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3 de junio de 2012

MANUAL DE LA MILITANCIA PARA TRANSFORMAR LA PATRIA


*Por Walter Moore



LAS TAREAS DE LA MILITANCIA


La actividad de los militantes es, sin duda, multidimensional, cualquiera sea el nivel en que esta militancia se desarrolle.

En todas se requiere dedicación y entusiasmo, sea en la ayuda que se presta a los compatriotas con problemas, sea cuando buscamos esclarecer y esclarecernos sobre la forma en que se debe actuar.

La militancia no es posible sin pasión, pero no obtiene buenos resultados sin conocimiento de lo que se persigue. Todo militante debe utilizar en su acción tanto el corazón como el cerebro, y estos se unen en un lugar misterioso, que sólo existe en los verdaderos militantes, los buscadores de la verdad y de la armonía social.

Este es un camino arduo y difícil, porque nos movemos en un universo de mentiras y violencia social. No estamos solos, y para lograr nuestros objetivos hay muchos que deberán abandonar privilegios y estupideces largamente arraigadas.

Un militante debe atender lo inmediato, pero sin dejar de lado, ni por un momento, cuales son las grandes metas que debemos conquistar. Así la importancia de lo inmediato es jerarquizada por su incorporación al futuro soñado.

El siguiente trabajo tiene como propósito trazar algunas líneas centrales de un proyecto de transformación, que no puede concretarse sin un extraordinario esfuerzo de los que quieren un futuro mejor, tanto para ellos como para las generaciones venideras.

Los militantes no tienen otros enemigos que los enemigos de la Patria. La militancia construye, y distribuye, felicidad y prosperidad, mientras los enemigos de la Patria, nos traen miseria, incertidumbre e ignorancia.

No se trata de despilfarrar energías aceptando las invitaciones a la violencia de nuestros enemigos, se trata de usar todas nuestras fuerzas para Construir la Patria.


INTRODUCCIÓN:



LA GUERRA DE LAS CORPORACIONES GLOBALES CONTRA LOS ESTADOS DEMOCRÁTICOS


Europa y luego Estados Unidos tienen cinco siglos de actividad colonialista contra el resto del mundo, llevadas adelante, primero con la excusa del Progreso, y luego con la mentira de la Libertad.

El colonialismo británico estaba a cargo de la Compañía de las Indias Orientales, bajo cuyo amparo se instalaron en todo el mundo las ideas liberales, que incluyen a las falsas libertades (de comercio, de prensa, de libre navegación y libre cambio), el modelo de organización social basado en “contratos mercantiles”, y de organización política estructurada en Tres Poderes burocráticos, mientras el poder real estaba en las empresas mercantiles y en los bancos.

Cuando, al terminar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos queda a cargo, el colonialismo político es considerado innecesario y sustituido por el colonialismo comercial, a cargo de grandes corporaciones que crecen fusionándose en organizaciones cada vez mayores y terminan estructuradas como un verdadero Imperio Global Corporativo, que quiere hacerse cargo del control de la Humanidad.

Para librar esta batalla contra todos los pueblos y Estados Democráticos del planeta, las corporaciones despliegan cuatro grandes ejércitos mercantiles:


1.- Ejército de los Usureros


Ejército de los Usureros, formado por los bancos y sus ramificaciones, que controla la emisión y circulación del dinero y de todos sus sustitutos (bonos, acciones, etc.), que constituye la vanguardia estratégica hoy designada en sus medios de difusión como “El Mercado”, al cual buscan que se rindan los Estados Unidos y Europa, después de haber puesto en peligro de quiebra a todo el Tercer Mundo.


2.- Ejército del Petróleo


Ejército del Petróleo es su fuerza de ataque principal, ellos controlan el sistema industrial-militar de la NATO, y llevan a los soldados de esos países a todo lugar donde puedan saquear el petróleo, energía que organizó la Segunda Revolución Industrial.


3.- Ejército es el de los Mercaderes de Granos


Ejército es el de los Mercaderes de Granos, formado por un reducido grupo de gigantescas empresas que se dedican al comercio de granos y alimentos a escala mundial, y que se desarrollaron fundamentalmente para abastecer tanto a Inglaterra, como a las antiguas potencias europeas, pobres en recursos naturales.

Este grupo, organizó territorialmente a las colonias, construyó puertos, silos, frigoríficos, barcos y redes ferroviarias para extraer y repartir estos recursos como si fueran de ellos, Estados Unidos profundiza esta dominación, al incorporar las redes de supermercados y comercios que dispensan comidas rápidas.


4.- Ejército de Difusión e Informática


Ejército de Difusión e Informática completa el dispositivo principal del Poder Corporativo Global.

La creciente fusión de los recursos tecnológicos con los medios de difusión ha renovado los recursos del antiguo poder de la “Prensa Libre”, responsable de mantener viva la ideología liberal, y sostiene a la Corporación Mediática mediante el pago de la publicidad, dinero que sirve para justificar a los traidores a la Patria, que medran como cómplices del saqueo globalizado.

El gigantesco poder económico primero de IBM, luego de Microsoft y ahora de Apple y Google, muestra sin dudas que conforman la vanguardia tecnológica de esta etapa del Imperialismo.



Gentileza de: NAC&POP

LIBRO: “SOLTANDO AMARRAS"

Claves para comprender la historia pendiente de la enfermería argentina 


AUTORA: Beatriz Morrone. Licenciada en Enfermería. Magíster en Sistemas de Salud y Seguridad Social. Doctoranda en Comunicación, FP y CS/UNLP. Profesora Titular Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Salud. Codirectora del Grupo de Investigación Promoción de la Salud. Coordinadora de la Cátedra Abierta Salud Colectiva CASC. Universidad Nacional de Mar del Plata Miembro del Comité Asesor del Observatorio de Comunicación y Salud UNLP. Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería. Ex - Presidente de la Federación Argentina de Enfermería, integró durante ese período la Presidencia del Consejo Regional de Enfermería de MERCOSUR/CREM. Ex - Secretaria de Investigación y Postgrado de la UNMdP. Ex–Enfermera Jefe de la Unidad de Cuidados Especiales Perinatales HIEMI Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Sus trabajos se centran prioritariamente en la Evaluación de la Calidad de Atención desde la Humanización de los Cuidados. En el monitoreo de la construcción de ciudadanía en escenarios sanitarios. En Comunicación y Salud e Historia de la Enfermería. bmorrone@infovia.com.ar 

 Presentación del libro en el XII Congreso Nacional y VII Internacional de Historia de la Enfermería en Alicante. Noviembre 2011. Manuel Solórzano y Beatriz Morrone


RESUMEN DEL LIBRO

En el libro se ponen en debate y tensión tramos de la historia de la Enfermería Argentina atravesada por cuestiones de género, colonización, procesos de medicalización, religión, luchas de clase, ocupación e instituciones de formación de mujeres, tensiones y cambios en el mundo del trabajo, memoria histórica, dictaduras y Derechos Humanos.

En suma, un trayecto donde confrontaron intereses corporativos por la hegemonía y el control económico y simbólico del país. Se analiza en la Enfermería Argentina el proceso de profesionalización, el transito en la etapa fundacional de la mano de las feministas y sus luchas, que incluyo a varones y mujeres y sufrió tempranamente la feminización, a partir de la supremacía de los intereses de la Sociedad de Beneficencia, tanto en sus escuelas como en las instituciones en las que eran contratados enfermeros. Se rescata parte de la memoria histórica, patrimonio intangible en vías de extinción, reconstruyendo esta mediante el recurso de la historia social y cultural.

