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1 de agosto de 2011

LA TRAICION DESDE ADENTRO y EL ACUERDO DE LOS FACISTAS

*Por Pedro Valci

Hace unos días ponía a la opinión de mis lectores una visión sobre las presentaciones de listas y las borratinas de nombres, lamento que parcialmente haya tenido razón en las que considere las causas subterráneas de próximos resultados electorales.

En el Movimiento Nacional Justicialista, confluyen todas las tendencias, derecha, centro, izquierda y las combinaciones que les guste, cierto y conocido es que la derecha fascista no es la primera vez que vende sus votos o genera un candidato alternativo para restarle a los candidatos del oficialismo.

Que no se hizo o que se hizo de mas, es fácil decirlo desde la silla del redactor, si acá deberá ponerse atención en lo que han prometido al armado, porque es evidente que se ha traicionado desde adentro, al menos tanto en Capital como en Santa Fe, por lo que sustento dos teoría la primera que el  eterno ;segundo; corredor de F1  me da la pista de cómo decían una cosa y estaban haciendo otra, respondiendo abiertamente a su jefe Menem, y la otra es adentro, en estas formulas persiste un colectivo ideológico que permite el mercenarismo. Con un componente que en ambos casos se nota ausente, la militancia de territorio, por que la de cotillón sobra.

Ninguno de estos candidatos realizo un acto en las sedes oficiales de los PJ, un dato no menor, y aparecen en la impronta de la elección sin base propia y comprando lo que ven que en realidad son los punteros depredadores de cuanto ventaja pueden para sus arcas y no tienen más votos que sus fechorías.

Cuando se dijo y se dice, debemos consolidar el PROYECTO, y escuchamos los más delirantes oradores, no se hace, obviamente porque ya esos “militantes” cobran sus salarios y tranqui., o sea MILITANCIA DE COTILLON.-

Como se evita esta traición desde adentro y el accionar de los fascistas propios, volviendo al manual, ya lo he dicho, hay que consolidar los territorios, hay que bajar a los barrios con estructuras nuevas, la del viejo puntero se suma o se descarta, debe ser nueva la estructura y con los vecinos ir consolidando CENTROS CULTURALES SOCIALES Y POLITICOS, CCSP, una nueva versión de la histórica Unidad Básica, donde todos sean propietarios y desde allí se impulsen las políticas para el BARRIO y las negociaciones de las listas.

VAMOS A SEGUIR PERDIENDO, NO LA PRESIDENCIA, PERO SI EL RESTO, esa es la estrategia de MAGNETTO, que la compañera llegue pero DÉBIL asi después GOLPEAN, y no es una teoria estupida es un accionar que ya han puesto en marcha en la CABA y continuo en Santa Fe.

31 de julio de 2011

"SEL O NO SEL"...¿CUÁL ES LA CUESTIÓN?

*Por José Antonio Gómez Di Vincenzo

Lo que sigue fue escrito por aquellos días, cuando el Pro nos asombraba con la noticia de que el papanatas de Miguel Del Sel iba por la gobernación de la provincia de Santa Fe. Parece lejano, parece una gran burla del destino. Hoy, nos damos de bruces con la realidad: ¡casi gana! El impetuoso final de la nota que sigue a esta reflexión se confirma. Y ahora… ¿Qué se hace con esto?

Dejo aquel viejo escrito a consideración del lector. Volveré sobre el tema cuando pueda salir del asombro y la tristeza, cuando pueda aquietar mi mente y volver a la calma. Por ahora, rescato esto que escribí casi proféticamente.

“Un espectro se cierne sobre la Argentina: el espectro de la boludez” (Yo, parafraseando al gran Marx).

Zhuo Jun es, sin lugar a dudas, el tipo más paciente y parsimonioso que este cronista conoce. Llegado de China hace ya más de tres décadas, Zhuo consiguió abrirse paso en la jungla occidental gracias a su sapiencia del arte de la acupuntura. He visto tipos entrar doblados a su consultorio y salir estilizados. Pero además, mi oriental amigo era todo un filósofo lleno de sapientísimos conocimientos con el cual cualquier charla podía extenderse por horas.

Fui a visitar a Zhuo con un tonta excusa, preguntarle acerca del cuidado de las horquideas, y con la clara intención de perderme en otra fantástica charla de horas sobre cualquier cosa. Mi amigo es un excelente narrador de historias y un implacable analista de la realidad social, dos cualidades fantásticas que ya traía de su país natal pero que fue explotando y perfeccionando cada vez más gracias a su fluido contacto con mundo porteño.

Llegué a las tres y encontré que mi querido amigo se devanaba los sesos por comprender los principios de la lógica formal antes de introducirse de lleno en el estudio de la lógica proposicional vaya a saber con qué objeto.  Por allí un texto, creo que era el Gamut, por allá un módulo de ejercicios, el manual de una cátedra de Pensamiento Científico del CBC de la UBA, todo mezclado con un diario en el que había subrayado y escrito un conjunto de anotaciones sobre un artículo acerca de la candidatura de Miguel Del Sel a Gobernador de Santa Fe más papeles hechos un bollo y tirados por todas partes.

Caí justo, según dijo,  para la explicación. Maldije el momento en un lunfardo feroz que él puede entender. No iba a visitar a ningún amigo para seguir enajenado con la epistemología. Aceptó el reproche y prometió dejarlo todo para otro momento no sin antes contarme  lo que le pasaba.

