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18 de junio de 2016

LA POLÍTICA, NO EL KIRCHNERISMO. LA DEMOCRACIA, NO EL PERONISMO, NECESITAN QUE NO TERMINE SOLO EN LA CONDENA DE UN FUNCIONARIO




Durante ocho años goberné para todos los Argentinos. Para los que me querían, para los que me respetaban, y también para los que me agredían e insultaban como nunca se hizo con ningún presidente en la historia. Sé que ser mujer fue un agravante. 

Hoy quiero dirigirme a quienes saben que en estos doce años y medio construimos derechos como no se había hecho desde el primer peronismo. A quienes se rompieron el alma militando porque sintieron y sienten que, por primera vez en mucho tiempo, las utopías dejaban de ser sólo eso y se transformaban en una vida mejor para todos los Argentinos. Aún para aquellos que nunca nos quisieron ni nos querrán, hagamos lo que hagamos.

Quiero también dirigirme a quienes por primera vez, y en distintos lugares, se incorporaron a la política, porque los convocó un proyecto donde el amor por la Patria y la solidaridad con el prójimo son su motor. 

A quienes hoy siento y sé que están profundamente dolidos como si alguien les hubiera pegado una trompada en el estómago. Sí, esta vez quiero dirigirme a los que son y se sienten parte de este proyecto. 

A los que lo construyeron, a los que lo aman, a los que sufren por lo que está pasando. A ellos quiero decirles que creo que palabras como repudiar, rechazar o condenar, no alcanzan. 

Yo quiero saber quiénes son, además del Ing. López (Secretario de Obras Públicas durante mi gestión), los responsables de lo que pasó. El dinero que el Ing. López tenía en su poder, alguien se lo dio. Y no fui yo. Ni ninguno de los miles de militantes que integran este espacio político. Que nadie se haga el distraído. Ni empresarios, ni jueces, ni periodistas, ni dirigentes. Cuando alguien recibe dinero en la función pública es porque otro se lo dio desde la parte privada. 

Esa es una de las matrices estructurales de la corrupción a lo largo y a lo ancho de nuestra historia y de la universal. La otra, infinitamente más profunda aún, y sus efectos más terribles: la aplicación de planes políticos y económicos que enajenan el patrimonio nacional, endeudan el país y someten a la miseria a millones de Argentinos. De esa matriz dan cuenta también, desgraciadamente, pasado y presente de nuestra historia y de otros pueblos del mundo. 

Tal vez, hechos grotescos y escandalosos como el que hoy nos ocupa, sirvan para ocultar durante un tiempo, el plan político y económico que esta causando estragos en la mayoría de los sectores sociales y económicos de nuestro país y que ayer, tuviera un nuevo capitulo legislativo. 

La política, no el kirchnerismo. La democracia, no el peronismo, necesitan que esta vez, todo no se termine solo en la condena de un funcionario.




EL DAÑO DE JOSE LOPEZ A LA DEMOCRACIA


*Por Roberto Navarro


Cualquier robo es dañino para una sociedad, el de guante blanco y el callejero, porque rompe las bases mismas del contrato social y ataca los principios morales básicos que rigen la convivencia. Pero el robo del funcionario público es infinitamente peor, porque es todo lo contrario de lo que está llamado a hacer: cuidar los bienes de la población.

Hay un enorme debate por las repercusiones políticas del claro caso de corrupción de José López.

Los que dicen que todos los políticos son corruptos ponen en peligro lo mejor que tenemos: la democracia; los que sostienen que todo el peronismo es corrupto también ponen en peligro la democracia, porque representa al menos a la mitad de la sociedad.

Eso no significa reducir todo a López. Hay que investigar para arriba, para abajo y para los costados.Pero sin destruir lo más preciado de la sociedad que es el sistema democrático.

El caso López tendrá un enorme costo social si no se hace justicia. Y también lo tendrá si se sostiene el cinismo de no hablar de la contra parte privada que pactó y negoció con López la obra pública que lo enriqueció.

"El caso de López le saldrá caro al pueblo, porque tapará por meses el robo institucionalizado que significa sacarle al pobre para darle al rico"

Además, el hecho sale a la luz en un momento en que se está discutiendo si la legitimidad del 51 % que recibió el presidente Mauricio Macri en las elecciones lo habilita a realizar esta dramática transferencia de recursos de los trabajadores al poder económico. El robo de López le quita legitimidad moral ante la sociedad al reclamo de mayor justicia social del peronismo, aún si López fuera el único involucrado. El robo de López pone legítimamente en duda la vocación de justicia social del peronismo. Ahora tendrá el desafío de recobrar la confianza social.


