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27 de noviembre de 2011

EL KIRCHNERISMO Y LAS LECCIONES DE LA HISTORIA


*Por Jorge Giles

Bastaron dos discursos de la Presidenta esta semana, para poner en valor la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 23 de octubre.

Uno fue ante los empresarios convocados por la UIA y el otro ante los trabajadores aeronáuticos.

Por si alguien lo dudaba, quedó en claro que en la Argentina manda la política.

Así, la contraofensiva del poder mediático desatada horas después del contundente triunfo de Cristina, volvió a morder el polvo de la derrota.

No es un dato para solazarse con nadie, pero sí para entender mejor el momento histórico que estamos atravesando.

¿Es posible imaginarse qué hubiese sucedido una década atrás ante semejante bombardeo de Clarín y La Nación? ¿No hubiese ocurrido la inevitable estampida de todos los actores y factores de la economía?

¿No hubiésemos encallado y naufragado como tantas otras veces?

Sin embargo, en estas circunstancias, ni el Gobierno ni la mayoría de la sociedad cayeron en la trampa.

Eso habla de las fortalezas de una democracia a punto de alumbrar definitivamente otro país.

O quizá el viejo poder no es tan poderoso como lo supo ser, ni el pueblo cae tan fácil en aquellas tramperas.

No se produjo la corrida tan deseada por cierta minoría, pese a que el capitalismo, a nivel global, está a punto de entrar en la fase más compleja y conflictiva de una crisis, indisimulablemente, estructural.

Nadie saldrá indemne del maremoto global, ni en los EE.UU. ni en el viejo mundo. Están todos contaminados de anarcocapitalismo financiero.

Alemania acaso vaya a ser la última estación de ese final de ciclo. Habrá que prestar atención, no a la suerte de Merkel, sino a la de esa Europa que se aferra a la falda del viejo gruñón alemán, sin caer en la cuenta que es el más viejo entre los viejos a la hora de esbozar un pensamiento nuevo.

Seguramente el mundo seguirá su curso por distintos carriles, pero no volverá al mismo muelle de partida antes de la crisis.

América Latina tampoco.

La UNASUR está dando muestras suficientes de que no nació para ser un remedo del mercado común europeo, sino la versión contemporánea de aquellas banderas desplegadas por nuestros padres libertadores en el trunco amanecer de la Patria Grande.

Y aquí nos acercamos al nudo de esta nota.

Se escuchó decir, en variadas hornallas argumentales, que Cristina puso en caja a los sindicatos, a los empresarios, a los especuladores, a los boicoteadores.

Ni tanto ni tan poco.

Habría que empezar por debatir qué es el kirchnerismo, cuál es el espacio social donde se referencia, cuál es su fuente en la historia, para intentar comprender dónde estamos parados en este tramo del camino.

Empecemos por recordar una definición que daba Néstor Kirchner para identificar al movimiento liderado por él y por Cristina: “Somos un espacio nacional y popular, nutrido con lo mejor de la historia del peronismo, de todos los movimientos populares argentinos y de las luchas emancipadoras de San Martín, Bolívar, Artigas y tantos otros líderes de América Latina”.

Sumemos ahora la drástica afirmación de Cristina, cuando dijo que el desarrollo desigual con los EE.UU. es que ellos, los que apostaban al progreso industrial en el país del norte, ganaron la Guerra de Secesión, mientras que nosotros perdimos aquí la Batalla de Caseros.

No es tan difícil advertir, entonces, que el kirchnerismo, como expresión del peronismo del siglo XXI, es la continuidad histórica de ese amplio y macizo movimiento nacional y popular, con la misma foja de servicio y la misma antigüedad de la patria.

Cristina, en tanto Jefa de ese movimiento y del proyecto de país que encarna, es Jefa de la Nación, una categoría que privilegia la gestión de gobierno, pero que no se agota en ella.

El kirchnerismo es un producto de la historia larga y la historia corta de este pueblo.

No es casualidad que allí donde inaugure obras, la Presidenta descubra que el último anterior peldaño haya sido colocado por el primer peronismo. Ese hiato entre las dos épocas es el período donde reinó el fracaso y la derrota del país.

Sigamos.

Los partidos políticos tradicionales suelen tener presidentes formales y caudillos reales. A veces coinciden, a veces no y otras, como ahora, están huérfanos de ambos.

