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19 de junio de 2011

GALASSO PROFESOR HONORARIO DE LA UNLA



Estimados/as:

Por intermedio de la Resolución del Consejo Superior de la UNLa Nº 80/11, se otorgó a NORBERTO GALASSO la distinción de PROFESOR HONORARIO de la Universidad.

La entrega se hará efectiva el día martes 21 de junio a las 18 hs. en el aula Magna Bicentenario, de la Universidad Nacional de Lanús

Ese día Galasso disertará junto al Vicerrector de la UNLa, Mg. Nerio Neirotti, en el marco del Seminario Pensamiento Nacional y el Proyecto Argentino.

Esperando contar con su presencia,
saluda a usted atentamente

Mg. Aritz Recalde

Dirección de Posgrado UNLa
29 de septiembre 3901, Remedios de Escalada, Lanus


GIRAR

*Por Sandra Russo

Las Madres tienen entre 80 y 90 años. Cuando se habla hoy de ellas, se habla de las que quedan, de ese puñado de viejas alrededor de las cuales vuelve a partirse la lectura política, mientras ellas siguen girando obstinadas alrededor de la Plaza. Desde que nacieron todos los argentinos menores de 35 años, hay mujeres girando los jueves alrededor de la Plaza.

Ningún artista plástico de ninguna corriente contemporánea podría concebir lo que son, esa performance histórica que nos ha tocado presenciar, esa obra de arte conceptual en el sentido más político que son cuando giran. Las que piensan de un modo y las que piensan de otro, las que se quieren y las que se odian, todas giran, las vivas y las muertas, en la ronda tribal de la memoria. Están condenadas a girar porque no han podido enterrar a sus hijos. La ronda es su letanía, su lamento y su flor en la tumba.

Lo que los grandes medios fogonean con el tejido turbio de sus coberturas sobre el caso Schoklender, lo traducen literal y bestialmente los “trolls” –los “rompe-facebook” a sueldo– en la blogosfera. Se trata de un mismo movimiento de sentido, que en la web se abandona descarnadamente a su propósito. Uno que apareció con mucho brío esta semana usó de falso nombre “Shocochorro Chorrafini”. Otros mensajes de ese estilo, que aparecieron en manada, con perfiles falsos, a veces con fotos obscenas y otros con fotos de un universo de ídolos como Pamela Anderson o David Beckham, decía “Hebe a la cárcel!”. Otro, “Es un buen momento para que aparezcan los hijos de Hebe que viven en España”. Otro, “Por los 30.000 $$$ desaparecidos”.

La derecha les ladra a las Madres y algunos sectores de la izquierda la dejan hablar. Uno no siempre es dueño de sus silencios. A veces es esclavo. Sabrán los que callan qué defienden, pero si alguna vez las abrazaron, hoy las sueltan.

Esta mirada recelosa y acusatoria que cae sobre Hebe, la que la insinúa o la declara “chorra”, es exactamente la misma que sostuvieron siempre los sectores más reaccionarios y hoy hacen suya algunos más por cálculos electorales. Pero lo abismal de esa mirada es que se posa hoy como ayer, pero hoy la Justicia ya investigó, probó y está condenando el terrorismo de Estado. Ya se sabe qué pasó. A las Madres y a las Abuelas les mataron los hijos, y se robaron sus cuerpos, incluso los de las prisioneras que dieron a luz en cautiverio. Cuando a alguien se le hace un tajo tan grande, nadie puede pedirle que no sangre.

Ayer, para resguardar “la salud de su madre, que es una señora mayor”, según indicaron sus abogados, los hermanos Noble Herrera anunciaron su decisión de cumplir con lo que desde hace diez años reclaman otras “señoras mayores”, las Abuelas. Los abogados dicen que la decisión de los hermanos obedece a poner fin a un “sufrimiento inenarrable” a raíz de las “presiones recibidas”. Nadie puede dejar de admitir ese sufrimiento, aunque tampoco se puede evitar concluir que si esta misma decisión hubiese sido tomada hace una década, cuando otros decidían por ellos, ya estaría resuelto el tema de sus identidades. De esta década de demora y de las tensiones que produjo no se le puede hacer cargo a nadie, salvo a quienes obstruyeron la causa.

