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22 de enero de 2012

EDUARDO GALEANO:"QUIERO SER PROHIBIDO COMO EL PAÍS DONDE ESTOY"

Tras pronunciar las emotivas palabras de inauguración del Premio Casa de las Américas 2012, Eduardo Galeano hizo una tregua con su agenda y cedió algunos minutos a la prensa:

“Es una visita muy cortita, lamentablemente. Me hubiera gustado haberme quedado más tiempo pero pude reencontrarme con viejos amigos, que nos seguimos queriendo como si el tiempo no hubiera pasado, y también pude recorrer más a fondo a La Habana, que es un placer aparte. Ya lo había hecho antes, en compañía de Eusebio, ‘El Creador’ y esta vez pude confirmar que se merece un capítulo del Génesis para sustituir al de la Biblia, porque Dios hizo al mundo en una semana, pero este en pocos años ha hecho La Habana Vieja, que no es ‘moco de pavo’. Se merece un texto sagrado que reconozca la labor creadora de ese loco lindo que con tropical locura ha hecho el hermosísimo barrio de La Habana, que parecía condenada a la ruina, y que él la levantó y con ese impulso creador que tiene logró multiplicarla, descubriendo la energía que yo no sabía que contenía. Eso fue lo más alentador que encontré, aparte de lo de siempre que es la Casa de las Américas, que como dije en esas palabritas recientes, también es mi casa.

Cuba está viviendo un período, más que un momento, un período apasionante de cambios. Creo que eran cambios que la realidad fue incubando, que no nacieron como Atenea de la cabeza de ningún dios, nacieron de la energía acumulada por una sociedad que es capaz de cambiar, y esa es la prueba de que está viva. Es evidente que se había llegado por un camino que tuvo su sentido y fue impuesto por las circunstancias, porque la Revolución Cubana hizo lo que pudo y no lo que quiso; a raíz del bloqueo y mil y una formas de límites impuestos desde afuera al desarrollo de su energía creadora, hasta llegar a los días de ahora, intentando heroicamente comunicarme por Internet desde el hotel donde estoy.

“Percibo una indudable buena voluntad de todos por ayudarme pero hemos chocado siempre con los problemas derivados de una de las formas de bloqueo, el bloqueo de las comunicaciones, que rara vez se menciona pero es muy importante. Entonces, me he topado con ese cartelito de ‘You want to enter from a forbidden country’, ‘Usted quiere entrar desde un país prohibido’. Yo pensé, ‘que orgulloso estoy de ser casi compatriota de los habitantes de ese país prohibido’, porque el asunto está en preguntarse, ‘¿prohibido por quién?, ¿prohibido por qué?’. Quizás prohibido porque a pesar de todas sus contradicciones y dificultades sigue siendo un ejemplo de dignidad nacional para los otros países, a veces ninguneados, pobres, pequeños, que no tienen derecho al patriotismo porque el patriotismo es el privilegio de los países mandones, de los ricos, de los poderosos, que son los que juzgan a los demás y dictan sentencia. También prohibido por el peligroso ejemplo de la solidaridad, porque Cuba ha sido y sigue siendo capaz de practicar, a pesar de sus condiciones de vida muy difíciles. Yo creo que esos dos contagios han puesto tantas trabas, tantos palos en las ruedas de los procesos de cambio que esta Revolución necesita llevar adelante y que de ahí viene lo de ‘forbidden country’, ‘país prohibido’. Si es por eso yo también quiero ser prohibido, como el país donde estoy.

Espejos intenta recuperar el arcoíris terrestre

“Mañana martes voy a leer algunos fragmentos, relatos cortos de un libro que se va a publicar ahora en Cuba, que debería haber salido ya pero los imprenteros no cumplen; en ningún país del mundo cumplen. Muy buena gente, a mí me apasiona el oficio de impresor. Si hubiera nacido en otras vidas hubiera querido ser Gutenberg, o alguno de los chinos que precedieron a Gutenberg, porque el arte de la impresión me enloquece y la he practicado desde siempre en Montevideo, en Buenos Aires, en otros lugares. Pero a pesar de que reconozco y quiero a los profesionales de la impresión, también sé por experiencia que nunca cumplen, entonces si te dicen octubre habría que precisar de qué año, porque nunca está claro, y parece que el libro no está listo. Ojalá lo esté para mañana.

“Se llama Espejos; es nada menos que una tentativa de escribir una historia universal con el mundo visto desde el ojo de una cerradura, a través de pequeñas historias, historias chiquitas que no hacen caso de las fronteras del mapa ni del tiempo, y que intentan contribuir a la recuperación del arcoíris terrestre. Yo soy de los que creen que el arcoíris terrestre es más bello y deslumbrante que el arcoíris celeste, pero estamos ciegos de esos colores, esos colores que nos demuestran que somos más de lo que nos dicen que somos, porque cargamos una herencia de mutilaciones, que viene de la época colonial y sigue viva; mutilaciones universales, como por ejemplo, el machismo, el racismo, el militarismo y otros ismos que nos dejan ciegos de nosotros mismos. Este libro intenta recuperar esos colores, esos fulgores.

“Después voy a leer algunos pedacitos de otro libro que todavía no se ha publicado pero que va a salir espero que en marzo en España, Uruguay, Argentina y México. Se llama Los hijos de los días, y se parece bastante a Espejos, está guiado por la misma intención de recuperación del arcoíris terrestre, pero tiene una estructura diferente. Es como un calendario, y a cada día corresponde una historia que puede haber ocurrido en cualquier año y en cualquier lugar del mundo, pero de ese día. Entonces se mezclan cosas que ocurrieron doscientos años antes de Cristo con cosas que ocurrieron el año pasado. A cada día corresponde una historia, y se llama Los hijos de los días porque yo había guardado desde hacía años algunas cosas que escribí cuando estaba en Guatemala, hace muchos años, allá por el año 66 o 67, y tienen que ver con la cultura maya, que es deslumbrante; es una cultura donde el tiempo funda el espacio. Yo había intentado hacer una síntesis de lo que había escuchado en las comunidades para ver si alguna vez podía ayudar a que el mundo se asomara a esas cosas. Por cierto, es una cultura muy manipulada por quienes la han usado de mala manera, no los mayas, sino los que la han usado para vender horóscopos falsos o para vender miedo, con toda esta historia de que los mayas dijeron que en el 2012 se acaba el mundo; es un disparate total, nunca ningún maya dijo semejante cosa.

Yo había tomado algunas anotaciones, algunas síntesis y las guardé. Ahora una de ellas sirve de introducción a este libro, y dice algo como esto:
“Y los días se echaron a caminar, y ellos, los días, nos hicieron a nosotros. A nosotros los hijos de los días, los averiguadores, los buscadores de la vida.”

Roque fue asesinado por ser como era

Roque fue mi amigo y para mí ese es un nuevo capítulo de la historia universal de la infamia (refiriéndose a la reciente exoneración de los culpables del asesinato de Roque Dalton), a la cual tanto ha contribuido y sigue contribuyendo nuestra América Latina. Lamentablemente, otro capítulo más que agregar a los muchos que nuestros amos han ido redactando, y en el caso de Roque es un escándalo. Roque fue asesinado por ser como era, un tipo con un evidente, notorio, sentido del humor y del amor, muy ‘jodón’, muy divertido, y era absolutamente incapaz de obediencia. Fue asesinado por algunos de sus compañero de la guerrilla de El Salvador, que para mí son criminales, porque creo que son tan criminales los revolucionarios que matan para castigar la discrepancia como los militares que matan para perpetuar la injusticia.”

