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11 de julio de 2011

FACUNDO CABRAL: NO HAY BALA QUE DETENGA LA MÍSTICA

*Por Pablo Vázquez

"¿Quién cree que es esa entrometida, la realidad,
para arruinarme la vida?”
Facundo Cabral

El 9 de julio pasado despuntó en rojo sangre. Las noticias de esa mañana enlutaron los ánimos de muchos al enterarnos del asesinato de Facundo Cabral ocurrido en Guatemala.

El trovador indómito que transmitía mensajes de paz. El enjuiciado por las dictaduras que predicaba con el amor. El amante eterno de la vida, los amigos y las mujeres.  El predicador a seis cuerdas dejaba de existir…

Platense de origen, sufrió la miseria y el abandono paterno. Autodidacta con vasta cultura, agradecido de Evita y Perón por su ayuda a su madre, su vida se le apareció en la guitarra.

En varios reportaje habó de aquel encuentro con la “abanderada de los humildes” en un aniversario de la ciudad de La Plata, donde junto al Presidente Perón y el Gobernador Domingo Mercante, saludaba a todo y sintió que su gesto fue para él.

Consiguió de Perón un puesto para su mamá y de Evita afincar en su corazón transmitir un mensaje de amor para siempre.  En varios reportajes refirió que desde Indira Gandhi a científicos y poetas todos le preguntaban sobre ella. Grande fue mi satisfacción, años atrás, de poder acercarle desde el Instituto Eva Perón aquella foto donde se veía a la pareja presidencial recorrer con el auto las calles platenses.
De Indio Garparino y éxitos comerciales, a su exilio mexicano y la penosa muerte de su mujer e hijo en un accidente aéreo. La adversidad lo marcó y él supo sortearla profundizando su espiritualidad con el filósofo  maestro hindúKrishnamurti.

La democracias de 1983 lo encontró con renovados bríos, recitales y discos que apuntalaban su mensaje, amén de innumerables viajes llevando su palabra liberadora.

Como escribió mi amigo marplatense Pedro Valci “Conoció a todos los hombres de todas las razas, sabios y no sabios, errante y profeta fue hoy tristemente muerto atravesado por el metal ardiente de la locura de ese mundo del cual  FACUNDO era  su mayor mensaje de amor”.

Murió uno de los nuestros, aquel que acompañó con sus letras y música reuniones políticas, declaraciones de amor y despedidas fatales. No era raro hace años contar en las unidades básicas y casa de compañeros con sus discos e imágenes mezclados con los textos de Perón.

Espero con ansiedad uno de sus últimos reportajes hecho por el escritor Pablo Hernández, donde poder descubrir sus pensamientos póstumos de alguien que dejo su huella en el alma colectiva.
Parafraseando al patriota panameño Omar Torrijos: “no hay misil que pare la mística”.
Que descanses en paz, compañero!

ELECCIONES 2011: PERSISTENCIA DE LA DERECHA EN LA CIUDAD

*Por Raúl Isman

“Vamos por todo”
Emblemática frase atribuida a Néstor Kirchner.

Un resultado muy difícilmente reversible

Pasó la primera vuelta en las elecciones a jefe de gobierno, las cuales serán analizadas sucintamente durante las líneas siguientes, y los resultados nos dejan un sabor agridulce a las fuerzas nacionales, populares progresistas y de izquierda (racional). Dulce porqué nuestro espacio paso del (muy magro) 11 % obtenido en el 2011 a un reagrupamiento de fuerzas que le permitió cosechar algo menos de un tercio de los electores. Amargo porqué pese a los desastrosos resultados implicados en los cuatro años de desaguisados PRO, casi cinco de cada diez porteños votó por el pato (cada paso, una cagada) amarillo; lo cual da vía libre a todo tipo respuestas (cuasi) agresivas dirigidas a los electores de la ciudad, tentación en la que sucumben no pocos analistas. Con relación al 2007 no sufrieron desgaste ninguno avalando un gobierno horroroso para los sectores populares. Por nuestra parte, trataremos de buscar las causas sociológicas, culturales políticas e ideológicas que permitieren explicar el pronunciamiento. En principio, un buen cuadro de situación lo desarrolla un e-mail recibido de Fernando Suriano:
“Ningún argumento modifica la decisión de votar a Macri... porque esa "decisión", que más bien parece una "decepción", no proviene de ningún argumento sino de un "estado de ánimo" pescado en los efluvios que flotan en el ambiente emanados por las 84 tapas de Clarín + los miles de zócalos y comentarios sueltos de los medios aun no derrotados por la ley de medios (más desafiantes que nunca). Y la vacuna que no aparece!”.
En lo que el autor de las líneas precedentes parece errar es en la búsqueda de paliativos y antídotos contra la preponderancia macrista:

“La única vacuna contra esas miasmas pestilentes no es ningún argumento... solo puede ser una emoción venida en brazos de la memoria y acunada en la autoestima. ¿O no fue precisamente eso lo que hizo revivir y desplegarse al Proyecto Nacional y Popular en los hermosos días del festejo del Bicentenario?“.

