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15 de agosto de 2011

PASARON LAS P.A.S.O.: HACIA EL TRIUNFO A PASO REDOBLADO (MAGNETTO LA TENÉS ADENTRO)


*Por Raúl Isman

 “El Peronismo es el hecho maldito
del país burgués”.

John William Cooke. Militante histórico
de la izquierda peronista.

“El Peronismo es el hecho burgués
del país maldito”.

Respuesta de algunos militantes de izquierda no peronista
a la frase anterior, durante la década del ’70.

“El Kirchnerismo es el fortuito
hecho revolucionario en el maldito país burgués”.

Enunciado de síntesis, origen desconocido

Introducción

La “extraña” elección realizada el 14 de agosto de 2011 es resultado de una ley- llamada de reforma política- que implicó un verdadero salto en calidad democrática para el conjunto del sistema político argentino. Por primera vez .los candidatos de todas las fuerzas son electas al unísono por el conjunto del electorado en comicios denominados Primarias Abiertas Simultaneas Obligatorias (P.A.S.O.); de modo que en la elección general todo candidato debe estar avalado por al menos el 1.50% de los votos emitidos, con lo cual se acota fuertemente la proliferación de aspirantes que pudieren presentarse en base a sus vanidades, veleidades o por poseer billeteras y cuentas bancarias sumamente respetables. Por otra parte, la ley significó un avance democrático inédito al disponer el prorrateo de espacios publicitarios en los medios (cuyo contenido será analizado someramente líneas más adelante): un 50% repartido equitativamente entre todas las fuerzas concurrentes en las P.A.S.O. y la otra mitad en base a las proporciones de voto conseguidas por cada partido en las compulsas parlamentarias del 2009.
Escrutads casi la totalidad de los votos, el huracán Kristina superó con creces las previsiones más optimistas de muchos seguidores y desborda la mitad del electorado. Ricardo “mamarracho” Alfonsín y Eduardo “me retiro de la política” Duhalde disputan un (muy) deshonroso segundo puesto en alrededor de una docena de puntos porcentuales cada uno. Si imaginamos a los cuatro candidatos que siguen a la presidente en fila, la mandataria les ha propinado un sonoro cachetazo a cada uno, lo cual no puede menos que ser una alegría para todos los pueblos de nuestra América. En efecto el consolidado proyecto nacional ha sido el único que afirmó la necesidad de impulsar la unidad latinoamericana, contra las fuerzas de derecha que repiten naderías del tipo de “hay que abrirse al mundo” (¿de nalgas?) o el mutismo tan característico del candidato del Partido Socialista Hermes “la esfinge litoraleña” Binner. Dicho en términos futboleros fue 5 a 1, goleada absoluta que se agigante por la fuerte campaña en contra despegada por los “desconocidos de siempre”, es decir los grandes medios. Tormenta de goles y de visitantes por añadidura. En nuestra opinión uno de los aspectos más destacables fue el fuerte aval proporcionado por el pueblo para un proyecto que le ha devuelto las esperanzas en la política, ha mantenido sus contenidos sustanciales aún en la derrota y ha perseverado con banderas de principio (la lucha por memoria, verdad y justicia en especial, entre otras) siempre en alto; pese a la aviesa presión mediática en contra desplegada con métodos inusuales y encarnizados.

Proyectos y candidatos

Existen un sinnúmero de razones para votar por Kristina. Para no extendernos demasiado
puede verse por ejemplo http://www.redaccionpopular.com/content/argentina-gobierno-y-oposici%C3%... por lo cual en adelante nos referiremos a algunas cuestiones puntuales.
Tal vez la primer y más destacable diferencia entre vencedores y derrotados radique en una simple peculiaridad: Kristina no sólo es un cuadro político excepcional: es una dirigente de una capacidad extraordinaria. Y en la caterva carnavalesca (dicho con todo respeto por los festejantes de Baco) denominada oposición no existe ningún dirigente por la simple razón que son todos dirigidos por el poder económico en general. Y por el máximo líder del armado massmediático en particular. Nos referimos por supuesto a Hector Magnetto, el Rupert Murdoch argentino, en particular. En rigor Magnetto y todo el entramado mediático que urden Clarín, la Nación, Perfil y otros organismos son los grandes derrotados en la fecha. Y los acompañan desde Duhalde que al ser nombrado el C.E.O. de Clarín inclina la testa en señal de reverencia, hasta Binner que le regaló al monopolio de marras un multimillonario negocio de impresión de boletas y fingió desconocer la propiedad de una empresa del grupo hasta el patético Alfonsín que se manifestó por derogar la actual ley de medios, que es un aporte gigantesco de la democracia argentina a la lucha contra el cerco mediático continental contra los procesos populares, y no se le puede arrancar una mención crítica contra la cadena nacional de medios privatizados ni siquiera bajo el efecto de torturas. Todos ellos y varios más son arriados más que conducidos por Clarín que les proporciona en el centimil brindado la construcción política que ninguno tiene. Desde los tiempos de Néstor Kirchner la oposición jugó con exclusividad a agrandar los sufrimientos populares dirigiendo el descontento de las víctimas contra el gobierno e invisibilizando al poder económico. Por otra parte, el hijo de Alfonsín advino a la política para demostrar uno de los tantos aciertos de Carlos Marx. Nos referimos a aquella célebre frase del pensador nacido en Treveris que dice: La historia se repite: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. La tragedia fue el doloroso descenso al infierno en que terminó la fallida experiencia de gobierno del padre del actual candidato con hiperinflación y saqueos por el hambre incluidos. La farsa (comedia bufa) fue desde las ridículas incursiones del hijo como comicastro de baja estofa imitando a la presidente… ¡en actos públicos! hasta arrogarse la condición de candidato progresista para terminar acordardando con Francisco de Narvaez, un neoliberal cuyo mayor aporte al pueblo lo haría si se decidiera a abandonar la política.
Eduardo Duhalde es suficientemente conocido en la Argentina, por lo cual el 12 % alcanzado- que a las 2.35 del lunes 15 no se sabe aún si le depara el segundo o el tercer lugar- mide adecuadamente su condición de político antipopular. Acompañó a Menem en su giro neoliberal entre 1989 y 1991 como su vicepresidente y entre 1991 y 1999 como gobernador, brindando al siniestro riojano la apoyatura electoral que le permitió desestructurar el tejido productivo de la patria, empobrecer al pueblo, amputar la capacidad autónoma con respecto al imperio y limitar al mínimo las posibilidades los potencialidades del estado para intervenir en cuestiones económicas. Durante su breve presidencia (2002-2003)- que obtuvo pese a que no fue ungido por las urnas en razón de la defección radical- lo más sustancial fue el modo en que licuó los pasivos de grandes empresas y favoreció descaradamente a Clarín. La noche de la elección en un insolente discurso repitió viejos tópicos de sus idolatrados procesistas (llamó subversivos a jóvenes que no eran ni un espermatozoide en los ‘70) y continuó con sus embustes al decir que era peronista de Eva y Perón. En realidad, su peronismo abreva en Lopez Rega y Osinde y su magra cosecha en votos lo es también de sus socios pro-dictadura. Paradigma del político de malas artes desestabilizando en las sombras a elencos que no fueren de su agrado, puede- no obstante- cumplir un gran servicio al país si se decidiera a cumplir su tantas veces postergada promesa de retirarse de la política. ¿Tendrá la opción de escoger entre cuidar a los nietos o la cárcel? Parece que se encamina a la primera, ya que dijo que ve un escenario de segunda vuelta. Recomendamos que concurra junto con Alfonsinito a la misma calesita para cumplir el sueño de nuevas vueltas.
Hermes Binner luce su ademán de político conservador pre-ley Saenz Peña pero transitando ya el siglo XXI. Escuchándolo hablar no puede discernirse si es radical, conserveta o peronista derechoide. De socialista lo único que tiene es la inclinación solícita frente a las demandas del poder económico que caracteriza a sus congéneres europeos. Para mayor información buscar en Google revuelta de los indignados, Grecia, etc etc. A modo de cierre de estos breves comentarios acerca del santafecino digamos dos cuestiones. Gobernó la provincia cuatro años sin afectar a ningún sector de poder. No confronta, cierto es. Pero no hace nada, inocultable conclusión. Su supervivencia política está ligada a la crisis radical, ya que resulta- por (escasas) virtudes e (inocultables) defectos- una verdadera realización del tipo más puro del homo radechitensis. De ese modo podrá inclusive acrecentar caudal electoral y servir de paraguas a diversos desechos de la política (Claudio Lozano, Roy Cortina y siguen las firmas) que sin su ayuda no podrían renovar sus bancas.
Cerremos este breve panorama con tres buenas noticias. El Frente de Izquierda logró con creces pasar a la general. No es que se trate de una fuerza que acierte con frecuencia sus opciones políticas, más bien al contrario. Es atávica su costumbre de orinar siempre fuera del hoyo. Pero le proporcionará a la campaña presidencial parte de su condimento. El 3% obtenido por Elisa “embuste” Carrió anticipa la inminente dispersión de su espacio, una fuerza compuesta por lamebotas, succionadores, monicalewinskis del poder económico. O directamente por la propia reacción como la candidatura de un petulante miembro de la oligarquía terrateniente (LLambías) que la paquidérmica líder se disputó hace dos años con Stolbizer y que ahora fue ganada para la inminentemente extinta Coalición Cínica. El réquiem final fue para Fernando Ezequiel “bonsai” Solanas, quién dilapidó en dos años su caudal de más de dos decenas para reducirlo a menos de un punto. Su Proyecto Sur perdió el norte hace rato y pese a que el anciano cineasta le puso el cuerpo a la campaña su candidata Alcira Argumedo era desconocida hasta para sus propios alumnos universitarios. Moraleja: ser un esbirro de Clarín sirve en el corto plazo, pero en poco tiempo la verdad queda muy duramente expuesta.

