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29 de agosto de 2014

LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA EN SU HORA CRUCIAL

*Por Hugo Moldiz


Después de década y media de triunfos en medio de un capitalismo en crisis pero planetario, el Foro de Sao Paulo puede ser el punto de partida de una nueva oleada para salir de cierta desaceleración y profundizar el largo recorrido por los caminos de la emancipación.

A pesar que la mayor parte de los países de América Latina y el Caribe tienen gobiernos de izquierda y progresistas, la fuerza de la ola revolucionaria de la última década y media da señales de cierto agotamiento, por lo que se hace necesario sentar condiciones favorables para arrancar una nueva oleada que defienda lo conquistado y profundice el camino hacia un horizonte emancipador de los pueblos y la naturaleza.

El desafío no es nada fácil. Ya poco antes del fallecimiento del presidente Hugo Chávez se percibía una relativa desaceleración de la tendencia hacia la izquierda en la región. Es mucho lo que se ha hecho en pocos años en medio de un capitalismo realmente planetario.

Tres parecen ser los factores que explican la desaceleración y que están dialécticamente relacionados:

En primer lugar, hay un retroceso en el nivel de desarrollo de conciencia de los sujetos sociales y políticos que después de un gran momento de protagonismo en su condición de sujetos históricos devienen en actores interesados más en sus intereses particulares que en su visión universal. Hay una pasividad o confusión frente a la envergadura de las tareas históricas, aún en los países en que hay procesos revolucionarios. Los foros sociales han perdido su capacidad de generar mejores y mayores ideas para luchar contra las clases dominantes en aquellos países donde la izquierda no ha accedido al gobierno o no ha conquistado el poder. A eso hay que agregar las grandes dificultades que enfrentan los pueblos y la izquierda que no está en el gobierno para construir unidad y revertir el poder de la derecha que es más dominación que dirección.

Segundo, sobre la base de la disminución de la densidad de la movilización y el protagonismo social, pero también desde cierta “fetichización” del poder, los gobiernos de izquierda avanzan y obtienen conquistas a partir de la sola intervención desde el Estado. A veces son parte de la solución pero también del problema. Los gobiernos son los grandes autores y actores de muchas conquistas de los últimos cinco años, pero también tienen algo de responsabilidad de la pasividad social. De esta manera, la conquista y ampliación de la hegemonía se produce solo a la fuerza de la iniciativa desde el Estado o el menos con poco protagonismo desde los “organismos privados” de la sociedad civil siempre en disputa.

La combinación de ambos factores se traduce en un menor grado de articulación de los mecanismos alternativos de integración y foros de concertación política como el ALBA, la UNASUR y la CELAC. Hay una suerte de pausa entre lo que se dice y lo que se hace, aunque lo acumulado en década y media todavía da un margen bastante importante de ventaja a favor de las fuerzas sociales y políticas revolucionarias.

El desarrollo contradictorio de los dos anteriores datos de la realidad se registra al mismo tiempo, como tercer factor, en medio de una contraofensiva imperial que combina las acciones más o menos conocidas de la última década (subversión ideológica, como es el caso del ZunZuneo contra Cuba y otras acciones similares contra Bolivia y Ecuador) con otras de nuevo tipo que, por razones de espacio, se pueden agrupar en dos: a) la activación de la Alianza Pacífico, un proyecto –como afirma la investigadora Lourdes Regueiro- al que se lo puede calificar como el “ALCA plus”, y b) un nivel de agresión contra la Revolución Bolivariana que condensa los métodos empleados contra Cuba, Chile y Nicaragua, con el dato adicional de una sistemática agresión mediática.

Un necesario apunte por su importancia en las futuras luchas en la región. De todos los procesos revolucionarios y progresistas que se desarrollan en la región, el boliviano se presenta como el más fortalecido en la actualidad. La revolución liderada por Evo Morales se dispone a conquistar en octubre un holgado triunfo electoral, aunque la consolidación de su irradiación hegemónica estará en dependencia de un nuevo grado de aceleración de los movimientos sociales que, salvo pocos momentos, también dan señales de cierto retorno a sus particularismos.

El reimpulso

En ese cuadro actual de relaciones de fuerza en la región, todo lo que vaya a pasar en adelante adquiere un carácter estratégico. Pero el avance hacia el horizonte emancipador requiere de algunas premisas:

En primer lugar, de la defensa articulada de los gobiernos revolucionarios y progresistas ante las diversas formas de agresión de los Estados Unidos y del capital. Los casos de Venezuela y Argentina se presentan como los más ilustrativos de lo que la restauración conservadora está dispuesta a hacer. La patria de Bolívar y Chávez es un actor geoestratégico en la región y Argentina es un pivote también.