Constituye esta publicación un material de gran valor por ausencia de investigaciones que avancen en estos ejes. Construye puentes para entender como y porque este colectivo invisibiliza la participación política partidaria de sus integrantes, la militancia y la resistencia en los gobiernos dictatoriales, sus desaparecidos, la participación y secuelas de la guerra de las Malvinas, la lucha por el poder -tanto en el ejercicio como en la formación- disfrazando sus errores en la debilidad que dicen padecer por las decisiones de “otros”.


Portada y contraportada de la 1ª Edición del libro Soltando Amarras


Este libro suelta las amarras del relato ingenuo que planteaba una mirada “aséptica” de la historia de la profesión en Argentina, sin anclaje ideológico y clausurando toda duda. Propone empezar a navegar entendiendo que ninguna disciplina debe renunciar a su historia y menos aún dejar de revisar los momentos críticos, en donde concurren episodios oscuros y etapas revolucionarias y desafiantes. Se seleccionaron cinco momentos, esto no significa que sean más importantes que el período que se excluye, pero en la presente elección el hilo conductor es la colonización intelectual, las tensiones que operaron favoreciendo la subordinación, la negación de las acciones emancipadoras por parte de integrantes de la profesión y la invisibilización de todo aquello que pone en riesgo reconocerse en tanto trabajadores con historia, con héroes y mártires, con luchas, contradicciones, errores y aciertos, en fin, repensar una y otra vez hasta soltar amarras, navegar interpretando el presente en las huellas del pasado.

Los capítulos abordan: La colonización y la atención de la salud: ¿encuentro de culturas? La revolución sanitaria. Tensiones y ruptura: la enfermería en la gestión Carrillo. La militancia política de los enfermeros: resistencia y lucha en la segunda mitad del siglo XX. La actuación de los enfermeros argentinos en la guerra del siglo XX. Invisibilización de la hegemonía en la formación y el control del ejercicio. Y un apartado final: Abrir la cuestión: ¿Débiles? Sofismas y subalternidad.


Prólogo del Dr. José Siles González

“Por una vez voy a caer en una especie de beligerancia poco sutil. Me lo voy a permitir porque acabo de leer un libro que me motiva a ello y que se titula:“Soltando amarras: claves para comprender la historia pendiente de la enfermería argentina”. Beatriz Morrone es la autora de este “tremendo” texto del que me apresuro a afirmar, tanta falta hacía a la enfermería.

Mi beligerancia poco sutil se ampara y justifica en el rigor, la valentía y originalidad de la autora al tratar un tema tan complejo como es el de la historia de la enfermería, una historia marcada por una encrucijada donde se dan cita factores como: género, religión, poder, ideología, mentalidad, subjetivismo, estética, etc. Ya anticipo que uno de los principales valores de la autora radica en su potencial de deconstrucción al hacer frente a esa historia de la enfermería construida a base de ladrillos cuyo principal material es la falacia.

De forma que lo que he escrito sobre este libro no se puede catalogar de objetivo ni de equidistante o neutro, dado que comparto plenamente los planteamientos, en forma y contenido, recogidos brillantemente en el mismo (ahí radica mi beligerancia poco sutil). Ya en la introducción aparecen expresiones que, vertidas por la autora para presentarnos su obra, hacen que el lector intuya la originalidad y pertinencia del texto que tiene entre sus manos, un libro fértil y de profunda vocación social: “proceso productivo, no solamente reproductivo (...) y social; no como acto individual”.

Se trata de una obra fértil porque parte de la necesidad socrática de provocar en los demás, desde el interior de su ser más profundo, el parto de la verdad mediante el recurso de cuestionar, a través del ejercicio de la reflexión crítica, realidades que durante demasiado tiempo han sido incuestionables. Dado el tradicional acomodamiento de la enfermería en esquemas pre-profesionales o de franca abducción científica por parte de otras disciplinas, no parece en absoluto descabellado pensar que Beatriz Morrone da en el clavo cuando señala que, en gran medida, la motivación de esta obra recae en la prolongada situación de colonización intelectual en la que se halla sumida la enfermería.

Ya Pierre Bourdieu con su “habitus” y Durkheim anteriormente con su “conformismológico” explicaban las causas por las que las mujeres han estado tanto tiempo dedicadas casi en exclusividad al ámbito doméstico, el parto, la lactancia, la crianza y el cuidado de la familia. Beatriz Morrone a la hora de escribir derrocha la energía que sólo pueden malgastar los clarividentes que, desde el punto de vista de la disciplina enfermera, han vivido mucho tiempo en contextos poco amables, que han experimentado situaciones poco propicias cuando no hostiles, que saben cómo huele el humo negro de la injusticia (Dictadura Militar, Guerra de las Malvinas); pero que, a su vez, han tenido y siguen manteniendo, la energía vital y la convicción necesarias para seguir apostando por el cambio, por la justicia, por la libertad; en definitiva, por soltar las amarras que mantienen en el mismo puerto el buque de la enfermería.


Raúl Expósito; Dr. José Siles; Dr. José Antonio Ávila y Manuel Solórzano

La determinación de abrir espacios, airear la casa de la enfermería, otear horizontes y, en definitiva, soltar amarras para empezar a navegar como una flota unida bajo la misma bandera. No se trata de transformar en colonizadora a la colonizada, sino, más bien, de empezar a navegar con la conciencia de un rumbo propio que se ha marcado asimismo el colectivo enfermero tras una profunda reflexión y un no menos exhaustivo debate crítico y autocrítico.

En definitiva cambiar “La nave de los locos” de El Bosco en la que cada uno de los tripulantes marca un rumbo distinto, por una tripulación que es consciente que comparte una misma historia y que, en consecuencia, se ha socializado a la luz de dicha memoria colectiva consensuar un rumbo y marcar un mismo puerto como objetivo en el horizonte del futuro disciplinar. La colonización intelectual que yo y tantos otros hemos, también, experimentado, es una relación de dependencia que se construye desde la amabilidad y la exquisitez del colectivo colonizador. El problema que genera esta entrañable relación de subordinación es que la socialización de enfermería se realiza desde los valores, las creencias, conocimientos, mitos y prejuicios de otro colectivo diferente y respetable, pero que no es enfermería.

Esto tiene tres consecuencias inmediatas: En primer lugar, estamos descansados porque sin realizar ningún periplo a través de los mares de la “historia y la epistemología”, sin salir del puerto y sin soltar amarras, ya tenemos en bandeja de plata lo que necesitamos gracias a la amabilidad de los colectivos disciplinares que sí han realizado ese viaje histórico epistémico y que no tienen inconveniente en marcarnos las coordenadas: norte y sur, este y oeste.

En segunda instancia, el proceso de construcción teórico práctico de la disciplina tiene lugar desde esquemas ajenos a la enfermería, pero contrastados en otras disciplinas. Aquí la falacia –término empleado consistentemente por la autora de este libro– estriba en pensar que en este tipo de injertos multidisciplinares no hay posibilidad de rechazos. Se cimenta la identidad enfermera, pues, desde supuestos ectópicos y se construye de forma invertebrada y verticalmente hasta alcanzar las proporciones de altísimos edificios cimentados en la más pura falacia.

