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19 de enero de 2014

CUÁL SERA EL FUTURO DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SIN ZAFFARONI

El juez confirmó que este año se alejará del máximo tribunal, antes de cumplir 75 años. La Constitución estipula que al llegar a esa edad, los jueces deben retirarse o buscar la renovación de su acuerdo del Senado. Qué escenario abre esta decisión y qué impacto tiene sobre sus colegas que ya pasaron el límite constitucional.



El juez confirmó que este año se alejará del máximo tribunal, antes de cumplir 75 años.


El juez Raúl Zaffaroni confirmó esta semana que renunciará a su cargo en la Corte Suprema de Justicia antes de que finalice el año 2014. Es que el 7 de enero de 2015 cumplirá 75 años y ese es el límite que fija la Constitución Nacional para el ejercicio de las funciones de los integrantes del máximo tribunal. "Cumplo 75 años y ese es el límite que dice la Constitución; los cargos en una República tienen que ser por un período de tiempo y luego deben terminar", dijo al fundamentar su decisión y manifestar su oposición a la concepción de que los cargos deben ser vitalicios, ya que esa "es una característica monárquica y no republicana".

El artículo 99, inciso 4, de la Carta Magna indica expresamente que “un nuevo nombramiento, precedido de igual acuerdo (del Senado), será necesario para mantener en el cargo a cualquiera de esos magistrados, una vez que cumplan la edad de setenta y cinco años. Todos los nombramientos de magistrados cuya edad sea la indicada o mayor se harán por cinco años, y podrán ser repetidos indefinidamente, por el mismo trámite”. Sin embargo, hay dos jueces que ya pasaron el umbral de los 75 años y siguen desempeñando tareas en la Corte sin haber obtenido un nuevo acuerdo senatorial.

Uno es Carlos Fayt, que tiene 95 años y consiguió un fallo de la propia Corte para mantenerse aferrado a su sillón. El otro es Enrique Petracchi, de 78 años, quien consiguió una medida cautelar para seguir en el cargo. Con la salida de Zaffaroni, el tribunal quedará compuesto por seis personas hasta que otra renuncie y quede, así, conformado por cinco jueces como estipula la ley sancionada en 2006. Descartadas las renuncias de Fayt y Petracchi, resta saber qué hará Carmen Argibay cuando cumpla 75 años en junio de este año.

Fuente: Argentina.ar

"SI QUIERO SABER LO QUE PIENSAN VOY A AGARRAR EL TELEFONO Y LLAMARLOS"



Barack Obama ordenó no vigilar las comunicaciones de jefes de Estados aliados y amigos, salvo motivo de seguridad nacional, e informó que la próxima vez los llamará por teléfono para saber lo que piensan.



En conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos anunció cambios en el accionar de sus agencias de inteligencia, luego de hacer un reconto histórico en el que recordó la ayuda que las actividades de inteligencia dieron a la seguridad y libertad nacional, desde los orígenes de su historia, dando como ejemplo el accionar contra los británicos, durante la guerra civil y las siguientes guerras en el extranjero de la que los EE.UU participó. Anticipó que realizará reformas pero no eliminará ninguna de las agencias de inteligencias existentes.

Luego de las revelaciones que el ex agente de la NSA, Edward Snowden, hiciera siete meses atrás, en las que documentó que los Estados Unidos espió tanto a la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, como a la de Alemania, Angela Merkel, Obama manifestó que "he dejado claro a nuestra comunidad de inteligencia que, a no ser que haya un importante motivo de seguridad nacional, no se vigilarán las comunicaciones de jefes de Estado y gobiernos amigos y aliados cercanos".

Por último, agregó que los líderes amigos y aliados tienen que saber que “si quiero saber lo que piensan, voy a agarrar el teléfono y llamarlos”.

Fuente: APU

PARA FRESNEDA, LA CAUSA PAPEL PRENSA, SE ENCUENTRA "CAJONEADA"



“La causa se encuentra paralizada y pareciera que el juez (Julián) Ercolini la tiene cajoneada. Como querellantes, aportamos importantes medidas de prueba a lo largo de 2013, pero no se verifican avances. Hay una inacción que resulta preocupante”, señaló Fresneda en declaraciones a Télam.

Y al respecto, agregó: “Cuando finalice la feria judicial vamos a presentarnos ante el Juzgado y trataremos de desarrollar un estrategia más intensa para producir avances en el expediente”.