Un partido popular, además de buscar la justa distribución de la riqueza y de poner el Estado al servicio de los más necesitados, debe dar un ejemplo de austeridad frente a la pobreza de su pueblo. Los movimientos populares no pueden caer en la tentación de justificar la corrupción bajo el pretexto de que la derecha cuenta con el apoyo económico directo de los empresarios.


El caso de López le saldrá caro al pueblo, porque tapará por meses el robo institucionalizado que significa sacarle al pobre para darle al rico. Hace dos meses se le subieron brutalmente las tarifas a la población. Hoy el Congreso le quitará 3 de los principales impuestos a los ricos.


Pero, inevitablemente, hablaremos de López. Y está bien que lo hagamos, porque a una sociedad empobrecida el robo le duele. Y porque si no lo condenamos como corresponde, sienta las bases para que la corrupción se incorpore como parte del paisaje social y nos empobrezca a todos social y moralmente.

MACRI VUELVE A CARGAR CONTRA VENEZUELA: PIDIÓ QUE EL REVOCATORIO CONTRA NICOLAS MADURO SE REALICE ESTE AÑO



16 de junio de 2016.- El presidente argentino, en su visita a Colombia, se refirió a la crisis que atraviesa Venezuela: “Creo que la violación de los derechos humanos es muy grave”, afirmó
Macri, aseguró este miércoles en Bogotá que espera que en “las próximas semanas” y con los “instrumentos constitucionales” se pueda votar en Venezuela la propuesta de revocatorio del mandato de Nicolás Maduro y, si así lo deciden los ciudadanos, haya elecciones antes de fin de año.

“Espero que en las próximas semanas se encuentre el camino de diálogo que estamos proponiendo para que con los instrumentos constitucionales se logre votar y, si en la votación sale que hay (nuevas) elecciones, puedan hacerse antes de fin de año“, dijo Macri en una rueda de prensa en Bogotá tras reunirse con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

En su opinión, eso es “lo que hace falta para salir de la situación de angustia” que vive actualmente Venezuela.

En este sentido, señaló que estuvo con el líder opositor Henrique Capriles en Buenos Aires unas horas antes de viajar a Bogotá para su visita oficial a Colombia, y escuchó “la desesperación, la preocupación y la angustia” que vive el pueblo venezolano.

Asimismo, destacó que compartió esa preocupación en su reunión con Santos y dijo estar en desacuerdo “con lo que está sucediendo en Venezuela“.

Macri y Santos se mostraron preocupados por la situación que atraviesa Venezuela

“Creo que la violación de los derechos humanos que se está viviendo y los problemas que tiene (Venezuela) frente al colapso del sistema social, económico y sanitario son muy graves“, agregó.

En este sentido, recordó que Venezuela “fue el país que más exiliados recibió cuando en la Argentina se violaron derechos humanos” en una alusión a los años de la dictadura.

“Estamos pidiendo que se convoque una mesa de diálogo (…) y que con eso se logre encontrar un camino para el futuro de Venezuela”, concluyó.

Por su parte, Santos dijo que su posición “es clara“, puesto que trata “por todos los medios posibles de fomentar el diálogo entre oposición y Gobierno” en Venezuela.

Igualmente, dijo que para Colombia lo que ocurre en ese país es “de gran importancia“, por lo que cree necesario “fomentar el dialogo para mantener estabilidad en Venezuela“.

“Nos preocupa mucho que en Venezuela se puedan estar violando los derechos humanos, por eso hemos hecho un llamado a que se respeten derechos de todos los venezolanos y colombianos que viven en Venezuela”, añadió.

En referencia a las “iniciativas en la OEA y otros foros” señaló que quiere que “los venezolanos encuentren el camino adecuado para resolver el problema que tienen en sus manos”.

16 DE JUNIO DE 1955, "LA OTRA HISTORIA"


*C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia Nacional, de nuestra redacción.