Pero los movimientos populares, como el peronismo kirchnerista, tienen jefatura, liderazgos, proyectos, militancia, creatividad, mística, memoria.

Esas cualidades son categorías políticas que vienen de la historia y son insoslayables para entender la Argentina y por qué Cristina dice lo que dice.

No es necesario ni correcto encasillarla con categorías que se corresponden a la Europa del siglo XIX.

Desde la izquierda abstracta leyeron “El 18 Brumario de Luis Bonaparte” escrito por Carlos Marx y descubrieron que el bonapartismo era el traje que mejor calzaba al peronismo.

Para algunos fue un bonapartismo “malo”, mientras que para otros, fue un bonapartismo “bueno”.

En ambos casos, el problema no está en utilizar un clásico de la altura intelectual de Marx. El problema está en no saber utilizarlo y seguir creyendo que nuestra experiencia nacional es tan pobretona que no es capaz de crear sus propias categorías, las que se corresponden con cada tiempo histórico y con el análisis concreto de la realidad concreta que protagonizamos.

Las lecciones de la historia sirven, en definitiva, para quienes encarnan ese movimiento nacional y popular en cada época.

Cuando se desconocieron estas leyes de la historia, sucedió Caseros en el siglo XIX.

Y cuando se desconoció la jefatura estratégica de Perón en el siglo XX, sobrevino la desgracia de la desunión, primero, la tragedia después y la defección, como desenlace.

El kirchnerismo retoma la espiral del círculo de la historia.

No la desanda, la retoma para poder avanzar.

Y vaya si avanza.

En este marco, creemos, habrá que apreciar todos los días las mil flores que han nacido, sin olvidar que la historia enseña que los movimientos populares, cuando son verdaderos instrumentos de transformación social, respetan y valoran una sola jefatura.

Ni más ni menos.



Publicado en: Miradas al Sur, domingo 27 de noviembre de 2011

DECIR LA VERDAD ES UN ACTO DE VIOLENCIA?


*Por Eliana Valci

El pasado jueves 24/11/11 Crónica TV, plasmó en un graf, debajo de la transmisión del discurso de la Presidenta en el Acto de puesta en marcha del hangar de Aerolíneas Argentinas: “AEROLÍNEAS: VIOLENTO DISCURSO DE  CRISTINA CONTRA PARTE DEL PERSONAL”.

Decir la verdad, según el título de Crónica es un acto de violencia, cuando en realidad es todo lo contrario, es una acción de buena fe, de sinceridad, nada más y nada menos que de parte de la Presidenta de todos los argentinos.

Y tampoco fue contra parte del personal de Aerolíneas. Cristina en sus discursos les habla a los 40 millones de argentinos, la hayan o no votado, porque es la conductora de nuestra República, y es su responsabilidad velar por los intereses de todos los ciudadanos.

La Presidenta,  ha apostado a la juventud, porque tiene la firme convicción que los jóvenes son el motor del cambio del “hoy”, y no del futuro como dicen algunos vetustos hipócritas para adornar sus discursos.

A la inversa, hay que preguntarse qué dijo Crónica y otrora medios de comunicación, respecto del vaciamiento perpetrado por Marsans e Iberia?. Qué apreciación tenían de la economía en aquel entonces?. Cuál era el rol de la juventud en aquellos años?

Los des-informadores de siempre, se jactan de chicanas baratas, para intentar voltear lo construido hasta el momento, descendiendo de su calidad de opositores, a la de meros mediocres, con complejo de inferioridad.

Esto es simple, acá al que le quepa el poncho que se lo ponga; cada uno debe hacerse responsable de sus acciones desde el sector donde se encuentre, para que juntos cuidemos lo que tenemos, y no descartarlo, si no sirve, no  gusta, o lo administra otro.

Estas declaraciones, lejos de constituir un “discurso violento”, o el “histrionismo de una polkiana”, importan un profundo amor por la Patria.

No es necesario dar la existencia por el otro, pero si es imperiosa la defensa del Modelo de País, desde la charla con el vecino, hasta el discurso del militante de unidad básica, o disertación de universitario; porque hay que persuadir y no confundir como lo hacen algunos.