La Secretaría de Derechos Humanos es querellante en la causa en la que se investiga la apropiación de la empresa Papel Prensa por parte de los diarios Clarín, La Nación y La Razón, en 1977, en una maniobra que habría contado con la complicidad de la dictadura cívico militar.

La empresa en cuestión era una sociedad fundada por el financista David Gravier, que murió en un accidente aéreo ocurrido en México, en 1976, y tras lo cual el paquete accionario de la firma pasó a manos de su esposa, Lidia Papaleo, y Rafael Ianover.

Tanto Papaleo como Ianover, que fueron secuestrados por agentes de la dictadura, son querellantes particulares que reclaman, junto con el Estado, que la Justicia establezca si fueron presionados para ceder bajo torturas y amenazas la titularidad de Papel Prensa a una sociedad formada por los tres diarios y auspiciada por el gobierno del dictador Jorge Rafael Videla.

La última medida significativa que se produjo en esta causa, iniciada en 2010, tuvo que ver con el rechazo de la Sala Primera de la Cámara Federal de la Ciudad de Buenos Aires sobre un pedido de unificación de las tres querellas en una, tal como lo exigía Ercolini.


“Daría la impresión de que el juez Ercolini no se enteró que en Argentina hubo una dictadura cívico militar"
Martín Fresneda


“Nosotros celebramos esa medida de la Cámara porque entendemos que cada querella tiene la potestad de fijar su estrategia. La Cámara nos dio la razón en este punto, pero queremos que las cosas se empiecen a mover de verdad”, reclamó Fresneda.

Concretamente, el funcionario se refiere al pedido de indagatoria sobre Héctor Magnetto, Ernestina Herrera de Noble, integrantes del directorio de Clarín, y Bartolomé Mitre, copropietario de La Nación, quienes están acusados de haber impulsado la apropiación.

Pero hasta el momento, sólo Papaleo y Ianover ofrecieron sus testimonios en sede judicial en calidad de testigos, y no existen certezas respecto de cuándo serán citados los acusados.

“No hay motivos para seguir demorando estas indagatorias. Estas personas deben declarar y eso permitiría iniciar el camino hacia la verdad”, fundamentó el funcionario.

Para Fresneda, esta causa es de vital importancia en el propósito de dar cuenta de “la complicidad empresarial con el terrorismo de estado”, que se llevó a cabo en Argentina entre 1976 y 1983.

“Daría la impresión de que el juez Ercolini no se enteró que en Argentina hubo una dictadura cívico militar. Es necesario que haya avances para incluso determinar si los acusados son culpables o no. Tampoco es justo para ellos este estado de indefinición”, subrayó.

Fresneda señaló además que el jefe de la Unidad de Seguimiento de Delitos de Lesa Humanidad, fiscal Jorge Aguad, tomó contacto con el expediente y pretende tener una actuación en la causa.

“No hay tiempo para más especulaciones políticas. Estamos ante una denuncia sobre hechos de lesa humanidad. Esperemos que este año tengamos novedades y comience a hacerse justicia”, concluyó.

Fuente: TELAM

SOBRE LAS VIRTUDES DEL INDIVIDUALISMO


Por Gabriel Fernández *

Vamos a ver aspectos inconfesables del trato cotidiano en este oficio. La intención es reflexionar sobre nuestro propio modo de comportamiento como periodistas, pero también apuntalar las nuevas elaboraciones de medios, especialmente los alternos o populares; es decir, tomar en cuenta experiencias previas bastante instaladas para deconstruirlas y promover un mejor funcionamiento y un trabajo más placentero.

Entre las cosas que más me han fastidiado del ejercicio de jefaturas y direcciones periodísticas están las demandas asentadas en el cuestionamiento al otro. Si lo planteo es porque se trata de un comportamiento habitual en las redacciones y medios en general, y deriva no sólo en la incomodidad de muchos sino también en la frustración del acusador. Fíjese porque tiene aspectos reconocibles en la vida cotidiana y, bien considerado, con rasgos de humor.

El periodista necesita reconocimiento. (Alguien dirá: como todo ser humano. Bien, pero no pienso adentrarme en terrenos psicológicos universales). Aunque también necesita saber que es parte de un colectivo de producción, el medio, que exige conjunción de esfuerzos y talentos para vertebrarse y ser. Si la organización vertical de los espacios tradicionales en los que he transitado contrastan con la horizontal de otros lugares, los vicios no se han extirpado y de un modo u otro, se relanzan y encuentran argumentación.

