Seguidores

20 de junio de 2013

JUNIO HEROICO


1 ) Una bomba en América

La estadía de Perón en el Paraguay es una amenaza constante para la canalla dictatorial que intenta el equilibrio de su gobierno. El prestigio del líder es demasiado imponente en latinoamérica como para que la dictadura instaurada en septiembre, deje de ocuparse del tema Perón. La diplomacia Argentina no deja de insinuar al Paraguay un mayor alejamiento del General, preferentemente fuera de América; incluso llega a sugerir la predeterminación del país que debiera asilarlo, algo curioso en materia de política internacional. Las diplomacias inglesa y latinoamericana ven con simpatía la actitud argentina y ponen su grano de arena; el ex presidente es una bomba de tiempo.
Figura 1:

Perón en la república de Panamá rodeado por dos miembros de la Guardia Nacional asignados a su custodia.

Perón es el primero en comprender la maniobra y no admite semejante presión para quienes lo han recibido con los brazos abiertos en su momento de infortunio, por tanto, decide dejar el territorio guaraní.

En las primeras horas del 2 de noviembre, Perón, parte con un reducido grupo de tripulantes en un DC-4, facilitado por su amigo Stroessner hacia un rumbo que sólo él conoce. Sabe que quieren eliminarlo -habrá intentos como ya vimos- por tanto sus armas son el factor sorpresa y la desorientación permanente sobre su itinerario.


Figura 2:

El general Perón durante su estadía en la república de Panamá frente al Hotel Washington, en la ciudad de Colón.



El Douglas aterriza en El Galeao, cerca de Río de Janeiro, para realizar ajustes y reaprovisionarse de combustible. El general rehúsa descansar en las instalaciones de la base aérea, y la misma actitud toma el resto de la tripulación. Tiempo después el avión aterriza en San Salvador de Bahía y una oleada de periodistas lo asedian. Las preguntas mas insólitas se le formulan, producto de la campaña de desprestigio que ha comenzado en Buenos Aires. Cuando lo interrogaron sobre la supuesta gran fortuna que tiene dice: "Si la tuviera, hubiese podido comprar a todos los que me traicionaron".


Duración: 14 segundos


Perón en su exilio panameño.

A las 7 de la mañana del 3 de noviembre el Douglas levanta vuelo para descender tiempo después en Amapa, cerca de las Guayanas Holandesas. En ruta nuevamente, el avión se dirige en un principio a la República Dominicana gobernada por Trujillo, pero sorpresiva y estratégicamente vira hacia Venezuela. Estos cambios que llegan a sorprender a la misma tripulación obedecen a la plena conciencia que el General tiene de un atentado.


Figura 3:

Ramón Fernández Doménech y su esposa. Este periodista panameño, que ya con anterioridad a 1955 había difundido en su país la doctrina y las obras del peronismo, fue uno de los mas consecuentes amigos de Perón durante su permanencia en Panamá.




Al aterrizar en Maiquetía, Caracas, el periodismo lo asedia nuevamente. Las respuestas son siempre información parcializada y desorientadora: "Sólo deseo trabajar en paz y en quietud. Escribiré durante diez horas diarias para dar forma al libro que preparo, LA FUERZA ES EL DERECHO DE LAS BESTIAS.

Se trata de un estudio crítico de nuestra política; algo periodístico, sin pretensiones, como los trabajos que encaré con el seudónimo Descartes ". En realidad en su mente esta la reorganización del Movimiento Nacional en una nueva etapa: la resistencia.


Figura 4:

Luego de su arribo a Panamá el 9 de noviembre, Perón hace declaraciones a los periodistas acerca de sus planes futuros.




El sábado 5 se entrevista con el presidente Marcos Perez Jimenez quien le ofrece "la hospitalidad que se debe a los hombres que honran la causa de América". Perón sólo le solicita facilidades para sus compatriotas exiliados: trabajo y seguridad. Pronto en Caracas se organizará El Comando Estratégico de resistencia.



Figura 5:

Perón da una conferencia de prensa en la casa de su amigo Bazán en la ciudad de Colón, en la república de Panamá.


Prólogo en Panamá

En las primeras horas del domingo el DC-4, despega rumbo a Panamá. Exceptuando el General, nadie sabe que esta nación será durante casi nueve meses el cuartel general del Comando Superior Peronista. El Douglas conducido siempre por Leo Nowak toca tierra panameña a las 8.55 del domingo 6. Minutos después el periodismo rodea nuevamente a Perón quien declara que al irse de la Argentina evitó lo que hubiese sido un derramamiento de sangre y una masacre nacional.