¡Qué admiración me despierta este tipo! Se había puesto a retomar la lógica porque tenía una serie de problemas filosóficos que demandaban, según su punto de vista, el conocimiento fino del cálculo y demás cuestiones. Como sea ahí estaba con la lógica del CBC o algo similar. Me contó que se confunde una y otra vez porque no puede entender los principios de identidad, no contradicción y tercero excluido algo que va tan en contra de su antiquísima y riquísima cultura en la que la cosa pasa por el yin y yang por la lucha de los opuestos. En efecto, la dualidad Yin y Yang describe las dos fuerzas opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas según la cultura oriental. Cada cosa o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De que no exista la quietud y todo este en continua transformación. Las decisiones que parten de análisis que paralizan todo, que parten de cuestiones sincrónicas, son difíciles de comprender para alguien tan imbuido de esta cultura.

Desde la mirada de Zhuo lo que existe, existe en permanente cambio y devenir, cambio signado por la lucha de los opuestos. Esto de que si algo pasa entonces pasa otra cosa, la causalidad occidental de antecedente y consecuente, lineal y férrea, siempre funcional a una conciencia calculadora e instrumental; todo esto, digo, quedaba lejos del horizonte cultural de mi amigo a pesar de su eximia capacidad por comprender al argentino medio y relacionarse con él. Zhuo quería abordar un problema con herramientas lógicas formales. El supuesto implícito era que ellas permitirían una mejor comprensión de la cosa.

Zhuo había caído en la cuenta de por qué le costaba tanto comprender el artículo sobre la designación de Del Sel dentro del Pro para competir por la gobernación de Santa Fe. Le faltaba dominar la lógica y los principios, no podía comprender el pensamiento calculador occidental. Concretamente, no comprendía por qué si Del Sel quería lanzarse a gobernador tenía que indemnizar a sus ex compañeros artistas del grupo Midachi ni nada relacionado con los argumentos que este tipo daba en el diario y en la tele acerca de por qué ser gobernador o cómo serlo. En sus propias palabras y medio en chiste, medio en serio, Zhuo Jun decía: “Este personaje me está volviendo chino”.

Le expliqué a mi amigo cuál era mi posición al respecto. Le dije que hasta para un epistemólogo formado en la filosofía analítica es difícil entender a estos personajes si lo que se pretende es seguirles la lógica por separado del contexto que los nutre y les da vida. Señalé a mi amigo lo loco que era esto de que pensara que con la lógica podría comprender las decisiones de Del Sel, porque esa era una forma muy occidental de proceder. Sus treinta y pico de años aquí lo habían comenzado a impregnar de occidentalismo (para mal o para bien, no lo sé). Le subrayé el hecho de que entrar en la mente de Macri y Del Sel implicaba correrse de la lógica, de nuestra lógica y penetrar en los nubosos paisajes del sentido común más ramplón y calculador. Le expliqué que la concepción que el Pro tiene de la política no es la del compromiso por un futuro mejor, por cambiar el mundo desde una praxis transformadora y cuestionadora de lo dado sino más bien una política que naturaliza y reproduce el statu quo basada en que los problemas se resuelven aplicando una técnica y que los diagnósticos surgen de buenos estudios de mercado y que convencer es aplicar una buena estrategia de marketing, la empresa y sus clientes y no praxis y compañeros ciudadanos.

Zhuo agradeció pero manifestó su intención de seguir tratando de comprender este hecho puntual de la política contemporánea y la política en general, una materia para él aun pendiente, una cuestión que había recobrado interés para él y su familia durante estos últimos meses.

Me fui muy tarde a la noche después de haber cenado con Zhuo y familia, después de haber charlado de muchas e interesantes cosas. Al día siguiente, por la tarde, me llegó un mail con una serie de notas que reflejan su parecer acerca del tema Del Sel y que reproduzco a continuación:

Amigo: aquí mando conclusiones. Quedé trabajando hasta cuatro de la madrugada leyendo artículos periodísticos viendo videos por internet. Tiré lógica a la basura. Verdad lo que dijo. No sirve. Es más fácil. Es pensar sin sentido profundo es pensar como para ir a comprar al mercado. El Midachi no tiene la gracia de los mariachis. No entende tatuajes. Cree que formar un gabinete es igual que formar un equipo de futbol. Idea de los buenos técnicos que rodean como hablamos. Todo lo del Pro es, como dicen acá los argentinos, berreta. Es peor de lo que decía usted anoche. Es eso de técnica en vez de política, es puro marketing. Es poner a alguien famoso para junta votos, alguien con quien se pueda identificar el pobre que quiere más pero que no entiende que para más se requiere una acción colectiva, una política transformadora. Fuera un chimpancé es lo mismo. ¿Qué queda de aquello de que el proletariado hará la revolución al adquirir consciencia de la necesidad de dar lucha contra el sistema? Duda: Si gente no piensa… ¿No tendrán posibilidades? Sel o no sel… Algo aprendí. JAJAJAJAJAJA!!!!!!

RESPONSABILIDAD Y REPRESENTATIVIDAD, O GANAR PARA CONVENCER

*Por Emilia Bonifetti 

Desde mi verdad relativa, lo mejor que nos regaló este tiempo es el reconocimiento y la valoración inigualable de la discusión política, del debate político y el compromiso político. Este último encarado y encarnado hoy por la mayoría del conjunto de la sociedad. Aprendimos a diferenciar lo público de lo privado, y de este modo, comprender que la política es pública. Está en la calle, está entre todos. Y ésta política, la pública, la de la calle, la de todos, tiene un finalidad clara y sencilla, convencer a los más que podamos; incluir, sumar. Convencerlos de que nosotros apoyamos a quienes nosotros consideramos nuestros representantes para que cumplan funciones de valor en el Estado, sabiendo que ese es el camino y que el Estado somos y es de todos. 

Hoy, cuando Cristina habla, no sólo nos emociona por la singularidad de su fortaleza, sino y especialmente porque dice y hace lo que todos apoyamos y defendemos. Cada una de las palabras y políticas que anuncia están en conexión directa con el querer y saber de pueblo. Habla de trabajo, de educación, de salud, de infraestructura, de presente, de pasado y de fututo. De esta manera, ella nos abraza y nos dice diariamente: estamos trabajando, compañeros. Estamos trabajando y estamos reconstruyendo la Patria. Cristina nos representa. 