“A Macri se lo vence encolumnando a todos los humanos de la Ciudad del Puerto detrás de una bandera luminosa con futuro y horizonte, detrás de los que de aquí salieron a llevar por todas partes el anuncio de su digna Independencia: Belgrano, Castelli, Moreno, Dorrego... En esta multitud solo no habrá lugar para los mercachifles, para los que en vez de ser patricios y patriotas prefirieron hacer negocios de derrotas con el enemigo”.
Por cierto que los (opulentos en consumo) habitantes porteños de la actualidad se parecen tanto a las masas de la gran aldea y sus orillas a comienzos del siglo XIX como un grupo de melómanos habitues al teatro Colón pudiere semejarse con un conjunto de trabajadores camioneros de parranda y con gran cantidad de kilolitros de vino común metidos entre pecho y espalda. Dicho todo esto sin animo ninguno de emitir juicios de valor o que signifiquen expresiones peyorativas.

En rigor el núcleo duro del sufragio Pro lo constituye el tercio de votantes irremediablemente de derecha. Si a ellos se les argumenta que se han nombrado una verdadera selección de (PRO)cesitas en puestos expectantes, a un jefe de policía complicado (hasta la prisión) en el encubrimiento del horrible crimen de la A.M.I.A., que se ha vaciado de insumos los hospitales públicos, que se discontinuó la provisión de gas en el hospicio de varones (los locos no son PRO), que las escuelas estatales carecen de calefacción, que no se construyen viviendas populares, que los diez kilómetros de subtes anuales han sido trocados por las amarillas bicisendas y podríamos seguir con los rasgos más notorios de la acción macrista, pero la lista es inagotable. Lo cierto es a nuestros derechistas no se les escapa la argumentación. Pero lo que para nosotros son razones para estar en la vereda de enfrente del PRO, para ellos son las causas por las que sufragan por Macri. En el conglomerado analizado se encuentran sectores de clase alta y media alta que jamás se atienden en un hospital público y sólo lo visitan para lavar su conciencia por medio del (piadoso) trabajo de voluntariado que realizan muchas de sus mujeres. Se trata de una franja social que ha hecho de los ámbitos privados no sólo el eje de la economía y la sociedad, sino punto de vista disruptivo en lo cultural y también factor de convergencia emocional. Al punto que ignoramos porqué aún no ha sido compuesta una marcha “los muchachos privatistas” o un himno a la iniciativa privada. Nada casualmente se le atribuye al ex presidente brasileño Lula un planteo que consiste en afirmar que sólo los pobres demandan la existencia de un estado (social). Por cierto que la frase debe ser matizada en el sentido que los poderosos exigen el concurso de la formación estatal cuando se encuentran con la soga al cuello; sea porqué las masas populares avanzan en sus luchas y demandas (y entonces exigen represión) o cuando la crisis económica evapora sus ganancias y capitales. En este último caso piden que el fisco cargue con sus pérdidas, demanda que olvidan cuando el ciclo vuelve a ser alcista y tornan al rústico privatismo previo. El fenómeno descripto engarza completamente con el voto a Macri en razón que el jefe de gobierno, por ejemplo, aumenta los subsidios a la educación privada, al tiempo que descuida la pública.

Ligada a la visión de las clases dominantes se hallan las clases medias tributarias ideológica y culturalmente de las primeras. Se trata de un fenómeno estructural y para nada exclusivo de la Argentina y Buenos Aires actuales. Lo distintivo de nuestra urbe es un antiperonismo raigal y visceral. Pero no puede soslayarse que un punto débil de los procesos independentistas de la actualidad es la oposición a ellos en las grandes ciudades. Lo padece la Venezuela Chavista y el Ecuador conducido por Correa: la mejoría en los niveles de vida que se han logrado en los tres países- lejos de atraer a dichas franjas sociales hacia el bloque nacional y popular- las han entregado de pies, manos y conciencia en brazos de la reacción. Ciertamente no puede dejar de señalarse que el voto Pro sigue anclando en vastos sectores populares; lo cual obedece a circunstancias disímiles. Aunque pareciera increíble hay votantes que sufragan por Macri y también por Kristina. Por un lado, es en la zona sur de la ciudad (habitada por núcleos postergados) que el referente macrista Cristian Ritondo cuenta con un importante armado territorial. Con él se alinean unidades básicas peronistas pintadas de amarillo. Y por el otro se verifica una vez más una verdadera dialéctica del amo y el esclavo posmoderna. De tal modo denominaba el filósofo prusiano Georg Wilhelm Friedrich Hegel al hecho que para dominar el esclavista debía lograr que su esclavo naturalizase en su conciencia su sumisión, es decir, la acepte. La aparición sensible de lo que describimos en la Argentina fue el menemismo, basado en la alianza entre los “mas pobres y los más ricos”. En rigor nada de lo precedente sería posible sin la machacona y embustera prédica de los grandes massmedia, verdadero corazón y eje de la campaña macrista. Piénsese en que los desaguisados de la gestión PRO hubieren sido cometidos por el gobierno nacional la prédica mediática no dejaría jamás las pantallas. En cambio, no ha merecido ni una nota al pie de página desde las circunstancias que mencionamos más arriba hasta el hecho que el propio Macri se encuentra (PRO)cesado por escuchas ilegales. El jefe de gobierno está blindado por los medios, pero añadamos entre las causas del voto macrista una hábil campaña que disfraza al candidato como una versión zen de la madre Teresa de Calcuta, cuando en realidad es un autoritario gladiador neoliberal y antipopular; rasgo que deja al desnudo ni bien se le extravía el guión. La impostura diseñada por Jaime Durán Barba, sin dudas, es muy hábil, pero no es demasiado complejo desenmascararla. Sólo es preciso esperar qua haya pasado el tiempo electoral para encontrarnos con Mauricio amenazando con tirar, ya no a Néstor, por el balcón. Es que la huesuda le ahorró el 27 de octubre del 2010 su criminal deseo expresado oportunamente.