Mensajes en los medios

Habíamos dicho que la democratización de la publicidad política era uno de los aspectos más progresivos de la reforma política que se comenzó a transitar en la fecha que comentamos. También en este aspecto se observó la superioridad ética y política de nuestro espacio. Los spots del Frente para la Victoria no tuvieron participación de actores ni formato ficcional destacándose en los atribuibles a las franjas más cercanas a la presidencia el hecho de subrayarse fuertemente las convicciones, aún las que se hallaban más contrapuestas a la vúlgata mediática. Nos referimos a reivindicar a los organismos de derechos humanos y sus contenidos esenciales (memoria, verdad, justicia) pese a la infame campaña desarrollada en los grandes medios contra las madres de plaza de mayo. El sciolismo no se privó de hacer una campaña más cercana a los contenidos de la oposición, pero no tuvimos oportunidad de ver sus spots.
Ricardo Alfonsín en sus publicidades volvió a las grandes consignas del mayo francés, pero desde la peor derecha. Seamos realistas, pidamos lo imposible decía una consigna pintada en Francia en aquellos lejanos, gloriosos años. Para eso Alfonsinito no tuvo mejor idea que copiar la campaña de su nuevo aliado y el imposible que quiere recrear es un mundo sin asaltos ni asesinatos. La publicidad en que varias personas “festejaban” que a uno de ellos le habían hurtado un stereo pero no el auto es digna de la indigencia intelectual de la U.C.R. un partido que cuenta con militantes de la talla de Gerardo Morales, quien pasaría vergüenza en un programa de preguntas y respuestas para estudiantes secundarios. Hablar de inseguridad implica creer que puede haber un estado que garantice seguridad. Lo ocurrido en Oslo en ocasión que un criminal mató mas de medio centenar de personas demuestra que la vida es profundamente insegura en todo el orbe y quienes prometen planes de seguridad son demagogos y mentirosos carentes de moral. Cualquier alusión al aliado de Alfonsín Francisco de Narvaez no es casual si no deliberada. Para los comicios del 2009 prometió el plan “perfecto” para acabar con la inseguridad. El tiempo pasó y nadie vio el citado plan. ¿Lo habrá presentado en noruego?
Concluyamos nuestro recorrido por la publicidad política con tres coloridas referencias. Los spots de campaña de Alberto Rodríguez Saa parecían realizados para una campaña de venta de electrodomésticos. Los de Elisa Carrió semejaban el intento de vender detergente (la alusión a la limpieza se confundía con la exaltación de los valores de la no corrupción) y al Frente de Izquierda tal vez le hubiera ido aún mejor si lograba la adhesión del cómico mejicano Roberto Gómez Bolaños. Todos los avisos mentaban a la dificultad de defender a los trabajadores precarizados, sostener la escuela pública, el derecho a la salud o el 82% móvil paral los jubilados. Y ahora ¿Quién podrá defendernos? Se preguntaba una voz. Nosotros, la izquierda respondían dirigentes. Tal vez si hubieran probado con yo, el chapulín colorado hubieran mejorado aún más el honroso guarismo obtenido.

Conclusiones

Pasaron las PASO y el panorama hacia octubre luce despejado. La única posibilidad que Cristina no gane es una desusada acumulación de errores propios y la importación masiva y millonaria en número de gorilas provenientes de todos los confines del orbe globalizado. Algo difícil ya que uno de los más conspicuos se borró para no soportar el escenario. Ganar un nuevo período es casi un hecho. Pero las dificultades y acechanzas que amenazan al nuevo gobierno son tan dramáticas como las que debió afrontar Kristina desde que asumió. Hoy y hasta octubre y diciembre disfrutemos el triunfo. Ya habrá tiempo para debatir los nuevos tiempos.


*Docente. Escritor.
Columnista del Noticiero televisivo
Señal de Noticias.
Colaborador habitual del
periódico Socialista “el Ideal”
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar

LA REMOZADA RETÓRICA DEL "QUE SE VAYAN TODOS"


Una caricatura del pasado que resuena en el discurso de quienes no entienden (o no quieren entender razones) y despotrican.


*Por José Antonio Gómez Di Vincenzo


“Policia $ 2.400 - Para arriesgar su vida; Bombero $ 960 - Para salvar vidas; Maestro $ 1.800 - Para preparar para la vida; Médico $ 3.000 - Para mantener la vida. Y un DIPUTADO NACIONAL??????? GANA CERCA DE $ 25.000 Y SÓLO PARA CAGARNOS LA VIDA!!!!!! SI ÉSTO REALMENTE TE DÁ ASCO PUBLICALO EN TU MURO!!!! SEPAMOS CÓMO VOTAR ASÍ LES PODEMOS CAGAR LA VIDA A ELLOS!”

Más o menos así decía la cita que el bueno de Rosendo Luxemburgo, sociólogo de profesión, militante de causas perdidas por vocación, amigo, había lanzado junto con una pila de papeles sobre la mesa cuadrada de la pizzería que frecuentamos, frente a la estación Saenz Peña del Ferrocarril San Martín. Rosendo siempre andaba con papeles bajo el brazo, desordenado, desalineado, apurado, loco. Llegaba y se derramaba sobre la silla, lanzando todo el lastre que traía sobre la mesa para que este cronista, enfermo desde hace décadas de curiosidad, comience a hurgar y a preguntar. Pero esta vez, no pude meter bocadillo alguno. Luxemburgo comenzó, sin mucho prolegómeno.

Trataré de reproducir sus opiniones lo más fielmente posible. De todos modos, Rosendo está al tanto de que lo charlado desembocaría en esta nota, sería transformado. Lo convalidó, lo promovió. Quiso que meta bocadillo, tal como suele suceder en nuestros encuentros. Con lo cual, en realidad, será difícil para el lector discernir lo que es de Luxemburgo y lo que es de este epistemólogo impostor en el campo del periodismo de opinión. Dicho esto, basta de rodeos.

El principal problema, dificultad, traba, tedio, o como quiera que se le llame, que debe afrontar un gobierno que desea profundizar medidas en franca lucha con los sectores corporativos, un gobierno que revalorice el rol del Estado frente al mercado, que asuma un compromiso para con el pueblo, en defensa de los intereses de todos pero sobre todo de los más desfavorecidos; en fin, el mayor obstáculo para un gobierno progresista (en el mejor sentido de la palabra) no son solamente todos esos poderes corporativos defendidos explícitamente en pantallas o en frecuencias raciales, o encarnados en improvisados algunos, oportunistas los otros, actores políticos marketineros. Confrontar con estos personajes resulta una obviedad, una necesidad propia de la lucha entre dos modelos antagónicos de país. Y hasta es sano que se dé la disputa decisiva a flor de piel y no en el subsuelo. El problema, insisto, para toda posición que pretenda defender los intereses de los más débiles, que pretenda defender los intereses nacionales, es que todavía mucha gente no entiende, no puede entender, de qué se trata la cosa, o no quiere entender, lo cual es peor. A diferencia de ese famoso “el pueblo quiere saber” bien podría instalarse “el pueblo prefiere no saber nada, prefiere dejarse llevar”. O al menos, y creo que esto es más oportuno para describir lo que puede estar pasando en algunos casos, “ya nos las sabemos todas y no necesitamos aprender nada nuevo”; no hace falta reflexionar, criticar, confrontar, interpelar, ni ahondar nada. Esa maravillosa frase de Marx que dice “la manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría” muere frente a un sector de la población que no sólo cree saber sino que piensa que las cosas son simples, tal como se presentan a primera vista, que antes de sacudirse un poco el polvo de la mente para reflexiona es preferible ver cómo se sacuden unos cuantos culos en la tele.

