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4 de noviembre de 2011

LOS DERECHOS DE LOS DEUDORES: UNA PROPUESTA DE SOLUCIÓN AL FLAGELO DE LA DEUDA EXTERNA


 *Por Dr. Néstor R. Forero


Deuda y Fuga: Dos movimientos en el  concierto mundial

Nuestro país se ha distinguido por sus aportes a la inteligencia internacional sobre el controvertido tema de la deuda externa. Figuras como los Dres. Luis María Drago, Carlos Calvo en el pasado y entre nosotros, el Dr. Miguel Ángel Espeche Gil han confluido en dotar al mundo de sólidos argumentos que ampararon a los deudores frente a la voracidad sin límites de los acreedores. La doctrina internacional también se ha manifestado en ese sentido y jurisconsultos de la talla de los doctores Francesco Nitti, Alexander Sack, James Forman, entre otros, se han destacados por sus aportes; por su parte el Dr. Pierangelo Catalano han definido claramente a la deuda externa como “la esclavitud del tercer milenio”.

Sus trabajos han tenido por objeto observar y hacer observar que el sistema de deuda basada en la usura genera inexorablemente  servidumbre de pueblos y naciones a favor de un núcleo pequeño y exclusivo, detentadores y  fabricantes de los instrumentos monetarios y financieros. La actual crisis internacional facilitó el corrimiento del velo: la ayuda dada en el último año al sistema financiero globalizador ha sido muy superior a 50 años de planes de ayuda a los países del tercer mundo.

La abrumadora mayoría de estos aportes doctrinarios se han enfocado en la contracción de las deudas, su origen y formalidad, su desarrollo posterior, las derivaciones y las consecuencias jurídicas, sociales, económicas, políticas e internacionales originadas por estas obligaciones. Por nuestra parte, pretendemos enfocarnos no en las obligaciones en sí, sino, en los derechos que emergen del sistema de deuda basada en la usura. Nuestra pretensión entonces quedará orientada específicamente a los derechos que emergen de la evasión y / o elusión de los recursos tributarios de las naciones endeudadas.

Si algo distingue al fenómeno de contracción de la deuda externa es que la misma ha servido, tanto en el pasado como en el presente, para la fuga de capitales de las naciones tomadoras de préstamos.

Fenómeno que no es exclusivo de nuestro país ni nuestra región, sino de carácter mundial, así, en el África subsahariana, aproximadamente 80 centavos por cada dólar que ingresa a la región como parte de  préstamos extranjeros es fugado antes de cumplir un año, como bien señala Sanou Mbayé,  esto implica una complicidad activa entre los acreedores (los países del OCDE y sus instituciones financieras, especialmente el FMI y el Banco Mundial) y los prestatarios (los gobiernos africanos). La fuga de capitales da a los acreedores los recursos que necesitan para reciclar y o financiar préstamos adicionales a los países de donde tales recursos se originaron en primer lugar. Al restarles estos recursos originarios, los nuevos préstamos vuelven con condicionamientos crecientes, tanto en materia fiscal como monetaria y hasta comercial (por  ejemplo: créditos condicionados a la compra de insumos de los países prestadores o créditos con garantías de otros créditos).

Específicamente en nuestro país, la fuga de capitales está directamente relacionada con el aumento de la deuda externa argentina. Una ha retroalimentado a la otra. Y entre las dos han vaciado de recursos a la nación. Siguiendo el método de stocks el comportamiento de los activos externos totales de la economía argentina y la evolución de la deuda externa es la siguiente: en 1974 la deuda externa ascendía a  7.600 millones de dólares, mientras que el stock de capital fugado se calculaba en 3.800 millones, (50% del total de la deuda). A partir de marzo de 1976 la deuda ha de crecer descomunalmente producto del accionar fraudulento e ilegal de las autoridades que usurparon el poder, de un grupo seleccionado de empresas, de los bancos y de los organismos internacionales, que al menos omitieron denunciar este comportamiento delictuoso.  E igual comportamiento ha de tener la fuga de capitales, en 1982 las cifras son de 44.000 millones de deuda externa y 34.000 millones de activos externos (la relación es del 77%). A la culminación del gobierno del Dr. Alfonsín la deuda ascendía a 65.000 millones y los capitales externos eran de 53.000 millones (una relación del 81%). En diciembre de 2001, al momento de producirse la peor crisis económica argentina, la deuda trepaba a 140.000 millones de dólares y a 138.000 los activos externos detectados. Prácticamente la relación era por cada dólar de deuda correspondía un dólar de activo fugado de la República.

Es decir, que por el período mencionado, la deuda creció desde 7.600 millones de dólares hasta los 140.000 millones de dólares a razón de 18,4 veces su valor, mientras que los activos externos detectados crecieron desde los 3.800 millones de dólares al inicio del período comentado hasta los 138.000 millones de dólares, a razón de 36,3 veces. Y de una relación del 50% entre activos/deuda en 1974 llegamos en 2001 a una relación de casi el 100%. Luego de la reestructuración parcial de la deuda en 2005, la relación sufre un cambio, en el año 2006 se estiman los activos externos en 176.000 millones contra 165.000 millones  de dólares de deuda externa (incluyendo holdouts), mientras que entre 2007 y julio de 2009 se habrían fugado 43.000 millones más, ascendiendo los activos externos a 219.000 millones de dólares contra una deuda externa reestructurada  estimada en 201.800 millones de dólares, dependiendo esta última cifra de las negociaciones en curso.

En síntesis, en 1974 por cada dólar de deuda externa había en el exterior 50 centavos de activos provenientes de la economía argentina. En 2009 por la mayormente fraudulenta e ilegítima deuda externa, tal como ha sido probado en la causa Nº 14.467 originado en la denuncia del patriota Don Alejandro Olmos,  existen en el exterior activos provenientes de la economía argentina a razón de 1,08 dólares por cada dólar de obligación contraído.

Entonces, al desarrollo depredador de la deuda corresponde  como la sombra al cuerpo, el vaciamiento sistemático de los recursos de la nación a través de la fuga de capitales, ambos comportamientos de características delictivas y fraudulentas, no podrían llevarse a cabo sin la participación activa y/o por omisión de los poderes del Estado, del sistema financiero local e internacional,  de un grupo específico de empresas y de los organismos de control internacionales.

Nos encontramos sometidos a una doble exacción y se nos impone un feudalismo económico bajo la apariencia de un sistema legal basado en el principio de pacta sum servanda, por el cual, los contratos deben cumplirse. Ante este principio, nosotros  dentro de la concepción clásica, adherimos al criterio de un principio superior, la conocida afirmación de Ulpiano: “los preceptos del derecho son éstos: vivir honestamente, no dañar al otro, dar a cada uno lo suyo”. Lo cual obliga a reparar el daño y en nuestro caso, la República Argentina, estaría en condiciones de reclamar las compensaciones por la devastación a la que fue sometida a partir de la implantación de este sistema de usura y vaciamiento.

Hemos padecido un Estado fallido, donde se han conculcando los derechos y la justicia social y exacerbado las obligaciones a favor de un minúsculo grupo. Cuando el Estado falla y se retira de sus funciones esenciales, la realidad nos ha demostrado, que no puede ser sustituido por la acción del mercado, ya que éste (el mercado) también es  fallido, ya que no existen mercados eficientes con estados ineficientes. Unos y otros no  han de hallar mecanismos para actuar de acuerdo a las necesidades de los ciudadanos. En estas circunstancias, en países como el nuestro, capaz de alimentar a 300 millones de personas, el hambre,  no es sólo una cuestión de pobreza y de distribución del ingreso sino la primera consecuencia de la decadencia moral y la legalización de un sistema corrupto. En este orden, los Estados fallidos no explotan por las crisis sociales,  sino que implosionan, por falta de un estado de derecho y de justicia.

¿Qué debe entenderse por fuga de capitales?

Las Naciones Unidas han definido a la fuga de capitales como una actividad ilegal cuyo origen se debe a transacciones ilegales de origen o por transacciones ilegales por evasión o elusión fiscal. Kosarev y Grigoryev definen la fuga de capitales como “el transporte ilegal del capital al exterior”, en el sentido de transporte en violación de la normativa legal del país de origen, diferenciándolo así, de la salida o exportación de capitales, “fenómeno normal” en cuanto cumple con los requerimientos legales existentes en cada estado y que no constituiría un peligro para el desenvolvimiento de la economía nacional. Esencialmente cuando hablamos de fuga de capitales estamos hablando de un delito económico.

