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20 de junio de 2013

"SI UNMASÓN HUBIESE SIDO MIEMBRO DE LA DICTADURA SE LO HUBIESE EXPULSADO"


Extensa entrevista con Jorge Clavero, Gran Maestre de la Gran Logia Argentina. Pasado y presente de la masonería en el país.



*Por Juan Ciucci y Enrique de la Calle


Masones (parte I)


AGENCIA PACO URONDO: ¿Qué es la masonería?
JC: La masonería, en general, tiene muchas definiciones, como es una institución que viene de la historia, se la define de muchas maneras. A mí me gusta decir que la masonería es una escuela de vida que está basada en un sistema de valores y que no tiene nada que ver con las religiones. La materia prima de la masonería es el ser humano, acá lo que vale es el hombre y trabajamos al ser humano desde que nace, se desarrolla y muere.

En la masonería se tratan todos los temas, temas filosóficos, temas científicos, temas políticos, pero siempre con un cierto nivel. Cuando hablamos de cuestiones políticas, tratamos de dejar de lado las cuestiones partidarias porque los masones somos libres pensadores, defendemos la libertad de pensar de cada uno. Cada hermano puede tener su manera de pensar, de expresarse y todos la consideramos correcta, porque nadie es juez de nadie.

Todo buen ciudadano que quiera venir a elevarse moral, espiritual, intelectual y éticamente, puede venir a la masonería a discutir los temas que quiera, tampoco decimos que es discutir, sino aportar para aprender. Para poner un ejemplo: vienen ustedes que son periodistas y se inician en la masonería y nos hablan de periodismo que nosotros no conocemos, a su vez, ustedes aprenden lo que hacen otros que conocen de otras cosas.

APU: ¿Cuántas logias tiene la masonería en Argentina?
JC: En la actualidad la masonería tiene alrededor de 240 logias que están distribuidas. Un poco menos de la mitad aquí en Capital y Gran Buenos Aires que es el núcleo urbano más grande, después hay algunas logias en las capitales de las provincias y unas 80 ó 100 logias distribuidas en distintas ciudades del interior.

APU: ¿Cuántos miembros tiene cada logia?

JC:
Cada logia puede tener entre 20 ó 40 miembros, porque más no se pueden juntar ya que la dinámica de la asamblea se hace muy grande. El trabajo es venir, empezar a trabajar alrededor de las 20 horas, después de haber salido cada uno de su trabajo, porque el masón vive de su trabajo y trabajamos, más o menos, una hora y media, dos horas. Se da unos 15 ó 20 minutos para las cuestiones administrativas, luego la lectura de actas con lo que pasó en la reunión anterior y se abre a los temas generales.

Uno de los miembros pide la palabra y dice: me dedico al periodismo y quiero hablar sobre periodismo. En general se trae una plancha que es un escrito de dos o tres carillas, se lo lee y luego sobre esas ideas que están en ese escrito, cada uno, el que quiere pide la palabra, agrega otras cosas o dice, no las comparto y aporta sus ideas. Pero todo en un marco de natural libertad de pensamiento, esa es la característica que tiene la masonería.

Acá no vamos a juzgar a nadie porque pertenezca a tal o cual partido político o porque piense de determinada manera.

Lo que pasa es que la masonería tuvo tanta mala prensa. Ha sido toda la vida una tradición laica, libre pensadora, abierta en las sociedades y los dogmatismos y fanatismos, tanto políticos como religiosos le pegaron a la masonería. Vas a una conferencia de una masonería en una Universidad y la primer pregunta que sale después que hablaste es: ustedes están en contra de la iglesia, están en contra de la religión. Está en el inconciente colectivo que la masonería está en contra de las religiones y de ninguna manera porque esto no es ninguna religión y acá hay hombres de todas las religiones, yo mismo vengo de una familia católica y me casé por iglesia.

APU: Hablábamos de como uno se introduce en la masonería, ¿no hay ningún requisito, cualquier persona puede venir y entrar en la masonería?
JC: Nosotros decimos que cualquier ciudadano que desee elevarse moral, espiritual e intelectualmente puede venir a la masonería. Tiene que llenar los requisitos que pedimos que son muy pocos, es decir, ser un hombre libre y de buenas costumbres. Se entiende por libres a que no está atado a dogmas ni fanatismos, tanto político como religioso. Podes tener la religión que quieras pero no podés imponerla acá adentro, respetá al hermano que está sentado al lado y en cuestiones políticas es lo mismo. Vos pertenecés a un partido, él a otro y yo a otro, cuando venimos acá podemos intercambiar opiniones.