Si los ciudadanos de otros países del mundo, se admiran del crecimiento que tuvimos en estos 8 años, y se preguntan cómo hicimos?… Cómo es que algunos aquí no saben valorar el esfuerzo realizado y siguen poniendo piedras en el camino?

La instalación del “discurso del miedo o la violencia”, no va más!!!, la gente no es estúpida, por eso ha depositado nuevamente su confianza en la Presidenta de la Nación, quien ha demostrado concretamente que podemos seguir progresando como país.

*Directora Revista Ida & Vuelta

LA DEMONIZACION JUVENIL


*Por Jorge Rachid

“Son el futuro” es la frase mas frecuente para postergar sus anhelos. “No están capacitados” dicen quienes no quieren perder su posibilidad. “Tiene que caminar mucho para aspirar a los cargos” proclaman aquellos que creen que la historia es solo de ellos. “No nos respetan en nuestras luchas” exclaman quienes piensan en que la única lucha es la dada contra las dictaduras.

Estos jóvenes de hoy que viven esta realidad, por aquellas luchas, por nuestros sueños y dolores, son hijos de la democracia y el enfrentamiento que debieron dar fue contra una cultura dominante neoliberal, que intentó hacerlos individualistas, egoístas y codiciosos y que les vino dado desde la cuna conjuntamente con las nuevas tecnologías que ellos mismos lograron dominar para fines solidarios y convocantes, se expresan en los pueblos y las plazas haciéndose oir y protagonizando la historia reciente de la Argentina.

La recuperación del Estado como ordenador social con presencia y regulaciones, tomando decisiones estructurales que revirtieron políticas de entrega y sumisión en especial en sus propias empresas, en un duro camino todavía iniciático, permitió la irrupción de jóvenes capacitados y comprometidos en la función pública es un hecho repetido en la historia del peronismo. Pensemos en Cafiero ministro de Perón a los 25 años y de Hacienda nada menos, o en Juan Manuel Abal Medina a esa edad Secretario General del Movimiento Nacional Justicialista en el 73, por no seguir con ejemplos que en una larga lista demuestra que los jóvenes militantes no sólo sirven para movilizar, agitar, pintar, encuadrar sino que siempre fueron capaces de conducirse y asumir responsabilidades cuando se ejerce la militancia desde una política estratégica que recupera los valores y entierra el posibilismo del carguismo. Ser funcionario no es el desvelo de los jóvenes sino participar activamente en cambiar precisamente esos ejes neoliberales, que durante décadas marcó al pueblo argentino.

La recuperación de la política como herramienta de construcción social, después de años de sistemática destrucción por parte del poder que no vaciló en denigrar la aptitud de los argentinos de conducir nuestros destinos con conceptos como “los trabajadores argentinos son todos vagos”, “los políticos unos corruptos” y así con los maestros, los empresarios nacionales y científicos a quienes “mandamos a lavar los platos” en una de las humillaciones emblemáticas del período neoliberal.

A partir de la recuperación política la irrupción de la juventud como eje movilizador y nuevo actor social, hasta entonces aplacado por la prédica de la contra cultura, modificó el escenario político nacional creando una situación nueva de protagonismo y responsabilidades, donde se juntan las historias desde aquellas guerreras antidictatotiales hasta las nuevas estudiantiles en algunos casos, de movilizaciones sociales en otros donde desde su infancia fueron puntales de familia ante la exclusión y el dolor humano producto de la marginación de la década del 90 con desempleo y migración interna.

Los jóvenes como todos los estamentos etarios de la sociedad contienen en si las contradicciones de la comunidad, pero sin dudas son mas permeables a la comprensión y el aprendizaje en la acción, que muchos viejos militantes atados a preceptos “políticamente correctos” que no modifican la realidad sino que la acompañan en la gestión , con todos los visos de consolidar los ejes de poder que encuentran, en vez de luchar por una situación al servicio del pueblo y no de determinados intereses. Nada es así al cien por ciento porque existen ejemplos en varios sentidos como excepciones a la regla, pero es indudable que la juventud está mas predispuesta a romper los límites del stablishmen, a construir nuevos espacios, imaginar nuevos escenarios y elaborar proyectos a largo plazo.