En un exabrupto del año pasado, supo decir el ex juez Cavallo, defensor de la señora de Noble, que llegado el caso no le alcanzaría un ADN para confirmar la identidad de los nietos buscados. “Si el ADN dice Pérez, yo quiero el hueso de Pérez”, dijo. Los huesos de Pérez no existen, pero si alguien ha peleado en este país por Pérez, por esa abstracción que es Pérez, por ese cualquiera que es Pérez hablado por los que obstruyen el camino a la verdad, es Hebe. Desde sus posiciones más extremas, desde su versión más brutal, desde su decisión de sacar los nombres de los pañuelos para fundir lo personal en lo colectivo.
Durante muchos años se entretuvo a la sociedad argentina con cuentos de una perversidad atroz, como la que da cuenta de que los hijos de Hebe vivían en España. Eran parte de esos desaparecidos que andaban presuntamente por Europa y a cuyas madres, esas viejas locas, se quería silenciar. Del cuento ahora se hacen cargo los anónimos que escriben con tremendas faltas de ortografía en las redes sociales, porque a esta altura nadie se atreve a poner la firma a algo que es mentira y es cosa juzgada. Pero ahí, en esos mensajes sucios como la guerra que no hubo, y en las coberturas que les dan letra y paño, hoy se cierra el círculo de una Argentina que apesta.

Atacar a esta altura de la conciencia política argentina a los organismos de derechos humanos, hacer este picadillo mediático de Hebe, es ignorar la claridad que ilumina la escena para millones de personas. Se está tensando el abrazo que las rodea y las rodeará, giraremos a su alrededor para que ellas sigan girando, y siempre habrá quienes sientan que sangran por el mismo tajo que les hicieron a ellas.

Publicada en la contratapa del Diario Pagina 12, del sábado 18 de Junio 2011

OTRA VEZ MALVINAS

*Por Enrique Lacolla

Varios episodios han remarcado en estas semanas la inquietud o hasta el sordo encono que en algunos sectores produce todavía la batalla por Malvinas.

No es sin una sensación de fatiga que vuelvo al tema Malvinas. El hecho hace rato que debería estar establecido como una gesta antiimperialista y soberana, como un emprendimiento sostenido generosamente por el pueblo argentino, más allá de las falencias técnicas y políticas del régimen que acometió la operación de recuperación de las islas sin una idea clara de las relaciones de fuerza internacionales y arrastrando el peso de una gestión perversa y catastrófica de los asuntos nacionales. Pero por desgracia la desmalvinización –cuyo primer paso lo dieron los dictadores al escamotear el abrazo popular a las tropas que volvían vencidas, pero legitimadas por su sacrificio-, que fue sucesiva a la derrota y estuvo promovida por una variedad de referentes políticos, está lejos de haber sido desterrada y persiste incluso en algunos repliegues del actual gobierno y en no pocos de los sectores intelectuales “progres” que lo sostienen. El caldo de cultivo de donde proviene esta especie de ceguera es el resentimiento incubado contra los militares considerados como una especie aparte, cuya responsabilidad innegable en los crímenes del proceso devendría no del conjunto de circunstancias que configuraron al país en esa hora siniestra, sino que sería el producto de una malformación psíquica, de una fatalidad orgánica que los llevaría a ser incultos, brutos y malos. Esta estupidez está bastante anclada en sectores de la clase media, en especial de la ilustrada o seudo ilustrada, que han desarrollado una “sociología de sastrería”, como solía decir Alfredo Terzaga; “sociología” que define a priori la calidad de un individuo por el uniforme que lleva.

El desdén o los sentimientos mezclados de rencor y odio respecto de Malvinas que pueden palparse en grupos de la intelectualidad están bastante difundidos y se han expresado en películas como Iluminados por el fuego o Los chicos de la guerra, en las que el victimismo prepondera sobre cualquier otra evaluación de la guerra y tiende a cancelar lo que de heroico y trágicamente positivo hubo en ella. El terrorismo psicológico de estos sectores ha obligado a que muchos que creen en la justicia de la reivindicación soberana o se sienten interpelados por el sacrificio de quienes murieron por ella, se queden callados cuando la observación menoscabadora se insinúa.

Esto viene a cuento de algunos episodios producidos en estas semanas. El primero de ellos y sobre el cual creo que no se ha llamado la atención, es un pasaje de la intervención de Beatriz Sarlo en 6, 7, 8. La ensayista opositora al gobierno, cuya participación en el programa constituyó una “sensación” y dio pábulo a una sucesión de pavadas mediáticas que pretendían evaluar quien había “ganado” o “perdido” en el debate –como si un debate fuese un match de box en vez de una oportunidad para clarificarse mutuamente-, la ensayista, digo, en un momento dado arremetió contra la gesta malvinense afirmando que, entre las muchas cosas que hay que revisar de manera crítica del pasado, una de ellas es el apoyo que algunos sectores de izquierda habían dado a la campañaY aseveró también que la democracia se la debíamos a Mrs. Thatcher, pues sin su decisión de expulsarnos de las islas no habría habido vuelta a la institucionalidad. Al menos en aquel momento.