*Por Victor Leopoldo Martinez
“Al Cumplirse un aniversario más de aquella trágica y luctuosa jornada del 16 de junio de 1955, “Corbata”, militante peronista del campo popular y un pedazo de historia viviente de estos últimos 50 años, nos cuenta la experiencia por él vivida en esa jornada.”[Copete del reportaje aparecido en EL EMILIO –versión impresa- de 2005]



“Lo que estaba pasando en Plaza de mayo el 16 de junio, me sorprendió en mi lugar de trabajo, en el Policlínico Eva Perón que pertenecía a la fundación Eva Perón y estaba allá (señalando hacia el norte), en San Martín, en Ruta 8 y Diego Pombo; policlínico que después de la caída de Perón le cambiaron el nombre por Policlínico Castells”.

Así comenzó su relato “Corbata” en aquel reportaje que salió publicado en el Nº 6 de Junio-Julio de 2005 de nuestra revista EL EMILIO en su versión impresa cuya tapa aparece más arriba.

Fue uno de los reportajes que más me conmovieron entre todos los que hice en mi vida profesional de periodista. No fue para menos por el afecto y la admiración que sentía por él. Fue un extraordinario compañero Peronista. Tipo sencillo y humilde pero de una claridad ideológica y una memoria digna de toda admiración, vivía de lo que cobraba, una simple y mínima jubilación. No tuvo la suerte de gozar de los beneficios que hoy tenemos los jubilados porque decidió partir antes para encontrarse con todos los otros “ILUSTRES DESCONOCIDOS” que hicieron la verdadera historia de nuestra PATRIA en los últimos 50 años.

EL EMILIO todavía salía en su versión impresa y “Corbata”, fanático de nuestra publicación y compañero de militancia en la recordada “Agrupación Catulo Castillo” junto a Rodolfo “El Ruso” Labella, Eladio “Tate” Martínez y Carlos Magliano, era un compañero más en nuestra redacción. Eduardo Antonio Corbalán -su verdadero nombre y apellido-, había nacido en la Provincia de Tucumán un 5 de noviembre de 1937; tenía apenas 17 años cuando le tocó vivir los espantosos sucesos de aquel 16 de junio de 1955.


“Estábamos escuchando la radio y así nos enteramos de lo que estaba pasando en la Plaza de Mayo. Junto a otros compañeros decidimos venir para acá, a Buenos Aires, y unos camiones nos acercaron a la estación de San Martin. Allí nos tomamos un tren que paró en muchos lados, y por lo que se veía y escuchaba, en Retiro había un kilombo de trenes bárbaro, así que con los muchachos nos tiramos del tren y empezamos a caminar y caminar.

Llegamos a Buenos Aires y entramos derechito por Paseo Colón hacia la Plaza de Mayo. Yo veía mucha gente que iba hacia el lugar, otros que venían corriendo y gritando, todo esto en los alrededores; venían desde la plaza. En ese momento tuve mi primera experiencia, un tanto extraña para mis 17 años, pero que me marcó mucho. Allí, en Paseo Colón estaban saqueando una armería gente muy indignada, la mayoría sacaba armas y encaraba para la plaza de vuelta; pero otros sacaban otras cosas, cañas de pescar, faroles y … qué se yo; y enfilaban para el lado de Retiro. Yo trataba de recriminarles. Les decía “no, compañeros, hay que ir para allá” señalándoles la plaza. En ese momento, al verme que me estaba enojando, me agarró un compañero veterano y me dijo -“Vení, pibe, vení”, como tratando de decirme que esos no estaban en la nuestra. Con el tiempo y esta experiencia me di cuenta que en los grandes movimientos también había gente que estaba en otra.

Yo siempre me acuerdo de una anécdota que contaba Perón; “yo participé – decía Perón – de una Revolución y cuando entraba a la casa de gobierno salía un tipo envuelto en una bandera Argentina gritando ¡Viva la Patria! Y debajo de la bandera llevaba una máquina de escribir”.(Hecho narrado por Perón en referencia al golpe del “30”)

“Pero volviendo al 16 de junio, yo pude llegar únicamente hasta los alrededores de la plaza, porque no te dejaban pasar, pero se escuchaban muchos gritos y gente que salía herida, llorando, y también se veía salir a las ambulancias y micros con los heridos, con los muertos, vaya uno a saber qué llevaban adentro.

