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4 de diciembre de 2011

LA COCINA DE LA LEY


El proceso de incidencia en la elaboración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en Argentina


Presentamos la versión PDF del libro de Néstor Busso y Diego Jaimes (compiladores)

*Por Daniel Di Giacinti
La lucha contra la colonización cultural que anunció reiteradamente nuestra presidenta nos estimula a analizar cómo el peronismo puede acompañar y promover una forma de participación política diferenciada de los sofismas liberales que le permita delinear una alternativa revolucionaria.


Agradecemos especialmente a Pedro Lanteri,
director de la Voz de las Madres (AM 530).



La Cocina de la ley nos revela el largo recorrido realizado por las personas y agrupaciones políticas que participaron del proceso que culminó con la sanción legislativa de la ley 26.552. Un relato que nos describe el esfuerzo de un diversificado conjunto de sectores populares, que rescatan las formas participativas que el peronismo motorizó a través de su larga historia de luchas.


Fue evidente el esfuerzo permanente de Juan Perón por construir una forma de participación diferenciada en el ciudadano argentino. En el primer gobierno lanzó junto con el Segundo Plan Quinquenal en el año 1952 las Organizaciones Libres del Pueblo, y en su tercer gobierno mientras luchaba contra su propia vida que se extinguía, propuso una Reforma Constitucional con un basamento de participación popular en el Consejo para el Proyecto Nacional. Conjuntamente presentó como actualización doctrinaria de ese momento El Modelo Argentino donde convocaba a su pueblo a definir y crear una identidad social común para construir la comunidad soñada por todos.

Perón planteaba que la liberación nacional dependía de la maduración cultural del pueblo en función de lograr crecientes grados de solidaridades comunitarias: primero a nivel social y luego nacional.
El aspecto más revolucionario de su propuesta fue la forma de lograr una identidad fuera de las ideologías abstractas que hasta ese momento habían reglado la normas de convivencia política donde una clase ilustrada o profesional resolvía los problemas políticos de la comunidad, y el pueblo podía con su elección (cuando se le era otorgada) propiciar el camino adecuado.

Perón había comprendido que la revolución de los medios de información masiva así como la evolución tecnológica, imponía un cambio sustancial en los grados de complejidad de las relaciones culturales así como un crecimiento geométrico de los eventos y conflictos de las comunidades sumado a un aceleramiento de los procesos socio-políticos.

La maduración colectiva de la comunidad si quería seguir brindando una respuesta adecuada a la conflictividad creciente no podría ya sustentarse con la actividad política propuesta por el liberalismo o el marxismo dogmático. Si los pueblos querían liberase deberían encontrar una forma de participación distinta que permitiera a la comunidad madurar culturalmente a la misma velocidad que la evolución de los acontecimientos político-culturales imponía.


Era evidente que circunscribir la participación popular solamente a la elección de representantes acotaba esta actividad ciudadana promoviendo un hombre que cada día miraría mas hacia sí mismo y se aislaría de la complejidad palpitante de la realidad.

Suplantando las lógicas acciones solidarias hacia su comunidad por un materialismo competitivo que elevaría sus aristas hedonistas este camino promovería una suicida carrera hacia un individualismo creciente que enfrentaría a los hombres con sus hermanos y a unas naciones contra otras.
Este proceso también condenaría a las Instituciones políticas a una burocratización e inmovilidad que provocaría su caída en el consenso común, con su incierta consecuencia: la falta de autoridad y por ende de poder.

Hoy ante la crisis financiera mundial es evidente el rechazo de la comunidades a las Instituciones políticas que se han quedado huérfanas de decisión y poder para enfrentar a las corporaciones económicas internacionales. Estas sí han logrado mantener una sofisticación adecuada de sus estructuras con la formación acelerada de sus cuadros de conducción, para seguir a la evolución cultural en defensa de sus intereses privados.

Para lograr una maduración similar en las Comunidades el principal problema residía en romper la relación vertical y unidireccional existente entre las dirigencias y los pueblos. Los Estados se transformaron en protagonistas únicos, mientras los pueblos eran espectadores lejanos de los acontecimientos.

Esta relación se sostenía en base a una identidad de tipo ideológica o filosófica abstracta y predefinida tomada por las dirigencias que eran las que decidían por el pueblo. Situación lógica de las épocas donde las masas se caracterizaban por su falta de información e incultura.

Perón desarrollaría un sistema de identidad política distinto que permitiría el libre albedrío ciudadano en la creación y elaboración de las normas que regirían y transformarían a su comunidad, manteniendo una identidad común con características firmes y diferenciadas.

Propondría la organización política de la comunidad para que juntos, dirigentes y pueblo fueran conformando en una acción creativa permanente la nación donde desearan vivir. No habría ideologías preelaboradas ni objetivos abstractos a alcanzar. La identidad ideológica de esa lucha sería también una construcción permanente que dejaba las teorizaciones como síntesis de esa praxis contínua y como una consecuencia de la acción transformadora de esa experiencia comunitaria.

Para ordenar el proceso y poder institucionalizarlo orgánicamente decidió brindarle una identidad ideológica a través de principios que permitirían un visión común sobre la realidad así como también una tabla de valores aplicada a la acción política.

Un pueblo con principios doctrinarios afines tendría una visión común sobre la realidad y sus problemáticas, lo que lo llevaría a tener una unidad conceptual y una identidad común en un proceso de autodeterminación comunitaria. Esta identidad tendría una diversidad amplia para respetar los distintos acentos de los distintos sectores sociales que la conforman, pero ese conjunto se movería como un bloque unido con valores diferenciados y propios que permitirían un rumbo definido y una acción liberadora.

La identidad ideológica del peronismo se manifestaría entonces como una construcción común y permanente en un proceso de transformación donde pueblo y dirigentes tendrían una misma valoración sobre los procesos políticos. Esta valoración fue sintetizada por el Gral. Perón el 17 de octubre de 1950 en Las 20 Verdades Peronistas.

La lucha revolucionaria del peronismo se concentró en brindar a su pueblo esa visión común, para generar un subconciente colectivo que se transforme en el reaseguro de la liberación nacional. Toda la acción del gobierno peronista, sus logros, sus fiestas, sus emprendimientos, eran utilizados para reafirmar lo principios doctrinarios sintetizados en las tres banderas del justicialismo: justicia social, independencia económica y soberanía política.

