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2 de septiembre de 2012

ARGENTINA, UN LARGOMETRAJE PLURAL

*Por Jorge Giles

La construcción del Polo Audiovisual y Cinematográfico anunciado por la Presidenta, es un homenaje a la Cultura.
Dicho así, con mayúscula y sin aditamentos.
Participarán todos los que quieran.
Nacionales y populares, opositores eternos y ocasionales y porqué no, trogloditas de baja estofa.

Como esos que llenaron las redes sociales con sus comentarios burlones, carne de Clarín y La Nación en su versión punto com., prefiriendo sentirse actores de reparto de “El planeta de los simios”, antes que protagonistas de “Un lugar en el mundo” o “El secreto de sus ojos”. 
Ojala entiendan que el odio y la crispación que portan, les marchita y embrutece el alma.
Y es una pena ver gente así.

El anuncio presidencial favorece el empleo, la producción, las exportaciones, el arte, los artistas y los mil oficios que los rodean y sostienen.
Somos el cuarto país productor y exportador de contenidos audiovisuales y formatos televisivos después de Inglaterra, Estados Unidos y Holanda; contamos con una matricula de estudiantes de cine de 14 mil jóvenes; con 50.000 puestos de trabajo anuales; con un promedio de 60 largometrajes de ficción, más 40 documentales y un número ilimitado de cortometrajes; nos destacamos por la multiplicidad y variedad de servicios de producción, de publicidad y ficciones para TV; exportamos desde el 2009, aproximadamente, unas 40 mil horas de programación de TV anuales a 80 países de América Latina, de Europa, China, Corea, Medio Oriente y los Estados Unidos.

Esto también somos los argentinos.
Somos lo que hacemos y lo que soñamos.
Pero quizá este anuncio nos brinde otras pistas para entender mejor el país que hoy somos.
Los argentinos tendremos de aquí en más, un domicilio particular y colectivo en la Isla Demarchi, para soñar y expresarnos audiovisualmente en nuestras propias lenguas, mostrando lo que somos como pueblo, compartiendo nuestra historia, sus fiestas y sus luchas, su identidad nacional y su diversidad cultural.

Hay una Ley de Medios, hay un Polo de producción y hay un Estado presente para las mayorías y las minorías.
Esa es una pista.
La otra es la decisión de poner a la producción artística en el podio de la industria, con sus beneficios y su protección necesaria.
Que el maquillaje estético quede sólo para la actuación, en un país industrializado que sigue creciendo en medio de la tempestad mundial.
La tercera pista es la creatividad. Indispensable para este siglo.
La cuarta pista es el público argentino.
Un pueblo protagonista de este cambio histórico, sólo es espectador cuando está en una sala de cine o de teatro.
Y eso también es parte sustancial de este largometraje donde participamos todos. 





*Publicado en: El Argentino, jueves 14 de agosto de 2012
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