No queremos morir ni de hambre ni de aburrimiento

“Se ha trabajado en la búsqueda de la unidad que es un camino que se pueda discutir, diría que es imprescindible unirse en un mundo en el que hay que saber defenderse y solo unidos nos podemos defender, pero a sabiendas de que son procesos muy complejos, porque el motor de la vida es la contradicción. Queremos una unidad latinoamericana sin desconocer que América Latina es también un espejo de las desigualdades del mundo, y muchas veces esas desigualdades se proyectan de mala manera entre los países latinoamericanos. No se trata de que el Norte es malo y el Sur es bueno; los dos tienen contradicciones y si no entendemos o tratamos de comprender esas contradicciones no las podremos superar para construir una síntesis diferente. Las contradicciones existen, por eso es tan difícil que nos pongamos de acuerdo en cosas tan obviamente necesarias, como esta iniciativa de Hugo Chávez que es el Banco del Sur y cuesta llevarla adelante justamente por esas contradicciones que hay entre los países más poderosos y más débiles dentro del propio espacio latinoamericano.

Pero a la contradicción no hay que tenerle miedo, es el motor de la vida; somos contradictorios, por eso estamos vivos. Esa unión de diversidades es compleja, pero será la única manera de reconocernos a nosotros mismos en todas nuestras infinitas posibilidades de creación y de cambio, a partir del reconocimiento de la diversidad, a partir de la celebración de la cantidad de mundos que el mundo contiene, que es lo mejor que el mundo tiene, y lo mejor que nosotros tenemos. Por suerte somos diversos; más de un iluminado en un debate público me decía ‘qué tanta América Latina, ni América Latina. ¿Qué tiene que ver un argentino con un haitiano?’. Y yo lo miraba con lástima, con pena. Pobre hombre, el no sabe que lo mejor que te puede ocurrir es ser diverso, y nuestra gran virtud es que contenemos todos los colores, los olores del mundo en América Latina, en la diversidad latinoamericana. Si no estaríamos condenados a aceptar lo que el sistema nos obliga a obedecer, ‘a ver, elige, ¿de qué quieres morir, de hambre o de aburrimiento?’. Yo creo que tenemos que contestar, ‘no queremos morir, ni de hambre ni de aburrimiento’.

Fuente: Cuba Debate

MARXISMO Y PERONISMO


Reforma, Revolución y Movimientos de Liberación Nacional


*Por Raúl Isman y Adrián Carlos Corbella

"Ni calco ni copia, sino creación heroica".
José Carlos Mariétegui.

Hace aproximadamente un siglo y medio Karl Marx analizaba en “El Capital” (y en otras obras económicas, sociales y políticas) las insalvables contradicciones que corroían al sistema capitalista. Postulaba, en lo central, que esas contradicciones llevarían al orden burgués (necesariamente) a la ruina, bajo la forma de crisis económicas inevitables; que provocarían, a su vez, sucesivas situaciones y crisis revolucionarias. Y que además dicho proceso comenzaría lógicamente por los países centrales, porque en ellos la sociedad capitalista había llegado más lejos. El capitalismo sería sucedido por el socialismo (face inicial), un nuevo modo de producción que, cuando lograra una plena igualdad política, social y económica y expandiéndose por todo el orbe podría ser llamado comunismo (etapa superior). Pero en rigor semejante proceso sólo podría darse en formaciones económicas avanzadas o- por llamarlas ad usum de los años ’90- del primer mundo; en las que se hubiere completado lo central de las tareas burguesas. Dichas tareas resultaban precondición inevitable y necesaria de la revolución proletaria y eran en lo central:

a) Desarrollo de una economía capitalista industrial y avanzada, signo inequívoco que en tal país la clase burguesa se había hecho con el poder económico. Y ligado a lo anterior y desde lo político
b) La creación de un estado nacional, base política correspondiente a la soberanía de dicha clase social. Tales son las tareas propias correspondientes al horizonte correspondiente a la revolución que Marx denominó burguesa.

Hemos glosado, en un apretado y rápido resumen, la teoría de Marx, un analista brillante del sistema capitalista y un profeta de la revolución (proletaria y comunista) que nunca ocurrió. Pero por cierto que la práctica histórica concreta resultó muy distinta a lo previsto en las teorizaciones previas. En principio digamos que uno de los errores o fallas más notorios en las elaboraciones marxianas reside en su mirada general sobre el mundo, notablemente eurocentrista. Son muy escasas las referencias en su obra a la situación colonial (que sufrían al menos tres cuartas partes de la humanidad) y llega a afirmar que el imperialismo ingles asume posturas y rasgos revolucionarios… ¡al conquistar la India! En nuestra opinión, la contradicción imperialismo-nación (o pueblo) asume una centralidad mayor que el enfrentamiento burguesía-proletariado, naciente de la lucha de clases propia del modo capitalista de producción. Por aquellos años, esta última lectura de la realidad mundial (llamada clase contra clase por la tercera internacional) dejaba fuera la comprensión de la problemática en la mayor cantidad de países del orbe y resultaba exótica a los ojos de las masas habitantes en lo que aún no se denominaba tercer mundo. Semejante falla u olvido en la concepción de Marx no puede obviarse para construir una interpretación de casi dos siglos de movimiento obrero y luchas populares en todo el orbe. Puede decirse que la elaboración del autor de Das Kapital es una teoría de la revolución en los países capitalistas avanzados, lo cual puede fundamentarse con diferentes referencias en su obra. La “entrada” de los pueblos del mundo periférico a la “historia” sólo puede ser facilitada por la venia de la avanzada Europa; sea por vía de la burguesía (la colonización británica en la India) o porqué la revolución proletaria en el occidente industrial permitiere a la arcaica Rusia saltar etapas históricas en su desarrollo.

Reforma, revolución
y otras cuestiones

En diversas épocas de la historia y durante las distintas sociedades de clases existieron reformadores de la sociedad. Se trataba centralmente de núcleos críticos (o diletantes) del bloque de clases que ejercía el poder real en sus respectivos tiempos. Tales reformadores intentaban modificar los aspectos más agresivos de la sociedad; a efectos de continuar, por otras vías, la misma dominación. Desde los Gracos y Julio Cesar en la antigüedad romana hasta diversas herejías en los tiempos bajomedievales son ejemplos de la orientación descripta. La literatura italiana inmortalizó una orientación y una época con el célebre personaje Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina, protagonista de la famosa novela “Il Gatopardo” de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. El noble novelado de marras era antepasado del autor y melancólicamente pontifica acerca de la necesidad de realizar transformaciones cosméticas para mantener lo esencial del status quo. Se lo puede leer en la obra literaria citada y ver en la magnífica recreación cinematográfica dirigida por el gran Luchino Visconti.

La cuestión se diversifica con el advenimiento de los tiempos modernos; en los que las reformas sociales pasaron a ser mester de filósofos y utopistas, soñadores de mundos ideales, no necesariamente anclados con clases y actores sociales realmente existentes. Y por otra parte asume mayor complejidad con el vasto movimiento cultural denominado ilustración; ya que- al decir de Antonio Gramsci- se trata de una verdadera internacional intelectual de la revolución burguesa. Pero presta ministros y funcionarios de todo tipo a monarquías escasamente progresistas. Y dejemos sentado que con la ilustración la idea de progreso comienza a ser visto como un valor de alcance universal; es decir deseable para todas las personas. Hasta allí progresismo y reformismo parecían ser términos intercambiables o identificables uno con el otro. Poco después comienzan a autonomizarse. Por cierto que la revolución iniciada en Francia en 1789 pone a prueba el significado de todas estas etiquetas (progresista, reformista, revolucionario, que no estaban aún muy difundidos en las ciencias sociales); ya que en principio la común oposición al antiguo régimen unifica a girondinos (burguesía moderada, “reformista”) con jacobinos (ala izquierda de la misma clase, “progresista”) y “revolucionarios” sans-cullotes y rabiosos (que pueden ser llamados en nuestro léxico actual ultraizquierdistas). Es más, la revolución francesa acuñó el propio vocablo revolución para el lenguaje político. La filósofa alemana Hanna Arendt diferencia tal transformación de las que se produjeron en etapas anteriores; para las cuales reserva el término cambio de las cosas (mutatio rerum, en latín en el original). Y fue precisamente en la Francia revolucionaria donde nació el concepto de revolución comunista, cuando en 1799 se desencadenó la conspiración de los iguales. Tales “primitivos” comunistas no eran más que jacobinos insatisfechos con los límites burgueses de la revolución. Una famosa frase de algunos confabulados, tomar el cielo por asalto, hizo historia en la literatura, las ciencias sociales y el lenguaje de la agitación social y política. Continuador de aquellos primeros revolucionarios comunistas fue Augusto Blanqui (1805-1881). Luego de la revolución parisina de 1848 quedan claramente delineadas dos orientaciones opuestas: la recién referida y la que impulsaba Louis Blanc (1811-,1882), consistente en acceder al gobierno (no al poder) para realizar reformas; no transformar radicalmente la economía y la sociedad, como anhelaban Blanquí y sus seguidores.

