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5 de agosto de 2013

CRÓNICAS DE LA MILITANCIA: ENTREVISTA A VÍCTOR L. MARTINEZ


*Por Eliana Valci


Víctor Leopoldo Martínez, nació en Catamarca el 18 de diciembre de 1951. De oficio periodista y documentalista. Actualmente dirige la Revista El Emilio. Peronista desde la cuna, con un profundo amor a su patria y particularmente a su tierra natal.




I&V: Cual es tu origen?

VM: Soy oriundo de la Provincia de Catamarca. Me vine a la Capital de la Argentina, cuando tenía 18 años, en el ´69, después de haber estado en Córdoba y haber vivido la experiencia del Cordobazo.


I&V: Que ideología política abrazas?

VM: Soy profundamente Peronista. Desde muy joven -casi en la adolescencia- abracé el ideario del Gral Perón a tal punto que en mi secundario (La Normal de Maestros Fray Mamerto Esquiú de Catamarca, hoy UNCA) llegué a formar una agrupación estudiantil con mis compañeros de curso  a la que llamé ENUT que significaba “Estudiantes Normalistas Unidos Triunfaremos”; me acompañaban los pibes más humildes de mi división. Ya en Bs. As. milite en la gloriosa JP. Recuerdo aquella reunión de Perón con la juventud en Gaspar Campos el 8/09/73, estaban presentes Galimberti, Quieto, Firmenich, Cachito “El Kadri” del PB (peronismo de base), gente de Encuadramiento (del nefasto Juan Bardoneschi), de Guardia de Hierro del “gallego” Alvarez que luego acompañaron y participaron con devoción de la gestión menemista,  y el CdO (Comando de Organización de Brito Lima). Allí Perón habló de la lamentable situación por la que estaba atravesando el Compañero Allende en Chile; 3 días antes ya estaba anticipando la posible tragedia que luego se concretó el 11 de septiembre de 1973; tragedia para el pueblo chileno y para toda America Latina. Cuando desgraciadamente murió el Gral., yo trabajaba y estaba en el Congreso Nacional; con mucho dolor me despide del viejo con un beso en la frente y le di las gracias por todo lo que le había dado a la Patria y a mi pueblo.


I&V: Cual es tu profesión? 

VM: Me recibí de Maestro en Catamarca; posteriormente y ya en Bs. As. Además de trabajar para bancarme los estudios cursé varias carreras entre ellas Ingeniería, Matemáticas, Ciencias Políticas y Periodismo en la que me recibí. Fui docente en todos los niveles de la educación formal. Soy un crítico del sistema educativo, básicamente en cuestiones de fondo (contenidos que se enseñan) y es algo que todavía yo creo que hay que trabajar mucho dentro de este proyecto peronista que conduce la Compañera Cristina.


I&V: Que fue lo que te llevó a dedicarte a hacer documentales?

VM: Primero fue una herramienta que me sirvió didácticamente. El  lenguaje audiovisual me permitió mostrar cuales son las miserias y cuales las grandezas de este sistema educativo; me permitió decir con imágenes que otra educación, más nacional y latinoamericana es posible. Los protagonistas de mis primeros documentales fueron niños, alumnos de escuelas primarias con quienes hacía talleres de cine. Al pasar al cine grande sentí la necesidad de seguir por el mismo camino ya que con la educación formal me mintieron toda la historia, y como yo vengo de la tierra de uno de los más grandes patriotas, autor de la proclama más extraordinariamente americana para la época, me refiero a  Felipe Varela, estoy tratando de recuperar todo aquello que el peronismo me enseñó a valorar. Después de estar 43 años viviendo en esta Capital Federal, siento la necesidad de recuperar  mi origen, mi identidad; Siento necesidad de devolverle a mi provincia todo lo que ella me brindo en mi niñez y adolescencia.