Hago un alto aquí para abrir un paréntesis. Luxemburgo hablaba casi sin parar. Está claro que el texto que traía impreso y que reproduje al principio de la nota había actuado como disparador. Mi amigo lo tenía entre los dedos, lo giraba, bamboleaba, apretujaba mientras discurría su discurso. Es obvio que venía con el tema trabajado y con muchas ganas de discutirlo conmigo. Continúo…

Porque las cosas para un sector de la población se presentan como expresión simbólica del sentido común, como reflejo condicionado de una serie de determinaciones estructurales que deben interpelarse, desnaturalizarse, cuestionarse y que son plenamente funcionales a la reproducción de lo dado. Esa gente cree que las cosas son así y punto. Y en una posición que roza la intolerancia y el totalitarismo (creen que su visión es “la visión” de las cosas) anulan el debate y el diálogo democrático. Se anulan, borran la posibilidad de confrontar sus propias ideas, resignificarlas, borran al interlocutor que piensa distinto. Buscan resonar. Como quien se mira en el espejo y pretende que el espejo devuelva sólo aquellas cuestiones que están sólidamente fijadas en la mente como representaciones de lo que se es y piensa. ¡Por suerte y lamentablemente para estos individuos los espejos siempre agregan algún dato más!

Los 90 profundizaron no sólo a nivel material sino también simbólico muchas de las estructuras y los significados que comenzaron a tornarse hegemónicos a partir de los 60 pero principalmente con la dictadura militar del 76. La cosa fácil, pretendidas soluciones que se daban más por la eficacia en el manejo de herramientas financieras que por la estrategia política de largo alcance, la fiesta del uno a uno, la risotada idiota del canchero, más en el rol de empresario u hombre de negocios que político de raza formado en el rigor de las ciencias y el barro de la  historia, pudieron haber promovido en la gente la idea de que, como ocurre con el director técnico de equipo de fútbol o los jugadores, de lo que se trata, cuando todo comienza a ir mal (y el indicador de que todo va mal, en el caso de la clase media, pasa por una sola variable: la económica), hay que cambiar las piezas. Por eso era común que vuelen ministros como resortes, lavados de cara, sobre todo en el gobierno aliancista. Por tal motivo, cuando el hartazgo fue mayúsculo, al no haber recambio de actores posible surgió como clamor el “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. El público en general era incapaz de notar que en vez de cambiar los personajes había que reescribir el guión de la obra.

Ahora bien… Mucha agua corrió bajo el puente. Significativos cambios en lo que hace a las cuestiones macro políticas y económicas se registran a partir del 2003. Se pueden poner casos concretos, materiales, leyes formuladas gracias al esfuerzo de actores comprometidos con el cambio de lo dado, con la resignificación de aquellas cuestiones que constituían el núcleo duro de la herencia noventista, la falta de Estado, la cosa “facilonga”, la demonización de la política, la liviandad y el dejar hacer-dejar pasar. Estoy pensando en la ley de matrimonio igualitario, la estatización de la AFJP, la asignación universal por hijo, la ley de medios audiovisuales, por ejemplo. Pero, también, en la idea de que todo eso fue posible gracias a que la política había recuperado su lugar desplazando la lógica del mercado, del técnico eficaz, del gestor.

Una serie de eventos, el año pasado, potenciaban la idea de que muchos ciudadanos se habían apropiado nuevamente de la política como herramienta de transformación de lo dado. La lucha de los estudiantes en la CABA, los jóvenes en la plaza tras la muerte de Kirchner, cientos de obreros movilizados reclamando sus derechos y negociando con firmeza en paritarias, la recuperación de espacios de debate dada por un buen número de agrupaciones variopintas y muchos otros datos concretos mostraban y muestran que la cosa va en serio. Muchos querían estar, muchos querían asumir responsabilidades.

Pero frente a eso, la bofetada idiota, casi atemporal, a primera vista sacada de contexto, de estos personajes que buscan reproducir en las redes sociales frases como la citada al inicio de esta nota. (En el mundo real, lejos de esta pila de letras, Luxemburgo blandía el papel donde había impreso la cita) Frases que, una vez estudiadas detenidamente, cuando baja la espuma, cuando aflora el interés político y sociológico, dejan ver que “el que se vayan todos” se ha reactualizado, ha tomado nueva forma constituyéndose en una herramienta útil para una serie de actores que destilan cierto resentimiento y resquemor por la política en abstracto que se expresa como un odio en los actores concretos. Ahora lo que tenemos es cambiemos a todos desde el asco que dan “sabiendo cómo votar”.

Esta vieja pero reactualizada retórica tiene connotaciones más profundas y peligrosas que el asco pronunciado recientemente por el musical Paez, asco estético (puede gustar o no) surgido de un sentimiento y expresado por el artista con poco tino político y sin que le capa reproche alguno: el artista debe gozar de cierta libertad para poder expresarse. Este nuevo asco es un asco abstracto que pretende plasmarse tomando de lo concreto trivialidades como los sueldos de los diputados o senadores, un viejo leitmotiv taximetrero muy aceitado y funcional a la política de la negación de la política. Es un asco visceral, profundo, que viene de las entrañas del inconsciente. Y yo creo que ese asco es más que nada un resentimiento que aflora de la imposibilidad o la falta de astucia para darle una vuelta más a la cuestión.

Mucho del odio hacia los funcionarios del gobierno tiene que ver con que el poder de sus argumentaciones, construidas sobre una lógica discursiva implacable, una coherencia fenomenal que no cae en el sofismo sino que todo el tiempo se ancla en lo concreto como punto de partida y retorno y la transformación de lo dado; el poder de estas argumentaciones, decía, resulta repulsivo no tanto por su contenido sino por la forma para un grupo de sujetos cuya subjetividad se ha construido sobre la base de la liviandad y lo trivial. Frente a la incomprensión, a la parálisis mental, odio. Se responde sentimentalmente cuando debería emprenderse un camino racional que busque comprender no sólo para aceptar sino también para cuestionar y ahondar con alternativas. En cambio lo que sucede es lo mismo que ocurre cuando un estudiante frente a un problema de matemática o un texto que debe ser interpelado no encuentra cómo entrarle a la cuestión y revienta el lápiz contra la mesa.

Es así que frente a una de las mayores fortalezas que tiene el esquema político del gobierno, esa necesidad de ir a más privilegiando el rol de la política por sobre el del mercado y el poder de las corporaciones, aparece resignificado “el que se vayan todos”, travestido en un “sepamos cómo votar así le podemos cagar la vida a ellos”. Nunca se define quienes son ellos y parece que ellos son todos sin distinción de partido, ideología o posición particular. Aunque me da la sensación que ellos son quienes se plantan con discursos fundados para transformar el statu quo. Y presumo que el “cómo votar” destila una inclinación por la derecha más recalcitrante e intolerante.

Como hace ya diez años, pero distinto. Porque en realidad, la frase ya no pasa sin críticas. El ensordecedor ruido de la cacerola remozada no cunde sin al menos una serie de “peros” disonantes. Objeciones que lamentablemente no alcanzan para llevar a quienes reproducen estos discursos a una instancia de interpelación de los mismos pero que, al menos, frenan su avance y promueven la reflexión en otros actores.

Nota aparte: aquí Rosendo mostraba cómo seguía la lista de participaciones en el foro virtual del cual había extraído el parágrafo que cité. Algunos sujetos habían interpelado a quienes promovían la reproducción de la retórica del asco, planteando objeciones, rescatando la política en general, mostrando que no hay una buena y una mala política sino políticos transformadores y gerentes de las corporaciones, también políticos, pero afines a los intereses de los poderosos; y que el discurso de la demonización de la política era funcional a esos intereses y no a los de quienes dependen de sus representantes para que la cosa cambie.