Retrocedimos hasta la avenida Corrientes y algunos nos juntamos alrededor de una radio, que estaba en un auto, había una pelotera de gente que queríamos enterarnos de lo que estaba pasando; cuando en un momento me acuerdo que vimos que se venía un Gloster, que fueron los aviones que usaron para atacar constantemente, y venía en vuelo rasante y meta disparar, ametrallando el hijo de puta, y se armó un kilombo, empezamos a rajar, y yo aparecí en el Hotel Yusten o algo así, ¡Que todavía existe! . Está en Corrientes al 300; aparecí en el primer piso de ese hotel y cuando entré al baño vi un montón de espejos, y los pisos del baño alfombrado, imagínate lo que fue para mí, yo era un pibe y nunca había visto eso, eran mis primeras experiencias políticas y sociales y aprendí a ver las diferencias.

Después, en la calle, vi a la gente de la Alianza Libertadora, con sus brazaletes, abriendo paso para que pasen las ambulancias. Luego me acuerdo que habló Perón, llamando a la calma y leyó el decálogo del soldado argentino. Eso lo escuchamos por radio.”

Le pregunté la hora exacta del bombardeo:


“Cuando escuchamos en la radio del policlínico sobre lo que estaba pasando en la plaza, serían las doce y pico del mediodía. Nosotros llegamos a los alrededores de la plaza a las catorce y pico. El barrido principal del bombardeo fue a eso de las trece y creo que duró unos veinticinco a treinta minutos. Lo que yo ví además fueron los vuelos rasantes de los Gloster que siguieron por largo rato. Por lo que yo pude ver, me acuerdo que había gente puteando, gritando hijos de puta, pero había otros que estaban bien empilchados, como que sabían lo que iba a pasar, como si estuvieran esperando órdenes. En la plaza y los alrededores había de todo por la hora en que se produjo.

Eran momentos de mucha confusión. Se hablaba de los muertos, de un micro con chicos que había recibido un bombazo. Nadie sabía si Perón estaba vivo. La gente que venía para la plaza para defender a Perón, lo hacía por Paseo Colón, las columnas de trabajadores que venían del sur caminaban por esa calle, pero casi ninguno pudo llegar. Al atardecer era todo desolación. Me acuerdo que cuando quise pegar la vuelta para mi casa, yo vivía en Caseros, en el barrio Evita, me pasé pateando casi toda la noche, porque los trenes no salían de Retiro, estaban ahí, todos amontonados.

Cuando ese día comenzó a oscurecer, fue que vi a la gente que empezaba a armarse con palos, con lo que fuera y comenzó a salir a la calle.

Todo el mundo habla, se acuerda de la famosa quema de las iglesias, pero nadie habla o se acuerda de los cientos de cumpas de compañeros que quedaron culo pa’ arriba en la plaza carajo. (Dicho esto con mucha bronca y ojos un tanto humedecidos)

Me acuerdo que fue un día gris, lluvioso; yo me volví pa’ Caseros y llegué como a las doce de la noche. Unos días después, en el barrio, velaban a tres compañeros; decían eran portuarios. En realidad coincidía con lo que yo había visto cuando estaba en los alrededores de la plaza. Los trabajadores del puerto fueron los primeros que acudieron a ayudar a Perón, por la proximidad que había con la casa de Gobierno. Y allí se podía escuchar, yo ví y escuché, como tiroteaban; los tiros venían del Ministerio de Marina. Allí había tanques, y los tipos de la marina tiraban. Los trabajadores portuarios tuvieron una participación importante en aquellos momentos en la defensa de nuestro gobierno y de Perón.”
Día luctuoso para el país pero fundamentalmente para nuestro pueblo.

Dos meses después de la desaparición de Julio Lopez, a quien “Corbata” conocía, decidió quitarse la vida. Un compañero que tuvo el día anterior con él nos confesó que le había manifestado en relación a Julio López: “Ahora vienen por mi; a mi no me agarran.”.

DILMA ROUSSEFF Y EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES EN LA ENCRUCIJADA


*Por Aritz Recalde






La soledad política de Dilma Rousseff

La Cámara de Senadores de Brasil aprobó el juicio de responsabilidad contra Dilma Rousseff.