Este adoctrinamiento popular es lo que permitiría la participación ampliada que el gobierno justicialista promovió desde el gobierno. Su forma de hacer política tendrá expresiones diferenciadas con una movilización popular que no era instigada como en los viejos partidos políticos de la democracia liberal solamente ante los eventos comiciales, sino que se mantenía en términos crecientes y masivos acompañando todas las acciones de gobierno.




A las clásicas convocatorias populares del 1 de mayo y el 17 de octubre se sumarían los acontecimientos políticos como la nacionalización de los ferrocarriles, la reforma constitucional, la declaración de la independencia económica, el lanzamiento de sus planes quinquenales así como también las inauguraciones de las grandes obras de la Fundación Eva Perón.

Esta profundización democrática además ampliaría por tres el padrón electoral incorporando a la mujer, los territorios nacionales y los suboficiales del ejército. Incorporaría además a la mujer en la acción política incluyéndola en las legislaturas al igual que los obreros. La argentina viviría una verdadera conmoción política que grabaría en la mística popular la movilización permanente y la participación activa como ejes fundamentales de la política de liberación.


A pesar de esto el adoctrinamiento popular justicialista no pudo proyectarse en acciones institucionales que permitieran el comienzo de un proceso de autodeterminación comunitaria para definir un nuevo Modelo de país. Lamentablemente la propuesta de Perón no fue comprendida ni en los 50 ni en los 70.

Sin embargo el Hombre Nuevo que anunció se iría afirmando con el correr de los años ante la explosión de los medios de comunicación de masas, que multiplicaron su capacidad informativa geométricamente, sumando a ello la extraordinaria revolución cultural de Internet, con su interconectividad planetaria instantánea.

Hoy es absolutamente natural ver la participación popular en decisiones políticas que van desde la formulación de alternativas económicas hasta el abordaje de cuestiones de política exterior, o los proyectos de reformas constitucionales nacionales o provinciales.

Hoy, los pueblos naturalmente van superando las formas de participación política, acentuando el agotamiento de las estructuras participativas demoliberales.

El sentido orgánico institucional para la participación comunitaria, que estaba ausente durante los inicios del peronismo, es en el presente una evidencia que presiona sobre las derruidas estructuras del demoliberalismo. La democracia burguesa no sabe cómo enfrentar la enorme ansia participativa de los pueblos. Al no encontrar un cauce ordenado a sus nuevas potencialidades, los pueblos expresan su impotencia con un repudio sobre las corroídas dirigencias partidocráticas del liberalismo, que se hunden en un descrédito generalizado.

El extraordinario crecimiento de las redes sociales de Internet demuestra la necesidad del hombre de verse reflejado en algún ámbito orgánico institucional donde pueda sentirse expresado, más allá del papel consumista al que lo condena el Estado fáustico demoliberal. A las acciones de participación masiva, como plebiscitos y referéndums, se han sumado las herramientas de medición de opinión, que permiten evaluar los consensos comunitarios.

La visión valorativa sobre la realidad en común del pueblo es lo que permite al peronismo ampliar los marcos de participación masiva en cada una de las acciones de transformación política que encara. Es una actitud revolucionaria que se enfrenta con la acción política de la democracia liberal que promueve el individualismo egoísta del capitalismo donde el ciudadano vota y consume encerrado en una actitud competitiva y hedonista. Este enfrentamiento de carácter cultural es la madre de todas las batallas.


No basta solamente con un buen gobierno (como el que tenemos) para ir consolidando las estructuras políticas que rompan el entramado de intereses de las corporaciones neoliberales que buscan nuestra colonización. Es necesario promover una nueva actitud ciudadana que trascienda la elección de representantes y se comprometa con la definición de políticas de vayan brindando una nueva identidad a nuestro pueblo.

Esta nueva etapa histórica del peronismo está signada por la actitud de un grupo de patriotas que pateó el tablero de la administración sumisa que le venía ofreciendo el establishment corporativo para jugar a la democracia en un marco de dependencia colonial. Su actitud valiente y decidida frente a las fuerzas de la dependencia comenzó a abrir los espacios políticos donde las fuerzas populares pueden desplegar sus nuevas experiencias participativas.

El esfuerzo de los compañeros que llevaron adelante la lucha por la Ley de Medios, demostró que ese basamento subcociente y revolucionario del pueblo argentino sólo necesita de estímulos y esfuerzos para ponerse en marcha y transformarse en una herramienta poderosa contra el colonialismo cultural que nos somete.

La democracia popular que queremos construir debe ser congruente con las potencialidades actuales de participación. Si queremos que el Estado tenga la autoridad necesaria para generar un poder revolucionario que nos libere, se debe democratizar la toma de decisiones políticas, para que sean realizadas por el conjunto de la comunidad y no sólo por sus dirigentes.

Será en esa búsqueda que el pueblo y el Movimiento Nacional podrán reactualizar las herramientas que el Líder dejó como herencia, para articular la nueva democracia popular que permitirá nuestra liberación definitiva.

Porque Perón estaba convencido de que hay un fatalismo histórico en el futuro de la Argentina. Un destino marcado por la inquebrantable voluntad de su pueblo y su historia, escrita con el deseo, la voluntad y la heroicidad de nuestros mártires, que nos alumbran el camino.


Gentileza de: Fundación Villa Manuelita

INVISIBLES TEVÉ EN EL AIRE!!!



El eje "Urbanización" del Segmento "Encuesta villera". Se emitió en el segundo programa de Invisibles TeVé que va por Urbana TV, canal 5 de aire de la villa 31 y 31 bis, todos los miércoles a las 20 hs.



Gentileza de: Demian Konfino

HUMOR INTELIGENTE

Estrenamos este nuevo segmento, a través de las coloridas viñetas de nuestro nuevo colaborador, el humorista gráfico cordobés Angonoa....por que "Nada Grande se Puede Hacer con la Tristeza"


OBAMA IMPERATOR



*Por Juan Gelman

No sabe todavía si volverá a ser presidente de su país, lo que no le quita ganas de aspirar al cargo de emperador del mundo. Durante su reciente gira asiática, Obama anunció en Canberra la llegada de 2500 marines que se estacionarán en una base australiana y declaró que "EE.UU. está aquí para quedarse" ( www.abc.net.au , 17-11-11). Disipa cualquier duda acerca del sentido de la medida y de la frase, la que pronunciara en la reunión cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (CEAP) realizada en Honolulu: advirtió a China que "debe respetar las reglas" (www.washingtonpost.com , 12-11-11). ¿Cuáles reglas? Las que Washington dicta, desde luego.

