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23 de septiembre de 2012

VOTO: DE LA LEY 13.010 CON EVITA AL SUFRAGIO OPTATIVO A LOS 16 AÑOS


Por Pablo Adrián Vázquez*


Una larga lucha posibilitó el ejerció del sufragio. De las elecciones en el Cabildo a los votos condicionados por la oligarquía porteña, pasando por las elecciones populares junto a las tacuaras alzadas de las montoneras reafirmando el liderazgo de los caudillos.

Caseros y Pavón mediante, el Patriciado prefirió la formalidad republicana con restricciones al derecho de votar. Con el tesón de Yrigoyen y la lucidez de Sáenz Peña se impulsó la ley homónima de voto secreto y obligatorio. Nuevos actores participaron de la comunidad política, contando con el rechazo de los factores de poder expresado en el golpe del ‘30.

El Peronismo orientó un modelo de inclusión social, que sentó las bases para la integración cívica de las mujeres. Con una tradición de sufragistas liberales, socialistas y radicales, más impulsos de leyes como las de Alfredo Palacios y Mario Bravo, se encuentra en Perón, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, la idea de impulsar igualdad en sus derechos laborales y cívicos.

Para ello creó la División del Trabajo y Asistencia de la Mujer, el estudio de las condiciones laborales de las mujeres para proyectar el Estatuto de Trabajo Femenino, y mantuvo reuniones con la comisión Pro Sufragio Femenino.

Como presidente reafirmó que las mujeres tuviese los mismos derechos que los varones, a lo que se sumó la voluntad de Evita para concretarlo. Ella, desde reuniones y alocuciones radiales, más su firme decisión, permitió sancionar y promulgar la Ley 13.010 en 1947, lograr el empadronamiento de las mujeres, crear el Partido Peronista Femenino en 1949, y promover la participación femenina en las elecciones de 1951.

Votaron por primera vez las mujeres de todo el país: fueron 3.816.654 sufragios y 2.441.558 apoyaron la fórmula Perón - Quijano. 23 diputadas y 6 senadoras ocuparon sus bancas en 1952.

Hoy el debate es por la posibilidad que a los 16 años se pueda votar. Y las voces alzadas en contra resuenan con el eco de aquellos rivadavianos que negaban el derecho al voto a los trabajadores en la Constitución de 1826, de los liberales contra los sectores medios en durante el Régimen, y de la oposición política y mediática contra la iniciativa peronista del voto femenino.

Frente a la proclamación formal de derechos, cuando un gobierno nacional y popular busca efectivizarlo, los reparos son siempre iguales y las excusas calcadas. Sólo con el ejercicio democrático del voto y la conciencia de avanzar en nuevos derechos se puede conquistar una verdadera república con base popular.


* Politólogo; Docente UNLZ y UCES; Miembro del Instituto Nacional Eva Perón, Rosas y Manuel Dorrego
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