La Virgen de Belen, tiene una historia. A esa obra se la hizo en la época de la dictadura; y fueron niños y jóvenes lugareños los que utilizaron para transportar el material hasta esa altura de la montaña con el que hicieron la imagen. Como los españoles... que utilizaban niños Incas para meterlos en los socavones mineros y hacerlos trabajar para sacar ese metal de mierda. ¡Terrible!!! 

I&V: Estas trabajando en un nuevo proyecto?

VM: Si, estamos trabajando en un nuevo documental, que se llama “El Jardín de Juan Ctkhaeliemin”. Es un desafío para mí, ya que estoy reencontrandome conmigo mismo. Siento que estoy rescatando de la oscuridad a extraordianarios personajes de nuestra historia que la “oficial” se encargó muy bien de esconderlos. Estoy devolviendo a Catamarca lo que me dio.


I&V: Quienes te acompañan en esta tarea?

VM: En la producción me están dando una mano el Belga-Ecuatoriano Olivier Auverlao en la dirección de fotografía, y su esposa la ecuatoriana Yamara Guayasamin me asesora técnicamente; el documentalista español Alejandro Alvarado se hará cargo del montaje final. Gente extraordinaria, con grandes ideas, y muy buena predisposición. En la actuación, se destacan los “belichos” Carlos Javier Saracho y Aime Saracho, grandes bailarines e interpretes de la tierra.


I&V: En que consiste el documental?

VM: Se trata de trazar un paralelo entre dos vidas similares, en tiempos diferentes; todo transcurre en el Dto. de Belen, Provincia de Catamarca y sus inmediaciones. Belen tiene una antigüedad de mas de 300 años; es un sitio en el que para no depender de las otras provincias, generaron su propio abastecimiento. Es la Capital del Poncho.

Los protagonistas de la historia son, por un lado, un joven aborigen, llamado Juan Ctkhaeliemin, cuyo predecesor fue Juan Calchaquí, quien manejaba el Valle Calchaquí, a quien había tomado como referente el primero. A Juan le decían, “el Tigre de los Andes”; el encabezó un gran levantamiento en contra de la bestialidad española en 1627 ; era un ser extraordinario; se mimetizaba con el medio de una manera incleible, conocía como nadie su territorio, era un estratega impresionante. A el lo vende un indio Mitayo, de nombre Utis Amaya; muere descuartizado igual que Tupac Amaru pero ciento y pico de años antes; sus restos fueron repartidos por los cuatro puntos cardinales.


 Y por otra parte, se cuenta la historia de Nelly Yolanda Borda, militante del PRT, con un impresionante trabajo social en Tafi Viejo; su familia no sabía de su militancia política. Ella era brillante, pero muy introvertida. A Yoly se la llevo gente del Regimiento 17 de Infantería. Civiles en dos Renau 12 se encargaron del operativo. Habían llamado a su hermana la noche anterior, para decirle que iban a tener una noche muy especial. El 27/07/77, Yoly desaparece.


I&V: Que se pretende con este trabajo?

VM: No queremos caer en la tragedia. En los ´70 nos basábamos en el concepto heroico de la vida. Hoy queremos hacer foco en la lucha por los ideales que todos los compañeros desaparecidos tuvieron, ideales a los que hicieron honor hasta dando sus vidas. Queremos darle una visión positiva.
Este documental, es para la gente de Belen, a ellos les pertenece la historia.

I&V: Por que hiciste este documental para la gente de Belen?

VM: Me deje llevar por lo que sintió mi mujer en ese lugar y por otro lado, se dieron una suma se casualidades que para mi no eran tales.

I&V: Cuando se estrena?

VM: El preestreno se va a realizar en Belen el 20/12/13 y se lanzara el 24/03/14 a toda la comunidad.

