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13 de junio de 2014

LOS DESAFIOS EDUCATIVOS DEL SINDICALISMO

*Por Eliana Valci

En el día de ayer  asistimos  a la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, invitados por la carrera de Relaciones del Trabajo, con la asistencia del CELEM (Centro de Estudios Latinoamerica en el Mundo)  y el INCASUR (Instituto Internacional de Estudios y Capacitación Social del Sur), para abordar los desafíos educativos del sindicalismo, de la mano del Dr. D`arcy Martin, ex Coordinador del Centro de Estudios de Educación y Trabajo de la Universidad de Toronto, Canadá .-

 En el contexto de una clase especial con alumnos de la casa y docentes,se planteo una charla en el marco de la educación y el sindicalismo, para distinguir las condiciones del dialogo, en diferencia con el debate y la diversidad cultural. Entre otros conceptos rescatamos :


  • "El movimiento sindical, habla mucho de lo colectivo, de la sabiduría de la calle. El poder del sindicato siempre esta en lo colectivo".-



  • "Hay que saber que estamos en un juego de poder, sin necesidad de gritar, en lo que hace a los muebles y relaciones de poder".-



  • "Hay que mirar cuales son las técnicas, para nivelar las relaciones de poder".-



  • "A pesar de los avances y retrocesos, hay muchos estudiantes en América Latina, con empleos precarios pero estables".-



  • "Como consensuamos para discutir el saber? Tienen que coincidir los intereses a través del dialogo".-



  • "Cuales son las condiciones del dialogo? Tener espacio, no estar bajo presión. Esto es muy difícil, sobre todo en la cultura sindical, porque debe haber espacio y capacidad de escuchar para convencer".-



  • Se puede decir que el dialogo es una necesidad humana, pero no siempre se da, ya se por falta de condiciones o disciplinas.- La auto disciplina del dialogo es el respeto del otro.-



  • "La educación sindical es una cuestión de vida con momentos de disciplina. La democracia indica momentos de disciplina, debate.- Hay momentos de apertura en la disciplina del saber".-


Todos estos conceptos los enumeramos a los fines de instalar el debate entre los lectores y próximamente publicaremos el vídeo de esta clase especial, por el momento dejamos abierta la discusión.-
 





*Directora Revista Ida & Vuelta

EN CONFERENCIA DE PRENSA


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó hoy que los dirigentes políticos que "son gerentes o empleados" de grupos económicos concentrados "no tienen dignidad", y sostuvo que en el país existe hoy "una contradicción fundamental: democracia versus corporaciones".

En este sentido, Capitanich señaló que "el poder visible es el surgido por la voluntad popular, es la democracia", e indicó que frente a ese poder se ubica otro que es "invisible", y que está representado por "corporaciones" que buscan "condicionar corporativamente al Poder Judicial y a los gobiernos".

"Cuando yo veo a todos los dirigentes políticos que son gerentes o empleados de esos grupos corporativos, la verdad es que no tienen dignidad", postuló esta mañana el jefe de ministros en su habitual conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.

Allí, cuestionó también a los empresarios que son "marionetas de grupos corporativos con el objetivo de confrontar al gobierno simplemente para extorsionar y condicionar", e insistió con que "las corporaciones pretenden efectivamente manipular y extorsionar a los gobiernos".

Además, el jefe de Gabinete afirmó que los grupos económicos concentrados que sostienen ese poder "invisible" y que pretenden "extorsionar y condicionar a los gobiernos", son "permanentes e inalterables en el tiempo".

En este marco, planteó que cuando un dirigente político tiene "convicciones ideológicas y políticas, y también coraje, le rinde cuentas al pueblo que lo vota y no a las corporaciones que financian sus campañas".

"La confrontación política en la Argentina es democracia versus corporaciones, y entendemos que existen grupos económicos y mediáticos concentrados que actúan corporativamente para condicionar a los gobiernos", remarcó el jefe de ministros.

En ese contexto, subrayó que "el Grupo Clarín es efectivamente un grupo mediático y económico concentrado que pretende condicionar a los gobiernos", y sostuvo que se trata del grupo que más recibe publicidad privada.

"Muchas veces hablan respecto a la publicidad oficial, pero la publicidad privada representa 30.000 millones de pesos y el primer grupo que recibe publicidad privada en la Argentina se llama Grupo Clarín", postuló el jefe de Gabinete, quien señaló -en consecuencia- el vínculo que existe "entre los grupos económicos y los grupos mediáticos concentrados".