Existen un marco que prefigura la fuga y este está dado por el tráfico de drogas, de personas y/o de armas; la corrupción política; y la evasión fiscal internacional.  Sobre la ilicitud de estas actividades no  caben dudas, existiendo abultada bibliografía, jurisprudencia y legislación para combatir estos flagelos y no merecerá mayor comentario en el presente trabajo. Sin embargo, la evasión fiscal no es unánimente combatida, ni siquiera existe consenso en cuanto a considerarlo un problema mundial. La doctrina internacional va acordando que debemos entender como  “evasión fiscal internacional”, en una primera acepción, a los actos ilícitos en los cuales el contribuyente viola los deberes derivados de una relación jurídica tributaria con elementos de foraneidad, trátese tanto de deberes materiales, como el deber de cumplir con el pago de los tributos adeudados; o de deberes instrumentales, como el de presentar declaraciones juradas verdaderas.

En una segunda acepción, englobaría tanto la evasión  como la elusión fiscal, entendiendo esta última como los actos lícitos por los cuales los particulares procuran evitar la ocurrencia del hecho generador de la obligación tributaria en cierto ordenamiento tributario (que les resulta menos favorable) o trasladar la ocurrencia de ese hecho tributario a otro orden jurídico que les resulte más favorable. Alberto Xavier  define a la elusión fiscal como el “fraude a la ley fiscal internacional”, mediante la existencia de dos o más ordenamientos tributarios, de los cuales, al menos uno frente a una situación concreta resulte más favorable que otro u otros ordenamientos tributarios, y que mediante la facultad voluntaria del contribuyente seleccione el ordenamiento fiscal aplicable.

Pareciera estar claro entonces, que tanto la evasión como la elusión fiscal debe ser asimilable a una práctica de competencia desleal en perjuicio de las naciones menos favorecidas en el plano internacional, cuyas asimetrías tributarias, financieras y de localización del centro de decisiones, afectan su comportamiento tanto como naciones jurídicamente libres como económicamente independientes.

Así se interrelacionan la problemática de la deuda externa, la fuga de capitales, la evasión  y la competencia fiscal, proceso que afecta a la mayoría de los países del orbe. Una gran proporción de los capitales evadidos está motivado por los riesgos políticos, la corrupción, la evasión fiscal y las transacciones comerciales ilícitas. Estos capitales evadidos son transferidos y reciclados por los bancos transnacionales y otros intermediarios financieros, normalmente con sede en paraísos fiscales, que animan y facilitan tanto el proceso de fuga como el secreto que cubre las operaciones de los sistemas financieros offshore.

Situación  que debe ser tratada por la comunidad internacional con la mayor diligencia, tanto más que la condonación de las deudas. No hay magnanimidad ni sentido humanitario en la condonación de las deudas si antes no se resuelve el saqueo de los recursos de los países endeudados, recursos en este caso tributarios, de las naciones que, sometidas a este sistema de fuga y deuda se ven compelidas a endeudarse constantemente.

Los paraísos fiscales, resultan ser instrumentos indispensables para el comportamiento señalado. En 1970 se conocían 25 paraísos fiscales, hoy en pleno proceso de globalización, se han multiplicado hasta alcanzar el número de 72.

Según un informe del 1 de agosto de 2006 de la Subcomisión Permanente de Investigaciones del Senado de los EEUU, calculado un Producto Interno Bruto Global  de 45 billones de dólares,  unos 33 billones de dólares corresponden a la titularidad de  8,5 millones de personas (sobre una población mundial estimada en 6.000 millones) lo que  muestra que el 75%  de la riqueza mundial está en manos del 0,15% de la población del mundo; más de un tercio de la misma, unos 11,8 billones de dólares  se encuentra canalizada a través de paraísos fiscales. De esa masa de capitales, según el informe, una décima parte correspondería a capitales evadidos de los EEUU, y por lo menos 0,7  trillones corresponden a capitales de origen latinoamericano. Alrededor de la mitad de la riqueza del estrato superior de ingresos de América Latina se mantendría en territorios offshore.

El Secretariado Internacional de la Red por la Justicia Fiscal (Tax Justice Network) ha realizado el siguiente cálculo: suponiendo una rentabilidad anual del 7,5% sobre esa masa de recursos, si se aplicara un impuesto sobre esas rentas del 30% se recaudarían 265.000 millones de dólares, cifra por demás suficiente para cubrir las necesidades financieras de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, culmina su informe señalando que “el problema de la fuga de capitales y la evasión fiscal masiva de los ricos es, por tanto, una de las cuestiones decisivas de nuestro tiempo”.

La fuga de capitales se conjuga entonces con el crecimiento de las deudas externas de los países, aún por encima de su capacidad de repago, acompañada de un debilitamiento de la estructura económica y el traspaso de la titularidad de la propiedad de los nacionales hacia los no residentes, tal el caso, del mal llamado proceso de privatizaciones que asoló a la República Argentina, imbuida de los parámetros del Consenso de Washington.

Las consecuencias más visibles de la fuga de capitales son: 1) el de restar recursos nacionales para un plan de desarrollo y el consecuente debilitamiento de los recursos fiscales y monetarios; 2) una regresiva distribución del ingreso; 3) el debilitamiento del empleo y de las condiciones de trabajo de la masa de trabajadores; 4) un condicionamiento estructural de la economía y la constitución de un gran inhibidor de las políticas públicas. En síntesis, la fuga de capitales es desde el punto de vista de la política económica un verdadero poder de veto por parte de los sectores fugadores de capital.  A su vez la pérdida del capital doméstico provoca una caída sustantiva de la utilidad social.

El poder de veto afecta el principio democrático de “un ciudadano – un voto”, al ser reemplazado por “un dólar – un voto”. Imponiendo políticas económicamente favorables para su sector en desmedro del resto de los actores sociales. La mayoría de las veces, en nombre de la seguridad jurídica y la confianza pública se imponen políticas económicas y normativas jurídicas, como condición previa para el regreso de los capitales. Regreso que de concretarse se realiza en la figura de nuevo endeudamiento.

De esta manera, los gobiernos en vez de rendir cuenta a sus ciudadanos por sus decisiones políticas, deben rendir examen todos los días ante los mercados. Son esos mismos mercados concurrentes en el delito económico, quienes con su poder de veto, definirán la viabilidad económica de los gobiernos. La historia reciente nos muestra que los golpes de mercado han influido en la vida de los ciudadanos aún más que los golpes militares.  La represión al poder ciudadano se realiza de una manera silenciosa, a través de la creciente marginalidad, la falta de educación y de la preparación para ganarse el sustento, cuando no el escandaloso flagelo del hambre y la falta de servicios sociales adecuados, todo ello realizado en nombre del equilibrio de las cuentas públicas, la previsibilidad,  la estabilidad y la confianza de los supuestos inversores que financiarán el desarrollo económico posterior.

Entendemos la importancia del orden y el equilibrio público, pero ambos deben estar cimentados en la equidad social y sustentarse en la búsqueda del bien común.

Desde la creación de la comunidad del dinero fiduciario y del sistema de encajes fraccionarios, se ha hecho necesario para su funcionamiento la propagación y administración de recurrentes crisis, para facilitar la fuga de capitales y reciclarlos en nuevos préstamos. Al escasear los fondos, el costo del dinero local aumenta y en su procuración se conculcan derechos y voluntades, para dar preeminencia a la acumulación de capitales.

La historia moderna trae numerosos ejemplos de países que han sido agredidos mediante la fuga de capitales, Francia lo ha sufrido en 1685 con la revocación del Edicto de Nantes; entre 1789 hasta 1797 como consecuencia de la Revolución Francesa, también registra enormes procesos de fuga en 1840, 1924, 1926, 1936, 1968 y 1981; Italia ha sufrido este tipo de agresión en 1866, en 1930 con los controles de cambio y también en 1961; Alemania durante la hiperinflación de 1919-1923 y los controles de cambios en la década del 30. Latinoamérica ha sufrido este mal prácticamente desde su descubrimiento por parte de los europeos, en nuestro caso, es sintomático el informe enviado por el cónsul norteamericano a las autoridades de su país informando que durante los años de la guerra por la independencia se habían fugado al exterior a través del contrabando de oro y plata una cifra semejante a 4 presupuestos nacionales en los años contados desde 1810 a 1819. Desde allí son inusuales los períodos donde no haya habido fuga de riquezas. Es que más que una nación jurídica y políticamente organizada nos asemejamos más a un territorio tributario al que se lo somete a expoliación y vaciamiento no sólo de sus recursos materiales sino de sus potencialidades humanas.