Como quiera que sea, y para ir terminando esto que ya se está haciendo largo, la recuperación del discurso del que se vayan todos plasmado en una retórica del asco que apela a un “saber cómo votar”, que en realidad no es ningún saber sino una mera reacción histérica con ínfulas y aspiración de convertirse en la verdad rebelada, no resuena como antes aunque sigue vigente mostrando que todavía hoy existe en la gente una propensión a apropiarse de esta clase de discursos. Por demás, “el que se vayan todos que no quede ni uno solo” ha dado lugar al “que se vayan todos los que están (sobre todo los complicados y rebuscados que quieren cambiar el mundo) para que se queden esos que sean elegidos por quienes sabemos votar. Lo que tenemos es un relato que está casi en sintonía y no parece muy lejano a la construcción de opinión propia de muchos electores y su decisión por sufragar por quien regala globos más que por quien argumenta sólidamente sus decisiones políticas mostrando el porqué, el cómo esas transformaciones juegan un rol estratégico a nivel local, regional y mundial en beneficio de todos.

Del modo que sea me gustaría finalizar la nota reproduciendo las preguntas que quedaron flotando en la pizzería: ¿Será que le estamos buscando la quinta pata al gato? ¿Será que le estamos dando mucha importancia a un discurso minoritario, anacrónico? ¿O será que tenemos que entender el porqué de estas construcciones discursivas para saber cómo, en el corto plazo, neutralizar su alcance como herramientas de reproducción de lo dado y, con más tiempo, investigar su forma de construcción, las bases materiales que las sustentan, si es que la cosa sólo pasa por lo material, comprender las lógicas de subjetivación en las que se elaboran y cómo juegan todas estas cosas en la construcción política actual?

"SICARIOS DE LA TINTA", LE DIJO CORREA A LA PRENSA


QUITO.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, volvió a cargar contra la prensa, al calificarla de "sicarios de la tinta", el miércoles, en una sesión de la Asamblea Legislativa (Congreso). El mandatario tituló su informe anual "Buscar la justicia para lograr la libertad". Durante su exposición, criticó puntualmente al diario El Universo, a cuyos directivos acaba de ganarles un millonario juicio por injurias calumniosas y aseguró que no quedarán impunes los autores del intento de golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010.

"A la palabra libertad, tan sagrada, la han convertido en el comodín de la derecha, de los grupos de poder, de los mediocres, más aún cuando es incuestionable la transformación que vive la Patria. No puede haber libertad sin justicia", remarcó. Sus dichos fueron la respuesta a la publicación idéntica de cinco diarios (La Hora, El Universo, Expreso, Hoy y El Comercio) de una tapa con letras rojas y negras, en reclamo de la libertad de expresión.

Correa respaldó el proyecto de Ley de Comunicación que se debate en el Parlamento, que la oposición considera una ley mordaza. "Se pretende reemplazar un estado de derecho por un estado de opinión, donde la defensa se hace con titulares amarillistas", dijo. (Télam)

Fuente: La Gaceta

CENSURA EN REINO UNIDO: EL GOBIERNO PODRÍA BLOQUEAR REDES SOCIALES


*Por Robert M. Icaza


El gobierno de David Cameron le ha planteado al Parlamento la posibilidad de implantar la censura en Reino Unido o 'interrumpir' el servicio de las redes sociales, para evitar la organización de los disturbios en Londres y otras ciudades. El gobierno se encuentra dialogando con los proveedores de internet y la policía, para llegar a una solución que atenúe los efectos de Facebook y Twitter. La policía se declaró incapaz de retener las protestas.

Los disturbios iniciaron con la muerte de Mark Dugg en un tiroteo a manos de la policía. Según el gobierno, los ciudadanos usan las redes sociales para organizar o coordinadar los eventos de protesta, que se puedan dar tanto en Londres, como el resto del país. De allí este intento de censura en Reino Unido.

Se comenta que situaciones similares de bloqueo de las redes sociales, se vivieron con las protestas de ciudadanos en Túnez y Egipto, para detener el movimiento social de expresión pública de rechazo al sistema político-social. La medida prevé terminar con la difusión de los actos donde se realizan las protestas, la coordinación y la convocatoria a los mismos.

En el Reino Unido, la libertad de expresión es casi tan irrestricta como en los Estados Unidos. Si se llega a dar este tipo de medidas sería la primera vez en la historia que se haya realizado una censura tan grande en el llamado 'mundo desarrollado'. En pleno siglo XXI y con este tipo de medidas. A la larga es que no se sabe quién es el dirigente de las protestas, pues se trata simplemente del ciudadano común enardecido en contra del sistema.

Fuente: Impre

LOS VERDUGOS MEDIATICOS


*Por Jorge Rachid

El canibalismo desatado por el conflicto de intereses que genera el próximo proceso electoral, se ha transformado en una despiadada competencia entre los medios de difusión por arrastrar la honra y cuestionar la moral de aquellos argentinos, que no responden a sus demandas. Una verdadera extorsión, por generación de miedo, intentando producir una parálisis en el accionar de los actores principales de la dirigencia política, empresarial, social, gremial y hasta de la cultura y el espectáculo.

Nadie está exento de ser sometido al destrato cotidiano desde el amarillismo, por sus opiniones si están en contra del pensamiento y andarivel marcado por los dueños del poder mediático y económico, afectados por la reconstrucción del estado como ordenador social y político, después de décadas de ausencia que no fue tal, sino propiedad de la Patria contratista y de los factores de poder económico. Visualizar el conflicto es parte de separar la paja del trigo para no dejarse enredar en una verdadera batería misilística, preparada desde hace meses para intentar alterar la percepción de los logros conseguidos, en un camino que puede tener demandas pendientes y de hecho son todavía importantes, pero que ha trazado un lineamiento de recuperación insoslayable a la hora de los balances.

El linchamiento mediático está lejos de la condena social, que se produce por la percepción de los comportamientos dirigenciales en todos los niveles, en especial desde que la democratización de los medios permite hoy escuchar y percibir múltiples miradas, rehacer el pensamiento propio en la lógica diferenciada de la información, en especial cuando esa información implica fusilamiento personal sobre determinados blancos elegidos, no al azar sino en una estrategia comunicacional y política, destinada a deteriorar las políticas públicas que afectan sus intereses, en especial la Ley de Medios de Comunicación Audiovisual, verdadero ariete en la concentración hegemónica de medios producido, desde la dictadura militar hasta esta revolución comunicacional, alcanzada por las mayorías populares con representación parlamentaria, aunque los afectados sigan denominando la Ley K con nombre propio, en un intento de denigración.

Dueños de la vida y la muerte, los medios acumularon poder marcando los pasos de la dictadura presentando como enfrentamientos verdaderos fusilamientos. Si hubiesen existido esos medios en la época de Lavalle y Dorrego seguramente publicarían que su fusilamiento permitió “recuperar el orden” desvastado por la dictadura popular de la chusma. Escondieron los desaparecidos, ignoraron los reclamos de familiares, se beneficiaron con maniobras empresariales a través de encarcelamientos y torturas, de grupos empresariales en especial de religión judía. Siguieron en democracia intentando ser los ejes de la política económica de cada turno democrático, constituyéndose en un verdadero poder detrás del poder. Lo hicieron cuando el despliegue tecnológico no era el de hoy, vislumbrando los dueños de medios,el desarrollo a futuro del poder comunicacional. Fueron instalando un discurso único, indiscutible, repetido por millones ante la única fuente informativa, asomándose asi a los abismos que vivimos, sin información que preanunciara las catástrofes por venir desde la convertibilidad al corralón, saludando alegremente el endeudamiento, las misiones del FMI que recomendaban ajustes y privilegiando aquellos economistas ortodoxos, que avalaban sus propuestas de descargar las crisis sobre los sectores mas humildes de la población y los trabajadores, mientras licuaban deudas empresariales.

Esos mismos medios fueron en la primer etapa del actual proceso democrático, privilegiados en las prolongación de sus concesiones, hasta que sus intereses chocaron con la necesaria democratización informativa o con sus intereses agropecuarios, o con el mercado de capitales en la recuperación de las AFJP al sistema previsional, que afectaba sus posibilidades de créditos a costa de los aportes jubilatorios. Sin embargo faltaba mas, como cuando se eliminó la posibilidad de la publicidad de oferta sexual que impedía un gran negocio al límite mismo de la legalidad, iniciando entonces la contraofensiva salvaje desde el amarillismo.