APU: ¿Y por buenas costumbres?

JC: Por buenas costumbres se refiere a que tenga su trabajo, su familia, que se pueda sostener para pagar la cuota, porque nosotros vivimos con la cuota de los socios, de los hermanos, no hay ayuda de nadie. Por ahí, pedimos algo y nos dan, algún gobierno nacional o provincial o un hermano que es funcionario y puede conseguir algo, pero no hay un subsidio o un mantenimiento como lo tienen algunas instituciones como la iglesia católica que constitucionalmente se la sostiene, a nosotros no y lo hacemos libremente. Antes para ingresar debían tener 21 años, ahora pueden ingresar a partir de los 18 años de edad.

APU: ¿Hay que hacer un curso para ser masón?
JC: No, uno ingresa directamente y se le da el primer grado en la iniciación. La masonería, primero se siente, después se razona y luego se intelectualiza. En la iniciación te llevan a un lugar que nunca antes habías visto y te empiezan a contar algunas cuestiones de esas viejas instituciones o escuelas de la antigüedad. Nosotros respetamos mucho el silencio en logia, es decir, si no conocés sobre un tema, no hables.

Puede haber alguien que hable sobre temas pitagóricos, otros hablará de los estoicos, esa es la ceremonia de iniciación, donde se te varea por las distintas escuelas iniciáticas. Se habla de los valores, de la libertad, de la igualdad, se habla de esa tríada que tenemos y después en la ciencia, la justicia y el trabajo. Esa es la base en el primer día de ingreso, después el método que tiene la institución es el simbolismo. Símbolos que se traspasaron cuando los masones eran operativos a hoy que son especulativos o más intelectuales.

La masonería comienza por el año 1100 alrededor del Lago D’Como en Italia, los viejos maestros comasinos que fueron los primeros que empezaron a construir y es ahí donde nace la idea de secreto. Fue el primer gremio, los canteros, los que sabían moldear la piedra para armar las estructuras. Fueron los que empezaron a hacer iglesias, catedrales, monasterios, abadías, palacios. Ese era el secreto, eran los primeros y únicos que sabían manejar la escuadra, las herramientas y los rollos donde guardaban los planos y lo guardaban celosamente, es ahí, donde empezó el secreto de la masonería.

Evoluciona la humanidad, pasa esa negra noche medieval donde el hombre estaba en su nido y todo se hacía en nombre de Dios. El hombre empieza a plantarse sobre sus pies, empieza a elevar su dignidad, especialmente con la Ilustración, el siglo de las luces y la masonería entra en un plano de discusión. Habrá habido, como ahora sectores, conservadores y progresistas dentro de la institución que estuvieron entre 1717 y 1723, discutiendo si seguían como estaban, labrando la piedra o se dedicaban a construir el interior del ser humano, es decir, dotarlo de valores, virtudes, etc.

Se ve que triunfaron los sectores progresistas, como diríamos hoy, la masonería pasa de ser operativa, deja de construir piedra sobre piedra para empezar a construir con el ser humano. Hacerlo una mejor persona, dotarlo de valores y virtudes para que siendo mejor persona, sea mejor ciudadano y tratar de mejorar la vida política de los países. Esto empieza en 1717 en Londres, pasa a Francia rápidamente y se esparce por todo el mundo, esa es la masonería que tenemos hoy, a la que llamamos masonería especulativa porque tratamos distintos temas de la sociedad, ya no nos dedicamos a piedra sobre piedra.

APU: Pero sí tendría todavía una parte operativa, en el sentido que estos sujetos que se van modificando a partir de estas ideas, tiene una ingerencia concreta en lo social.

JC:
Por supuesto, si no seríamos una de esas escuelas de estudios orientales, con todo el respeto que esas escuelas merecen. Es decir, vengo acá, estudio, estoy con otros que saben tanto o más que yo, buscamos la verdad pero no la trasmitimos a nadie, no es así. Los masones vienen acá y las enseñanzas, los valores adentrados en su interior deben desarrollarse en la vida en sociedad, donde te le toque actuar, en la familia, en una ONG, en el club de fútbol, en un partido político, en el gobierno, donde esté. Lo que pasa es que nadie sabe que sos masón, entre los ministros puede haber dos o tres y pasó.

APU: ¿El masón no puede decir que es masón?

JC: De nosotros sí, lo que no puedo es decir ése es masón.

APU: ¿El único que puede representar la asociación es usted?

JC:
Sí, la palabra en la sociedad la tiene el gran maestre.