Karl Marx observaba los debates referidos y muchos más; al tiempo que participaba en las luchas revolucionarias. Su obra no deja de ser una larga reflexión sobre los citados debates en diálogo con la experiencia histórica del movimiento obrero y comunista. Pero si bien el autor nacido en Tréveris reivindicaba una condición científica para “su” socialismo y una carácter radical para la revolución obrera y comunista para la cual militaba, jamás desconoció que diversas fuerzas reformistas (los sindicatos ingleses, los socialistas alemanes, los demócratas franceses; por ejemplo) eran retoños “del palo”; es decir agrupamientos integrantes de una misma familia (o movimiento). No puede ser más contrastante su actitud con, por ejemplo, la posición de los partidos Trotskistas de la Argentina; que se caracterizan no sólo por la agresión verbal constante (que no puede confundirse con la verdadera crítica) hacia las posiciones reformistas, si no también por verdaderas guerras discursivas a lo interno de las propias sectas troskosáuricas; enfrentadas entre si por cuestiones tan acuciantes para las sufridas masas laboriosas como cual de ellas es la verdadera guardiana de la sagrada ortodoxia troska.

La revolución rusa:
¿especificidad nacional o modelo universal?

Los vericuetos de la historia hicieron que la primera revolución exitosa se diera en Rusia, país que distaba mucho de ser una formación social con un capitalismo más avanzado y perfeccionado. La Rusia de 1917 apenas si había comenzado un tímido proceso de industrialización. Por añadidura, el crecimiento de un espacio manufacturero obedecía más a la acción de un modernizador ministro reformista, que al crecimiento de una clase burguesa con capacidad de disputar el poder contra la altiva y parasitaria aristocracia y contra la propia autocracia zarista. Por otra parte, Rusia dependía financieramente de Francia, e industrialmente de Inglaterra, Alemania y Francia. Las oprimidas zonas asiáticas del Imperio eran coloniales y claramente “subdesarrolladas”.

Por todo ello en el Partido Obrero Social Demócrata Ruso las posiciones se dirimían alrededor del carácter de la revolución en Rusia; es decir que revolución era posible en el país de los Zares. Hubo una fracción, denominada Mencheviques, que postulaba una fase necesaria de revolución burguesa, para que recién allí fuere posible una trasformación con objetivos socialistas. Lenin- dirigente de la fracción bolchevique- planteaba que la revolución era posible en Rusia pese a sus aspectos económicos, sociales y políticos atípicos, de acuerdo a los cánones marxistas más arriba descriptos. Rusia, según los Bolcheviques y particularmente su calvo dirigente, debía transitar un proceso revolucionario que era esquematizado bajo la fórmula dictadura democrática de obreros y campesinos. Desde semejante enunciado se afirmaba las clases sociales mayoritarias, explotadas y oprimidas que pudieren resultar sujeto de la transformación; al tiempo que, por omisión, quedaba fuera de la alianza social revolucionaria la impotente burguesía rusa. Así las elaboraciones de Lenin (y Trotski) supieron hacer una creativa lectura de la realidad y no una copia de esquemas muertos. En palabras de José Carlos Mariátegui, “creación heroica y no copia”. Y de este modo Rusia abandonó el capitalismo durante 70 años, logro sortear la invasión y el bloqueo de diversos países, pudo repeler la invasión nazi y disputar contra E.E.U.U. la hegemonía mundial durante los complejos tiempos de la Guerra fría (1945-1991).

Digamos que la revolución rusa significó además un desgarramiento entre las dos tradiciones que conformaban el movimiento obrero y socialista. La nucleada en la segunda internacional (reformista) y el nuevo conglomerado mundial que paso a llamarse la Komintern (Internacional Comunista). La formación de está última significo que la ruptura aparecida con la primer guerra mundial se ahondó hasta volverse definitiva; no sin tétricos resultados para los trabajadores, como demuestra la caída de Alemania bajo el nazismo en 1933. Además, la revolución rusa no fue analizada por los núcleos de la tercera como resultado de una excepción histórica, sino como la norma exclusiva que debería transitar todo proceso transformador en el orbe entero y a la cual deberían amoldarse revoluciones y revolucionarios. A ello contribuyeron la conducción del Partido Comunista de la U.R.S.S. y ciertas elaboraciones de la tercera internacional, como las veintiún condiciones de ingreso, que presentaba el modelo bolchevique como camino exclusivo y excluyente y que cada sección debería impulsar en cada país. Pero sin dudas que resultó un acierto el reconocimiento de la cuestión colonial y nacional, plasmado en diversos documentos. Luego de Marx , el mundo periférico resultaba visible, auspiciosamente, en las elaboraciones teóricas y en la práctica política del movimiento comunista internacional transcurridas casi cuatro décadas de la muerte del filósofo de Treveris. Casi contemporáneamente, en diversos países de América Latina, nacían los debates que dieron por resultado la aparición de la corriente denominada izquierda nacional; que intentaba servirse del marxismo para alumbrar la comprensión de la realidad de nuestro continente y no que la propia realidad fuere constreñida a adecuarse a los cánones de un dogma fosilizado.

El epicentro revolucionario del siglo XX se desplaza hacia
el sur tercermundista

Además de Rusia, casi todos los países que hicieron en el siglo XX revoluciones eran formaciones económicas periféricas, no industriales, llamados luego de 1945 tercermundistas, coloniales o semicoloniales. Por fuera de cómo se presentaron discursivamente, se trató de luchas por crear estados nacionales que no podían ser tales por causa de la opresiva presencia imperialista.
Uno de los mejores ejemplos es China; que enlaza su revolución con la lucha contra la fragmentación feudal (los señores de la guerra) y la presencia imperialista en las grandes ciudades. Durante la segunda guerra la lucha se dirige contra la invasión japonesa, y en un largo proceso revolucionario se liquida la dependencia semicolonial respecto a Europa, Japón y Estados Unidos, logrando crear- a partir de la gran revolución de 1949- su primer estado realmente nacional durante los tiempos modernos. Hoy queda sólo el nombre de las intenciones comunistas del partido de Mao, pero China es una formación estatal que disputa en pie casi de igualdad con el resto de los principales país del orbe.

Otro caso es Yugoslavia, un país periférico de Europa, arrasado por los vendavales de expansionismos varios, y claramente “balcanizado” antes y después de la revolución dirigida por Josip Broz (Tito), que al igual que en la patria de Mao pudo lograr por primera vez en toda su historia un estado nacional digno de llamarse de este modo. A la muerte del líder y fundador, su construcción fue liquidada por la presión conjunta del imperio norteamericano y los europeos.

Vietnam hace su revolución, mientras lucha por echar a los invasores japoneses y a potencias coloniales o neocoloniales como Francia y Estados Unidos. La realidad social en la patria de Ho-Chi-Min en la actualidad no es muy distinta a China. Pero las negociaciones con el capital internacional se hacen desde la existencia de un estado nacional soberano.