4 de agosto de 2013

PARADIGMA DEL SISTEMA EDUCATIVO

ALGO PARA TENER EN CUENTA EN ESTOS TIEMPOS ELECTORALES, Y NO PERDER EL RUMBO. "LAS 20 VERDADES PERONISTAS"



"Estas son las Veinte Verdades del Justicialismo Peronista. He querido reunirlas así para que cada uno de ustedes las grabe en sus mentes y sus corazones; para que las propalen como un mensaje de amor y justicia por todas partes; para que vivan felices según ellas y también para que mueran felices en su defensa si fuera necesario..."
Juan Perón, 17 de octubre de 1950


1. La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: EL PUEBLO

2. El Peronismo es esencialmente popular. Todo circulo político es antipopular, y por lo tanto, no es peronista.

3. El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un circulo, o a un caudillo, lo es sólo de nombre.

4. No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan.

5. En la Nueva Argentina el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.

6. Para un Peronista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista.

7. Ningún Peronista debe sentirse mas de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse mas de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.

8. En la acción política la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento, y luego los Hombres.

9. La política no es para nosotros un fin, sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.

10. Los dos brazos del Peronismo son la Justicia Social y la Ayuda Social. Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor.

11. El Peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes pero no mártires.

12. En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños.

13. Un gobierno sin doctrina es un cuerpo si alma. Por eso el Peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo.

14. El Justicialismo es una nueva filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente popular.

15) Como doctrina política, el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con la comunidad.

16. Como doctrina económica, el Justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.

17. Como doctrina social, el Justicialismo realiza la Justicia Social, que da a cada persona su derecho en función social.

18. Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre, y políticamente soberana.

19. Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.

20. En esta tierra lo mejor que tenemos es el Pueblo.


"PARA EL PUEBLO LO QUE ES DEL PUEBLO...!!!" VIVA PERON, ...!!! VIVA EVITA...!!! VIVA EL MOVIMIENTO NACIONAL PERONISTA... Y EL MOVIMIENTO OBRERO...!!!

Gentileza de: Juan Diego Carbone

CARTA ABIERTA A MIS VECINOS DE BUENOS AIRES


*Por Ricardo Forster


Buenos Aires, lo sabemos, es una ciudad compleja, abigarrada, tumultuosa y diversa en la que nada transcurre de manera lineal ni absoluta y en la que es fundamental estar atentos a los matices, las contradicciones y las opacidades de una megalópolis cargada de historia y atravesada por los más variados estados de ánimo. Es una ciudad bombardeada sin piedad por los dispositivos mediáticos y una caja de resonancia de lo sustancial y de lo insignificante.

Centro capitalino de un país que prefiere, a veces, verse a sí misma como una cápsula que flota en su propio éter mientras que el resto del país va por otro lado. Buenos Aires ha sido, al mismo tiempo, la ciudad de la Revolución de Mayo y la ciudad de la contrarrevolución, la de los jacobinos encabezados por Moreno, Castelli y Monteagudo y la del pliegue conservador representado por Saavedra.

Fue también la de Caseros y Pavón anticipada por los conflictos entre federales y unitarios, la de un puerto convertido, por gracia de una clase dominante y usufructuaria de sus riquezas, en centro hegemónico de la Nación pero también la de las rebeldías anarquistas, la del yrigoyenismo fundando una democracia sin “votos calificados” y la de la Semana trágica, la de la Plaza de Mayo del 17 de octubre que descubrió “el subsuelo de la patria sublevada” y la del bombardeo despiadado y criminal de la aviación naval contra civiles indefensos un luctuoso junio del 55; la ciudad de una generación que soñó, un 25 de mayo de 1973, con tocar el cielo con las manos.

Pero también la ciudad del horror y de la resistencia; la que festivamente salió a las calles en diciembre de 1983 aplaudiendo el retorno de una democracia añorada y la que se desilusionó en las pascuas de 1987; la que dejó que una mezcla de cinismo y regocijo primermundista le comiera el alma y la que salió a las calles en diciembre de 2001 cuando todo parecía incendiarse en el país.

