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1 de mayo de 2011

FALLECIÓ ERNESTO SABATO, AUTOR DE "EL TUNEL"

*Por Andrés Cárdenas



BUENOS AIRES, 30 (ANSA) - El escritor y ensayista argentino Ernesto Sábato, ganador del Premio Cervantes en 1984 e ícono del retorno de los derechos humanos al país tras la dictadura de 1976, falleció hoy a los 99 años en la localidad bonaerense de Santos Lugares, informó su última compañera, Elvira González Fraga, citada por medios de prensa locales.


Sábato padeció en los últimos días una bronquitis, que derivó en un cuadro agravado, dijo esta mañana González Fraga al confirmar la noticia del deceso en las primeras horas de la madrugada, que de inmediato ocupó la portada de los principales diarios y sitios informativos argentinos e hispanoamericanos.


El autor de "Sobre Héroes y Tumbas", además de recibir el máximo galardón en lengua española, obtuvo otros importantes premios literarios y presidió durante el gobierno de Raúl Alfonsín (1983-89) la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), creada para recibir testimonios sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar argentina (1976-1983).


La 37ma. Feria Internacional del Libro, que se desarrolla ahora en la capital argentina, tenía programado para estos días un gran homenaje a Sábato con motivo de sus próximos 100 años.


Ernesto Sábato nació el 24 de junio de 1911 en Rojas, en el interior de la provincia de Buenos Aires, y residía en Santos Lugares, a veinte minutos de la capital argentina en el noroeste del conurbano bonaerense, en una sencilla vivienda suburbana que se convirtió en su lugar en el mundo por décadas y sitio de peregrinaje para miles de lectores y admiradores.


Era el décimo hijo de once hermanos, nacidos de la pareja de Francisco Sábato y Juana María Ferrari, y llevó el mismo nombre de su noveno hermano, fallecido poco antes de su nacimiento.


Sus padres habían emigrado de la ciudad calabresa de Paola y el escritor recibió la ciudadanía italiana en noviembre de 1999 en una ceremonia en la Embajada de Italia en Buenos Aires, en la que se lo otorgó la Medalla de Oro de la Cultura Italiana.


"Este premio me permite recuperar las raíces que con tanta nostalgia me transmitieron mis padres", dijo en esa ocasión.


El escritor era también físico y pintor, pero alcanzó vasta repercusión por su obra literaria, compuesta de un corpus relativamente pequeño, con una trilogía de novelas "El túnel" (1948), "Sobre héroes y tumbas" (1961), que indaga en las raíces de la historia argentina, y "Abaddón el exterminador" (1974).


Asimismo fue autor de variados ensayos, cuya temática recae con frecuencia en la introspección psicológica y el análisis complejo de la condición humana.


En Sábato la plena vocación literaria afloró con la madurez, ya que en su primera juventud se destacó como científico, egresado de la carrera de Física de la Universidad Nacional de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, a la que ingresó en 1929.


Prontamente había ingresado a la militancia política en el movimiento Insurrexit, de tendencia marxista y promotor de la Reforma Universitaria, para pasar a presidir la Federación Juvenil Comunista argentina en 1933, en plena dictadura militar del general Agustín P. Justo, la primera del siglo XX en el país.


Durante aquellos años de formación y militancia conoció a quien sería su compañera y esposa la mayor parte de su vida, Matilde Kusminsky Richter, fallecida en 1998, una mujer poco menor que él, con la que se casó en 1936 y tuvo dos hijos, Jorge Federico y Mario, quien con los años se convirtió en un reconocido director de cine.


Enviado por el Partido Comunista a Moscú en 1934 para que reforzara sus convicciones, ante su creciente visión crítica sobre el estalinismo, se presentó al Congreso contra el Fascismo en Bruselas ese año y luego, en lugar de ir a la capital soviética, viajó a Paris renunciando a sus vínculos partidarios.