La dinámica del sistema conlleva los pasos de una lógica cartesiana: vaciamiento de recursos domésticos – escasez de capitales – aumento de la tasa de interés – mayores costos financieros – inviabilidad de proyectos tendientes al desarrollo -  endeudamiento creciente - apropiación de la riqueza por parte del sector financiero – menores recursos para inversión en estructura básica – mayor dependencia de los mercados = desplazamiento de las decisiones de políticas económicas desde los ámbito gubernamentales hacia el interior de los directorios de las megacorporaciones. Decisiones de impacto local tomadas fuera de las fronteras y a favor de intereses foráneos. En definitiva, deuda y fuga privatizan el poder soberano de las naciones.

En Argentina ello se ha visto claramente a partir del 24 de marzo de 1976 cuando se usurpó el poder ciudadano y se instauró otro modelo económico que sustituyó el que estaba basado (con todas sus limitaciones) en el trabajo argentino, por otro que aún se mantiene basado en la renta financiera y la exportación de productos primarios sin valor agregado. La consecuencia de ello no son 30.000 desaparecidos sino un millón de argentinos menos de los que deberíamos haber sido censados en el año 2000, producto de la imposición de este modelo jurídico político económico y financiero.

La ley tributaria argentina y los tratados internacionales

La ley penal argentina reprime a través del Art. 172  al que “defraudare a otro con …falsos títulos, abuso de confianza o aparentando bienes, créditos, comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño” y del Art. 173 Inc.7 “el que por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico, tuviera a su cargo el manejo, la administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos, y con el fin de procurar para sí o para un tercero un lucro indebido o para causar daño, violando sus deberes perjudicare los intereses confiados u obligare abusivamente al titular de éstos”. El Art. 176 tipifica la quiebra fraudulenta tipificándola en los siguientes hechos: 1) Simular o suponer deudas, enajenaciones, gastos o pérdidas; 2) No justificar la salida o existencia de bienes que debiera tener, sustraer u ocultar alguna cosa; 3) Conceder ventajas indebidas a cualquier acreedor. Y por el Art. 178 extiende la responsabilidad penal de la quiebra a bancos y entidades financieras que presten cooperación en los actos relativos a la quiebra. Lamentablemente la precisión con que la ley penal trata la responsabilidad de los directivos ante la quiebra en materia de sociedades comerciales no se extiende con igual calidad normativa a los responsables del manejo de la cosa pública.

Ante las maniobras delictivas relacionadas con el tráfico de divisas existe un corpus jurídico que penaliza los delitos en materia cambiaria y aduanera. Aunque este corpus jurídico tenga mucho de perfectible. En materia tributaria la ley de Impuesto a las Ganancias a través del Art. 37  señala que “cuando una erogación carezca de documentación y no se pruebe por otros medios que por su naturaleza ha debido ser efectuada para obtener, mantener y conservar ganancias gravadas, no se admitirá su deducción en el balance impositivo y estará sujeta al pago de la tasa del 35% que se considerará definitiva”. La Corte Suprema de Justicia avanzó en el tema y con fallo del 9/11/00 en la causa Radio Emisora Cultural S.A. dijo: “la falta de individualización de los beneficiarios, a cuyo cargo debería estar el pago del impuesto sobre la ganancia indocumentada, obliga a quien hace la erogación a abonar sobre ella el tributo y debe hacerlo a título propio”. Es decir, que las salidas no documentadas, tipicidad de la fuga, está sujeta al pago de la tasa del 35% directo más el 35% que correspondería al receptor del exterior de la erogación no documentada. La situación se agrava si en vez de carecer de documentación la erogación se realiza con documentación apócrifa.

A esta tasa del 35% + 35% deben agregarse los intereses punitorios y resarcitorios  más las multas correspondientes, que están reglamentadas a partir en la ley 11.683 de procedimiento fiscal que en su Art. 45 sanciona la omisión de impuestos con una multa graduable entre 1 a 4 veces del gravamen dejado de pagar cuando se origine en transacciones celebradas con entidades ubicadas en el exterior. Por su parte el Art. 46 reprime con multas de 2 a 10 veces el importe del tributo evadido cuando mediante declaraciones engañosas o ocultación maliciosa, sea por acción u omisión, defraudare al Fisco. En síntesis la pretensión fiscal supera el monto evadido mediante el mecanismo de fuga.

La pretensión fiscal teóricamente está a su vez protegida por los convenios firmados para evitar la doble imposición, en la mayoría de ellos, siguiendo el modelo OCDE se estipula el deber de información entre los fiscos: “las autoridades competentes de los Estados contratantes intercambiarán la información que fuera necesaria para la aplicación del presente convenio. Cualquier información así intercambiada será tratada como secreta y no será revelada a ninguna persona, autoridad o tribunal que no sea a los que les compete la aplicación o cobro de impuestos, o la interposición de apelaciones o el procedimiento de delitos relacionados con dichos impuestos” (Art. 26 y sucedáneos).

El eminente constitucionalista Dr. Arturo Sampay sostenía que el sujeto activo del impuesto es el Estado por su atributo específico de soberanía, o sea la potestad suprema sobre todo lo que le está sometido como parte integrante de su ámbito territorial. Sin los elementos constitutivos (población y territorio) y sin la potestad suprema sobre esos elementos, no hay Estado, porque carece de la propiedad de su forma, es decir, de soberanía. Sujetos pasivos del impuesto son todos aquellos que se encuentran en cierta relación con las riquezas sobre las que el Estado tiene dominio eminente, o que poseen bienes existentes en el Estado, o que participan en actos o hechos económicos que se cumplen en el Estado, aunque se instrumentalicen fuera de él, pues lo importante es el hecho económico vinculado con bienes materiales sometidos a la soberanía territorial. El fundamento de este principio básico del Derecho Fiscal Internacional se halla en el Derecho Natural de Gentes.

La cooperación en los tratados internacionales

Los principios de solidaridad y cooperación han sido reconocidos explícitamente en la Carta de las Naciones Unidas a través de los artículos 55 y 56 y como principio fundamental de acuerdo con la Resolución 2.525 de la Asamblea General, sobre ellos ha reflexionado Gross Espiell, señalando que el desarrollo forma parte de una nueva concepción dentro del derecho Internacional que “se integra dentro de un orden jurídico internacional que supone necesariamente el reconocimiento de la existencia de un sistema de derechos y obligaciones respecto al desarrollo entre los diversos Estados de la comunidad internacional”.

Por la Res. 1.273 del 04/08/1967 la ONU mediante el Consejo Económico y Social dispuso la formación de un grupo de expertos fiscales para formular guías y técnicas para explorar acuerdos tributarios. En 1979, se publica el Manual para la negociación de tratados fiscales y el Modelo de Convención Tributaria, teniendo como antecedente el modelo de Convenio para Evitar la Doble Imposición de la OCDE de 1963. Por su parte el Pacto Andino en 1971 había celebrado su modelo de convención para evitar la doble imposición. En todos estos modelos la cooperación y la información entre los países contratantes tienen un lugar de suma importancia.

García Prats de la Agencia Estatal de Administración Tributaria del Reino de España, en 2004 sostuvo que “la cooperación administrativa internacional constituye un elemento necesario para hacer frente al fraude y la evasión fiscal”. Raúl de Francisco Garrido señala que “la cooperación administrativa tributaria es un mecanismo adecuado para la defensa de la soberanía tributaria de los Estados nacionales frente a la movilidad de los capitales”, sostiene además que los mecanismos bilaterales tradicionales han demostrado ser ineficaces ante determinados comportamientos defraudatorios que exigen, para su persecución, la disponibilidad de instrumentos de cooperación entre los países.

En 1998  el consejo de Ministros de la OCDE adoptó las recomendaciones del Informe del 9 de abril de aquél año que en su punto Nº 8 declaraba que “los países deberán adoptar programas de intensificación de intercambio de informaciones relevantes correspondientes a las transacciones efectuadas en los paraísos fiscales y en los regímenes fiscales preferenciales que se califiquen como concurrencia fiscal perjudicial”. Así podemos definir a la asistencia administrativa en el suministro de informaciones como obligatoria, supletoria, provocada, secreta y especial. Obligatoria, puesto que la prestación de informaciones no es una simple facultad de las autoridades requeridas, sino una obligación convencional. Supletoria, cuanto la legitimidad del propio requerimiento depende de haberse intentado previamente sin éxito los medios facultados por la legislación interna del Estado requirente. Provocada, en la medida en que las informaciones no son prestadas espontáneamente, de oficio, por las autoridades, sino tan sólo a pedido expreso de las autoridades del otro Estado contratante. Secreta, puesto que las referidas informaciones sólo pueden ser comunicadas a las autoridades y o tribunales encargados de la determinación o cobranza de los impuestos que son objeto de la convención. Y especial, por cuanto, el pedido debe versar tan sólo sobre un caso específico.