"Lo que quiero transmitir es que éste es el debate que hay que hacer en la Argentina. Nosotros lo hacemos y ustedes también, y es lo mejor que le puede pasar a la democracia, porque ponemos blanco sobre negro", aseveró Jorge Capitanich en di{alogo con los periodistas presentes en la Casa de Gobierno.

Fuente: TELAM

MUCHO DIÀLOGO: SCIOLI Y MASSA JUNTO A MAGNETTO Y LA SOCIEDAD RURAL


El ciclo "Democracia y desarrollo", un encuentro de debate organizado por Clarín, reunió a Héctor Magnetto, Miguel Etchevehere, Daniel Scioli, Sergio Massa y Hermes Binner, entre otros.


*Por Nicolás Adet Larcher

Como una excusa para “pensar el país a futuro” el Grupo Clarín organizó su ciclo "Democracia y desarrollo", con un enfoque en la agroindustria como "motor de crecimiento del país". El lugar elegido fue el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). El evento, cuenta con una reunión por mes hasta octubre, y se planea tratar temas referidos a la matriz productiva del país con vistas a 2025.

Según publicó el propio Clarín, este ciclo de debates tiende a continuar la tradición del diario de una supuesta apertura a “promover los valores de una democracia pluralista”. El primer día, contó con la participación de Luis Miguel Etchevehere, titular de la Sociedad Rural, el cual fue denunciado estos últimos días por la presencia de trabajadores en pésimas condiciones laborales en dos campos que le pertenecen. En la fotografía de una distendida charla, Etchevehere se mantuvo cerca de políticos como Sergio Massa, Felipe Solá, Ernesto Sanz, Ricardo Alfonsín, Oscar Aguad y periodistas como María Laura Santillán.

Así también como el titular de la SRA, buena parte del establishment argentino dijo presente en el ciclo de debates de Clarín, donde asistieron Enrique Cristofani del Banco Santander, Luis Betnaza de Techint, Paula Marra del grupo Los Grobo, Eduardo Buzzi de la Federación Agraria, Juan Bruchou de Citibank, Gabriel Martino por HSBC, Gerónimo “Momo” Venegas, del gremio UATRE, entre otros representantes.

El hecho a destacar fue la presencia de Daniel Scioli, quien, según trascendió, se acercó al CEO del Grupo Clarín, Magnetto, y lo felicitó exaltando “¡qué convocatoria!”. Ante la frase de Scioli, Magnetto respondió: “es la nueva Argentina”. Luego de las cordialidades, el gobernador se posicionó junto al empresario para una fotografía junto a los accionistas José Antonio Aranda y Lucio Pagliaro.

La jugada del Grupo Clarín se centró en tratar de reunir a las figuras presidenciables de 2015. El hecho de tratar de representar el tan aclamado “fin de ciclo”, motiva a generar este clima de debate por un país donde se incluyan las decisiones de banqueros, corporaciones y demás actores económicos, que tienen lugar en estos ciclos. Durante la jornada, la presencia Massa, Scioli y Binner dio un tono político que fue buscado también en el PRO, que ante la ausencia de Mauricio Macri fue representado por Horacio Rodríguez Larreta y Esteban Bullrich. En representación de Unión Por Todos, Patricia Bullrich fue quien mayores halagos brindó hacia el Grupo Clarín expresando con alegría que “esto recrea una tradición de Clarín, comprometido con el desarrollo del país”.

La reunión reanima el alerta sobre la presencia activa de actores con intereses económicos que buscan la reimplementación de recetas que fracasaron en décadas pasadas. La exhibición de referentes (y algunas sorpresas) en el primer debate presentado, vuelve a colocar en escena la presión de la élite económica para que se cumplan sus deseos.

Fuente: APU

AMADO ... EL CHIVO EXPIATORIO

*Por Pedro Valci
Despues de semanas de oir y presenciar el linchamiento mediatico de un ciudadano, me sobran las dudas sobre la proteciòn de los habitantes de este suelo criollo, y lo expreso en amplitud, ya que como he dicho en otras ocaciones, los grupos de tareas siguen intacto, tambien he dcho que la justicia no existe en la pampa para los peones y en este mes mi loca expresiòn, se ha probado excelentemente.