De ahí que demonizar la juventud es como clausurar el futuro, como negarnos nosotros mismo la continuidad histórica de esta larga marcha en pos de la reconstrucción del país en un marco de justicia social y plena soberanía política y económica. Estigmatizar a los jóvenes sólo puede ser producto del rencor y la soberbia de quienes se creen ser los únicos dueños de la verdad. Y no importan donde militen, si son o no oficialistas, si son sindicales o universitarios, secundarios o emprendedores empresarios, sin dudas son los jóvenes que vienen  a escribir la historia de los próximos 30 años, a escribir junto al pueblo lo nuevos paradigmas y lo hacen desde una concepción de país diferente a la que tenían hace 8 años apenas, un país hoy que podrán discutir en profundidad y en lo estratégico asumiendo la responsabilidad de llevarlo adelante, en un proceso democrático de libertad como impera hoy y en una Latinoamérica ávida de integración y nuevas propuestas ante los desafíos del mundo. En todo ello los jóvenes son el motor de hoy, no de mañana, actual si somos capaces de reconocernos en ellos como nuestra propia memoria de lucha y compromiso que hizo posible esta realidad.

*CABA, 24 de noviembre de 2011
jorgerachid2003@yahoo.com.ar



DAME LA TIERRA


Dame esta tierra que me permite vivir. No me desalojes de la tierra de mis ancestros, adonde "yacen los abuelos dormidos", como decía Yupanqui ...

Dame la tierra gobierno, no quiero limosnas, no quiero subsidios que me aten, ni me entretengas con comisiones que no me llevan a ninguna parte, y sólo dilatan soluciones de fondo.

Quiero trabajar mi tierra, gobierno, y ser libre, no permitas que dilapide mi vida, mi vida sana de campesino, en cuidarme de que maten a mis niños, o a mis animalitos, o embistan con topadoras mi casa, mis corrales, o nuestros árboles ... Vivimos desde añares en armonía con el monte, sacándole para sobrevivir, postes, leña y carbón ... mas los animalitos, no necesitamos mucho más ...

Déjame la tierra gobierno, es herencia ancestral, nosotros somos uno con ella, somos sus hijos, la amamos y ella nos cuida. No nos falta la algarroba, sea para patay, sea para aloja ... Tampoco el mistol, para bolanchao, ni la pelotita dorada del chañar para el arrope, y la tuna abunda, para refrescar nuestros cuerpos y alimentarnos. Un lujo quieres, pues, nos provee la miel de palo, o de abeja rubia ...

Así también los animalitos que guarda el bosque : los pichis en invierno, que salen a gozar del sol, y hasta un conejo o alguna vizcacha, aunque van quedando pocos, porque el ruido de las topadoras los asusta y hace que se metan monte adentro ... La guasuncha, es cada día más rara de ver.

La "brama" verde, gobierno, no ha de faltar : y las chivas y las ovejitas, se han de criar sanas y con buenas pariciones.

No permitas que me avasallen con el sólo aval del poder económico, y de leyes injustas, porque es el derecho de las bestias ... ni con el visto bueno de los pilatos de siempre, porque no me dejas otro camino que el de resistir usando la violencia con que atacan a mi familia, a mis amigos, a mis vecinos de toda la vida.

Dicen que somos "evasores", y que no pagamos al fisco. No es maldad, gobierno : es ignorancia. No te olvides que descendemos de indios, o pueblos originarios como se les dice por ahí, y que si no nos instruimos bien es porque tus maestros prohibieron nuestra lengua madre, la quichua, y no respetaron nuestras leyendas. Trajiste tu religión y nos trataste como a bestias, nos hiciste sentir extranjeros, por hacer silencio muchas veces ante los avances de tu civilización, ... qué chiste, gobierno, extranjeros en nuestra tierra, en la tierra de nuestros mayores. Mas es un chiste amargo, patalco, te digo.

Déjanos la tierra, gobierno, Ahí está nuestra vida, y no tenemos miedo pisando sobre ella. Sólo que nos enfrentan a empresas muy poderosas y a delincuentes armados, asesinos a sueldo. No tenemos miedo, si morimos, la tierra nos recibirá, y hacia ella iremos tranquilos : habremos muerto defendiéndola, del atropello, de la injusticia, amando la vida. Es nuestra manera de existir, y será la manera de que moriremos.