En Cuba, existía un agregado a la constitución, la Enmienda Platt, que permitía a E.E.U.U. intervenir en la isla cada vez que quisiere y ello puesto en el propio texto constitucional. La revolución que se inicia con la intrépida y audaz expedición del Granma tiene un claro objetivo de independencia nacional y las grandes trasformaciones sociales son posteriores a la primitiva afirmación patriótica. Mas cerca en el tiempo, Nicaragua era parte del “Patio Trasero” en su definición más plena. E inclusive se le puede quitar la condición de patio de los E.E.U.U. En todos los casos que hemos balanceado sumariamente, la revolución fue centralmente un proceso de liberación nacional. Las transformaciones sociales que se dieron fueron en gran medida posteriores a la creación del referido estado independiente. Por otra parte se trató incluso de una política que completó o concretó la organización estatal de marras.

Las izquierdas vernáculas:
liberación nacional e incomprensión intelectual (y política)

En todas estas revoluciones con apariencia de “socialistas”, “marxistas”, “comunistas”, el proceso de cambio social fue acompañado de un proceso de “liberación nacional”, de ruptura de lazos coloniales o semicoloniales. Es que resultaba una precondición de cualquier iniciativa a favor del bienestar popular que se rompieren los lazos que ataban a cada país con el imperialismo. Fueron revoluciones “internacionalistas” (parte general del proceso de liberación de los pueblos). Y a la vez fueron revoluciones “nacionales”. Todas integraron ambos procesos, a su estilo, y en distinta medida. En nuestra opinión, resulta decisivo este segundo componente nacional o independentista.

La izquierda latinoamericana, en general, y la argentina, en particular- con escasas y honrosas excepciones como el peruano Mariátegui o el argentino Ugarte- adolecieron, y aún adolecen, de graves dificultades para comprender la marcha de las transformaciones sociales y la simple realidad empírica. Por ello, no podían advertir cómo en esas revoluciones socialistas lo “internacionalista” se fusionaba con aspectos de indudable contenido “nacionalista”, que eran parte de un proceso de liberación nacional. La causa fundamental era el rígido ideologismo padecido por los cenáculos izquierdistas; que los conducía a cuestionar a la impoluta realidad por el grave pecado cometido por ésta, consistente en no adecuarse a sus ensueños teóricos.
Las ideas socialistas y anarquistas llegaron a la Argentina con los inmigrantes europeos. Y, como los europeos tendían a concentrarse en algunas áreas muy definidas (Buenos Aires, Sur de Santa Fe con Rosario como eje) que se europeizaron profundamente, pudieron transplantar sus fuerzas políticas originadas en el ámbito europeo al nuevo continente no sólo sin realizar ninguna adaptación: también sin pensar en las nuevas condiciones en que desenvolverían su acción. De modo que para anarquistas y socialistas no había diferencias entre países imperialistas y periféricos a la hora de encarar la lucha por la transformación social. Su punto de partida implicaba desconocer el profundo carácter condicionante y distorsionante que el imperio tenía sobre nuestras sociedades.

El Partido Socialista, fundado en 1896 por Juan B. Justo y otros dirigentes, era una fuerza pensada para resultar similar y confluyente con los partidos análogos del mundo industrializado. Es decir, se creó bajo una concepción eurocentrista. Había no obstante diferencias muy sensibles: en Europa el socialismo ganó, en general, muy rápidamente al movimiento obrero. Aquí, el escaso desarrollo industrial contribuyo a que la inserción de la creación justista se focalizara en destacamentos de clases medias pobres y trabajadores calificados. El proletariado industrial era una minoría en el océano de los sectores populares de un país semicolonial.

Discursivamente el socialismo en la Argentina se paró en los arrabales de su casi contemporánea U.C.R.: cuestionaba la corrupción y no el modelo económico agroexportador; llegando a la “incomprensible” apología del libre cambio; en lugar de impulsar la defensa de la industria nacional por medio de medidas proteccionistas (que daría por resultado el incremento social de las fuerzas del movimiento obrero). En nuestra opinión existían dos causas para que resulte inteligible la extraña orientación. A saber:

a) La no comprensión (o si se prefiere radical incomprensión) de la cuestión nacional. De hecho, el P.S. fue un ala izquierda del imperio antes que una fuerza anclada en la comprensión de las necesidades, sufrimientos y la propia historia del pueblo argentino.

b) Por otra parte, el partido- al asumir las posiciones anti-protección industrial- refrendaba de hecho su interés e intención de representar centralmente a las capas medias consumidoras; más que a la totalidad del pueblo argentino.
Esta fuerza hacía aquí similares cuestionamientos a los que hacían sus partidos hermanos europeos, pero con un desdén extraño hacia nuestro país: llamaban despectivamente política “criolla” a lo propio de la nuestra sociedad. Quizás por esto mismo nunca pudieron ingresar a la Argentina profunda, criolla, latinoamericana, ni entender sus problemas; a sus habitantes los socialistas les resultaban “extranjeros”. Se autocolocaban además en un extraño sitio de superioridad moral. Conciente o inconcientemente participaban del modo oligárquico de relacionarse con el sustrato popular de nuestra sociedad; al cual negaban. Por ello no puede extrañar que el emerger del verdadero proletariado argentino- el 17 de octubre de 1945- fuera visto por el Partido Comunista codovilleano como la salida a la superficie de los lumpen, a los cuales dichos “comunistas” se proponían para reprimir.

La izquierda que había nacido en tiempos pre-peronistas asumió como propio todo el profuso aparato armado en lo cultural e ideológico por parte de la oligarquía terrateniente y su creación, el Estado liberal de la Organización Nacional. Digamos a modo de ejemplo que el historiador cuasi oficial hasta los años ’80 del Partido Comunista Argentino, Leonardo Paso, era tan mitrista que, a su lado, podría pasar hasta un columnista de La Nación como revisionista del ala ligada a la izquierda. Por otra parte, ni socialistas ni comunistas cuestionaron al Modelo Agro-exportador, ni lo denunciaron como mecanismo de dominación neocolonial. En dichas fuerzas aparecía de modo desvergonzado y ridículo las desviaciones que hemos referido líneas arriba, es decir, plantearle al pueblo un esquema extraño, exótico y extranjero de revolución, al cual era imperioso amoldarse. Por ejemplo, la petulancia del P.S. al analizar muestra sociedad viró muy rápidamente en complicidad con el golpe del ’30. O el P.C. llamando a desarrollar… soviets de obreros y campesinos… en la Argentina, consigna tan imbricada en la realidad como la esperanza de otra secta izquierdista varias décadas después en la llegada de extraterrestres para favorecer la revolución proletaria. Tampoco hubo críticas para con el Estado europeizante que renegaba de todo aquello que oliera a “criollo”, “nacional” o “latinoamericano”. Tomar como propio- sin atisbo ninguno de polémica crítica- el arsenal cultural de la oligarquía terrateniente significa la rotunda y radical incomprensión por parte de dichas fuerzas del problema nacional.

Socialistas y comunistas profesaban una admiración sin límites hacia figuras como Rivadavia y Sarmiento, íconos del liberalismo; los veían como “progresistas”, por su anticlericalismo, su laicismo, los aportes del sanjuanino a la educación y su oposición a los resabios “feudales”. Pero aquellos mentados (reales o imaginarios) ademanes progresistas no alcanzaban a ocultar el rol vasto e inestimable de los mencionados “próceres” en la construcción de un orden neocolonial, ni sus vinculaciones con los imperios; a los cuales tomaban acríticamente como modelos: Rivadavia a los piratas british, Sarmiento (profético) a los E.E.U.U.. Por ende no podían comprender que una Argentina atada al diseño de la división internacional del trabajo diseñada por los países centrales no podría desarrollar todas sus potencialidades. Es decir; el ABC de la cuestión nacional. Por ello, nunca entendieron que la Argentina, a diferencia de Inglaterra, Alemania, E.E.U.U. Italia o Francia, era un país periférico, neocolonial, donde cualquier lucha “social” debería ser paralela a un combate por la “liberación nacional” y por la integración de las dos Argentinas: la Argentina “europea”, tributaria y derivada de la ciudad puerto y del Estado liberal, escenografía monumental pero frágil, y el otro país profundo, con sus bases demográficas y culturales criollas y latinoamericanas, a las que Scalabrini Ortiz llamaría años después “el subsuelo de la patria (sublevada)”.