Terceros afuera y réquiem para
la patética transición de Pino a Bonsai

Fernando Ezequiel “Pino” Solanas cuenta con una dilatada trayectoria como realizador cinematográfico y durante mucho tiempo acompañó sin dobleces a los movimientos populares en la Argentina y en el tercer mundo. Sufrió exilio durante la nefasta época de la dictadura y en la no menos deplorable década noventista fue baleado en un atentado aún no esclarecido judicialmente. Lo dicho recién constituye lo más rescatable de su trayectoria. Sin dudas que lo peor es la ausencia de capacidad para construir política colectivamente demostrada en diversas ocasiones, sumado a la exacerbación de los rasgos más grotescamente napoleónicos de su personalidad. No soportó que Néstor y Kristina K realizasen parte de lo mejor de su programa y decidió aliarse a los enemigos del pueblo como Carrió y su coalición cínica, el PRO, la U.C.R., el G.E.N. y el Socialismo Sojero y Clarinudo presidido por Hermes Binner. La entente fue muy poco eficaz en su oposición acérrima al gobierno nacional. Y explotó derramando purulencia cuando debía construir una alternativa política. El Pino es una conífera de grandes proporciones y exuberante belleza. Pero Solanas ha reducido su figura a un árbol enano, un bonsai. No es de ahora que nos hemos expresado críticamente con respecto a su trayectoria sinuosa y analizamos su accionar político en diversos artículos anteriores. Para muestra sólo citamos el siguiente que compila una parte de los desaguisados del dirigente de marras:

http://www.redaccionpopular.com/articulo/el-pino-y-el-bosque
Rodeado por una pléyade de impresentables como los maoistas lopezreguistas del P.C.R. (también oportunamente sufragantes de Menem y ex seineldinistas), las huestes paleolíticamente troskosaúricas de la estentórea enfermera Vilma Ripoll y de oportunistas consuetudinarios como Libres del Sur (quienes se orientaron del combate contra la reacción agrosojera a alinearse mansamente con los progresistas dóciles de Binner, Stolbizer y Morandini) o el diputado Claudio Losano, Solanas pasó a ser abandonado por todos ellos poco después de trasladar su proyecto nacional al ámbito de la ciudad de Buenos Aires. En realidad el tránsito obedeció a un imperativo del poder económico que veía a Kristina como imbatible en la puja por la presidencia. Por lo tanto, ordenó defender los territorios en los que la (indigente en ideas) oposición conservaba algunas chances. La maniobra buscaba “colectar” por izquierda al servicio de la reacción, dejando fuera de la segunda vuelta a la formula del Frente para la Victoria y le sirvió poco y nada al cineasta que apenas arañó los 13 puntos. En un segundo anillo contaba con una reducida militancia que parecía dar rienda suelta a frustraciones de carácter escasamente político. Diversos militantes de base de proyecto sur nos dijeron en polémicas callejeras que los Kirchner eran, sin más, la derecha. Deberían explicar porqué la reacción real (Clarín, los terratenientes, La Nación, los economistas neoliberales, los grandes bancos y monopolios de la industria y siguen las firmas) y no la imaginada se muestran irreductiblemente hostiles a los K y muy transigentes con Proyecto Sur. ¿Le falta conciencia a los reaccionarios o les sobra imaginación a los pinistas? El veleidoso cineasta no supo ubicarse en ningún momento en el tono ciudadano de la campaña y derrapaba por su odio al gobierno nacional. Para peor realizó una lastimosa demostración de histrionismo distribuyendo bozales contra la “mordida”, parecía guionado por un asesor PRO.

A los 75 años, el tercer lugar en el podio es un traspié que significa un inocultable final para su carrera política. Será otro realizador el que filme la próxima película “De Pino a Bonsai, el servilsmo con la derecha a la larga trae malas consecuencias”.

Los logros de la primera vuelta,
la segunda y el rol de la militancia

Arañando casi 47 % el PRO y con 6 puntos de fuerzas derechistas similares (U.C.R., el bull-dog neoliberal López Murphi y la coalición cínica y golpista) revertir el comicio- más que cuesta arriba- parece una empresa equivalente a que una tortuga le gane la carrera de cien metros llanos a un atleta de alto rendimiento.