En tercer lugar, sin reflexión epistémica propia, no existe una identidad visible de la enfermería dentro de la taxonomía científica. Sobre las falacias se. Todo lo que las enfermeras y enfermeros seamos capaces de reflexionar sobre nuestras teorías, será poco, porque si de algo anda escasa o deficitaria nuestra disciplina es precisamente de un debate real y pertinente acerca de nuestra historia y nuestras teorías. En reiteradas ocasiones me he referido al proceso de colonización intelectual como algo inherente a la enfermería internacional, pero que ha afectado en mucha mayor medida a la enfermería iberoamericana.


Cecilia Grierson tomando examen en la Escuela Grierson, en 1889 en Buenos Aires. Argentina

La historia cultural y estética de la enfermería comparte, en lo esencial, la tesis vertebradora del texto que se desarrolla en cinco capítulos:

El primer capítulo “La colonización y la atención de la salud: ¿encuentro de culturas?”, se dedica a la enfermería en el contexto histórico colonial destacando la figura de las mujeres que acompañaron a Pedro de Mendoza y al propio conquistador. La autora emplea “La crónica del Río de la Plata” como fuente principal para describir el papel de la enfermería en el siglo XVI, resultando esclarecedor y significativo el texto escrito por una de esas mujeres que acompañaron a Pedro de Mendoza a mediados del siglo XVI:

“Vinieron los hombres en tanta flaqueza que todos los trabajos cargaban a las pobres mujeres, así en lavarles las ropas como en curarles, hacerles de comer lo poco que tenían, a limpiarlos, hacer centinela, rondar los fuegos, armar las ballestas y sargentear y poner en orden a los soldados. Porque en este tiempo –como las mujeres nos sustentamos con poca comida –, no habíamos caído en tanta flaqueza como los hombres” (Isabel de Guevara, 2 de julio de 1556).

En este capítulo se describe, asimismo, el papel desempeñado por las mujeres que llegaron a la heroicidad a través de la práctica de la enfermería durante la Guerra de la Independencia iniciada durante la primera década del siglo XIX (otra vez la guerra como escenario en el que la enfermería –y las mujeres– desempeñan un papel crucial cuando no heroico); pero tal vez, lo más interesante de este apartado resida en el planteamiento crítico que la autora construye frente a las “distorsiones” científicamente elaboradas por los algunos historiadores de la medicina que se ocuparon de esta temática sin reflexionar previamente sobre la naturaleza de la enfermería. He aquí, desde el primer capítulo el talante deconstruccionista de una historiadora de la enfermería que se siente en la necesidad de reinterpretar lo mal interpretado y desandar lo mal caminado.

El capítulo segundo: “La revolución sanitaria. Tensiones y ruptura: la enfermería en la gestión Carrillo”, se dedica al estudio de factores que, de forma entrecruzada e interactiva, pintan el cuadro decimonónico y dramático de uno de los momentos históricos más efervescentes e intensos de Argentina: proceso de construcción nacional unido a profundas reestructuraciones sociales, políticas y económicas, cambios en la educación y la sanidad que afectan a la estructura paradigmática y que calan en una nueva forma de entender la enfermería.

El tercer capítulo: “La militancia política de los enfermeros: resistencia y lucha en la segunda mitad del siglo XX”, se ocupa de rescatar la imagen de las enfermeras y enfermeros que tuvieron la certeza de lo importante que era la presencia de la enfermería en el particularísimo contexto de la política. Hacervisible la enfermería en los principales órganos de gestión, administración y toma de decisiones integrados en el sistema político. Pero la participación política tiene sus riesgos y cuando surge la dictadura militar las enfermeras que se han hecho visibles como destacadas sindicalistas o por su participación política y sus ideas van a pagar un enorme precio. Ante esta dantesca situación por la que algunos historiadores, simplemente, pasan de puntillas, Beatriz Morrone, no se amilana y hace frente a la parte de la historia más dramática de su país, la cual tiene su origen con la dictadura militar a mediados de los setenta y el consiguiente plan sistemático de exterminio diseñado por dictadura de 1976 - 1983.

Intenta rescatar del olvido a aquellos profesionales de la enfermería que desaparecieron tras ser torturadas, violadas y, en muchos casos, arrojadas al mar desde un avión. En primer lugar hace un recuento de las enfermeras-os que cayeron bajo las garras de los represores, luego realiza una serie de estudios de casos en los que describe las situaciones vividas por estas enfermeras. Pero la autora no se olvida de que la enfermería también es humana y también se ocupa de las enfermeras-os que colaboraron con el terrorismo de Estado, dejando claro que, siguiendo la frase de Terencio y que luego hizo suya Shakespeare: “Nada de lo humano me es ajeno”.

En el cuarto capítulo “La actuación de los enfermeros argentinos en la guerra del siglo XX”, se trata el tema de la Guerra de las Malvinas entre Argentina e Inglaterra y el papel desempeñado por la enfermería en dicho escenario en 1982. La autora describe como era la medicina de guerra en las Malvinas: Hospital principal con 25 enfermeros, puestos de socorro en diferentes islas de las Malvinas, los buques hospitales, las intervenciones de enfermeros en barcos y submarinos. Pero lo más significativo de este apartado a mi juicio consiste en la descripción de casos en los que se muestra la crueldad de la sanidad militar expresada en primera persona por algunos de los que vivieron y sobrevivieron aquella guerra. Relatos sobrecogedores que, cargados por el tinte trascendente de la tragedia, sobresaltan al lector provocando que deje la lectura para levantarse del sillón, dar una vuelta y respirar hondo para reponerse del espanto que no responde a una novela, cuento o cualquier otro escenario de ficción; sino que es revelado por la autora desde la más patética realidad. Por último, este capítulo termina con la descripción de la enfermería dentro de las Fuerzas Armadas Argentinas.

En el quinto capítulo, titulado: “Invisibilización de la hegemonía en la formación y el control del ejercicio”, la autora se encarga de arrojar luz sobre los órganos de control socio-corporativo y educativos, como el Protomedicato, encargado de mantener un marco legal del ejercicio profesional. Analiza, asimismo, el papel de la enfermería dentro del sistema educativo, describiendo las diferentes formas de estructurar los estudios de enfermería. Tras este amplio y variado recorrido por los órganos socio-corporativos, sistemas educativo y sanitario; la autora identifica los principales lastres que han obstaculizado el desarrollo científico y profesional de la enfermería e intenta explicar las causas de esa situación profundizando en las relaciones de poder de las distintas estructuras, instituciones y colectivos implicados e interesados en mantener el “status quo” de la enfermería en una situación de aguas estancadas por un período de tiempo indefinido.

Tras la lectura de este espléndido libro, el lector reflexiona sobre la naturaleza de la historia de la enfermería y le vienen a la memoria algunas cuestiones que deberían ser debatidas ampliamente en el contexto enfermero. Debatir, por ejemplo, sobre el papel de la historia y su incidencia en la enfermería. La historia no sólo es la maestra de la vida, sino que es imprescindible para que se dé una socialización científica y profesional que es imposible sin memoria histórica. Tal como señalo en alguna de mis obras de cuyo nombre no puedo o no me quiero acordar: la historiografía enfermera es directamente proporcional al nivel de socialización científica y profesional; de forma que, para superar el “status quo” de la enfermería sumida en esas aguas estancadas que huelen tan mal, es necesario deconstruir (pulverizar el imperio de la falacia) hay que producir historia, conocer nuestra identidad histórica y tomar conciencia de la necesidad, el deseo de cambiar.