No hay que ser un erudito para darse cuenta de la demonización de todo aquello que expresa políticas que impliquen ampliación de derechos, recuperación de memoria , verdad y justicia, cultura popular cayendo  bajo la guillotina mediática, desde organismos de derechos humanos hasta prominentes hombres y mujeres, compatriotas de desarrollo humano y profesional que deberían ser verdaderos orgullos nacionales y hasta embajadores de nuestro talento, arrojados a una picadora infame en función de intereses subalternos, en una lapidación frívola y superficial, que a fuerza de repetir las tapas de los matutinos en los medios electrónicos. Así instalan cuando lo deciden, la inseguridad cuando la misma información es infinitamente repetida, o cuando la noticia es elaborada y sesgada por esos mismos medios, buscando nichos que demandan sin dudas mayor justicia social, pero convirtiéndolos en un universo “del todo mal”.

Los argentinos nos hemos acostumbrado a destratarnos, a hacernos pensar en esta colonización cultural que todo es mejor fuera del país, que los argentinos “somos vagos y mal entretenidos” al decir por la mirada europea del siglo XlX, que repetimos como latiguillo, en una auto flagelación propia estimulada por la cultura neoliberal que llevó a comprar todo hecho, a cerrar industrias, eliminar empleos, endeudarnos sin límites, todo producto de nuestra supuesta incapacidad de generar riquezas, conocimiento y productos, con gobernantes que prefirieron seguir los dictados externos, de los organismos internacionales , antes que priorizar las necesidades del pueblo. Los peronistas tenemos una razón de existir y es nuestro compromiso con los argentinos mas humildes, desprotegidos y desamparados. Aún queda mucho por trecho por andar y muchas necesidades por suplir, quien lo niegue está viendo otra película de la realidad. Pero de ahí a desandar el camino recorrido, volviendo a viejos vicios y estafas a las mayorías populares en manos de grupos concentrados de poder, hay un abismo. Se puede criticar el proceso actual, lo que no se puede es enarbolar las batallas de los enemigos de la libertad y la democracia como consignas propias, por un simple hecho electoral.


*CABA, 5/8/11
jorgerachid2003@yahoo.com.ar

CLAUDIO DÍAZ, Y LA LECCIÓN DEL PERIODISMO "ANTISISTEMAS"



Por José Luis Ponsico*

El deceso del colega y compañero de militancia Claudio Díaz supone una instancia de dolor. Y de reflexión. Una muerte por enfermedad incurable a temprana edad, entre absurda e injusta.

Aunque existe una "herencia". El periodismo "antisistema". No asumido muchas veces si se tiene en cuenta que el peronismo en Prensa padece su pertenencia ante empresas de raíces antiperonistas.

Claudio dejó algo que la mayoría nunca alcanzó dentro de una actividad tan compleja como el periodismo activo. Entre ser militante comprometido y periodista "exitoso" por capacidad y talento, eligió lo primero con orgullo y costos altos.

Hace ocho o nueve meses por una impronta con nutridos antecedentes en el peronismo y hoy expresando la línea doctrinaria del gobierno de Cristina en materia de medios y comunicación, se instaló el debate: periodismo "militante" versus periodismo "independiente".

En el largo camino de la nueva ley de Medios Audiovisuales el segmento que impulsó Gabriel Mariotto no sólo avanzó para producir un cambio en una legislación que tenía treinta años (Ley de Radiodifusión) con la “enmienda” perversa pautada entre 1992 y ´93.

Cuando cayó el artículo 45, que impedía a los propietarios de empresas periodísticas tener -por dueños propios o con ‘testaferros’- más de un medio periodístico. Las relaciones entre los llamados "celestes" en el gobierno de Carlos Menem y Héctor Magnetto produjeron la ‘enmienda’.

Ahora, el sector que tuvo (y tiene) la corporación mediática denomina "periodismo de Estado" a lo que Claudio Díaz, casi en soledad y desde siempre, propuso como "periodismo militante". En rigor, lo suyo fue (es) para muchos otros un periodismo "antisistema".

Uno de los medios que difunde la idea (periodismo de Estado) es el diario "La Nación". No hace mucho un periodista "fundamentó" en extensa nota la hipótesis que descalifica a los escribas con compromiso político no precisamente cercano al diario de la familia Mitre, ahora Saguier.

En las citas de Claudio la conclusión es sencilla: "¿Quién lo escribió? El ex alfonsinista Pablo Mendevelich. Ahora dice que ‘la falacia consiste en llamar periodismo militante a lo que es periodismo de Estado’... cuando él era un dependiente de la Coordinadora radical en el´85, antes del derrumbe" dijo.


(*)El autor conoció a Claudio Díaz en el ´82 cuando el joven redactor por entonces elaboraba un trabajo sobre las empresas periodísticas y algunos periodistas que se involucraron con la dictadura militar. "La prensa canalla".

HASTA LUEGO AMIGO FRANCISCO SOLANO LOPEZ

*Por Diego Carbone




MURIÓ EL DIBUJANTE DEL ETERNAUTA, EL GENIAL FRANCISCO SOLANO LOPEZ. HOMENAJE AL ARTISTA, AL MAESTRO, Y AL AMIGO.

El dibujante Francisco Solano López, que ilustró la mítica historieta El Eternauta, creada por Héctor Germán Oesterheld, falleció esta madrugada luego de una hemorragia cerebral de la que no se pudo recuperar.
Por decisión de su familia, sus restos no serán velados, su cuerpo será cremado y quedará en una boveda de la familia en Recoleta.
La imagen del Eternauta, Juan Salvo, esbozada con el trazo firme de Solano López, perdura en la memoria de generaciones de argentinos como prototipo de un héroe nacional, de alguien que traspasó el simple dibujito para convertirse en un símbolo.

Nacido en Buenos Aires en 1928, Solano López -tataranieto del mariscal paraguayo del mismo nombre- comenzó a publicar profesionalmente desde 1953, cuando ingresó a la editorial Columba. Cuando pasó a la editorial Abril, ya era reconocido como dibujante de aventuras. Allí conoció a Hector German Oesterheld.
La dupla con el guionista se inicia en 1955 en la serie "Bull Rocket" de la revista "Misterix" y luego Solano integró el staff de la "editorial Frontera", de Oesterheld: ambos pusieron a caminar los personajes de "Rolo el Marciano Adoptivo", "Amapola Negra", "Joe Zonda", "Rul de la Luna" y "El Eternauta", el personaje más emblemático de la historieta argentina.
"¿Cómo nace El Eternauta?", le preguntaron a Solano en una entrevista:

"Estaba esa moda de los invasores y a Oesterheld le gustaba mucho la ciencia ficción. Ya habíamos hecho con él a "Rolo", un marciano adoptado, y cuando puso su editorial tenía ganas de hacer una historieta en ese género con héroes argentinos, que al mismo tiempo fuera ciencia ficción y realista".

La serie se comenzó a publicar en "Hora Cero" semanal el 4 de septiembre de 1957 y se extendió hasta el número 106. Dos años después, fue reeditada en numerosas ocasiones e incluso Oesterheld la recreó más adelante con Alberto Breccia.
Francisco Solano Lopez, nos deja su bohomia, su talento, y su amistad. Tendremos siempre presente sus visitas a las cenas de la Oesterheld, donde con toda su paciencia y su maestria, dibujaba "Eternautas", a quienes se los solicitaban y se los autografiaba... Recien se nos fue y ya lo estamos extrañando...!!!

FRANCISCO SOLANO LOPEZ, UN INMORTAL POR DERECHO PROPIO...!

"PIEDRABUENA, EL CAMPEADOR DE LAS BORRASCAS"


10 de Agosto. Un nuevo aniversario de la muerte del Cap. Luis Piedrabuna.



                                                       *Por José Luis Muñoz Azpiri (h)
                               

                                      Sólo tú comprendías el idioma salvaje
                                       De las aguas rabiosas y de la tempestad;
                                       El océano vencido te entregaba sus presas,
                                       La muerte era tu juego de niño, capitán”
                                                        Héctor Pedro Blomberg (*)



         Ígneo, glacial, según las circunstancias, su estampa legendaria se nos presenta más como la de los navegantes del Descubrimiento, los personajes de las letras de Conrad, Salgari y London, o el protagonista de una saga escandinava, que el bizarro  marino que protegió durante décadas nuestra presencia en las latitudes australes. Había nacido el año del despojo de Malvinas, tal vez por ello los hados fatídicos del destino lo marcaron para siempre. De no ser por él, hubiéramos perdido también la Tierra del Fuego y el territorio al sur del río Santa Cruz.