Segundo, la profundización de los procesos revolucionarios de Bolivia y Ecuador, cuyo aporte a la causa de los pueblos subalternos de la región y el mundo es de importancia histórica y estratégica. El aporte de Bolivia a las luchas en América Latina es fundamental pues hasta ahora es un espacio de articulación de los horizontes emancipadores de los pueblos indígenas sintetizados en el Vivir Bien y del proyecto y la tradición socialista de los trabajadores.

Tercero, el reimpulso y profundización de los mecanismos alternativos de integración y foros de concertación política (UNASUR, ALBA y CELAC) y de otros ya existentes que como el MERCOSUR se presentan estratégicos para la integración intra y extrarregional.

Cuarto, el respaldo a los Diálogos de Paz para la salida política al largo conflicto armado en Colombia. La emergencia política y social en ese país se proyecta estratégica para la región y puede insuflar una nueva energía a las luchas latinoamericanistas.

El quinto, la consolidación de la actualización del modelo económico cubano en tanto seguirá siendo referente político e ideológico de la revolución.

¿En torno a qué agenda lograr una nueva aceleración?

En realidad, se trata de articular la Agenda de la Patria Grande desde dos perspectivas articuladas:

Primera, desde la agenda inconclusa del siglo XX que pasa por la salida soberana de Bolivia al Pacífico, el cese del bloqueo contra Cuba, la devolución de las Islas Malvinas a la Argentina, la superación colonial de Puerto Rico y la solución del conflicto armado colombiano. Solo así América Latina y el Caribe será escenario de paz.

Segunda, la agenda del siglo XXI que implica: la erradicación de la extrema pobreza y pobreza moderada a través de acceso universal a los servicios básicos, salud y educación gratuitas y seguridad alimentaria con soberanía; el impulso de una nueva arquitectura financiera que conquiste la desdolarización de la economía latinoamericana; un aprovechamiento de los recursos naturales bajo control estatal en armonía con la Madre Tierra y la convergencia con estados y pueblos de otras partes del planeta para construir un nuevo orden mundial para Vivir Bien.

Fuente: Rebelion

CANCILLER RUSO AFIRMA QUE LATINOAMERICA SERA UN PILAR DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL



América Latina será uno de los pilares del nuevo orden mundial, asegura el canciller ruso,Serguéi Lavrov, subrayando que su país coopera con todos los países latinoamericanos, especialmente con Brasil, Argentina, Cuba, Chile, Perú y Venezuela.

El ministro de Exteriores ruso ha destacado en el foro juvenil Seliguer que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) está marcando una tendencia para crear un mundo multipolar. “América Latina es una región pujante, que se está desarrollando, y que tiene muy buenas perspectivas, así que pronto será, y ya lo está siendo, uno de los pilares del nuevo orden mundial”, sostuvo.

En ese sentido, Lavrov ha destacado que en los países de esa región se forman asociaciones y organizaciones políticas y económicas con las que, en su opinión, “están desarrollando activamente un proceso de integración”. “No hay ningún país que no pertenezca, de una u otra forma, al menos a una organización para la integración, y nosotros tenemos relaciones con cada una de estas alianzas y con todos los países, sin excepción, de América Latina”, sostuvo el titular de Exteriores ruso.

Asimismo, Lavrov ha adelantado que tanto Rusia como los países latinoamericanos se cursarán a partir de ahora visitas oficiales con mayor frecuencia y ha recordado que Rusia ya ha formado comisiones interestatales de comercio y cooperación con muchos de ellos.

En referencia a la condonación del 90% de la deuda que Cuba había contraído con la Unión Soviética, el canciller señaló que esa medida ayudará a incrementar el crecimiento de la economía cubana. “No todo se puede medir con dinero […] Esperamos mucho tiempo para condonar gran parte de la deuda cubana y, a fin de cuentas, decidimos ayudar”, subrayó el ministro.

El canciller ruso recordó la gira histórica por América Latina hace un mes del presidenteVladímir Putin, durante la que recorrió países como Cuba, Argentina y Brasil, participó en la cumbre de los BRICS y en un foro adicional con 12 líderes de América del Sur. En el amplio programa de Putin se abordaron materias como energía, transporte, defensa, espacio y maquinaria pesada, áreas del máximo interés para todas las partes.