 Fundación Eva Perón. Escuela de Enfermeras


Libros como este, sin duda, contribuyen a perfilar nuestra historia, rescatar la memoria colectiva y a la socialización de enfermería. En este libro de Beatriz Morrone, nos encontramos con un claro ejemplo de cómo hay que dar un paso adelante en este proceso de rescate de nuestra memoria histórica, porque Beatriz tiene y utiliza los condimentos imprescindibles para hacer historia:

- Pensamiento crítico preciso para acometer el mundo de la falacia y pulverizarlo mediante el deconstruccionismo para proceder así, tras esa limpieza desde la más absoluta higiene histórica, a la reinterpretación del papel de la enfermería en la historia argentina.

- Como consecuencia de lo anterior, rescatar la memoria histórica de la parte más obviada e intangible de la enfermería; es decir reconstrucción de la memoria histórica mediante el recurso de la historia social y cultural.

- Rigor intelectual vinculado a un compromiso ético y estético que debe caracterizar el trabajo histórico.

- Capacidad creativa para no quedarse anclada en lo estipulado, tal vez de forma tan verosímil como falaz, y producir innovaciones que orienten desde otros esquemas e ideas.

- Invitación al debate reflexivo y crítico para todos los lectores.

Voy a terminar como empecé, haciendo un alarde de beligerancia poco sutil pero extremadamente sentida como muestra de reconocimiento a la obra que he tenido el placer y el honor de prologar:

“...La negación del estatuto de esclava o el inicio de la lucha de la mujer por el reconocimiento social, educativo y profesional es consecuencia de un deseo, una pulsión polarizada por la necesidad de un cambio del “ser en sí" al “ser para sí". Constituye el primer paso mediante el que el ser humano identifica el esfuerzo y la lucha como un mecanismo inherente a la superación del “status quo" (de la sumisión, dependencia o esclavitud) (…) hay que reconocer que la parte más delicada de este proceso de lucha dialéctica la constituye la lucha interna, la guerra civil de mujeres contra mujeres y enfermeras contra enfermeras que siguen sin llegar a consensuar aspectos esenciales y básicos para alcanzar una síntesis de lo que debería ser la enfermería y del papel de la mujer en la sociedad. Dicho de otro modo, hasta que la mujer no alcance su pleno desarrollo en la sociedad, y aun considerando la enorme amplitud de factores interrelacionados y la complejidad del tema, la enfermería seguirá esperando que llegue su momento”. Dr. José Siles González.



 Fundación Eva Perón. Escuela de Enfermeras. Su finalidad “Nuestro destino es servir a la humanidad”



EN RECUERDO DE……………

Pero hay algo que no se puede quedar en el tintero. Los nombres de las enfermeras y enfermeros desaparecidas, torturadas, secuestradas y violadas por el terrorismo de estado de la Junta Militar entre 1976 – 1983.

Delia Norberta Ávila de Elizalde (59 años); Elena Isabel Basgallo (18 años); Norma Beatriz Chelpa de Tapia (23 años); Ramona Delfina Díaz de Herrera (32 años); Marta Beatriz Divitto de Prieto (28 años); María Esther Filipi de Cali (46 años); Nora Livia Formiga (28 años); Oswaldo Enrique Fraga (23 años); MaríaTeresa Galeano (31 años); María Teresa García de Cuello (44 años); Néstor Ubaldo Herrera (28 años); Gladis Huergo; Alfredo Luciano Loza Fernánfdez (26 años); Irma Laciar de Carrica (55 años); Ángela Martínez (75 años); Asilu Maseiro Pérez; Raúl Humberto Mattarolo (23 años); José Félix Medina (42 años); Mónica Monier; Beatriz Pandeles (26 años); Marta Ramos (46 años); Ana María Romoli (23 años); Marta Inés Vaccaro (22 años); Estela Valdez; Elena Arce; Stella Maris Marazzato; Blanca Cristina Buenanueva Monelos; Mirtha Gladys López Romero; Dom9inga Irma Llebeile; Pablo Eduardo Albarracín; Generosa Fratassi, Hernán Leonardo Caballero Alfaro; María Ángela Cairo Rivero; Olga Noemí Casado; Ariel Eduardo Morandi; Elena Leonisia Nicola Tascher; Isidro Natalio Oliva Carrizo; Omar Secundino Oyola; Olga Norma País Espinosa; Susana Elvira Miranda. Todos ellos muy jóvenes, edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. Y siguen nombres………

Merece Una. Silvia Suppo, estudiante de enfermería de 18 años y militante política, torturada y violada sistemáticamente, al igual que Susana Elvira Miranda. O los enfermeros Olga Moyano y Juan Rivero que, cuando estaban presos y con los ojos vendados hace 31 años, sin saber qué sería de sus vidas, hicieron la siguiente promesa, “Si salimos vivos de acá, vas a ver que vamos a volver para denunciarlos”.

Seguramente faltarán muchos más nombres de enfermeras y enfermeros desaparecidos en contra de su voluntad, torturados, violados y/o ejecutados, al igual que les ocurrió a miles de argentinos, que quienes conozcan tienen también la obligación moral de recordar y hacer recordar.

Presentación de la 2º edición del libro “Soltando Amarras Claves para comprender la historia de la enfermería argentina”. Conprólogos de los Dres. Ana Luisa Velandia Mora de la Universidad Nacional de Colombia y José Siles González de la Universidad de Alicante de España


A todos ellos, y a todos aquellos que sufrieron y dieron muchos de ellos su vida por y para la enfermería, que lucharon por los Derechos Humanos, aunque la conquista de las libertades les costara su propia vida, nuestro más sentido agradecimiento y la promesa de que no caerán en el olvido. Muchas Gracias Beatriz por este magnífico libro.


CONCLUSIONES


Soltar amarras es la última acción que efectúa cualquier buque antes de partir. Indica que está preparado y dispuesto para hacer una nueva singladura, Que se ha reparado el navío, se ha aprovisionado convenientemente, que tiene una tripulación adecuada y bien preparada y que sabe hacia dónde va.

Nos congratula que la enfermería esté dispuesta a soltar de nuevo amarras, ya que indica que está dispuesta a iniciar una nueva singladura, en la que los retos que le esperan son muchos. Tiene que crecer profesionalmente, ganar autonomía y poder dentro del propio sistema sanitario, mejorar sus condiciones de trabajo, formarse, investigar y divulgar lo que hace, porque todo aquello que no se conoce, no existe. Visto así, el reto es arduo, pero no por ello menos atractivo, y lo mejor de todo, asequible.

Tenemos un cuaderno de bitácora, en el que se han recogido todas las etapas recorridas hasta la fecha, con los hechos destacables y las incidencias más penosas y trágicas. Este registro nos permite releer el pasado, y aprender de él, para saber cuáles fueron las causas de esos problemas e intentar que no se vuelvan a repetir. En ese mismo cuaderno, la historia de la enfermería, dejaremos constancia de cuanto suceda, para que quienes, en un futuro, prosigan la travesía enfermera, sepan que hicimos, repitan lo que nos reportó beneficios y eviten todo aquello que nos causó problemas.