Obama subrayó que EE.UU. se propone ampliar su papel en la región. Así como es casi Europa gracias a la OTAN, la Casa Blanca ahora proclama que pertenece al Pacífico y que, en consecuencia, le son propios todos los asuntos y problemas de los países que ese océano baña. El mensaje dirigido a Pekín es claro: China debe olvidar que las cuestiones de naturaleza regional con sus vecinos se arreglen mediante negociaciones bilaterales. EE.UU. llegó para quedarse. Con el mismo argumento, China podrá esgrimir la pretensión de inmiscuirse en los problemas de todos los países que el Pacífico toca del lado de enfrente, EE.UU. incluido.

Hay situaciones conflictivas en la región: China reclama su soberanía sobre Taiwán, China y Taiwán demandan por separado el dominio de las islas Senkaku de Japón, pero la más irritada es la que gira en torno de las islas del Mar de la China Meridional, en particular las de Paracelso y Spratly, tradicionalmente de pertenencia china. Filipina, Taiwán, Malasia, Brunei, Indonesia y Vietnam exigen a Pekín sectores de la zona, y esto se debate en el seno de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés), su marco natural.

Obama insistió en que el tema se instalara en la reunión cumbre del CEAP y le fue mal. El ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia, Marty Natalegawa, señaló -a pesar de la posición demandante de su país en la materia- que la Asean había establecido lineamientos para un código de conducta marítima en la región que China había firmado a comienzos de este año. Y le marcó un parte aguas al mandatario estadounidense: "La Asean cuenta ahora con un panorama y un enfoque meridianos. Los países de la Asean no van a permitir que la región del sudeste asiático se convierta en una arena de competición para países que se consideran a sí mismos grandes potencias, cualesquiera fueren y cuando se les ocurriere. Nos proponemos establecer un código de conducta claro (para el Mar de la China Meridional) a fin de que las preocupaciones de los países que no pertenecen al sudeste asiático se reflejen en función de los intereses nacionales de los países de la Asean". ( //articles.economictimes.indiatimes.com , 16-11-11). Conceptos netos, muy netos.

Cabría pensar que, después del Medio Oriente, le tocaba el turno al Lejano para extender la guerra, pero hay algo más que casa perfectamente con la voluntad imperial de Washington, que acompañan socios como el sultán de Brunei: el petróleo y el gas natural que se han descubierto ya en esas aguas ( www.globalsecurity.org , 7-11-11). Según estimaciones recientes, entre lo encontrado y lo por encontrar, esas reservas irían de los 28.000 millones a los 213.000 millones de barriles. Si se toma en consideración que, según la Agencia Internacional de Energía de la OCDE, el consumo mundial de oro negro alcanzará este año unos 90 millones de barriles diarios, es decir, alrededor de 32.850 millones en el 2011, se advierte que bajo ese mar hay petróleo para rato. Y Washington y la Exxon, entre otras, piensan que no tiene por qué ser de Pekín.

La técnica de desestabilización que EE.UU. suele aplicar, en este caso sería un arma de dos filos. China es casi el único cliente de los bonos del Tesoro, es decir, de la deuda estadounidense que hoy se eleva a 15 billones de dólares. ¿Y si Pekín dejara de comprarla y se perdiera la confianza en el dólar? Para el economista Richard Maybury, la desconfianza en el billete verde conduciría a su venta indiscriminada en todo el mundo, caería su valor de cambio, produciría una brutal inflación en EE.UU. y desembocaría en un caos económico generalizado (//webcache.googleusercontente.com , 8-9-11) que también perjudicaría a China. Sería un fenómeno de mutua destrucción.

Algunos funcionarios y políticos demócratas preconizan la guerra comercial contra el país asiático, distraídos como están de la fuerza del nacionalismo chino que hasta la conducción del partido comunista teme. El Instituto Sipri de Estocolmo lo registró en un informe: "El sentimiento nacionalista generalizado, así como la crítica a los dirigentes chinos por ceder a las exigencias internacionales, se manifiesta de manera incesante en Internet. La mayoría de las decisiones en política exterior se adoptan con poco miramiento a la opinión pública y los funcionarios chinos son conscientes de que esa insatisfacción aumentaría el cuestionamiento a la capacidad de gobernar del partido. Lo cual puede cohibir la acción de los dirigentes en las crisis internacionales, particularmente si EE.UU. o Japón están involucrados"(//books.sipri.org , septiembre 2010). Si Pekín acepta las demandas de EE.UU. respecto del Mar de la China Meridional, sobrevendría una repercusión interna capaz de crearle una grave inestabilidad. Si no las acepta, EE.UU. padecería las represalias mencionadas. Para EE.UU. y China, la calle de impedirse la mutua destrucción tiene dos sentidos.

Publicado en: Pág. 12
Gentileza de: Red Latina Sin Fronteras


EL INSTITUTO DORREGO, SUS OBJETORES Y LA NECESIDAD DE LA CONSTRUCCIÓN DE RELATOS HISTÓRICOS PLURALISTAS Y DEMOCRÁTICOS

*Por Dr. Alberto Lettieri

Un conjunto de historiadores profesionales han salido a proclamar enfáticamente su critica a la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, haciendo circular una declaración engañosa que reitera su tradicional divorcio con el campo popular, y su propia pretensión de ejercicio de un manejo corporativo y sesgado en términos ideológicos de la producción y divulgación del saber histórico.

Los quisquillosos signatarios de la declaración objetan ciertas características del novel instituto, presentándose a si mimos como vestales impolutas, alejadas de toda pasión e interés humano. De este modo, objetan el “absoluto desconocimiento” y la “desvalorización prejuiciosa” que el texto fundacional del Instituto Dorrego manifestaría respecto de la “amplia producción historiográfica que se realiza en el marco de las instituciones científicas del país” –es decir, desconoce el pedestal en que los firmantes de la nota ubican a su propia producción-, afirman que con “todo el peso del Estado, el Instituto se crea para promover un discurso oficial sobre el pasado”, y que, a través de su decisión, el “gobierno nacional revela su voluntad por imponer una forma de hacer historia que responda a una sola perspectiva”. Nótese que los criterios sobre los que se fundamenta la crítica son puramente valorativos, pretendiendo descalificar el punto de vista del adversario en virtud de su pretensión de hablar a nombre de una supuesta “objetividad científica”.