Tras doctorarse en Física en La Plata en 1938, fue luego becado a los prestigiosos Laboratorios Curie de Paris y transferido al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Estados Unidos, justo antes la Segunda Guerra Mundial.


Al regresar a Argentina en la década de los '40 tras una severa crisis existencial, que en sus propias palabras lo llevó a "la tentación del suicidio", decidió dejar de lado las ciencias duras y dedicarse de lleno a su pasión por las letras.


Durante su estadía en Francia había frecuentado el ambiente literario surrealista y la bohemia parisina de la inmediata preguerra, que marcarían fuertemente su obra posterior.


Otras influencias directas que el mismo Sábato mencionaba fueron su temprano maestro el filólogo y pedagogo dominicano, Pedro Henríquez Ureña, y en los '50 y '60 la escuela existencialista francesa.


El propio Albert Camus destacó su novela "El Túnel", un asfixiante viaje de introspección en primera persona, y recomendó su traducción en el sello Gallimard.


Con los años su obra, especialmente numerosos ensayos como "Apologías y rechazos" (1979), "Antes del fin" (1998) y "La Resistencia" (2000) se volcaron cada vez más hacia una veta humanista y, cercana a cierto idealismo libertario y filocristiano, como el que abrazara también en la vejez su admirado León Tostoi.


Durante los '90, en plena reconversión neoliberal de la Argentina, Sábato, recordado por su papel en la lucha de los derechos humanos, se erigió en un símbolo de rectitud y compromiso.


Figura polémica y de extendida popularidad aún entre quienes no leían su obra, recibió duras críticas de otros escritores consagrados argentinos como David Viñas y Osvaldo Bayer, que lo denostaron y cuestionaron sus actitudes en el plano político y ético.


ACZ


30/04/2011 17:44

Fuente: Ansalatina

NUCLEAR

En un laboratorio científico se produjo un accidente




la ruptura de un vaso de precipitado produjo rajaduras


en la pared de contención


los anónimos caminantes de la vereda del sol


murieron por contaminación radioactiva


mientras


los otros escuchaban azorados al emperador


que decía:


"Qué triste infortunio... ojala todo se arregle..."



Nada de lo que puse me sirvió


se supone que tengo que mostrar buenas costumbres


ser tolerante


hablar de algo demorando hacerlo de lo otro


nunca lo atómico habló con más penetración


de lo que no habla


la historia es siempre una y la misma


y el vaso de precipitado conoce lo no mostrado


aunque Buda me diga lo contrario



Juan Disante - Buenos Aires

:www.juandisante@blogspot.com

UNA DEMOCRACIA DEMOCRÁTICA

*Por Jorge Rachid


El título puede llamar a confusión, es más: puede parecer contradictorio o redundante, pero el análisis del correlato histórico de los procesos políticos que cambiaron el curso de los tiempos en nuestro país, demostró que la in-corporación de nuevos actores sociales y políticos, vivificó nuestra identidad como Nación e imprimió las páginas más brillantes de la historia argentina.




La crisis del 2001 desnudó de forma abrupta, cataclísmica la carencia de las organizaciones políticas en cuanto a contener e interpretar la realidad de lo que estaba aconteciendo, desde 1976 a esa fecha. En efecto, los partidos políticos sin excepción sumados al llamado Consenso de Washington con su correlato económico del mercado como ordenador social –erigido como dios absoluto y garante de la supuesta democracia en curso–, apoyado en un basamento ideológico, pasivamente aceptado –con honrosas excepciones– por la dirigencia en general, de discurso único apuntalando el mamarracho del “Fin de las Ideologías”, libelo exhibido impunemente en el mundo como la panacea del pensamiento moderno y globalizador. Esa dirigencia aún vigente que no ha transitado una muesca de autocrítica y que no acierta en recuperar el pensamiento crítico, se autodesigna protagonista excluyente de la construcción del nuevo modelo social.