Por eso, cuando comenzaron a principios del siglo XX las discusiones acerca de la necesidad de aplicar un modelo proteccionista de la industria incipiente que había en el país económico, el socialismo se embanderó con el librecomercio en defensa de los “derechos de los consumidores”, sin entender que de lo que se hablaba era de medidas para lograr una mayor independencia económica, es decir, medidas “descolonizantes”. Es que una sociedad que depende de los suministros externos en bienes manufacturados se halla condicionada fuertemente por tal dependencia. Así, socialistas y comunistas se transformaron en el “ala izquierda” de esa Argentina europeísta y liberal, y fueron quedando cada vez más descolocados cuando esta gran estructura comenzó a desmoronarse y estalló luego de la gran crisis.

Lo ocurrido luego del famoso jueves negro en octubre de 1929 sólo podía resultar asombroso para observadores incautos. El aparatoso edificio de la Argentina liberal, europea y agroexportadora ya había entrado en crisis varios años antes del (primer) Centenario. Síntoma de tal crisis era la conflictividad social que obligó a la oligarquía a abandonar los devaneos reformistas y promulgar las leyes de Residencia y Orden Social. Represión por los “cosacos” de Ramón Falcón y Estado de Sitio fueron el rostro sin máscaras del estado liberal. Por otra parte, la U.C.R.- que significó la pinza política para debilitar al orden oligárquico y que accedió con Hipólito Yrigoyen a la presidencia por primera vez sin fraudes- demostró su incapacidad e inconsecuencia para conducir un proceso de liberación nacional. Durante las huelgas ocurridas durante la primer presidencia de Yrigoyen la represión superó en saña, violencia, masividad e ilegalidad a los terribles tiempos de Falcón.

Además, la Primera Guerra Mundial y en mucha mayor medida la crisis del ’30 estimularon cierto nivel de industrialización por sustitución de importaciones, proceso que se vio acompañado por un éxodo rural que hace entrar en contacto tangible y físico a las dos Argentinas: la Argentina “europea” de las áreas portuarias y la más latinoamericana del Interior. Pero el elemento que dio el golpe de gracia al orden oligárquico y su estado liberal y europeizante en gran medida provino desde el exterior, con los cambios que acompañaron al reemplazo de Inglaterra por Estados Unidos como poder dominante en el mundo. Es que la rubia Albión tenía una economía complementaria con la nuestra; mientras que la de E.E.U.U. competía por vender productos agropecuarios en el mercado mundial. Argentina se había especializado económicamente para ser “socio” de Inglaterra, para venderle carne, trigo, lana y cuero a cambio de sus bienes industriales, Cuando comienza el ascenso de Estados Unidos, nosotros no podemos redirigir nuestras exportaciones hacia el nuevo sol mundial, por la simple razón de que ellos eran productores de esos mismos bienes.

En esta Argentina surge el peronismo, emerge “el subsuelo de la patria sublevada”, como diría Raúl Scalabrini Ortiz, como si de una erupción volcánica se tratase. Es un movimiento que une todo aquello dejado afuera, ocultado, invisibilizado, por la “Organización Nacional”. Y levanta banderas de liberación nacional, que van, desde la integración de esas dos Argentinas que habían marchado paralelas, hasta el rechazo al vínculo neocolonial con Inglaterra y la resistencia a establecer un nuevo vínculo colonial con los Estados Unidos.
El lema “justicia social, independencia económica, soberanía política” hace clara referencia a estas cuestiones, a esta lucha por la liberación nacional y por definir una “Nueva Argentina”, alejada de aquella escenografía europeísta.

Y si bien el peronismo tenía contradicciones ideológicas muy fuertes (y las tiene hoy, y probablemente las seguirá teniendo) los partidos de izquierda se quedaron en el análisis de ese perfil ideológico y no lograron entender el carácter de “movimiento de liberación” que el peronismo asumía. Así, rechazaron al peronismo, lo acusaron de nazi-fascismo (otra vez, aplicar categorías extrañas, elaboradas en otras latitudes que no podían ni rozar la comprensión del nuevo movimiento). En su ensoñación de conducir a un proletariado cuasi virtual se pusieron en la vereda de enfrente de la clase obrera real y junto a los enemigos del pueblo y de la nación. Confundiendo la Argentina de 1945 con la Europa ocupada y arrasa por el hitlerismo, declararon que las masas obreras del 17 de Octubre eran multitudes de facinerosos y desclasados, y cerraron filas con las demás fuerzas de la Argentina europeísta: socialistas, comunistas, radicales, demoprogresistas y conservadores, clases medias y oligarcas; todos unidos en la Unión Democrática, a la que apoyaban el Partido Comunista (es decir, la URSS) y la gran conductora del aquelarre: la embajada de los Estados Unidos que buscaba sentar las bases del dominio norteamericano sobre el país. Durante los dos primeros mandatos de Perón, el nuevo movimiento realizó diversas síntesis en lo ideológico. Primero, en su conformación interna mezclando distintos orígenes políticos para dar lugar a una nueva identidad. Y también de los debates que nosotros glosábamos líneas arriba: en nuestra opinión carece de significatividad la polémica reforma-revolución. Las realizaciones de los dos primeros períodos del fundador- incuestionablemente favorables al pueblo- serían analizadas como procesos reformistas por una mirada marxista libresca. Pero si se analiza la situación de la economía nacional, los beneficios para los trabajadores, la capacidad de intervención estatal y la autonomía de la nación toda contra el orden capitalista mundial ¿Caben dudas que se trató de una revolución (nacional y popular)?

El peronismo, por supuesto, no está exento de sus coloridas y trágicas contradicciones: cuando olvida su rol de movimiento de liberación nacional (durante la nefasta década de los ’90) se transforma apenas en una fuerza de centro-derecha con rasgos populistas, una suerte de conservadurismo de masas. Pero son esas etapas las que permiten a los progresistas blandos, alardear de rumbos avanzados que sólo son posibles discursivamente cuando el gran barco justicialista orilla fuertemente a estribor. Los tiempos actuales son largamente elocuentes acerca de ciertas fuerzas, comunicadores, intelectuales y otras personalidades que cuando el Kirchnerismo coloco al peronismo a la izquierda, quedaron irremediablemente soldados a su derecha, y mostraron su verdadero rostro. Sólo cuando el movimiento creado por el coronel sonriente y la siempre joven Eva recupera la memoria y pone en primer lugar la justicia social, la independencia económica y la soberanía política, se convierte en la columna vertebral de la larga marcha de la patria hacia su liberación. Entonces se da la mano con otras fuerzas, claramente de izquierda y se convierte en el único progresismo posible y existente. Lo mismo que decíamos poco antes puede afirmarse de los tiempos K: se trata de un gobierno reformista, dirían con más o menos petulancia los cultores del marxismo libresco. Pero cerremos los ojos y evoquemos la Argentina durante los ’90 y hasta el 2003. ¿No es revolucionario que nuestro país integre la vanguardia de los gobiernos que batallan por la segunda independencia continental, que los organismos de derechos humanos tengan la recepción que logran en el actual gobierno, que los trabajadores hayan revertido el sometimiento patronal impuesto por el neoliberalismo, por citar sólo algunas cuestiones destacables? De modo que dejemos para revolucionarios de papel la disquisición acerca de si reforma o si revolución y vamos a sumergirnos de lleno en la militancia para que la consigna nunca menos se transforme de hecho en siempre más (a favor del pueblo y de la patria).

Este otro peronismo, seguramente el más genuino, el peronismo corrosivo, el peronismo disruptor, el que se remonta a Eva, al 17 de octubre (y que integra en síntesis de hecho las luchas obreras previas) que se nutre de la experiencia de la Resistencia, el de Cooke y el Perón de discurso tercermundista, el de La Tendencia y el camporismo, el del Grupo de los 8, el Frente Grande y el MTA, conduce claramente al kirchnerismo: la etapa superior del peronismo.

