en Dolores, donde los manifestantes marcharán hacia la sede del juzgado federal.

Ramos Padilla lleva adelante la investigación por extorsión y espionaje ilegal contra el falso abogado Marcelo D'Alessio, y que involucra al fiscal Carlos Stornelli. En la exposición del juez ante la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso reveló nombres de legisladores del oficialismo que mantenían relación D'Alessio.

Tras ese episodio, desde el Gobierno solicitaron al Consejo de la Magistratura, el organismo encargado de designar y remover jueces, que inicie una investigación contra Ramos Padilla por presunto mal desempeño en sus funciones.

Asimismo, este jueves el magistrado expuso la información recabada en la investigación, durante unas dos horas y media, ante la Comisión Bicameral de Inteligencia que preside el legislador Juan Carlos Marino.

Este jueves también se conocieron polémicas frases de la diputada nacional de Cambiemos, Elisa Carrió, quién apuntó contra Ramos Padilla y distintos exfuncionarios del kirchnerismo: “La Justicia los va a aniquilar, o esta o la de Dios, ya están muertos. Solo falta el final, que entren en un depósito. Están muertos hace mucho tiempo”

“A Echegaray y a Aníbal Fernández y a todos los que de La Cámpora incluido el juez Ramos Mejía (refiriéndose al juez Ramos Padilla) y quien lo protege en la corte, a todos esos delincuentes los voy a ver presos”, expresó.


EL GRAN BONETE JUDICIAL



*Por Graciana Peñafort


A Ramos Padilla lo conocí hace muchos años. Me lo presentó Héctor Timerman. Había sido su abogado cuando Héctor declaró en el juicio contra Christian von Wernich, por el secuestro de su padre, Jacobo Timerman, ocurrido en la madrugada del 15 de abril de 1977.

Contó Héctor Timerman en ese juicio, visiblemente conmovido. “Él [por Jacobo Timerman] estaba vendado, pero a veces la venda se caía porque saltaba por efecto de la electricidad. Así pudo reconocer a algunas personas. (Christian) Von Wernich estaba presente en las sesiones de tortura. Se sentaba cerca de (el ex general Ramón) Camps y hacía comentarios en voz alta del tipo ‘a estos hay que matarlos a todos’”.[1] Su hermano Javier contó que Héctor lo había llevado en una oportunidad a visitar a Jacobo detenido. Javier llevó su boletín de calificaciones, para que su padre lo firmara. “No está autorizado”, fue la respuesta del carcelero.

Héctor y Javier Timerman pudieron ver que se hacía Justicia con la memoria de su padre, ya muerto. El joven abogado que los patrocinó rindió concurso y llegó a juez. Su nombre es Alejo Ramos Padilla.

Mucho tiempo después Héctor Timerman fue acusado de encubrimiento por la firma del Memorándum con Irán. Y Alejo Ramos Padilla no podía ya defenderlo. Entonces Héctor designó como sus abogados a Alejandro Rúa y a quien firma esta nota.

Héctor solía fastidiarme, intentando ponerme celosa de “su abogado”. Y yo solía contestarle: “Lo que vos digas, Timerman. Ramos Padilla será fantástico, pero no te trafica Titas en la cartera a escondidas de Annabelle”. Y nos reíamos de nuestro chiste personal.

Alejo Ramos Padilla fue un leal amigo de Héctor Timerman cuando ya estaba gravemente enfermo. El 31 de diciembre de 2018, no me sorprendió encontrarlo entre los que fuimos a despedirlo por ultima vez.

La actuación pública de Alejo Ramos Padilla es conocida y no pretendo hacer un racconto de ella. Sí puedo señalar, a la luz de sus sentencias mas conocidas, que es un juez criterioso, que estudia los temas con profundidad y que jamás ha olvidado su profundo compromiso por los Derechos Humanos.

Todo ello se ve reflejado en su actuación como juez de la causa que comenzó como una denuncia por extorsión, en la cual un empresario llamado Pedro Etchebest denunció a un supuesto abogado, agente de la DEA y de la CIA (y de KAOS también si hace falta) que se llama Marcelo D’Alessio.

D’Alessio extorsionó a Etchebest utilizando el nombre de Carlos Stornelli y su rol como fiscal en la causa de las fotocopias del cuaderno de Centeno, el chofer literato de Roberto Baratta. El falso abogado está procesado por dicha extorsión y detenido. El fiscal Stornelli jamás se presentó a brindar declaración indagatoria en esta causa, pese a que el propio juez Ramos Padilla afirmó en oportunidad de procesar a D’Alessio que “es una hipótesis probable que el doctor Carlos Stornelli no esté vinculado al reclamo dinerario a Etchebest. Sus antecedentes y su larga carrera judicial indicarían eso. En especial me inclino por esta hipótesis porque entiendo que un fiscal con tanta experiencia no recurriría a un ‘agente de la DEA’ —como él mismo dice que se lo presentaron—, para llevar adelante un reclamo de dinero” (Resolución de Ramos Padilla del 25 de febrero de 2019).