El momento que estamos viviendo políticamente es muy sensible a cualquier manifestación que sintonice lejos de la señal que hoy está marcando la Presidenta de la Nación. 

Pareciera ser que cada vez que las ideas de liberación avanzan en forma de práctica política es casi inevitable que aparezcan en escena los que necesitan imperiosamente (desde el imperio del pensamiento) atribuirse las verdades de lo que se debe hacer en el momento en que (como siempre sucederá) asoman los buitres que están dispuestos a todo con tal de acabar con el avance del pueblo sobre las corporaciones. 

En ese sentido, algo que también nos regaló este tiempo, y especialmente Néstor Kirchner (y recordemos que cuando él asumió no sabíamos que nos iba a representar), es la perspicacia de comprender el tiempo político, el contexto, el momento justo cuando hay que dar el paso, no dar ninguna batalla ni por ganada, ni por perdida. Esperar la jugada del contrincante y siempre tener una carta guardada. Esto era fácil de ver cuando eran pocos, cuando los que estaban cerca de las decisiones eran los menos y eran todos uno, un par de locos que venían de Santa Cruz a tratar de cambiar la historia. Hoy, somos muchísimos más. Todos crecimos y todos nos sentimos partes y protagonistas. Desde las Instituciones hasta la economía más pequeña de una villa miseria. Todos queremos quedar en la historia y trascender. Y aunque inicialmente es un sentimiento hermoso, bello y reivindicante, hay que tener cuidado. Nadie puede atribuirse el valor de la política, ni la CGT que pide espacios de poder enfrentando a la Presidenta (como si no tuvieran el inmenso poder del pueblo trabajador organizado). Ni los intelectuales que salen en los medios a pelearse entre ellos como si fueran el parámetro de la verdad, como si fueran los únicos que pueden hacer una lectura de la realidad, dejando de lado por completo el saber popular, el enorme trabajo que hacemos diariamente desde la vida cotidiana, defendiendo este proyecto. Ni los artistas que pretenden ser también un parámetro de buen gusto político porque el arte aparentemente te da un saber superior. Ni los nuevos jóvenes militantes que entran a participar con un compromiso inigualable. Mucho menos los empresarios, y lo que se creen dueños de la tierra y lo festejan en el predio de Palermo (estos dos ni siquiera entrarían en categoría pero los menciono para poder desarrollar la idea). Nadie puede atribuirse nada en política. Porque la política es de todas/os. 

En momentos como estos, tan sensibles, donde todos estamos a punto de estallar porque no podemos soportar la ceguera, el que ninguneen nuestro proyecto, en este momento que nos duele tanto reconocer que no supimos convencer. En este momento no tenemos que estallar. No podemos cometer ese error, porque nada bueno puede salir de eso. Ni las instituciones, ni los intelectuales, ni los sindicatos, ni lo artistas. Porque si estallamos empezamos a pelearnos entre nosotros, a buscar un culpable, a tratar de adjudicarle al otro el error de la estrategia. Y la estrategia, compañeros, la está armando la compañera Presidenta, ella es la jefa del movimiento, porque es la que nos representa, es la que nos defiende día a día, asumiendo la enorme responsabilidad de gobernar esta inmensa Nación. 

Dicho esto, invito a reflexionar sobre nuestra enorme responsabilidad como ciudadanía y representantes de distintos sectores. Tenemos el deber de acompañar a nuestra compañera Cristina hacia adelante, y de nada sirve, en este sentido, exigirle lugares en las listas, exigirle que elija cual y tal candidato. De nada sirve ir por la vida con la absoluta nobleza de las ideas si con eso no nos vota nadie. Porque Néstor no fue Duhalde por llegar a presidente de la mano de él, porque Filmus no es Macri por aflojarse la corbata. Porque Néstor llegó con el 20% y hoy es millones, porque es hermoso sentirse representados a la hora de votar, pero cuando Néstor sólo era un virola ganó, ninguno lo votó y nos transformó en lo que somos hoy, construyendo hegemonía desde y con las herramientas del Estado. Logrando que nos sintamos felizmente dirigidos y gobernados por la Presidenta de la Nación. 

Tenemos que unirnos por el pueblo y pensarnos como tal. Somos un todo que trabajamos diariamente por la inclusión social, porque seamos más los que vivamos con dignidad, porque cada día seamos más felices y más libres. Para eso hay que estar a entera escucha de la Presidenta de la Nación, comprender el tiempo político, el contexto, como nos enseñó Néstor, y fundamentalmente cuidarnos entre nosotras/os. Cada uno decide qué es lo que hace público y lo que hace privado, sin olvidar que hay miles de lentes dispuestos a hacer de un chasquibum una bomba, con muertos y todo. 

 Hay millones de argentinos que están esperando que vayamos por ellos. Para eso hay que seguir gobernando. Seamos responsables. 