Por otro lado, Lavrov ha subrayado que las acciones de EE.UU. y la Unión Europea obstaculizan los esfuerzos de Rusia para eliminar amenazas globales. “Nuestros pasos colectivos en la escena internacional para eliminar todos estos desafíos y amenazas los obstaculizan las intenciones de EE.UU., y de Occidente en general, de conservar su dominio en el mundo, una postura a la que se han acostumbrado durante varios cientos de años, y de retrasar artificialmente la realización de un mundo multipolar y policentral, que reflejan las tendencias objetivas del desarrollo mundial”, puntualizó.

Fuente: Cuba Debate

"NUNCA MAS A LOS ATAQUES ESPECULATIVOS CONTRA PAÍSES SOBERANOS"

Los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía, Héctor Timerman y Axel Kicillof, confirmaron que a pedido del G77 la Argentina presentará el próximo 9 de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la propuesta de aprobar una convención internacional sobre las reestructuraciones de deudas soberanas. Buscará impedir que un juez pueda frenar las reestructuraciones en curso o futuras.

El canciller Héctor Timerman adelantó que el 9 de septiembre la Asamblea General de las Naciones Unidas podrá acceder a un debate sobre la necesidad de contar con una Convención para la reestructuración de deuda soberana sobre la base de un proyecto presentado por los países miembros del G77. "Si la mayoría vota afirmativamente, en menos de un año la Argentina habrá dado al mundo una Convención para resolver en forma justa, equitativa y no bajo amenazas de un sistema que pueda establecer un juez o un país, sino en base a lo que resuelvan todos los estados miembros de las Naciones Unidas", dijo el funcionario.

Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró que la situación que enfrenta Argentina con los fondos buitre es un "leading case" en el sistema financiero y judicial internacional, debido a que el reclamo formulado por el 1 por ciento de los tenedores de deuda puede dar por tierra con el proceso de reestructuración al que adhirió el 92,4 por ciento de los bonistas.

Insistió que la situación que atraviesa Argentina es un caso testigo de cómo puede actuar "la insanía" del sistema financiero internacional a través de los fondos buitre y de la "incongruencia" del juez Thomas Griesa para avalar ese tipo de reclamo. "El resto de los países nos ha pedido que transmitamos esta experiencia para que nunca más pase lo de Griesa, nunca más pase un reclamo como el que formula Singer", agregó el ministro.

"Tal como en los sistemas jurídicos de todos los países, cuando hay quiebras en el sector privado y se convoca a acreedores, sucede que si dos tercios toman una decisión, los demás deben aceptar", explicó para ejemplificar la situación de Argentina frente a los fondos buitre. En ese sentido, recordó que de no ser así "sólo un acreedor puede tirar abajo la reestructuración de una compañía".

Kicillof defendió el proyecto que presentará el G77 antes las Naciones Unidas para reformular el tratamiento de casos como los que enfrenta Argentina con los fondos buitre y reiteró sus críticas a las decisiones del sistema judicial de Estados Unidos. "Se trata de establecer una forma internacional de regir este problema por la incongruencia de estas decisiones que se están tomando en tribunales estadounidenses", dijo Kicillof durante la conferencia de prensa en Casa de Gobierno.

Por último sostuvo que "no queremos ser solo un leading case". "Queremos que esta convención llame a la lógica y se aplique también al juez Griesa, que se tomen medidas contra el juez Griesa", afirmó el ministro, quien precisó que la idea del gobierno es que el caso de los fondos buitre contra Argentina quede amparado bajo el marco jurídico que surja de la convención propuesta.

Fuente: Pag. 12

PODER ECONÓMICO Y PODER POLÍTICO: LOS FONDOS BUITRES RAPÍÑAN A LA DEMOCRACIA Y A LOS PUEBLOS

*Por Raul Isman

Desde comienzos de los tiempos modernos fue un clásico de las ciencias políticas el análisis de contradicción entre poder económico y poder político. La conciencia de tal clivaje condujo a que el bloque dominante de poder se abroquelara negando a los sectores subalternos el derecho al voto (de jure o por fraude); de modo que la propia democracia implica la coagulación de casi dos siglos de luchas populares en todo el mundo; en los cuales la lucha (inacabada e inacabable) fue tanto por reivindicaciones políticas como económicas y sociales.