Gran parte de la izquierda tradicional ha realizado la autocrítica de sus errores en el ’45 (dos fracciones del P.C., algunos destacamentos del P.S). Otras, por el contrario, han tenido demasiadas dificultades para diagnosticar la realidad, no pueden comprender donde se hallan los enemigos históricos de la nación y del pueblo y mucho menos vincular los cambios sociales con el proceso de liberación nacional.
Por sus inocultables virtudes y pese a sus evidentes defectos el peronismo, se ha transformado en el eje inevitable de cualquier proceso de cambio social en la Argentina. Lo fue. Lo es. Y, posiblemente, lo seguirá siendo por mucho tiempo.

HUMOR INTELIGENTE


DOS CARAS UNA MISMA MONEDA

*Por Pedro Valci

Dos imágenes que descubren a los que se reúnen en secreto, la primera el aumento del servicio de subterráneo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la segunda el incremento del boleto de servicio urbano de la ciudad de Mar del Plata, las dos expresiones de apropiación de salario de los trabajadores y dos de los personajes que se han negado siempre a las mejoras económicas de los obreros.

Coincidencia, no, es el acto más significativo de dos LADRONES, uno juega al policía bueno y el otro al malo, y obviamente un tercero en discordia o el que también es parte de las reuniones secretas en la posada del coruñes, que se dedica a jugar amistosos futboleros.

A estos ñatos no se les va a decir que atentan, en la intimidad, ellos están de acuerdo con el sicario francés y su ama de llaves teutona, la cosa es que nadie compara las imágenes.

El marplanauta aposto más fuerte y genero una imagen digna de Grecia, reprimiendo a los trabajadores brutalmente en las puertas de su palacio, el otro se deleita con los manteros para sacar al mundo ambos imágenes que crean un caos institucional económico, y el tercero pronostica el tiempo.

Los “muchachos” de la derecha coqueta han rayado la cancha de un año político que arranca en Febrero, jugaron fuerte, ahora…¿ se los seguirá bancando desde la Rosada o vamos a poner lo que hay que poner?....

Estas imágenes eran previsibles cuando se hacen alianzas con oligarcas, es fácil suponer que siempre el enano fascista sale a caminar. Y además estos ñatos juegan con debilitar a la compañera Presidenta, en la feliz los que dicen “ fuerza Cristina” están en la playa, en la autónoma los del mismo club, están remojando sus pudendas en Mar del Plata, toda militancia de cotillón.

Y en el ahora los palos como siempre nos lo llevamos los trabajadores.

15 DE ENERO DE 1978: LA SEGUNDA MUERTE DE LA MILITANTE REVOLUCIONARIA NORMA ESTHER ARROSTITO, “GABY”


*Por Daniel Chiarenza
Norma Esther Arrostito, la Gaby, en un acto en Atlanta.

Norma Esther Arrostito nació en Buenos Aires el 17 de enero de 1940 y murió –por segunda vez, según la versión de algunos- el 15 de enero de 1978. Militante juvenil cuya primera formación la tuvo en el comunismo. Pero, a principios de los ‘70, junto a su compañero Fernando Abal Medina integró el grupo fundacional de la organización político-militar Montoneros, de procedencia peronista revolucionaria.



Norma Arrostito, Mario Firmenich y Fernando Luis Abal Medina.

Su origen social estaba dado por la pertenencia a una típica familia de clase media, en la cual recibió influencias de opiniones marxistas y antiperonistas. Era maestra, y a los 24 años de edad contrajo enlace con Rubén Ricardo Roitvan, con quien compartió un período de militancia activa en el Partido Comunista, del cual se fueron alejando gradualmente.

Se diferenciaba de los otros fundadores de lo que sería luego la organización Montoneros, pues ella no era católica, sino que habría adoptado la religión en cautiverio, al final de su vida.


Colage que marca momentos en la vida y en la muerte de la Gaby.

Antonia Canizo, íntima amiga y compañera militante, cuenta: "En general era elegante; le gustaba estar bien vestida; era sencilla pero se arreglaba. En público no era demostrativa de sus cuestiones afectivas".
En 1967 Norma ingresó al comando Camilo Torres, agrupación política de influencia católica dirigida por el exseminarista Juan García Elorrio. Allí conoce a Mario Firmenich, Carlos Gustavo Ramus y Fernando Abal Medina, de quien se enamora. Se separa de su esposo para convivir de allí en adelante con Abal Medina (siete años menor que ella), hasta que éste muere en la emboscada.

También en 1967 viajan juntos a Cuba para participar en la primera convocatoria internacional de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en La Habana. En 1968 vuelven a la Isla de Fidel, esta vez para recibir entrenamiento en la lucha armada revolucionaria. De regreso a la Argentina la pareja intenta formar una célula revolucionaria junto a Carlos Alberto Maguid, su esposa Nélida Arrostito de Maguid, Mercedes Arrostito y su esposo.



Exseminarista Juan García Elorrio, dirigente del comando Camilo Torres, donde ingresa Norma luego de un paso crítico por la "Fede".

Ese mismo año fueron ampliando el grupo inicial. Contaban con poco más de una docena de militantes –todos los provenientes del comando Camilo Torres-, y otros. Participa junto a ellos en las primeras acciones armadas, asaltando dependencias policiales para obtener armas y uniformes.



Fernando Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus.

Sus apodos (nombre de guerra) dentro de la organización eran "Gaby" o "la Gaviota" y también se la conocía como "Irma". Participó en una gran cantidad de acciones armadas y de violencia urbana, siendo una de las primeras -y tal vez la más resonante- el secuestro y posterior ejecución en cautiverio del general Pedro Eugenio Aramburu, operativo concretado a fines de mayo de 1970.

Años después fue publicado un pormenorizado relato en la revista La causa peronista del 3 de septiembre de 1974, cuyo título de tapa era: "Mario Firmenich y Norma Arrostito cuentan cómo murió Aramburu".
El 13 de julio de 1971, en plena dictadura, la Policía Federal Argentina publica su pedido de captura, […] participó del asalto al garaje de la calle Emilio Lamarca robando los vehículos utilizados posteriormente en el secuestro del Teniente General Aramburu, actuando luego de campana al consumarse ese hecho delictuoso. […]".



Famosa tapa de La Causa Peronista del 3 de septiembre de 1974.

El 25 de mayo de 1973 se beneficia de la amnistía decretada por el flamante presidente peronista Héctor Cámpora. Es designada por Rodolfo Puiggrós como profesora en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, y profesora adjunta en cátedras de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. También se desempeñó como jefa de la secretaría privada del gobernador de la provincia de Buenos Aires Oscar Bidegain, cuya afinidad con Montoneros le costó el posterior pedido de renuncia bajo la presidencia de Perón.

El 2 de diciembre de 1976, un comando operativo del ejército argentino, mediante una teatralización fraguó un enfrentamiento entre fuerzas "legales" y una supuesta delincuente subversiva, pretendiendo hacer creer a Montoneros y a la sociedad en general, que Norma Arrostito había sido abatida en el suceso (primera “muerte”). El comunicado oficial fue el siguiente: "El Comando de la Zona 1 informa que como resultado de las operaciones de lucha contra la subversión en desarrollo, fuerzas legales llevaron a cabo una operación el día 2 de diciembre, a las 21 horas, en las calles Manuel Castro y Larrea, de la localidad de Lomas de Zamora. En la oportunidad fue abatida la delincuente subversiva Esther Norma Arrostito de Roitvan, alias Norma (sic), alias Gaby, una de las fundadoras y cabecillas de la banda autodenominada Montoneros".



La revista Gente informa como siempre -mal- que Arrostito ha muerto en un enfrentamiento anti subversivo. 