APU: Anteriormente habíamos dicho que no se deja de ser masón, salvo que se lo expulse.

JC: Claro, la iniciación es como el bautismo de un cristiano.

Dictadura, Triple A y P2 (parte II)

AGENCIA PACO URONDO: Cuando se expulsa a un masón ¿Cómo se lo anuncia públicamente? ¿Se le comunica a la sociedad?

JC:
No, si nadie sabe que es masón.

APU: ¿Cuál es la razón por la cual puede haber una expulsión?

JC: Por un mal comportamiento ético. Nosotros hacemos de la ética la piedra fundamental de nuestro edificio.

APU: Lo llevo a la historia reciente del país. ¿Si un masón hubiera sido miembro de la dictadura militar?
JC: Se hubiese expulsado rápidamente.

APU: ¿Hubo masones vinculados con la dictadura?

JC:
No, masones vinculados con la dictadura no, hubo algunos que se quisieron acercar a la masonería y tuvo graves problemas por no dejarlos entrar. Por eso esta casa estuvo cerrada en algunos tiempos, en tiempos de la dictadura. Esto es una historia personal, un viejo me quería hacer entrar a la masonería cuando yo era muy jovencito, 24 años. Me decía, como vos sos calladito y te gusta leer, te voy a llevar a una institución. Me dio la solicitud de acá y un librito para leer. No sé por qué razón al viejo no lo encontré más y me quedé con la solicitud en la mano y sin el padrino. En aquella época, 40 ó 50 años atrás, si no tenías un padrino acá no entrabas. Ahora la hicimos más abierta a la sociedad. Yo pasaba y miraba, siempre estaba cerrada y era por la dictadura militar.

APU: En ese sentido, más allá de que no tenga alguna ligación específica con una ideología, ¿la masonería se siente más cerca de sectores progresistas?

JC: Ni hablar. Hay una definición que está en el estatuto y es la Constitución de casi todas las masonerías del mundo, incluso en la nuestra que dice que la masonería es: Una institución filosófica, filantrópica y progresista. Filosóficas, porque el trabajo filosófico lo hacemos dentro de las logias. Filantrópica, porque se nos enseña a ser solidarios con el que menos tiene, se nos prepara para ser buenos ciudadanos, buenas personas. Y, progresistas, porque la masonería siempre tiene que estar o por lo menos se nos enseña, que en el mundo siempre estuvo por encima y adelante entre todos los movimientos sociales. Si hablamos de los próceres de la libertad de América Latina, la mayoría eran masones. Venían con un valor incluido en su personalidad.

APU: La logia P2 italiana, vinculada con la Triple A, con López Rega y la dictadura militar ¿No era una logia masónica?

JC: No, lo que pasa es que la Propaganda Due empezó siendo una logia masónica, cuando se desvía del rumbo que corresponde es expulsada de la masonería italiana y siguió trabajando como logia salvaje. No se olviden que la Logia P2 tenía mil miembros y una logia puede llegar hasta 30 ó 40 miembros. No era una logia masónica, pasa que esas personas estuvieron acá adentro y llevaron el trabajo masónico logial, afuera.

APU: De algún modo, la manera de organizarse.
JC: Claro, pero para hacer cagadas, ese es el problema. Por eso fueron expulsados y después empezó toda esa runfla donde militares y toda la corrupción también estuvo metida ahí y muchos sectores aprovecharon para pegarle a la masonería. Al principio era una logia común, era masónica pero se escapa del rumbo

APU: Se decía que hasta el propio Massera era de los masones.

JC: Puede haber sido, pero no de los masones sino de esa logia vinculada.

APU: Su gestión tiene una política de apertura hacia la sociedad a partir del 2008 ¿Piensan que al tener una lógica tan cerrada pasan estos malos entendidos? Que hoy se siga diciendo que la P2 era una logia masónica ¿Entienden que fue un error haber tenido una logia basada en el secretismo?


JC:
En parte es eso y en parte es que dijimos: si hoy no estás en los medios de comunicación, es prácticamente como que no existís. La masonería como institución, está afuera, si el gran maestre no sale a decir que la masonería defiende tales o cuales valores, tiene tales o cuales principios, practica tal o cual filosofía de vida. Qué hace la masonería, da a conocer la historia, los masones famosos que estuvieron en la política, en la medicina, en la ciencia, en la música, en las artes. Si todo eso no se sabe, cómo va a entrar la gente a la masonería porque esto no es obligatorio, lo hace por voluntad y tenés que conocer la institución. La mayoría la conoce por lo malo, no por lo bueno, entonces, vamos a decir qué somos. Y vemos que se está desmitificando un poco eso de que estamos en contra de las religiones, las iglesias. Somos una escuela de vida y nada tenemos que ver con las religiones y hombre de todas las religiones están acá.