No hay duda de que la derrota en Malvinas, precipitada por la provocación primero y luego por la agresión británica, fue un factor determinante en la caída de la dictadura militar. Pero nunca una derrota nacional es un buen punto de partida para edificar nada si se la asume sin rechistar, en vez de considerarla como una ocasión para reconstruirse y seguir luchando con los medios que se tengan al alcance. El argumento de Sarlo es falaz, pues fue justo la negativa a revisar críticamente el fenómeno lo que precipitó el derrotismo que presidió a todos los gobiernos democráticos que se sucedieron desde 1983 a 2003, derrotismo que no estuvo limitado al asunto de las islas (donde era obvio que no había posibilidades de librar otro combate con las armas en la mano) sino a toda una gama de temas que tenían que ver con el perfil de la Argentina como nación soberana y consciente de sus derechos. La derrota se transformó en un paraguas para excusar la propia cobardía. Fue así que, por presión norteamericana, se desmanteló el Plan Cóndor de misilística (no confundir con la Operación Cóndor, el mecanismo represivo montado por las dictaduras del Cono Sur en los años ’70); se ralentizó y casi liquidó el plan nuclear, se desarticularon las capacidades operativas de las fuerzas armadas y se procedió a la devastación de lo que restaba de la planta industrial en aras de las políticas neoliberales del “consenso de Washington”. El saldo fue un genocidio social que afectó a millones de personas y que replicó a escala multiplicada y actuando sobre variables económicas esta vez, el exterminio generacional practicado por la dictadura entre 1976 y 1982.




 Las heridas abiertas por una contienda fratricida, en especial si fue tan perversa como la que nos tocó vivir, no se cierran con facilidad. Pero hay que poner algo de buena voluntad y de esfuerzo comprensivo para superar ese impasse, en especial cuando se trata de un país como el nuestro, todavía inconcluso, con tareas pendientes en materia de soberanía que sólo podrán completarse en el marco de una integración regional y de un pacto social que ponga en primer término el desarrollo de la nación. El papel de la intelligentsia para estructurar este esfuerzo y ponerlo en funcionamiento será fundamental. Pero si esa intelectualidad no ve el conjunto del panorama y prefiere encastillarse en una suficiencia al estilo de aquellos que llamaron, a la plaza del 3 de abril del 82, la “plaza de la vergüenza”, medrados estamos. Porque


DENUNCIA INADI

Carta abierta a la ciudadanía                                                Hoja Nº1
María Rachid, una careta que se cae…
   * Por Eduardo Visco

Ante las versiones aparecidas en el matutino Clarín por parte de la Sra. María Rachid, ex vicepresidenta del INADI, siento la obligación de responder públicamente como ciudadano de un país que supo  poner en plena vigencia los Derechos Humanos , permitiéndonos a todos y todas opinar, dirimir y debatir un proyecto de país que desde la asunción de Néstor Kirchner , nos posibilito volver a erigirnos en calidad de sujeto y no objeto , gracias a leyes impulsadas por el estado nacional que preside la Sra. Presidenta ,Cristina F. de Kirchner , como digo en el párrafo anterior una sociedad en pleno derecho con dignidad, libertad de expresión , de circulación y de trabajo.

Todo esto me avala para reafirmar mi indignación en un episodio que muy lamentablemente viví.

Fui convocado por el Sr. Claudio Morgado como asesor junto a otros compañeros que tal como declare en nota del diario Clarín (11/06/11) fuimos maltratados y patoteados por la Sra. María Rachid y “Su” gente (Consta en denuncia policial, Cria. 2º).

Mi intención no es entrar en polémicas con una persona que sin ni siquiera conocerme pretendió amedrentarme con sus gritos y amenazas, solo me mueve la sana intención de aclarar :fui testigo presencial del robo de expedientes del INADI, Organismo del Estado al cual pertenezco y me siento damnificado, robo que ademas se hacia en un auto oficial  , por personas que acompañaba la Sra. María Rachid.

También tengo que aclarar que la mencionada “patota” la cual hace referencia la Sra. Rachid, éramos cuatro personas invitadas por el Ex Presidente del INADI , Sr. Claudio Morgado a colaborar ad honorem cosa que aceptamos , en lo personal por que soy un viejo luchador por los derechos humanos, como decía “LA PATOTA” referida , la integrábamos , la Dr. Mónica Lisian, Diego kolster,  con discapacidad física, Ricardo Siri, quien con actitudes contemporizadoras intento durante días acercar posiciones entre Claudio Morgado - María Rachid y quien esto escribe, Eduardo Visco de 71 años, (SIC) temible “PATOTA”.


                                                                                    Hoja Nº2

Con respecto a la interna que manifiesta la Sra. me parece, como observador que solo las miserias humanas pueden sostener semejante atropello dentro de un organismo estatal, nada de todo eso, que ignoro su veracidad, justifica el accionar de una funcionaria a cargo de la Ex Vice Presidencia de un Organismo que debe velar y ser ejemplo de inclusión.

Por lo expuesto, como ciudadano con derecho a elegir mis representantes, sugiero al candidato por la Jefatura de Gobierno por la Ciudad de Bs. As. , que saque de la lista en la que ocupa el cuarto lugar, a la Sra. Maía Rachid, por intolerante, falta de idoneidad para ejercer la administración publica y fundamentalmente en lo que me compete en la denuncia por robo de expedientes (Acto presencial)...

Mucho mal le genera esta Sra. Maria Rachid a un proyecto de Nación que hoy se siente enaltecida con la figura presidencial de Cristina Kirchner y el fuerte recuerdo de su Compañero Néstor Kirchner.

Todos sabemos que ocho años son pocos para que afloren todas las” ratas” de la madriguera, las instituciones como su conducción se deben honrar sin anteponer cuestiones e intereses personales.

Esto que publico lo hago indignado frente a quienes se les otorgo el derecho de igualdad ante la sociedad y precisamente su ex máximo representante (Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) actúa en forma despótica y discriminadora, en forma intolerante y amenazante actitudes que nos tenían acostumbrados, precisamente los excluyentes que no respetaban las minorías.

La Sra., María Rachid  no puede representarme en la legislatura bajo el amparo de quien es un claro luchador de los Derechos Humanos, Cabandie, primer legislador que ha dado muestras cabales de su respeto por las minorias con tolerancia y amplio criterio, candidato a primer legislador que lleva el FPV como numero uno a Daniel Filmus.

20 DE JUNIO: DÍA DE LA BANDERA

16 DE JUNIO DE 1955: BOMBARDEO EN PLAZA DE MAYO CONTRA EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL DEL GENERAL PERÓN. OBJETIVO: ASESINAR A UN PUEBLO Y SU LÍDER

*Por Daniel Chiarenza
Días antes del 16 de junio, el ministro de Marina Olivieri retiró todas sus pertenencias de la quinta Villa Barilari, cercana a El Palomar; y el 15 de junio, adujo una afección cardíaca y se internó en el Hospital Naval Central. El 16, ni bien estalló la primera bomba aeronaval en la Casa Rosada, dejó la clínica y se trasladó al edificio del ministerio de Marina, cuartel central de los sublevados. Repuesto del mal que lo aquejaba, pidió una tela blanca para improvisar una bandera de parlamento. Pero, en su lugar, fue utilizado el guardapolvo de un enfermero (testimonio del contralmirante Guillermo Plater).

Ministro de Marina Olivieri.

Paralelamente a la conspiración de la Marina -alentada por activistas de los partidos liberales y socialistas- militantes nacionalistas católicos esperaban mucho del general León Bengoa. Los “desmadrados” tenían estrechos contactos con dos figuras importantes del Ejército: el coronel Eduardo Señorans y el mayor Juan Francisco Guevara.

 Mayor Juan Francisco Guevara.

El almirante Toranzo Calderón lanzó el golpe el 16 de junio a las 10 de la mañana. Lo secundaría otro jefe naval, el vicealmirante Gargiulo, comandante de la Infantería de Marina y quien, fracasado el conato, se suicidó -utilizando su arma personal- en la madrugada del 17 de junio, estando detenido en su despacho del ministerio.

Proyectan cambiarle el oprobioso nombre a una calle de un barrio de Córdoba.

En la mañana del 16, Perón llegó a la “Rosada” a las 6.20 hs. Alrededor de las 9 recibió al general Carlos Jáuregui, jefe del Servicio de Informaciones del Ejército; al secretario de Defensa, general Sosa Molina y a los ministros de Ejército y de Aeronáutica, Franklin Lucero y Juan San Martín. Luego lo visitaron el embajador de Canadá, mayor general Leo Richer La Fleche y el de los Estados Unidos, Albert Nufer. Dos días antes había llegado al país un enviado de Einsenhower con un regalo para el presidente argentino -dos pistolas de la Guerra de Secesión- que Nufer entregó esa mañana a Perón.

General José Humberto Sosa Molina y brigadier Juan Ignacio San Martín.

El cielo cubierto atrasó hasta las 12.37 hs el ataque de los sublevados, pero tras el primer estallido –alguien- desde la “Rosada” habló a la CGT para que convocara a los trabajadores a la Plaza de Mayo. Los convocados respondieron. Militantes jóvenes de diversos gremios movilizaron a sus compañeros hacia la plaza para defender al gobierno. Los primeros camiones llegaron alrededor de las 16.

Bombardeo a la Plaza de Mayo de los aviones sublevados.

La masacre registrada esa tarde (sólo comparable con la Guernica española) causada por las bombas de fragmentación y la metralla que arrojaron los pilotos de la aviación naval, por sus ataques en picada y repetidas pasadas sobre la plaza y a lo largo de la Av. de Mayo. A las 17.30 hs, todavía un Gloster ametrallaba al Buenos Aires céntrico.

 Masacrados en Plaza de Mayo (la Guernica argentina).

El remate de la jornada fue trágico. Después que se alejó la última escuadrilla rebelde, varias iglesias fueron incendiadas en el mismo radio. Nos cuenta José Luis de Imaz: "La calle estaba cubierta de víctimas gratuitas. Me encerré en mi casa, cobarde. Fue entonces cuando incendiaron las iglesias. Hacía meses que estábamos esperando eso. Desde mucho tiempo atrás se sabía de la existencia de grupos de choque, de los cuales se decía que estaban adiestrados por un comisario retirado". Informaciones logradas después por investigadores no peronistas, de los servicios del ramo -tras la caída del gobierno- determinaron la actuación de tres grupos: uno, proveniente de la sede del partido peronista, cuya presidencia ejercía Teisaire; otro, procedente del ministerio de Salud Pública cuyo titular era el doctor Conrado Bevacqua; y un tercer grupo, salido de un servicio de informaciones. Perón, durante su exilio, hablaría de "dos centenares de indocumentados que, desde la central masónica de mister Drysdale, salieron a prender fuego a media docena de lugares sagrados, creyendo tomarse una represalia absurda ante la masacre del pueblo sobre el pavimento de la Plaza de Mayo". En el mismo sentido fueron las conclusiones de la investigación periodística hecha por la revista Primera Plana en 1969, que expresa: "cuando esta investigación llegó a su término quedó archivada. Al producirse el derrocamiento de Perón, las carpetas con todas las documentaciones fueron halladas en una oficina estatal, pero sus conclusiones se desestimaron indicaban como responsables de los incendios a una logia masónica ligada a los revolucionarios". El local de la Logia estaba ubicado en Moreno al 400 y pertenecía a Ian Drysdale, quien llegó a ser Gran Maestro de la Masonería Argentina.

Quema de la Basílica de San Francisco la noche del 16 de junio.

Los únicos casos de ataques incendiarios a iglesias en la Argentina tuvieron que ver con la masonería. Los grupos del 16 de junio que atacaron y saquearon las iglesias tenían directores de orquesta que sabían bien cuáles eran los objetivos y los señalaban. Fue, a la postre, una siniestra provocación que no se dio en ningún barrio. En suma, la gran provocación se produjo bajo la sombra de una alianza contra natura, aquella conjunción momentánea de católicos y masones para derrocar al gobierno nacional y popular.