Dame la tierra, gobierno. Sólo te estamos pidiendo lo que nos corresponde por haberla cuidado desde siempre. Es un derecho que nos da autoridad para reclamarla, derecho mucho más importante que el de un puñado de leyes redactadas y defendidas por y para la codicia de unos cuantos.

(Julio Virginio Gallardo) .

Pequeñito homenaje a Cristian Ferreyra, campesino, amigo de la tierra, asesinado sólo por serlo.-

Gentileza: Prof. Daniel Chiarenza
 

ARGENTINA: CARTA A MI AMIGO GORILA


Historia real, carta real y mucho fundamento en cada párrafo. Por eso queríamos compartir esta “carta a mi amigo gorila”:

“Después de ocho años de escucharte hablar, es hora que te responda y que sepas lo que pienso. Si no lo dije antes, fue para evitar una pelea. Pero ya no aguanto más. Es hora de poner sobre la mesa las diferencias que nos separan y que hasta ahora callé en honor a los años de amistad.

Me hinchaste las pelotas con tus críticas al Gobierno. Me cansé de que todo el tiempo me estés remarcando las cosas que lees en los diarios y que crees ciegamente. Me apena ver que hayas pasado largamente los 30 años y que sigas con la misma cantinela que papá y mamá te metieron en la cabeza. Hacés prolijos los deberes: sos el nene bien, que repite las atrocidades que escucha en su casa. Si no es con los militares, es con la economía, si no es con la economía es con la hija de puta de Cristina. Me tenés los huevos por el piso, amigo.

Guardate tus opiniones para las reuniones familiares después de ir a misa. Durante estos ocho años me llamé a silencio. Pero vos no. Aprovechaste cada cadena de mails, cada encuentro y cada situación para joderme. Como cuando surgió lo de Schoklender y ahora con los subsidios, sin mencionar tus breves comentarios políticos durante los cumpleaños y otras reuniones con personas que conocemos poco.

¿No te das cuenta que no es el lugar para dichos temas? Y si tenés ganas de charlar lo hacemos, sin ningún problema: ¿qué país querés? ¿En qué sociedad querés vivir, amigo? Respondo por vos, es muy fácil. En la que únicamente se respeten los derechos que vos y ¿tu clase? se creen merecer. Para vos Moyano es una mierda, la escoria de esta sociedad. Pero el señor Eduardo Escasany, el tipo que te paga tu sueldo en el Galicia es un ídolo.

Un señor bien que giro miles de millones de dólares la semana previa al corralito y se quedó con los ahorros de la gente. Pero Escasany es un tipo copado, bien empilchado, blanquito, ojos celestes y rezas para que algún día te dé la mano. Con tipos así este país sale para delante. Pero enterate que es un terrible hijo de puta. Que por personajes nefastos como este hay pibes que revuelven la basura mientras vos le das a tu hijo la mamadera.

Nadie espera de vos que hagas patria, amigo.

Sólo te pido que moderes tus comentarios, que el tilingo que tenés adentro te deja pensar un cachito. Se sienten indignos de este país repleto de negros, peronistas, chorros, corruptos, pobres, sindicalistas. ¿No te das cuenta que la historia argentina se repite eternamente, que siempre ganan los mismos? Y siempre, inevitablemente, hay una parte de la sociedad (en este caso vos) que los apoya incondicionalmente y gratis, hagan lo que hagan, porque si la gente bien de Recoleta trampea una declaración jurada está perfecto, pero si alguien cobra un subsidio inmerecido es un vago de mierda.

Crecé amigo, enterate que no se trata de izquierdas ni derechas, se trata de ser más SOLIDARIO con el que no tiene nada, ni plata, ni esperanza, el que anda con el llanto atravesado en la garganta porque no tiene una puta obra social y el pibe se le muere sin los remedios. Y esa solidaridad no es económica, está relacionada con cada uno, con lo que le podes aportar a la construcción de una sociedad un poco más justa. Puteabas a Hebe de Bonafini y te aseguro que ella, yo y miles de zurditos de mierda saldrían a la calle si unos milicos hijos de puta secuestran a tu hijo y le ponen una picana en las bolas de tu hijo. Estate seguro que me vas a encontrar ahí, amigo, tendiéndote una mano.