Sin embargo quedan importantes cuestiones a plantear de cara a la segunda vuelta en unos veinte días. En primer lugar se trata de una importante votación (29 % la más alta en toda su historia) del Frente para la Victoria en un territorio siempre hostil al peronismo. Recordemos que en el 2005, uno de los mejores momentos del Kirchnerismo, el proyecto nacional resultó tercero, detrás de Macri y la doctora Elisa Carrió, quien fiel a su costumbre dio su clásico toque grotesco y delirante. Dijo en esta ocasión que el 70% votó contra el gobierno nacional, “olvidando” que en oposición a su cejijunta candidata sufragó apenas el 97% y que los votantes PRO habían avalado el espionaje, el nombramiento del no muy “fino” comisario Palacios, la condena a muerte por congelamiento de los internados en el neuropsiquiátrico Borda, los derrumbes en la ciudad, las escuelas públicas hechas añicos, por citar sólo algunos ejemplos. Muy republicana doña Carrió.

El tono general de la campaña fue de total apoliticismo, lo cual sin dudas es muy PRO. Un modo fundamental de vender caro la (casi segura) inminente derrota es alentar el debate, pelear voto contra voto e intentar desarrollar la politización. Vale la pena intentarlo, como si se tratase de revertir uno o dos puntos. El resultado será un piso de votos más alto para el proyecto nacional. Y en ello, la militancia tendrá un rol central. Macri, en el 2007 la gran esperanza blanca de la derecha, revalidó sus títulos locales. Pero la Argentina no termina en la Avenida General Paz.

*Docente. Escritor.
Columnista del Noticiero televisivo
Señal de Noticias.
Colaborador habitual del
periódico Socialista “el Ideal”
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar

EL NACIONALISMO POPULAR Y LOS INTELECTUALES

*Por Aritz Recalde

“Yo sé que esto le parecerá muy poco a los grandes ideólogos revolucionarios de la intilligentzia; pero sé que este programita sencillo y de vuelo corto los tiene en contra cada vez que se intenta, porque, como he dicho en otra parte, preocupados por volar muy alto, le sacan la escalera al que quiere subir un poco con la complacencia de los que quieren que no subamos nada”. Arturo Jauretche[1]

El rol del intelectual en los países dependientes, es el de contribuir a la formación de la soberanía científico cultural y a la emancipación de las organizaciones libres del pueblo.
La soberanía científica y cultural es un elemento central de la independencia económica. De la posibilidad o no de consolidar la independencia económica, dependerá la soberanía o la subordinación política del país. Ningún Estado es soberano si es dependiente económicamente. A partir de acá, que la posibilidad de que la comunidad nacional se gobierne a si misma dependerá del nivel de desarrollo de su estructura productiva. Con la industrialización del país estamos afirmando políticamente a la nación o como estableció Juan José Hernández Arregui “sin industrialización no hay independencia económica base de la soberanía nacional. Y sin soberanía nacional no hay autonomía cultural. Tal tarea sólo puede cumplirla el Estado Nacional”[2]. En este marco, los intelectuales deben ser los protagonistas de la producción científica y cultural para el proyecto nacional. Los desafíos y necesidades del proyecto nacional, implican la planificación de la inversión en ciencia y tecnología y el apoyo a aquellas áreas fundamentales para el desarrollo integral del país. Es el proyecto nacional el que marca las tareas y los desafíos históricos al intelectual y no viceversa. La afirmación de la voluntad colectiva del pueblo como planificación del proyecto nacional, es el marco a partir del cual se organiza la acción del intelectual.

La segunda función del intelectual es la de contribuir a la emancipación y consolidación de las organizaciones libres del pueblo en cada contexto y momento histórico. Dicha función del intelectual implica abandonar los supuestos vanguardistas de la intilligentzia. Las tareas a cumplir, las discusiones y agendas a entablar, dependen del enemigo, del adversario y del momento y el alcance histórico de las luchas políticas en las que interviene. El modelo del “intelectual supercrítico”, libre e independiente, eterno decidor de verdades o inimpugnable cuestionador de dogmas, se ha demostrado más útil para las operaciones de prensa de las derechas mediáticas, que para las construcciones colectivas de poder. No existe “la verdad” y el supuesto de que se debe ejercer una tarea crítica permanente, es parcial y generalmente, insatisfactorio para la construcción política popular. No se trata de “criticar desde afuera” como un científico de laboratorio, sino de contribuir desde “dentro”, a la solidificación de las organizaciones libres del pueblo. Cada espacio, sea social, cultural o productivo, introduce las tareas, los interrogantes y los desafíos para la práctica intelectual. Dicho punto de vista reconoce la necesidad de bajar al barro de la política y las luchas sociales, abandonando el impoluto trono de los intelectuales cagatintas.





[1]  Arturo Jauretche (2006). El Medio pelo en la sociedad argentina, Ed. Corregidor, Buenos Aires. P 325.
[2] Juan J. Hernández Arregui (1957). Imperialismo y cultura, Ed. Amerindia, Buenos Aires. p 326


*Editor del blog www.sociologia-tercermundo.blogspot.com

LO INDIVIDUAL Y LO COLECTIVO


*Por Jorge Rachid                                     

Parafraseando a Hector Germán Oesteherld: “no existe el héroe individual, sólo existe el héroe en grupo”, se puede desarrollar, identificando actores,  la trama de penetración cultural del liberalismo dominante en la Argentina, durante los últimos treinta años, mas específicamente desde el 76 a la fecha.