Lo tengo bien presente: el periodista que tiene una propuesta para realizar, suele acercarse de este modo.

“-Necesito hablar con vos.

-Dale.

-Disculpame, pero ¿cómo puede ser que hayas promovido a (fulana, mengano) en esa sección? o Perdón por meterme pero ¿porqué (zutana, perengano, digamos) está en ese programa? “

La triste conversación con mil variantes deriva, según el estilo del reclamante, en consideraciones acerca de sus propios talentos, que a su entender lo harían merecedor de hacer ese (artículo, programa, investigación) trabajo. Y firmarlo. Y poner su foto. Y todo lo que sea pertinente. Y así, según su discurso, beneficiar el producto final. (La perorata suele estar acompañada por “en un medio serio…”)

Qué sucede en realidad. El periodista no ha comprendido que en la comunicación hay lugar para todos, en tanto y en cuanto tengan la aptitud esencial necesaria, y que por tanto corresponde, no sólo o no tanto en beneficio del medio sino de sí mismo, simplemente proponer algo y tratar de hacerlo bien. Y que, más allá de procesos y espíritus de época, la calidad termina hallando un lugar.

Acérquese lector. Es preciso admitir que el periodista es individualista porque cuando ese perfil se oculta detrás de discursos sociales o colectivos, se transforma en egoísmo. En celos, envidias y rivalidades por espacios que pueden compartirse. Y encima con cataratas de palabras que presumen ser en “beneficio de todos” (la empresa privada, la cooperativa, los compañeros, los jefes, las ganancias). A partir de esa admisión, es necesario saber que dependemos de un colectivo que se va encauzando según las perspectivas del medio, muy especialmente si se trata de uno popular o cooperativo. Pero también los demás.

El desafío es muy palpable en los medios que están naciendo al calor del impulso creativo del pueblo y amparados en una combinación de soportes tradicionales más web. La dirección colectiva debe resolver los grandes caminos, sin olvidar un gran lugar para los sueños, anhelos y posibilidades particulares de cada integrante. Es inevitable que existan referencias por áreas o secciones para ordenar el trabajo y disponer el aprovechamiento más adecuado de cada potencial, pero esas referencias deben saber consultar y escuchar.

Cuando el planteo del egoísta es rápidamente desdeñado por un jefe seguro de sus decisiones, que no está dispuesto a sacrificar a personas que han sido designadas para una labor en beneficio del demandante, todo se transforma en llantos de pasillo: “Ves, acá no se puede hacer nada, hay que estar acomodado para salir adelante” y todas las adjetivaciones del caso. Porque además, la dirección del área o del medio que tuvo que escuchar los lamentos, termina dejando de lado al periodista en cuestión. La queja contra el compañero es mal antecedente para una promoción.

(No siempre las jefaturas proceden adecuadamente. En ocasiones uno se ha comido versiones infundadas, ha dado lugar a propuestas sin destino. Trata de verlo y con el tiempo, remediarlo. Es curioso atisbar, en medios de gran volumen que conozco bastante, cómo se autoriza y promueve la pugna horizontal. Esto ha generado una baja en la calidad periodística apreciable y una trama de alcahueterías cruzadas que sólo conducen a la desconfianza perenne de todo un grupo de trabajo. Entonces, cada uno juega la suya, cree salvarse pero el medio se va desprestigiando; el individuo carece de marco adecuado. Los vivos terminan siendo zonzos)

Otro cantar es el profesional que, cuando tiene entre manos una buena idea, llega y da batalla para concretarla. “Quiero escribir sobre esto; quiero informar esto al aire; quiero entrevistar a tal o a cual; quiero hacer esta investigación”. Y muzzarella acerca de cómo laboran los cosos de al lao. Ahí sí, estamos ante una persona convencida de lo que viene pensando y determinada acerca de lo que se puede realizar.

A partir de allí, uno somete al trabajador de prensa a otros desafíos. Aceptar a los colaboradores que se le sugieren; admitir la reformulación parcial de la idea primigenia. Nunca faltan los que con altanería señalan “a mí no se me toca ni una coma”, o elaboran argumentaciones que conducen, con más delicadeza, a la misma conclusión. Pues lo que también debe saber un profesional es que todo artículo es modificable, toda investigación puede ser cortada, todo interrogante puede ser replanteado. Que para eso están los referentes de cada área.