Por eso te pido que abras los ojos, que te corras un poquito de tu clase, la historia no es lineal, tiene muchísimas puertas, no golpees siempre la misma. Este país, a pesar tuyo, está cambiando, y eso es lo que no podes soportar. Avivate y no vayas contra tus intereses. No sos un Álzaga Unzué, trabajas en un banco y debes llegar justo a fin de mes. ¿Qué intereses defendés? ¿No te das cuenta que todos los gobiernos anteriores nos cogieron de parados, a vos, a mí, a nuestras familias?

Por eso te pido un poco de comprensión y mesura. Más de la mitad del país voto a este gobierno, entendelo. Pero no me quiero desviar del tema, como verás esto no tiene nada que ver con los pocos boludos (%54) que votaron a este gobierno.

No, mi carta no es política, si querés eso lo charlamos otro día. Me duele tu casette, porque lamentablemente los escucho muy seguido. No tengo la menor duda que los tipos como vos se sienten superiores. No sé de dónde carajo lo sacaron, es algo que te lo deben inyectar a las tres horas de nacer en las bonitas clínicas donde las mujeres bien tienen a sus hijos.

Para terminar, lo último que espero es que ahora no “salten” nuestros amigos en común con frases como “Che, chicos, aflojen, somos todos

amigos”. ¡Las pelotas! Yo no la empecé y me la vengo morfando hace ocho años. ¿O acaso yo te mandé un mail cuando ganó este gobierno montonero con la mitad de los votos mientras que la señora que votaste sacó el 1,8%? Entonces no me jodas más, amigo”.

NB

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: "CRISIS FINANCIERA GLOBAL"


Gentileza de: David Santoni

LA HEROICA ACCIÓN DE LA VUELTA DE OBLIGADO


*Por José Luis Muñoz Azpiri (h) 

Corría el año 1845. Desde años atrás, en la Legislatura de Buenos Aires se venían alzando voces elocuentes y altivas, entre ellas la de Lucio N. Mansilla, para abogar por los derechos de la República, desconocidos y ultrajados por las potencias europeas que pretendían dominar en el Río de la Plata. El 3 de agosto de 1845 se consumó el despojo de la escuadra argentina por los anglofranceses que querían imponer violentamente su mediación entre Buenos Aires y Montevideo, sitiada esta última por las fuerzas de Buenos Aires y aliada de Corrientes, a la sazón en guerra con el gobernador Rosas.

El 28 de septiembre, los almirantes aliados declararon bloqueados los puertos y costas de la provincia de Buenos Aires; tenían en su poder la isla de Martín García y libre la navegación del río Uruguay y se disponían a abrir a cañonazos la navegación del Paraná. Rosas resolvió movilizar las milicias de la costa, que reforzó con algunos batallones de la guarnición porteña, y puso estas fuerzas bajo el mando de su hermano político, el general Mansilla, con la misión de detener desde tierra el avance de las fuerzas navales aliadas aguas arriba del Paraná.

Mansilla, poseído de singular patriotismo, reunió a su pequeños ejército en la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro, donde improvisó algunas baterías y aprovechó el tiempo, mientras la escuadra aliada avanzaba hacia el Norte para tender de costa a costa una cadena formada por más de veinte lanchones, botes y chatas, de modo de entorpecer, siquiera el avance de los grandes barcos enemigos.

El 20 de noviembre, los buques franceses e ingleses, con 113 cañones del nuevo sistema, de los calibres de 14 a 80, atacan las baterías: Los defensores de éstas sólo tienen 35 cañones de antigua construcción, entre los de batería y tren rodante de los calibres 4 a 24. El capitán de navío Tréhouart comandaba las fuerzas francesas de ataque y el capitán Hotham, las inglesa. Lucio N. Mansilla dirigía personalmente la defensa.

El combate fue tan reñido como sangriento y duró nueve horas, con un fuego incesante, en el que se lanzaron varios miles de proyectiles. El arrojo del capitán inglés, que se adelanta en un bote y corta las cadenas de las embarcaciones acordadas, dando lugar a que sus barcos franquearan las baterías, decidió la victoria a favor de los atacantes. Algunos buques fueron totalmente acribillados y puestos fuera de combate y las baterías arrasadas y tomadas en medio de una horrorosa mortandad de argentinos, franceses e ingleses. El general Mansilla cayó herido de un balazo en el pecho, en momentos en que, a la cabeza de sus soldados, encabezaba un ataque a la bayoneta contra las tropas aliadas que desembarcaban. El jefe argentino certificaba así, con sangrante testimonio, la gaucha decisión de ese puñado de valientes dispuestos a morir en la demanda antes que dejarse avasallar. Las sombras de la noche se tendieron sobre el campo de la cruenta acción, cubriendo piadosamente los cuerpos de vencidos y vencedores. Los extranjeros habían logrado su objetivo táctico, pero los sobrevivientes criollos se retiraron, protegiendo con denuedo la bandera incólume.