Durante los tres primeros cuartos del siglo XX los pueblos del orbe alcanzaron una gran cantidad de conquistas motivadas más en el temor de las clases dominantes frente a las revoluciones (transformaciones obreras en Rusia, campesinas en China, Cuba, Corea y Vietnam, de liberación nacional en el tercer mundo, por citar sólo algunas), que como huracán barrían el orbe, que en convicciones democráticas de los poderosos.

La crisis del petróleo de 1973- que muchos confundimos con una fase comatosa y terminal del sistema capitalista- fue por el contrario el punto de partida para una profunda reconversión del sistema capitalista y un ajuste de cuentas entre los bloques de poder; donde cuanto más parasitario se es, mayor es la influencia sobre el mundo de los desheredados y las propias clases dominadas de las sociedades más opulentas del mundo. La creciente importancia de las actividades financieras en detrimento de las productivas es el contexto en el que nacen los fondos buitres. Desde ignotas oficinas en New York compran bonos de países en cesación de pagos por centavos para accionar judicialmente (por medio de magistrados buitre-friendlys) por los valores nominales, manejan empresas en todo el orbe y muchas actividades más entre las cuales sobresalen el financiamiento de las fuerzas más reaccionarias del orbe, entre otras la canalla criminal que gobierna el estado de Israel. Los fondos buitres son el cerebro y el corazón financiero del capitalismo y cuentan con un incondicional brazo armado: el complejo militar industrial de U.S.A.

Las burguesías conservadoras, liberales o socialdemócratas han perdido por completo todo taparrabos democrático. En especial, las últimas de las mencionadas- que trocaron el impulso a la revolución por el ideario democrático- se convirtieron en esbirros del poder económico global sometiendo a sus pueblos al ajuste permanente, invadiendo países indefensos para saquear sus recursos naturales y realizando el seguidismo más abyecto hacia los E.E.U.U. Los pueblos votan una plataforma y el poder económico fuerza la política que desea a contramano de la voluntad popular. Las decepciones sufridas por los españoles, franceses o griegos con sus “socialistas” son apenas ejemplos. En la Argentina se dice patria o fondos buitres. Tal vez la universalización de tal consigna sea democracia o fonos buitres.

ESE INDIGNO ESPÍRITU DE PARTIDO

*Por Jorge Giles



En política, como en la vida, te podes equivocar una y mil veces. Podes cambiar de opinión y contradecirte. Podes avanzar y retroceder y volver a avanzar. Podes ser optimista en algunas ocasiones y pesimistas en otras. Podes ser piñón fijo con algunas convicciones y bailarín del Colón en cada coyuntura.

Lo que no podes hacer, ni en la política ni en la vida, es traicionar a la patria que te parió, que te alimentó, que te crió, que te educó, que te dio un carné de identidad ante tu descendencia, tu barrio, tu pueblo, tu país y el mundo.

Todo nos está permitido, menos traicionar a la patria.
En esta coyuntura contra los fondos buitres y el juez Griesa lo que se pone en juego, una vez más, es qué queremos ser y hacer con esta patria que somos desde hace ya 200 años de historia.

Nunca estuvo más claro que ahora la delimitación de los bandos en pugna: esa vieja puja entre la patria y la colonia. Quizá el antecedente más cercano sea el 45 del siglo pasado entre Braden o Perón. Pero aun allí, convengamos, había razones para que muchas almas inocentes se confundan y duden.

¿Pero dudar ahora con los milenarios pueblos de Grecia, España, Francia, Italia y Portugal hambreados y aprisionados por las mismas sentencias de los buitres y las políticas neoliberales que nos hambrearon a nosotros en el 2001 con Cavallo al frente?

¿Dudar ahora que el 93 % de los acreedores de la deuda externa contraída por gobiernos anteriores les dan la razón a la Argentina y siguen aceptando las condiciones del canje del 2005 y el 2010?
¿Dudar ahora que los enemigos de nuestro desarrollo están bien identificados, con domicilio particular en las islas Caimán y domicilio judicial en el despacho de Griesa en Nueva York?
No podes. No podes confundirte. Salvo que lisa y llanamente estés jugando en el bando enemigo.