La idea subyacente  es que básicamente los países en desarrollo no resignen los recursos tributarios que necesitan a los fines de que sus políticas públicas contribuyan a mejorar la calidad de vida y el desarrollo de sus comunidades. En tal sentido, les cabe a los países desarrollados poner fin a los regímenes tributarios especiales con el objeto de eliminar la competencia fiscal nociva.

El Modelo de Acuerdo en Materia de Intercambio de Informaciones sobre Asuntos Fiscales adoptado por la OCDE en el año 2002, viene a receptar las experiencias del Pacto Andino de 1971, del Modelo de Acuerdo para el Intercambio de Informaciones Tributarias desarrollado por el Centro de Intercambio de Administraciones Tributarias de 1999, del modelo de Convenio bilateral de la OCDE del año 1981, de las experiencias en materia aduanera como la que tiene desde 1977 la Organización Mundial de Aduanas mediante su Convenio de Asistencia Mutua Administrativa para la Prevención, Investigación y Represión en materia aduanera; y de la Convención Nórdica para la Asistencia Mutua en Asuntos Fiscales, entre otras experiencias mundiales.

El Modelo de Información corresponde tanto a las relaciones bilaterales entre dos Estados como a las relaciones multilaterales, teniendo como antecedente la resolución del 10/02/ 1975 que recomendaba la adopción de medidas para combatir la evasión fiscal internacional, facultando para que un Estado desarrolle actividades de investigación por cuenta de otro Estado y aún que agentes de un fisco ejerzan actividades de fiscalización en otros Estados. Aunque esto último resulte de muy difícil cumplimiento dado la enorme desigualdad fiscal entre los países desarrollados y los demás países. En Argentina la aplicación del criterio multilateral en los modelos de información tiene como antecedente el fallo del Tribunal Fiscal sala “C” de marzo de 1980 donde se expresó que “mas allá de la firma o no como parte integrante de los acuerdos, el modelo de Convención de la OCDE sirve como pauta interpretativa y además es práctica en el Derecho Internacional el carácter transitivo de los acuerdos”.

El intercambio entonces puede darse siguiendo algunos de los siguientes medios: 1) Prestar información previa solicitud del Estado requirente; 2) Intercambio simultáneo o periódico; 3) Intercambio espontáneo de información; 4) Inspecciones tributarias simultáneas; y 5) Inspecciones tributarias en el extranjero. Sobre este último punto toma relevancia la Resolución Técnica de la 36ª Asamblea General del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias, CIAT, realizada en Canadá en 2002, cuando ésta expresó en el tema “Oportunidades para mejorar el cumplimiento tributario a través de la interacción y cooperación” en su punto 1: “Promover la cooperación internacional para mejorar el cumplimiento tributario, celebrando convenios de cooperación internacional con administraciones tributarias de otros países, que posibiliten extender la actuación mas allá de las fronteras nacionales, tanto en lo que se refiere a la obtención de informaciones como también, el ejercicio de acciones como las fiscalizaciones en el exterior, notificación de documentos y cobranzas de deudas tributarias”.

Jean Rivier, María Sánchez Jiménez y Victor Uckmar entre otros coinciden en que la colaboración en la cobranza de deudas tributarias es una modalidad más intensa en la asistencia recíproca de los Estados para alcanzar la justicia tributaria.

Es de vital importancia, entonces, lo estipulado por el nuevo artículo 27 de la Convención Modelo de la OCDE, de allí surge que: 1) los Estados Contratantes deberán proporcionarse asistencia en la recaudación de las rentas a que posee derecho el otro Estado, 2) entendiéndose por renta cualquier monto o importe debido respecto de impuestos exigibles en los regímenes tributarios de los Estados Contratantes, incluyendo intereses, sanciones administrativas, costos de recaudación y o conservación de estos montos; 3) el Estado Requirente podrá proponer al otro Estado el cobro de la pretensión fiscal y esta deberá realizarse de acuerdo a las disposiciones aplicables impuestas para el cobro de sus propios impuestos; 4) el Estado Requerido podrá tomar medidas tendientes a la conservación de los derechos del Estado Requirente mediante una garantía que asegure la recaudación o cobro de los impuestos debidos.

Esta modalidad de asistencia incluye a cualquier tipo de deudor, ya sea nacional del Estado Requirente, del Requerido o de un tercer Estado. Además incluye la recaudación no sólo al deudor principal sino contra cualquier otra persona, que de acuerdo con las normas del Estado Requirente sea responsable de la deuda. Es por tanto, la legislación del Estado Requirente la que determina sobre que personas puede instarse la asistencia. Dado que en materia de prescripción los plazos son los previstos en la ley del estado solicitante, pero  los actos susceptibles de suspender o interrumpir dicha prescripción, se regulan según la ley del Estado Requerido. Es imprescindible entonces, según la naturaleza de estos actos, lograr una clara manifestación  técnica y jurídica que ligare al proceso de la deuda con el proceso de fuga de capitales y de este con el proceso de evasión tributaria internacional.

El delito de acción continuada

Para evitar la prescripción de estos delitos económicos que ligan la contracción de deuda con la posterior fuga de capitales y su reciclaje en nueva deuda, entendemos necesaria que se declare ambos comportamientos como delitos de acción continuada. Si bien el Código Civil argentino en su artículo 801 establece que “la novación es la transformación de una obligación en otra, la primera obligación debe existir y ser lícita, siendo esta ilícita  no puede haber novación y debe reputarse los pagos como efectuados por obligaciones nulas y deberían ser repetidos por no tener causa, en los términos del art.792”. De acuerdo con la doctrina penal, un delito cuando se consuma se acaba, con excepción del delito de acción continuada. Existe consumación pero lo injusto se sigue generando, no se acaba, permanece en el tiempo y se va perfeccionando, Jiménez de Aszúa enseñaba “el delito permanente se perfecciona en un momento dado, con todos los elementos constitutivos…pues en todos los instantes sucesivos continúa la violación de los intereses protegidos y de la norma que los respalda”.

El singular comportamiento de los acreedores por deuda y de los deudores por tributos evadidos por fuga, muchas veces concurrentes en el mismo grupo económico o de intereses, nos permite vislumbrar que ambas conductas: creación de deuda – renegociación y fuga de capitales – reciclaje están sujetas a este instituto jurídico.

Nuestra propuesta

Se ha señalado que el problema de la deuda es un tango que se baila de a dos, entendiendo en ello la relación bilateral entre deudor y acreedor; a nuestro entender esta visión no abarca la totalidad de la problemática, ya que encontramos las siguientes actores: deudor por deuda legítima; deudor por deuda ilegítima; acreedor legítimo; acreedor ilegítimo de buena fe, acreedor ilegítimo partícipe necesario de la estafa; fugador de fondos del país deudor co responsable del vaciamiento de los recursos del país; fugador de fondos impelido por las circunstancias en que se desarrolla la economía; países receptores de los fondos fugados; países que facilitaron el tránsito de los capitales fugados; agencias u organismos que facilitan la fuga de capitales; agencias u organismos financieros que negociaron bonos o instrumentos financieros en pleno conocimiento de que los mismos excederían la capacidad de pago del país; y países que traban el desarrollo y el comercio de los países deudores afectando su capacidad de repago. Observamos así, una multiplicidad de actores e intereses. Idéntica característica se halla en la ruta de los fondos evadidos que primero son financiados con contracción de deuda y luego esos mismos fondos se reciclan en nuevas deudas, configurando un delito de acción continuada.

También en los tratados internacionales de cooperación y cobro de impuestos se observa la multilateralidad de intereses,  por lo que se hace necesario defender los derechos de cobro de impuestos de los países sometidos al flagelo de la usura y la deuda externa, concomitantemente con la revisión jurídica de las obligaciones contraídas. La enorme disparidad de fuerzas y concentración de la riqueza a favor de unos pocos, hace necesario proponer la creación de una organización de carácter planetario que resguarde los intereses de los acreedores tributarios por fuga y otros mecanismos de evasión o elusión fiscal y que proponga el pago de las deudas legítimas (proceso que conlleva una auditoría sobre todo el proceso de endeudamiento) concomitantemente del cobro de los tributos adeudados, dado que se unifican en la misma persona jurídica la condición de deudor por deuda externa y acreedor tributario internacional.