El movimiento obrero organizado –que dio batallas memorables desde los 90 en pos de derrotar el neoliberalismo cultural y económico– más la incorporación de la juventud a la militancia política, son dos elementos inescindibles de la construcción del mapa político argentino, que ha cambiado su paradigma en estos últimos siete años a partir de dos elementos centrales de su accionar: la política como herramienta de construcción social y económica de un nuevo modelo de país más justo y el Estado como garante y ordenador social y económico de las decisiones del poder republicano.


Sin embargo, está faltando un actor central, imprescindible en la interpretación de la realidad, un emergente de las luchas por visibilizar las masas desplazadas por la lógica economicista a las banquinas de la historia, empobrecidas y humi-lladas, despreciadas e ignoradas en la fiesta frívola de los colonizados mentales de los 90. Los movimientos sociales se constituyeron primero en la contención del fenómeno de pauperización social y diáspora, para pasar a la etapa superior de la organización como factor de presión social y política, cuestión que lograron en la comprensión de una realidad ignorada por la dirigencia política que pasó de negarla a intentar su utilización prebendaria.


Luego vino la etapa de la organización social y política ya no como factor de presión, sino como herramienta de construcción de nuevas alternativas sociales y productivas en un nuevo ciclo inaugurado por el expresidente fallecido, quien comprendió desde lo profundo del peronismo, que una nueva realidad golpeaba las puertas de la historia, como antes los inmigrantes, luego los desplazados del interior a las periferias urbanas y por último los trabajadores.


Cada uno de estos fenómenos fueron eslabones importantes en la construcción del modelo social solidario que dominó la Argentina durante el siglo XX, sólo suprimido por los golpes de Estado generados por la reacción del poder oligár-quico.


Hoy los movimientos sociales definen en su participación política si la democracia es flaca o si es plena en la interpretación de la realidad: si es una democracia limitada al mercado –como lo fue desde el 83 al 2003–, o se democratiza el poder con el acceso de los nuevos actores sociales.


No es casual que los principales blancos de los ataques del poder económico se centren despreciativamente en los “negritos con poder”, como el líder de la CGT y el titular de la Federación de Tierras y Vivienda y la Central de Movi-mientos Populares, entre otros tantos como Tupac, Movimiento Campesino Indígena, Evita, Octubre, Segundo Centenario y mas.. Son los supuestos fantasmas que agita el establishment económico para impedir el acceso al poder de los nuevos actores–a quienes agrega ahora a los jóvenes– tratando de repetir viejas historias de desencuentros, intentando estigmatizar, como si la película retrocediese en el tiempo.


Nada daña más profundamente los objetivos de los sectores liberales, ligados a una mirada del mundo dictada por los poderes imperiales, como lo demostró recientemente la reunión en nuestro país de Mont Pelerín, expresión acabada de la gestación de los “golpes blancos” en América Latina y de la desestabilización de los gobiernos populares por cualquier método, que la presencia protagónica del pueblo organizado.


De ahí surge la necesidad de impedir el avance de los sectores populares en los procesos políticos. Se los puede tolerar según el republicanismo ultramontano global, aún en las prebendas; se los puede ayudar en sus necesidades, se puede ejercer sobre ellos métodos de coaptación económica, pero jamás se les pueden abrir las puertas de la decisión política ni de la gestión, ya que comprometen estratégicamente sus proyectos hegemónicos oligárquicos.


De allí la importancia de que tanto los jóvenes comprometidos con el proceso emancipador de caminos abiertos –como los trabajadores organizados y las organizaciones sociales– formulen y consoliden posiciones de conducción y protagonismo político, que impriman en esta nueva etapa el mapa solidario, impregnado de compromiso social y voluntad política de construcción de una sociedad más justa.


Esta batalla se está librando en este momento. Quienes pretendan juntar masa crítica con los trabajadores, jóvenes o movimientos sociales pero sin salir en la foto, están especulando electoralmente; quienes piden apoyo pero niegan su existencia a los movimientos sociales usan la misma táctica de uso prebendario de la vieja política. Los partidos, si quieren modernizarse y volver a encantar, deberán reconocer, aceptar y contener las nuevas realidades, antes que llorar el dolor de ya no ser.