AUTORES - COLABORADORES

Raúl Expósito González

Enfermero. Servicio de Anestesia y Reanimación. Hospital “Santa Bárbara” de Puertollano. Ciudad Real. Experto en Barberos, Ministrantes y Sangradores

raexgon@hotmail.com



Jesús Rubio Pilarte

Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV

Miembro no numerario de La RSBAP

jrubiop20@enfermundi.com



Manuel Solórzano Sánchez

Enfermero Servicio de Oftalmología

Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS

Vocal del País Vasco de la SEEOF. Insignia de Oro de la SEEOF

Miembro de Eusko Ikaskuntza

Miembro de la Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos

Miembro Comité de Redacción de la Revista Ética de los Cuidados

M. Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería

Miembro no numerario de La RSBAP

masolorzano@telefonica.net


Publicado en: Enfermería Avanza

PRODUCCIÓN PÚBLICA DE MEDICAMENTOS

Una necesidad imperiosa

*Por Jorge Rachid


“Grecia al borde de una crisis sanitaria”- The Guardian 26/5/12
“Roche endurece el suministro a los 12 hospitales mas morosos”El País(España)27/5/12


Nuestro país, pionero en Latinoamérica en la producción de medicamentos desde mediados del siglo pasado de la mano del Dr. Carrillo y la empresa estatal EMESTA, que aunque desvastadas en el golpe de estado del 55, dejó una estela de conocimientos y manejo en investigación y desarrollo que llevó a la Argentina a producir materia prima, que después las lógicas neoliberales, planteando el escaso mercado al no adquirir proyección latinoamericana, fueron boicoteando bajo la multilla del “compre hecho” de las mentalidades coloniales que siempre anidaron en el país.

Hoy, en este proceso iniciado en 2003, se han conseguido avances en ir definiendo una política de medicamentos, primero con la Ley de genéricos parcialmente cumplimentada, una Ley de PPM N * 26.688 , aún no reglamentada pese al tiempo trasncurrido desde su promulgación por parte del ejecutivo nacional. A esto debemos agregar el decreto Ley de trazabilidad, además de la Ley que que impide la venta libre de medicamentos, (siendo CABA el único distrito que no adhirió a la misma y vetó la Ley aprobada en su propia legislatura la ley PPM.) y la puesta en marcha del Laboratorio Conjunto de las FFAA, son signos alentadores.

Pese a la acción silenciosa y constante de un sistema de intereses que articulan Laboratorios nacionales y multinacionales, con medios de comunicación masivos, la PPM fue avanzando con dificultades, siendo incorporada la RELAP ( red nacional de laboratorios públicos) al Ministerio de Salud aunque hasta ahora con fines estadísticos y de provisión del Plan Remediar, lo cual no es poco con respecto a la situación anterior de anosmia absoluta, en especial tomando en cuenta la crisis del 2001, que como hoy Europa, la primera línea del desabastecimiento son los medicamentos, con el impacto social que eso significa en población enferma y su núcleo familiar.

Sin embargo en el largo camino de recuperar soberanía en salud, tenemos que recorrer el afianzamiento de la producción pública de medicamentos y la elaboración de una política de medicamentos que nos evite ser rehenes de sectores del lucro, en especial conociendo el despilfarro en los recursos de las salud que fluyen generosamente a los Laboratorios productores, cuyas cadenas de valor en el producto final no tiene parangón en ningún otro segmento de la industria, llegando a valores del 10.000% incluso en productos importados, no producidos en el país. Ese mecanismo ha roto la necesaria cadena de accesibilidad universal al medicamento, que es un bien social, no un producto de Mercado y que debe garantizar la preservación del Derecho Humano a la salud.

Los 36 laboratorios nacionales, provinciales, municipales y universitarios que existen en el país han realizado esfuerzos en soledad para abastecer la población en épocas de crisis y de vacas flacas. Abasteciendo hospitales públicos, salas de barrios en atención médica primaria, grupos de riesgos, universos de crónicos entre otras acciones, además de estar presente en catástrofes naturales y necesidades epidemiológicas endémicas en muchas zonas de nuestro país. Han adquirido experiencia y han desarrollado nuevas fórmulas, desde caramelos para niños con medicamento contra las parasitosis, hasta soluciones para combatir los piojos en las escuelas de todo el país. Es decir los laboratorios públicos están junto a la necesidad, “porque donde hay una necesidad hay un derecho” (Evita) y ahí es donde el Dios Mercado no entra, no cubre, no se compromete y deja de proveer apenas tose la economía, sin importar el costo social que eso signifique, como vemos en la “civilizada” Europa.

Los laboratorios públicos junto al ANMAT, en la elaboración de una política comprendida en un Plan nacional de salud, por etapas, que preserve los sistemas de atención solidarios, fortaleciendo cada uno de ellos de diferentes maneras, pero la primera sin dudas es una racionalización del gasto del medicamento a través de la compra centralizada por parte del estado, a través de los laboratorios públicos y la RELAP de los medicamentos de alto costo y baja incidencia, la provisión sistemática al mapa de enfermos crónicos por parte de la PPM en hospitales, obras sociales provinciales y gremiales además del PAMI. Sólo esta política puede implicar un ahorro en el gasto total de salud de alrededor de 4 mil millones de dólares al año, sin dejar por supuesto de dar prestaciones, sino garantizándolas con esfuerzo propio. Además debemos dejar de lado la entrada automática de medicamentos aprobados por la FDA (EEUU), la UE (unión europea), Japón e Israel, siendo en el futuro aprobados dichos medicamentos por la autoridad de aplicación nacional. Eso es recuperar soberanía, ya que muchos medicamentos entran con escasos ensayos clínicos, convirtiendo a los argentinos en “conejitos de indias” de los grandes laboratorios, como se comprobó hace poco en ambiente hospitalarios con niños y adultos pobres y analfabetos que habían firmado el “consentimiento” a los ensayos clínicos a doble ciego.

Al no ser empresas de lucro la PPM permite canalizar sus recursos en la investigación y el desarrollo (I+D), articulando con los Ministerios de Ciencia y Tecnología, al ANMAT, las Universidades hoy colonizadas muchas de ellas por los Laboratorios Multinacionales que infectan la currícula de formación de futuros médicos. Haciendo de estos simples recetadores, sin no logran sacudir el yugo perverso de la medicina a demanda, el medicamento como herramienta de ensayo y error y la tecnología médica como método diagnóstico. Eso sumado a la publicidad de medicamentos que curan patologías y el mensaje que los genéricos son medicinas para pobres, componen el cuadro del ataque a la producción pública de medicamentos.

Hace casi 5 años creamos un grupo de trabajadores de la salud, soñadores, la RELAP , después incorporada al Ministerio, pero sin definir una política de medicamentos que transforme la PPM en empresa testigo de precios ante las licitaciones, en la herramienta para comenzar a producir materia prima para Latinoamérica y sus 400 millones de compatriotas continentales, centralizando de las compras al exterior de los medicamentos de alto costo y baja incidencia, insumos médicos, siendo generadora de empleos genuinos y de investigadores científicos acoplados a las ciencias aplicadas y diseños estratégicos de país. Pero sin política todo puede quedar sólo en el esfuerzo de los héroes anónimos de todos los días, que producen medicamentos, de la misma calidad que los privados, con las mismas normas, con las “buenas prácticas farmaceúticas”, volcando el esfuerzo en la salud de nuestro pueblo garantizando la accesibilidad. Como vemos desde hace años que podemos ser soberanos en salud sin necesidad de sufrir nuevamente como en el 2001, lo que hoy está viviendo Europa.

REFORMA TRIBUTARIA



El Bloque de diputados provinciales del Movimiento Evita, que integran los legisladores Gerardo Rico y Eduardo Toniolli, sostiene y defenderá la postura que ya adelantara en los inicios de la discusión sobre la mal llamada reforma tributaria: "Actuaremos con responsabilidad institucional y justicia social, exigiendo participación activa del Estado sin distorsión de la carga tributaria".