Los medios de prensa dieron gran difusión a esa información transmitida por las fuerzas armadas. Era falsa. La mujer muerta en aquel momento era otra. Las fuerzas armadas pretendieron que creyeran lo real de su muerte, y en secreto doblegarla para obtener información valiosa de la primera línea de mando montonera. “Gaby” había sido capturada viva por un grupo comando de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).



"Camarote" de la ESMA donde estuvo alojada Norma Esther Arrostito.

Según relatos de exdetenidos sobrevivientes, allí fue salvajemente torturada, desfigurado su rostro a golpes, y continuamente exhibida (dada su jerarquía de “jefa” de Montoneros) como trofeo de guerra ante las otras fuerzas armadas, y también ante los demás detenidos con el fin de impactar psicológicamente en el enemigo.
En "Recuerdo de la muerte", Miguel Bonasso narra el instante en que el militante montonero "chupado" en la ESMA, Jaime Dri, ve a Arrostito. "El ‘Pelado’ nunca la había conocido personalmente, pero notó inmediatamente un contraste en esa figura espectral que todos observaban. Un contraste que provocaba un malestar soterrado. Si el examen empezaba por la cabeza, se notaba que iba bien peinada y arreglada, que su vestido gris estaba limpio y planchado, como el de los detenidos libres. Si la mirada bajaba hasta los pies descubría la causa del lento caminar: como los galeotes de Capucha, tenía los tobillos aherrojados por grilletes".
Graciela Daleo confirma: "Ella estaba con grilletes. Los guardias la llevaban y la traían del baño. Tenía autorización de que algunas horas por la tarde podía estar en la pecera, donde teóricamente no tenía que hablar con el resto de los prisioneros. Era clara la intención de mantenerla alejada, así como la tenían recluida en su camarote en uno de los extremos de la capucha, en el tercer piso del campo de concentración. Ella si bien mantuvo contacto con el resto de los compañeros, los represores buscaron tenerla en un grado de aislamiento mayor que el que tuvieron otros prisioneros que efectivamente habían sido seleccionados para el proceso de recuperación".



El ex preso político, sobreviviente, Jaime Dri, aportó un invalorable testimonio en el caso Arrostito.

Los represores le plantearon realizar trabajos como mano de obra esclava, tareas que no implicaban ningún tipo de colaboración con sus captores sino que iban dando algunas pocas garantías de supervivencia.
En dicha circunstancia intentó sin éxito suicidarse en al menos dos oportunidades. Según testimonios de algunos compañeros de cautiverio quienes más tarde pudieron salvar sus vidas, fue finalmente asesinada por sus mismos captores el 15 de enero de 1978 luego de más de un año de detención y torturas.



Aquí se puede observar a Quieto, Firmenich y a la "Gaby".

Susana Ramus relata los últimos momentos de Gaby: "La traen, como agonizando, y a mí me ponen en la parte de atrás de una camioneta junto con ella. Estaba consciente pero más o menos. Me agarraba la mano, como que sabía todo lo que estaba pasando. No me dijo: ‘Me mataron’, ni nada". Cuando llegaron al Hospital Naval, bajaron a Gaby y le golpearon el corazón, como si intentaran resucitarla. Susana Ramus ya no pudo observar más porque la llevaron nuevamente a la ESMA. Sin embargo, Ramus afirma que el "Tigre" Acosta "Al rato me llama y me dice: ‘Vos sabés que Arrostito no quería colaborar. Hubo que hacer esto’".



Nota del "Descamisado" a Gaby.

Otras versiones afirman que le fue aplicada una inyección anestésica y luego fue arrojada al vacío en un vuelo de la muerte.
Sus captores han difundido versiones afirmando que colaboró ampliamente con ellos en el señalamiento y ayuda para perseguir y secuestrar a otros dirigentes y cuadros montoneros. No obstante, sus propios excompañeros de detención y otros ocasionales testigos durante el período de cautiverio aseguran que siempre mantuvo una conducta intransigente de total y absoluto desprecio hacia el régimen militar que la mantenía detenida, y ni con las peores sesiones de tortura fue posible quebrantarla para lograr extraerle información vital.
Una frase característica suya, muy recordada y ratificada por varios compañeros de detención era: "¡Yo no colaboro ni me rindo!".







A DON ALFREDO ZITARROSA



*Por Daniel Brión

Desde las elecciones en Uruguay en 1971, y su continuidad con la dictadura establecida en desde el 27 de junio de 1973[1], Zitarrosa fue prohibido en su país, su guitarra fue considerada por los enanos de la mente como un arma, su canto como un himno subversivo, la letra de sus canciones un atentado a la sociedad, entonces fue perseguido, puesto en peligro de muerte o desaparición y con la tristeza a cuestas partió al exilio en 1976, su destino: España.

Allí se encontró con otro perseguido por las dictaduras, Horacio Guarany, que trato por todos los medios de que Don Alfredo pudiera incorporarse a la movida cultural.

Cuenta Guara que Zitarroza llegaba cantaba en el boliche, se tomaba “un vaso” de vino, todas las mujeres del lugar se enamoraban de ese hombre de voz ronca y peinado a la gomina que cantaba desde sus vísceras, pero el se volvía solo a su habitación y allí, despacito, como viendo el Cerro y la Fortaleza en el horizonte, se disponía a dormir. Cada día era una repetición del anterior, según me contó Guara en realidad Don Alfredo había comenzado a morir el día que partió de su Uruguay, el exilio lo mataba lentamente como una enfermedad incurable.

Más tarde, allá por abril de 1979 se fue para México, pero nunca encontró, hasta su regreso, la paz y la alegría que su corazón necesitaba[2].

Sus canciones se convirtieron en símbolo de la resistencia en las dos orillas del Plata, los estudiantes las cantábamos. Las suyas, las de Guarany, las de Cafrune, las de Viglietti, los Olimareños, Pagliaro, las murgas uruguayas, tantas canciones, tanta pasión, tanta sangre derramada, tanto compañero que se fue…

En julio de 1983 en el Estadio Obras, en la ciudad de Buenos Aires, Don Alfredo volvía a cantar, retornaba luego de su exilio y su primer paso era en nuestra Ciudad, con el retorno de la democracia.

¡Como podría olvidar ese día!, la entrada al estadio estaba repleta de jóvenes, de adultos, de viejos, nuevos y eternos militantes, uruguayos, argentinos, latinoamericanos, mi mujer -Rina- estaba embarazada de nuestro primer hijo –Juan Manuel- (nombre impuesto como condición prematrimonial); junto con un amigo, Osvaldo Martins Do Serro –que para entonces estaba separándose de su primer esposa, una uruguaya con la que estuvo radicado en Montevideo, hoy vuelto al país y ya con una nueva pareja –esta vez argentina- que habiéndonos conocido desde el jardín de infantes, se ha perdido por voluntad propia, esas cosas de elecciones que tiene la vida, ¿vio?; con él armamos un circulo con los brazos, tomados de las manos, la metimos dentro del circulo a Rina, mi mujer embarazada, y avanzamos entre la marea militante hasta nuestra ubicación en el lugar.

Y entonces sucedió, se puso todo oscuro, se escucharon las guitarras (de los Olimareños) Don Alfredo, impecable traje negro, corbata, su peinado a la gomina y con esa voz ronca, pero firme conteniendo la emoción dijo:

“"Queridos hermanos, queridos hermanos uruguayos, queridos hermanos argentinos, queridos hermanos quienes no sean uruguayos ni argentinos. La ausencia ha sido larga, el exilio es duro. Mi canción tiene una sola razón de ser y son ustedes, muchas gracias. Ojalá a partir de esta noche, ustedes me autoricen a seguir cantando en nombre de mi tierra"

Las guitarras aumentaron su volumen y su voz se clavo en los corazones con:

Becho toca el violín en la orquesta

Cara de chiquilín sin maestra

Y la orquesta no sirve no tiene

Mas que un solo violín que le duele.

...

Vida y muerte, violín, padre y madre

Canta el violín y becho es el aire

Ya no puede tocar en la orquesta

Porque amar y cantar eso cuesta.