Tanta ignorancia parece destilar el gobierno nacional a ojos vista de estos historiadores profesionales, que llegan a afirmar que la iniciativa “desconoce así no solamente cómo funciona esta disciplina científica, sino también un principio crucial para una sociedad democrática: la vigencia de una pluralidad de interpretaciones sobre su pasado”. De este modo, ignorancia, autoritarismo, “maniqueismo”, serian las características un gobierno nacional empeñado en avasallar las instituciones democráticas.

La operación discursiva es burda y recurrente en este grupo, pero absolutamente deficiente:

1) En primer lugar, desconoce que la decisión del gobierno nacional de dar la posibilidad de expresarse a un conjunto de perspectivas silenciadas durante largos tramos de nuestra historia, constituye un acto de rigurosa justicia, ya que la creación del Instituto Dorrego no implica la clausura de los preexistentes, ni el silenciamiento de los firmantes;

2) Silencia el terrible control ideológico y social ejercido por los signatarios de la solicitada en los marcos institucionales donde se desempeñan o desempeñaron, elaborando un proyecto de supuesta refundación de las ciencias sociales y humanas a partir de 1983, sobre la base de: a) un relato histórico que pretendió excluir al peronismo del campo académico, privilegiando casi con exclusividad las investigaciones desarrolladas en un marco temporal que concluía en 1930, b) reemplazando la producción histórica basada en el compromiso social y la divulgación por un pretendido saber académico endogámico que reemplazaba los grandes relatos por los estudios micro, y a la difusión por el saber orientado a los miembros de la corporación;

3) la descalificación del proyecto oficial, que posibilitaría el ejercicio de una “forma perimida de hacer historia”, no solo expresa un autoritarismo explicito –al negar al otro su derecho de pensar o producir según sus propios puntos de vista- sino que también oculta que, tras su pretendido perfil profesional y académico, los relatos de los objetores que, a través de su obra, retoman con nuevas herramientas teóricas el viejo relato del liberalismo aristocratizante y dependiente, generando una cruzada antipopular sobre la base de una alianza de intereses que se advierte con claridad tanto pasando revista al listado de signatarios.

Efectivamente, la construcción de una sociedad democrática requiere de una ciencia democrática, tanto en la diversidad de perspectivas, cuanto en la importancia que se asigna a la sociedad como motivador y destinatario de los aportes de los investigadores.

Negarle al otro el derecho a expresarse, objetando el carácter “perimido” de su propuesta, la supuesta ignorancia y autoritarismo de un gobierno nacional plebiscitado por el 54% de la población o el monopolio de los especialistas y simultáneamente presentarse como pluralistas y democráticos demuestra una vez mas el autoritarismo, la miopía social y una soberbia característica de sectores cuyo emparentamiento intelectual con el iluminismo y las practicas corporativas –“todo para el pueblo pero sin el pueblo” era su lema- resulta demasiado pronunciado para poder ser disimulado con declaraciones huecas y descalificatorias.


*Prof. Titular Regular UBA
Investigador Independiente Conicet

SIMILITUDES Y DIFERENCIAS DE LAS ESTRUCTURAS DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA DEL PRIMER PERONISMO Y DEL CHAVISMO


(Ida & Vuelta) Los días 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre, se desarrollaron en la Universidad Nacional de Mar del Plata las Primeras Jornadas Internacionales: Sociedad, Estado y Universidad, allí estuvo presente uno de nuestros colaboradores, el Lic. Pablo A. Vazquez, quien presentó la siguiente ponencia en la Mesa 2, relativa a las luchas políticas, movimientos sociales y formas de participación ciudadana en América Latina:


*Por Lic. Pablo A. Vazquez


En el origen del primer peronismo se impulsó a la Unidad Básica como organismo primario del partido, encargado de toda la actividad del mismo, en contacto directo con los afiliados y con la comunidad toda. Dicha estructura se mantuvo funcionando hasta nuestros días, a pesar de las proscripciones y enfrentamientos internos, sirviendo como modelo de organización para el trabajo barrial a otras fuerzas políticas.

En el actual proceso político en Venezuela liderado por el presidente constitucional Hugo Chávez Frías, se plantearon reordenamientos políticos donde se impulsó a los Centros Bolivarianos y a las Unidades de Batalla Electoral que desarrollan tareas con muchos puntos de contacto con las unidades básicas peronistas.

A través del análisis de las publicaciones oficiales del Partido Peronista y del Partido Justicialista, como de las publicaciones del Movimiento V República y del Partido Socialista Unido de Venezuela busco caracterizar el perfil ideológico y orgánico de ambas estructuras, que se corresponden con sendos movimientos nacionales, a fin de encontrar afinidades y diferencias en los mismos.

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La constitución del Partido Peronista

Esta deparó la consolidación del grupo dominante independiente pero, a medida que avanzaron los logros políticos y el peso electoral, con una fuerte presencia bonaerense que respondía al gobernador. Nada amenazó la dominación partidaria ya que la rebeldía de Cipriano Reyes fue cada vez más reducida, aunque la reacción contra ella fuera desmedida. En 1947, al salir de su casa en La Plata, se produjo un atentado que le causó heridas serias y ocasionó la muerte a su chofer. También Gay fue condicionado por pertenecer al grupo Reyes y por su proximidad con el sindicalista norteamericano Serafino Romualdi, a dar un paso al costado en la conducción de la CGT. La vieja guardia sindical dio paso a quienes tuvieron adhesión plena no sólo al proyecto de Perón sino a formar parte del Movimiento.