El mensaje del Ejecutivo en una ostentosa “reforma tributaria” esconde a todas luces un criterio de aumento masivo de la carga impositiva sin conservar esa equidad tributaria, que nosotros como Bloque exigimos.

Tanto sostener “no aumentar ningún impuesto” como esta “reforma” que es una carga desproporcionada y masiva, ambos conceptos en su distorsión benefician a los grandes grupos económicos, cayendo sobre las espaldas de los pequeños emprendimientos, trabajadores y sectores más humildes.

Sostenemos el concepto solidario del tributo en el marco del pacto social que organiza la comunidad, en un equilibrio en el que los sectores más beneficiados en el juego de la economía aporten proporcionalmente para el sostenimiento del andamiaje social.

Exigimos equidad tributaria donde la política –como expresión de la defensa de la sociedad- debe regir a la economía. No cediendo a las presiones de las corporaciones, que es un volver al pasado.

Hoy, sin ir más lejos, estamos viviendo presiones destituyentes de mercado. Y como una reedición de aquellos negros días de 2008, las patronales agrarias amenazan a la sociedad toda, y vuelven los agentes del pasado a defender sólo sus excedentes.

En la Legislatura santafesina, detrás de un amañado “consenso”, sólo se recibe a las patronales agrarias, cambiando posturas aún oficialistas. Consensuar no es ceder. Nosotros lo haremos con responsabilidad institucional y justicia social, como ya lo han expresado los compañeros de la FESTRAM.

“Cuando no se legisla explícitamente a favor del mas débil, queda legislado a favor de los poderosos”

El Bloque del MOVIMIENTO EVITA en el FRENTE PARA LA VICTORIA, sostiene y defenderá la postura que ya adelantara en los inicios de la discusión hace varios meses. En primer lugar cuestionamos la política de recaudación que se viene operando desde 2007 a la fecha. Fue errática, ineficiente y creadora sólo de estructuras onerosas que no condicen con una efectiva recaudación; lo que hoy se quiere salvar con un aumento masivo de impuestos.

Respecto de los principales puntos que llevaremos adelante, sin ceder ante ninguna negociación, se encuentran:

El aumento del impuesto inmobiliario urbano debe ceñirse esta vez a una categoría de propiedades que tengan en cuenta la valoración fiscal respecto de los valores de mercado. Las propiedades suntuarias o las urbanizaciones cerradas deben esta vez y en base a esos valores efectuar el aporte correspondiente.

No permitiremos un aumento de irracionalidad tributaria cargando nuevamente con emisiones extras al inmobiliario urbano masivo y que afecte a las viviendas familiares.

Sostenemos el revalúo actualizado del inmobiliario rural, tomando como base el valor de referencia determinado por catastro en las operaciones de compraventa.

(Según el censo agropecuario de 2008, en la provincia de Santa Fe hay una superficie de 11.975.811 de hectáreas rurales. Los números oficiales indican que en 2011 se recaudó –en concepto de inmobiliario rural– alrededor de 159.000.000 de pesos, lo que da una recaudación anual promedio de 13,28 pesos por hectárea, es decir una recaudación mensual promedio de 1,11 pesos por hectárea. Por lo que si no se sincera el avalúo, con un aumento del 300 por ciento del inmobiliario rural sólo se pasaría a abonar un promedio de 3,33 pesos por hectárea).

Insistimos en promocionar la producción y garantizar la soberanía alimentaria desgravando, por ejemplo, a los pequeños horticultores de los cinturones verdes de los grandes aglomerados provinciales.

Esa misma progresividad se debe respetar en un eventual incremento del impuesto a los ingresos brutos de las grandes empresas, en particular a las cerealeras del cordón industrial que va de Timbúes a Puerto San Martín; por lo que proponemos gravar con un 0,5% las actividades del complejo oleaginoso, principalmente exportadoras (gravando con sólo un 0,5 por ciento dichos ingreso, durante 2011 se habrían recaudado aproximadamente 191 millones de pesos, la mitad de lo que el gobierno pretende obtener con un brutal aumento del inmobiliario urbano).

Como medida de protección a la producción local, propondremos gravar las compras de otras provincias de productos primarios locales que se industrializan en aquellas. Dicha protección se sostiene en todas las provincias vecinas, excepto en Santa Fe.

(Por ejemplo el ganado en pie del norte se procesa en frigoríficos del noroeste. Los granos para alimentos balanceados, salen para su manufactura en provincias vecinas).

Sabemos que las arcas de la Provincia quedaron vacías y que es necesario que se implementen medidas para sanear esa situación que nos afecta a todos los santafesinos. Pero las medidas que propone el Ejecutivo no son de transformación ni mucho menos. Apuntan al bienestar de las grandes corporaciones en detrimento del bolsillo de los trabajadores. Las medidas deben inducir equidad al sistema y lograr que paguen más los que mayores ingresos perciben y que en el destino de los fondos adicionales que se recauden se priorice la inversión social y en obra pública.

La discusión sobre la reforma fiscal no puede separarse del debate en torno a cómo se invierten los recursos en esta Provincia. Los gastos de consumo crecieron en estos últimos cuatro años un 65%, la inversión en desarrollo social sólo un 22% en el 2011, muy por debajo del gasto medio que subió un 44%. La participación de la inversión en maquinaria y construcciones sobre el total del gasto descendió un 20%. Queda claro cuáles fueron las prioridades de la gestión de Hermes Binner.

Es simple, para financiar el Estado hay dos formas conocidas: o pagan lo que corresponde los que más ganan, o pagan de más los asalariados. Nosotros sabemos cuál es la que mayores beneficios le brindará a los santafesinos. Ahora resta saber si el Ejecutivo piensa de la misma manera.


Bloque Movimiento Evita FPV
Diputado Prov. Gerardo Rico -Presidente-
Diputado Prov. Eduardo Toniolli


Gentileza de: Horacio Baster

HORA DE CUMPLIR LEYES EN ARGENTINA, AFIRMA LA PRESIDENTA

Buenos Aires, 31 may (PL) La presidenta argentina, Cristina Fernández, consideró hoy que ya es hora de vivir en un país donde "todos tengamos que cumplir las leyes", pues no hay modo mejor de alcanzar mayor seguridad jurídica.

Fernández aludió al tema en un discurso pronunciado en la Casa de Gobierno y en el cual se refirió al plazo dado hace una semana por la Corte Suprema de Justicia (7 de diciembre próximo) para cumplir en todas sus partes la Ley de Servicios Audiovisuales.

Espero que todos a los que les quepa el cumplimiento del artículo 161 de la norma cumplan, subrayó la dignataria respecto a la obligación de las megacorporaciones mediáticas de realizar la desinversión establecida por la legislación, aprobada por el Congreso de la Nación en octubre de 2009.

La aplicación del artículo 161 había sido suspendida por una medida cautelar aprobada a solicitud del Grupo Clarín S.A., Arte Radiotelevisivo Argentino, Cablevisión S.A., Multicanal S.A., Radio Mitre S.A. y Teledigital Cable S.A.

En su resolución del pasado día 22, la Corte Suprema precisó que dicha medida dejará de estar vigente el 7 de diciembre de 2012, o sea, 36 meses después que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal concediera el amparo.

"A mi gusto, me parece que se tardó un poco demasiado para una medida cautelar que no se pronuncia sobre el fondo de la cuestión, pero finalmente llegó y esperamos que todos cumplan para poder ejercer el derecho", comentó esta tarde la mandataria.