El problema en sí mismo no es la causa por extorsión. El tema es que, investigando dicha extorsión, se encontraron pruebas de una de las más fabulosas (y documentadas) maniobras de inteligencia ilegal de las que tenga registro en la Argentina. Y esto es lo que preocupa y mucho a Irurzun, a Stornelli, a Comodoro Py y a buena parte del Poder Judicial, político, económico y periodístico de este país. Porque muchos de los integrantes de dichos poderes están vinculados a la maniobra.

Las maniobras de inteligencia ilegal que aparecen apenas esbozadas en los escritos de Ramos Padilla, vulneran la Ley 25.250 –Ley de Inteligencia— de arriba hacia abajo, y en cualquier dirección. También verifican algunas de las conductas mas graves que describe el Código Penal. Y señalan a miembros del Poder Judicial, como Stornelli y Bidone, el fiscal del triple crimen de General Rodríguez, en carácter de partícipes de dichas maniobras. También aparecen periodistas como receptores de la información ilegalmente obtenida y en algún caso como proveedores de información sobre sus colegas. Miembros del poder político como legisladores, funcionarios del Ministerio de Seguridad y de la Agencia Federal de Inteligencia, entre otros. También importantes empresarios, como es el caso de Mario Montoto, quien aparece vinculado a operaciones para sacar de modo clandestino personas de Venezuela.

El poder tiende no solo a concentrarse, sino a autopreservarse. Por eso desde el momento mismo que se hizo pública esta causa, Comodoro Py intenta sacársela a Ramos Padilla, juez al que no controla. El primer intento estuvo a cargo de Julián Ercolini, quien sin haber tomado siquiera conocimiento del contenido de la causa se la requirió a Ramos Padilla. Lo hizo tan groseramente, que no obtuvo lo que buscaba. Más aun, a la postre, su grosería resulto contraproducente para los fines “protectorios” de la información que buscaba. Porque el único resultado fue que Ramos Padilla se vio obligado a levantar el secreto de sumario. Eso dijo el juez en su resolución del 25 de febrero, donde señaló: “No puedo comprender el pedido intempestivo que formuló el doctor Julián Ercolini que reclamó una inhibitoria –sin siquiera certificar esta causa— cuando aún estaba en secreto de sumario y en plena etapa de recolección de pruebas, y de este modo puso en riesgo la investigación y la posibilidad de avanzar a partir de la herramienta que permite la reserva de las actuaciones”.

El poder político necesitaba desesperadamente conocer qué había en la información que se obtuvo a partir del allanamiento que hizo Ramos Padilla en las propiedades de D’Alessio. Y también qué información surgía de los peritajes de los celulares del extorsionador. Porque si algo es sabido es que los extorsionadores guardan todo material que pueda servir para futuras extorsiones. Y tal parece haber sido el caso, también con D’Alessio.

Dado que la información obrante en la causa de extorsión se vinculaba con tareas de inteligencia ilegal, la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso de la Nación le requirió al juez Ramos Padilla que la remitiese. Ramos Padilla la remitió hace más de una semana y se puso a disposición de dicha Comisión para ampliar sobre la misma. Más de una semana le insumió a la Bicameral abrir la documentación remitida por el juez y disponer que el jueves 21 de marzo concurra a brindar más información.

Será la segunda vez que Ramos Padilla concurra el Congreso en pocos días. La primera vez fue el miércoles 13, cuando concurrió a informar a la Comisión de Libertad de Expresión. ¿Por qué declaró Ramos Padilla en esa Comisión? Porque dentro de las víctimas de las maniobras ilegales de inteligencia hay periodistas. Y dentro de los victimarios también los habría.

Esta vinculación con periodistas tomó estado público el 27 de febrero de 2019, cuando Ramos Padilla le tomó declaración indagatoria a Ricardo Bogoliuk, señalado por D’Alessio como uno de sus jefes. El ex comisario Bogoliuk fue procesado por Ramos Padilla, y en su resolución el juez señaló que “los reportes de D’Alessio no solo se circunscribieron a estas operaciones ilegales de espionaje que perjudicaron a Etchebest, PDVSA y Marcelo Brusa Dovat, sino que también abarcaron otras áreas, como por ejemplo los informes de inteligencia que realizó sobre los periodistas del programa televisivo Animales Sueltos y cuya fuente de información fue el periodista Daniel Santoro, a quien D’Alessio señala —en sus reportes de inteligencia— como su ‘amigo’ y que también le era reportada al —entonces— agente de la AFI Bogoliuk”.

De Daniel Santoro no voy a opinar. Solo recuerdo que su rol funcional al poder quedó evidenciado en múltiples ocasiones. No hacía falta que fuese amigo o socio de D’Alessio para saber eso de Santoro. Daniel Santoro fue el periodista que afirmó, en la mesa de Animales Sueltos, que los cuadernos de Centeno habían sido sometidos a peritajes caligráficos. El detalle que se supo después es que no sólo no había peritajes caligráficos, sino que tampoco había cuadernos. Centeno declaró haberlos quemado varios meses antes.