Porqué el planteo ahora, a la fecha, cuando hay una batalla en marcha que contrapone el pensamiento crítico, nacional y popular, frente al individualismo feroz que atravesando todas las capas sociales, ha penetrado profundamente en cada uno de nosotros? Porque es en los períodos electorales cuando se expresan conductas y ambiciones, personales o sectoriales, divorciadas de la necesidad de garantizar al conjunto de los actores sociales, es decir al pueblo argentino,  un marco de igualdad y justicia social, que para construirse como modelo, necesita plantear esa batalla cultural en forma cotidiana.

Cuando el proceso electoral se encuentra en pleno desarrollo, ya no surgen las voces que denigran, desde la oposición, la confrontación, como si la misma no fuese un elemento central de la construcción política. El silencio cómplice, el supuesto consenso y el equilibrio, hubiesen impedido los avances que ha habido, a partir de la lucha, desde el campo social y económico en los últimos años. Esto se reafirma en la necesidad de poner en claro, la hipocresía reinante en las capas dirigenciales históricas, que sólo se dedicaron a administrar las crisis, en el mejor de los casos cuando no las provocaban y ahora  pretenden mantener cuotas de poder en negociaciones de intereses que están ajenos a las necesidades del pueblo argentino.

Dentro de las propias filas oficialistas también se expresan sectores que lejos de reclamar profundizaciones políticas de un camino que aún se encuentra en etapa de gestación, leen la situación política bajo el prisma de sus propios intereses, lo cual no es en si criticable, pero en ese accionar adoptan las formas y los códigos de aquellos sectores que intentan mantener el “stato quo” anterior, es decir la persistencia de los factores de poder tal cual se fueron desarrollando bajo el amparo de la noche neoliberal en la Argentina. Así con brutalidad se recrean situaciones propias de una dirigencia política aislada del pueblo, que cree que la única posibilidad de seguir vivo en la política es siendo funcionario o legislador de algún nivel.

La militancia política y social, como la entendemos aún hoy muchos argentinos, es un proyecto de vida, de compromiso, de pensamiento y de acción, que nos permite ser parte de la construcción colectiva de un modelo social mas justo, desde el lugar que sea. No hace falta ser legislador para construir puentes en el seno de la comunidad, se puede trabajar de médico en el último hospital de Formosa y ser una herramienta importante de la conciencia colectiva de la solidaridad, puede un albañil dedicar horas a ayudar al vecino a reparar su techo, otras mujeres han abierto sus casas para que los chicos del barrio merenden con sus propios recursos.

Ser solidarios es construir un colectivo diferente, quizás alejado de los grandes planes, que evaluamos en sus resultados mas que en sus anuncios, pero con la mirada puesta en el camino de las necesidades del pueblo, en cuanto avances y respuestas. En esa mirada lo individual es accesorio, es parte de la entrega y el compromiso, sino no, no es militancia y mucho menos peronista o nacional y popular como se denomine en última instancia.

Otros acuden a la memoria para denostar su falta de ubicación personal, como si el pensamiento nacional fuese una panacea de respuesta a todas las necesidades individuales del hombre. El pensamiento nacional constituye hoy uno de los pilares de la batalla por la recuperación de la memoria, la verdad y la justicia no sólo referido a las derechos humanos y su necesaria reparación judicial, sino a enfrentar también la tergiversación de la historia “oficial” mitrista, unitaria y anti-popular que ha  enterrado a hombres u mujeres patriotas que construyeron la Nación.

Aún hoy tenemos contenidos de la enseñanza que disparan en dirección opuesta a los caudillos provinciales del siglo XIX, un visión histórica dogmática y sesgada, que desconoce la violencia ejercida por décadas sobre los sectores populares en nuestro país en nombre de “la libertad y la democracia”, una lucha cotidiana, en la conciencia de realidad, sobre la contra información direccionada, del nuevo poder mundial a través de su principal herramienta: los medios de comunicación.

Construir un nuevo paradigma es responsabilidad del pueblo en su conjunto, en un proceso de memoria colectiva, estimulado por el desarrollo de un sendero político marcado por la ampliación de los derechos sociales, que sólo el peronismo desde el poder ha podido realizar en la Argentina en toda su historia reciente. Desde ahí se puede dar cualquier debate sobre la necesidad del avance necesario, pero si el camino es en esa dirección, nadie puede subirse al discurso de los factores de poder, reaccionarios, conservadores y oligárquicos, dañados por el cambio de los actores en el manejo del poder como la incorporación de los nuevos,  la juventud y los movimientos sociales y el avance arrollador de los derechos de los trabajadores y la consolidación del movimiento obrero organizado, después de décadas de latrocinio y diáspora social.

Esa circunstancia novedosa ha sacudido sin dudas los parámetros de la acumulación de fuerzas en todas las corrientes políticas, internas y externas al movimiento nacional. Se está gestando un nuevo camino que tiende en el tiempo a romper el esquema estructural y cultural del neoliberalismo. Un camino en el cual todo está por hacerse y que originará profundos cambios sociales, políticos, económicos y de relaciones internacionales, impensados hasta hace poco tiempo. También traerá conflicto de intereses, mas fuertes aún que los vividos con los primeros avances, frente a las demandas de los organismos de crédito internacionales, verdaderos brazos armados del poder global.