Que seguridad tenemos, que debido proceso tenemos,si un tal avenido a juez, te planta una causa y no respeta tu derecho a defensa, ¿serà posible que este poder judicial sea democratizado?... ¿el caso al cual asistimos podra ser la punta del ariete contra estas cortes?.

Tambien me pregunto, ¿ pasado todo este proceso, que haran con los complices de la maniobra, ..? seguramente nada, como siempre vamos y venimos y desde 1810 ,seguimos soportando esta lacra que domina y mata a los argentinos.

NO mporta la justicia, si importa la version de un monopolio con las manos ensangrentada, que viene escribiendo la historia oficial y condiciona el descernimiento del comùn, logrando la sentencia pùblica, de cualquiera de nosotros, hechos que vemos a diario pero no reaccionamos, de que vale seguir buscando represores, si sus complces siguen libres y ademas sudversivamente atacando el proceso democratico de la Argentina.

Creo que ha llegado el momento de proceder a sacar la venda de esta justicia, que sigue siendo el nido de la dictadura y llama poderosamente la atencion que la comunidad judicial, desde su propio seno no salga a limpiar la corte. El Pueblo, no esta libre, con estas cortes, que aun siguen aplicando y utilizando los mecanismos de la represion, sin contar que sus fallos la mayoria los ajustan a leyes y dictamentes de facto. Seria extenso aca denunciar lo que la justicia de trabajo, hace con los legitimos derechos de los trabajadores, para dar un ejemplo de hijaputes.

Es OSCURANTISMO, puro y lo ha demostrado uno de sus miembros, al impedir que sea publico un acto judicial, este personaje que por sus antecedentes familares no deberia estar en una causa como la de Ciccone, y que nadie ha denunciado....llamativo....no?..... es parte de la complicidad. Aca en el caso Amado, estamos todos viendo,¿ y si fuera un tal Gomez?.... el mismo mallete lo condenaria y nadie sabria nada...oscurantismo!!!!

Hemos logrado con algunos detalles, falta bastante, democratizar el poder legislativo y el ejecutivo, prueba de ello son las cantidades de leyes que se han generado para el bien comun, me pregunto de que sirve?....si estamos sujetos a un poder judicial REPRESOR, que atenta con los legitimos derechos de los ciudadanos, volviendo al caso AMADO, le niega la justicia dar a conocer publicamente su VERDAD. El juez ha encapuchado al vicepresidente de la Argentina y ademas ha permitido su linchamiento.

Mas alla de que este compatriota sea culpable ò inocente, con este procer de quien supuestamente administra justicia la verdad va ha ser relativa, porque el mismo poder judicial ha permtido que se instale la DUDA y ha condicionado a la ciudadania para que sospeche de su hombre elegido como vicepresidente, un hombre que evito y le saco a estos mismos personajes la apropiacion de los fondos de los jubilados argentinos.

Los dejo sin CAJA, entre otras cosas, NO LEYO EL EXPEDIENTE, y tiene el poder de condenar, asi las cosas en las cortes, NO HAY JUSTICIA EN LA ARGENTINA, hay un grupo de tarea que trabaja para los complices de la dictadura.

MERECIDA DESIGNACIÓN DEL COMPAÑERO MILITANTE DE/POR/PARA LAS GRANDES CAUSAS

El Poder Ejecutivo dispuso la creación del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur cuyo objetivo será "difundir, comunicar, exhibir y concientizar" acerca de la soberanía argentina sobre el archipiélago. Funcionará en el predio del Espacio de la Memoria (ex ESMA), dependerá del Ministerio de Cultura y su director será Jorge Giles.

BRASIL, FUTBOL Y PROTESTAS

*Por Ignacio Ramonet

Es poco probable que los brasileños obedezcan a la procaz consigna que lanzó Michel Platini –otrora gran futbolista y hoy politiquero presidente de la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA)– el pasado 26 de abril: “Hagan un esfuerzo, déjense de estallidos sociales y cálmense durante un mes” (1)

La Copa Mundial de Fútbol comienza en São Paulo el 12 de junio para concluir el 13 de julio en Río de Janeiro. Y hay efectivamente preocupación. No sólo en las instancias internacionales del deporte sino también en el propio Gobierno de Dilma Rousseff, por las protestas que podrían intensificarse durante el evento deportivo.

El rechazo al Mundial por parte de la población ha seguido expresándose desde junio del año pasado, cuando empezó todo con ocasión de la Copa Confederaciones. La mayoría de los brasileños afirman que no volverían a postular a Brasil como sede de un Mundial. Piensan que causará más daños que beneficios (2).