Figura 6:

Hotel El Panamá, en ciudad de Panamá, donde estuvo residiendo Perón. El aspecto que muestra el hotel en la fotografía es anterior a su remodelación, que tuvo lugar en 1974.


Vistas de la Suite presidencial que ocupó Perón por invitación del gobierno panameño.



Cerca de las 11 de la mañana el General se aloja en el Hotel El Panamá, en la suite presidencial, en calidad de huésped del gobierno. Allí descansará sólo unas pocas horas, después de casi cinco días de viajes permanentemente tensos.


Habla el general Perón, refiriéndose a la falta de resistencia al golpe.

Alrededor de las 19 horas realiza una conferencia de prensa. Al lado suyo esta su ahijada, Eva Argentina, hija del locutor Ramón Fernández Domenech que había trabajado en un programa radial llamado "La voz del Justicialismo" que desarrolló una campaña de esclarecimiento sobre la realidad argentina.



Figura 7:

El general Perón en su exilio en Colón, Panamá. “Una escandalosa campaña publicitaria de calumnias y de injurias ha sido lanzada por la dictadura militar para destruir nuestro prestigio y vulnerar nuestro predicamento en las masas populares (...) En nuestro país no lo conseguirán, porque el pueblo conoce la verdad. En el extranjero es menester explicarlo porque no se nos conoce,” (JDP)


Las ráfagas de preguntas parecen no inmutar a Perón; se lo ve tranquilo y sonriente cuando declara: "Soy un católico doctrinario. "He peleado por los humildes, por el pueblo, que la doctrina católica nos enseña a querer y, si tuviese que sacrificarme nuevamente, lo haría gustoso. Estoy satisfecho, a pesar de mi caída, porque he defendido una causa justa".

Locura antiperonista. El fabuloso Rey Creso. Público visita la residencia presidencial observando los supuestos tesoros del Tirano Depuesto.

Al referirse al gobierno de Lonardi recuerda los quince mil presos políticos de la Revolución Libertadora. Al día siguiente después de visitar al presidente Arias Perón declara: "Me gusta tanto Panamá que deseo quedarme aquí."



Figura 8:

Perón en el exilio. Desde su modesta máquina de escribir y su enorme convicción en el triunfo final de su causa, trabajó más de diez horas por día en la redacción de su correspondencia. La misma delinearía su política en la argentina.

Las próximas 48 horas están llenas de agasajos, recepciones y almuerzos. Luego se traslada a la Ciudad de Colón, alojándose en el Hotel Washington que si bien está en territorio panameño pertenece a los Estados Unidos; habrá problemas.



Figura 9:

Grupo de asistentes a la cena que el Club de Leones de Colón ofreció al general Perón. Junto con el agasajado, pueden verse, entre otros, a José Dominador Bazán, a Aarón Abogame y al ingeniero Carlos Pascali. “Yo no me arrepiento de haber desistido de una lucha que habría ensangrentado y destruido al país. Amo demasiado al pueblo y hemos construido mucho en la patria para no pensar en ambas cosas. Sólo los parásitos son capaces de matar y destruir lo que no son capaces de crear.” (JDP)


En la ciudad de Colón se inicia otra etapa para el líder justicialista. Trabaja durante horas para finalizar "La fuerza es el Derecho de las Bestias". El paisaje es ideal para la reflexión, la meditación y el trabajo. Alquila un pequeño departamento en el Washington por sugerencia del gobierno panameño: será el cuartel general.



Figura 10:


Perón junto al ex embajador Pascali y un grupo de amistades, en el Balneario “María Chiquita” en Panamá..



La correspondencia, herramienta insustituible para la organización de la resistencia; sus escritos y las visitas de trabajo, darán el marco a la ordenada vida de Perón amenizada por tés, cafés, mate, un rato de siesta, algo de música y la casi perpetua posibilidad de un atentado contra su vida...


Figura 11:


Fotografías publicadas en la prensa panameña que muestran una conferencia de prensa de Perón.



Esto último se hace más factible después del 13 de noviembre cuando rueda la cabeza de Lonardi y el ultragorilismo liberal toma el gobierno argentino. Llegan versiones a Panamá y especialmente a Colón que se espera un atentado: se habla de un comando, de un automóvil sospechoso, de cartas amenazantes que llegan al Hotel Washington.

La guardia nacional pone hombres -2 de día y 3 de noche- para custodiar a Perón. Las versiones fueron confirmadas, no eran parte de la guerra psicológica solamente. Hubo intentos para asesinar a Perón en los últimos dos meses de 1955, pero fueron frustrados y deportados los mercenarios.

Gentileza de: Villa Manuelita
Publicar un comentario