Muchas Buenos Aires en una ciudad cargada de memorias y cicatrices, la que cobijó a las Madres de la Plaza y la que vio como esa misma plaza se llenaba de una multitud que vitoreaba a Galtieri. Pero también la del Bicentenario festivo y la de la tristeza en el adiós popular a Néstor Kirchner. Una ciudad que supo resistir culturalmente en los momentos de oscuridad, aquella que provino de la dictadura y aquella otra que provino de corporaciones económicas sólo preocupadas en acrecentar sus ganancias mientras amplificaban la desolación social.

Por algunas de estas apresuradas cosas que escribo, por “el amor y el espanto”, por sus intensidades culturales incomparables, por sus barrios que cobijan las memorias de una ciudad entrañable, Buenos Aires no es lo que una elección quiso decirnos que es. No es, ni puede ser, una mayoría inclinada hacia el macrismo que parece desligarse de su travesía por el tiempo, de sus hazañas urbanas, de su belleza secreta, de sus transversalidades igualitarias, de sus poetas y de sus músicos, de sus personajes literarios, de una caminata mítica por las calles de Saavedra o de encuentros amorosos en el Parque Lezama. Tal vez por algunas de estas cosas, por mi propia memoria porteña, por los espectros danzantes de una ciudad amenazada es que quisiera terminar esta carta a mis conciudadanos con una profesión de fe en el sueño de otra ciudad que se reencuentre con lo mejor de sí misma:

Hay una ciudad en la ciudad. Una Buenos Aires que no se pinta de amarillo ni renuncia a sus sueños de igualdad.

Hay una ciudad en la ciudad que sabe de los pasadizos que conducen a la memoria, aquella que nos recuerda la infancia, la libertad, las locas aventuras entrecruzadas de esperanzas y de dolores.

Hay una ciudad en la ciudad, en mi barrio de siempre, que quiere cuidar sus raíces y su memoria urbana de los abusos y los negocios de quienes sólo piensan en sus ganancias. Que descubre, cada día que pasa, como se destruye esa memoria y se transforman sus barrios en un gigantesco botín de la especulación inmobiliaria.

Hay una ciudad en la ciudad que guarda la presencia, entre nosotros, de una ciudad que supo ser equitativa y audaz, nostálgica y creadora, rebelde y soñadora. Una ciudad trabajada por millones de manos que la soñaron más justa y que se niega a que el sur siga siendo el gran olvidado.

Hay una ciudad en la ciudad que está siendo castigada por una derecha que mientras se disfraza con los recursos de evangelismos tecno-publicitarios y se ofrece como la portadora de los ideales de la tolerancia y el amor, no duda en quebrarle el espinazo a esa otra ciudad de la igualdad.

Hay una ciudad en la ciudad que nos pide que la defendamos, que protejamos sus historias, sus espacios públicos, su educación, su salud, su cultura, de la depredación mercantil y de la piqueta privatizadora. Nuestros barrios, hoy más que nunca, necesitan que todos pongamos el hombro para que sigan siendo la memoria de nuestro pasado y los sueños de nuestro futuro y los de nuestros hijos.

Hay una ciudad en la ciudad que siente horror ante la discriminación y el racismo manipulados por quienes la gobiernan; una ciudad que ha sabido ser hospitalaria con quienes llegaron desde las provincias y aquellos otros que vinieron de más allá de nuestras fronteras para enriquecer nuestras vidas ofreciendo sus trabajos y sus culturas; una ciudad en la ciudad que no puede aceptar la violencia contra los más débiles y las retóricas oscuras que apelan a la brutalidad del prejuicio y la xenofobia.

Hay una ciudad en la ciudad que somos todos nosotros: los trabajadores, los artistas, los estudiantes, las amas de casa, los poetas, los profesionales, los que duermen bajo las estrellas olvidados por los diseñadores de políticas de la exclusión, los locos del Borda y del Moyano, los jubilados, los maestros y los médicos, los intelectuales, los músicos, los cineastas, los almaceneros y los albañiles.