¿Por qué tanto repudio contra la fiesta suprema del balompié en el país considerado como la meca del fútbol?

Desde hace un año, sociólogos y politólogos tratan de responder a esta pregunta partiendo de una constatación: en los últimos once años –o sea, desde que gobierna el Partido de los Trabajadores (PT)– el nivel de vida de los brasileños ha progresado significativamente.

Los aumentos sucesivos del salario mínimo han conseguido mejorar de forma sustancial los ingresos de los más pobres. Gracias a programas como “Bolsa Familia” o “Brasil sin miseria”, las clases modestas han visto mejorar sus condiciones de vida.

Veinte millones de personas han salido de la pobreza.

Las clases medias también han progresado y ahora tienen la posibilidad de acceder a planes de salud, tarjetas de crédito, vivienda propia, vehículo privado, vacaciones…

Pero aún falta mucho para que Brasil sea un país menos injusto y con condiciones materiales dignas para todos, porque las desigualdades siguen siendo abismales.

Al no disponer de mayoría política –ni en la Cámara de diputados ni en el Senado–, el margen de maniobra del PT siempre ha sido muy limitado.

Para lograr los avances en la distribución de los ingresos, los gobernantes del PT –y en primer lugar el propio Lula– no tuvieron más remedio que aliarse con otros partidos conservadores (3).

Esto ha creado cierto vacío de representación y una parálisis política en el sentido de que el PT, a cambio, ha tenido que frenar toda contestación social.

De ahí que los ciudadanos descontentos se pongan a cuestionar el funcionamiento de la democracia brasileña. Sobre todo cuando las políticas sociales comienzan a mostrar sus límites.

Pues, al mismo tiempo, se produce una “crisis de madurez” de la sociedad.

Al salir de la pobreza, muchos brasileños pasaron de la exigencia cuantitativa (más empleos, más escuelas, más hospitales) a una exigencia cualitativa (mejor empleo, mejor escuela, mejor servicio hospitalario).

En las revueltas de 2013, se pudo ver que los protestatarios eran a menudo jóvenes pertenecientes a las clases modestas beneficiarias de los programas sociales implementados por los Gobiernos de Lula y de Dilma.

Esos jóvenes –estudiantes nocturnos, aprendices, activistas culturales, técnicos en formación– son millones, están mal pagados, pero tienen ahora acceso a Internet y poseen un nivel bastante alto de conexión que les permite conocer las nuevas formas mundiales de protesta.

En este nuevo Brasil, desean “subirse al tren”(4) porque sus expectativas han aumentado más que su condición social.

Pero entonces descubren que la sociedad está poco dispuesta a cambiar y a aceptarlos.

De ahí su frustración y su descontento.

El catalizador de ese enojo es el Mundial. Obviamente, las protestas no son contra el fútbol, sino contra algunas prácticas administrativas y contra los chanchullos surgidos de la realización del evento.

El Mundial ha supuesto una colosal inversión estimada en unos 8200 millones de euros.

Y los ciudadanos piensan que, con ese presupuesto, se hubieran podido construir más y mejores escuelas, más y mejores viviendas, más y mejores hospitales para el pueblo.

Como el fútbol es el universo simbólico y metafórico con el cual más se identifican muchos brasileños, es normal que lo hayan utilizado para llamar la atención del Gobierno y del mundo sobre lo que, según ellos, no funciona en el país.

En ese sentido, el Mundial ha sido revelador.

Para denunciar, por ejemplo, esa forma de hacer negocios turbios con el dinero público. Sólo en la construcción de los estadios, el coste final ha sido un 300% superior al presupuesto inicial.

Las obras fueron financiadas con dinero público a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el cual confió la edificación de los estadios y las gigantescas obras de infraestructura a empresas privadas.

Estas, con frío cálculo, programaron el retraso en los plazos de entrega, con vistas a realizar una extorsión sistemática. Pues sabían que, ante las presiones de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), cuanto más se retrasara la construcción, mayores serían los pagos adicionales que recibirían.

De tal modo que los costes finales se triplicaron. Las protestas denuncian esos sobrecostes efectuados en detrimento de los precarios servicios públicos ofrecidos en educación, salud, transporte, etc.