Al pan, pan y al vino, vino.
La Presidenta de unos 40 millones de bandidos, según los buitres, nos da la certidumbre de avanzar siempre por el mismo carril: el de la defensa de la soberanía, la dignidad y el bienestar de los argentinos. No te cambia la veleta según soplen los vientos. Podrás estar de acuerdo a veces y menos o nada en otras tantas veces. Pero en esta disyuntiva entre la patria o los buitres, no hay mucho lugar para la duda.
Permítannos convocar a don José de San Martín para que nos ilumine.

Sostiene el ilustre correntino en carta fechada en Boulogne sur Mer, Francia, el 2 de noviembre de 1848 dirigida al “Excmo. Sr. Capitán general D, Juan Manuel de Rosas” felicitándolo por la digna defensa nacional desplegada en el Combate de la Vuelta de Obligado, el 20 de Noviembre de 1845, contra la flota anglo-francesa, la más poderosa del mundo por entonces:
“Mi respetable general y amigo:
A pesar de la distancia que me separa de nuestra patria, usted me hará la justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo a mi achacosa vejez. Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa; esta satisfacción es tanto más completa cuanto el honor del país, no ha tenido nada que sufrir, y por el contrario presenta a todos los nuevos Estados Americanos, un modelo que seguir y más cuando éste está apoyado en la justicia. No vaya usted a creer por lo que dejo expuesto, el que jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo usted a sus destinos; por el contrario, más bien he creído no tirase usted demasiado la cuerda de las negociaciones seguidas cuando se trataba del honor nacional. Esta opinión demostrará a usted,mi apreciable general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que merece el que yo he formado del de usted. Por tales acontecimientos reciba usted y nuestra patria mis más sinceras en horabuenas.”

Tiempo después de su muerte se sabría que en su Testamento, el General había legado su sable corvo de Libertador a Don Juan Manuel de Rosas por los mismos conceptos que motivaron aquel texto.
Antes de esa carta, San Martín escribió a Rosas el 10 de julio de 1839: “Lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su Patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española, una tal felonía ni el sepulcro la puede hacer desaparecer”.

Y mucho antes aún, en carta a Godoy Cruz del 12 de mayo de 1816, escribe San Martín: “¿Y quién hace los zapatos me dirá usted? Andemos en ojotas, más vale esto que nos cuelguen y peor que esto, perder el honor nacional”.

De tal pensamiento sanmartiniano, estos amaneceres.
“La Presidenta habla por cadena nacional e impone la agenda política”, escriben como resignados ciertos analistas.
“La Presidenta da lecciones de orgullo nacional, mientras los opositores dan vergüenza ajena”, murmuran algunos comentaristas.
“La Presidenta enfrenta a los poderosos buitres del capitalismo financiero, mientras los opositores se enfrentan entre ellos”, se lamentan otros.
Con este panorama ¿quiénes son los verdaderos bandidos? ¿Los que quieren pagar sus deudas o los asaltantes de la diligencia a plena luz del día? ¿Los que defienden los intereses del laburante, del profesional, del empresario nacional y del comerciante o los que quieren empujarnos nuevamente hacia el infierno como en el 2001?

No nos podemos equivocar esta vez; porque no hay derecho a equivocarse cuando hay tanto honor mancillado a la vuelta de la esquina de la historia.
De la batalla contra la flota neoliberal se ocupa el gobierno de Cristina, visto está; pero de los buitres de adentro, se deben ocupar y preocupar los ciudadanos todos.

Estamos decidiendo nuestro destino colectivo y por tanto, hay que saber guardar en la memoria estos días que corren. Ninguna propaganda electoral futura será superadora de la actitud que los candidatos asuman ahora.
Habría que guardar los recortes de los diarios de estos días para volverlos a leer el día que vayamos a votar al cuarto oscuro.


Publicado en: Miradas al Sur, domingo 24 de agosto de 2014

LANATA, EL PÍCARO GORDITO

*Por Carlos Barragán

Tendré que ser reiterativo. Lo he escuchado y he leído al pícaro gordito afirmar que quienes hacemos 678 somos ratas, mierda, chorros, mercenarios, forros, gusanos, cerdos, y también que nos cagaría a trompadas. Lo escuché llamarlo “Goebbels” a Diego Gvirtz, “Ramero” a Javier Romero, lo escuché diciendo que en la AFIP la plata se las gastan en putas y en merca. Lo escuché insultando a otra gente con nombre y apellido, lo escuché diciendo en general que en el gobierno son todos unos hijos de puta. Y cada vez que lo veo al pícaro gordito está con su logo identificatorio que es una mano haciendo fuck-you, un insulto. Para que quede claro, lo que él eligió como signo para que lo represente es sencillamente un insulto. Un gesto que en la televisión del país que inventó lo del dedito lo consideran lo suficientemente agresivo como para taparlo –pixelarlo- cuando alguien lo hace. El pícaro gordito no podría utilizar su logo en la teve norteamericana, o lo veríamos siempre borroso.