Esa ciudad, nuestra querida y entrañable ciudad autónoma de Buenos Aires, la que le cantó Gardel y Goyeneche, la que despidió a Mercedes Sosa y supo decirle su conmovido adiós a algunos hombres y mujeres irreemplazables de la vida nacional, la que recorrieron con su literatura y su música Borges y Marechal, Sábato y Arlt, Cortázar y Homero Manzi, el flaco Spinetta y María Elena Walsh, Piazzola y Osvaldo Soriano, la ciudad de todos nuestros desvelos, la de nuestros abuelos y la de nuestros hijos, hoy, ahora, urgente, nos pide que nos unamos para defenderla.

*Precandidato a Diputado Nacional por el Frente Para la Victoria

“PUEDE SER JUSTA UNA GUERRA INJUSTA?”

*Por Jorge Rachid

Así, con ese título una editorial del diario Tiempo de Bogota-Colombia, hace mas de 15 años, un domingo en plena convulsión por el narcotráfico, las fuerzas llamadas de autodefensa, protegiendo al tráfico de drogas, financiadas por el gobierno y enfrente las FARC como lucha armada con 15 mil efectivos. En ese panorama, en una circunstancia dramática, se atrevieron a publicar una editorial así, de la cual desarrollaré los puntos centrales.

Decía el diario como puede ser justa una guerra que en diez años ha provocado el desplazamiento poblaciones de casi un millón de colombianos, campesino, agricultores y pastores, desvastados y corridos por la irrupción de aviones y helicópteros, que fumigando con fosforados, han desertizado sólo en ese año 1999, el equivalente al Valle de Río Negro y Neuquén, es decir poco mas de 70 mil hectáreas, arrasadas bajo el manto de la lucha contra el narcotráfico.

En ese mismo período de un año, se habían perdido cinco aviones derribados y 15 helicópteros. a lo que debemos sumar las muertes y heridas del ejército colombiano en su acción punitiva, bajo supervisión norteamericana. A su vez las poblaciones desplazadas fueron a zonas suburbanas, poco aptas para la recepción de masas migratorias, impactando en las condiciones de vida de los pobladores locales y el colapso de los servicios públicos en su totalidad, desde escuelas a hospitales. Esas poblaciones, sin tierras para cultivo ni otros medios de vida, no tienen otra oportunidad que trabajar para el narcotráfico, que las utiliza en las tareas de traslado, recolección, carga y tráfico también. O sea que se desmonta para que no planten y se los entrega a miles de colombianos al narcotráfico para su utilización, ante la falta de políticas de seguridad social y ausencia total del estado.

Con ese escenario las fuerzas de seguridad se encuentran totalmente abocadas al combate a la droga mientras los otros delitos crecen día a día, desde los asaltos a mano armada a los crímenes de todo tipo, desde enfrentamientos de bandas a peleas territoriales, que desbordan la capacidad policial. Como ha pasado ahora en Brasil y México las fuerzas de seguridad en el trámite de esta lucha, se ven involucradas por captación del narcotráfico, corrompiendo su estructura vertical al aparecer los financiadores como verdaderos jefes de los operativos, entregando perejiles periféricos a la estructura y protegiendo las cúpulas mafiosas. Muchas de estas mafias empiezan a crecer en su territorio en la solidaridad social de sus poblaciones, donde están asentados, distribuyendo excedentes, colaborando con situaciones de emergencia familiar, en casos de enfermedad, ante un estado ausente, llegando incluso a ocupar cargos públicos a partir de su popularidad como en el caso de Escobar Gaviria, quien fue diputado y titular del Cartel de Medellin.