*Red de mujeres con Cristina

LA VANGUARDIA DESCAMISADA

"Yo entendí enseguida, qué era realmente Evita.
Era puro amor por el pueblo. Era una maravilla. Una muñeca de belleza, acompañada de una tremenda fe. Esa fe, estaba depositada en su amor al pueblo y en su amor por mí. Por que en mí, veía ella la encarnación de ese amor popular.
Porque fue eso. Fue amor lo que nos unió al pueblo, a Eva y a mí...
....Hizo de su vida lo que quiso el pueblo.
Hizo una entrega total y absoluta. Tanto fue así que le costó la vida. Ella se fue en su momento. Yo me iré en el mío. Pero lo que hicimos no se puede destruir con la muerte.
Cada uno de los tres, el Pueblo Eva y Yo, en el otro que subsista, vivirá, y el pueblo será quien nos sobrevivirá."
Juan Domingo Perón


Las grandes revoluciones sociales siempre han tenido una “vanguardia” tanto en el plano teórico de su concepción como en el plano práctico de su ejecución.
Las vanguardias legítimas caracterizadas por la lucidez política de una elocuente interpretación de la realidad, han desencadenado siempre las grandes transformaciones de la conciencia colectiva.
Fueron conformadas por aquellos sectores de la población más predispuestos a asumir los más altos riesgos de compromiso militante. Generaron tanto la expansión como la profundización del motivo revolucionario planteado desde la posibilidad y la necesidad histórica.
Lógicamente estas vanguardias inicialmente, están nutridas por ideólogos y pensadores que van abriendo nuevos "sentidos existenciales" en el resto de la comunidad a la luz de sus nuevos principios.
En un proceso de crecimiento gradual, estos grupos esclarecidos, conformarán luego núcleos revolucionarios, que al vincularse entre sí, irradiarán las nuevas premisas, hasta lograr un espacio político suficiente para lanzarse a la toma del poder.
El peronismo, en cambio, fue una revolución de características especiales ya que fue realizada no desde el llano horizontal del debate ideológico revolucionario, sino desde una parte del propio poder vertical del gobierno, en circunstancias históricas tan especiales como inéditas en la historia de nuestra Nación.
Esta posibilidad permitió llegar masivamente a miles de trabajadores para poner en marcha un proceso de dignificación social que modificó para siempre el destino de la Argentina.
Esta dignificación conquistó el corazón de los humildes que comprendieron el sentido revolucionario del justicialismo en carne propia y transformaron esa vivencia personal en un compromiso con los nuevos postulados.
Esa dignificación social permitió que todo un pueblo, fundamentalmente los obreros, se transformara en una vanguardia popular, masiva y revolucionaria.
Evita la llamó: la vanguardia descamisada.
Fueron los trabajadores los que demostraron el máximo grado de compromiso con la revolución justicialista. Fueron los que estuvieron presentes en los días claves de la historia del peronismo y a ellos siempre apeló el líder para enfrentar las circunstancias políticas difíciles.
Las convicciones políticas se comprenden, se profundizan y se afianzan con pensamientos, hechos, análisis y vivencias, pero cuando empiezan a transformarse en sentimientos como la lealtad y el amor, es cuando alcanzan su máxima dimensión trascendente.
Esa lealtad del pueblo hacia Perón quedó sellada definitivamente el 17 de octubre de 1945, cuando los trabajadores rescataron a su líder de la prisión en la que sus enemigos lo habían confinado.
El despertar de ese pueblo transformó la vida política de la antigua colonia, y rompió los moldes bucólicos de la partidocracia liberal con multitudinarias movilizaciones. Su adhesión a la revolución se demostró con la alegría y el cariño en el diálogo con sus líderes, y su reconocimiento más sincero a las obras del gobierno.
Evita compartía con esa vanguardia descamisada la misma pasión por el líder y su causa. Por eso se convirtió rápidamente en la abanderada de esa masiva rebeldía transformadora.
Sus grasitas la amaron con pasión y verían en cada uno de sus actos cotidianos una reivindicación a sus derechos avasallados. Sería su abanderada, su líder, su compañera y también su reina.
Disfrutarían de sus desplantes a los poderosos, transformando los insultos en autoelogios, en donde ser "negro", "cabecita negra" o "grasa" pasó a ser el piropo más alto al que ella aspirara.
Su pueblo además, se conmovería al verla en sus giras con sus vestidos de gala y su porte natural embellecido por el amor de las clases trabajadoras. Se emocionarían también al verla en los libros de textos escolares de sus hijos.
Evita devolvería ese amor a su pueblo transformado en una solidaridad conmovedora que irradiaría desde la Fundación Eva Perón.
Esa relación apasionada entre Evita y su pueblo se iría transformando en la mística revolucionaria del peronismo.
Los que no habían vivido la dignificación en carne propia, debían tratar de comprender el sentido revolucionario del peronismo, desde sus supuestos ideológicos. La democracia social participativa, propugnada por Perón, basada en un proceso de autodeterminación popular, era difícil de comprender en los años 50.
Tanto amor y pasión de esas vanguardias descamisadas encontrarían como fuerza contrapuesta el odio irracional de la incomprensión y el egoísmo de los poderosos.
Al fragor de esa lucha fue sintetizándose el mito revolucionario de Evita.
Su muerte derramaría un dolor popular inenarrable. El amor incondicional de sus descamisados a su memoria, la transformarían en un ícono mundial de la esperanza de los olvidados y desamparados del mundo.

 Gentileza: Daniel Di Giacinti - Fundación Villa Manuelita

"BOLÍVAR Y LA ARGENTINA"

Por José Luis Muñoz Azpiri (h) (*)


            El 24 de julio de 1783 nacía en Caracas, Simón Bolívar. Nuestro país declaró por Ley, el 24 de julio, como “Día Nacional de la Integración de América Latina”, como si tal proyecto hubiera sido patrimonio exclusivo del Gran Caraqueño. Consideramos que, tal vez involuntariamente, se ha escamoteado la figura del Capitán de los Andes en la presunción de que éste carecía de un proyecto político y su lugar en la historia estuviera limitado al de un Aníbal que realizaba estudios geológicos mientras cruzaba la Cordillera. Es probable que la simpatía de la actual administración con la República Bolivariana de Venezuela y la creencia  a una supuesta “amistad” entre los colosos sudamericanos haya influido en esta decisión, pero consideramos que las confusiones históricas poco aportan a la anhela unidad hispanoamericana.