Ahora el pícaro gordito dice que se puso filosófico. No le alcanzó con sus verdades recontrachequeadas con las cuales denuncia al gobierno y a cualquiera que sea lo suficientemente corrupto como para apoyarlo (porque en su prédica este gobierno es un delito, por lo tanto quien lo apoya es su cómplice). Así es como después de denunciar funcionarios también ensucia a músicos, artistas, intelectuales y periodistas. El pícaro gordito en realidad no denuncia, sino que ejerce la persecución política. Pero bien, ahora dice que se puso filosófico y dice buscar –y tener- La Verdad. Y entonces se ha metido con la intimidad de Flor de la V que no casualmente es una persona que ha expresado su simpatía con el gobierno. El gordito es pícaro, de ninguna manera se hubiera molestado en “develar” ninguna cuestión ontológica sobre cualquiera que comparta su propia postura política. Porque todo lo que él hace está calculado y pensado para que sea un golpe más contra el gobierno. Este último truco –el de ser un pícaro filósofo- generó indignación en varias personas que salieron a defender a la persona atacada pícaramente por el pícaro pensador de Clarín. Una de ellas fue Darío Grandinetti quien recomendó algo así como “dejemos de darle entidad a este pelotudo”. Quizá un buen consejo, aunque uno nunca sabe qué hacer en esos casos. Pero el insultador serial, y más que eso: el tipo que adoptó un insulto como marca que lo identifica, dice que no le gusta que lo insulten y que entonces le va a hacer juicio a Grandinetti mientras lo acusa sordamente de corrupto “espero que la plata que juntó con el Gobierno le sirva para pagar abogados ahora". Es que el gordito es pícaro y no pierde oportunidad de perseguir a nadie. Él es el autor de la idea de que todos los que estamos a favor de lo que él está en contra somos delincuentes, y que en algún momento deberemos pagar por eso. El gordito es malo y persigue. Así mandó a insultar a los hijos de unos camaristas que lo habían hecho enojar. Propuso que los compañeros de escuela de esos pibes los insulten por ser hijos de sus padres y repitió sus apellidos para que las agresiones estuvieran bien dirigidas. Pero el gordito además de malo es huidizo porque después mintió y aseguró que no había mandado a acosar a los chicos. Aunque a él no le guste, hay que saber que el gordito instiga el acoso escolar a menores y después lo niega. Qué pícaro.

Otra de las personas que salió en defensa de la persona atacada fue Estela de Carlotto, a quien el gordito le aconseja no creerse moralmente superior a nadie, y a quien acusa (porque él no pierde oportunidad) de apoyar a Milani quien según el recontrachequeador hizo desaparecer a dos personas. Y esperemos que algún fiscal lo llame pronto para que aporte las pruebas del caso. No debemos olvidar que el señor fuck-you hace justo un año recontrachequó que el Banco Nacional de Datos Genéticos era la nueva víctima del gobierno K que lo iba a intervenir para vaya a saber qué iniquidades. Es que el gordi, además de recomendarle a Estela que no se crea San Martín (sic), dispara sobre todo lo que le huela a kirchnerismo. Y en este caso tiene razón: los esfuerzos por encontrar nuevos nietos secuestrados es pura “culpa” de los K.