Ahora bien, el planteo es claro y parte de una realidad. No se habla aquí de premios que se otorgan particularizadamente, ni de formaciones donde sólo caben once, o cinco. Cuando digo que hay lugar para todos es porque en la comunicación es así. Y aunque siempre hay una cuota de relatividad, es muy difícil transitar un medio en el cual la respuesta sea: “acá de fútbol sólo escribe (o habla) tal periodista” o “el único autorizado a entrevistar a Galasso es fulano” o “vos jamás vas a escribir sobre economía y sociedad”. Si se llega a ese punto, usted está en un medio desaconsejable. O tendrá que admitir que de esos temas no sabe un pepino.

Las direcciones colectivas tienen el reto de configurarse en firmes, porosas y contenedoras. Los lineamientos editoriales básicos no deberían limarse, por mucha presión individual que un profesional ejerza. Las opiniones específicas ameritan evaluarse en su razonabilidad con el objetivo de enriquecer esa orientación. Y las aspiraciones personales de los miembros merecen consideración especial porque la armonía entre impulsos - talentos individuales, y camino conjunto, es lo que puede diferenciar un buen medio de otro con vaivenes y disparidades.

Esa dirección tampoco debe recaer en discursos sociales para atemperar aspiraciones personales. La experiencia demuestra que la declamación suele encubrir otros intereses. Allí se observa la distancia que marcaba entre el egoísmo y el individualismo. Somos individualistas, no es malo, puede resultar una interesante tracción para el colectivo. Cuando ese rasgo hondo y sincero no sale a luz, las discusiones derivan en peroratas sobre el bien del género humano que pueden resumirse en “lo mejor para todos es que el mejor sea yo”. Puras macanas.

Hace tiempo ya que el periodista Ricardo César Masetti trazó una línea divisoria entre los que luchan y los que lloran. Y se lanzó, con Rodolfo Walsh, a elaborar la Agencia Latinoamericana de Noticias Prensa Latina. Esa es la actitud.

*Director La Señal Medios / Area Periodística Radio Gráfica.

VENEZUELA Y ARGENTINA: EMANCIPACIÓN Y LIBERACIÓN SUDAMERICANA. LA UNIÓN CON EVITA Y PERÓN



Por Pablo Adrián Vázquez*


Los lazos de amistad entre ambos pueblos son indestructibles desde el momento mismo que, como política de Estado, las dos naciones actuaron siempre en solidaridad ante hechos que afectaron sus soberanías.

Pero esta comunión de intereses viene de nuestra emancipación: Desde la atención queFrancisco de Miranda puso al condenar la invasión inglesa a Buenos Aires en 1806; la simultaneidad del surgimiento de Juntas como antecedente de gobiernos patrios en ambas naciones (19 de abril de 1810 y 25 de mayo del mismo año - la primera en la CapitaníaGeneral de Venezuela, la segunda en el Virreinato del Río de la Plata); y la relación entreSimón Bolívar y José de San Martín planteando la liberación continental, aun antes de Guayaquil (1822), donde el primero tuvo en cuenta a los argentinos y les transmitió su afán independentista y de Patria Grande en 1919.

Vale la anécdota rescatada por Manuel Urriza de cómo, según el relato de un comerciante francés, los llaneros venezolanos que integraron las tropas del general Páez gustaban del mate litoraleño e hicieron suyo el himno argentino.

También la referencia del escuadrón venezolano Granaderos de la Guardia al mando del capitán Domingo López matute (o de Matute) quienes se sublevaron a sus mandos, lo que originó la persecución ordenada por el Mariscal Antonio José de Sucre. Ellos terminaron recalando en Salta, plegándose a las tropas de Gregorio de Lamadrid, para luego pasar a las federales de Facundo Quiroga. A la larga la mayoría de aquellos llaneros quedó en la provincia norteña argentina, previo indulto de Sucre, donde se afincaron. Matute siguió participando de la vida política local, al punto de conspirar contra el gobernador salteño Juan Ignacio Gorriti, hecho que signó al aventurero venezolano a la pena de muerte.

También Venezuela se solidarizó con la Argentina al respaldar el reclamo sobre Malvinas al momento de la invasión británica en 1833; hecho correspondido por la Argentina al plantear – por el bloqueo y bombardeo de Inglaterra y Alemania a Venezuela en 1902 – a través del Canciller Luis María Drago la doctrina (Doctrina Drago) de no intervención militar por deudas entre Estados, que sentó jurisprudencia internacional.

Eso tuvo no sólo el reconocimiento venezolano sino que tuvo en el hermano pueblo el primer apoyo en la reivindicación de las Islas Malvinas durante el conflicto de 1982.