El mismo día que los periodistas espiados por D’Alessio iban a declarar al juzgado de Ramos Padilla en su rol de víctimas de espionaje ilegal, en los diarios de la Argentina salía publicada una solicitada de apoyo al periodista sindicado por haber sido quien espiaba a sus compañeros por encargo de D’Alessio. Hoy domingo 17 salió publicado un reportaje a Daniel Santoro en el diario Perfil. Ni a Romina Manguel ni a Alejandro Fantino, victimas del espionaje de D’Alessio, sus colegas le han expresado solidaridad pública por lo que les pasó. Cosas incomprensibles de un mundo de periodistas sin más empatía que la que les inspira el poder.

Precisamente por informar a esa Comisión es que acaban de pedir juicio político para Ramos Padilla. Un pedido que parece nacido de la mesa judicial del macrismo, la misma mesa de talentos que craneó la poco feliz idea de designar a jueces de la Corte por decreto. Primer papelón inolvidable de Mauricio Macri respecto al Poder Judicial. Está compuesta, entre otros, por el ex representante de Mossack Fonseca en la Argentina, un señor que se robó una banca del Consejo de la Magistratura y otro que —debo confesar— me cae simpático aunque jamás lo contrataría como abogado: un autodenominado especialista en litigios complejos con más complejidades que litigios.

Para solicitar el juicio político, la mesa de cráneos judiciales omitió considerar que Ramos Padilla fue convocado por la Comisión de Libertad de Expresión a brindar la información. Y a diferencia del fiscal ausente en su propia indagatoria, Ramos Padilla concurrió a la citación de un poder del Estado.

El tono de la exposición fue cauto, medido y respetuoso con los involucrados. Bastante diferente a lo que suelen usar los medios que hablan de forma usual con los jueces de Comodoro Py. Esta semana salió publicada la enfermedad de Florencia Kirchner, quien había solicitado expresamente reserva sobre la misma. Tampoco olvido que con una semana de anticipación, los diarios adelantaron el procesamiento de Cristina Fernández de Kirchner en la causa cuadernos. O las imágenes de Amado Boudou descalzo al ser detenido en su casa.

Nada de eso parece escandalizar al macrismo, ni poner en duda la condición de probos de los jueces que permiten esas filtraciones. En cambio les resulta escandaloso y causal de remoción que un juez cumpla con su obligación de concurrir a un poder del Estado a brindar información que le es requerida.

Sospecho que el verdadera causal del pedido de juicio político a Ramos Padilla no es la información que brindó a la Comisión de Libertad de Expresión, sino la que surge de la información remitida en sobre lacrado a la Comisión Bicameral de Inteligencia.

Mientras tanto, en Comodoro Py se suceden las consultas para ver qué fiscal podría tomar la causa de los cuadernos si Stornelli fuese apartado. Muchos de ellos se niegan, porque el fiscal que acepte hacerse cargo de esa causa deberá convalidar con su firma lo actuado por Stornelli. Cosa rara en los tribunales de Py, en esta ocasión no abundan los postulantes.


PROSUR: EL ORGANISMO REGIONAL DE LA DERECHA



*Por Emiliano Guido

Los gobiernos sudamericanos alineados con Estados Unidos y algunas administraciones centroamericanas lanzaron ayer en Chile un nuevo bloque regional llamado ProSur. Con Mauricio Macri, el local Sebastián Piñera y el colombiano Iván Duque como principales impulsores, la entente conservadora debutó con la consigna de “sepultar a la UNASUR” y, a su vez, criticar con dureza al “régimen venezolano”. Se desconoce su programa económico, político e institucional. Macri y sus aliados parecen, más bien, hacer revanchismo contra el proceso de integración regional hegemónico en los inicios del siglo XXI. Bolivia y Surinam no participan y Uruguay lo hace como “observador”. ¿UNASUR, al carajo?

El presidente venezolano Hugo Chávez bramó en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata (2005) una frase que pasó a la historia. Envalentonado a horas del cierre del conclave, donde ya se palpitaba una estrepitosa derrota de la delegación estadounidense encabezada por George Bush, el líder bolivariano vaticinó a los cuatro vientos del Estadio donde se desarrollaba la Cumbre de los Pueblos lo siguiente: “ALCA, al carajo”. La gente presente estalló con el puño izquierdo en alto, o haciendo los dos dedos en V. Efectivamente, Chávez y sus pares Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva habían tejido una inteligente contraofensiva diplomática para que no prosperará la propuesta gringa de establecer un área continental de libre comercio.

Ese momento consagró el inicio de un ciclo popular latinoamericano cuyo horizonte pasaba por articular una convergencia regional autónoma y soberana. Tres años después nacía la UNASUR, un proyecto geopolítico netamente sudamericano. Ese bloque logró intervenir con eficacia contra la alzada separatista con visos de guerra civil que jaqueó el comienzo de la presidencia de Evo Morales, puso paños fríos entre Colombia y Venezuela cuando casi van a la guerra por sus divergencias limítrofes ante las FARC; además, la UNASUR clausuró el levantamiento policial contra el gobierno de Rafael Correa.