Sin secretos (parte III)

APU: ¿Usted fue el primer gran maestre que habló públicamente?


JC: No, algunos hablaron pero esporádicamente. De los 90 para acá hablaron muy pocos, hacían una declaración por año y nada más. En la fiesta del día del masón -donde a veces se invitan autoridades-, se leía un discurso y listo, eso era lo que hacía la masonería. Ahora la estamos poniendo como valor comunicacional, le estamos hablando a toda la sociedad, al que nos quiera escuchar, lo que somos, lo que hacemos y lo que hicimos en la historia. Es interesante también, porque estamos entrando en las universidades. Estamos abriendo cátedras extra curriculares de libre pensamiento en las Universidades Nacionales. En las Universidades Públicas, en la UBA.

APU: ¿Son cátedras paralelas?

JC:
No, son cátedras extra curriculares que son autorizadas por el rectorado. Vamos a la universidad y damos una conferencia sobre cualquier tema, llevamos a dos o tres personas, hablamos de eso y también un poco de masonería. Estamos trabajando en la Universidad de La Plata y vamos a firmar con la Universidad de La Matanza y vamos a dar la primera conferencia donde vamos a hablar sobre masonería con los chicos. El viernes pasado estuve en la Universidad de Esteban Echeverría y en general en todas las del Gran Buenos Aires que es donde está el grupo generacional más bajo.

Hablábamos con el rector de la Universidad de la Matanza y nos decía que ellos tienen menos del 2% de la currícula de chicos que son hijos de profesionales o sea que ahí va el hijo del obrero y del empleado. La masonería le da un gran valor a eso, siempre decimos que es la última bandera que va a bajar, la defensa de la escuela y la universidad pública.

APU: El tipo de acceso que antes tenía la masonería significaba una especie de capital social, una especie de base de contactos que quizás genere resquemores desde afuera pensando a la masonería como un grupo de poder como tiene una u otra lógica de organización puede incidir sobre la realidad y cuestiones políticas.

JC:
Eso se puede pensar también pero como decimos acá, no es que acá llega uno y lleva al otro o que todos nos metemos en un partido para hacer más fuerza, no. Acá nos sentamos todos al margen de los pensamientos de cada uno, uno puede ser peronista, otro radical, otro socialista, todos venimos acá, hoy te tocó a vos estar en el gobierno, perfecto, mañana le tocará a él, después a mí porque los gobiernos suben y bajan. La masonería crece en democracia y en los gobiernos de facto es siempre perseguida porque una institución libre pensadora a las dictaduras no les gusta mucho y esto es en el mundo.

Podemos hablar del franquismo porque 60 ó 70 años en la historia de los pueblos no es nada. Franco en 1940 saca una ley de represión del comunismo y la masonería. ¿Te parece que por ser masón te van a meter en cana? Y sin embargo lo hacían. Hoy todavía lo siguen pagando, a la masonería le está costando volver porque le expropió las propiedades, ha hecho de todo pero la masonería española está surgiendo nuevamente, duramente y le está costando a pesar de tener democracia desde hace ya un tiempo. En el franquismo si eras grado 18 para abajo, te metían preso y si tenías más del grado 18 te fusilaban.

APU: Antes dijo que acá se puede hacer carrera, ustedes tienen diferentes grados ¿Cómo se avanza en ese escalafón?

JC:
Los tres primeros grados son: Primero el grado de aprendiz que es cuando recién ingresás. Cuando pasás la ceremonia de iniciación, te dan el grado de aprendiz, te ponen el Mandil que es algo simbólico que se lleva puesto que rememora los viejos canteros que se cubrían con eso para que las escallas no le pegaran en el cuerpo. En un año o año y medio, si venís, estás, colaborás, te ascienden al grado que sigue que es el grado de compañero y después un año más y si te sigue gustando, llegás al grado de maestro que es cuando tenés los derechos políticos, podes votar, elegir y ser elegido.

APU: Sería una cuestión de tiempo.


JC: Sí, de tiempo pero también los viejos maestros van evaluando y si no participás te va a costar más ascender.

APU: ¿Entre los maestros deciden quién es el gran maestre?