A esto debemos agregar la corrupción generada por el narcotráfico sobre la dirigencia política de Colombia , pero también sobre todos los países del mundo, en un proceso de lavado de dinero del orden de los 500 mil millones de dólares al año, que no podrían entrar al circuito legal, sin la complicidad de funcionarios, banqueros y políticos en general, mas los paraísos fiscales en general colonias inglesas . Ese dinero generado encuentra a su paso, como un huracán, pequeños obstáculos que no tarda en remover. Cuando cae un Cartel inmediatamente es reemplazado por otro, cada pequeño avance se traduce en una derrota a corto tiempo, reiniciando el circuito, amparado por organismos financieros internacionales funcionales a la DEA protectora del mayor consumo de drogas del mundo como es EEUU, que no ha detenido ningún capomafia propio en su territorio, llenando las cárceles de consumidores adictos reclutados por los carteles.

El colapso de los servicios periféricos de salud, provocado por los efectos producido por el estiramiento de la droga, con sustancias tóxicas y físicas como el vidrio molido, y además las mismas propiedades del fármaco, que como el alcohol o el tabaco, produce severos daños en el organismo, deteriorando paulatinamente en el tiempo su salud. Es como la droga estirada que desde el agregado de vidrio molido a determinados excipientes fármaco-tóxicos, puede producir en forma inmediata daños a la salud e incluso la muerte, que generalmente llamamos sobredosis, pero que muchas veces son verdaderos cuadros de toxemia provocada por excipientes agregados. Pese al desarrollo alcanzado por las comunidades en la llamada lucha contra el narcotráfico, en la mayoría de los países del mundo sigue siendo mas importante el impacto sobre los servicios médicos de los sistemas de seguridad social, el producido por el alcohol y el tabaco, que el impacto de la droga en el segundo nivel de internación y en el óbito.

Veamos ahora adonde va tanta droga. En especial y como máximo consumidor están los EEUU y luego la Unión Europea, con mecanismos de financiación de combate al narcotráfico, pero siempre en terceros países. Existe la DEA, la dirección antidrogas de EEUU que dice combatir los cárteles, pero que en definitiva no consigue o no quiere disminuir la entrada de droga a su territorio. Eso si, se ocupan muy severamente de estigmatizar los países periféricos, no dudan en desertizar, ni militarizar, ni reprimir, ni dejan de vender armas para el combate al narcotráfico, brindan información reservada de inteligencia, direccionando los organismos de represión, una verdadera colonización y cabeza de playa militar del imperio.
En nuestro país el SEDRONAR, la secretaría que se ocupa del tema, totalmente colonizada por la DEA, que da instrucciones, financia, direcciona programas y somete a acuerdos internacionales a todos los países del mundo, acuerdos que los propios EEUU no cumplen, como el paraíso fiscal de un Estado completo de la Unión como es Delaware y otros, o como las islas coloniales británicas Caimán, Santa Helena, el peñón de Gibraltar, de su socio en la hipocresía Gran Bretaña.

O sea que EEUU siendo el principal consumidor de drogas del mundo, es además el que propagandiza el consumo a través del cine y miniseries yanquis en todo el mundo, además de quien vende las armas al mundo, para combatir el narcotráfico. Muy pocas películas norteamericanas no tienen algún consumidor en sus pantallas y mucho mas en las películas bélicas, donde los soldados, solo pelean si están estimulados. Sin embargo son capaces de dictar moral y buenas costumbres a los “negritos del sur” sobre el deber ser en el combate al narcotráfico.
Cuando fue la época de la ley seca a inicios del siglo XX en EEUU, surgieron las mas grandes organizaciones mafiosas que al no poder ser controladas con los años, fue abierto nuevamente el consumo, pero ya estaban consolidadas las mafias, diversificadas en sus menú de inversiones, siendo hoy importantes empresarios, aportantes de las campañas electorales. Hoy son los hoteles, los salones de juego, los transportes, donde el narcotráfico lava su dinero, en aquellos lugares difíciles de controlar en cuanto a movimiento y ocupación, como la construcción con sobre costos entre otros emprendimientos.