Hasta acá, nada muy nuevo bajo el sol para los niños de Clarín. Lo que sí me parece digno de atención es el desafío que hace el pícaro gordito a las leyes, a las normas, a la legalidad vigente. El viejo prestidigitador y digitador, ahora va por su pase a la clandestinidad. Como los organismos oficiales que defienden la dignidad de las personas le exigieron que se retracte de su ofensivo ataque, el pícaro gordito resiste. Aquí algunas de las frases de este payador perseguido: “… lo que el Afsca me quiere obligar a hacer… a pedir disculpas, a hacer un curso contra la discriminación, o a dedicar espacio al tema”. Tres opciones que no parece tan graves para reparar un agravio horrible. Pero, el gordito es pícaro y recontrachequea su recontraconvicción y dice “ustedes no me van a ver diciendo que Flor de la V es mujer, no va a pasar, ¿por qué? Porque no lo es. Es un travesti.” (sic) He aquí una parte de su planteo, que la libertad de expresar la convicción del pícaro está por encima de la ley que protege la integridad de una persona. Y sigue en el centro de su universo diciendo “Si quieren que dedique espacio al tema, lo voy a hacer. (…) Pero sabén que, voy a hacer más evidente la censura. (…) Quieren estar 4 horas en radio Mitre? (…) ¿Quieren este mes entero en radio Mitre?, vengan.” Sí, vengan y conviértanme en vuestra víctima, pide el pícaro gordito. “Hagan clases públicas de kirchnerismo, lo que quieran.” (sic) Sí, haganmé cosas feas! No hay que ser sagaz para ver que todo esto no es más que otra trampa que el pícaro le tiende al gobierno. El monstruoso kirchnerismo lo quiere doblegar, pero el gordito es indomable y no hay ley ni derechos humanos que tuerzan su voluntad libertaria. “Quiero que la gente sepa que me están obligando a eso.” (sic) No lo obliguen a respetar leyes, ni normas, ni derechos de otras personas. ¡Liberen a Jorge! “Así van a quedar más en evidencia ustedes y su autoritarismo. Hagan un decreto y prohíbanme. Flor de la V es un travesti, señores.” (sic) Aúlla el pícaro gordito como un Emile Zola que después del Yo Acuso denuncia con valentía “¡Es un travesti!” (sic) Qué coraje admirable el del pícaro. “Y todo el aparato represivo del Estado no va a hacer que yo diga lo contrario.” (sí, sic) Confirmado: es Emile Zolá denunciando, y es Nelson Mandela luchando contra el apartheid de los que no quieren respetar ninguna ley. Ay, pícaro gordito, qué pícaro eres. Qué valentía y cuánta integridad personal se necesita para señalar quién es un travesti y quién no lo es. Siendo él tan pequeño y desvalido, desde la proa del buque insignia de la pobre corporación que representa a todo el poder corporativo, y a pesar de esa insignificancia ser tan gigante en su entrega para enfrentar él solito y desvalido frente a todo el maligno aparato represor de este Estado que lo censura. Ofrecer su libertad, su alma y su cuerpo para ser censurado, prohibido, acallado. “¡Encarcelád al pícaro gordito!” gritan las hordas kirchneristas blandiendo sus antorchas y sus choripanes. Y en la noche se escucha el salvaje bramido camporista “¡A las mazmorras con el valiente gordito irreductible!”, mientras él no abandona su entereza y con heroísmo los enfrenta con el dedo mayor erguido repitiendo su grito de guerra “¡Es un travesti, bárbaros!”

Pero hay algo en esta historia que no es tan ridículo. Y es el hecho de que así como Clarín puso a funcionar todos los brazos del pulpo para evitar cumplir con la ley, hoy su principal vocero cumple con ese mismo papel –el de víctima de la legalidad del Estado- aunque en este caso sea bajo el disfraz del héroe solitario contra “el sistema opresor”. Y es evidente que aplicarle la ley al pícaro gordito sería convertirlo en una víctima, ya no del aparato represivo del Estado –como él lo llama en un grito desgarrado- sino sencillamente del gobierno. Por eso, como el payaso no puede ser tomado en serio por sus payasadas, es que el pícaro gordito debe seguir siendo libre para hacer todos los días las morisquetas que más diviertan a su público. Los que tenemos que aprender somos nosotros, porque quizá Grandinetti tenga razón.

Fuente: El Ortiba

29 DE AGOSTO DE 1985: PARO Y MOVILIZACIÓN DE LA C.G.T. CONTRA EL PLAN AUSTRAL Y LA DEMOCRACIA “DE MERCADO”


*Por Prof. Daniel Chiarenza
Saúl Ubaldini, rechazaba frontalmente el Plan Austral del gobierno alfonsinista. Protagonizó al frente de la CGT los trece paros generales que golpearon duramente las estructuras del gobierno de la UCR,
con muy pocas ideas económicas,
como se había caracterizado históricamente.

La central obrera había optado por una tregua frente al Plan económico Austral lanzado por el ministro Sourrouille en junio de 1985. Sin embargo, siempre fue evidente que el sector laboral debería cargar con el mayor peso del ajuste.