POR FAVOR, CON EL DOCTOR ERNESTO GUEVARA

Córdoba.- A la clínica Junín de esta ciudad del centro argentino suelen llamar pidiendo cita con el Dr. Ernesto Guevara.
No se trata de otro mito del Che. Es el peso de la costumbre, en un país, como tantos en el mundo, donde todos los centros asistenciales son privados y llevan el nombre de sus dueños.
Pero ni la clínica es privada ni hay un doctor dueño con el mismo nombre del Che. La Junín Ltd. es una cooperativa de salud, un centro tomado -rescatado- por sus propios trabajadores (médicos y de servicios), cuando los dueños la abandonaron durante el estallido de la crisis que provocó el neoliberalismo en el año 2001.
Y el Dr.  Ernesto Guevara es el nombre con que se bautizó, en diciembre de 2009, al primer Centro Oftalmológico que trajo la Operación Milagro al corazón de Argentina  y que encontró en la clínica Junín espacio y solidaridad para instalarse.
Para personas habituadas a pagar por cualquier servicio de salud, la oferta gratuita era un gran misterio. Lo explica una mujer del cercano poblado “Sal si puedes”:
“Llegamos con mucho miedo. Era tan raro eso de que  operaban  sin cobrar…Hoy no sé cómo agradecer que le devolvieran la vista a mi padre. Desde que murió mi madre, mi hermana y yo teníamos que turnarnos para cuidarlo porque estaba prácticamente ciego y él es muy salidor. Ahora ya lo podemos dejar solo sin ningún temor porque ve muy bien. Y yo solo puedo decir que nunca nos habían atendido tan bien sin cobrarnos un peso.”
Aunque ya se han realizado 1530 operaciones de cataratas (800) y terigium (el resto) en el centro, poco o nada se ha dicho en la prensa local o nacional del humano proyecto que remonta sus orígenes argentinos a los días de la Cumbre de Mar del Plata del año 2006 y una histórica visita de Fidel por estas tierras. El mismo avión que trajo a la delegación cubana, se llevó a la Isla a los primeros pacientes.
El camino se acortaría meses después cuando el ALBA abrió las puertas de Bolivia a todos los vecinos que buscaban el beneficio de la Operación Milagro, ya extendida hasta el sur del país andino. De entonces a hoy, suman más de 30 mil los beneficiados en toda Argentina.
“Fue como si el Che y sus compañeros vinieran desde donde cayeron a darnos parte de sus sueños”, recuerda  emocionada Claudia Camba, presidenta de la Fundación “Un mundo mejor es posible”, que antes trajo hasta aquí el programa cubano de alfabetización “Yo sí puedo” (más de 20 000 alfabetizados ya) y se apoyó en él para localizar a las personas urgidas de una cirugía ocular y sin los recursos para hacerla.
Tratando de disminuir los elevados costos del traslado hasta la frontera con Bolivia,  la fundación y el amplio movimiento de solidaridad con Cuba buscarían después  el posible respaldo de las autoridades locales en varias provincias. Y lo encontraron en Córdoba.
Ricardo Hernández era subsecretario de Salud en la municipalidad cuando ayudó a impulsar el proyecto. Hoy es el director del Centro y más que los datos, le gusta hablar de la amistad y la solidaridad que genera. Lo prueba el apoyo que han encontrado en el movimiento campesino cordobés.
Mabel Moyano, de una zona rural cercana lo ilustra con su experiencia. Ella fue una de las primeras operadas en Cuba. A su regreso, junto a otros beneficiados crearon una asociación civil, sin fines de lucro, que trabaja en el pesquisaje de pacientes y el apoyo con medicinas y otros recursos a incapacitados visuales. “Lo mío es compromiso. Quiero devolver un poco de lo que recibí con Milagro.”
A Raúl Troya, asesor cubano del “Yo sí puedo” le gusta destacar un elemento común a los dos programas sociales: “En ambos, la gente te dice que no se sienten un número, una estadística. Tanto en los maestros como en los médicos ven educadores sin fronteras. Hay que ver a los alfabetizados que le piden a sus alfabetizadores una foto con ellos como el mayor premio.”
El día del acto por la llegada a más de 1500 operados en el centro oftalmológico de Córdoba, hubo una celebración sencilla que dedicaron a los 83 años del Che. Ese día también despidieron con bailes, cantos y algunas lágrimas a la Dra. Alina, que estuvo 18 meses entrenando a sus colegas argentinos.
Nacidos y formados en el país son los cirujanos del centro, que complementa su labor con egresados de la ELAM.
Este junio se reunieron todos para contar experiencias y proyectos al embajador cubano Jorge Lamadrid y al general Harry Villegas y a Víctor Dreke, invitados a las celebraciones argentinas por los 83 años del Che. Impresionado por sus anécdotas, Pombo recordó a los médicos que, como dijo alguna vez Ho Chi Minh y muchas Fidel, no hay mayor agradecimiento que el que genera la atención médica, porque nada valora más el ser humano que su vida o la de sus seres queridos.  Si esa asistencia es gratuita y es buena, el  sentimiento es más fuerte porque se reconoce la bondad del gesto.
“Y en reconocimiento a su bondad fue que los indígenas canonizaron al Che. Por eso lo llaman San Ernesto de la Higuera.”
Fuente: Cuba Debate