La UNASUR tuvo muchas virtudes pero nunca articuló una estructura institucional fuerte. El bloque funcionaba gracias al empuje de sus Jefes de Estado. Y siempre tenía la impronta de su Secretario General. Cuando Néstor Kirchner ocupó ese cargo, la UNASUR actuaba rápido como un rayo para mediar. Kirchner logró sentar en una misma mesa a Hugo Chávez y a Álvaro Uribe, y las nubes bélicas se disiparon. Por cierto, ese nombre, Uribe es importante rescatarlo para rebatir uno de los principales argumentos de Macri, Piñera, Duque, Bolsonaro, cuando proponen dar sepultura a la UNASUR. Ellos afirman que el bloque tenía “mucho componente ideológico”.

¿Uribe era populista acaso? Con sus aciertos y fallidos, el eje progresista regional había logrado articular un espacio de coordinación para contener a todos. Uribe es de derecha, claro, pero tenía, tiene, más vuelo político que sus herederos. Los enterradores de la UNASUR se mueven como perros de caza, ciegos tras su presa. Ese odio puede ser entendido pero qué traen como propuesta. Inaugurar una mesa cuyo nombre, ProSur, parece más una firma de seguros que un proyecto geoestratégico. El siempre inteligente politólogo argentino Andrés Malamud, que no tiene ni un pelo de populista, anotó está semana en la red social Twitter un comentario muy a tono con la discusión planteada entre UNASUR y el ProSur: “Argentina integrará una organización regional donde esté Santa Lucía pero no Uruguay? Y uno pensaba que el Brexit era estúpido…”.


Tiempos de revancha

“Hay una decisión firme de conformar un nuevo espacio que logre una mejor integración en Sudamérica ciertamente sin los ideologismos que arruinaron la UNASUR y sin perjuicio de los aportes que en algunos temas pudo dejar ese espacio en otros momentos”, anticipó días atrás a Infobae el embajador argentino en Chile, José Octavio Bordón.

¿En qué te has convertido José Octavio? Nuevamente, los bloques regionales, en todos los continentes, tienen una orientación estratégica. La ideología, en todo caso, emerge a nivel doméstico cuando cada Jefe de Estado “vende” a la ciudadanía por qué deberían ceder algo de soberanía estatal al bloque para, en definitiva, fortalecer el proyecto del país. Es la globalización, estúpido. En todo el mundo, cada nación intenta ganar inserción global y competencia forjando sociedades zonales. No es ideología, es pragmatismo. Bordón quiere enterrar a la UNASUR, pero antes ya enterró su prehistoria frepasista.

Pero en términos objetivos, nace un nuevo bloque regional, que va de Centroamérica a Sudamérica. Los integrantes serán: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía. Queda expuesto que ProSur es una prolongación del Grupo de Lima, la mesa interamericana que nació básicamente para intervenir en la crisis venezolana con el libreto del Departamento de Estado.

¿Qué más sabemos de ProSur? Hay una declaración reciente del presidente Iván Duque que podría ganar un premio internacional de la sarasa y la ambigüedad –y que se repitió en el documento fundacional del organismo–: “Hemos venido avanzando en el final de Unasur y la creación de Prosur, que más que una organización burocrática será un organismo de coordinación suramericana, de políticas públicas, en defensa de la democracia, la separación de poderes, la economía de mercado”. ¿Una articulación para bancar “la separación de poderes”? Por lo visto, el realismo mágico sudamericano también puede ser de derecha.

En la declaración presidencial emitida ayer se designó como Presidente Pro Tempore de este Foro para el Progreso de América del Sur al chileno Sebastián Piñera que entregará su mandato a Paraguay dentro de un año. El documento plagado de generalidades dice que se abordará de “manera flexible y con carácter prioritario temas de integración en materia de infraestructura, energía, salud, defensa, seguridad y combate al crimen, prevención y manejo de desastres naturales”.


Nos habíamos integrado tanto

¿Hace falta la UNASUR? Hoy el organismo sigue con una rayita de vida. Su presidencia pro tempore está en manos de Bolivia. Venezuela, Surinam y Bolivia. Té para tres, sabor a poco. En los últimos meses, la diplomacia de La Paz hizo varios llamados a los Cancilleres de la zona para buscar una salida a la parálisis del bloque, pero los jefes de política exterior de toda Sudamérica, aupados por el Grupo de Lima, rehusaron a todas las convocatorias.

Volvamos a la pregunta, ¿Por qué hace falta una mesa sudamericana política que integre a todos los actores estatales? Nicolás Comini, Doctor en Ciencias Sociales por la UBA, expresó poco tiempo atrás en un paper académico por qué la falta de voz de la UNASUR ahondó aún más la encerrona política regional a la que están exponiendo al gobierno bolivariano de Venezuela.

“En el año 2008 la Unasur resolvía una grosera crisis en Bolivia y contenía las presiones separatistas que provenían de los departamentos de Oriente del país. Nueve años más tarde los mismos países contribuyeron activamente a la agudización de la grave situación por la que atraviesa Venezuela. En ese sentido, puede asegurarse que la responsabilidad latinoamericana en la actual coyuntura es notable, en el peor de las acepciones de la palabra”, comienza advirtiendo Comini. A su vez, el especialista advierte que: “América latina tuvo múltiples oportunidades de contener la crisis venezolana y, en cambio, optó por acelerarla. La idea de la generación de consensos en un contexto de unidad en la diversidad fue arrebatada por la noción de exclusión por diversidad, dinámica que dio el empujón final para esta caída estrepitosa. Una mancha histórica para la integración de nuestra América”.

Por último, la UNASUR, hoy vilipendiada en los medios mainstream, tuvo durante su primavera política avances, o intentos de avance muy significativos. Es cierto, funcionó o brilló como malla protectora zonal contra los nuevos intentos de golpes de Estado que las élites buscaban dar contra los gobiernos populares. Pero, también, la UNASUR intentó dar la madre de todas las batallas: redireccionar el rol regional económico en la división internacional del trabajo. Intentó, entonces, que Sudamérica deje de ser una plataforma exportadora de materias primas para empezar a tallar en la puja global para dar valor agregado a nuestros productos.

Así lo recordó en un reportaje reciente la Doctora en Ciencia Política Mónica Bruckmann, peruana de nacimiento y docente universitaria en Río de Janeiro: “En mayo de 2012 tuvimos la primera reunión de recursos naturales y desarrollo integral de la UNASUR en Caracas. A partir de esa reunión se realizaron encuentros sectoriales y se impulsaron diferentes instrumentos, por ejemplo la creación de un servicio geológico sudamericano. Era fundamental disponer de data geo-científica de recursos naturales como instrumento de soberanía regional para la producción de conocimiento y la planificación de políticas públicas a nivel nacional y regional. Esto inmediatamente fue visto como una gran amenaza para el interés de las grandes transnacionales del sector minero, que son las instituciones que detentan esa información. Otra iniciativa era la Asociación de Países Exportadores de Minerales cuyo objetivo era mejorar los términos de intercambio y ser formadores del precio internacional de minerales y recursos naturales en los cuales la región tuviese una reserva importante”.


LOS NUEVOS MODOS DEL FASCISMO EN LAS DEMOCRACIAS OCCIDENTALES



Una visión desde el psicoanálisis sobre el ascenso de las derechas

El fascismo actual no es igual al que existió tras la Primera Guerra Mundial. El rasgo común es la xenofobia y la defensa de formas autoritarias. Pero el de ahora es una respuesta a la crisis del capitalismo tardío, no para superarlo, sino para afirmar las condiciones de sometimiento.

Por Enrique Carpintero*

Debemos reconocer que el fascismo está de regreso. Con esta afirmación consideramos los modos del fascismo en las democracias occidentales que en la actualidad no reproducen aquel que existió luego de la primera guerra mundial. Designamos con el termino “modos del fascismo” al ascenso de las derechas radicales en diferentes partes de Europa y América. Un rasgo común, desde los movimientos neonazis a los diferentes partidos de la derecha, es la xenofobia y la defensa de formas autoritarias. Creemos que no es posible asimilar las características disímiles de todos estos grupos con una palabra como “posfascismo” o “neofascismo” ya que su particularidad es responder desde el fascismo de las diferencias a la crisis que genera el capitalismo tardío; pero no para superarlo, como en los fascismos clásicos, sino para afirmar las mismas condiciones de sometimiento.

El fascismo clásico: la búsqueda de una comunidad homogénea

“Todos somos nacionalsocialistas –siguió diciendo–; somos SS al servicio de nuestro Volk y de nuestro Führer. Les recuerdo que Führerworte haben Geserzeskraft, la palabra del Führer tiene fuerza de Ley. No tienen que caer en la tentación de ser humanos”… “Los judíos a quienes hay que ejecutar son unos asociales que no valen nada y que Alemania no puede tolerar. Incluiremos también a los pacientes de los manicomios, a los gitanos y cualquier otra persona que no valga lo que come. Pero vamos a empezar por los judíos.”
Jonathan Littell, Las Benévolas

El ascenso del fascismo tiene lugar en Europa durante las décadas de 1920 y 1930. Después del colapso del orden liberal y ante el avance de las fuerzas revolucionarias socialistas que habían triunfado en Rusia, se presenta como una alternativa que anunciaba la utopía del “hombre nuevo” que iba a reemplazar las democracias liberales decadentes para defenderlas de la barbarie “judeo-comunista”. Mussolini anunciaba el renacimiento del Imperio Romano y Hitler el advenimiento de un nuevo Reich que duraría mil años en la que el pueblo, el Volk alemán, viviría en una fraternidad social.