El paso del Paraná quedó expedito para los invasores, pero aprendieron allí que no era fácil la empresa de conquista. Frente a la superioridad técnica, frente al avasallador poder de sus buques y armamentos, estaba una inquebrantable firmeza hecha de heroísmo, digno de la epopeya.

Caillet Bois ha dicho que el recuerdo de esta acción “subsistirá como lección saludable a las veleidades de la intrusión extraña”. Tal fue el comentario de América y aún de la prensa mundial, que entonces se ocupó como nunca de las cosas del Plata y rodeó el nombre de Rosas con un prestigio de americanismo que de inmediato consolidó su situación política.

Es que hay derrotas que honran. Y Obligado es de esas.

Sobre la barranca que se alza en las márgenes del Paraná queda flotando el símbolo de nuestra soberanía jamás declinada por los argentinos y que las generaciones que se suceden sabrán conservar en la plenitud de su integridad.


*  Prosecretario y Académico de Número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas”.

Publicado en: El Ortiba

SÓLO UN CUENTO

*Por Eduardo Bambill

Empezó a clarear y el mate se hizo dueño. Algunos no habían dormido, el día se presentaba claro y caluroso, los mosquitos fastidiaron toda la madrugada. "La espera mas que asustar incomoda" dijo, como al pasar, el sargento de artilleros Crisostomo Sanchez aunque pensar en su familia sobre todo en la regalona, la mas chica de las chinitas, le traia más que incomodidad. 



Con el ultimo sorbo del mate, ya casi lavado, lentamente y en silencio pasó revista a la batería que le fue asignada, "La Manuelita", revisó uno por uno los anclajes de troncos de tala que servían de soporte a las 7 cureñas de mar, instaladas con más apuro y picardía que técnica bélica. 


Los cañones, antiguos de ánima lisa y fogón de disparo estaban, como se debe, bien grasientos eran calibre de 8 y 10 pulgadas. Revisó nuevamente el parque de municiones escaso muy escaso. Una sombra se le instaló en la frente y por instinto o más bien costumbre tanteó el facón que llevava cruzado en la espalda, en mas de una ocasión le había salvado el cuero.


 Alguien le alcanzó otro mate ahora bien ensillado. El coronel Thorne, a cargo de la batería, recorrió el vivac hablando con sus hombrtes, uno por uno sin apuro de cosas de momento, a veces, de cosas serias. Sabía que el contacto mano a mano importa mucho en la milicia sobre todo si son milicianos acostumbrados a un caudillo fuerte. 


-Negrito!... ensillá de nuevo que se te lavó...¿no será que tenés miedo vos...?- Taumaturgo Ganguiller, de no más de 14 o 15 años, negro, de incierto origen, miro al coronel con algo de altivez y tanteando el verijero le dijo casi con sorna :"con este me alcanza pa´cualquier entrevero a mas pa´ hacer una dentradita me copié de los pampas" y señaló con la pera una media tijera de tusar muy afilada atada con un tiento en la punta de una tacuara que estaba apoyada en un árbol ...no era la única - "Usté sabe coronel que los gringos reculan cuando ven venir la montonera a los gritos con bolas y tacuaras, son fieros los tajos de las tijeras!!" - "¿Y no tenes miedo que una bala te parta al medio?"- "Aprendí de usté a esquivarlas", dijo y rajó una carcajada.
Thorne acariciando con cariño las motas renegridas ordenó, ante la risa de los milicianos "¡hacé un mate como la gente carajo!" Taumaturgo al trote y a las risotadas fue a cumplir.