Mientras se desenvuelve el trámite de impeachment, asumió la primera magistratura el vicepresidente Michel Temer, proveniente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El PMDB y el Partido Socialdemócrata (PSDB) que controlará la Cancillería del país, son los actores políticos centrales del nuevo gobierno. Eduardo Cunha del PMDB inició el trámite de juicio en la cámara de Diputados. José Serra del PSDB y gobernador del poderoso Estado de San Pablo, había competido con el Partido de los Trabajadores (PT) en las elecciones presidenciales de 2002 y 2010, tornándose como un representante fundamental del principal Partido de oposición del país.

Al accionar de ambos actores, se suma buena parte del espectro político brasileño dejando en extrema soledad al PT. Entre otras fuerzas que están formando parte del gabinete nacional de Temer, se encuentra e Parido de la Republica (transporte), el Partido Popular Socialista (defensa), los Demócratas (educación), el Partido Progresista (agricultura) o el Partido Socialista del Brasil (energía).

La acción de juicio de responsabilidad contra la Presidenta y pese a la confusión que generan los medios de comunicación, no surge de acusaciones de corrupción o de enriquecimiento ilícito. El origen del juicio es el no cumplimiento de metas fiscales y el hecho de que el Gobierno Nacional entregó créditos públicos sin autorización legislativa. En línea con el planteo del investigador Hervecio Damis, no está claro de antemano que las acciones mencionadas tipifiquen delito y en caso de hacerlo, podrían atribuirse a los subordinados de Dilma y no necesariamente a la titular del Poder Ejecutivo nacional.


Poder económico y estrategia mediática y judicial


Dilma Rousseff tiene en contra al influyente conglomerado de medios Red Globo y a la revista de mayor tirada en el país, “Veja”. Ésta última fue la encargada de difundir las acusaciones de corrupción de diputados brasileños ligados al partido de gobierno, denominada “mensalao”. Entre otras implicancias, el caso derivó en la renuncia del Jefe de Gabinete de Lula, Joao Dirceau, que fue remplazado por Dilma Rousseff en el año 2005. La Red Globo fue importante en la campaña de divulgación de una red de sobornos (“lava jato”), que involucró a funcionarios de diversos Partidos, entre los cuales había miembros del gobierno nacional. La acción delictiva que se está investigando, incluye la participación de funcionarios de Petrobras.

En un acto institucional de fuerte contenido político, la Justicia Federal de Brasil suspendió la asunción de Lula como Jefe de Gabinete de Dilma Rousseff. La estrategia no puede dejar de interpretarse como un intento de debilitar a la Presidenta y de bloquearle a Lula la postulación en las próximas elecciones.

Sectores del empresariado trasnacional y local como es el caso de la Federación de Industriales de San Pablo, completan el frente político, judicial y mediático desestabilizador. No es casualidad que Serra provenga de la gobernación de San Pablo, centro del poder económico brasileño.


El contexto económico y los cambios del PT


La estrategia política del PMDB y el PSDB se impone en un contexto macroeconómico poco favorable para el país, por el hecho de que el petróleo, el hierro o la soja están a la baja. Al inconveniente de los precios de los productos brasileños, se le suma un marco económico regional y mundial caracterizado por disminuciones de las tasas de crecimiento, que dificultan la colocación de las exportaciones del país.

Un tema no menor a tener en cuenta, es que previo a las elecciones del año 2002 el PT impulsó una nueva política de alianzas con sectores empresariales y del espectro del centro partidario. Esta decisión, derivó en rupturas como fue el caso de los dirigentes que fundaron elPartido Socialismo y Libertad. Con el transcurso del tiempo la relación con sus aliados de centro se fue deteriorando, al extremo de que varios de ellos apoyaron la destitución de Dilma. Al momento de asumir la presidencia, Lula Da Silva conformó un frente político y electoral con José Alencar del Partido Liberal e impulsó como titular del Banco Central, al ortodoxo Henrique Meirelles. Dilma reiteró la coalición del PT con las fuerzas conservadoras, al punto de impulsar a Temer de vicepresidente y proponer en el Ministerio de Hacienda al liberal Joaquim Levy. El vicepresidente de Lula falleció, el PMDB organizó la destitución de Dilma y Meirelles es el nuevo Ministro de Hacienda del actual mandatario nacional.

Previo a su ascenso presidencial, Rousseff se desempeñó como Ministra de Energía y como Jefa de Gabinete desde el año 2005. En su condición de Ministra aplicó el Plan Luz Para Todos, conectando el norte pobre brasileño y adquiriendo notoriedad pública.