Una de las bases del fascismo clásico es el antisemitismo. El odio a los judíos es su razón de ser. Pero no ya un antijudaísmo basado en los prejuicios religiosos, sino en un antisemitismo sostenido en el positivismo biológico que establecía que los seres humanos se dividían en razas superiores e inferiores. En Francia, desde el affaire Dreyfus, importantes sectores de la población se convirtieron en antisemitas; en Alemania era el eje de la visión nacional-socialista; la Italia fascista en un comienzo le dejaba al Vaticano el monopolio del antijudaísmo hasta que Mussolini promulgó en 1938 una legislación racial antisemita. En España, donde ya no había judíos, pues habían sido expulsados por la Inquisición, la propaganda franquista agitaba la relación entre los judíos y los “rojos” enemigos del nacional-catolicismo. Pero debemos destacar que en Europa y gran parte del mundo occidental, el antisemitismo fundado en las ciencias positivistas tenía una gran legitimidad. Este llevaba a procesos de subjetivación que producían efectos en las diferentes culturas nacionales desde múltiples variantes. Lo que agitaba el fascismo era que los judíos debían ser considerados socialmente extranjeros para las naciones europeas. Además debía considerarse que su inteligencia los había puesto en el centro del capitalismo donde su racionalismo calculador los llevaba a destruir las viejas culturas a través de la revolución socialista. De allí que el fascismo es una respuesta del gran capital ante la crisis capitalista que no se sentía defendido por las instituciones liberales democráticas. El fascismo es racista por definición: su objetivo es afianzar el miedo al diferente. De esta manera lleva a cabo una estatización de la vida económica, política, social y cultural. Ésta se sostiene en un gobierno totalitario donde predomina la adopción de uniformes, el lenguaje militar y el uso de los símbolos patrióticos para adoctrinar a la población.

Umberto Eco afirma que la palabra “fascismo” se fue convirtiendo en una sinécdoque que se usa para disímiles manifestaciones de totalitarismo, tanto en Europa como en América. En 1995 escribe un texto donde describe 14 características de lo que llamó “el Fascismo Eterno”. Esto no significa que todas ellas puedan organizarse en un sistema; pero basta que una de ellas esté presente para permitir que el fascismo se desarrolle. Vamos a enunciarlas: 1°) El culto a la tradición; 2°) El rechazo a lo moderno; 3°) El culto de la acción por la acción: “La acción es hermosa en sí misma y debe ser llevada cabo sin cualquier reflexión previa. Pensar es una forma de castración.” Un fascista autóctono, el militar Aldo Rico que organizó un golpe contra el gobierno de Alfonsín, decía “que la duda es una jactancia de los intelectuales”; 4°) El desacuerdo es una traición; 5°) Miedo a la diferencia; 6°) Apelación a la frustración social: “Una de la características más típicas del fascismo histórico fue el llamado a una clase media frustrada, una clase que sufre de una crisis económica o sentimientos de humillación y que está asustada por la presión de grupos sociales más pobres”; 7°) La obsesión con una conspiración: “La forma más fácil de resolver la conspiración es apelar a la xenofobia”; 8°) La humillación por la riqueza y la fuerza de sus enemigos; 9°) El pacifismo es el comercio con el enemigo; 10°) Desprecio por los débiles; 11°) Todo el mundo es educado para convertirse en héroe; 12°) Machismo y militarismo; 13°) El populismo selectivo; 14°) El Fascismo Eterno habla una especie de neolengua: “Todos los libros escolares nazis o fascistas utilizaron un vocabulario particular.”

Si bien estas características que resume Umberto Eco definen con claridad el fascismo clásico, hay un aspecto que nos interesa destacar: su concepto de comunidad; ya que nos permite entender los modos actuales del fascismo en las democracias occidentales.

En el año 1930, cuando el fascismo todavía era un proyecto que se estaba afirmando, Georges Bataille escribió un texto muy poco conocido donde desarrolla este tema: El Estado y el problema del fascismo. Sus reflexiones no se ocupan tanto de la violencia o de la administración estatal del exterminio, sino sobre el proyecto comunitario que propone el fascismo. Allí sostiene que su expansión se explica por proponer un programa para la comunidad; su triunfo es el de representar a los descontentos para ser la expresión política de una comunidad que se piensa acabada y homogénea. Para Bataille, la homogeneidad consagrada en las sociedades fascistas no es sino el efecto de una heterogeneidad vivida como imperfección y carencia. La necesidad de asimilar, primero y de eliminar después lo heterogéneo es lo que se impone en la comunidad heterogénea: “solo el rechazo de las formas miserables tiene, para la sociedad homogénea, un valor constante universal”. Pero el acto de exclusión de las formas consideradas miserables asocia necesariamente la homogeneidad con las formas imperativas. De hecho, la sociedad homogénea utiliza las fuerzas imperativas contra los elementos más incompatibles con ellas. Como se plantea en el texto de introducción al libro de Bataille, el sentimiento de pertenencia a una comunidad cerrada protege al individuo de aquello que amenaza su propia integridad: el contacto con lo otro, con lo extraño, con lo desconocido. Lo que más teme el individuo es su propia muerte, o lo que viene a ser lo mismo: la pérdida de su propia identidad en la confusión indistinta con todos los otros seres. Es esta angustia ante la pérdida de sí la que le hace tratar como enemigos a cuantos no forman parte de su propia comunidad política. Es la voluntad de asegurar la perennidad de sí mismo y de la propia nación la que da origen a la guerra entre los pueblos: “La existencia nacional y militar están presentes en el mundo para intentar negar la muerte reduciéndola a una porción de gloria sin angustia”. Y es este miedo a la muerte, este afán insensato de sobrevivir a costa de los otros, el que hace “zozobrar cualquier intento de comunidad universal.” Por ello el fascismo construye una “comunidad para la muerte” ya que la conservación de la homogeneidad exige la muerte de lo heterogéneo: la comunidad se funda en su sacrificio. La economía política del fascismo deviene en el germen de su acción genocida. Así como el humo de Auschwitz fue una señal del inconfesable vínculo con la comunidad; en la actualidad ocurre lo mismo cuando los inmigrantes que quieren llegar a Europa mueren en el mar Mediterráneo o los latinos que intentan cruzar la frontera entre EE.UU. y México desaparecen en las arenas del desierto.