       Paul Valery, censuró y desestimó a la historia por creer que “exagera los reflejos y conduce al delirio de grandeza”. El escritor aludía, sin duda, a la historia patriotera. Pero existe otro tupo de interpretación del pasado que abomina de todo chauvinismo y confunde la historia con una mermelada cosmopolita y aséptica que resulta no menos peligrosa. La “exageración de reflejos” no desaparece en este caso, sino que cambia de punto de inserción. Si Bolívar manifestó simpatía por los americanos del extremo meridional ¿cómo se explican, entonces, el episodio de Guayaquil? ¿Cómo, la expulsión del ejército argentino del Perú, en 1825? ¿Cómo, el despojo del Alto Perú, Atacama y Tarija? ¿Cómo, el anhelo reiterado y explícito del Libertador norteño de “pisotear” a Buenos Aires? ¿Cómo, su mofa de San Martín, Arenales, Alvear, Alvarado, Díaz Vélez? Nada útil obtendremos con transferir la “exageración” de Bolívar a Rivadavia, y los tres o cuatro gatos doctrinarios que simulaban, por entonces, ejercer funciones de gobierno en el Plata. Rivadavia fue culpable de infinitos errores, pero no creemos que deban imputarse en la cuenta de éstos ni el desastre de Guayaquil ni el rapto de Bolivia, por ejemplo.

            Bolívar se desplaza desde Angostura hacia Nueva Granada al saber que San Martín ha cruzado los Andes y libertado a Chile. Dichos laureles le quitan el sueño. Atraviesa entonces el brazo oriental de la cordillera colombiana – después que los españoles habían hecho lo propio, en sentido inverso, pero movido acaso por celos de la gloria conquistada por el capitán argentino. Lo cierto es que, después de Boyacá, el objetivo principal del guerrero es el avance hacia el Sur y la ocupación de territorios susceptibles de poder ser liberados por el ejército unido argentino-chileno-peruano que comanda San Martín. A partir de Guayaquil su sueño último y definido es la marcha hacia el Perú y el Plata. De no haberse ensombrecido el panorama interno de la Gran Colombia en 1825, habríamos tenido que librar una nueva batalla de Tucumán contra el invasor venezolano.

            El 8 de enero de 1823, Bolívar se halla en Pasto. Escribe una carta a Santander donde define a Buenos Aires como “gobiernito en manos de bochincheros”. El 29 de marzo envía una nueva misiva al mismo, para comunicar que se le ha aconsejado marchar “hacia Buenos Aires y Chile”. El 6 de mayo del año siguiente, firma una nota en la cual se autotitula “alfarero de repúblicas”, y, al lamentarse anticipadamente que las Provincias Unidas no le enviarán refuerzos para concluir la guerra peruana, observa: “Esa republiqueta (la Argentina) se parece a Tersites, que no sabe más que enredar, maldecir e insultar”. El adjetivo “republiqueta” no deja de entusiasmarlo y lo endilga repetidamente, a partir de entonces, a Buenos Aires.

            Quito ofrece un banquete a los vencedores de Pichincha. Bolívar proclama en el mismo: “No tardará mucho el día en que pasearé el pabellón triunfante de Colombia hasta el suelo argentino”. Lavalle se pone de pie, entonces y le recuerda que la Argentina es un país independiente (cuyas tropas han cabalgado, además, victoriosas hasta el Ecuador). O´Leary, “Memorias”. V.II p.170.

            El coronel porteño Manuel Rojas sostiene en una ocasión con firmeza su mirada ante la del libertador. Éste pregunta -¿De dónde es usted?- Tengo el honor de ser de Buenos Aires –contesta el aludido-. Se le conoce por el aire –observa aquel- Es un aire propio de hombres libres – concluye el interrogado. Bolívar, como más tarde Benjamín Subercasseaux y otros hombres públicos y escritores de equivalente estructura psicológica, supone que el índice de la idiosincrasia porteña son la insolencia y la petulancia.

            El nudo y detalles del episodio de Guayaquil son ya conocidos. Pueden resumirse en la confesión de San Martín a O´Higgins: El libertador no es el hombre que pensábamos”. Debemos abrir, con todo, un paréntesis en torno a la opinión, demasiado extendida hoy día, de que San Martín era un hombre “terminado” cuando concurrió a la entrevista. No hay tal. Viajó a Guayaquil –que no pertenecía a Colombia- para afirmar precisamente el dominio del Perú, del cual era Protector, sobre la ciudad; y en ésta, se encontró impensadamente con el venezolano ¿Qué hacer con el general intruso?

            En vez de intimar a éste, como correspondía, el desalojo del punto en 48 horas, pese a los dos mil argumentos con uniforme con que habría intentado defenderlo, dio un paso atrás ¿Motivo? El héroe de Bailén explicó su decisión satisfactoriamente: “No podemos dar al mundo un humillante escándalo… Bolívar y yo no cabemos en el Perú” ¿Conviene agitar aquí el socorrido fantasma de “la guerra civil”. Dicha sombre no intimidó a Bolívar cuando declaró la guerra al Perú, en 1829. La renuncia de San Martín obedeció tan solo a su fidelidad a los principios éticos inculcados en la escuela paterna y el ejército español. Quienes hablan de “hombre terminado olvidan que, en ese momento, la población de Guayaquil, a la cual llamaba Bolívar, “judía”, volvía a éste la espalda; que la retaguardia del ejército venezolano estaba a punto de insurreccionarse; que Pasto ardía en deseos de sacudirse el yugo de la presión republicana y levantarse en armas contra los invasores, como lo hizo más tarde, alterando todo el dispositivo militar colombiano, en tanto las deserciones en la tropa cundían por centenares. El huésped del Guayas no era dueño ni del metro de tierra que pisaba. Tan solo un año después pudo asomar la cabeza por el verdadero Perú. Semanas antes, además, había recibido una carta enérgica del Protector acerca de los derechos peruanos sobre Guayaquil y la conveniencia de que los respetase, mientras Monteagudo, ministro universal de San Martín, destituía del cargo de jefe del ejército independiente a Sucre, el vencedor de Pichincha, por un motivo parecido. No es ésta política para “hombres terminados”.