Dilma fue elevada a candidata presidencial por decisión de Lula, fortaleciendo una tendencia a que las decisiones las tomaría más el líder, que los órganos colectivos del PT. La presidenta asumió el cargo con el capital político del oficialismo, derivado del aumentó del 50% del salario mínimo, de la creación de 14 millones de empleos o del hecho de sacar a 40 millones de brasileños de la pobreza. En un país con una histórica desigualdad y pese a no resolver de fondo muchos problemas, los programas Bolsa Familia, Hambre Cero o de becas universitarias (PROUNI) le otorgaron un importante apoyo social al PT.

En un contexto económico que empezó a ser poco favorable a Brasil, Dilma impulsó paquetes de austeridad económica y de metas de inflación, que incluyeron recortes al gasto público y la reducción del número de Ministerios. El resultado fue la recesión económica y un deterioro del nivel de vida de muchos brasileños.

Derivado del plan económico, de la coyuntura internacional y de la creciente oposición política, la presidenta perdió apoyo popular y recibió diversas manifestaciones en su contra. Las movilizaciones del año 2013 fueron protagonizadas por los sectores medios y también por los humildes del Brasil que eran la base electoral del PT.

El desencanto popular por los ajustes o la recesión económica reciente y la debilidad de un PT desmovilizado, fueron capitalizados por la oposición que impulsó la destitución de Rousseff. Los levantamientos en defensa del gobierno no parecen tener la contundencia necesaria y pese a las declaraciones de apoyo a Dilma de la Central Única de Trabajadores o del Movimiento de los trabajadores Rurales Sin Tierra.


¿Por qué el juicio a Dilma?


Miembros de gabinete de Temer están buscando fueros políticos, como es el caso del titular de Planeamiento, Romero Jucá, recientemente apartado por denuncias de corrupción. Sin desconocer la dinámica de la dirigencia política, consideramos que el verdadero origen del impeachment está dado en revertir las políticas nacionales y sociales del Brasil de la última década.

Pese a que el PT no modificó de raíz la estructura económica, impulsó reformas que Temer vendría a revertir como son los programas de Compre Nacional y la explotación del pre-sal por parte de PETROBRAS. Con el nuevo Presidente, se abandonaría la posibilidad de aplicar el impuesto sobre las transacciones financieras que fue propuesto por Dilma.

Según declaraciones del nuevo Canciller, la política exterior de Brasil se realinearía con los Estados Unidos, abandonando la multilateralidad que impulsó el PT desde el MERCOSUR, la UNASUR o los BRICS. Lula había promovido un dialogo estrecho y renovadas negociaciones con el África, con Irán y con otros Estados definidos como “enemigos” de los norteamericanos, que Temer cerraría definitivamente. En su viaje a la Argentina, José Serra adelantó que van a flexibilizar el MERCOSUR, con el objetivo de que los países puedan firmar tratados comerciales de libre comercio. Brasil acompañaría la propuesta de la Argentina de ingresar a la Alianza Pacifico, que es impulsada por los EUA.

En el plano social, es de esperar un deterioro de los programas del gobierno anterior, como resultado del achicamiento de varios ministerios y del plan de ajuste que ya fue anunciado por Temer.

En sintonía con lo que está ocurriendo en la Argentina, el poder económico está retomando nuevamente la conducción política. El poder real está sustituyendo al poder formal y la estrategia trae implícita el debilitamiento del conjunto de la clase política brasileña y sudamericana. En adelante quedan 180 días que definirán la situación de Rousseff. Mientras tanto, el PT está en la encrucijada y del resultado de este proceso político, dependerán en buena medida, todos los gobiernos populares de Sudamérica.

17 DE JUNIO DE 1821: FALLECIMIENTO DEL GENERAL GAUCHO MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES

*Por Prof. Daniel Chiarenza

El general gaucho moribundo por la herida de bala, 
decide morir antes que negociar y mancillar la patria.

“[…] El tiempo hará conocer a mis conciudadanos que mis afanes y desvelos en servicio de la patria, no tienen más objeto que el bien general […] y en esa inteligencia no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos […]. Así, pues, trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes no son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria, que es la recompensa que deben esperar los patriotas desinteresados” (Carta de Güemes a Belgrano).