Aún hoy el presidente Nicolás Maduro, siguiendo las líneas políticas heredadas del Comandante Hugo Chávez Frías, sostiene como política de Estado el reconocimiento de la soberanía argentina sobre nuestras islas australes.

En cuanto a Juan Perón éste se acercó a Venezuela a través del estudio de la historia, en particular del análisis de la campaña libertadora de Simón Bolívar y su vinculación con la campaña de José de San Martín.

Sus trabajos Apuntes de Historia Militar, de 1932; Antecedentes de la Campaña Libertadoradel General San Martín desde 1814 a 1817, de 1941; como en sus discursos y textos en el marco del Año Sanmartiniano en 1950, dan cuenta de la importancia que le otorgó a la figura de Bolívar imbricada con San Martín

El 9 de abril de 1945, luego del triunfo electoral de Perón, Venezuela reanudó las relaciones diplomáticas con la Argentina.

Dese un principio se tendió a un fuerte intercambio en lo cultural, lo que se evidenció en las publicaciones de la época, tal el caso – a modo de ejemplo - de los especiales sobre Venezuela efectuados por la revista argentina Continente.[1]

En el plano militar hubo afinidad en la unidad de criterios entre ambos ejércitos entre 1948 y 1955, sobre todo luego del TIAR y la presión de los Estados Unidos sobre la región.

Si bien Perón mantuvo relaciones cordiales durante el gobierno de Rómulo Betancourt, fue en 1952, al asumir Marcos Pérez Jiménez, donde se desarrollaron relaciones más profundas “cuando comienza a evidenciarse una coincidencia de criterios sobre el desarrollo económico y el nacionalismo latinoamericano… (lo que impulsa) intercambios castrenses y a esfuerzos modernizadores de sus correspondientes ejércitos nacionales.[2]

También en el plano político hubo puntos de contacto, que buscaron potenciar en Venezuela, entre la experiencia de Marcos Jiménez y el movimiento peronista.[3]

Evita no estuvo ausente con relación a Venezuela. A través de la Fundación Eva Perón la Argentina ayudó, el 25 de agosto de 1948, con ropa para los más necesitados de Caracas.

El 9 de septiembre de 1950 Evita mandó ayuda humanitaria a Colombia, Ecuador y Venezuela por distintas catástrofes producidas. Llevó alimentos, medicina y prestando primeros auxilios con el personal médico y cuerpo de enfermeras de la Fundación Eva Perón.

También en 1951, a raíz de los Juegos Panamericanos, la Fundación Eva Perón recibió a las delegaciones de deportistas femeninas en todas sus dependencias. También durante laConferencia Interamericana de Seguridad Social, desarrollada en 1951 en Buenos Aires, presidida por Evita y con el apoyo del la Fundación, tuvo destacada participación la delegación venezolana presidida por el dr. Rubén Corredor.

A eso se sumó el acompañamiento de los trabajadores venezolanos a la Asociación de Trabajadores Latino Americanos Sindicalizados (ATLAS), impulsada por Perón ese mismo año como contrapartida de las centrales obreras hegemonizadas por la URSS y Estados Unidos.

Como nota de color, la única nota discordante fue, a la muerte de Evita, un artículo injuriante a la difunta por parte del diario La Esfera de Caracas, que fue respondido por el gobierno venezolano. El resto de los periódicos - El Universal, Religión y Ultimas Noticias[4] - resaltaron su obra y temple.

Tras el derrocamiento de Perón el gobierno venezolano brindó asilo político (de 1956 a 1958) al líder justicialista soportando la protesta del gobierno dictatorial argentino. Al punto de proteger al notable exiliado en el intento de asesinato por parte de los servicios de inteligencia argentinos el 25 de mayo de 1957. Venezuela rompió relaciones diplomáticas con el gobierno del dictador Pedro Eugenio Aramburu y expulsó al cuerpo diplomático confabulado con el intento de magnicidio.

Perón, durante su estadía en Caracas, coordinó la resistencia a la dictadura y desarrolló numerosa correspondencia política y escritos doctrinarios. En la revista caraqueña Elite empezó, el 31 de marzo de 1956, a publicar diversas notas que constituyeron con el tiempo su libro Del Poder al exilio. Cómo y quienes me derrocaron. También se reeditó en la capital venezolana su texto La Fuerza es el Derecho de las Bestias y, a fines d e1957, salió a la luzLos Vendepatrias.