“No se puede tapar el sol con un arnés”, es un decir bíblico. No se puede ignorar la realidad porque tarde o temprano ésta se expresa en formas aluvionales, memoria de las muchas que tiene nuestra historia, construídas por la conciencia colectiva del pueblo argentino y que dieron lugar a nuevos paradigmas y nuevas realidades.




CABA, 27/04/11


*jorgerachid2003@yahoo.com.ar

ARTÍCULO DE JOSÉ SCHULMAN SOBRE LA EXTRADICIÓN DE PEREZ BECERRA


El exilio de Simón Bolívar, la entrega de Joaquín Pérez Becerra a los genocidas colombianos y la lucha por los derechos humanos en tiempos de la doctrina imperial de la guerra al terrorismo


Se sabe que la lucha independentista de principios del siglo XIX no triunfó de un solo golpe. Que hubo avances y retrocesos. Le tocó al propio Simón Bolívar vivir intensamente las peripecias de esos momentos y una y otra vez tuvo que acudir al exilio para escapar al odio realista que buscaba castigarlo por su compromiso con la causa de una Patria Grande, libre de toda dominación.


Acaso el más sugestivo y conmovedor de esos exilios es el que el Libertador realiza en Haití, ya liberada del dominio colonial francés merced a una terrible guerra de liberación en la que vencieron –nada menos- al que era hasta entonces el invencible Ejercito Napoleónico. Hasta llegar a Haití, Bolívar no había levantado la consigna del fin del esclavismo y fue el jefe haitiano Alejandro Pétion quien le da armas y pertrechos al tiempo que lo convence de que solo sumando la lucha por la igualdad social podrá tener futuro el sueño libertador.

 
El asilo político ha sido una tradición en todos los países de América Latina y los argentinos sabemos de que unitarios y federales, antirosistas y rosistas, liberales e izquierdistas que enfrentaban a Perón y peronistas que enfrentaban a los gobiernos que siguieron al Golpe de 1955 gozaron de ese beneficio en Chile, Uruguay, Paraguay y otros países de la región.


Pero fue en el periodo del Terrorismo de Estado iniciado por la Triple A y desplegado a toda vela con la Dictadura de Martínez de Hoz y Videla que aprendimos a respetar ese principio de la tradición liberal de que los perseguidos políticos tienen derecho a resguardarse de las garras de la represión en un tercer país. Casi como una burla del destino, fue la propia Venezuela uno de los países que acogieron a nuestros compañeros, a pesar de que no era para nada el de entonces un régimen democrático revolucionario. También España, Suecia, México, Italia, la República Democrática Alemana y Cuba, para nombrar a los que acaso recibieron más compañeros.

 
Hay que ser contundentes en la afirmación que es el Imperialismo norteamericano con su doctrina de la guerra contra el terrorismo (que en su primera versión se plasma en el Acta Patriótica de Setiembre de 2001) quien comienza una sostenida campaña cultural para convencer sobre la necesidad de terminar con la tradición liberal del asilo político con el argumento que los terroristas no son exiliados políticos, tal cual afirmaba España sobre Bolívar, Rosas sobre Sarmiento, Perón sobre Codovilla y Onganía sobre Perón, Cooke o Videla sobre Eduardo Luis Duhalde o Luis Mattini y que los terroristas no tienen derecho en tanto no son humanos, o por lo menos no son equiparables a los buenos ciudadanos del primer mundo.


La predica yanqui por imponer un nuevo enemigo universal en los noventa, desaparecido por entonces el peligro comunista, se orientó a instalar la figura del narco traficante, del narco terrorista, del terrorista comunista, sucesivamente.