Martín Miguel Juan de Mata Güemes nació en Salta el 8 de febrero de 1785. Su padre era el español Gabriel de Güemes y Montero, tesorero real y comisario de guerra en la intendencia de Salta; su madre, la criolla Magdalena Goyechea y la Corte, descendiente del fundador de San Salvador de Jujuy.

Martín a los 14 años era cadete del fijo de Buenos Aires con asiento en Salta; se trasladó a la capital del virreinato con motivo de la Invasión Británica. En esa ocasión, al frente de una fuerza de caballería, el joven oficial logró la insólita captura de un buque británico, al que la violenta bajamar había hecho varar en la costa.

Luego de la Revolución de Mayo, de nuevo en Salta, Güemes se incorporó al ejército patriota en expedición al Alto Perú. Al frente de guerrilleros gauchos defiende la Quebrada de Humahuaca y luego, al mando de un grupo de voluntarios, participa del triunfo de Suipacha. Después del desastre de Huaqui, acudió a Pueyrredón, gobernador de Charcas, en retirada desde Potosí y hostigado por los realistas.

San Martín asume en reemplazo de Belgrano la jefatura del Ejército del Norte y se le confía al teniente coronel Güemes la organización y conducción de partidas de gauchos salteños para sostener –contra las tropas absolutistas- la guerra en el norte. Cuando San Martín llega al Perú, y Güemes hubiera tenido que iniciar una contraofensiva, esto no se dio, por las traiciones del frente interno salteño a lo que se sumó la deserción del gobernador tucumano Aráoz (autodenominado Presidente Supremo de la República de Tucumán) que había prometido enviarle los pertrechos del ejército que habían quedado en su provincia. Era, legalmente, lo que reclamaba Güemes en su carácter de general del ejército expedicionario al Perú, designado por San Martín en 1820.

Ya se hacía ostensible la hostilidad de la clase decente salteña, que vivía conspirando contra la política de guerra de guerrillas de Güemes y hacían hincapié en su actitud “demagógica” hacia las masas plebeyas, ¿sería un populista? Los que esto denunciaban eran los grandes terratenientes, las familias “bienudas” que buscaban adecuar los vaivenes de la contienda a sus propios intereses de señores feudales (¿estarían entre ellos los Urtubey?).
La plebe, los “bizarros patriotas campesinos”, al decir de Pueyrredón, eran los que ofrendaban su vida (voluntariamente) por la liberación nacional.

Al aumentar la presión de la clase alta, Güemes, aunque originario en la misma, pero patriota firme y convencido, optó por –dice Frías- “echarse en manos de la plebe” y hacer arengas magistrales: “Por estar a vuestro lado me odian los decentes; por sacarles cuatro reales para que vosotros defendáis su propia libertad dando la vida por la Patria. Y os odian a vosotros, porque os ven resueltos a no ser más humillados y esclavizados por ellos. Todos somos libres, tenemos iguales derechos, como hijos de la misma patria que hemos arrancado al yugo español. ¡Soldados de la Patria, ha llegado el momento de que seáis libres y de que caigan para siempre vuestros opresores!”.

En mayo de 1821 se sublevaron sus enemigos internos en la denominada “revolución del comercio” y en sesión del cabildo lo depusieron del cargo de gobernador, condenándolo al exilio. Güemes estaba en Jujuy, pronto a ingresar al Alto Perú en apoyo de la campaña de San Martín. Cuando se entera de los sucesos salteños, regresa y con su sola presencia aborta el movimiento en su contra. La oligarquía sediciosa siguió desde las sombras. Uno de estos apátridas se apersonó al campamento del español general Olañeta. El 7 de junio se consuma la felonía. Ingresan los absolutistas a Salta.

Güemes, sorprendido en casa de su hermana Macacha, quien lo había llamada alertándolo por la traición, montó a caballo y trató de romper el cerco tendido por sus enemigos, pero recibió un disparo cuando estuvo a punto de evitarlos.

Trasladado por sus gauchos al campamento de El Chamical, falleció, diez días después (17 de junio de 1821), en la Cañada de la Horqueta, a 34 kms de Salta-ciudad.

La Gaceta, órgano oficial del gobierno porteño expresó: “Murió el abominable Güemes… Ya tenemos un cacique menos”.

HUMOR INTELIGENTE