Su dirección sería legendaria: Avenida Andrés Bello y 4ª. Transversal de Guaicaipuro, edificio Josmary, departamento 19, y con una dirección postal en Francisco Deleonardis, casilla de correo 3067, Caracas, Venezuela. También recaló en la quinta o chalet Mema, situada en la urbanización El Rosal, calle El retiro, o en el haras Tres Estrellas, de Jorge Antonio.

De más sería reseñar que en aquellos años las figuras del citado empresario argentino, John William Cooke, Guillermo Patricio Kelly, Ramón Landajo, Américo Barrios, Zoe Ducós, Isaac Gilaberte, Roberto Galán e Isabel Martínez fueron moneda corriente acompañando al ilustre exilado.

Su encuentro con Isabel, el recibimiento del general Raúl Tanco – héroe del levantamiento militar de 1956 -, otro fallido atentado que iba a perpetrar un sicario de Tánger, el falso secretario de Perón “Martincho”, las negociaciones con los desarrollistas Emilio Perina y Rogelio Frigerio para concretar el Pacto Perón – Frondizi, hasta el golpe contra Pérez Jiménez que obligó a Perón a refugiarse en la embajada dominicana en Caracas y partir a República Dominicana son postales de una estadía intensa del líder justicialista.

La figura de Bolívar fue retomada por Perón en su exilio madrileño en la obra La Hora de Los Pueblos, de 1968, y en el texto Así Hablaba Juan Perón, de Eugenio Rom, sobre una charla que tuvo Perón con el escritor argentino a fines de los ’70.

El triunfo de Héctor J. Cámpora y el retorno de Perón al poder en Argentina posibilitaron el restablecimiento de relaciones con Venezuela en base a entendimiento mutuo en el marco del proyecto de Continentalismo y Tercera Posición del peronismo.

En su Modelo Argentino para el Proyecto Nacional de 1974 tuvo Perón muy en cuenta el ideario de los Libertadores enmarcados en la Causa de Independencia y Unidad Continental.

Demás esta decir de la solidaridad venezolana, en los años de plomo de la Dictadura, recibiendo a los exiliados argentinos.

En estos años la comunión de ideales entre la revolución bolivariana y el proyecto nacional encabezado por Néstor Kirchner y Cristina Fernández, donde hay evidencias de una correspondencia entre matrices ideológicas y formas organizativas.[5]

También se potenció el reencuentro cultural entre ambas naciones, como se evidencia en textos escolares, publicaciones oficiales, el Canal Encuentro, actividades como la exposición sobre Eva Perón - que se llevó adelante en el marco de la Feria del Libro de Venezuela – impulsada por el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón / Museo Evita, y trabajos de divulgación impulsados por el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, presidido por Pacho O’ Donnell.

Queda el recuerdo permanente hacía el Comandante Hugo Chávez Frías, el cual – como estudioso de la historia latinoamericana – mencionaba no pocas veces a Evita y Perón como referentes ideológicos de su proceso revolucionario. Esto fue testimoniado en cuanto discurso desarrolló Chávez y quedó patentizado en la edición oficial del Mensaje al Primer Congreso de Unidad Latinoamericana de Juan Perón, efectuado por el ministerio de Comunicación e Información del gobierno venezolano en el 2006 por el bicentenario del juramento de Miranda.



* Politólogo; Docente en la UCES; Miembro de los Institutos Nacionales Eva Perón, Rosas y Manuel Dorrego.




Bibliografía:

- Ministerio de Comunicación e Información, Mensaje al primer Congreso de Unidad Latinoamericana de Juan Perón, 1ª edición, Caracas, Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, 2006.

- O’ Donnell, Pacho (editor) La Otra Historia. El revisionismo nacional, popular y federalista, 1ª edición, Buenos Aires, Ariel, 2013.

- Panella, Claudio y Korn, Guillermo Korn (comps.), Ideas y debates para la NuevaArgentina. Revisas culturales y políticas del peronismo (1946-1955), 1ª edición, La Plata, UNLP, 2010.

- Parejo Hernández, Henry, Relaciones diplomáticas entre Venezuela y Argentina 1833 – 1999, 1ª edición, Buenos Aires, Embajada en la Argentina de la Rep. Bolivariana de Venezuela, 2000, p. 29.

- Pavón Pereyra, Enrique, PERON, el hombre del destino, tomo 3, 1ª edición, Buenos Aires, AECSA, 1973.