Aquellos países que habiendo contraído el compromiso de colaborar en la información y o cobro de las acreencias tributarias negaran su efectiva participación debieran considerarse como países agresores, en un sentido amplio, y responsables de desatar una guerra o confrontación fiscal a escala planetaria, con las responsabilidades que de ello se deducen.

Debemos dejar atrás la concepción individualista de la existencia, los países no existen, coexisten. Sólo con la unión y concientización de los pueblos podremos hallar los instrumentos necesarios para enfrentar a uno de los mayores desafíos de la humanidad para el tercer milenio: la  usura internacional y el saqueo de los recursos de los países más vulnerables. De no resolverlos satisfactoriamente nos arrojaremos a una esclavitud sin precedentes en la historia del hombre. Apelemos a la luz de la justicia para dar un gran paso en el camino de la paz mundial.

                                                                                                    
                                                                                      

30 de octubre de 2011

COMPAÑERO NÉSTOR KIRCHNER ¡PRESENTE! ¡AHORA Y SIEMPRE!



*Por Martín García 

Hacía pocos días que el ex Presidente Néstor Kirchner y la Presidenta Cristina Fernández tuvieron un encuentro con la Juventud Peronista en el Luna Park encabezado por dirigentes juveniles como Juan Cabandié, José Ottavis y Andrés Larroque.

Fue poco después de que Kirchner fuera sometido a una angioplastía coronaria que lo recluyera a la clínica en Los Arcos de Palermo donde permaneció casi 24 horas.

Allí Cristina Fernández expresó: "La televisión dura dos minutos, la foto en el diario de hoy ya es vieja. Lo importante es entrar en la historia, vos elegís donde querés estar”.

Al costado, detrás de los oradores presidenciales se encontraban sendos posters de El Eternauta de Héctor Germán Oesterheld. Uno llevaba la cara de Néstor Kirchner, el otro el de la Compañera Presidenta.

Es que era Néstor Kirchner quien, en primer lugar, había aceptado la convocatoria, pero, después de su internación, era reemplazado por Cristina.

Sin embargo, él estaba allí, firme, haciendo acto de presencia, realizando el esfuerzo de estar presente, de dar el ¡Presente! a las juventudes convocadas.

El Luna Park rebosaba.

Afuera miles de jóvenes seguían el acto por las pantallas.

Era un momento sagrado.

”Si nosotros en lugar de haber sido una juventud que crecía en medio de golpes de Estado, hubiéramos podido tener esta Argentina donde estamos construyendo ciudadanía social, ¡qué país diferente hubiéramos tenido! Les tengo una sana envidia porque pueden vivir en un país donde hay total libertad", completó Cristina Fernández al establecer una comparación con otras generaciones que soportaron dictaduras, (rezaba un cable de Télam).

El Eternauta de Oesterheld con el rostro de esta pareja de peronistas militantes los instalaba, junto a los jóvenes, bajo la lluvia de copos iridiscentes y letales arrojados por los “Ellos” el enemigo superior. El enemigo verdadero.

Esto situaba a Néstor y Cristina en una lucha por la supervivencia de la especie. Frente a la agresión del establishment, los cipayos, las corporaciones mediáticas, el imperialismo, el colonialismo.

Néstor y Cristina juntos. Una pareja militante. Por la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria Grande ya que Néstor había asumido, ya, como Secretario General de la UNASUR.

Esa fue su última indicación simbólica. Su lucha por la unidad de la Patria Grande. Su contribución a la unidad entre Colombia y Venezuela. Su gesto solidario desde el UNASUR para con la epidemia del cólera en Haití, hacía pocas horas.

También su vigilia junto a la compañera Presidenta, después de la muerte del compañero Mariano Ferreyra, a manos de sus asesinos, hasta la detención de Pablo Díaz y Cristian Favale.

"Yo no solo tengo esperanzas, también tengo la certeza que el viejo país de la impunidad no vencerá", dijo la Presidenta.

Néstor Kirchner moría, poco después. Ingresaba al Comando Celestial -como decimos en la Agrupación Oesterheld-. Allí era recibido por Perón, por Evita, por los 30.000 compañeros que le agradecían su lealtad inquebrantable con ellos, frente a sus asesinos, sus torturadores, sus secuestradores.

También estaban Mariano Moreno, el Chacho Peñaloza, Felipe Varela, Manuel Belgrano, Don José de San Martín, Cacho El Kadri, Ernesto Che Guevara, Miguel Martín de Güemes, Enrique Oliva, Fermín Chávez, Don Juan Manuel de Rosas, Castelli, recibiendo al hijo predilecto. Y hubo mateada virtual y asadito.

Castigados corazones peronistas.

¡Que cosa la historia del movimiento nacional y popular! Era como si otra vez hubiera muerto Perón pero, ahora, lo sobreviviera Evita.

”Junto a todas las cosas que hemos construido, una de las más importantes fue visualizar a los trabajadores como uno de los componentes esenciales de este proyecto", afirmó Cristina Fernández como militante en River Plate.

Recuerdo claramente el gesto de la presidenta de la Nación cuando puso su mano sobre el jopo rebelde de Néstor Kirchner, días antes, en la majestuosa conmemoración del 17 de Octubre en el estadio monumental que organizara la CGT y el movimiento obrero argentino; como se quebró de emoción con los familiares de los combatientes muertos en Malvinas; como lo hizo con Elsa Oesterheld cuando le entregáramos la estatuilla de El Eternauta en el teatro Argentino de La Plata en ocasión de la Ley de Medios.

Había allí un sentimiento contenido de emoción. Un estertor, que ahora aflora y se derrama sobre el alma de la Patria.

Ese día de conmoción me hace acordar a la congoja del día de la muerte del Presidente Kennedy en los ´60 y, naturalmente al día de la muerte del General Perón, nuestro máximo líder.

El pueblo argentino tardó casi 30 años desde la muerte del General Perón para reconstruir un liderazgo que encarnara sus legítimos deseos e intereses.

No resulta tan fácil para el pueblo construir un liderazgo que enfrente al enemigo real y que defienda los intereses verdaderos de los trabajadores, de los desocupados, de los sectores más necesitados del pueblo, de su clase media patriótica, de su elite patriótica.

La tarea exitosa de Néstor Kirchner, recién empezaba, ¡tenía tanto para aportar! (como recién se expresaba la de Evita cuando el cáncer se la llevó).

Ahora quedan Cristina y los Compañeros al frente del valiente pueblo argentino.

Antes de irse con Héctor, Francisco Solano López, el gran dibujante de El Eternauta, dibujaba su último Juan Salvo con el rostro de Néstor Kirchner. Fue su mensaje final.

Néstor Kirchner, como Juan Salvo, comenzaba a viajar por lo que es eterno. En algún lugar volverá a iniciar esta historia de amor y lucha por lo mejor de nosotros mismos.

También, -como Juan Salvo buscara empecinadamente el hogar para reencontrarse con Martita y Elena- Néstor Kirchner se reencontrará con Cristina y Máximo y Florencia en algún lugar del Continuum, porque la felicidad es un norte y se encuentra en el hogar y el dolor en algún momento se convierte en puro amor.

Y el amor es eterno.

Como el amor del pueblo por Perón y Evita.

A un año de su muerte, compañero Néstor Kirchner ¡Presente!

Ahora y siempre.

El pueblo ha inscripto su nombre en el carro de la victoria.




(*) Presidente de la Agencia Télam

Nota: Me sitúo en aquello que escribí en aquel momento y vuelvo a bañarme en esas aguas, con la misma congoja.



Fuente: TELAM

Gentileza: Lanchodebastos

ENTRE EL RELATO Y LA REALIDAD


*Por Jorge Rachid

La construcción de un relato tiene límites, en especial en la descripción de situaciones tangibles, cotidianas y verificables. Sin embargo, una ola de comunicadores, opinólogos y sociólogos, opositores llamados a si mismos independientes, adjudican al relato oficial la construcción virtual de un mundo paradisíaco, sólo parangonable al diario de Yrigoyen, es decir encapsulado y supuestamente ajeno a la realidad.