Es sin dudas un tema difícil, en especial para los trabajadores de la salud abordar este tema por el lado de las complicaciones o como dicen los analistas, “los efectos no deseados” de la lucha contra el narcotráfico, que incluyen desde tierra arrasada a ingentes recursos económicos que se podrían utilizar en la salud pública para la prevención.
Los miles de millones de dólares destinados a la lucha enarbolada, provienen de los estados, de recursos tributarios que en vez de crear infraestructura, condiciones dignas de vida , mejor educación, salud y viviendas se van por las alcantarillas nunca bien controladas de la lucha frontal al narcotráfico.
Sin embargo los resultados son cada vez mas desoladores, en especial en nuestros jóvenes, porque la droga se ha transformado en su distribución, en un trabajo para los desposeídos y necesitados, o aquellos coaptados por la droga que son puestos a distribuir a cambio de proveerles las dosis necesarias. Un verdadero círculo del infierno, de la clandestinidad, del manejo espúreo del poder, transformando en esclavos a contingentes de jóvenes que deberían estudiar y trabajar, pero que son empujados al negocio fácil, al hoy sin mañana posible, donde cada acto se transforma en el todo o nada, sin medir riesgos, en vidas dilapidadas desde temprano, con políticas punitivas que lo afirman en el delito, los forman y perfeccionan en los institutos de detención.

En nuestro país, como en otros lugares, los medicamentos ansiolíticos, calmantes, hinópticos que se venden, algunos bajo receta, son ingeridos en forma habitual, casi ritual por gran parte de la población, inducidos por una publicidad sintomatológica, que pretende transformar hasta los estados de ánimo, en patologías, bajo la batuta de los laboratorios de especialidades medicinales, que en su afán de vender y obtener ganancias, que ninguna industria del mundo equipara en cuanto a su cadena de valor, entre el precio de costo y el de venta. Desde la tristeza hasta la alegría deben ser medicada, el luto merece medicación, la nutrición debe ser medicalizada con principios activos que prolonguen la vida, hagan adelgazar, prevengan el colesterol, aumenten la capacidad física, colaboren en la concentración, aumenten la capacidad del trabajo, todo debe ser medicado y es legal, es parte del sistema, aporta al mantenimiento del capitalismo salvaje, con sobre precios de hasta el 10 mil por ciento, sobre el costo de producción. En definitiva las adicciones no son sólo de drogas prohibidas, sino estimuladas por múltiples mecanismos publicitarios y de normalidad cotidiana que crea cultura.

Nuestros chicos ven y conviven con esa irrupción del medicamento en la casa, como algo natural, como algo necesario que debe ingerirse para mejorar en todo, la mama para los neervios, el papa para el strees, la abuela para dormir, el nono para no dormirse, porque esa es la publicidad, porque para los jóvenes hay que estar mas despierto y aguantar una noche en el boliche, para eso tomamos bebidas con estimulantes, pero es legal.
Entonces cual es la distancia que separa al dealer del productor de esos medicamentos o alimentos potenciados, solo la legalidad establecida por la regulación. A uno, los medicamentos, lo controlan los organismos de regulación, al otro nadie, al otro sólo se lo combate frontalmente, hasta con el ejército en algunos países, por eso cuando vende vidrio molido no es punible por quien lo ingiere, a quien le va a reclamar, es ilegal, se mueve en el circuito del delito, porque las pautas sociales así lo han establecido.
Ahora como le explicamos a los pibes que pueden emborracharse en la previa y la familia lo festeja, se fuma su primer faso y se hizo hombre o mujercita, pero si fuma un porro es un drogadicto perdido que debemos internar para su tratamiento de adicción. Si internamos todas las personas borrachas de una noche de fin de semana, no alcanzarían las camas hospitalarias y de los hoteles todos, para albergar a los miles de “enfermos”.