Para encarar esa demanda pendiente de la sociedad argentina, será necesario afianzar la batalla cultural contra el individualismo, el consumismo, el protagonismo a cualquier precio, lo sectorial por sobre los intereses del conjunto. “Nadie se realiza en una sociedad que no se realiza”no decía el notable General y esa premisa es el concepto solidario mas claro que podemos legar a las nuevas generaciones, desde nosotros “los jurásicos” con el ejemplo de sembrar en la construcción colectiva de un nuevo modelo social.

El panorama internacional nos está dando la razón histórica de seguir siendo peronistas, militantes del movimiento nacional, amplio generoso de puertas abiertas en defensa de los intereses de la Patria y de nuestro pueblo. Cualquier mezquindad debe ser desechada trabajando con amor, eje central de la militancia política, con humildad y sin rencor, con verdad y justicia, profundizando sin pudor un proyecto nacional en el seno de la Patria grande latinoamericana, el UNASUR. Ese fue el sueño de San Martín, Bolívar y Artigas y nosotros podemos contribuir a caminarlo juntos.


*CABA, 8/7/11
jorgerachid2003@yahoo.com.ar

EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA

*Por Roberto Bardini
Bambú Press 

El 9 de julio de 1816 cae un martes.A las dos de la tarde, los diputados del Congreso, reunidos en San Miguel de Tucumán, comienzan a sesionar bajo la presidencia del representante por San Juan, Francisco Narciso Laprida.  

El diputado Teodoro Sánchez de Bustamente, de Jujuy, pide que se trate el proyecto -sobre la libertad e independencia del país. La solicitud se acepta sin discusión.  

No es el mejor momento de la historia para dar un paso así, pero los legisladores de ese momento (a diferencia de muchos de sus colegas actuales) tienen sus atributos bien puestos en el lugar que corresponde. Y se animan.  

La elección de Tucumán como sede del Congreso simboliza el intento de la elite política de Buenos Aires de lograr el apoyo del interior del país. Para llegar a la capital norteña, los diputados porteños recorrieron largos y accidentados caminos en diligencia.

El viaje desde la ciudad puerto duraba aproximadamente un mes. «La Declaración de la Independencia fue, básicamente, un acto de coraje, una especie de gran compadrada en el peor momento de la emancipación americana», escribe Félix Luna.El historiador explica por qué: 

«En el norte del continente, Bolívar había sido derrotado. Chile estaba nuevamente en manos de los realistas. Los españoles amenazaban Salta y Jujuy y apenas si eran contenidos por las guerrillas de Güemes. Para empeorarlo todo, Fernando VII había recuperado el trono de España y se preparaba una gran expedición cuyo destino sería el Río de la Plata. La Banda Oriental estaba virtualmente ocupada por los portugueses. Y en Europa prevalecía la Santa Alianza, contraria a las ideas republicanas. En ese momento crítico los argentinos decidimos declararnos independientes. Fue un gran compromiso, el rechazo valiente de una realidad adversa. Era empezar la primera navegación de un país independiente, sin atender las borrascas ni los riesgos. Un acto de coraje». 

«NOS, LOS REPRESENTANTES...» 

En cierta forma, el proyecto de emancipación suscrito por 29 congresales también es resultado de las permanentes demandas del general José de San Martín, gobernador de Cuyo. El militar la consideraba un requisito indispensable para su plan de iniciar una ofensiva en gran escala en otras regiones de América del Sur. Y así, en medio de una situación adversa, se aprueba el texto de la independencia: 

«Nos, los Representantes de las Provincias Unidas en Sud América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos : declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.

Quedan en consecuencia de hecho y derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias.

Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo del seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama». 

En aquel momento, como hoy, proliferan los operadores políticos, los agentes de inteligencia, los mariscales de la derrota. En los días posteriores, corre el rumor de que el general Manuel Belgrano ha negociado en privado con los diputados para crear una monarquía al servicio de los reyes de Portugal. En una sesión secreta del 6 de julio, Belgrano -quien había sido invitado por el Congreso de Tucumán para informar sobre las formas de gobierno en la Europa de la época- propuso una monarquía constitucional con un heredero de la dinastía de los Incas. 

Los legisladores salen al paso a la campaña de trascendidos. Se reúnen en sesión secreta el 19 de julio y amplían un párrafo del Acta de la Independencia : donde dice «una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli», agregan la frase «y de toda otra dominación extranjera».

La propuesta es del diputado Pedro Medrano, abogado nacido en Montevideo (Banda Oriental). El texto se jura 48 horas después. 

Para divulgar la noticia, el Congreso envía a todas las provincias copias del acta. Incluso, se hacen traducciones en quechua y aymara, los dialectos aborígenes del Norte.

Y para mantener informada a la población sobre las actividades de los representantes, se crea un periódico oficial: el Redactor del Congreso Nacional

El Congreso se traslada a Buenos Aires a comienzos de 1817 porque los portugueses invaden la Banda Oriental, los realistas españoles del Virreinato del Perú amenazan las fronteras del Norte, defendidas por Martín Güemes, y algunas provincias reaccionan ante la posibilidad de que se instaure un régimen monárquico.