Pasadas las 7 el trompa de órdenes tocó "a reunion", Mansilla, todavía renegando por la ineptitud del Juez de Paz de San Nicolas, transmitió el último parte; los jefes ordenaron la tropa con presición, Mansilla no perdonaba errores. Petrona Simonino pasó revista a las improvisadas enfermeras y las pocas vituallas que tenía, Josefa Ruiz Moreno, María Ruiz Moreno, Rudecinda Porcel y una veintena de mujeres Sampedrinas y Nicoleñas que a mas de ser vocacionales usaban las armas como cualquier hombre -"¡Arremangarse -gritó Petrona- por lo que parieron y pariran! ¡esta tierra es nuestra!",... casi que no hizo falta.


20 de Noviembre terminaba el 45, a las 8 de la mañana Mansilla comenzó una arenga con voz potente, hasta el último de los milicianos montados escuchó con claridad. Usó palabras novedosas "Patria" "Soberanía" y palabras conocidas, "defender lo nuestro" "gringos buitres" "ladrones" "Pabellón Nacional", el Teniente de Artilleros José Romero comentó por lo bajo a su compañero, -"habrá que dejar el cuero..."- "Así ha de ser, Josecito, me estoy debiendo la de Malvinas"- contestó Rivero.


La Banda de Patricios arremetió con El Himno Nacional, cantado a voz en cuello por todos, cuando terminó, Mansilla gritó con toda la voz que tenía "¡¡VIVA LA PATRIA!!", respondieron al unísono todos confundiendo el grito sagrado con la atronadora primera descarga de artillería, eran las 8 y 45 de la mañana.


La batalla tenía un final escrito. Con lo que no contaban los que escribieron el final era con la desición y los cojones de esa chusma orillera, que acompañaba al Restaurador sin preguntar ni pedir, esa chusma que aprendió muy rápido lo que quería decir "SOBERANÍA", esa chusma que dejaría el cuero por lo suyo.



La ferocidad de la defensa compensaba la inmensa desigualdad de tropa y armamento; a media tarde, cuando los Ingleses volvieron a intentar cortar las cadenas, un cañonazo tiró a Thorne contra un árbol que estaba como a 10 metros, se levantó de inmediato diciendo-"no pasó nada"-. Tiempo despues lo apodarían el sordo de Obligado


A las 4,55 de la tarde el Teniente de Artilleros Jose Romero disparaba el último cañonazo, se había agotado el parque, y parado encima del arma empezó a gritar agitando el puño amenazante -" ¡tiren hijueputa! ¡gringos de mierda! ¡paridos por una yegua! ¡tiren mierda que acá hay machos! ¡acá no pasan carajo! ¡reculen junagranputa!"...Ese hombre de apenas 24 años siguió disparando con las municiones que tenía en las tripas solo gloriosas puteadas hasta que una descarga de fusilería partió ese valiente corazón que pugnaba por salirse del pecho en el último acto de compromiso con la Patria... Ese corazón le pintó para siempre una divisa punzó en medio del pecho. Años después el comandante ingles envió una bandera Argentina ensangrentada,robada de una barcaza cadenera, a la familia de aquel valiente, con su reconocimiento y excusas.


Terminadas las municiones, los invasores pretendieron desembarcar, el trompa de ordenes toco "A degüello" y Mansilla arremetió a la cabeza de esa tropa harapienta y las tacuaras y los cuchillos hicieron lo suyo, como habia anticipado Taumaturgo, los gringos se espantaron. Ver a ese negrito y a otros aullando y revoleando las tacuaras, algunos con el facon entre los dientes, sin otro escudo que su coraje metía pavor.


Un golpe de metralla dejó malherido a Mansilla, quedaron en el campo varios de los defensores, el trompa de ordenes nunca tocó retirada, con el clarin en la espalda y un sable ensangrentado en la derecha, cayó en la primera linea de combate. Se llamaba Eusebio Rodriguez y tenía 17 años .


Hacer la Patria, desde donde nos toque y para no aflojar hay que guardarse un cachito de esta gloria muy adentro, esta gloria que les fue negada porque "no era conveniente para los negocios resaltar a la chusma", esa chusma que cambió de nombre pero no de escencia y destino: los orilleros de Alem, los desposeidos de Yrigoyen, los descamisados y grasitas de Evita, los jovenes de la resistencia, los jovenes del luche y vuelve, los desaparecidos sociales del menemismo, y a todos los jovenes militantes de hoy... La gloria pues, a esta chusma que hizo y hace La Patria.

Gentileza: Mónica Oporto