Fernández señaló la necesidad de hacer algo con las cautelares, las cuales debieran plantear cuándo una medida va a producir un daño irreparable, pero no necesariamente cuando se trate del contenido patrimonial.

Por otro lado, la jefa de Estado instó una vez más a librar "una gran batalla cultural" en defensa de los intereses nacionales, no solo dentro del país, sino también en ámbitos internacionales.

De modo particular se refirió a la importancia de fortalecer la moneda nacional y citó el ejemplo de las economías del Sureste Asiático, las cuales -dijo- están comenzando a comerciar con sus propios dineros, no ya con el dólar.

Esa, sostuvo, es una tendencia que se proyecta como creciente en el mundo que viene.

mgt/mpm


Fuente: Prensa Latina

2 DE JUNIO DE 1971: RODOLFO WALSH ES INVITADO POR AMÍLCAR GONZÁLEZ A DAR UNA CHARLA EN MAR DEL PLATA SOBRE MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER


*Por Prof. Daniel Chiarenza

El periodista Amílcar González declarando en los juicios por la Verdad y la Justicia.
El dictador Videla y la "Noble Ernestina" demuestran cómo la empresa de medios de comunicación tiene relaciones (de todo tipo) con el poder. Es discrecional y dictatorial.


El periodista marplatense José Luis Pónsico en una dolorosa investigación relaciona a los periodistas Rodolfo Walsh y Amílcar González. La frase inicial del informe pertenece a González: “La ética de los medios de comunicación debería impedir que una empresa tuviera medios de comunicación y al mismo tiempo tuviera relaciones con los sectores de poder”.

Rodolfo Walsh en "Operación masacre" detalló el comportamiento de la “justicia” durante la autodenominada Revolución Libertadora.
Caricatura hecha con respeto y admiración al enorme periodista y escritor Rodolfo Walsh. 

La pesquisa de quien hasta entonces manejaba muy bien el género novelesco policial –Walsh- estuvo centrada en los civiles peronistas fusilados en el ´56 en José León Suárez por una intencionada errónea aplicación de la Ley Marcial. En esos días, Amílcar González contaba 17 años e ingresaba a la Universidad de La Plata.

Walsh en el ´56 era un ignoto joven periodista de 28 años, sin militancia política. El acontecimiento al que Salvador Ferla dedicó un libro denominado “Mártires y verdugos”, transformó a Rodolfo en un consumado investigador político, asistido por su enorme capacidad literaria.

En diciembre del ´56, en La Plata, un amigo se acercó al escritor de novelas policiales en medio de una partida de ajedrez y le dijo "Rodolfo hay un fusilado que vive" ante la desconcertada mirada de Walsh. Éste abandonó el tablero.

Walsh en su medio natural: una imprenta.
Estado Mayor de los verdugos que integraron la revolución fusiladora.

Al dar a luz al libro, Walsh destacaría la acción llevada por el juez penal de primera instancia, Dr. Bernardino Hueyro. Éste produjo una investigación judicial durante el ´57, donde constató con testimonios de damnificados y familiares de víctimas de los fusilamientos de civiles en los días 9 y 10 de junio del ´56, y a los que no les correspondía (aun dejando de lado la inconstitucionalidad) la aplicación de la Ley Marcial.

Rodolfo Walsh creía que con del contundente expediente del juez Hueyro, lleno de declaraciones y varios cuerpos de una tortuosa causa judicial, caería el gobierno de facto de Aramburu y Rojas. Escribió el capítulo de Justicia "ciega".

La opinión pública pudo darse cuenta de la parcialidad de la justicia penal de los llamados próceres del Derecho, como lo era el funcionario de la dictadura Dr. Sebastián Soler, que viendo la investigación del juez Hueyro –simulando que se remitía “objetivamente” a la doctrina penal- declaró laincompetencia del magistrado y produjo dictamen a favor de la Justicia militar, de la cual él era parte.

El investigador periodístico marplatense José Luis Pónsico.
Centro Clandestino de Detención "La Cueva" en la Base aérea de Mar del Plata, protagonista lugareña de "La noche de las corbatas".
La tristemente célebre Seccional Cuarta de la Policía de Mar del Plata.

Walsh en 1971 fue invitado por Amílcar González a dar una charla en Mar del Plata -organizada por el Sindicato de Prensa- ante un centenar de militantes y algunos periodistas, en la antigua sede del club Racing. Era un frío sábado de junio.

En 1976, el compromiso social de Walsh y González llevaban a la justicia marplatense a tener un comportamiento similar al de la “revolución fusiladora”. Los camaristas, los jueces de primera instancia, los fiscales y la mayoría de los abogadosprofesionalistas, tampoco hicieron nada.
Mar del Plata asistió impávida a un sinnúmero de operativos de grupos de tareas, apoyados por la policía bonaerense.

Sólo bastó un par de años para terminar con la vida de unos 200 jóvenes militantes políticos. Amílcar González, periodista y dirigente gremial de Prensa fue uno de los primeros secuestrados, el 25 de marzo del ´76. Torturado y dado por muerto fue alojado en la seccional cuarta de la policía; pero sobrevivió. Un par de años preso y luego su salida del país en agosto del ´78.

González, en abril 2001, ante el Tribunal Oral Federal, brindó un testimonio inolvidable. Entre tantas cosas puso de manifiesto la indiferencia (¿o la complicidad?) de la justicia marplatense ante el horror vivido en el “Proceso”.

Se ventiló ante la Cámara Federal local la acción de la dictadura y su implicancia, lo que llevó a un episodio no muy conocido: la llegada del temido general Camps a Mar del Plata para reunirse con los camaristas y hacerles saber "las reglas del juego".




Ahora, cada vez que se acerca un represor para poder descansar en las playas marplatenses, el Concejo Deliberante de General Pueyrredón se apura a declararlo "Persona non grata".

Amílcar murió el 2 de junio de 2004 y había nacido el 16 de abril de 1939 y logró tener una biblioteca de 4 mil volúmenes. Fue donada a la Biblioteca Municipal de General Pueyrredón por expreso pedido de González, a través de sus hijos y el albacea, Dr. Gustavo Demarchi.

"CON TU TALENTO ENORME Y TU NARIZ..."!!!



OTRA DE DISCEPOLIN, Y COMO FUE EL INVENTOR DE LA FAMOSA PALABRA "SANATA"...!!!


*Por Diego Carbone

Los discepolo tenian una tertulia literaria en en la calle Rioja entre Inclán y Salcedo, cuando vivía con su "tutor" su hermano Armando Discepolo, enorme dramaturgo, creador del teatro "del absurdo" , 11 años mayor y su cuñada esposa de Armando, desde la muerte de su madre.

Se reunían en su casa o enfrente, en la del escultor Abraham Vigo, grandes intelectuales como Agustín Riganelli y Facio Hébecquer, escultor-pintor, José González Castillo, Quinquela Martín, Juan de Dios Filiberto, González Pacheco y muchos otros , bajo la consigna de "Kropotkin" o "Bakunin".

Discepolin tenía 14 años y asistía calladito como "en misa", emocionado a esa maravillosa "fuente cultural". Y también iba un señor de apellido Zanata, vendedor de tienda, enorme, de grandes manazas que asistia embobado a esas citas donde se hablaba de arte, de pintura, de música, de poesía, y era el "tout" de la bohemia de aquel Buenos Aires. Tenia asistencia perfecta y siempre apoyaba todas las iniciativas. Según Discepolìn era un tipo más bueno que el pán, que por miedo a equivocarse decía a todo que sí y, a veces, intentaba participar diciendo frases inconclusas por falta de argumentación y su voz se perdia terminando las frases en un susurro incomprensible.