El llamado «Congreso de Tucumán» sigue sesionando hasta febrero de 1820. 

Sin embargo, hay que destacar que en la asamblea no están representadas varias regiones que actualmente son importantes provincias del país y que, en cambio, participan delegados de zonas que hoy ya no pertenecen a la Argentina. En el primer caso, están ausentes Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Misiones. En el segundo, se encuentran Charcas, Mizque, Chichas y Cochabamba, zonas del Alto Perú que actualmente pertenecen a Bolivia. 

 «HIJOS DE UN PAÍS COSMOPOLITA» 

En 1825 la denominación de Provincias Unidas de América del Sur se suplanta por el de Provincias Unidas del Río de la Plata. La Constitución de 1826 instaura el nombre de Nación Argentina. 

El ensayista, diplomático y viajero Manuel Ugarte (1878-1951), sistemáticamente silenciado por la historia oficial, escribe en «La bandera y el himno», artículo publicado en 1916 : «Somos hijos de un país cosmopolita, donde la nacionalidad se viene acumulando con ayuda de aportes disímiles, y a veces contradictorios, que exigen un especial esfuerzo de aglomeración. (...) Lo que aquí se impone antes que nada es difundir y afianzar el sentimiento nacionalista por medio del razonamiento, el color, el sonido, los recuerdos y cuanto concurre a mantener en el alma esa maravillosa emoción colectiva que se llama el patriotismo». 

Ugarte se refiere a patriotismo, no patrioterismo. Nacionalismo, no folklore gauchesco. Pertenencia, no exclusión.

Más adelante, agrega: «Lo que nuestra república cosmopolita y poco coherente exige, no es que se concrete la nacionalidad en un grupo dirigente, que en ciertos momentos ha estado lejos de ser la mejor expresión de nuestro conjunto, sino que se expanda y se difunda hasta invadir todos los cerebros y todos los corazones para amalgamarlos, no ya en un simple conglomerado material, sino en un conglomerado más complejo y más alto, que de a todos un punto de partida en el pasado y un punto de mira en el porvenir, sancionando la verdadera continuidad solidaria que ha sido el secreto de las más grandes fuerzas históricas». 

DESTINOS DISTINTOS 

Fue ese patriotismo mencionado por Ugarte el que en 1816 logró que unitarios y federales dejaran de lado sus discrepancias tras un objetivo superior. Entre ellos había abogados, militares, comerciantes y sacerdotes, muchos de ellos pertenecientes a logias masónicas.Después, continuaron siendo adversarios. Y algunos tuvieron finales trágicos. 

Laprida, unitario, fue gobernador de San Juan en 1823. Seis años después murió asesinado por las montoneras de Félix Aldao. Nunca se halló su cadáver. 

El abogado Tomás Manuel de Anchorena se transformó en portavoz de los grandes estancieros de la provincia de Buenos Aires que apoyaron a Juan Manuel de Rosas. Durante el gobierno del brigadier general, fue ministro de Relaciones Exteriores. 

El sacerdote tucumano José Colombres se exilió durante el gobierno de Rosas. El militar y abogado José Ignacio Gorriti fue gobernador de Jujuy y aliado de Martín Güemes.
Cuando en 1831 Facundo Quiroga derrotó a los unitarios en el norte argentino, se exilió en Bolivia. Juan Martín de Pueyrredon, miembro de la Logia Lautaro, fue Director Supremo y apoyó la campaña de San Martín. Más tarde se hizo partidario del general Juan Lavalle, y vivió exiliado en Brasil y Francia hasta 1849. 

El sacerdote Pedro Ignacio de Castro Barros, nacido en La Rioja y representante por su provincia, fue rector de la Universidad de Córdoba. Vivió exiliado en la Banda Oriental y en Chile, donde falleció. 

El licenciado en filosofía Tomás Godoy Cruz creó la Logia Lautaro en Mendoza y fue gobernador en 1820. Durante la época de Rosas se exilió en Chile. 

El abogado Pedro Medrano, nacido en Montevideo, fue diputado en dos ocasiones, camarista (1831), fiscal de Estado (1838) y presidente de la Cámara de Apelaciones. Amigo de Rosas, se sumó a sus partidarios. 

El abogado jujeño Teodoro Sánchez de Bustamante gobernó su provincia entre 1826 y 1827. Murió desterrado en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).  

Fuente: NAC&POP

QUÉ HACES TÚ PARA NO SER PUTA?