Así la Fuerzas Armadas de Colombia, surgidas a la lucha popular en los años sesenta fueron descalificados por cada uno de los discursos imperiales de justificación de los planes yankees de dominación hasta llegar al actual de ser una fuerza narco terrorista ignorando un conflicto armado que lleva más de cuarenta años y que suma anualmente casi la misma cantidad de víctimas que el genocidio argentino de finales del siglo XX (hubo antes otros dos, el del siglo XVI y el de finales del siglo XIX).


Fruto de esa prédica, y de las presiones diplomáticas, económicas y de fuerza, en los últimos años se fueron aprobando en todo el mundo, también en América Latina, leyes antiterroristas que de un modo directo a veces, indirecto en otras, fulminan el derecho al asilo político y establecen un espacio universal indefinido en el que se libra la lucha contra el terrorismo y donde están virtualmente suspendidas las garantías constitucionales y los derechos humanos conquistados por los pueblos en doscientos años de lucha contra el autoritarismo y el poder absoluto de los estados.


En su momento, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, al rechazar la sanción en la Argentina de una ley de ese tipo, afirmó que uno de los efectos más regresivos de la aprobación de la ley era el de la convalidación de la doctrina imperial inspirada en el Acta Patriótica. Bajo ese enfoque se expulsó a seis campesinos paraguayos acusados de supuestas acciones terroristas por la Justicia Stroenerista que aún continúan presos en la siniestra Cárcel Tacumbú de Asunción; felizmente fue otra la mirada al momento de discutir la situación del chileno Sergio Apablaza a quien sin darle el asilo político en forma, se rechazó el pedido de la derecha chilena que lo quiere “ajusticiar” políticamente por sus “crímenes” en la lucha por la democracia contra Pinochet al tiempo que la Justicia Chilena sigue garantizando la más obscena impunidad para los chacales que asesinaron a miles de patriotas chilenos.

 
La extradición del compañero Joaquín Perez Becerra por parte del gobierno de Venezuela se encuadra en la nueva doctrina imperialista de negar derechos a los luchadores por la libertad del pueblo colombiano. La infamia adquiere particular virulencia al poco de repasar la trayectoria política del compañero: jugado a una salida política del conflicto armado colombiano apostó a la construcción de una fuerza política que rompiera con el bipartidismo que tanto daño ha hecho a Colombia, elegido concejal por los habitantes de la ciudad que habitaba fue uno más de los miles de miembros de la Unión Patriótica sometidos a una persecución criminal que le costó la vida de su compañera; exiliado en Suecia construyó una herramienta comunicacional alternativa que es ejemplo para todos los comunicadores alternativos del mundo y se ha pronunciado incansablemente por una salida política negociada al conflicto. No podemos dejar de vincular este hecho con la denuncia de Uribe contra nuestro premio Nobel Adolfo Perez Esquivel a quien acusó de terrorista por participar en Buenos Aires de un evento “Haciendo la Paz en Colombia” donde aprobamos una serie de iniciativas pacifistas.


No sabemos de qué lado de la disputa se colocará el gobierno de Venezuela y las fuerzas políticas que sostienen el proceso; por nuestra parte, como lo hemos hecho por más de setenta años, defenderemos el derecho del compañero Perez Becerra a la libertad de expresión, a la libertad de hacer política y simplemente a la simple y pura libertad al tiempo que seguiremos impulsando junto a tantos otros la lucha por la anulación de las leyes antiterroristas y el derecho de los pueblos a la autodeterminación


Y que cada cual ocupé el lugar que más le guste: el del corazón que calienta la utopía o el del estomago que engorda el bolsillo.




José E. Schulman, http://www.cronicasdelnuevosiglo/


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Liga Argentina por los Derechos del Hombre


CORRIENTES 1785- 2ºC (1042) Buenos Aires República Argentina


Tel./Fax:011-54-43713939


http://www.laliga.wordpress.com/


Asociación Civil fundada el 20 de diciembre de 1937.


Miembro fundador de la Federación Internacional por los Derechos del Hombre, organismo no gubernamental con asiento permanente en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y acreditado ante el Consejo de Europa.