- Perón, Eva, Preside Eva Perón la Conferencia interamericana de Seguridad Social, Tercera reunión, 1ª edición, Bs. As, Servicio Internacional de Publicaciones Argentinas, 1951.

- Presidencia de La Nación, Eva Perón, Los que conocieron de su bondad y ternura, 1ª edición, Buenos Aires, Servicio Internacional de Publicaciones Argentinas, 1952.

- Urriza, Manuel, San Martín y Bolívar vistos por Perón, 1ª edición, Buenos Aires, Colihue, 2007.

- Vázquez, Pablo, De UB a UB, De las Unidades Básicas a las Unidades de Batalla Electoral. Similitudes y diferencias de las estructuras primarias de organización política del primer peronismo y del chavismo, en II Encuentro Internacional teoría y práctica política en América Latina. Nuevas derechas e izquierdas en el escenario regional. Mar del Plata, UNMdP, 3, 4 y 5 de marzo de 2010 (edición CD Rom).

- Vázquez, Pablo, Continente. Revista mensual argentina. Expresión de todo América. Representaciones de regímenes políticos en los números especiales sobre países latinoamericanos, en XIII Jornadas Interescuelas Departamentos de Historia, Universidad Nacional de Catamarca, 2011 (edición CD Rom).




[1] Vázquez, Pablo, Revista Continente, en Panella, Claudio y Korn, Guillermo Korn (comps.), Ideas y debates para la Nueva Argentina. Revisas culturales y políticas del peronismo (1946-1955), 1ª edición, La Plata, UNLP, 2010.


[2] Parejo Hernández, Henry, Relaciones diplomáticas entre Venezuela y Argentina 1833 – 1999, 1ª edición, Buenos Aires, Embajada en la Argentina de la Rep. Bolivariana de Venezuela, 2000, p. 29.


[3] Vázquez, Pablo, Continente. Revista mensual argentina. Expresión de todo América. Representaciones de regímenes políticos en los números especiales sobre países latinoamericanos, en XIII Jornadas Interescuelas Departamentos de Historia, Universidad Nacional de Catamarca, 2011 (edición CD Rom).


[4] Presidencia de La Nación, Eva Perón, Los que conocieron de su bondad y ternura, 1ª edición, Buenos Aires, Servicio Internacional de Publicaciones Argentinas, 1952, p. 330 – 332.


[5] Vázquez, Pablo, De UB a UB, De las Unidades Básicas a las Unidades de Batalla Electoral. Similitudes y diferencias de las estructuras primarias de organización política del primer peronismo y del chavismo, en II Encuentro Internacional teoría y práctica política en América Latina. Nuevas derechas e izquierdas en el escenario regional. Mar del Plata, UNMdP, 3, 4 y 5 de marzo de 2010 (edición CD Rom)

CULTURA & VUELTA: HOMENAJE A JUAN GELMAN





Viendo a la gente andar

Viendo a la gente andar, ponerse el traje,
el sombrero, la piel y la sonrisa,
comer sobre los platos dulcemente,
afanarse, correr, sufrir, dolerse,
todo por un poquito de paz y de alegría,
viendo a la gente, digo, no hay derecho
a castigarle el hueso y la esperanza,
a ensuciarle los cantos, a oscurecerle el día,
…………………………………………………………viendo, sí,

cómo la gente llora en los rincones
más oscuros del alma y sin embargo
sabe reír y sabe andar derecho,
viendo a la gente, bueno, viéndola
tener hijos y esperar y siempre
creer que van a mejorar las cosas
y viéndola pelear por sus riñones,
…………………………………………….digo gente,
qué hermoso andar contigo
a descubrir la fuente de lo nuevo,
a arrancar la felicidad,
a traer el fruto sobre el lomo, hablar
familiarmente con el tiempo y saber
que acabaremos y de una buena vez por ser dichosos,
qué hermoso, digo, gente, qué misterio
vivir tan castigado
………………………..y cantar y reír,
…………………………………………….¡qué asunto raro!




Por: Juan Gelman (Tomado de "Violín y otras cuestiones)



Gentileza de: Juan Disante
Alguito más en: www.verbosa-mudez.blogspot.com.ar

19 DE ENERO DE 1974: UN GRUPO ARMADO DEL ERP INTENTA “COPAR” EL REGIMIENTO MILITAR DE AZUL A LAS 22:30 HS.

*Por Prof. Daniel Chiarenza

Estrella Roja Nº 29. Órgano de difusión del ERP, explicando el copamiento de Azul.

El 4 de octubre de 1973 estaba todo dispuesto para que 5.000 efectivos del Primer Cuerpo de Ejército y 800 militantes de la Juventud Peronista (JP) iniciaran conjuntamente trabajos en beneficio de la comunidad (¿No será el actual plan que el general Milani le adelantó a Hebe de Bonafini?). Se trataba de limpiar kilómetros de desagües, colocar cañerías, reparar escuelas, intentar darle atención sanitaria a la población. A pesar de todos los prejuicios (era el ejército soñado por el mismo Perón, Mercante y por el Dr. Carrillo en la década de los ´40-´50). Las relaciones entre oficiales y militantes en realidad no fueron nada malas. Pero eso sí, el personal superior cuidó bien que los jóvenes peronistas no tomaran contacto con la suboficialidad y la tropa…

Clausura del Operativo Dorrego: (de izq. a der.) Juan Carlos Dante Gullo, Ángel Robledo, Oscar Bidegain y el general Carcagno.

Finalmente el operativo Dorrego concluyó “… con un acto presidido por el gobernador de la provincia de Buenos Aires y al que asistió el teniente general Jorge R. Carcagno. Estaba prevista la presencia del presidente Juan D. Perón, quien a último momento decidió no asistir”, según nos relata Fraga. Era sintomática la ausencia de Perón.

Bidegain al lado de "San" Jauretche.

El año 1974 –que recién comenzaba- habría de registrar los más elevados índices de violencia política hasta entonces conocidos. El 19 de enero, cerca de la medianoche, aproximadamente un centenar de miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) vestidos con uniformes de fajina, reanudaban su ofensiva intentando apoderarse del Regimiento 10 de Caballería Blindada de Azul en la provincia de Buenos Aires.
Si bien fracasaron en su objetivo de apropiarse del armamento y municiones, resistieron cerca de diez horas la ofensiva de las fuerzas militares regulares y dieron muerte al jefe de la Unidad, coronel Camilo Gay, a su esposa y a un soldado conscripto. Asimismo, se llevaron secuestrado al segundo jefe, teniente coronel Jorge Ibarzábal.

Teniente coronel Jorge Ibarzábal.

El presidente Juan Domingo Perón reaccionó con severidad ante estos hechos. Habló por radio y televisión elogiando al Ejército –al cual él nunca dejó de pertenecer, si no era formalmente, ideológicamente- y afirmando que “estamos en presencia de verdaderos enemigos de la Patria”. No escatimó adjetivos peyorativos responsabilizando al gobernador de la provincia de Buenos Aires, doctor Oscar Bidegain –peronista desde el primer minuto de existencia del peronismo y que tan solo quería defenderse del acechante vicegobernador y por eso se había apoyado en los sectores juveniles-, por lo sucedido: “No es por casualidad que estas acciones se producen en determinadas jurisdicciones; es indudable que ello obedece a una impunidad en la que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible, o –lo que sería peor aún si mediara, como se sospecha- a una tolerancia culposa”.

El auténticamente peronista -más que Perón mismo- gobernador de la provincia de Buenos Aires, Oscar Bidegain.

La última afirmación era muy grave. Hubo movilizaciones gremiales, obviamente de la burocracia sindical a la que perón ya era abiertamente afecto, y los bloques justicialistas de ambas cámaras de la legislatura provincial –dejando a salvo la honrosa actitud de los legisladores que pertenecían a la auténtica Juventud Peronista- exigieron la renuncia de aquel “otrora” leal gobernador. Como se dijo, la juventud peronista, por su parte, procuró defender a Bidegain y organizó una manifestación en su apoyo. También responsabilizó a la estupidez del ERP por lo ocurrido, señalando: “lo que no pudo lograr la derecha enquistada en el seno del movimiento peronista […] lo logra la ultraizquierda al favorecer el cuestionamiento del gobierno popular de la provincia de Buenos Aires”.



Más allá de los interesantes e inteligentes análisis posteriores, lo cierto es que el gobernador debió renunciar el 22 de enero. En principio se pensó en intervenir la provincia, pero luego prevaleció la solución “constitucional” y el vicepresidente (perteneciente a la UOM y digno representante de la burocracia sindical) Victorio Calabró “el Tano” –gran golpeador de cuarteles, se lo haría posteriormente a la mismísima “Isabelita”, con la cual no difería demasiado en opiniones- asumió el cargo vacante, formando un nuevo gabinete.