El partido se estructuró como un partido burocrático de masas, superando el esquema de partidos de elite del patriciado, dando que surgió en el contexto de keynesianismo y “al calor de las luchas sociales, es decir, los actores políticos que se constituyeron a partir de la clase trabajadora. Como su objetivo no era simplemente ganar el juego sino transformarlo, requerían antes que nada organizar a sus miembros, “afiliándolos” al partido. La afiliación implica un compromiso del individuo con su organización, manifiesta su adhesión profunda con el programa y lo compromete a financiarlo con su aporte monetario. El partido obrero buscaba así no sólo obtener votos sino también sumar voluntades a una causa que excedía concretes las elecciones. Para ello, constituyó una serie de organizaciones sociales que se encargaban de difundir su ideología y funcionar como instrumentos de integración, tales como bibliotecas populares, centros recreativos, clubes deportivos o medios de prensa (…) y se constituían en algo así como una “subcultura política” fuerte, sólida y compacta, altamente cohesionada”.[1]

Esas estructuras de base de los partidos burocráticos de masa se engloban en la Sección, “que constituye la parte estructural de un todo al cual se halla estrechamente vinculado. Es por ello un elemento de base cuya articulación es menos descentralizada y autónoma que la del comité, del cual se diferencia netamente tanto por su forma estructural como por su dinámica funcional”. La Sección se caracteriza por ser “un grupo amplio: abierto a la participación; de característica democrática; designados por elección; de acción permanente; actividad inclinada a la formación cívica; roles jerárquicos específicos; jurisdicción territorial local (restringida) y propia de “partidos de integración social, inclusivos, populares o de masas”.[2]

En el peronismo ese rol lo cumplió, y lo cumple, la Unidad Básica. La misma se definió en la Carta Orgánica Nacional como: “Art. 13. - Las Unidades Básicas constituyen los organismos primarios del Partido. Las habrá de dos tipos: Unidades Básicas Gremiales y Unidades Básicas Ordinarias, siendo las únicas diferencias entre ellas, que los afiliados inscriptos en las primeras deben tener la misma profesión, oficio o actividad de trabajo. Art. 14. – Cuando un mínimo de 50 afiliados, que se encuentren domiciliados en la misma jurisdicción (…) se agrupen con el objeto de constituir una U. B. (Gremial u Ordinaria) deberá ser reconocida y oficializada como tal (…) Art. 15. – Las U. B. tiene como función esencial recibir en primer grado la afiliación partidaria (…) Es también función primordial efectuar obra de proselitismo para lo que se podrán organizar centros culturales y de asistencia social, con conocimiento y aprobación de la autoridad superior inmediata”.[3]

[1] Abal Medina (h), Juan (2004). La muerte y la resurrección de la representación política. Bs. As: Fondo de Cultura Económica, pps. 73 - 74.

[2] Melo, Artemio Luis (1983). Compendio de Ciencia Política, Tomo II, Institucionalización y dinámica política. Bs. As: Depalma, pps. 296 – 298.

[3]Partido Peronista (1948). Doctrina Peronista. Bs. As: s/e, XLVI – XLVII. Un mayor detalle de las actividades de las U. B se hallará en Consejo Superior Ejecutivo del Partido Peronista (1948). Manual del Peronista. Bs. As: s/e, pps 138 – 146;Perón, Juan D, (estudio preliminar de Pablo Vázquez) (2009). Manual del Peronista, De la Fundación del Partido hasta la lucha contra los gorilas. 1948 – 1970. Bs. As: Fabro. El estudio de su funcionamiento interactuando en la comunidad política de su época se estudió en Quiroga, Nicolás (2010). La dimensión local del Partido Peronista. Las unidades básicas durante el primer peronismo. Tésis de Doctorado en Historia. Mar del Plata: Facultad de Humanidades de la UNMDP.

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Chavismo: Origen y estructuración partidaria


El origen del chavismo puede situarse el 4 de febrero de 1992, cuando se impulsó un golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez por el teniente coronel Hugo Chávez Frías. Al fracasar el propio Chávez apareció en la televisión asumiendo la responsabilidad y pidiendo a sus seguidores que se rindieran. Luego fue encarcelado en el cuartel San Carlos, al norte de Caracas, y luego en la cárcel de San Francisco de Yare, recibiendo un constante apoyo. A los dos años es excarcelado y dado de baja del Ejército, dando a Chávez la oportunidad de difundir sus ideas y luchar contra el bipartidismo de Acción Democrática y COPEI, la corrupción y la pobreza. Pero los factores que impulsaron su desarrollo ya venían gestándose en Venezuela desde principios de los años ochenta. El "paquete" de medidas económicas neoliberales del FMI aprobadas por el Presidente Carlos Andrés Pérez, la devaluación del bolívar, los procesos de privatización, la creciente pobreza, el desempleo, el desabastecimiento, entre otros, llevaron a la revuelta popular de febrero de 1989.

El Movimiento V República o MVR fue fundado por Hugo Chávez en 1996. Fue el partido más votado del país desde 1998 hasta el 2006, año en que fue disuelto para integrarse al PSUV. En las últimas elecciones en las que participó obtuvo 4.822.175 votos (41,66%). Su ideología se basó en los ideales de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora, el bolivarianismo con elementos humanistas, socialistas, indigenístas, y nacionalistas a favor de la democracia participativa. Desde el año 1999, donde comienza una nueva etapa política denominada como la Revolución Bolivariana, el MVR fue la mayor fuerza política del país, logrando superar a los otrora poderosos partidos tradicionales (Acción Democrática y Copei) por una gran diferencia en votos.

De los Círculos Bolivarianos se pasó a estructurar en el 2004 las Unidad de Batalla Electoral, para las elecciones. siendo ésta: “la organización de base de todas las fuerzas bolivarianas para implementar la estrategia electoral en la comunidad, que opera en una Zona de Batalla Electoral (Zbe) entendida como un área geográfica variable delimitada en tono al centro de votación. Se integran a la UBE todos factores bolivarianos (Misiones, Partidos Políticos y Movimientos Sociales, Frentes Estudiantiles y Juveniles, Organizaciones Comunitarias, Campisanas, Mujeres, Profesionales y Técnicos, Trabajadores, Organizaciones Religiosas, etc.) que hagan vida dentro de la Zona de Batalla Electoral. La selección de los miembros de la UBE, que serán como máximo 20, debe hacerse en base a la calidad y características personales de sus integrantes. Dicha selección se hará entre los distintos factores bolivarianos quienes a su vez conformarán una directiva. Dirigirá la UBE un coordinador, el cual se elige democráticamente entre sus miembros. La UBE se crea asociada a un Centro de Votación, como una estructura diferente a la del CNE y a los testigos electorales. Es el principal eslabón del Comando Maisanta a nivel del centro de votación”.[1]

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) es donde se fusionaron algunas de las fuerzas políticas y sociales que apoyan a la Revolución Bolivariana impulsada por el presidente Hugo Chávez.[] Aceptaron la fusión el Movimiento Quinta República[], el Movimiento Electoral del Pueblo[] el Movimiento Independiente Ganamos Todos,[] Unidad Popular Venezolana[,] el Movimiento Tupamaro[] Independientes por la comunidad Nacional[ ]y la Liga Socialista,[] entre otros. Patria Para Todos,[] Por la Democracia Social[ ]y el Partido Comunista de Venezuela[] se negaron a ingresar inmediatamente al PSUV aduciendo diversas razones. Posteriormente Chávez buscó fortalecer la naciente organización política me diante un llamado a las bases para que se inscribieran como aspirantes a militantes del Partido Socialista Unido, inscripción que se inició el 29 de abril[] y finalizó el 10 de junio de 2007[].