Por Indymedia Géneros - Thursday, Jun. 30, 2011 at 9:18 PM

El miércoles 22 pasado, se realizo en el Centro Cultura Alborada -58 e/10 y 11- una charla–taller “Ninguna mujer Nace para Puta”. Quien estuvo al frente del mismo fue Sonia Sánchez, co-autora del libro que da nombre a la charla. Estuvo organizada por Grupo Cortadas por la Misma Tijera, Colectiva Feminista Las Furiosas, RAP Colectivo de colectivos y Grupo Expresión feminista.
Comenzando pasada las 18.30hs, la charla se prolongo hasta más de las 21hs, donde Sonia Sánchez busco incomodar al público con sus planteos, llamando a interpelarse. Contando desde su experiencia de vida, no solo la calle, sino como este sistema ubica a la mujer en determinados lugares para su funcionalidad. 
El plateo disparo poder situar los distintos lugares que ocupan las mujeres en este sistema,"la puta y la no puta, el sometimiento de todas las mujeres", dentro de las putas se ubico a las locas, lesbianas y putas, dentro de las no putas: la madre, la virgen, la maestra, la periodista, la política/parlamentaria, la hermana, la hija, etc… Sonia Sánchez planteo sobre estos dos mundos "esto es el lugar oficial que tenemos las mujeres en este sistema patriarcal y proxeneta", y agrego "espacio legitimado por el varón, y si es legitimado por el varón [...] yo no estoy viendo a una mujer liberal, yo estoy viendo concretamente una entidad subordinada, tampoco estoy viendo si es una subjetividad subordinada, tampoco estoy viendo rebeldía, tampoco veo inclusión, veo dependencia social"
Remarco que para las "putas" lo único que tiene este sistema es "exclusión y omisiones, no tenes una identidad que te contenga ni una identidad que te sostenga", para el caso de las mujeres no putas ella entiende que existe un corset que las sostiene, pero los mundos de ambas se unen en un punto "pero fíjense que es el mismo varón el que nos esta sosteniendo, nos esta chantajeando todo el tiempo".
Relato su trabajo personal para poder nombrarse como "puta" y porque, reflexionaba "tuve que hacer como un ejercicio, parar, parar mi maquinaria de la mentira, parar la maquinaria de la mentira de los demás, es decir, cuando digo no soy "trabajadora sexual", para mi es una etiqueta falocentrica el trabajo sexual; tampoco me contenía el de "mujeres en situación de prostitución" no soy una mujer en situación, es algo mas profundo. Y lo que busque fue una palabra que esta en boca de todas y todos para con uno, y de la otra puta para con la puta, pero no de la puta para devolver la humillación y el dolor recibido. Entonces yo comencé a usar esa palabra, pero tuve que desarmar esa palabra, para que ese dolor y vergüenza que es la marca de la puta […] la desarme esa palabra "puta" que es tan fuerte, y que nadie queremos escuchar porque es una palabra que nos denigra, que nos duele, que nos paraliza, que nos humilla, y cuando me dije "puta" -porque fue un ejercicio muy fuerte, tremendo el dolor- me dejo clarito, clarito el lugar donde estaba. Ya no podía mas maquillar".
Punto álgido para tocar: el cliente. Sonia no vaciló en arremeter contra esta figura encubierta del real prostituyente"Si sos puta no tiene clientes, o vieron que la puta es un kiosco, o mercado chino? No, la puta es un objeto mujer, no tiene clientes, esa palabra -clientes- le hace bien al torturador-prostituyente que va de putas, porque eso lo pone en una condición que suaviza esa violencia que ejerce sobre esas mujeres, esas niñas y esos niños. Entonces, si dice no tengo clientes porque no soy un kiosco, por lo tanto tampoco vendo sexo".
La soledad de la puta
Sonia Sánchez abarco sobre la vida en la calle, y como se encuentran sola ante el proxeneta "Nadie va a apoyar a una puta, de esa soledad tremenda, entender esa soledad tremenda de la prostitución es entender la prostitución. Y tienes que entender primero que es ser puta, que es una puta, que es un prostituyente, que es todo ese espacio de la prostitución para poder entender lo que hoy llaman trata".
Las palabras
El sentido de las palabras no es menor dentro de la construcción de otra sociedad, Sonia plantea que para poder comenzar el cambio primero hay que ver lo que realmente envuelven las palabras "para mí la palabra "inclusión social" no es inclusión social, solo son maquillajes asquerosos, por eso pongo en cuestión todos estos programas sociales. Por eso pongo en cuestión al Estado y todas sus políticas sociales, eso para mi no son políticas sociales que luchan para que haya un cambio, sino es un no hacer nada", otra de las palabras que se debatió es "dignidad", "porque tenes que ser digna para ser beneficiaria, tenes que ser buena mujer para no estar en lugar de la puta, por eso tenes que ser buena estudiante para ser buena hija, tenes que ser buena amante, tenes que ser buena siempre, tenes que ser digna de todo, y esa dignidad tenes que trabajarla, y vos no haces lo que queres hacer porque no vaya a ser cosa que no seas digna. Yo siento que la dignidad me sostiene en ese lugar donde no puedo moverme"
A todas estas ideas, anécdotas, y planteos, Sonia encuentra la respuesta en la necesidad de organizarse desde la rebeldía y la desobediencia "por eso yo hoy me voy a organizar desde la rebeldía […] desobedeces los mandatos patriarcales que te dicen las buenas con las buenas, las malas con las malas. Si vos te organizas desde la rebeldía […] ahí creo que se comienza ese otro andar."

Para cerrar dijo "Por estas razones y por miles mas todavía ninguna mujer nace para puta, así lo siento, y así lo vivo yo"
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Nota y Fotos: Fatima ((i))