Si esto fuese cierto, el pueblo argentino encandilado por los cantos de sirenas y proclamados por los arlequines del poder, enceguecido por las luminarias y maquinaciones diseñadas y emanadas de ocultas reparticiones, destinadas a manipular la voluntad popular, siempre caracterizada de estúpida e ignorante por esos académicos y propia de un pueblo supuestamente envilecido y castigado por una situación descripta por ellos como terminal, fue a expresar, narcotizado, su decisión soberana del hecho de elegir a través del voto.

Para los comunicadores, verdaderas herramientas del poder opositor, que sin profundizar el análisis objetivo del mapa electoral que les hubiese permitido auscultar la expresión madura del pueblo y que ni siquiera se han tomado el trabajo de estudiarla, observarían que ese pueblo varió sus preferencias entre las PASO y la elección presidencial. Nuestros compatriotas, oficialistas o no, buscaron y apuntalaron opciones, incluso para ser opositores desde diferentes lugares, con miradas ideológicas con tendencias hacia políticas sociales diferentes a las actuales en algunos casos o planteos económicos ortodoxos neoliberales en otros.

Para “los comunicadores” los opositores son los votos “serios”, no así los que votamos al oficialismo, quienes en la mayoría de los casos por el sólo hecho de ser peronistas, no merecemos ni la consideración de que a veces somos capaces de  pensar. Esa discriminación apriorística, racista y discriminatoria se expresa incluso en el desfile incensante de gurúes apocalípticos, elegidos representantes, por minorías en algunos casos familiares, que se atreven a amenazar conflictos , si no se realizan las correcciones que pronostican frente a supuestos abismos a los que nos asomamos los argentinos.

Nada mejor que mirar el mundo, en su derrumbe neoliberal ante el fracaso económico financiero de políticas deshumanizadas, para observar nuestra realidad cotidiana como argentinos y el marco latinoamericano, juntando esfuerzos de los pueblos para afrontar los próximos tiempos desde el UNASUR. Sin embargo en un escenario que recibirá seguramente coletazos de esta situación internacional, parece impensable que argentinos bien nacidos, especulen y apuesten al fracaso y a la interrupción de un proceso político no sólo reafirmado en las urnas, sino consolidado en la aparición enérgica del Estado como garante social del equilibrio de intereses contrapuestos, pero que siempre aún en la equivocación estuvo del lado de los trabajadores y los sectores desprotegidos de la sociedad.

Será que el relato de ellos choca de frente contra una realidad, protagonizada por jóvenes generaciones que a través de la política han recuperado sus esperanzas y utopías de la mano del peronismo, soñando con un movimiento nacional que arremeta sobre las demandas pendientes, de la mano de una mayoría que quiere ser ignorada por los dueños del poder? O quizás la recuperación de la Plaza con alegría es la expresión auténtica, no tolerada del pueblo que vuelve a valorizar la política como herramienta de construcción única de un nuevo modelo social y productivo en el país? Les preocupa la política por que desde ahí se desalojan las operaciones mediáticas, se pone en blanco sobre negro los intereses; es la foto del poder que siempre se oculta y desde ese anonimato, lanza sus operaciones de prensa “independientes”, que pretenden y en algunos casos generan, agendas diarias, en un relato que fue sepultado por la realidad de un pueblo que ha recuperado pensamiento crítico.

El peronismo a través del kirchnerismo ha recuperado sus mejores principios doctrinarios, asentados desde una visión del mundo hasta un compromiso profundo con los humildes y trabajadores de nuestra Patria. Es la razón de la vigencia del peronismo después de casi 68 años que sólo se pueden explicar desde reflexiones mas profundas, mucho mas contundentes en la historia que las proclamadas “vientos de cola”, “condiciones internacionales”, “precios de los comodities” y otras excusas enarboladas para evitar acompañar un proceso que conduce un cuadro político de estatura como la Presidenta de la Nación.

No es sólo la Presidenta, es la compañera peronista con la mas alta responsabilidad del Estado, avalada por el pueblo argentino, legitimada en su accionar, con fortalezas y debilidades, con aciertos y errores, pero es nuestra compañera a la que hay que apuntalar, porque desde el peronismo y el movimiento nacional se apuntala la Patria, como lo demostró la alegría del pueblo pese a las campañas denigratorias cotidianas de los medios de comunicación llamados “independientes” que se niegan a acatar las leyes dictadas por el Parlamento y sin embargo claman por mas institucionalidad. Una verdadera hipocresía.

La falta de valoración del pensamiento del “otro” por parte de los sectores desplazados del poder, lleva a categorizaciones que por planteos de máxima o desde ortodoxias económicas pretenden deteriorar el derrotero de una construcción todavía incipiente, como los nuevos noviazgos, que deben construirse de a poco, como debe reconstruirse el país después de décadas de sometimiento neoliberal, de arrasamientos de leyes laborales, exclusiones sociales que fueron verdaderas ingenierías socialmente genocidas, de cultura del pensamiento único, todo ello en el marco de una fiesta ficticia, de unos pocos, mientras el desplazamiento de masas de argentinos a las periferias mismas de la historia se producía en forma cotidiana, destruyendo proyectos de vida, esperanzas familiares e ilusiones con los hijos.

Las hipotecas pendientes deberán saldarse en la lógica de la política, en el manejo del estado, en los tiempos apropiados, para no dar batallas sin la masa crítica necesaria para lograr las victorias suficientes para terminar de desmontar el esquema estructural del neoliberalismo. Asi se hizo con la ley 24.241 de AFJP, verdadero saqueo institucional de la mano de la codicia del sector financiero; se avanzó sobre la monopolización de los medios de comunicación audiovisuales; se restituyeron las leyes laborales y las paritarias; se ampliaron los derechos sociales como siempre, desde su historia hizo el peronismo: romper fronteras intangibles aparentemente de las cuales no se podía avanzar y podríamos seguir con el listado como el Banco Central y el ANSES.

El neoliberalismo sigue vigente en sectores como la salud, las entidades financieras, las políticas tributarias, los monopolios exportadores y otros sectores en los cuales hemos avanzado por senderos internos de cada uno de ellos, pero a los cuales debemos abocarnos a la planificación estratégica al largo plazo, como con la industria o el sector agropecuario, y donde en cada uno de ellos se encontrarán intereses tanto o mas poderosos que los que se enfrentaron desde el 2003 en adelante.

Para cambiar la realidad, hace falta el conflicto, el planteo claro del objetivo, que no es un relato, es una descripción de la realidad, no es una construcción abstracta y virtual, es un camino de lucha y compromiso, que los peronistas deseamos se haga en paz y democracia, sin falsos consensos que esconden la defensa de intereses concentrados. A la luz del día; definiendo el camino a quienes se oponen; dando el debate; describiendo el escenario y los intereses en juego, los de la Patria y los privados; apuntalando la participación activa del pueblo en cada comunidad; promoviendo organización comunitaria; predicando y persuadiendo; ignorando los ataques pero afianzando las respuestas políticas y corriendo los márgenes de la resignación cada día.

Las discusiones de los grandes ejes políticos estratégicos nacionales e internacionales, se darán en el seno del movimiento nacional. No debemos temerle a visiones diferentes y planteos cruzados, ya que el movimiento nacional funda su riqueza intelectual y política desde la ampliación de la mirada, de la contención cada día de nuevos sectores, con diferentes historias pero con una sola consigna: “la historia y los nuevos paradigmas los escribe el pueblo”. Ese tiempo lo estamos transitando y el pueblo lo ha avalado, por lo cual el compromiso militante del peronismo debe ser cada día mas profundo, apuntalando el gobierno de nuestra compañera Cristina.


*CABA, 26/10/11
jorgerachid2003@yahoo.com.ar

CORRERLA POR IZQUIERDA EN LA PISTA VERSUS "CORRERLA" POR IZQUIERDA DESDE LA TRIBUNA


*Por José Antonio Gómez Di Vicenzo

Agregar más a lo ya dicho después de lo contundente del domingo por la noche es casi tan redundante como redundante el triunfo del FPV. Este epistemólogo devenido periodista de opinión sabe cuáles son sus límites, reconoce la capacidad de sus maestros en la profesión para cocinar, en menos de una hora y a menos de un día de cerrados los comicios, artículos de una hondura formidable. Allí están. Cualquiera puede consultarlos y volar un poco con tan solo desplegar las páginas virtuales de los diarios progresistas. 

El silencio al que este intruso en la prensa se llama estos días tiene que ver tanto con ese sentir, ese saberse limitado para agregar novedad a lo ya dicho; tiene que ver, también, con dejar pasar, alejarse para ver un poco más, un poco distinto. Acallados los gritos triunfales, la euforia es seguida por la reflexión, la conmemoración y el recuerdo a pronto de cumplirse un año de aquel hecho histórico que, me animo a decir, marcó el inicio de un nuevo período. Muchas emociones juntas, muchos cambios estructurales.

Pero… Irremediablemente viene a la mente la pregunta: ¿Cómo sigue todo esto? Porque muchas cosas interesantes comenzaron a aparecer en el horizonte de la Argentina hace un tiempo: por ejemplo, ahora podemos pensar en el mediano y largo plazo, ahora los jóvenes pueden volver a sentir que desde el compromiso y el tránsito por el barro de la historia puede cambiarse el mundo y que si se aprieta por abajo la dirigencia y los representantes laburan. Y cuando ya no los individuos aislados sino los colectivos descubren que son pura potencialidad, pura capacidad de hacer camino al andar, entonces, las preguntas comienzan a rondar las mentes y a promover las acciones. Repentinamente al cómo sigue esto se le agregan cuestiones tales como: ¿Cómo continuar carcomiendo el poder de aquellos que gracias al dominio material siguen siendo los que entran a la cancha siempre con varios goles a favor? ¿Cómo lograr que cada vez más trabajadores tomen conciencia de sus posibilidades? ¿En dónde es prioritario avanzar? ¿Cómo continuar creando instrumentos que afiancen la presencia del Estado? ¿Cómo pasar de la redistribución a la generación de poder y riqueza de los trabajadores? Etc., etc.

Todas estas cuestiones exigen afinar el intelecto, exigen estrategia, desafían el presente, tensionan al creativo; obliga a hacer cambios concretos, transformar las circunstancias, ser hombre al hombre y no una piedra o un pedazo de carne inerte.

¡Uf! Y sí… ¡Está claro! Si no hay cambios materiales, si no hay un desbalance en las condiciones estructurales, lejos estamos de poder pretender grandes y trascendentes mutaciones y los trabajadores seguirán siendo explotados. Conozco el rosario. Pero sé hasta dónde su recitado surge de la paralización, glaciación del pensamiento, del olvido de que en algún momento y producto de las circunstancias, la teoría lo parió para expresarse, para convencer; pero que hoy (y ya hace más de medio siglo), dichas consignas aparecen como fósiles, hablan del aporte marxista así como las momias representan el esplendor del Anciano Egipto. Estrategia, intelecto, el pensar, todo es producción, es concreto cuando no es pensar por pensar. Y pensar cómo cambiar la base material es una buena manera de no perderse en la nube, de producir cambios concretos. Hay que embarrarse, hay que bajar de la tribuna y correr la carrera. Hay que hacer política en primera.

¡La pucha! ¡Pero si hasta los eximios representantes de la izquierda más dura y opositora al gobierno, tras desempolvarse los restos de maquillaje televisivo y digerir el champagne cebado por la derecha mediática, recordaron (¡en buena hora!) su lucha por el proletariado y en sus campañas publicitarias bregaron por los derechos de los trabajadores comenzando a “hablar de lo que les pasa”, tratando de conseguir “un lugar en el Congreso”, jugando el juego de la democracia liberal. ¡Si hasta parecía un discurso peronista el de los candidatos “izquierdistas”! “¡Salario mínimo que debe cubrir el costo de la canasta familiar! ¡Por una jornada de ocho horas de trabajo!” Cosecharon un poco más del 2% de los votos superando a Lilita “Descarrió”, todo un logro. Por lo menos los clásicos mantras fueron suplantados por consignas de la década del 40 del siglo pasado. En breve llegará el siglo XXI para nuestros amigos. Eso si no vuelven a derrapar flirteando con lo más rancio de la derecha y el conservadurismo autóctono. Eso sí, de caminar una fábrica ni hablemos.

Resulta evidente. Hay, al menos, dos maneras de ver la cosa. O continuamos pretendiendo defender al proletariado (y no me quiero introducir en el espeso problema que surge a la hora de definir hoy categorías como trabajador, proletariado, conciencia de clase y lucha de clase) mirando cómo la historia pasa desde la tribuna y entonces, empapados de ese tono grandilocuente que da la intelectualidad, creemos que estamos cambiando el mundo cuando en realidad lo estamos interpretando (¿será siguiera eso?)  o nos embarramos y corremos al gobierno por izquierda y desde adentro, sin comprar el paquete entero, pero yendo por más herramientas para que deje de haber pobres en la Argentina, para que los ricos sean cada vez menos ricos y los trabajadores tomen las riendas. ¿Qué es más transformador? ¿A esta altura se puede seguir corriendo al gobierno por izquierda desde afuera para terminar dándose la mano con los sectores más recalcitrantes de la derecha? ¿Da resultado esa estrategia? ¿O más bien de lo que se trata es de promover políticas concretas para ir cada vez más a la izquierda desde adentro?

Lamentablemente no tenemos la suerte de encontrar respuestas en las biblias seculares de nuestros padres fundadores. Hace rato que llegó la hora de construirlas haciendo nosotros nuestro propio marco teórico crítico-transformador. Siempre teniendo presente los núcleos centrales aportados por el gran cabezón: Praxis, centralidad de la producción (como producción ampliada), dialéctica y tesis 11. Eso implica no perder de vista que a veces correr por izquierda al gobierno desde la quietud y calma del espectador tribuno transforma los tablones en una escalera hacia el infierno de los funcionales a la nueva derecha. Implica no perder de vista que mientras la derecha se reinventa todo el tiempo no podes dormir. Implica jugar. Porque en la cancha se ven los pingos.

Tal vez el triunfo del domingo pasado tenga que ver con que algo de eso es lo que está pasando y que como resultado la gente de a pié, esos que no saben de la historia de rosarios y mantras escleróticos, comenzaron a notar que en sus vidas reales algo está cambiando para mejor. Porque muchos comenzaron a correr por izquierda desde adentro presionando para que no haya retorno.


EL PODER TIENE CARA DE MUJER


*Por Daniel Eduardo Raddi



Si hay algo en lo que Argentina no ha destacado, es en el hecho de tener un grupo de mujeres que sobresalgan notablemente en distintas áreas. Mejor dicho, claro que las hay, por supuesto, no quiere decir que no hayan existido en la historia reciente y no tan reciente en la historia de la República Argentina mujeres que ocupen un lugar fundamental en las páginas que se han escrito.

Obviamente, si uno tiene que hacer un rápido recuento en el firmamento la primera mujer que se viene a la memoria es María Eva Duarte de Perón –Evita- quien dejó un sello indeleble, ya no sólo en la sociedad de los argentinos, sino también en el concierto internacional. Si uno recorre varios países del mundo, y fundamentalmente de América Latina, la figura de Eva Perón, con toda la polémica que siempre despertó, sigue siendo una personalidad de estudio, un motivo de consulta. A aquellos argentinos que tuvimos la suerte de viajar al exterior, es muy normal que desde el mundillo político y el de la cultura se nos pregunte bueno, pero ¿quién era Eva Perón?

Uno puede pensar en algunas mujeres desde el punto de vista de las letras o de la cultura. Se puede pensar en Alfonsina Storni; en Mercedes Sosa, ni qué decirlo; en el ámbito de la política ya menos conocida, pero una Alicia Moreau de Justo, y claro, aparecen también en el firmamento estas grandes mujeres que, de alguna manera, son una grande bandera de la argentinidad aunque el mundo las ha tomado para sí como un ejemplo de resistencia, de lucha, de búsqueda de la verdad, y me refiero fundamentalmente a Madres de Plaza de Mayo, donde ahí uno puede dar dos o tres nombres pero, en realidad la imagen que se da en el mundo es la de una institución, más que de una mujer en particular, como también puede suceder con Abuelas de Plaza de Mayo en esta intensa búsqueda que se hace desde hace tantos años de hijos, de nietos, de padres y de hermanos.

Hoy el 2011 marca definitivamente la irrupción en la historia grande de la política argentina, y de América Latina, de una mujer. Una América Latina que nos ha dado muchas mujeres significativas en las épocas de Revolución y de Libertad pero que, en la vida institucional que arranca en los años ochentas, luego de noches muy oscuras, llenas de dictadura, sobre todo en la parte sur del Continente Americano, nos permite pensar que Argentina hoy le expone al mundo una mujer que pasará a la historia grande, no sólo del país , sino del concierto histórico- político fundamentalmente de América Latina.