El presidente Raúl Alfonsín junto al ministro de Economía Juan Vital Sourrouille.

Alfonsín sabía que los gremios eran peronistas y, por lo tanto, opositores. También es cierto que estaban enquistados en las jerarquías sindicales los mismos grupos (la “burocracia sindical”) desde hacía muchos años, y que no habían existido elecciones gremiales realmente limpias. Trató de restringir su poder por medio de un mayor control de los recursos económicos y de desplazar a los viejos sectores convocando a elecciones con supervisión estatal, pero los sindicatos resistieron la medida. La ley no pudo ser sancionada y los sindicatos siguieron bajo el control justicialista. En oposición a la política económica de Alfonsín, realizaron numerosos paros generales. Los salarios reales después del primer año de gobierno radical habían descendido, y la disconformidad aumentado.

Convocatoria de la CGT ubaldinista contra el Plan Austral en la Avenida 9 de Julio.

En agosto de 1985 se registraban más de 700.000 trabajadores desocupados o subocupados: la tasa de desempleo era la más alta de las últimas dos décadas. Se calculaba que el salario real había descendido entre el 18 y el 29% desde principios del año vigente. La canasta familiar superaba los 300 australes y el salario mínimo bordeaba los 70 australes.

Todo un símbolo que expresa el neoliberalismo "radical",
aunque esta frase en Estados Unidos sería un contrasentido.

La CGT se veía en una situación difícil, porque había evidencias de que el nuevo plan económico contaba aún con considerable apoyo en amplios sectores de la población. Sin embargo, la crisis no dejaba margen para el inmovilismo: el plan de lucha recomenzó. Desde las 62 Organizaciones, los sectores vinculados a Lorenzo Miguel y Jorge Triaca se mostraban poco dispuestos a impulsar una nueva medida de fuerza. Pero su peso era minoritario en el Consejo Directivo de la CGT: una vez más Saúl Ubaldini, secundado por el grupo de los “25”, logró prevalecer. Se decidió un nuevo paro general, acompañado de movilización, para el 29 de agosto. Se exigía la moratoria en el pago de la deuda externa, la investigación de su parte ilegítima, el desmantelamiento del aparato financiero heredado de la dictadura, la plena vigencia de las convenciones colectivas y la derogación de la legislación laboral dictada por el gobierno militar, entre otras reivindicaciones. También, una urgente política de reactivación industrial, a través de créditos para el sector.

Jorge Triaca, quien decía representar a otro sector de la CGT, la Azopardo, contra la Brasil de Ubaldini. Y vaya si representaba bien otros intereses: colaboracionista, participacionista, procesual, propatronal. Su hijo "Jorgito" fue diputado por el PRO. Coherencia.

Se dudaba de los alcances de la medida, debido a la confianza despertada por el Plan Austral. Efectivamente, el acatamiento al paro del 29 de agosto fue inferior al que se había registrado el último 23 de mayo. Pero cerca de 150.000 personas se concentraron en la Avenida 9 de Julio para escuchar a Ubaldini: “La CGT no solamente convoca sino que proclama que únicamente rompiendo las imposiciones de la usura internacional y del Fondo Monetario Internacional se puede conseguir la independencia económica y la soberanía política”.

Saúl Ubaldini de la CGT-RA declamando efusivamente en un acto.

Fundamentalmente los objetivos del paro se focalizaban contra el Plan Austral y para ello presentó un “plan alternativo” de 26 puntos en el que –además de lo que ya se dijo- se incluía la solicitud de aumentos salariales e incentivos a los productores agrícolas.
Con el peronismo sumido en su crisis interna, la CGT continuaba siendo el eje de la oposición. Hacía tiempo que Ubaldini ejercía, virtualmente, las funciones de secretario general: al promediar septiembre fue designado formalmente como tal, abandonándose la conducción colegiada. Pero el de Ubaldini era un liderazgo convocante para la clase obrera, que despertaba recelos en los sectores medios.

Saúl Ubaldini -en ese entonces- ostentaba un liderazgo convocante
para la clase trabajadora.

A pesar de los obstáculos y de las críticas sindicales, todo parecía indicar que el partido gobernante podía esperar confiado los próximos comicios parlamentarios, pues todavía el rumbo económico parecía haber tomado un sesgo positivo (macroeconómico). El lapso transcurrido desde la consulta popular sobre el Beagle hasta las elecciones de fines de 1985 marcaría el mejor momento político del alfonsinismo.