            Nunca será generosa la elevación de su alma. Criollo, hijo de criollos, vio la luz en Carmen de Patagones el 24 de agosto de 1833, ciudad cuyos fundadores tuvieron “honra de hijosdalgos y personas de noble linaje y solar conocidos” y que seis años más tarde protagonizaría uno de los episodios más gloriosos de la guerra con el Imperio de Brasil.

            Fue en las costas del río Negro, verdadero limes del hombre blanco en las soledades patagónicas, donde se despertó su vocación marinera. A los 9 años se embarcó para Buenos Aires, donde bajo la tutela de James Harris completó sus estudios primarios. Este veterano marino, también conocido como “el cojo Harris” había surcado los mares junto a Bouchard en el legendario crucero “La Argentina”, aquel que había logrado el reconocimiento de nuestra independencia en el archipiélago de Hawai e izado nuestro pavés en las costas de la actual Norteamérica. Los comienzos de Piedrabuena no podían ser más provisorios.

            En 1847, terminados sus estudios, se embarcó en el pailebote “John E. Davison”, al mando del entonces reputado “Cónsul Smiley” quién se convirtió además en su guía y maestro. De esos días, recordaría posteriormente Luis Piedrabuena, que al zarpar Smiley lo llamó al alcázar y señalándole la escandalosa del mayor, le dijo: “en adelante, nadie más que tú aferrará y largará esa vela. Vete a largarla”. Después de recalar en las en los Malvinas, este lobo de quince años, pasó los próximos doce meses en los mares antárticos, encalleciendo sus manos con el ejercicio del arpón.

            Es en una de estas travesías de caza de ballenas que un temporal los obligó a recalar en la Isla de los Estados. Al fondear el capitán Smiley advirtió los restos de un naufragio reciente y cercano, por lo cual ordenó alistar la ballenera que comandaba Piedrabuena para partir en auxilio de posibles supervivientes. Éste, desafiando los recios aquilones, condujo su lancha hasta los escollos y arrancó de la muerte a un grupo de náufragos de un buque alemán, que en la mañana el oleaje había destrozado contra las  rocas. Si bien con los años no recordaría el nombre del barco, se convierte ésta, en la primera de una larga y generosa historia de actos similares.

            Fue en este viaje también cuando Piedrabuena presenció, al desembarcar en Puerto Español, Bahía Aguirre, la desgracia de la misión Allan Gardener, cuyos  componentes sucumbieron ante el clima y el hambre. Dice el capitán en su diario:

            “Al día siguiente del triste hallazgo, cumpliendo con un deber humanitario tan sagrado para los que arrostramos nuestra vida sobre las olas, dimos sepultura a todos ellos tributándoles como auxilio religioso plegarias que salían de nuestros labios, tan mudas como nuestras lágrimas. Los marinos se lloran porque ellos en la desgracia son siempre hermanos”.

            Pocos años después, como continuación de la iniciativa de Gardener llegarían nuevamente misioneros a la Tierra del Fuego. Esta vez Thomas Bridges y su esposa se convertirían pioneros de Ushuaia y fundadores de Puerto Harberton.

            En 1850, con apenas diecisiete años ascendió a primer oficial, empeñándose en la caza de focas y huevos marinos. La exploración en busca de loberías condujo la nave por las islas del sur del continente, los estrechos y los canales fueguinos hasta llegar a la cercanía de la Tierra de San Martín o península antártica. En un reconocimiento ordenado por el comandante del buque, la ballenera de Piedrabuena quedó encerrada entre montañas de hielo y sus tripulantes debieron permanecer ¡un mes! sobre el hielo, alimentándose de carne de foca y aves marinas. Tan solo hombres de una excepcional fortaleza física y moral pueden padecer semejantes penalidades. Fue, tal vez, el primer argentino del que se tenga noticias, que desembarcó en las costas del continente blanco.

            En 1854, Piedrabuena, ya para entonces piloto, fue designado capitán del buque “San Martín”, con el que zarpó para Nueva York. Previamente, en sus derroteros por las costas fueguinas, se había relacionado con los caciques aborígenes a quien le regalaba – entre otras cosas –banderitas de lona que él mismo confeccionara, a fin de que se relacionaran con los colores de nuestra nacionalidad. En los Estados Unidos completó sus estudios de náutica, idiomas (hasta fue competente en lenguas aborígenes) y  mecánica, en la cual llegó a ser un verdadero artífice. Siempre con Smiley, en 1856 se embarcó como primer oficial en la goleta “Merriman”, y navegó por el Golfo de México, el Caribe, Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo y Haití.

            En 1858, embarcado en el “Nancy”, vuelve al Atlántico Sur y una vez más, también en la Isla de los Estados, debe participar en un salvataje. Son 24 los náufragos a quienes desembarca en las costas del continente, donde hay buques cargando guano; para ello se ve obligado a perder sus cardúmenes. Poco después, al mando de la goleta “Manuelita” debe salvar en Punta Ninfas a la tripulación de la ballenera norteamericana “Dolphin”. Durante esa maniobra, el bote que él había enviado, se estrella contra las rocas. Viendo Piedrabuena en peligro a su propia tripulación, deja la caña del timón a su cocinero y se embarca con los únicos dos marineros que le quedan a bordo de otro bote. Realiza así un salvataje por partida doble.

            ¿Rescates? Algunos otros: El año 73 salva seis náufragos del “Eagle”, pailebote inglés, en la Isla de los Estados. El año 74 salva 21 náufragos de la “Pactolus”, goleta alemana en False Bay, Tierra del Fuego. El año 77 recogió a 21 hombres y una mujer sobrevivientes del “Anne Richmond”, barca inglesa de carbón, que se había incendiado en alta mar. El año 73, siempre bajo bandera argentina, ya había rescatado 20 tripulantes de la “Cuba”, barca noruega, al sur de Santa Cruz. Jamás aceptó retribución alguna por sus servicios, pues lo consideraba un deber sagrado. Dice Ricardo Rojas: “Vivió como un pirata, pero en función de caridad”.

            Era Sísifo encarnado. Una y otra vez se lo solicitó para rescates imposibles, lo cual significaba en abandono de sus tareas económicas, con el consiguiente perjuicio personal. Pero no trepidaba en hacerlo. No pedía cera para sus oídos, ni que lo ataran al mástil, simplemente se echaba al piélago para escuchar a las sirenas. Era la tierra firme lo que verdaderamente lo mareaba, necesitaba el abismo oceánico, vivir peligrosamente.

            Sus proezas fueron reconocidas por las principales naciones del mundo. Entre ellas, el Imperio Alemán, que le envió una hermosa nota, acompañada por un magnífico catalejo, cuyo estuche llevaba grabada la siguiente inscripción: “Nos, Guillermo, por la gracia de Dios, Emperador de Alemania y rey de Prusia, concedemos esta caja como recuerdo de gratitud al capitán Luis Piedrabuena, del buque argentino “Luisito”, por los servicios prestados en el salvamento de la tripulación del buque alemán “Dr.Anson”, naufragado en octubre de 1874”.

            Ya durante el desarrollo de estas hazañas de la “Providencia de náufragos”, había fundado su establecimiento en la isla Pavón y adquirido la propiedad del “Nancy”, al que procedió a armarlo para defenderlo de los raqueadores:

             “Singular actividad que antaño se dio con frecuencia en los mares patagónicos y fueguinos y que entregó importantes beneficios a quienes la practicaron, tanto que se hicieron fortunas no pequeñas comerciando con estos despojos (marítimos). La importancia que se daba entre los habitantes de Punta Arenas a los siniestros marítimos era tal que, según lo atestigua el agudo periodista viajero norteamericano John Spears, acostumbraban dar gracias a Dios por un buen naufragio”. (1)

            “Raqueador” es una palabra derivada de “raque”, corrupción a su vez de la voz “wreck”, que significa naufragio. Despojar los restos de los bajeles y a sus desdichados tripulantes fue una actividad sumamente rentable para los Kelpers.

            “Los intrusos habitantes de las Islas Malvinas, que operaban frecuentemente en la Isla de Los Estados, para cazar y obtener madera (en operaciones de robo y depredación no penadas por falta de policía y medios) se dedicaban como operación marginal a asaltar a los náufragos de sus  costas y lo hacían de dos formas: o bien robando y hasta asesinando a los infelices hallados en tales condiciones o “rescatándolos” y obligándolos al pago de cuantiosas sumas por tales salvamentos. Cuestión de idiosincrasia y de cuna, tan disímiles a la de nuestro Piedrabuena.