Ya los argentinos habíamos tenido una mujer presidenta que se vio forzada a serlo, porque en realidad cuando se la eligió en 1973, fue para ocupar el cargo de Vicepresidenta en aquella fórmula Perón-Perón, entre Juan Domingo Perón y María Isabel Martínez de Perón, que de alguna manera venía a reivindicar lo que no había podido realizarse en la década de los cincuentas, cuando el pueblo –ahí sí, el pueblo- reclamaba que la fórmula fuera Perón-Perón, pero en ese caso Juan Domingo Perón – Eva Perón. Sin embargo, la resistencia de la oligarquía, de los militares y la resistencia del propio Perón y un cáncer fulminante, hicieron que María Eva Duarte, aquella pobre bastarda, como se la definió en algún momento, no lograra obtener la vicepresidencia de la nación e incluso, falleció al poco tiempo de que Juan Domingo Perón lograra su segundo mandato.

Hoy hay una nueva Evita, a decir de algunos, comparación que en lo personal me parece absolutamente exagerada pero que, sin duda, en el conciente colectivo, pinta de cuerpo entero a una gran líder, a una mujer con muchísimo talento y que además entra en la historia por la sencilla razón de ser la primera mujer presidenta reelecta de toda la historia, ya no sólo de la Argentina, sino de América Latina.

Cierto es que han existido y existen mujeres presidentas en el Continente Americano. Algunas se fueron con una imagen realmente notable, como el caso de Michelle Bacheleten Chile, superando el 80 por ciento de imagen positiva que igualmente no alcanzó para que su fuerza política siguiera en el Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile, y la derecha, representada por Sebastián Piñera, volviera al poder después de muchos años de un gobierno de centro-.izquierda de la concertación socialista.

Cristina Fernández de Kirchner no es nueva en esto, es lo importante. No es una improvisada. Ha tenido un paso por la vida legislativa digno de ser mencionado teniendo que presidir en alguna oportunidad la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado de la nación y demostrando ahí una capacidad de liderazgo, una fortaleza y una capacidad de mando, enfrentándose a una sociedad machista, como la de la República Argentina, que tal vez sea una de las más machistas de América Latina a pesar de que algunos pongan a otros países, caso Colombia, caso México, como símbolos del machismo a ultranza. Sin embargoCristina Fernández de Kirchner dejó de ser la esposa de Néstor, desde hace mucho tiempo, para convertirse simplemente en Cristina.

Llegó a la presidencia en 2007, y esto sí hay que reconocerlo, con el empujón del gobierno de su marido, en el lapso de 2003 a 2007, un gobierno de Néstor Kirchner que, en realidad, fue más obra de la renuncia de Carlos Saúl Menem que de la virtud propia de haber ganado porque, habrá que recordarlo permanentemente, Kirchner no ganó la presidencia argentina, sino que la obtuvo debido a que tenía que competir en segunda vuelta con Carlos Saúl Menem pero éste declinó esa batalla y, tal como lo establece la Constitución, automáticamente se lo ungió como presidente de los argentinos al ya desaparecido hace un año, Néstor Carlos Kirchner.

Argentina venía de una debacle, de una crisis, como pocas veces se ha visto en América, en aquel 2001, con un Fernando de la Rúa huyendo en un helicóptero, y entonces se abría la gran interrogante: ¿qué nos espera a los argentinos?

Néstor Kirchner puso en marcha un mecanismo que permitió ir revirtiendo crisis económicas, crisis sociales, crisis políticas y que le dio una impronta al país como no se veía desde hacía varias décadas: hacer que la juventud creyera en la política, que la juventud se volcara a los partidos políticos y ese, es un mérito que nadie podrá quitarle al desaparecido ex presidente.

El 2007 marca que Cristina sí gana por mérito propio, superando más del 45 por ciento de los votos, sacándole más de 20 puntos de diferencia al segundo y por ende, sin necesidad de segunda vuelta, convertirse por primera vez en presidenta de los argentinos y, siendo así la segunda mujer en alcanzar la más alta magistratura, pero como dije antes, a diferencia deMaría Isabel Martínez de Perón, que llegó por la muerte del General Perón. Cristina llega por mérito propio y por el voto popular.

A partir de ahí, se abre una instancia de enfrentamientos, de falta de diálogo en algunos casos, donde los medios de comunicación predominantes de la República Argentina, como son los diarios Clarín y La Nación, tuvieron que empezar a ceder espacios, entender que ya no eran ellos los que marcaban la agenda del día, sino que era la política la que subordinaba la economía; era la política la que marcaba los ritmos; era la política la que ponía los temas y que no podía ser jamás un diario el que marcara los temas del día, el que dijera qué era lo importante y qué no lo era. Ese sí es un gran mérito de Cristina Fernández y, tan grande es, que hoy cuatro años después, no solamente vuelve a ganar la presidencia de los argentinos por un margen aplastante aunque no me extenderé en la cuestión numérica que es lo realizado ya por todos los medios de comunicación.

Yo quiero analizar lo que significa la personalidad de Cristina Fernández y lo que significa tenerla al frente de la Presidencia de los argentinos cuatro años más. No solamente sacó más votos que en 2007, sino que esta vez hay que decirlo con todas las letras: Cristina Fernández, Viuda de Kirchner, llega al segundo mandato sin ser la sombra de su marido; sin tener que agradecerle, a pesar de que ella lo haga, a Néstor Carlos Kirchner ser la continuidad de, porque hoy Cristina es la continuidad de Cristina.

Cristina Fernández es hoy reelecta presidenta por cuatro años más porque ella hizo el camino, porque ella marcó el sendero y, porque frente a todas las adversidades, las familiares y todas las otras adversidades que le fueron poniendo desde una oposición desmembrada, supo no perder el rumbo. A partir de ahora podemos discutir la economía, la falta de planes sociales serios, podemos discutir que la Argentina no es un país enteramente estable como se lo quiere hacer ver, en materia financiera; podemos discutir la falta de acceso al crédito y que los índices de pobreza son relativamente altos, pero lo que no podemos discutir es que, la elección del 23 de octubre del 2011 ha marcado el nacimiento, o la continuidad según se mire, de un gran liderazgo. La actual presidenta entrará en los anales de la historia como la gran mujer que supo y pudo ganarle a una sociedad llena de dinosaurios; a una sociedad que no logra desprenderse de muchos dirigentes y líderes que le hicieron muchísimo daño a la República Argentina y sin embargo, frente a toda esa adversidad, frente a todo el poder de ciertos medios de comunicación, frente a todo el poder de la economía internacional: frente a todo el poder que se supone pueden tener el Fondo Monetario Internacional, el Club de París y otras instituciones financieras, logró marcar la cancha y poner las reglas del juego. Y algo muy importante es que también logró, fundamentalmente, que jóvenes, viejos, clase media, clase alta y clase baja, se conjuntaran para darle cuatro años más de confianza.

Ahora vendrán las peleas internas, de eso no cabe duda. Vendrán pases de factura, como suele suceder en la política, pero el 23 de octubre de 2011 es un gran punto de inflexión en la historia de los argentinos. Es ganarle al machismo recalcitrante; a los medios de comunicación que creen que pueden marcar la agenda de temas a discutir en la sociedad de los argentinos; ganarle a mujeres que han vituperado a otra mujer, porque muchas lideresas políticas han dicho cosas realmente terribles de la figura de Cristina Fernándezolvidando incluso que pertenecen al mismo género.

La Argentina vive un proceso diferente. El país ha demostrado y le demuestra al mundo, a México que está cerca de un proceso electoral y a otros países, que las mujeres están más que capacitadas para gobernar, que las mujeres tienen una sensibilidad especial para poder conducir. Alguien podrá decir que a veces son más machos que los propios machos, pero entraríamos en una discusión barata y de mal gusto. Lo importante es que la mujer ha demostrado tener la capacidad suficiente para estar, ni más ni menos, que al frente de una nación y, si uno revisa la historia de los últimos años de la República Argentina, nadie podrá decir que comparado con las últimas dos décadas, la Argentina no está mejor, y si la Argentina está un poquito mejor, es porque hubo y hay una mujer que supo conducirla:Cristina Fernández viuda de Kirchner, que vale lo que vale por mérito propio; pero también, y justo es decirlo, por muchas e insalvables equivocaciones ajenas.

Fuente: Razones de Ser