JC: Cada logia elige a un maestro que preside que se lo llama venerable maestro. La logia tiene el trabajo logial donde cada uno se dedica a una cosa, Hay un hermano maestro que es el que tiene más experiencia que se va a dedicar a explicarle cuál es la filosofía masónica a los nuevos que van entrando. Después nos encontramos una vez por semana y la hermandad enseguida se va haciendo, a uno le va gustando porque se van tratando distintos temas. Por lo general la gente joven se engancha mucho en esto porque se lo escucha y se lo deja hablar. Hay un hermano que tiene 19 años y está en la Universidad, cuando viene y habla los que estamos acá que somos más grandes, más viejos, lo escuchamos con alegría, en ese sentido, es muy rica la logia.

APU: Hablando de la incidencia de la logia, de la masonería, decías que los miembros de alguna manera aplican los valores que se trabajan acá adentro, en su vida cotidiana pero además tratan de incidir de otro modo que ya es como organización, esto de presentar un proyecto de ley, vincularse o tener diálogos a instancias del Estado cuando se toman un conjunto de decisiones. ¿Cómo es ese diálogo con el Estado y cómo participan de la vida colectiva?
JC: Exactamente, porque la masonería nunca va a salir a defender a algo públicamente, con banderas, pancartas, haciendo manifestaciones.

APU: ¿Con un comunicado?

JC: A veces hay comunicados pero en general son sobre temas muy específicos, por ejemplo, la defensa del sistema democrático, suponiendo que esté en peligro. Que la república como estructura de gobierno esté en peligro, la masonería habla. En el 2001 cuando no sabíamos para qué lado íbamos a ir, la masonería se expresó en favor de la república como estructura de gobierno y de la democracia como estilo de vida, eso lo va a hacer siempre pero en casos muy extremos, si no, lo hace a través de sus miembros. Como hay miembros de todos los partidos políticos de todas las organizaciones, llegamos fácilmente. A veces los partidos políticos llaman a la masonería o a algunos de sus miembros que vayan a hablar. Si el lunes tengo que ir con otros hermanos a almorzar con alguien de la Cámara de Diputados, otro día con alguien de la Cámara de Senadores o con algún ministro.

APU: ¿Eventualmente se han presentado proyectos de ley?

JC: Sí, por supuesto. Tenemos equipos que trabajan y algunos están en los partidos políticos, algunos están en el gobierno y otros están alrededor de los que están. El día de mañana llegás a diputado y por ahí tenés un asesor que es de la masonería.

APU: En ese sentido se piensa como un factor de poder.

JC: Yo no creo que sea un factor de poder pero en la media en que la masonería esté en la vida política, por supuesto que va a apoyar distintas medidas.

APU: Pensándolo desde la lógica de la agrupación política que es la más clásica, somos todos masones y queremos presentar un proyecto de ley, queremos motorizar x proyecto vinculado con tal tema, entonces, nos reunimos porque tenemos que avanzar con esa discusión ¿A quién tenemos? Tenemos a aquel que es asesor en el congreso, de ministros o diputados.

JC: Ponele la firma que Sileone va a tener arriba de la mesa nuestro proyecto.

APU: Si se empieza con esa lógica, ese asesor cuando necesita que entre algún hermano. ¿Entra alguno de la masonería?
JC: No, eso no, yo acá no lo he visto.

APU: No se llama a un masón para decirle que hay un puesto para otro compañero que es masón.

JC: Quizás cuando empiezan los gobiernos que necesitan 3 mil funcionarios y que no los tiene ningún partido político.

APU: ¿Puede ser que a usted que es el Presidente le digan que están armando un equipo de gobierno?

JC: A veces ocurre. Se supone también que los que llegan llevan a alguna persona. En los tres gobiernos del General Perón los cancilleres pertenecían a nuestra institución, se habrá llevado a algún secretario o asesor, es natural eso pero eso de verlo como una estructura del que quiere copar, no.

APU: En ese sentido habría como una doble vertiente, por un lado, los masones que intentan llevar adelante sus ideas y por el otro los sectores políticos que lo ven, entonces, es un espacio de poder. En el sentido en que es un espacio en el cual se dialoga.

JC: Si por supuesto, ya te digo, los partidos políticos a veces nos llaman, a veces no. Fui de visita a la logia de Mendoza, como lo hacemos normalmente y el gobernador quiere hablar con nosotros y fuimos. La entrevista estaba para las 12 del mediodía y no se pudo hacer y la pasó para las 17:30 porque estaba acá hablando con la presidenta. Cuando llegó al Aeropuerto habló por teléfono pidiendo que por favor los señores de la masonería me esperen. Quiso conocer a la masonería, fue una visita de cortesía.

Fuente: Agencia Paco Urondo
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