Todos comprendimos, cantamos, acompañamos el sentimento del retorno, del amigo que regresó, del compañero, del hermano recuperado.

Luego, unos meses después, un 31 de marzo de 1984 el regreso a la patria, al querido “paisito”, su emotivo reencuentro con los orientales que amaba, hasta Don José (Artigas) habrá sonreído por la alegría del reencuentro, finalmente tras ocho años de exilio pisaba nuevamente su tierra,”…A la huella, primero, de José Artigas,y sacate el sombrero, cuando lo digas.”

Allí volvió a ser feliz, cantando, publicando su obra, creando nuevas canciones, pero las cicatrices del alma ya habían hecho su trabajo, impiadoso trabajo, y así el 17 de enero de 1989 por una peritonitis, según cuentan, en su amada Montevideo Don Alfredo Zitarrosa se integró al Comando Celestial[3], estoy seguro que ese día cuando lo vieron llegar y unían su nombre con el del gran caudillo oriental juntos, con la guitarra en mano, habrán cantado:

En mi país somos duros,

el futuro lo dirá.

Canta mi pueblo una canción de paz.

Detrás de cada puerta

está alerta mi pueblo,

y ya nadie podrá

silenciar su canción

y mañana también cantará.

En mi país somos duros,

el futuro lo dirá.



En mi país, qué tibieza

cuando empieza a amanecer.

Dice mi pueblo que puede leer

en su mano de obrero el destino

y que no hay adivino ni rey

que le pueda marcar el camino

que va a recorrer.

En mi país, qué tibieza

cuando empieza a amanecer.



En mi país brillará,

yo lo sé,

el sol del pueblo arderá

nuevamente, alumbrando mi tierra.





DON ALFREDO ZITARROSA

PRESENTE

AHORA Y SIEMPRE



[1]Los partidos tradicionales se alternaron en el poder (gobiernos blancos de 1959 a 1967 y colorados de 1967 a 1973) y se fraccionaron. La izquierda se unificó y surgió así el Frente Amplio en 1971. El gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972) funcionó ya dentro de esquemas autoritarios pues decretó la suspensión de las garantías individuales casi durante todo su mandato y, del otro lado, ciertos sectores de la izquierda con el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) a la cabeza, también descreyeron del sistema democrático impulsando la lucha armada, máxime tras el conocido “fraude electoral de 1971” por medio de la ley de lemas. El proceso de deterioro de las instituciones fue vivido dramáticamente por una sociedad que sólo con lentitud dejó de tener fe en ellas, y culminó con el Golpe de Estado que las Fuerzas Armadas protagonizaron el 27 de junio de 1973, disolviendo las cámaras legislativas y asumiendo, bajo la cobertura del presidente civil Juan María Bordaberry (1972-1976), la totalidad del poder público hasta febrero de 1985.Los 12 años de la dictadura militar estuvieron signados por la represión de todas las fuerzas políticas, particularmente dura con las de izquierda, por el encarcelamiento de todos los dirigentes sindicales y la prohibición de la actividad gremial a obreros y empleados, y por la expulsión de los funcionarios públicos, especialmente los docentes, sospechosos de cualquier inclinación izquierdista.




[2] Fragmento de “Desde el exilio” Zitarrosa/Naido Labrin - México - Managua febrero 1980.

(El texto presentado es transcripción fiel de como fue publicado en el inserto del disco Textos políticos, de 1980)

Aquí están nuevamente mis hijas a mi lado;

he colgado los cuadros, he juntado mis libros,

he conquistado el pan otra vez y he llorado

por cierto, tantas veces! mas también he vivido.



Todavía no han salido de mi tierra mis almas

ni han nacido los versos que escribiré algún día,

cuando el puño cerrado y el corazón en calma

rimen odio y amor con honor y alegría.


[3] Una de las mejores composiciones de Alfredo Zitarrosa dice : “ De golpe no estàs nada màs sucediò, borrachera fetal que tu muerte me deja”, en este enero parece que el cantor se despide con esta frase. Alfredo Zitarrosa Iribarne siempre me impresionò por el valor que imprimìa a sus canciones, se podrà decir que les impregnaba valor y hombrìa. Zitarrosa fue la voz del pueblo uruguayo, “ el cantor de la flor en la boca “, el juglar y guitarrero era ternura en sus temas. Fue un compositor de talla internacional, un rebelde natural, un hombre con mucha fuerza ciudadana. La muerte encontrò a Alfredo, pero no importa, el legado musical lo continuarà en el pensamiento de todos los que lo conocimos, esa voz “ la del trueno estrepitoso “, seguirà derramando ternura.

Alfredo Zitarrosa Iribarne : “ El futuro es nuestro “, como tù decìas… Fuente : UNO MAS UNO, periòdico mexicano. 31 de enero de 1989. Por Alfredo Arrieta Ortega.



* Presidente del IMEPU-Instituto por la Memoria del Pueblo

*Académico de Número del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano “Manuel Dorrego”

COMUNICADO DE PRENSA DE ASOCIACIÓN CODO A CODO



Mirta Praino Delegada de FBENG y Presidenta de laAsociacion CodoACodo, 
participo de la CENA DE LA F.B.E.N.G
FEDERACIÓN BONAERENSE DE ENTIDADES NO GUBERNAMENTALES-






...En el marco de una Cena de Miembros de Entidades de la Sociedad Civil, Mirta Praino en la CENA DE la FBENG- FEDERACION BONAERENSE DE ENTIDADES NO GUBERNAMENTALES-

en la misma se realizo la despedida de la presidencia de la FBENG del Ing Hector Fernandez y se le dio la bienvenida al cargo al flamante Presidente de la FBENG, Gustavo Tilli,




Presentación del nuevo Presidente de la FBENG, el Sr. GUSTAVO TILLI ya que el Ing HECTOR FERNANDEZ termina su exitosa gestion para pasar a Presidir la Confederacion Nacional de Entidades No Gubernamentales PRESENTACIÓN DE DELEGADOS DE LA PCIA DE BUENOS AIRES-



Fueron Presentados por el Ing, Fernandez cada uno de los Delegados y como despedida de su gestion a cada uno no solo le agradeció sino realizo una sintetis desde cuando fue tomada la deterninacion de nombrarlo Delegado y los fundamentos de cada designación.

El nuevo presidente agradecio al Ing Fernandez, heredar el Equipo de Delegados que desde hace años llevan adelante la FBENG con compromiso y responsabilidad. Hablo de seguir Profundizando el trabajo de la FBENG.y se presento un video desde los comienzos a la actualidad de la labor de la FBENG-


La Delegada Mirta Praino, junto al Presidente de la FBENG Gustavo Tilli.

Despedidas y bienvenidas, Cena, brindis, baile por medio, como todos los años fue una Cena con una impronta de profundizar la labor de la FBENG y de la CNENG en beneficio de las Entidades-


Equipo de Asociacion CodoACodo.

41 PERIODISTAS ASESINADOS EN 13 PAÍSES LATINOAMERICANOS

 En Argentina la envenenada es la información

Mientras que América Latina permanece como la región del mundo más peligrosa para los informadores con 40 víctimas en 2011, durante 3 decadas se intentó poner solución al problema
"pero el propósito de la protección fracasó siempre por la férrea oposición de los empresarios de los medios de comunicación que alegaron el absurdo de que cualquier resguardo para la vida de los reporteros significaba una…intervención estatal".

Justamente la corporación empresaria -propietaria de los medios de comunicación- que no sólo se opone a la posibilidad de resguardar la vida de los trabajadores de la noticia por considerarlo "intervencionismo estatal", sino que desde la formulación de las noticias tergiversa la información. Es una manera de destruir las defensas sociales, envenenar desde la superestructura ideológica al colectivo social.
El siguiente estudio realizado sobre 253 tapas de un conocido diario argentino, analizando la evolución año tras año, señalando claramente lo antes expresado: