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10 de octubre de 2011

DEUDA EXTERNA Y DERECHOS HUMANOS: UNA PRIMERA APROXIMACIÓN


 Y ellos/ los mascarones de proa/ los pitucos del privilegio/ no sabían/ que la música venía/ igual e idéntica a tantos sueños/ malversados y rotos/ por el tiempo colonial./ No sabían/ que la música estaba/ oculta detrás de cada overol. (Alfredo Carlino)   


*Por Dr. Néstor Forero
La Nación Argentina es reconocida mundialmente por su lucha por la instauración de los derechos humanos en el máximo valor de la justicia y por la reivindicación de los derechos de todos aquellos que padecieron hasta la muerte por el accionar de una dictadura que impuso a sangre y fuego un sistema económico financiero basado en el endeudamiento fraudulento, la desindustrialización, la precarización de los contratos de trabajo y de administración de los ahorros, la destrucción de las economías regionales y los sistemas educativos y la vuelta a las exportaciones sin valor agregado. En pocas palabras, el regreso a la Argentina anterior a junio de 1943, tal como lo expresara públicamente uno de sus ideólogos; y que nos ha costado miles de muertos, en las calles, las salas de tortura y fundamentalmente, por el hambre, que asoló los pasillos de los hospitales despojados de medios y remedios para paliar este genocidio. 
Genocidio basado en la tortura de una deuda fraudulenta e ilegítima que contó para su elaboración de una élite de funcionarios, banqueros, empresarios, economistas y abogados, que participaron activamente en la formación de esta deuda y sus posteriores renegociaciones. La deuda es un arma cargada de muerte orientada hacia el cuerpo social de los países deudores, que gatilla lentamente sobre el cuerpo de las naciones mediante el hambre y la falta de recursos, ya que los existentes deben ser orientados al pago de obligaciones financieras. Y este no es un problema solo argentino, sino que de la mano de las dictaduras se implementó en toda Latinoamérica. Al respecto Matilde Bruera (de la cual tomaremos algunos conceptos) dice: “La sociedad latinoamericana en general y la sociedad argentina en particular no solo sufrieron el impacto provocado por la represión de cada uno de los gobiernos dictatoriales, sino también los efectos de la negación al derecho de justicia – incluso en gobiernos posteriores- , y la distorsión de la experiencia vivida en el plano del discursos y su dimensión simbólica. 
Esta cita está referida a la efectiva vigencia de los derechos humanos, aún por encima de leyes claramente injustas e inconstitucionales como la ley de obediencia debida y punto final. Lo que ha quedado claro con los fallos otorgados por la Suprema Corte es la plena vigencia en la República del derecho internacional de los derechos humanos. Los fallos de la Suprema Corte referido a los casos “Arancibia Clavel”, “Simón” y otros, demuestra que el tema central es la vigencia interna del derecho internacional de los derechos humanos, y desde esa perspectiva la invalidez de las leyes de “obediencia debida y punto final”, conlleva la nulidad e inaplicabilidad de esas leyes. 
La argumentación de los votos  de los supremos jueces nos remite a la Convención Americana de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ya que estos tratados estaban vigentes en nuestro país en el momento en que se sancionaron aquellas inconstitucionales leyes. En este orden de ideas, el tratamiento de la deuda externa argentina también ha sido violatorio de los derechos humanos, claramente el inciso c del artículo 21 de la Convención Americana de los Derechos Humanos dice: “la usura y toda forma de explotación del hombre por el hombre deben ser prohibidas por la ley”,  la Declaración Universal sobre Derechos Humanos, expresa claramente que “nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre”, y la Declaración Universal de Derechos Civiles declara que no puede privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia. 
Veamos las cifras, para tener una aproximación a la magnitud del flagelo financiero que estamos tratando: la deuda externa pública y privada al 24/03/1976 ascendía a 7.800 millones de dólares, desde entonces hasta el momento del default en diciembre de 2001 se habían pagado 217.000 millones de dólares, a los cuales hay que sumarle la capitalización producida por el canje de bonos por los principales activos del país, mal llamado régimen de privatizaciones, alrededor de 26.000 millones de dólares y los más de 30.000 millones pagados desde entonces hasta hoy, es decir, que por una deuda externa de 7.800 millones de dólares llevamos pagos más de 273.000 millones de dólares y aún debemos más de 173.000 millones de dólares. Estas cifras son por demás elocuentes, la República Argentina ha pagado una y otra vez una deuda, que investigada en los claustros judiciales fue hallada en su origen fraudulenta e ilegítima. El juez que investigó la deuda contraída durante el proceso militar en su fallo del año 2000 hace referencia a no menos de 477 operaciones ilegales. La consecución de estos fraudes y su continuidad en el tiempo han perpetrado un genocidio de carácter financiero. 
Y si bien este proceder de carácter genocida debió ser investigado por el Congreso Nacional, la inacción de éste permitió que continuara esta sangría hasta el presente. Nosotros, los integrantes del Grupo de Trabajo que asesora al Juez en la continuación de la investigación de la deuda externa, debimos presentarnos para pedir la nulidad absoluta de los hechos verificados como fraudulentos por su señoría, pero que no habían sido declarados nulos, tal como manda la ley, en el artículo 1047 del Código Civil, cuando dice:” la nulidad absoluta puede y debe ser declarada por el juez, aún sin petición de parte, cuando aparezca manifiesta en el acto”. Es decir, que al fallo del año 2000 que hallo fraudulenta e ilegítima la contracción de la deuda externa contraída por el proceso militar, le corresponde la declaración de nulidad absoluta de aquellos actos. Ante tal omisión y la inacción de los órganos del Estado, es que nos presentamos y pedimos la declaración de nulidad absoluta, que actualmente, ante la negativa de tratar el tema por el Juez y la Cámara de Apelaciones, tramitamos en la Cámara de Casación, a la espera de hallar justicia y defensa patrimonial de nuestro país.
 El mencionado artículo del Código Civil, va más allá y expresa: “la nulidad absoluta no es susceptible de confirmación”, en pocas palabras quiere decir, que los actos hallados nulos de nulidad absoluta no pueden ser revertidos y hallados admisibles bajo ningún orden constitucional. En nuestro caso, la deuda hallada fraudulenta e ilegítima sujeta a nulidad absoluta, no puede verificarse como admisible o legítima bajo ninguna circunstancia u ordenamiento legal. En virtud de ello, estimamos errónea la argumentación basada en que las sucesivas sanciones de los presupuestos nacionales realizadas por el Congreso Nacional han convalidado la fraudulenta deuda.
 Estando abierto un proceso judicial destinado a la investigación de todo el devenir del endeudamiento, es  imposible desde todo punto de vista jurídico, que uno de los poderes del Estado se inmiscuya en  las actuaciones de otro poder del Estado y sus decisiones desincriminalicen, tanto los actos contraídos como a sus responsables de actos sujetos aún a investigación, o a actos investigados y  juzgados como fraudulentos.
 La sanción de los sucesivos presupuestos no puede alegarse como una amnistía encubierta para tales fraudes contra la Nación y el pueblo argentino. El Dr. Zaffaroni ha sostenido que las “leyes de obediencia debida y punto final” no pueden surtir efectos por imperio del derecho internacional público desde la ratificación argentina de la Convención Americana de los Derechos Humanos y el Congreso Nacional estaba impedido de sancionar leyes que la violasen. Y si estas leyes sancionadas por el Congreso Nacional son inaplicables e inconstitucionales, cuánto más lo son estos criterios que pretenden imponer la impunidad mediante la simple aprobación de partidas de fondos públicos. 
Claramente el artículo 802 del Código Civil señala que la novación, reformulación, renovación o refinanciación de una deuda cuyo origen es nulo o se hallare  cancelada el día que la posterior fuera renovada, debe considerarse a los efectos legales como extinguida. En el caso de nuestro país, la deuda originada durante el proceso militar es nula y fue varias veces pagada, tal como demuestra las cifras que mencionamos más arriba.
 Zaffaroni también dice que la Corte ha hecho suyo el criterio del “derecho único”, contrario al llamado “derecho doble”, según el cual, la norma internacional obliga al Estado, pero no constituye derecho interno, hoy esa postura es rechazada casi unánimente por los especialistas en derecho internacional, es que este criterio del derecho doble, ha sido empleada para impedir la vigencia de los Derechos Humanos  en poblaciones sujetas al sistema colonial.
 Las políticas económicas impuestas a nuestro país por los organismos financieros internacionales, los bancos, especialmente aquellos que constituyeron el Comité de Bancos Acreedores que tutelaron todas nuestras renegociaciones durante la década de los 80 y 90, algunos conglomerados económicos y las calificadoras de riesgo han sido los verdaderos diagramadores de este fraude, por ello, el juez en los considerandos de su fallo dice que empresas de significativa importancia y bancos privados endeudados con el exterior, socializando costos, comprometieron aún más el endeudamiento público a través del régimen de seguros de cambio, y mediante la implementación de una política vulgar y agraviante que ha puesto al país de rodillas ante los acreedores y los organismos de control financiero internacional. 
Nosotros hemos dado a todo este proceso el nombre de debelación, en otros trabajos hemos presentado a todo el proceso de endeudamiento argentino como un proceso de debelación, es decir, de aniquilamiento del Estado a causa de la conquista, tal la definición del derecho romano, debelación que comenzó el 24 de marzo de 1976 y no cesó el  10 de diciembre de 1983, sino que agravó sus consecuencias debido a la derrota en la Guerra por las Islas Malvinas. 
Si los actos dispositivos sobre el patrimonio nacional del gobierno de  facto son nulos de nulidad absoluta, tal como venimos sosteniendo en base a los fraudes detectados, en la continuidad de las renegociaciones no es aplicable la teoría de los actos propios, especialmente a un gobierno constitucional que debió resignar el poder con anterioridad al vencimiento de su mandato constitucional debido a la profunda crisis económica, social y política. Las condicionalidades crecientes a los que fue sometido aún a costa de la pérdida de todo poder, lo incluyen sin lugar a dudas en este proceso de debelación, ya que careció de soberanía financiera y los agentes del estado incumplieron una y otra vez, sus deberes de funcionarios públicos,  al punto de someter a la Nación al designio e intereses de los supuestos acreedores. Por ejemplo, la estatización de la deuda privada iniciada por Domingo Cavallo en 1982, culminó con la absorción de los supuestos pasivos por parte del Estado Nacional en 1985, durante el gobierno del Dr. Alfonsín, significando una pérdida para el país de más de 17.000 millones de dólares.   
Entendemos que no podemos renunciar a la verdad, ni a la memoria ni a la justicia, y que el pueblo argentino ha sido la principal víctima de ese magno fraude, nos resulta inadmisible que se renuncie o se pretenda renunciar por inacción y el dejar transcurrir el tiempo para que opere las prescripciones, de delitos que deben reputarse de lesa humanidad. La Corte Interamericana de Derechos Humanos , en el caso “Barrios Altos” ha expresado que “resulta inadmisible las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y del establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretenden impedir la investigación y la sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos”, nosotros entendemos que  la servidumbre de la usura, debe estimarse como una fragante violación de los derechos humanos. 
Y si es inadmisible una amnistía expresa, mucho más lo son las pretendidas amnistías tácitas que se argumentan pretendiendo cerrar el camino a la justicia del pueblo argentino y su supuesta deuda externa. El derecho de gentes es imperativo y en nuestro país tiene vigencia desde la sanción de la Constitución Nacional de 1853  (art 101, actualmente 118 en la Constitución Nacional reformada en 1994). El Dr. Maqueda fundamentando su voto en el caso “Simón” ha dicho “que se debe preservar el principio de legalidad, cuyo fin es que cualquiera que vaya a cometer un acto ilegal esté advertido con anterioridad por la norma que esa conducta constituye delito y que su realización conlleva pena”. 
En el mismo sentido se expresaron la Dra Highton de Nolasco.y el Dr. Zaffaroni en el fallo “Arancibia Clavel”, donde fundamentaron que los delitos de lesa humanidad nunca dejan de ser vivenciales para la sociedad, pero fundamentalmente no debe obviarse que estos crímenes son practicados por las mismas agencias punitivas, hueras de control estatal, por el contrario perpetradas a través del Estado, u organizaciones vinculadas al Estado, y uno de los aspectos más sobresalientes es que se organiza la impunidad desde el propio Estado en el momento en que se cometen, e incluso se perpetúa la misma en los gobiernos posteriores apelando amnistías y perdones contrarios a la normativa de gentes y finalmente luego de haber impedido que se hicieran los juicios en el tiempo debido, se invocan prescripciones. 
El  fallo de la causa Olmos 1 demoró 18 años desde su inicio, y se aplicaron las prescripciones penales; y el actual que debe investigar la estatización de la deuda privada y toda las negociaciones posteriores desde el inicio del período democrático fue iniciado en 1992, por lo que de no sustentarse el criterio en que los delitos financieros cometidos contra el patrimonio de la Nación y el pueblo argentino, son imprescriptibles, los mismos quedaran penalmente impunes para sus autores y cómplices. 
Sin la pretensión de justicia, el estado de derecho nunca será posible, ya que viviríamos la paradoja que el estado de derecho solo perseguiría a los más vulnerables y quedaran impunes los más gravosos delitos perpetrados por las elites económicas y financieras que han asolado a nuestro país. Para que ello no ocurra, es imprescindible la participación popular, en conocimiento y difusión de este magno fraude, y de los sectores profesionales científicos y académicos que estudien los mecanismos utilizados y las secuelas que se han perpetrado en cada uno de los campos del acontecer argentino. Solamente unidos en la concepción y en el accionar, Pueblo y Gobierno pueden enfrentar al Poder Internacional del Dinero. La única deuda que nos es exigible es la deuda de justicia que les debemos a todos nuestros muertos. Nunca menos, ni un paso atrás.      

LAS ETIQUETAS DE LA IGNORANCIA




                                                                     “El peronismo es el hecho maldito del        
                                                                           país burgués” J.W.Cooke

*Por Jorge Rachid                                          

La incomprensión de los procesos populares latinoamericanos, en especial del peronismo, hace que aquellos pensadores e intelectuales que construyen su pensamiento desde miradas eurocéntricas o sobre los debates económicos sociales del siglo XlX al calor de la Revolución Industrial, tengan poca comprensión e incluso ignorancia en el acontecer de su tiempo. Deviene dicha incomprensión de aquella época en que Carlos Marx caracterizaba al Libertador Simón Bolivar de caudillo salvaje, expresión auténtica de la barbarie. Términos demasiados conocidos desde entonces por los argentinos a través de la historia.

Hoy frente a los procesos políticos que desde el año 2003 se desarrollan en la Argentina, desde el peronismo, primero con Néstor Kishner y luego con la Presidenta Cristina Fernandez, recuperando lo doctrinario y simbólico del peronismo abandonado en el tráfico ideológico de los 90, desde los Derechos Humanos con verdad, memoria y justicia hasta la reparación de los derechos laborales y sociales plenos, con una fuerte impronta de obra pública, ampliación del empleo y empuje a la industrialización, integración del UNASUR, entre otros avances, aquellos sectores que vuelen a creer en el Movimiento Nacional, bienvenido que así sea, comienzan a plantear su visión de traje a su medida, para que los fundamentos epistemológicos que desarrollaron a lo largo de sus vidas, que lejos de aherir a los movimientos populares caracterizaban a estos, en especial al peronismo, como populismo, no se vean afectados.

Como si fuese una mala palabra, el populismo era la denominación peyorativa de lo popular, lo sigue siendo. Era casi una minimización en el mejor de los casos, cuando no una denostación, de sus posibilidades como movimiento de dar respuestas a las demandas políticas y sociales a futuro, ya que no entraba en los análisis del materialismo histórico, ni comprendía el análisis científico de la construcción dialéctica. No entraba en su traje filosófico. De ahí que esta nueva situación en nuestro país comenzó a ser denominada por los nuevos habitantes del universo nacional y popular “ pos peronismo”, “populismo científico”, “kirchnerismo puro” u otras denominaciones, como la caracterización histórica de “izquierdas y derechas” que inunda los análisis mas superficiales.

El ninguneo histórico se asemeja al olvido que durante el desarrollo de la historia oficial se intentó con los pueblos originarios. Casi no existieron, desaparecidos de la historia, como lo son los trabajadores, protagonistas de las páginas heroicas de nuestro país que a la hora de los análisis sobre los procesos de liberación nacional durante las dictaduras o en la construcción de los modelos sociales a futuro, no figuran ni están presentes. Esa concepción que remeda vanguardismos intelectuales montados sobre los acontecimientos de la hora actual del panorama político de nuestro país, no aporta al proceso transformador que vivimos, si no lo hace desde una comprensión plena de las contradicciones lógicas y las necesarias nuevas síntesis que requiere la marcha del movimiento nacional y popular, que integre la totalidad de las fuerzas coaligadas, en un desafío al cual estamos todos convocados.

De ahí que los términos derechas e izquierdas siempre enarbolados, suenen antiguos y descontextualizados en pleno siglo XXl. Como caracterizar sino de izquierdas a sectores que hoy aportan a la acumulación política del gobierno, siendo gobernadores, intendentes, dirigentes diversos, desde concepciones en algunos casos neoliberales y en otros, ultramontanos y clericales. De la misma manera es fácil caracterizar de derechas a la Sociedad Rural, pero hacerlo con el Frente de la Izquierda o el Socialismo requiere un ejercicio pleno de abstracción intelectual. Como en 1945 con el Partido Comunista al lado del embajador de EEUU, o los partidos populares junto a los conservadores, que no percibieron los nuevos tiempos y etiquetaron al “aluvión zoológico” que irrumpió en la historia con agravios y caracterizaciones socialmente racistas.

Las izquierdas europeas de hoy, socialdemócratas, verdadera ala izquierda del neoliberalismo, es la expresión acabada de la claudicación histórica de un pensamiento rendido al posibilismo del poder. Intentaron una pátina progresista con Antony Guidens con la Tercera Vía, bajo el amparo del premier británico laborista Tony Blair, en un congreso internacional, donde al calor de los bombardeos de la ocupación de Irak y Afganistan, de los cuales participaban, pretendieron diferenciarse del neoliberalismo dominante. Sectores del campo nacional de nuestro país participaron y participan aún hoy de esa movida, incluso sectores del peronismo. Antes, en la dictadura sectores del peronismo adhirieron a la Fundación Rockefeler, ariete del Departamento de Estado para América Latina, otros en los 90 quisieron llevar al peronismo sucesivamente a la Democracia Cristiana europea centro del pensamiento conservador y luego al entente Reagan- Tatcher cercano al Thea Parhy de hoy. Un verdadero desatino que extraña la palabra filosa del maestro Jauretche o el Mordisquito de Enrique Santos Discépolo, en un caleidoscopio de zonceras difícil de explicar, excepto para quienes creemos que la historia la construyen los pueblos, los nuevos paradigmas también en la conciencia colectiva que se expresa en cada momento, con la mirada y la filosofía de lo nacional y popular.

Las adhesiones de sectores  ajenos al peronismo, a la marcha del proceso político vigente, tienen por momentos el tinte de la provisionalidad. Esto es casi como condicionar un  proceso político que desde el peronismo ha posibilitado recuperar al estado como ordenador social y a la política como herramienta de construcción del modelo de justicia social, combatiendo enemigos en el mismo cuerpo del movimiento nacional, favoreciendo la dispersión o procurando la fragmentación, en especial en coyunturas electorales, donde el espacio propio, concepción bien neoliberal, impregna el accionar político. Esa adhesión de provisoria pasa a frágil cuando las “papas queman”.Desconocen el peronismo: primero la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres, en realidad los nombres. Quieren un peronismo estéticamente democrático y maduro, mas parecido a Lula que a Chavez, aunque ambos comprendan al peronismo y al país, mejor que aquellos que tiñen de su pintura la realidad, desconociéndola. Escuchaban a Alan Touraine en los 90 y ahora imaginan a Paul Krugman o Stigliz como aliados incondicionales. Siempre en la búsqueda de modelos externos cuando nuestra historia reciente y lejana ofrece múltiples ejemplaridades de defensa de lo nacional.

El gobierno ha sido desde lo simbólico también un recuperador de la estética y el pensamiento peronista, desde la concepción del Bicentenario recuperando historia no oficial hasta los reconocimientos a Perón y Evita, en homenajes, esculturas, representaciones, cuidadosamente evitadas con el neoliberalismo dominante. Los íconos culturales también juegan la historia a futuro como hecho cultural de identidad, por lo cual es necesario salir al ruedo a reafirmar lo doctrinariamente peronista de la etapa, frente al facilismo de los intelectuales que decretan comienzos o finalizaciones de procesos históricos.
Uno aún se pregunta que hubiese sido de la vida de Eva Duarte sin un Perón, o de Ramón Carrillo sin el líder y no deja de preguntarse como es posible un movimiento nacional como el peronismo con casi 70 años de vigencia desde 1943, sólo explicable por su fortaleza doctrinaria, concepción del mundo, filosofía de vida e identidad nacional, que interpretó cabalmente desde un liderazgo, la memoria colectiva de un pueblo.

El debate está abierto y bienvenido sea, ya que así se construye la memoria, sin exclusiones ni discursos únicos de los propietarios de la verdad. Estamos en un momento dinámico, único de una Latinoamérica enmarcada en la defensa de los intereses comunes de los pueblos, de crisis global del capitalismo financiero, de defensa del patrimonio nacional, saliendo de una crisis terminal y con muchas demandas pendientes, pero ese debate saludado y necesario, no puede poner en juego los desafíos estratégicos de quien conduce, casi  un perogrullo de manual de Conducción Política. Quien conduce y lidera, hoy Cristina, escucha, promueve, zarandea, provoca, pero su obligación no es pelear, es vencer ,por lo cual el sistema de alianzas necesaria, los tiempos de concreción política y el apuntalamiento de la acumulación los decide la conducción.
El Movimiento Nacional es una herramienta de liberación y sus objetivos trascienden generaciones, crean cultura y forjan identidad. Toda otra pelea supone mediocridad o ignorancia, pero nunca será un aporte a la consolidación del peronismo como eje nacional y popular.

SE CUMPLEN DOS AÑOS DE LA SANCION DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUAL QUE GARANTIZA LA MULTIPLICIDAD DE VOCES


*Por Gustavo López

El gobierno enfrentó el monopolio de la palabra, para democratizarlo, y por ese motivo se generó una polémica que excedió la discusión de una norma.
Se cumplen dos años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y nuestro país se encamina a producir una transformación radical en materia comunicacional.
Por un lado, el proceso de modificación del decreto-ley de la dictadura militar por una ley de la democracia llevó 28 años. En ese tiempo se fueron amalgamando ideas, proyectos, esperanzas y reclamos de todos los sectores excluidos e invisibilizados por la dictadura y entre todos alumbramos una ley basada en el derecho a la comunicación, la producción nacional y local de contenidos y la reinstalación de cláusulas antimonopólicas que garantizaran, de manera efectiva, el derecho a la comunicación.
Pero por otro, además de producirse un cambio legislativo democrático, el debate de la ley permitió poner negro sobre blanco en el rol de los grandes medios de comunicación y su participación como actores económicos y políticos en defensa de un modelo de concentración.
Los años ’90 habían dejado su marca. Las políticas llevadas a cabo en nuestro país por el denominado “modelo neoliberal” conformaron, en realidad, un programa salvaje de desmantelamiento del sector público.


 Detrás de supuestos objetivos de racionalizar y hacer más eficiente la economía, se implementó un plan que debilitó las capacidades de la sociedad de regular los mercados. Este proceso, basado en la denominada teoría del libre mercado, no ha tenido influencia sólo en lo económico. En las esferas de lo político, lo ideológico y lo social se forjó una sociedad injusta y una democracia muy débil que no logró frenar los procesos de exclusión social.
En materia de radiodifusión, ese proceso arrancó con la conformación de los multimedios a partir de las privatizaciones de 1989 y finalizó con la más alta concentración que conociera nuestra historia.
En un estudio publicado por Martín Becerra y Guillermo Mastrini se señala que las cuatro mayores empresas de medios y entretenimiento de América Latina (Globo de Brasil, Televisa de México, Cisneros de Venezuela; Grupo Clarín de Argentina) retienen el 60% de la rentabilidad total de los mercados y de las audiencias. 
El economista Smir Amin ha señalado que los centros hegemónicos de poder se constituyen a partir de cinco monopolios: el del control de la tecnología, el del control de los flujos financieros, el del acceso a los recursos naturales, el de la posesión de las armas de destrucción masiva y el del control de la palabra y la opinión de los medios.
En efecto, el control de la palabra es clave para el neoliberalismo. El ex colaborador de Bill Clinton y hoy presidente de una consultora de negocios globales, David Rothkopf, afirmó que, para los Estados Unidos, “el objetivo central de una política externa en la era de la información debe ser ganar las batalla de los flujos de información mundial, de la misma forma en que Gran Bretaña reinaba antiguamente sobre los mares.”

Gramsci llamaba a la utilización de los medios por un grupo social como el “consenso hegemónico”, es decir, la prevalencia de la opinión de un pequeño grupo sobre el resto, a partir del manejo de la opinión pública.
En nuestro país, durante los ’90, el interés de los grupos concentrados penetró en el argentino medio a través de la estigmatización del personaje de doña Rosa auspiciado por las empresas a las que les interesaba un determinado modelo de país. Finalmente, se logró imponer el “consenso hegemónico” de un grupo sobre el resto de la población, se hicieron las privatizaciones, se enajenó el patrimonio nacional y a doña Rosa le congelaron la jubilación, sus hijos perdieron el trabajo y sus nietos quedaron fuera del sistema.
Entonces, cuando hablamos de democratizar la palabra, estamos hablando de democratizar el poder. Lo que estuvo en discusión en la Argentina fue el ejercicio del poder. Cómo y quien construye el discurso, quien hace el relato para que luego se tomen las decisiones. 
En definitiva, se debatió quien gobierna. Si las grandes corporaciones en beneficio propio o el pueblo a través de sus representantes.
Con la sanción de la Ley de Medios, el gobierno enfrentó el monopolio de la palabra, para democratizarlo, y por ese motivo se generó una polémica que excedió largamente la discusión de una norma. A toda costa se quería frenar la posibilidad de generar otros puntos de vista con multiplicidad de opiniones, para que el pueblo siga siendo un simple consumidor y no, ciudadanos con derechos.
Hoy tenemos cosas para festejar. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual está en plena ejecución, independientemente de las batallas judiciales que habrá que seguir dando. La propia ley establecía plazos para su aplicación gradual y se están cumpliendo.
En pocas semanas se van a licitar 220 canales de TV digitales, comerciales y no comerciales, que sumados a los canales públicos universitarios y provinciales van a multiplicar la actual oferta de canales de aire, por siete. Esto, por sí sólo es un cambio definitivo en materia de comunicación, el mayor que se conozca, ya que todas las regiones del país van a contar con multiplicidad de ofertas, voces diferentes y diversidad cultural.

Pero a ello hay que sumarle una política pública enmarcada en la Televisión Digital Argentina (TDA), que está llevando desde la plataforma pública estatal más de una docena de canales de aire gratuitos, que cubrirán el 75% de los hogares por TDT y el resto de manera satelital. Por primera vez, todos van a tener múltiples ofertas gratuitas, y de calidad.
Además, con las cuotas de producción propia y local que exige la ley, y el banco de contenidos que está desarrollando el gobierno, no sólo se federalizan la producción y emisión de esos contenidos sino que se genera empleo en cada lugar, reforzándose la identidad como motor de la diversidad. No sólo cambiamos la ley de la dictadura para tener una ley democrática, a la vanguardia en materia de derecho a la comunicación; sino que recuperamos los símbolos de la democracia dando los debates que había que dar a los factores de poder.
La ley es un punto de partida, el punto de llegada está en el horizonte, en el lugar de los sueños, de las utopías. Sólo queda seguir marchando, seguir avanzando para consolidar una democracia más justa, más participativa. Una democracia para todos.
*Subsecretario general de la Presidencia. Vicepresidente Concertación FORJA. 


10 DE OCTUBRE DE 2009: PROMULGACIÓN DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL (LEY MARIOTTO)

*Por Prof. Daniel Chiarenza


La Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual establece las pautas que rigen el funcionamiento de los medios radiales y televisivos en la República Argentina. Promulgada el 10 de octubre de 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que reemplazó a la que había sido decretada en 1980 por la dictadura cívico-militar y que “curiosamente” se había mantenido vigente desde entonces.
Desde la recuperación de la democracia en diciembre de 1983, existió un amplio consenso sobre la necesidad de derogar la norma de la dictadura y sancionar una nueva ley, en consonancia con las necesidades cívicas y participativas de los nuevos tiempos. Alfonsín en 1988 y De la Rúa en 2001, presentaron proyectos de ley, que no pudieron ser tratados, afectados por fuertes presiones por parte de los intereses involucrados.
En agosto de 2009, la presidenta Cristina envió un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para reemplazar la ley de radiodifusión, luego de haber sido debatido por un año, en 24 foros que se desarrollaron en distintos puntos del país, una propuesta de proyecto de ley basada en 21 puntos presentados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática en 2004, un grupo de más de 300 organizaciones sociales, comunitarias, de derechos humanos, sindicales y de pequeñas y medianas empresas que trabajó durante meses orientados y asesorados por el Lic. Gabriel Mariotto.


El Lic. Gabriel Mariotto, presenta en el Teatro Argentino de La Plata el Anteproyecto de Ley.

El 27 de agosto de 2004, estas organizaciones libres del pueblo elaboraron la “Iniciativa ciudadana por una ley de radiodifusión para la democracia” o "Veintiún puntos básicos por el derecho a la comunicación".



El proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina fue aprobado luego de que se le realizaran más de 100 modificaciones, adquiriendo de esta manera la media sanción.
El sábado 10 de octubre de 2009, el Senado, tras 25 años de demora, convirtió en ley la nueva norma que regula el sistema de medios de comunicación, derogando la Ley Nº 22.285 de la última dictadura cívico-militar.


Tablero del Senado que indica el resultado de la votación por la Ley de SCA.

El Senado sancionó sin cambios –como Cámara revisora de Diputados- la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que impulsó el gobierno nacional.
A pesar de todos los cambios propuestos por la oposición en un debate en particular que se extendió por tres horas y media, el kirchnerismo y sus aliados se impusieron en todos los artículos y a las 6:10 hs del sábado 10, convirtieron en ley la norma que a partir de su promulgación y reglamentación regularía el sistema de medios de comunicación audiovisual.




Nueva Tapa fallida de Clarinete... ¡Ja, ja, ja...!

La oposición especuló hasta último momento con la posibilidad de introducir modificaciones en el artículo 161, pero el resultado fue 38 votos a favor y 28 votos en contra y una abstención, lo que selló el triunfo kirchnerista, tras 19 horas y media de debate.
En este artículo, el oficialismo no sufrió la peor votación a pesar de que era el punto más resistido, ya que varios senadores habían afirmado que provocaba un “menoscabo al derecho de propiedad adquirida".
El artículo 161 establece un plazo de un año de adecuación para los multimedios, que deberán vender algunos de sus medios porque exceden los límites de la ley.
Si bien se sumó la abstención de la senadora radical K por Corrientes Dora Sánchez, quien días previos había cambiado su voto, en el artículo 161, no alcanzó para superar los 29 votos que juntó la oposición en contra del artículo 14, el cual establece cómo se conforma el directorio de la Autoridad Federal de Servicio de Comunicación Audiovisual. Éste se aprobó por 40 votos a favor y 29 en contra.
En la última votación no había ninguna disidencia. La fiesta se desató en las zonas aledañas al Congreso y a Olivos.


 Festejos en la Plaza del Congreso por la aprobación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

En consecuencia, aunque los senadores Guillermo Jenefes (FpV), Silvia Giusti (FpV), Horacio Lores (MPN), Carlos Salazar (Fuerza Republicana) y Rubén Giustiniani (PS) votaron en contra, el tablero del Senado mostró la leyenda: “Aprobado” y el jefe de la bancada oficialista, Miguel Ángel Pichetto, pudo festejar y descargar la bronca contenida desde la 125.


El Senador Pichetto, exultante, parece bailar un tango en honor a la Ley.

Ya las 2.30 de la madrugada del sábado, luego de 16 horas de debate –se había iniciado a las 10.30 del viernes 9-, la votación en general en la Cámara alta arrojó un resultado esperado: 44 votos a favor y 24 en contra.




NO ME OLVIDES

Un título alude a la memoria. Estos son los hechos que no figuran en los textos sino en la memoria popular y es necesario compartir estas historias sobre la vida y las actitudes de desprendimiento de aquellos militantes que se jugaron, dando un claro mensaje sobre lo que el Pueblo quería.

La "nomeolvides", esa sencilla flor, vistosa y colorida, tiene la curiosa y pertinaz característica de prenderse de la solapa de uno y no soltarse. Así, del mismo modo, se nos quedan prendidas en el alma, en la memoria, en las entrañas, las vidas de los militantes como Carlitos Caride, en este relato del compañero Alberto V. H.:

"Es un artículo sobre la Militancia de los 60 representada por mi compañero Carlitos Caride con quien tuve el honor de militar entre otros militantes de la resistencia Peronista, y Peronista hoy y salvo honrosas excepciones "la única verdad es la realidad", afortunadamente y gracias a Néstor y Cristina, hoy está surgiendo una nueva juventud que puede ser el transvasamiento generacional, en paz y democracia, que culmine este proyecto Nacional con éxito para la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Patria. Lo que sigue tiene que ver con aquel evento.


Falta aclarar que antes de ser detenido Carlitos quemó los U$S 300.000 que estaban en la bañera y se resistió a los tiros. Un abrazo Militante y Peronista Alberto". 



Carlitos Caride y el dilema de la bañera

Del primer gobierno peronista, deviene la liturgia nacional, popular y revolucionaria que instauró el 17 de octubre como el día de la lealtad. Sobrevive hoy a esa epopeya una corporación de millonarios y exitosos que acampan a la sombra del Partido Justicialista.
La historia me llegó contada por viejos militantes peronistas de la Resistencia, de esa época en que el peronismo era 90% de acción, y el 10% de debate restante era que Perón vuelva a la Argentina, y no había nada mas para hablar.

En un departamento de la calle Paraguay estaba escondido Carlitos Caride, el loco; podía estar con alguna otra persona, no lo recuerdo; el punto es que habían cometido un hecho y el producido del mismo estaba en el baño, mas precisamente en la bañadera, que rebalsaba de billetes.

La plata era para comprar armas, financiar diarios, mantener familiares de compañeros presos, no lo sé; el loco sabía que lo buscaban, también que se podía ir; era cuestión de salir del circuito de la política un tiempo y listo, eligió quedarse y esperar, y entonces llegó la patota con un comisario de la 19 a cargo, que reventó la puerta de una patada; adentro lo recibió el loco que lo cosió a balazos.

Dicen que Caride estuvo una semana secuestrado en el Departamento Central de Policía y allí le quemaron los testículos de tanta maquina que recibió, lo pasearon por las galerías del segundo piso delante de toda la oficialidad y la tropa que lo miraba desde los otros pisos y el patio del departamento.

Caride como otros muchos compañeros vivieron épocas de enormes privaciones y de enormes compromisos: la plata no era para uno aunque hubiese hambre. La pobreza, la sencillez y sobre todo la honestidad de esos tipos era brutal, se podía morir por todos pero nunca vivir para uno mismo.

La opción de Caride en el peronismo está muerta tanto como él, esa, la de morir por todos, la del coraje que esta solo reservada para algunos, pero también lo está la de la honestidad, ni siquiera brutal, tan solo simplona, cotidiana esa que termina poniendo en desvelo a esos iconos como él, habitantes de un santuario profanado, ya no por dinero rebalsando de una bañera, sino por el otro dinero, el que es atento y servicial, el que fabrica amnesias, tuerce voluntades y termina amasando olvidos.

De aquellos años del primer gobierno peronista, deviene la liturgia nacional, popular y revolucionaria que instauró el 17 de octubre como el día de la lealtad, recordando esa pueblada heroica que pugnaba por encontrarse con el líder inundando las calles de Buenos Aires, y corriendo con banderas en alto: era eso la expresión mas alta, mas pura y mas digna de un movimiento popular y revolucionario que murió cuando murió el líder.

Sobrevive hoy a esa epopeya, a esa pintura de millones de anónimos y de mártires una corporación de millonarios y exitosos que acampan a la sombra del Partido Justicialista; desde allí, desde esa carcaza maldita aniquilaron hace mucho la epopeya del movimiento político mas autentico y original de la Argentina, y seguramente también de Latinoamérica.

El Partido Justicialista, que signa hoy el destino de esta nación, es una fuerza política que gobernó o cogobernó el país desde el regreso de la democracia hasta la fecha, que es responsable del progresivo empobrecimiento de nuestro pueblo y el ofensivo enriquecimiento de toda su clase dirigente.

A diferencia de Carlitos Caride el dilema del llamado cuadro peronista de hoy es encontrar la bañera con plata y poder salvarse; por supuesto existen innumerables ejemplos de compañeros mas sacrificados y honestos que Cristo, pero el “cursus honorum” partidario, el encanto de la gestión de gobierno, la metáfora de la construcción y acumulación del poder tiene la salvación individual como única meta.

Es bueno entonces recordar a Carlos Caride y a los miles de hombres y mujeres que caminaron y caminan hoy los senderos de esta Argentina profunda.

Carlitos Caride seguro que esta caminando lento con las comunidades indígenas del Chaco y Formosa y resistiendo con fuerza el lento genocidio provincial, peleando el hambre con mujeres y chicos tucumanos, acompañando al obispo Olmedo en su pelea por los comedores escolares en Jujuy, resistiendo el remate de tierras y la depredación en Salta.

Estas vidas como la de Caride sobrevuelan ya muy alto junto a Perón y a Eva por encima del cotillón y el merchandising, y son referencia para conductas mas dignas y causas mas grandes y trascendentes que la del partido de los millonarios exitosos.


PERON: 8 DE OCTUBRE DE 1895


*Por Pablo Adrián Vázquez 

Nacido un 8 de octubre de 1895 en Lobos, provincia de Buenos Aires - aunque hay autores que ubican su origen un 7 de octubre de 1893 y en Roque Pérez  - vivió sus primeros años entre la pampa bonaerense y la Patagonia. Militar y docente, conductor y político, ante todo fue el intérprete de un sentido histórico nacional.

Fue conductor y receptor del espíritu de su época. En una época de corrupción política y sometimiento al Imperio Británico, canalizó las esperanzas de aquellos que buscaban el despegue industrial y la dignificación del trabajador.

La irrupción de vastos sectores sociales a la vida política nacional acompañando el incipiente desarrollo industrial, la migración interna, la crisis de representación política y la situación internacional producto de la II Guerra Mundial, buscaron superar viejos moldes instituidos, reclamando mayor participación política y social.

Ellos encontraron en el peronismo su referencia política y pertenencia cultural, el cual se distinguió – y aún distinguen - de otros movimientos políticos.

Perón encarnó a las fuerzas vitales de una Nación esclavizada en preconceptos de mentalidad colonial y una correspondiente dependencia donde los instrumentos económicos les fueron ajenos a los argentinos.

En los primeros años del gobierno peronista su senda deparó éxitos económicos y sociales vitales para el pueblo que potenció la consolidación de un proyecto nacional inclusivo, de pleno empleo, sustentado en los Planes Quinquenales y como eje filosófico la Tercera Posición.

Derrocado en 1955 su retorno por la fuerza del pueblo en 1972 – 1973 significó un hito liberación que aún nos motiva. Y hoy su figura marcó una senda que se entronca con la política de Estado de la Presidenta CristinaFernández de Kirchner, la cual en su reciente Presentación del Plan Estratégico Industrial 2020 sostuvo:

“Estamos partiendo de una sólida base que nos ha permitido también generar que, por ejemplo, las heladeras y la demanda interna, los aires acondicionados, el calzado, los celulares crecieran en demanda interna y que, al mismo tiempo, crecieran en exportación, probando claramente que no hay bajo ningún punto de vista, una desarticulación o un antagonismo entre desarrollo de mercado interno y salto exportador (…). Al contrario, necesitamos federalizar esa industrialización y también industrializar la ruralidad”.

Sea en este futuro esperanzador que Perón y sus ideas, el camino a seguir para la liberación definitiva!

* Politólogo, docente e historiador. Miembro Académico de Número de los Institutos Nacionales Eva Perón, Juan Manuel de Rosas y Manuel Dorrego.