Aquellos sectores que ahora militan en el PSUV reconocen el proceso chavista en sus fortalezas y debilidades. “Empezé a militar en el Movimiento Al Socialismo (MAS), después de las primeras elecciones de Chávez, en1998. El proyecto de Chávez se plasma en la Constituyente: En el pueblo se localiza la única titularidad del poder constituyente. El sujeto del poder constituyente es el pueblo, su único titular, con base en la fuente de la legitimidad ampliamente predominante en nuestros días, la legitimidad democrática sustentada en el principio de la soberanía popular. La formación doctrinaria y la ideología del chavismo es Socialista, bajo la premisa de igualdad y solidaridad: Todo el poder para el pueblo y el empoderamiento de las clases más pobres”. En cuanto a su militancia refirió que: “Tuve militancia en los círculos bolivarianos, Batallones, y patrullas”. Y que reconoce que, si bien el PSUV tiene un rol “De vanguardia de unidad”, en el balance de la experiencia de Chávez y su movimiento político: “Hay fortalezas (salud, educación, participación comunitaria) pero tambié hay debilidades, y esas hay que fortalecer ejemplo, las basura, la inseguridad, el aspecto legal, y hacer valer todas las leyes”.[2]

Los que se negaron a licuación en el PSUV aún apoyan el proceso revolucionario pero no desean perder su identidad partidaria, tal comos testimonia una afiliada comunista: “siendo afiliada al Partido Comunista de Venezuela (PCV) empiezo a militar en el chavismo después del primer intento de golpe (1992) cuando fue el primer venezolano que se hizo responsable de los hechos y dijo su frase célebre “Por Ahora” y seguido de las primeras elecciones de Chávez, 1998. Mi actividad militante es por herencia familiar, ya que mi familia fue perseguida durante la dictadura de Pérez Jiménez.

Mi conocimiento cabal sobre el proyecto de Chávez fue a raíz de la Constituyente, dónde comienzan a hablarse de cambios sociales y de poder, y de la inclusión de las clases menos pudientes, así como la adhesión de los grupos minoritarios (que al final no lo son) como Indígenas, afrodescendientes, homosexuales, entre otros. Bajo la premisa: Todo el poder para el pueblo. La ideología del chavismo es Socialista y Cristiana, bajo la premisa de igualdad y solidaridad. No he militado en los círculos bolivarianos ni en las unidades de batalla electoral sólo he participado en dos de las misiones: Misión Robinson (plan de alfabetización) y Misión Cultura”. Con respecto a su visión del PSUV afirmó: “Es el partido con mayor número de electores, pues se formo a través de la unión de la mayoría de los partidos de izquierda (Podemos, Patria para Todos (PPT) quedando por fuera, el PCV, sin que esto quiera decir que no apoye al PSUV, además, es el partido liderado por el Comandante Chávez, según elección de todos sus miembros. En cuanto al balance del gobierno del Presidente Chávez es positivo por Mayor acceso a la educación, salud, empleo, participación comunitaria; sin embargo, sigue habiendo debilidad en lo que concierne a los grupos que rodean al presidente: corrupción, mal manejo de fondos, la inseguridad nacional, justicia. (…). El enemigo esta dentro del proceso... Los peores enemigos de Chávez son los que lo acompañan.... No hemos salido de esas contradicciones...mira, aquí la gente se pone una franela roja, levanta el puño, dice que es chavista y cree que ya se resuelve todo... y luego no cumplen con su trabajo y su deber militante… ah! pero luego: yo soy revolucionaria!”.[3]

Los promotores de la construcción del nuevo partido diseñaron una serie de fases para la fundación del mismo: la toma de juramento de los primeros militantes —conocidos como propulsores—, la creación de unidades de base y finalmente la realización de un Congreso Fundacional al cual asistieron voceros elegidos en las unidades de base, cuya función fue la de debatir y diseñar las bases del PSUV. De aspirante se pasa a la categoría de militante integrándose a una unidad de base. Luego se impulsó la creación de []22 mil unidades de base, conocidas como batallones socialistas. []Cada batallón socialista debía estar compuesto por 300 aspirantes a militantes, y realizar tres asambleas de batallón para discutir todos los aspectos relacionados con la fundación del partido, Cada batallón socialista realizó tres asambleas, teniendo un objetivo distinto cada una de ellas. Luego se impulsaron los Batallones Socialistas por la Reforma Constitucional, divididas en BataSos — batallones socialistas — de vanguardia y apoyo, gran BataSos y barre bases.

Sobre las patrullas, organización de base definitiva del Partido, afirmarán en sus Estatutos: “Las patrullas socialistas son el componente celular básico y primario del partido, están vinculadas a las formas de organización del Poder Popular y constituyen la base fundamental de la red de articulación política-social y del sistema de formación ideológica del PSUV”.[4] Organizado el Partido, actualmente desarrolla tareas de apoyo a la gestión gubernamental, siguiendo las directivas del presidente Chávez en el Libro Rojo del PSUV,[5] las Líneas Estratégicas de Acción política[6] y en las Líneas de Chávez.[7]


[1]Comando Maisanta, Asociacion De Mujeres, Unidad de Batalla Electoral, fundamentos en: http://ccc.domaindlx.com/maisanta/html/ube.htm

[2] Respuesta de Yrais Angulo, antropóloga, militante del Movimiento al Socialismo, en base a cuestionario de preguntas por correo electrónico enviadas por el autor, febrero 2010.

[3] Respuesta de Nireibi Herrera, museóloga, profesora titular de la UCV, ex militante del Partido Comunista Venezolano, en base a cuestionario de preguntas por correo electrónico enviadas por el autor, febrero 2010.