            El amo de la Gran Colombia no creyó sincero a San Martín en sus propósitos de renuncia y supuso que se valía del artificio de querer dimitir para coronarse como rey peruano. Tampoco interpretó lealmente el ofrecimiento de servir bajo sus órdenes, proposición de sesgo tan inaudito que resultaría increíble de no haber sido certificada, posteriormente, por el propio autor. Bolívar tenía fe en sultanes que guerreaban de lejos, contra los españoles, en compañía de una o dos queridas, como Urdaneta, pero no en San Martín. Resulta difícil creer, por otra parte, en personajes que desbordan las dimensiones humanas. Ninguna muestra de reconocimiento tuvo, para con el vencedor de Chacabuco y Maipo cuando comprobó, en efecto, que este dimitía y se expatriaba para dejarle el terreno libre.

            A partir de entonces, se declara una suerte de duelo colombiano-argentino. “Los argentinos, por lo general, son altos, bien formados, llenos de inteligencia, y por su habla y modales, muy seductores. Los colombianos, en cambio, se juzgan superiores al resto de los americanos” (Paz Soldán, “Historia del Perú independiente”) Caracas y Buenos Aires son los dos polos del desafío. El Perú, liberado por San Martín, no solo no presta apoyo a las tropas de Alvarado, el jefe sucesor de aquél, sino anhela inclusive la derrota de éstos a manos de los españoles, deseo que se cumple, infortunadamente, en Moqueguá y Torata. La progresión de equívocos, recelos y odio culmina con la expulsión de las tropas argentinas de territorio peruano, en 1825. Dos de nuestros jefes aparecen implicados en una conspiración para desalojar o suprimir a Bolívar.

            Lograda la victoria de Ayacucho, el ejército venezolano invade el Alto Perú, territorio hasta entonces argentino. Sucre, lugarteniente del césar, amaña un “congreso” en Potosí que declara la independencia del territorio. No termina aquí el despojo. Atacama y Tarija amplían el caudal del rapto; el héroe de la ocupación de esta ciudad es un irlandés pintoresco, uniforme militar, que se halla en connivencia con Sucre. Buenos Aires envía a Potosí a dos delegados, Alvear y Díaz Vélez; Bolívar los recibe y se mofa de ellos. Además, los engaña. El haría cualquier cosa por satisfacer los deseos de la “republiqueta”, pero el congreso de Bogotá y el gobierno peruano se lo impiden. Antofagasta queda en manos suyas. El 11 de noviembre de 1825 escribe a Santander que Alvear le ha insinuado unir a Bolivia y la Argentina bajo su nombre, un embuste que encubría, además, un despropósito histórico. Los delegados solicitan, de acuerdo a las instrucciones de la cancillería porteña, la colaboración de los ocupantes de Potosí para combatir al Imperio del Brasil que ocupa desde ocho años atrás, otra parte del territorio argentino, la Banda Oriental o “Provincia de Montevideo”, como se decía antes. Bolívar se niega a hacerlo. Teme la reacción inglesa, aún cuando considere que el Imperio es enemigo secular de las repúblicas españolas. Para entonces, vende a Londres las minas del Alto Perú en dos millones y medio de pesos, propone al gobierno peruano hacer lo mismo con tierras y propiedades y escribe a Santander – carta del 17 de septiembre de 1825 – para que enajene los yacimientos metalíferos de la Gran Colombia. Fue idea política del libertador de Venezuela, según se desprende de una carta a Santander, del 28 de junio del citado año, federar toda la América española para constituir una especie de dominio británico. Su casa militar era inglesa y tropas de Albión decidieron las batallas e Boyacá, Carabobo y Pichincha. Al morir proyectaba trasladarse en una fragata inglesa a Londres y acabar en Europa sus días.

            Los delegados argentinos escuchan, por último, una proposición grotesca. El ejército “libertador” invadiría el Paraguay para derrocar al “alzado de Francia” y devolvería el país a Buenos Aires; la proposición era algo parecido a la que formuló Hitler a Franco, en Hendaya, respecto del peñón de Gibraltar. Los delegados argentinos quedaron atónitos ante la propuesta y preguntaron qué agravio ha hecho el Paraguay a Colombia: “El Paraguay suena mucho en Europa, sería una empresa de los tiempos heroicos”, es la respuesta. Alvear comunica a Buenos Aires que el presidente colombiano demostró estar poseído de “un secreto resentimiento contra las Provincias Unidas” y que se ha quejado de los comentarios de los periódicos porteños de Buenos Aires acerca de su persona, así como de un brindis adverso que se pronunció en un banquete. Era tomar por la joda a uno y otro delegado. Los documentos que aluden a este “segundo Guayaquil” tal como ha sido definida la Misión Alvear por un historiador, fueron publicados por el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino en 1927 (“Misión Alvear al Alto Perú”).

            Estas apreciaciones, que en nada desmerecen la figura del héroe del norte, fueron extraídas de un estudio del padre del autor, publicadas en “Claves de Historia Argentina” Buenos Aires, Editorial Merlín, 1968, y no tienen ánimo de agravio, sino tan solo aportar un poco de rigor histórico al discurso “latinoamericanista” tan en boga en nuestros días. Por otra parte: “La justicia histórica no se mide al compás de la música de un tango ni la temperatura afectiva hacia nuestro país es índice del calor vital que sirve de sustento a la grandeza humana o cívica.”


(*) Académico de Número. Instituto Nacional de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas”.

ROBERTO ARLT

Voy a escribir al futuro y conocer de su destierro
aunque sí
por cuanta cosa ofrecida en el camino
por cuanto objeto colocado en su sitio
por la esperanza que demora su promesa.