            Ya en la Inglaterra inmemorial han sido frecuentes los falsos faros o luces en sus costas, para guiar a zonas de desastre a los buques en navegación, hacerlos naufragar y robar sus cargas y efectos. La lengua de Shakespeare tiene la palabra “wrecker” que el Diccionario de Oxford (edición 1960, p.1499)  define como: “One who or that wich, wrecks, esp. a person who tries to cause shipwrecks by showing, false lights on the shore in order to steal goods, etc. from the wreckage” (Alguien que, especialmente en los naufragios, o las personas que ponen falsas luces en las costas para producirlos, para robar las mercancías o efectos. etc. de esos naufragios) Mas claro, el agua.

            Contra esos ya beneméritos “kelpers” luchó Piedrabuena, su antítesis en materia de salvamento y de “wreckage”, en este año de 1860, en la playa de la isla de Año Nuevo y con su artillado “Nancy”.

            Salvó así y entonces a los náufragos de la barca alemana “Thaler”, del peligro del mar y de los “falklanders”.

            Durante este año, la “Nancy” realizó operaciones de caza y pesca en aguas fueguinas y estuvo frecuentemente recorriendo el Le Maire, los Estados y sus adyacencias” (2)

            Luego del robo de las Islas Malvinas el 3 de enero de 1833 y particularmente al efectuarse el asiento de la colonia británica a partir de 1838, cuando asume Robert Lowcay el gobierno local británico en Puerto Luis, las visitas británicas desde Malvinas a los Estados se multiplican. Estas expediciones – furtivas y depredadoras – tenían el doble objeto de la caza de lobos y talado de madera, para las construcciones malvinenses.

            Durante los años 1862 y 1863, siempre en tarea de caza, establece una cabaña en Puerto Cook, Isla de los Estados, recorriendo y reconociendo, como una brújula ígnea, el archipiélago de las Wollaston, Isla Hermite, el verdadero y falso Cabo de Hornos. Fue entonces cuando desembarcó en la Isla del Cabo de Hornos y calcinado por el fervor patriótico grabó el famoso mensaje:


            “Aquí termina el dominio de la República Argentina. En la Isla de los Estados (Puerto Cook) se socorre a los náufragos. Nancy 1863. Cap. Luis Piedrabuena”.


            Así se convierte Piedrabuena, en el primer navegante que puso pie en ese hito náutico. Deja además en el lugar una bandera argentina fabricada en una plancha de cobre pintada con los colores de la bandera nacional y un asta de hierro.

            En 1868, el diputado José Mármol, alegando razones de seguridad territorial para evitar que se anticiparan otros países, pide el tratamiento sobre tablas del otorgamiento a Piedrabuena de la propiedad de la Isla de los Estados. Ya Chile se había establecido en el Estrecho de Magallanes en 1843 y corbetas francesas merodeaban sus riberas con idéntica intención. 


Piedrabuena quiso salvarlo para nosotros y con ese objeto se estableció por su cuenta en1869 en la bahía de San Gregorio. Pero fue desalojado por las fuerzas chilenas ante la falta de respaldo de nuestro gobierno. Entonces dijo con amargura.


            “Si yo tuviera del gobierno instrucciones escritas en vez de verbales y si por este motivo no tuviera incidentes que pudieran sobrevenir, que tal vez me costaran reproches, no sería yo, ni mis patagones, los que abandonaríamos Bahía San sin lograr  nuestro intento. Como argentino me es muy bochornoso tener que observar impasiblemente los avances de los chilenos en este pedazo de suelo de mi patria”.

            El solitario hijo del mar predicaba en el desierto.
            Su desilusión provenía de las promesas de Mitre, quién apoyaba el proyecto y  que le había otorgado los despachos de capitán honorario de la Armada Nacional, pero al asumir Sarmiento se opuso al envío de fuerzas.

            “Dijo que no teníamos marina; que costaba mucho mantener un buque de guerra; que estábamos muy pobres; que ese territorio estaba desierto; que debíamos concertarnos y que más bien ese territorio le pertenecía a los chilenos, por ser el paso de Pacífico; que si se poblaba la guardia proyectada, habían de vivir como perros y gatos con los chilenos; que no había gente para darme. No me dijo que fuera o que me quedara; pero que procediera con prudencia con las autoridades chilenas”.

            ¡Que buen vasallo, si tuviera buen señor!
            Paradójicamente, años más tarde, el sanjuanino fundaría la Escuela Naval Militar. Si su actitud se debió a la carencia de unidades de mar o a favores recibidos durante su exilio en Chile, nunca lo sabremos. Pero lo cierto es que sus palabras, tuvieron para Piedrabuena el sabor de la ceniza.

            A estos desplantes se sumaban las penalidades económicas. Un día de 1866 compró en Punta Arenas un pequeño bergantín llamado “Carlitos”. Con él realizó un viaje a las Malvinas; lo cargó con carbón de piedra y lo fletó a Montevideo para su venta. Pero el “Carlitos” trajinado por los golpes de mar, llegó a destino con serias averías. Y en aquel puerto se perdió, sin que pudiera salvarse el cargamento.

            Para comprar el bergantín había tenido que reunir, a costa de grandes sacrificios, cuanto centavo tenía por ahí disperso. ¡Y ahora, todo se le venía a pique!
            “Y como si ésta fuera pequeña desgracia, estando él en las Malvinas compró a los agentes de una compañía de seguros un buque hundido llamado “Coquimbana”, cargado de láminas de cobre. Creía obtener un buen beneficio con la venta del metal. Invirtió seis meses e ingentes sumas de dinero en jornales y aparatos para reflotar la carga. Pero cuando había logrado poner a salvo el cargamento, he aquí que un buque de guerra de la Marina Británica, valiéndose de la fuerza, le intima la entrega del cobre que don Luis legalmente le había comprado…” (3)
            Otro acto de justicia británica… y kelper.

            En consecuencia, a bordo del “Espora” (Así había rebautizado al “Nancy”) decidió artillar su factoría de la isla Pavón para defenderse de cualquier agresión y protagonizar una de nuestras grandes hazañas náuticas. En 1873, decidido a fundar una factoría en la Isla de los Estados, el “Espora” es sorprendido por un tremendo temporal y despedazado contra los escollos (Tal vez para confirmar la creencia de que rebautizar a los barcos trae mala suerte). (4)

             A salvo, y una vez en tierra, comienzan a construir con los restos, un pequeño velero bajo las inclemencias de los temporales y de uno de los climas más hostiles del planeta. Pese a ello, sus conocimientos marítimos y su inquebrantable voluntad le permiten concluir esta titánica tarea y a los 72 días del naufragio, lanzan al agua una reducida embarcación (el desplazamiento era de tan solo 13 toneladas y la eslora de 11 metros). El Cutter se llamó “Luisito”, en memoria de su primer hijo que falleció siendo un niño. Así lograron llegar a Punta Arenas. “Lo que hemos sufrido, solo Dios y yo lo sabemos” dijo más tarde.

            Carente de recursos, el capitán Luis se vio obligado a continuar sus navegaciones a bordo de su improvisado velero, con el cual se dirigió  a la Isla de los Estados para instalar una fábrica de aceite de pingüino. En unos peñascos inaccesibles divisó entonces a seis náufragos ingleses a punto de morir, sobrevivientes del naufragio del bergantín inglés “Eagle”.
            Piedrabuena los rescató y los trasladó a Punta Arenas. Durante su vida, el marino argentino salvaría en sus viajes a 144 náufragos.

            Su principal biografía, escrita por el sacerdote-historiador salesiano Raúl Entraigas, más que la crónica de la vida de un hombre parece la narración mítica de algún héroe homérico. Sin embargo, tras el relato de alguna hazaña, está en la página siguiente la constancia documental.

            Por aquellos años, tomó mayor incremento la penetración chilena en el sur, merced al impulso del gobernador militar de Magallanes, Diego Dublé Almeida, quién competía con Piedrabuena en las respectivas influencias con las tribus indígenas. Mientras el gobernador trasandino contaba con todo el respaldo de su gobierno, para tratar de fijar jurisdicción en la margen sur del río Santa Cruz, el capitán argentino se veía reducido a sus propios recursos, debido a las continuas luchas internas del gobierno nacional.