Asimismo, las manifestaciones denuncian la expulsión, en algunas de las doce ciudades sedes del Mundial, de miles de familias, desahuciadas de sus barrios para liberar los terrenos donde se han edificado o ampliado aeropuertos, autopistas y estadios. Se estima que unas 250.000 personas fueron víctimas de expulsiones.
Otros protestan contra el proceso de mercantilización del fútbol, que la FIFA favorece. Según los valores dominantes actuales –difundidos por la ideología neoliberal–, todo es mercancía y el mercado es más importante que el ser humano.

Unos pocos jugadores talentosos son presentados por los grandes medios de comunicación como “modelos” de la juventud, e “ídolos” de la población. Ganan millones de euros. Y su “éxito” crea la falsa ilusión de un posible ascenso social mediante el deporte.

Muchas protestas son dirigidas directamente contra la FIFA, no sólo por las condiciones que impone para proteger los privilegios de las marcas patrocinadoras del Mundial (Coca Cola, McDonald’s, Budweiser, etc.) y que son aceptadas por el Gobierno, sino también por las reglas que impiden, por ejemplo, la venta ambulante en las cercanías de los estadios.

Varios movimientos protestatarios tienen por lema “Copa sem povo, tô na rua de novo” (“Copa sin el pueblo, estoy en la calle de nuevo”), y expresan cinco reivindicaciones (por los cinco Mundiales ganados por Brasil): vivienda, salud pública, transporte público, educación, justicia (fin de la violencia de Estado en las favelas y desmilitarización de la policía militar) y, por último, una sexta: que se permita la presencia de vendedores informales en las inmediaciones de los estadios.

Los movimientos sociales que lideran las manifestaciones se dividen en dos grupos diferentes. Una fracción radical, con el lema “Sin derechos no hay Mundial”, pacta objetivamente con los sectores más violentos, incluso con los “Black Bloc” y su depredación extrema.

El otro grupo, organizado en Comités Populares de la Copa, denuncia el “Mundial de la FIFA” pero no participan en movilizaciones violentas.

De todos modos, las protestas actuales no parecen poseer la amplitud de las de junio del año pasado. Los grupos radicales han contribuido a fragmentar la protesta, y no hay una dirección orgánica del movimiento.

Resultado: según una reciente encuesta, dos tercios de los brasileños están en contra de las manifestaciones durante el Mundial. Y, sobre todo, desaprueban las formas violentas de las protestas (5).

¿Cual será el coste político de todo esto para el Gobierno de Dilma Rousseff? Las manifestaciones del año pasado supusieron un duro golpe a la presidenta que, en las tres primeras semanas, perdió más del 25% del apoyo popular.

Después, la mandataria declaró que escuchaba la “voz de las calles” y propuso una reforma política en el Congreso.

Esa enérgica respuesta le permitió recuperar parte de la popularidad perdida. Esta vez, el desafío será en las urnas, porque las elecciones presidenciales son el 5 de octubre próximo.

Dilma aparece como favorita. Pero tendrá que enfrentarse a una oposición agrupada en dos polos: el del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), cuyo candidato será Aécio Neves; y, mucho más temible, el polo del socialdemócrata Partido Socialista Brasileño (PSB), constituido por la alianza de Eduardo Campos (ex ministro de Ciencia y Tecnología de Lula) y la activista ecologista Marina Silva (ex ministra de Medio Ambiente de Lula).

Para este escrutinio, decisivo no sólo para Brasil sino para toda América Latina, lo que ocurra este mes durante el Mundial podría ser determinante.



Notas

(1 ) http://www.dailymotion.com/video/x1rao84_mondial-2014-platini-le-bresil-faites-un-effort-pendant-un-mois-calmez-vous-25-04_sport

(2) Folha de São Paulo, São Paulo, 8 de abril de 2014.

(3) Desde la época de Lula, la base de la coalición que gobierna Brasil está formada fundamentalmente por el PT y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro-derecha), además de por otras pequeñas fuerzas como el Partido Progresista (PP) y el Partido Republicano de Orden Social (PROS).

(4) Léase Antônio David y Lincoln Secco, “Saberá o PT identificar e aproveitar a janela histórica?”, Viomundo, 26 de junio de 2013. http://www.viomundo.com.br/politica/david-e-secco-sabera-o-pt-identificar-e-aproveitar-a-janela-historica.html

(5) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183873&titular=entre-goles-negociados-y-especulaciones-electorales-

Fuente: Nac & Pop

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