Los nuevos modos del fascismo: el rechazo al inmigrante pobre

La media de edad mental de la extrema derecha es la Edad Media. Viñeta de El Roto, diario El País, España.


La ética son los otros humanos. Esto es lo que formuló Spinoza en el siglo XVI. El otro humano necesariamente molesta; si no está esa molestia, ese malestar como diría Freud, no hay ética. En el mundo en que vivimos el otro no existe; da lo mismo si hay personas que están en situación de precariedad, hambre o miseria. Preferimos pensar que eso ocurre muy lejos y no que esas personas o familias están sentadas en la puerta de nuestra casa o en el negocio de la esquina. Cuando se lo ve, ese otro es un enemigo que me puede atacar, que me puede robar. Esta ruptura del lazo social hace que el individualismo se transforme en el eje de nuestras vidas. De allí que las políticas del neoliberalismo en el capitalismo tardío generan la sensación de desvalimiento: su respuesta son los nuevos modos del fascismo. De esta manera la xenofobia y el racismo son aceptados por grandes sectores de la población que encuentran formas de identificación ante un “enemigo” que es considerado el “mal pueblo”. Este lo constituye un conjunto variado que va desde los musulmanes, los inmigrantes pobres, los drogadictos y todos aquellos que sostienen ideas que rompen con formas patriarcales de la cultura. Por lo contrario, el “buen pueblo” es homofóbico, misógino, antifeminista, indiferente a la contaminación, antiinmigrante, apoya políticas autoritarias y de defensa de la seguridad hasta las últimas consecuencias; es decir, exige un poder fuerte, leyes de seguridad y eventualmente la pena de muerte.

Si en otras épocas el fascismo se apoyaba en un racismo que se fundamentaba en el positivismo biológico del siglo XIX, en la actualidad la xenofobia se sustenta en la gran desigualdad social que es justificada por una producción intelectual neoconservadora donde el enemigo es el extranjero pobre. Aclaremos, no cualquier extranjero: el que es pobre; es aquel que ante la crisis social capitalista viene para sacar los trabajos de la población autóctona o utilizar los servicios de salud públicos. Este “buen pueblo” encuentra en los nuevos modos del fascismo una expresión política que aglutina un proyecto comunitario muchas veces apoyado –como en Brasil– por las iglesias evangélicas o, como en Hungría y Polonia, por sectores del catolicismo conservador; es decir, se piensa en una comunidad –al decir de Bataille– acabada y homogénea. Es así como, si el fascismo clásico era antiliberal, hoy los nuevos modos del fascismo aparecen para salvar el liberalismo con fórmulas proteccionistas y del nacionalismo más rancio: Make America Greet Again. Para ello requiere imponer un dispositivo sociocultural que se sostiene en actos crueles. El eje de ese dispositivo cruel es la mentira. Lo que se conoce como la posverdad generada por medio de los fake news.

Podemos decir que la crueldad –un concepto que desarrolló desde el psicoanálisis Fernando Ulloa– es un rasgo exclusivo de la especie humana producto de su condición pulsional; es una violencia organizada para hacer padecer a otro sin conmoverse o con complacencia. Esto nos lleva a la responsabilidad de una cultura que puede desplazar sus efectos o, por lo contrario, potenciarlos.

Los procesos de subjetivación en el capitalismo tardío

Para Freud, la cultura es un proceso al servicio de Eros que une a los sujetos que la integran; a este desarrollo se opone como malestar, la pulsión de muerte que actúa en cada sujeto. Es por ello que crea lo que denominamos un espacio-soporte donde se establecen los intercambios libidinales. Este espacio-soporte ofrece las posibilidades de que los sujetos se encuentren en comunidades de intereses, en las cuales establecen lazos afectivos y simbólicos que permiten dar cuenta de los conflictos que se producen. Es así como este espacio imaginario se convierte en soporte de los efectos de la pulsión de muerte. De esta manera decimos que el poder es consecuencia de este malestar en la cultura. Por ellos las clases hegemónicas que ejercen el poder encuentran su fuente en la fuerza de la pulsión de muerte que, como violencia destructiva y autodestructiva, permite dominar el colectivo social. Ésta queda en el tejido social produciendo efectos que impiden generar una esperanza para transformar las condiciones de vida del conjunto de la población; es decir, que predomine la cultura de la queja, de la resignación, de que nada puede ser cambiado. En este sentido, es importante distinguir un poder que represente los intereses de una minoría, de otro en manos de una mayoría de la población que permitiría desplazar los efectos de la pulsión de muerte y, por lo tanto de la crueldad propia de cada sujeto. Esta situación es producto de las condiciones políticas, económicas y sociales. Esto nos lleva a plantear cómo se dan los procesos de subjetivación en el capitalismo tardío.