            Aún así, carente de medios, Piedrabuena envió importantísimos informes a nuestro país en el momento en que la Nación del Plata y la República de la estrella solitaria estuvieron al borde de la guerra. Las palabras de nuestro plenipotenciario en Santiago son concluyentes:

            “Su informe – escribe el ministro argentino en Chile, Félix Frías – ha venido a prestarme un gran servicio… Hombres patriotas puros como Ud. Tarde o temprano tienen su recompensa, lo que yo le ofrezco es mi amistad y a mi vez quisiera tener el orgullo de disfrutar la suya. Pronto regresaré a mi patria. Una vez allí, no tomará Ud. a mal que yo revele al gobierno sus excelentes cualidades, y toda vez que sea oportuno será para mí una satisfacción ayudar a conocer en mi patria a uno de sus dignos hijos”.

            Fue la culminación de una serie de desinteligencias que el gobernador de Punta Arenas, hábil tejedor de intrigas, había promovido.
            De buena fe, intrigado sobre la personalidad y actividades del argonauta austral, Frías había pedido informes a Oscar Viel, quién no dudó en presentarlo como un inescrupuloso traficante, ávido de rápido enriquecimiento, raqueador, dipsómano, frecuentador de tolderías, falsificador de permisos de pesca, explotador de indios, etc. Todo esto se dijo y se repitió año tras año, y todo fue desmentido una y otra vez.

            “No, no explotaba a los indios y, por el contrario, buscaba paliar las desgracias de la aculturación que padecían. Paupérrimo vigilante anglófono, cuidaba que los loberos contasen con permisos expedidos en Buenos Aires. Y los sobrevivientes de catástrofes, los extraviados en el páramo o en el fragor de las tribus, recibían la ayuda posible. Vista con ojos actuales, su situación era bastante absurda: Piedrabuena estaba avecindado en Punta Arenas y gozaba de buen concepto en esa población donde tenía sus bienes, consistentes en un almacén y una fábrica de aceite. Molestaba sobremanera su adhesión a la Argentina, sin perjuicio de que constantemente se le pidiese colaboración. A su turno, Buenos Aires lo consideraba no más que un agente, alguien útil a falta de otro mejor y más formal” (5)

            Afortunadamente, tanto el ministro Carlos Tejedor, como Manuel Eguía y otras personalidades que conocían la labor de Piedrabuena, fueron disipando las dudas de Félix Frías que se trocaron en franca admiración. El ilustre patricio y el recio marino mantuvieron varias reuniones en Buenos Aires, las cuales fueron de trascendental importancia para los pactos firmados posteriormente al llamado “Abrazo del Estrecho”.

            Estando aún en Punta Arenas, donde don Luis poseía un pequeño almacén de artículos navales, y pese al encono que le profesaba el gobernador Viel, éste no tuvo más remedio que solicitarle una misión que pone de relieve la pericia profesional y la generosidad de alma de Piedrabuena. En 1872 fueron asesinados el capitán y la tripulación del bergantín inglés “Tresponts”. Con el fin de capturar a los victimarios, el gobernador trasandino puso a disposición del marino argentino el pailebote chileno “Reppling Wave” y éste, en medio de la noche del Estrecho de Magallanes, encontró los restos de los malogrados navegantes. Tras la sepultura de los cadáveres, un temporal hizo varar la nave y, con sólo un par de botes logró llegar a Punta Arenas. Luego de obtener equipo y bastimento, regresó a la “Reppling Wave”, a la cuál liberó de su situación llevándola a buen puerto.

            Esta odisea duró más de dos meses y medio, por la cual se negó a ser recompensado. Piedrabuena gozaba de la aventura pues no había ninguna aventura que lo saciara.
            En 1875 se inicia la última etapa de la vida extraordinaria de este marino excepcional. Debió vender el “Luisito” para sufragar los gastos de su servicio al país, pero llegado a Buenos Aires las autoridades resuelven enviarlo nuevamente al sur y le entregan la goleta “Santa Cruz”, en la que viajan jóvenes oficiales de la  Armada y el memorable Francisco P. Moreno. Años más tarde, el 17 de abril de 1878, el presidente Avellaneda firma el despacho de Teniente Coronel de Marina en ejercicio para Piedrabuena. Acertada y oportuna decisión, dado que a los pocos meses se produjo en la Patagonia la penetración naval chilena que colocó al país al borde de la guerra.

            Avellaneda, en uno de esos gestos quijotescos que algunas veces hemos tenido en nuestra historia, resuelve enviar la escuadra fluvial del Comodoro Py al sacrificio. Barquitos de río contra una potencia naval. Es que aún resonaban los ecos de la Patria Vieja: “Es preferible irse a pique a rendir el pabellón” había ordenado el almirante Brown.

            En esta expedición, que afirmó definitivamente nuestra soberanía al sur del río Santa Cruz, participó Piedrabuena como capitán de la nave “Cabo de Hornos”. Así, en este acontecimiento histórico estuvo presente el hombre que, más que ningún otro, fue la atalaya de soberanía en las soledades patagónicas.

            En mérito a sus servicios, fue designado director de la escuela de marineros a bordo de la nave mencionada. ¡La marina sabía a quién entregaba a sus cadetes! Al mando de los mismos, condujo a la famosa expedición de Giacomo Bove, auspiciada por el Instituto Geográfico Argentino; en la cual, lamentablemente, el controvertido oficial italiano se dedicó a poner topónimos itálicos a diestra y siniestra, incluso donde ya existían desde antaño. Y esto no le gustó nada al propietario de la Isla de los Estados, al ver, de la noche a la mañana, a su peñón austral transvertido en una ínsula mediterránea.

            No era la primera vez que Piedrabuena colaboraba con expediciones científicas, ya lo había hecho en 1867 con la de Gardener, que buscando las nacientes del río Santa Cruz llegó a lo que se supone era el comienzo del ventisquero Moreno.

            A su regreso a Buenos Aires, el presidente Roca premió sus servicios otorgándole el grado efectivo en la Marina y el Centro Naval lo distinguió como socio honorario. Pero el reconocimiento llegaba tarde para el “Petrel de las Tormentas”, las penalidades, ingratitudes e inclemencias climáticas ya habían minado su organismo.

            Sus ojos se sellaron en tierra, no como él hubiera deseado, timoneando un gallardo bajel.
            “Marineros ¿Por qué le dais a la tierra lo que no le pertenece y se lo roban al mar? Si murió como el mejor capitán; y su alma, viento, espuma y cabrilleo; está allá arriba, en el puente, deshojando la rosa de navegar?” Hubiera clamado el vate. Toda la tripulación del “Cabo de Hornos” acompañó su cadáver de yodo y de sal.

            “Oh, capitán, mi capitán, nuestro terrible viaje ha terminado” – escribió el poeta norteamericano Walt Whitman en el aniversario de la muerte de Lincoln - ¿Ha terminado mi capitán?... nos preguntamos, cuando asistimos, impotentes, a la depredación de los recursos de nuestra pampa sumergida y a la provocación europea de considerar nuestro archipiélago irredento como “territorio comunitario de ultramar”.
            El 10 de agosto de 1883 inició su travesía el Capitán de las Tormentas.
            Apenas tenía 50 años.

      (*)   Blomberg, Héctor Pedro. Piedrabuena en los Mares del Sur. En: Cantos Navales Argentinos.
                 Departamento de Estudio Históricos Navales. P.91. Buenos Aires. 1968
(1)     Martinic Beros, Mateo “Crónica de las tierras del Sur del Canal de Beagle” Ed. Francisco de Aguirre. Buenos Aires.1973
(2)     Arguindeguy, Pablo E. “Piedrabuena y la Isla de los Estados” En: “A Piedrabuena en el Centenario de su muerte 1883-1983” Talleres Gráficos Malvinas Argentinas. Buenos Aires.1983
(3)     Entraigas, Raúl “Piedrabuena, caballero del mar” Secretaría de Estado de Marina. Departamento de Estudios Históricos Navales. Buenos Aires.1966
(4)     Los restos de la goleta “Espora” fueron descubiertos en Bahía Franklin en febrero de 1999 por un equipo interdisciplinario coordinado por Carlos Vairo, director del Museo Marítimo de Ushuaia. Lamentablemente el hallazgo dio lugar a una controversia entre el mencionado Vairo y el escritor Adrián Giménez Hutton (presidente del Explorer Club en la Argentina) referente a la paternidad del mismo
(5)     Sánchez Zinny, Fernando “El enigma del comandante Piedrabuena” En: diario “La Nación” 5/9/2000.


       *Académico de Número. Instituto Nacional
                      


     de Investigaciones Históricas “Juan Manuel
                                                        de Rosas”