[4] http://www.psuv.org.ve/psuv/estatutos

[5] http://www.psuv.org.ve/temas/biblioteca/libro-rojo/

[6] http://www.psuv.org.ve/psuv/lineas-estrategicas-de-accion-politica

[7] http://www.psuv.org.ve/categoria/opiniones/lineas-chavez/

JUAN Y EVA



Juan y Eva: del romance “de barrio” hacia la construcción de la patria grande
(Primicia para Cuaderno de la Izquierda Nacional)

Lo personal es político.

Vieja consigna del movimiento feminista.

*Por Raúl Isman

Con enorme suceso de público- que sólo puede atribuirse a la resignificación operada en lo últimos tiempos argentinos hacia la política y sus resonancias históricas- viene proyectándose desde el 15 de septiembre de 2011 la película Juan y Eva, que propone una singular mirada con relación al viejo planteo del movimiento feminista; es decir como un romance alcanza dimensiones políticas o como un movimiento nacional y popular resulta el encuadre para una bella historia de amor. El film puede ser apreciado en salas cinematográficas, adquirido en cualquier truchería de la ciudad de Buenos Aires, conurbano o interior del país y para quienes no pudieren acceder a dichos medios para apreciar la “vista” las nuevas tecnologías de la comunicación permiten bajarla desdehttp://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/13132418/_ARG_-Juan-Y-E... o verla on-line desde http://www.sipeliculas.com/ver_3503_juan-y-eva.html

Inmediatamente los títulos y luego nuestros comentarios acerca de Juan y Eva.

Juan y Eva (2011)
Dirección: Paula de Luque
Guión: Paula de Luque

INTÉRPRETES


Julieta Díaz: María Eva Duarte
Osmar Núñez: Juan Domingo Perón
Fernán Mirás: Ávalos
Alfredo Casero: Braden
María Ucedo: Blanca Luz
Sergio Boris: Domingo Mercante
Fabián Arenillas: Imbert
Lorena Vega:Erminda Duarte
Alberto Ajaka:Juan Duarte
Vanesa Maja:Rita Molina
María Zubiri: Pierina
Jimena Anganuzzi_María Cecilia
Sergio Pángaro: Locutor
María Laura Cali: María Tizón
Susana Varela: Margarita
Horacio Acosta: Velazco
Ricardo Díaz Mourelle: Doctor Mazza
Pablo Burzstyn: Durán
Germán de Silva: Delegado Federación Sanjuanina
Carlos Casella: Cantante Cabaret
Karina K: Cantante Luna Park
Gustavo Garzón: Bramuglia
Pompeyo Audivert: Presidente Edelmiro Farrel
Más actores secundarios y de reparto
Personal técnico y de dirección
Ricardo Piterbag: Asistente de Dirección
Alejandro Israel: Producción
Marcelo Schapces: Producción
María Vacas: Dirección de producción
Marco Rossi: Jefe de Producción
Willi Behnisch: Fotografía
Willi Behnisch: Cámara
Iván Wyszogrod: Música
Nicolás Giusti: Dirección de sonido
Gonzalo Guerra: Dirección de sonido
Rodolfo Pagliere: Dirección de arte
Marcela Vilariño: Vestuario
Alberto Ponce: Montaje
Florencia Murno: Foto fija
Laura Fortini: Maquillaje
Fernando Gallucci: Meritorio de sonido (ENERC)
Marcelo Iúdice: Peinados.

La película, que puede ser apreciada como un gran fresco acerca de los orígenes de un gran movimiento nacional y popular, se inicia con los prolegómenos del romance que le provee el título. El amor entre ambos puede ser comprendido como el eje central del relato, matizado con referencias históricas. Gracias a la copiosa historiografía tales sucesos son bastamente conocidos; aún por parte de personas poco habituadas a las polémicas sociales. El terremoto en San Juan y la necesidad de coordinar y centralizar la ayuda permitieron que el ya maduro coronel y la muy joven actriz resultaran visibles el uno para el otro. Los acontecimientos en la relación afectiva se aceleran, como fuera de ella en la historia social y política de nuestro país. Durante el transcurso de un célebre festival artístico realizado en el Luna Park Eva “avanza” sobre el coronel, lo cual se halla magistralmente resuelto desde el punto de vista estrictamente cinematográfico (solo con lo visual, sin diálogos). Julieta Díaz se asemeja muy poco físicamente a Evita. Pero sus ojos exhalan la misma pasión ígnea, tanto para acometer tareas políticas, como para jugarse en la aventura de “ganarse” al hombre de su vida. En aquellos tiempos la mujer cumplía un rol pasivo en el proceso de seducción; motivo por el cual las cosas que Eva le dice en secreto al oído a Perón resultaban una audacia en la década del ’40. Pero el espectador tiene perfecta conciencia de los dichos proferidos por la dama; dada la profunda turbación y extrañeza que se observa en el rostro del militar. Tampoco Osmar Núñez es una gota de agua con Perón, pero su composición actoral reconstruye adecuadamente la “serenidad” que era exigible para un conductor clausewitchiano, que dirigía su naciente movimiento con una mirada de estratega militar sobre la política concreta.

Puede decirse que Juan y Eva es un film de las solvencias. Las referidas en las líneas precedentes a la capacidad actoral son aplicables a todo el elenco; en el que se destacan un excepcional Alfredo Casero interpretando nada menos que a Spruille Braden, embajador (procónsul) de los Estados Unidos. En la escena en que le pasa sus sugerencias (exigencias) a Perón se halla sintetizada gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX argentino. Precisamente la gran solvencia del film se encuentra en la capacidad de narrar de la directora y guionista Paula de Luque a la cual nos referiremos poco más adelante. Otra breve, pero descollante labor actoral la realiza Pompeyo Audivert- un excepcional intérprete poco conocido por el público por dedicarse más al teatro que a la T.V.- en la piel del general Farrell, presidente de la nación durante el crucial octubre de 1945. En general el conjunto del elenco se muestra sólidamente conducido por la directora y sumamente afiatado en la piel, la voz, los tonos, el espíritu de los personajes que deben componer.