Si seguimos a Agamben, la época actual no se caracteriza por desarrollar procesos de subjetivación, sino formas particulares de desubjetivación. Sostiene que el ser viviente al incorporarse a un dispositivo sociocultural se transforma en sujeto; en la actualidad hay una gran proliferación de dispositivos, lo cual lleva a que los vivientes realicen múltiples procesos de subjetivación. Pero estos dan como resultado procesos de desubjetivación que permiten nuevas determinaciones del ser viviente donde los procesos de subjetivación y desubjetivación parecieran ocurrir de manera permanente. En ellos la identidad del sujeto se transforma en un objeto, en una cosa cuyo único fin es obtener ganancias. Sujeto y objeto no se pueden diferenciar. El sujeto se cosifica en sus relaciones. Producto de esta situación, las identidades tienen formas lábiles, lo que lleva a formas de gobierno que no persiguen otra cosa que su propia reproducción.

De esta manera el orden social objetivo se interioriza en procesos de subjetivación donde encontramos una corposubjetividad construida en la relación del sujeto con su historia personal y con los otros en diferentes dispositivos socioculturales. De allí que estos procesos de subjetivación-desubjetivación conducen al encuentro del sujeto con su desvalimiento primario que intenta atenuar a partir de lo que le ofrece la cultura hegemónica: el consumismo de objetos mercancías. Para sostener este desarrollo de desestructuración psíquica, la cultura plantea que el único juicio válido está en el Yo. Sin embargo, la legitimidad de la referencia narcisista como parámetro de verdad conduce a que el Yo deje de ser soporte del interjuego pulsional poniendo en cuestionamiento la propia identidad en la relación con los otros. Aquí los nuevos modos del fascismo encuentran formas fuertes de identificación para importantes sectores de la población que se sostiene en la crueldad, donde el otro es un enemigo que hay que rechazar y, en lo posible destruir. De allí la importancia que están adquiriendo en las democracias occidentales los espacios de identificación que se oponen al capitalismo patriarcal como los movimientos feministas, los que luchan por la defensa de la diversidad sexual y la legislación del aborto.

Para finalizar, debemos tener en cuenta que la crueldad destruye lo humano presente en los otros: el otro es objeto de crueldad por su semejanza, al no tolerar su desamparo, es decir su propia humanidad. La crueldad destruye la semejanza del semejante, no por sus diferencias, sino por sus semejanzas: no es la diferencia lo que genera la crueldad, es la crueldad la que crea una diferencia radical.

En este sentido el desafío consiste en lograr que el sujeto no solo se enfrente ante su propia crueldad, sino ante la crueldad de la cultura dominante. Para ello es necesario plantear una política de clase, género y generación que cree comunidad para enfrentar la cultura hegemónica. Una política que afirme la potencia de ser. En definitiva, una política –al decir de Spinoza– de la alegría de vivir que no olvide que nunca será más que una resistencia contra la muerte.




* Psicoanalista

El presente texto se publica como adelanto del número 85 de la revista Topía, que aparecerá en abril.



Fuente: El Ortiba

ESTELA DE CARLOTTO: "ESTÁN TRATANDO DE MINIMIZAR Y DE QUE OLVIDEMOS TODA LA COSA"




La titular de Abuelas de Plaza de Mayo se refirió a las versiones que recrudecieron
para cuestionar las cifras de las víctimas.

"Se está gestando en estos tiempos dejar de pensar en el pasado, porque ya pasó, mirar para adelante... Nos llamaron un 'curro', y todo eso es un desafío para nosotros", expresó este sábado Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo.

Un día antes de la marcha para conmemorar otro 24 de Marzo, Carlotto deslizó en una conversación con C5N que a algunos les "conviene negar lo que no les conviene que se sepa porque seguramente tendrán algo que rendir a esa historia".

La titular de Abuelas aseguró que desde el Gobierno "están mintiendo y tratando de minimizar y de que olvidemos a toda costa", tanto en el caso de los desaparecidos como en el de los nietos robados.

"Ellos tienen la obligación de gobernar con la verdad", convino Carlotto, para quien las deudas del estado terrorista las "tendría que resolver el Estado de Derecho".

"Ahora tenemos este Gobierno que nos retrotrae a un pasado de esa misma dictadura siendo en democracia", expresó.

Carlotto expresó su "respeto absoluto al camino de nuestro país" pero no pudo dejar la "total desconfianza de esta gente que gobierna porque dice una cosa y hace otra".

"Esta gente nos ha defraudado. Miente permanentemente porque están diciendo cosas que no son ciertas y algunas gente las cree y hay que estar corriendo con la verdad en la mano para decir que no es verdad", explicó.

"Yo no hago política partidaria, queremos volver a tener confianza y que nos apoyen y nos ayuden", sintetizó la titular de Abuelas.


Fuente: Minuto Uno