Poner en debate el tema no es una discusión sobre preconceptos, sino que debe encararse desde la Salud Pública, para avanzar sobre bases de estudios científicos que determinen tanto los impactos personales como en los sistemas públicos y sociales, de la drogadicción. Desde ese lugar con el fin de limitar la producción clandestina, ilegal, mafiosa y criminal del narco, deberíamos plantearnos la producción con controles de la pasta base y su comercialización por mecanismos farmacéuticos, con controles del ANMAT y su respectiva trazabilidad.
Se también que el solo hecho de plantearlo provoca un escándalo, pero pensemos en los efectos y las muertes que evitaríamos con una medida así, por llamarla de alguna manera, revolucionaria. Dicen los detractores que aumentaría el consumo. Acaso aumentó el porcentaje de cirróticos alcohólicos al levantarse la veda en EEUU. Sabemos hoy cuantos y cuanto consumen, o estamos pegando a la piñata con las campañas de prevención. No se consume acaso droga pura de buena calidad en los lugares top del país, como droga social, aunque todo el mundo, hipócritamente lo niegue? Provoca los mismos efectos en las clases altas, en el espectáculo, en el deporte, en los grupos musicales, en los ambientes artítiscos que sin embargo gozan de tolerancia social, pero estigmatizan a los pobres drogadictos que consumen paco, que les arranca la vida?

Los consumidores dejarían de concurrir a proveedores, delincuentes, mafiosos, clandestinos, que trafican con la vida de los jóvenes, corrompiendo las instituciones y los agentes públicos de todos los niveles.
La calidad y pureza de la droga estaría garantizada, controlada por Salud Pública y se vendería por mostrador, como hoy se hace con el alcohol, el tabaco, los medicamentos, todos adictivos, los llamados energizantes, todos generadores de dependencia, todos pasibles de tratamiento y de campañas de control preventivo, en las cuales se invierten ingentes esfuerzos económicos.
La marihuana y la cocaína solo serían dos mas dentro de este esquema, desarmando las estructuras enormes burocráticas, corruptas, que generan dependencia que dicen combatir la droga, pero que viven de ella.

Siempre es un esfuerzo supremo la lucha por la salud, su preservación y su protección, y el combate contra la droga debe inscribirse dentro de ella, en el marco de los programas de salud de pública. Los efectos sociales de la droga y el narcotráfico están devastando las sociedades, arrasando las economías, fortaleciendo los sectores financieros verdaderos protagonistas del derrumbe neoliberal del mundo, justamente por los recursos espúreos generados en la ilegalidad, coaptando los gobiernos, destruyendo generaciones de jóvenes, diezmando las familias, empujados a la marginación y al delito por los mismos que dicen combatirlo.

No es fácil proponer un debate como el que planteo, porque me imagino y lo he vivido de cerca, como médico y militante social, el dolor de los familiares de las personas que han caído en el abismo de la adicción a la droga, lo mismo que los familiares de los que sufren el síndrome de Korsakoff, etapa final dramática del alcoholismo o el cáncer y el enfisema terminal del pulmón tabáquico. Todos dramas con la diferencia que a los últimos los sistemas de salud están prestos, tanto en la prevención como en la desintoxicación, mientras que en el mundo del narcotráfico, todo es amparado por la clandestinidad, por la vergüenza original, por la venta ilegal, por los dealer ofreciendo y hasta regalando droga para enganchar el cliente en la rueda infernal del delito. Nadie lo ve, nadie lo controla, nadie lo cuida, nadie sabe que ingiere, no tiene seguimiento ni verificaciones, se pagan fortunas que alimentan el circuito mafioso, de donde salen los recursos para corromper y comprar funcionarios, para manejar poder, para erigirse en dueños del mundo, contra el cual no se puede luchar, cuando sus socios manejan poderes internacionales en los circuitos financieros.

Me niego a la resignación, sin buscar caminos audaces, avanzar en propuestas, explorar con seriedad el tema, para que la injusticia social no sea la moneda de cambio para terminar con la extorsión, que significa la presencia del narcotráfico en la vida cotidiana de los argentinos, matando sueños de generaciones y amputando vidas jóvenes, condicionando conductas políticas, promoviendo nuevos millonarios llevados a íconos por la frivolidad mediática.