En toda obra cinematográfica existe una cierta distancia entre lo previsto en el guión y lo realizado por el reggiseur. De Luque salva dicho conflicto con una prestancia que se basa en el manejo notable de recursos cinematográficos. Ya nos hemos referido al tratamiento brindado a comienzos del film al romance. Otro momento fundamental lo comentamos a continuación. El peronismo es (mucho más que) un gran mito argentino. Y toda construcción mítica cuenta con una epopeya fundacional. En este caso, el 17 de octubre de 1945; día en que “el subsuelo de la patria sublevada”, al decir de Scalabrini Ortiz, en rigor la nueva clase obrera nacida de la industrialización sustitutiva, salió a la calle a reclamar la libertad de Perón, figura que significaba la síntesis de las mejoras obtenidas por el novel proletariado en menos de un trienio. No puede dejar de destacarse que la central obrera, la Confederación General del Trabajo, había convocado a huelga y movilización… para el 18 de octubre, siendo desbordados por completo por las bases trabajadoras. La directora resuelve de modo magistral estas escenas intercambiando momentos documentales, imágenes filmadas para esta película con un uso del color realmente notable. En la mitología nacional la fecha quedo para siempre como el día de la lealtad.

El conde León Tolstoi, escritor y humanista ruso de fines del siglo XIX y comienzos del XX, dijo en su momento- antes que Marshal Mac Luhan acuñase la expresión “aldea global”- “pinta tu aldea y serás universal”. Por su parte, Juan Domingo Perón decía que la verdadera política es la política internacional. Aceptando de hecho la premisa del coronel protagonista del film y la reflexión tolstoiana Paula de Luque compone un magnífico fresco acerca de como nace un movimiento nacional y popular y como un romance es parte inescindible de esa historia. Se trata de un valioso aporte para un río conceptual- conformado por libros, folletos, revistas, polémicas, programas radiales, publicaciones, entre otros formatos- que apuntare para conocer un muy complejo y esquivo objeto del deseo epistemológico: la comprensión del peronismo. Apuntemos simplemente que nacido de los cambios originados en la crisis de 1929, el peronismo le brindó al pueblo argentino un nivel de vida que, en los ’40, no existía en los grandes países industrializados. Pero como gran parte de sus congéneres latinoamericanos (A.P.R.A. peruano, P.R.I. mejicano) se sometió a los dictados del poder financiero mundial y el consenso de Washington durante la década del ’90, bajo las presidencias del sátrapa Carlos Saúl Menem. Por cierto que la grandeza del peronismo reside en su capacidad de “regenerarse”, al punto que una formación política entusiastamente comprometida al servicio de las privatizaciones, la pérdida de conquistas para los trabajadores, la sumisión colonial, la impunidad para los crímenes de la dictadura, entre otras aberraciones; se reconvierte en la dirección (aún con muchos de los referentes y dirigentes que habían servido al menemismo) del proceso de reconstitución de la nación operado ya bajo el mandato de Néstor Carlos Kirchner. Inocultablemente lo logrado por el Kirchnerismo es el contexto necesario para volver a polemizar acerca de las relaciones entre historia y política (en las cuales el interés por el pasado se halla regido por la inquietud por el presente) y revalorizar obras como la de Paula de Luque en la cual se corrobora una vez más que “lo personal es político”.

* Docente. Escritor. Columnista del Noticiero televisivo
Señal de Noticias y del programa radial periodismo consentido. Colaborador habitual del periódico Socialista “el Ideal” Director de la revista Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar

EVA PERON

*Por Natalia Jaureguizahar
El viernes 25, en la intersección de calles Eva Perón y Arenales, el grupo “Las Juanas”, en el marco de la “jornada por la eliminación de la violencia hacia las mujeres”, decidió, arbitrariamente, que esta arteria de nuestra ciudad, pase a llamarse “Eva Duarte”, alegando que ese es su nombre verdadero, y su identidad.

Los que amamos la figura de Evita señalamos, que llevar el apellido de su marido, el General Juan Domingo Perón, fue una decisión de la propia Evita, que ejerciendo un derecho, adoptó este nombre.

Contrariamente a lo declarado por la coordinadora del grupo, esta decisión es parte del libre albedrío de la persona, quedando manifiesta ampliamente su voluntad, en sus discursos y textos.

Tampoco es aceptable, que dicha elección represente simbólicamente a la mujer como apéndice del hombre. La mujer y el hombre, se complementan, sin estar ninguno por encima del otro.

Los que luchamos por las tres banderas que ellos nos legaran: Justicia Social, Soberanía política e Independencia económica, sabemos que la base de la primera de éstas detrás de las que nos encolumnamos, se logra con la igualdad de derecho de las personas, sin distinción de género.

Quisiera detenerme en otro punto el cual considero necesario analizar: resulta violento, y una amputación de la identidad de la abanderada de los humildes (título que cariñosamente le otorgara el pueblo), además de contradictorio, manifestarse contra la violencia, violentando un espacio público. Nótese que el vocablo violentar deriva de la operación llevada a cabo sin autorización, y sin consultar a quienes, inevitablemente, nos veríamos afectados por esta acción.

Resulta sospechoso, por otra parte, que fuera justamente la palabra “Perón” la que se intenta eliminar de un espacio público, en nombre de una supuesta reivindicación, de la que hacen parte, forzosamente, a la figura histórica de Evita, quién no compartía esta lucha y llevaba orgullosa su apellido de casada. Poniendo por encima de las luchas de género, la lucha por lo que fuera para ella, su prioridad, (de nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social, dijo)

Este hecho de eliminar el nombre del General y no tomar, por ejemplo, el nombre de Nora W de Basualdo, (por citar un ejemplo de otra calle de la ciudad), resulta sospechosamente similar a la política “desperonizadora” que sufrió la Argentina a partir del 16 de septiembre de 1955.

Por citar a la propia Evita en su recordada obra “La Razón de mi Vida”: “Millones de hombres han pasado como él frente al problema cada vez más agudo de la mujer en la humanidad de este siglo angustiado, y creo que muy pocos, se han detenido y lo han penetrado como él, como Perón, hasta lo más íntimo.

Él me enseñó en esto, como en todas las cosas, el camino”

Es nuestro anhelo que rápidamente el cartel nomenclador violentado, en nombre de la no violencia, regrese a su estado original; llevando el nombre que ella eligió para sí, y el que llevamos en nuestra memoria. Eva Perón, simplemente, Evita.


*Agrupación Arturo Jauretche