Tanta promisión en cada paso
en cada tiento
tanta reposición en cada estación
tanto cumplido
tanto puesto
a veces a costa del olvido.

Voy a interrogarlo por si sabe
si sigue estando donde lo hacíamos
cuando lo hacíamos
bien parado
brillante
excesivo.

Mientras seguimos una misma línea
tú te tuerces
te llevas lo abundante
de esta soledad en la que estamos
el testimonio amanecido
buscarás nuevos rumbos
ilusionantes
¿para que otro destino?


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PROYECTO DE LEY DE ESTÍMULO EDUCATIVO PARA PERSONAS PRIVADAS DE SU LIBERTAD

El Senado sancionó en la sesión llevada a cabo el pasado miércoles el proyecto de ley de Educación en cárceles “Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, Ley 24660: modificaciones, sobre educación y estímulo en establecimientos penitenciarios”, en el que se establece que “todas las personas privadas de su libertad tienen derecho a la educación pública y se establece un estímulo de disminución de la pena por ciclo académico cumplido. 

El proyecto presentado por la Dip. Adriana Puiggrós, que había obtenido la media de sanción de la Cámara de Diputados con 161 votos afirmativos,  ninguno negativo y tres abstenciones en marzo de este año, fue aprobado por la Honorable Cámara de Senadores por unanimidad. La legislación aprobada por la Cámara alta sustituye el capítulo VIII, artículos 133 a 142, de la ley 24.660 de Régimen de Ejecución de la Pena Privativa de la libertad en materia de educación en establecimientos penitenciarios.

Entre los puntos más destacables de la iniciativa de educación en cárceles, establece entre otros objetivos que “los internos deberán tener acceso pleno a la educación en todos sus niveles y modalidades de conformidad con las leyes 26.206 de Educación Nacional, 26.058 de Educación Técnico Profesional, 26.150 de Educación Sexual Integral, 26.061, de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, 24.521 de Educación Superior y toda otra norma aplicable”.

El proyecto que lleva las firmas de los diputados Adriana Puiggrós (FpV) y Ricardo Gil Lavedra (UCR), entre otros legisladores de diferentes bloques, es el resultado de los aportes que realizaron los alumnos del Centro de Estudiantes Universitario de la Unidad 2 de la cárcel de Villa Devoto y de la ex fiscal, y actual secretaria de Seguridad, Cristina Caamaño.

Entre los fundamentos del proyecto de ley modificatorio del capítulo VIII, de la ley 24.660 se explica que en la Argentina de un total de 50.980 internos, sólo 2594 han finalizado sus estudios secundarios, según datos proporcionados por un informe del Sistema  Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena de 2007. El mismo estudio detalla que 36.801 no participa, además, de ningún programa de capacitación laboral. 

Para la presidenta de la comisión de Educación de diputados, Adriana Puiggrós, “si bien la ley 24.660 reconoce el derecho a la educación lo hace de manera parcial” y agregó que “hay un sujeto profundamente interesado en el acceso pleno al derecho de educarse, y esos sujetos son los mismos internos”.
“Hay que tener presente que todas las personas privadas de la libertad tienen el mismo derecho de acceder a la educación como lo establece la ley 26.206, y en este sentido quien está en está en falta es el Estado”, expresó Puiggrós.

“Impulsamos una ley –fundamenta Puiggrós- que tiene como centro el respeto a la persona, a la dignidad humana, que va a aportar de manera importante para la reinserción social de esas personas”.

Estímulo educativo

La sanción de la modificatoria de la ley Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, Ley 24660, ahora propone en el artículo 140 lo que se denomina “estímulo educativo”. En éste se establece que “los plazos requeridos para el avance a través de las distintas fases y períodos de la progresividad del sistema penitenciario se reducirán de acuerdo con las pautas que se fijan en este artículo, respecto de los internos que completen y aprueben total o parcialmente sus estudios primarios, secundarios, terciarios, universitarios, de postgrado o trayectos de formación profesional o equivalentes, en consonancia con lo establecido por la ley N° 26.206 en su Capítulo XII”.

En tal sentido se establece que estos plazos serán acumulativos hasta un máximo de 20 meses y pueden ser:
a) un (1) mes por ciclo lectivo anual.
b) dos (2) meses por curso de formación profesional anual o equivalente.
c) dos (2) meses por estudios primarios.
d) tres (3) meses por estudios secundarios.
e) tres (3) meses por estudios de nivel terciario.
f) cuatro (4) meses por estudios universitarios.
g) dos (2) meses por cursos de postgrado.

 Acciones de implementación

El proyecto de ley establece entre otras cuestiones que será el ministerio de Educación el que acordará y coordinará todas las acciones, “estrategias y mecanismos necesarios para la adecuada satisfacción de las obligaciones de este capítulo con las autoridades nacionales y provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con Institutos de educación superior de gestión estatal y con Universidades Nacionales”.

Por su parte el ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y sus equivalentes provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la autoridad penitenciaria, y los organismos responsables de las instituciones en que se encuentran niños y adolescentes privados de su libertad, tendrán la responsabilidad de “atender las indicaciones de la autoridad educativa y adoptar todas las medidas necesarias para el cumplimiento de lo establecido en el presente capítulo”.

Esta responsabilidad consistirá, entre otras acciones, en “proveer de ámbitos apropiados para la educación, tanto para los internos como para el personal docente y penitenciario, adoptar las previsiones presupuestarias y reglamentarias pertinentes, remover todo obstáculo que limite los derechos de las personas con discapacidad, asegurar la permanencia de los internos en aquellos establecimientos donde cursan con regularidad, mantener un adecuado registro de los créditos y logros educativos”.