Algunas veces, también acudia una mujer muy bonita conocida como "La Circasiana". El señor Zanata la habia conocido en el atelier de Facio Hébecquer, como todos los demás, y se enamoró perdidamente de ella que era un tanto excéntrica. Y Discépolo contó en "Radio Belgrano" en 1947 esta historia y este final dramatico de "amores contrariados", que al pobre y buenazo Zanata, le hiciera "perder la salud". decia Don Enrique:

-«Lo cierto es que una noche, Zanata faltó a nuestra tertulia. La verdad la trajo la madrugada, inesperadamente, cuando ninguno pensaba ya en Zanata... ¡Pobrecito!... ¡El trabajo que le habrá costado meter semejante dedo en el gatillo!...»

El final de la historia lo conto Fidel Pintos: Discépolo estaba haciendo "Wunder Bar" en el Ópera. Como la obra sucedia en un cabaret trabajaban muchos artistas que transcurrian como parroquianos por el mismo. Eran muchos, como sucedia en las piezas teatrales de la epoca, tantos,que siempre alguno caía enfermo. 

Cuando esto sucedía Enrique corría a la "Confitería-Bar La Paz" donde se reunian los actores sin trabajo y enganchaba a alguno para el reemplazo. Una noche enfermó , ya con la función a tiro de piedra. un actor que tenía varios diálogos con él y  bastante largos. Llegado a "La Paz" se acerco a una la mesa de un grupo de actores entre los que estaba, Fidel Pintos que se ofreció rápidamente. Discepolo le explico que estaban a minutos de levatar el telón y le dijo:

-«Tenés que aprenderte la letra a toda velocidad»,

Fidel andaba más tirado que un "trapo de piso" y audazmente le
respondió: 

-«Si me la sé de memoria, quedate tranquilo...»,

y salieron corriendo para el teatro.

Ya en el escenario y en el momento del diálogo Fidel comenzó a “vacilar”, decía parte de la frase y el resto la musitaba sin decir nada comprensible. 

Enrique lo miraba asombrado y , en un momento dado, le vino a la memoria "el suicida" y por lo bajito le dijo:

«Huyyyy... estás zanateando...»,

Y en esta increible circunstancia, y ante el caradurismo de Fidel, sin pensarlo, patentó este término tan porteño, que por usos y costumbres que se transformaría en “sanata”, con ese- Esa sanata" a la que después el genial Fidel Pintos, maestro del murmullo y la improvisación explotó como nadie, con ese talento enorme que tenía. Dos enormes talentos, dos narizes importantes y el nacimiento de "LA SANATA"...!!!


GLORIA Y HONOR A LOS GENIOS DE NUESTRA FARÁNDULA CRIOLLA...!!!
FARÁNDULA: SEGUN EL DICCIONARIO DE LA LENGUA, EL "OFICIO DEL EMBAUCADOR", AQUEL QUE NOS HACE CREER COMO CIERTO LO QUE ESTA ACTUANDO...!!! LARGA VIDA A LOS ACTORES ARGENTINOS...!!!

FERMÍN CHÁVEZ VOLVIÓ AL PAGO


*Por José Luis Muñoz Azpiri (h)
                                          

         “Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace...”, quien cubra su puesto de lucha dentro de la inteligencia militante. Pudiendo haber construido  su castillo de cristal – la diafanidad de su vida se lo hubiera autorizado – o su intelectual torre de marfil, prefirió su aporte vital al esclarecimiento histórico que brinda a los pueblos los cimientos de la determinación nacional.

            Convivían en Fermín Chávez, en armoniosa conjunción de pensamiento y arte, la tribuna y la profecía, unidas a la expresión veraz y depurada. El magisterio del escritor, ampliado por el ejercicio de la poesía, el periodismo y ocasionalmente la tribuna, actuó siempre en el marco del Movimiento Nacional Justicialista, en el de la Resistencia (1955-1973), donde hacer peronismo estaba más cerca de las balas y del exilio, que del halago y los “honores”. Cuando los poderes regresivos quebraron el trayecto del pensamiento nacional, apareció su nombre en las negras listas de los negados, mas la fuerza y pureza de su doctrinaria conducta demostró que, para el genuino pensamiento patrio, siempre habrá una columna y una prueba de imprenta.

Querido Fermín, viviste tu pasión argentina y la hiciste vivir, al margen del bando y las urnas, hasta arder en su mismo fuego múltiple y generoso. El fuego en que se consumen los corazones de la Patria comenzando por el de los trabajadores. Dicho fuego representa la credencial de la subsistencia y salvación nacionales, antesala de la Argentina eterna que hombres como vos profetizaron, entrevieron y, finalmente, ayudaron a erigir.

  Tu voz no era un altavoz, era una conciencia y el nacionalismo que ella representaba es, en nuestro país, una mística que no ha podido articularse aún en un proyecto genuinamente emancipador.

            Mística que viviste, querido maestro, con esa profunda fe cristiana que expresabas en tu devoción hacia la Virgen Gaucha, a la que le habrás pedido que no te dejara morir fuera de la pampa, siendo ella su dueña y quien dispone el destino de sus hijos. Virgen que te concedió el privilegio de ser un cadáver argentino.

            Acaso estés nuevamente en tu entrañable Entre Ríos, en un Entre Ríos celestial, donde dormirás en el campo verde, bajo el manto de los trebolares, fundido en la tierra primigenia, difundiéndote en su llaneza, en su sin par honradez. Sepultado en esa pampa habrás conquistado medio cielo, será como yacer en el azul. De día, te acariciará el sol y las brisas nativas; de noche, te velará la luna y las estrellas gauchas. Renacerás en los pastos, en el silbido de los sauces, en los colores del picaflor y el canto del chingolo, en el trotar isocrónico de un “trotecito” de un alazán criollo. Perdurarás así en la Argentina eterna y celestial que ambicionaste.

            Fuiste estimado hasta por los que insensatamente pretendieron verte como enemigo. Si hasta el diario “que Mitre dejó de guardaespaldas” te evocó con palabras bondadosas y cálidas. Es que así era tu alma generosa ¿Quién podrá olvidarte? Quienes te conocimos te cantarán por todas partes. Cuando te despedimos en la Legislatura tus compañeros y admiradores, tus ojos sabios de “amauta” de la América antigua se habían sellado conteniendo todavía tus lágrimas por la desaparición de Fermincito. Es que hay vidas llagadas por dentro, que nos hicieron comprender la huida terrenal de Lugones y tu último infortunio.

            Llevabas a los pies tu gorra y tus lentes, mientras te amortajaba la bandera azul y blanca de Obligado, no la celeste de la canalla doméstica, liberal y cipaya. Aunque hubiéramos preferido, al igual que el “Tigre” Clemenceau – el constructor de la victoria de Francia- un féretro de cristal donde permanecieras, vertical y rígido, vigilando los destinos de la Patria. Duerma, por tanto, el artista a la sombra de los libertadores de la Nación, su sueño de prócer, que habrán de acunar de hoy en adelante los argentinos nacidos o crecidos al conjuro de tu ejemplo y mensaje.

            Te fuiste a encontrar con tu hijo. Volviste al pago, Fermín. ¡Al pago de Tata Dios!