El texto de la ley sancionada por la Cámara alta, establece a su vez que el ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y sus equivalentes de las distintas jurisdicciones provinciales deberán brindar posibilidades ciertas y concretas para que las personas que se encuentren en situación de privación de la  libertad accedan a los distintos niveles educativos y resguardar la información del recorrido académico en caso de traslado de los internos, para ello deberá “requerir y conservar cualquier antecedente útil a la mejor formación”.

En el articulado también se hace hincapié en la capacitación del personal penitenciario para lo cual las autoridades pertinentes tienen que “fomentar la suscripción de convenios de cooperación con instituciones públicas y privadas” y “garantizar el acceso a la información”.

Con respecto al acceso de materiales didácticos para el proceso de enseñanza-aprendizaje el proyecto de Educación en cárceles establece que “en todo establecimiento funcionará, además, una biblioteca para los internos, debiendo estimularse su utilización según lo estipula la Ley Nacional de Educación”.

El proyecto de estímulo educativo de Puiggrós, lleva las firmas, entre otras, de Gerónimo Vargas Aignasse; Ricardo Gil Lavedra (UCR), Ricardo Alfonsín (UCR); Horacio Alcuaz (GEN); Miguel Bonasso (Diálogo por Bs. As.); María Pilatti Vergara (FpV);  Stella Maris Leverberg (FpV); Verónica Benas (SI).

Gentileza: Adriana Puiggros
 

EL USO RESPONSABLE DE LOS COMPUTADORES PORTÁTILES Y LOS DEBERES DE LAS EMPRESAS PROVEEDORAS

*Por María Silvina Silvestre

En argentina millones de usuarios se ven afectados por las principales empresas fabricantes del mercado de notebooks y netboks; ellas son: Acer, HP, Dell, Toshiba, Lenovo, Asus, Apple, Sony, Fujitsu/fujitsu siemens y Samsung.

Estas empresas dominantes de mercado en el rubro tecnológico, describen en su manual de uso “la forma en la cual el usuario pueda darle un mejor uso responsable a su equipo” y logar dentro de esta información obligatoria asistida (brindada por la empresa) cuidar de cada pieza del equipo, para que el mismo tenga la mayor durabilidad (o vida útil). Ya sea de uso domestico, empresarial u otros.
Las empresas dentro de su obligación de información responsable y obligatoria prevén que dentro de cualquier anomalía por falla de producción y (dentro de los 12 meses) el usuario, junto a su garantía debe dirigirse a la empresa donde le repondrán sin costo alguno los repuestos o arreglos previstos; siempre que la falla no se haya constituido por torpeza en la pieza deteriorada. Es aquí donde se plantea la necesidad de que esté bien especificado el uso de los aparatos para preservar su integridad y no ocasionar  costos extras por negligencias. 

En sus dos primeros  párrafos de la garantía, las empresas introducen el derecho a reclamo, y en su sección EXCLUSIONES, es decir, cuando  la empresa NO atiende el reclamo se da en: cuando el reclamo se hace posterior a los 12 meses que establece la garantía y entre puntos, cuando por ejemplo, el usuario en su torpeza pudo haber expuesto a elementos nocivos el equipo al contacto con ácidos, agua, fuego, intemperie, fluctuaciones de voltaje, o cualquier otro similar o análogo. (Esto a nivel jurídico)
Ahora bien, planteemos el tema especifico de las baterías de los computadores portátiles, notebooks o netbooks que tienen según estimaciones de especialistas un tiempo de vida útil de dos años; realidad que no se da a menudo, pues los usuarios no estamos bien informados por los manuales acerca de este tema de la maximización del uso de las baterías; ya que en ningún manual especifica “como se debe usar el equipo mientras esta con la batería puesta”. Solo pueden saberlo aquellos que tengan una preparación académica sobre ingeniería en sistema, o cualquier persona que tenga por oficio relación con baterías.

Manual que hace al uso responsable de nuestros equipos. Si prestamos atención, en ningún lugar del manual indica que: en el uso del computador enchufado, la batería debe retirarse para que no se dañe.  Lo cual hace suponer que según la característica de interpretación establecida por la empresa sobre análogo o similar, que aquellos usuarios reclaman en un tiempo menor a los doce meses, que la garantía cubre la problemática, negándole por entonces debida a la supuesta torpeza del usuario y no de la empresa que está obligada a expresar específicamente, que si el usuario utiliza la computadora con la batería puesta mientras interpreta que al estar usando el equipo también esta cargando la batería, generando un impacto negativo enorme en la vida útil (llevándola de lo aproximado en la vida útil a solo meses de uso que puede inclusive ser muy menor a los doce meses indicados en la garantía);  convirtiendo a la empresa por conclusión de información responsable en negligencia empresarial o astucia dedicada en recambiar en un tiempo de  posventa de una pieza del equipo para mejorar detrás de la moral legislativa en rentabilidad extraordinaria.
El usuario entonces se debe someter a la interpretación leonina de las corporaciones.
Las baterías de notebooks y netbooks tienen un costo que va desde los $99 a $559,96 por cada unidad vendida.

El usuario está expuesto a  la pérdida de su dinero por no haber estado contemplado en los manuales de uso responsable amparándose la corporación en su sección excluyente de reclamo en la garantía.
 El argentino promedio tiene un sueldo promedio de $2000 y una computadora portátil tienen un costo que oscilan entre los $2000 a $6000, mientras que el costo de una batería es de $99 a $559,96
Entonces bien podríamos decir que, el usuario está siendo engañado, o al menos por omisión perjudicado; no solo en la República Argentina por millones de unidades vendidas de estas corporaciones que se llevan sus fructuosas ganancias extraordinarias al exterior, sino también en toda América Latina. Puesto que en ningún manual se explica explícitamente el uso responsable de un repuesto tan caro como es una batería.



Informe: Facundo Ullate