INVITACIÓN HOMENAJE A JORGE DI PASCUALE

El único héroe que existe es el héroe colectivo”



H.Oesterheld.


Lo invitamos a la proyección que se realizará el miércoles 4 de mayo en el edificio “Archivo Nacional de la Memoria”. Auditorio Alicia Eguren de Cooke a las 19hs. Av. Libertador 8151


El documental Pidan por todos relata la vida, la lucha y desaparición de Jorge Di Pascuale, un dirigente gremial y político secuestrado en 1976, cuyos restos fueron recuperados en 2009 luego de una intensa búsqueda encabezada por su hijo Fernando.


"Pidan por todos" fue premiado y seleccionado entre 350 películas de todo el mundo en el primer Festival Internacional de Cine Político organizado con el apoyo del Incaa en marzo de 2011.


Disertante Jorge Rachid.






ArgenTV Producciones


(54 11) 4393-2050

ADRIANA PUIGGROS PRESENTÓ UN PROYECTO QUE MODIFICA LA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR Nº 24.521

La presidenta de la comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación (HCDN), Adriana Puiggrós, presentó un proyecto de modificación de la ley vigente de Educación Superior 24521.



La diputada del bloque oficialista, Adriana Puiggrós, presentó el proyecto “Ley de Implementación efectiva de la responsabilidad del Estado en el Nivel de Educación Superior”, cuyo objetivo es el de modificar la actual ley de educación superior 24.521.


En los argumentos de la fundamentación del proyecto se hace referencia a que la Ley 26.206 de Educación Nacional “es precisa en la implementación de mecanismos que aseguren políticas inclusivas universales para el acceso, permanencia y egreso graduado de los Niveles y Modalidades del Sistema de Educación de la Nación”.


Las diferentes leyes del campo educativo que se han dictado en el período que se inició el 25 de mayo de 2003 - LEY 26206, la 26058 de Educación Técnico Profesional, la 26075 de Financiamiento Educativo, por ejemplo- refieren y dan cuerpo a la responsabilidad del Estado sobre la provisión de una educación integral, gratuita en los niveles educativos obligatorios e inclusiva para todos los habitantes de la Nación Argentina, haciendo especial énfasis en aquellos particularmente desamparados, otrora discriminados.


El proyecto de Puiggrós, explica que “la vigente Ley 24521 de Educación Superior deja abierta la posibilidad de arancelar los estudios de grado académico y restringir el acceso vía exámenes eliminatorios de ingreso, tanto en su letra al no prohibir explícitamente la posibilidad de cobrar un arancel a los estudiantes de Licenciatura, Profesorados u otros títulos profesionales al tiempo que propicia mecanismos de exclusión eliminatoria, como en el espíritu total del Sistema que estatuye y conforma”.


El análisis integral de la situación de la Educación Superior Universitaria tal como se define en la actual LEY de Educación Superior, permite apreciar rápidamente que los riesgos de fragmentación del sistema universitario frente a intereses reforzados por normativas propiciatorias lo comprometen con intereses particulares y dispersos en el océano del Mercado.


La contradicción es flagrante –dicen los fundamentos del proyecto-, “el conocimiento debe ser producido y transmitido a medida de las reglas del Libre Mercado, pero los instrumentos que se utilizan para alcanzar ese resultado son de un alto control de todas las operaciones de mercadeo de conocimiento. La racionalidad del capitalismo neoliberal -que ha crecido en la matriz de la más alta escala alcanzada por la razón humana en materia de ciencia y tecnología- carcomió las fronteras que diferenciaban la vorágine del mundo económico del espacio de producción y transmisión de bienes simbólicos, en lugar de actualizar lazos productivos y creadores entre una y otra tarea humana”.


Con este criterio el artículo 1° del proyecto dice: “Establécese la responsabilidad principal e indelegable del Estado Nacional, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre la Educación Superior, en tanto la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho humano personal y social”.


En este sentido, se detalla en la modificatoria de ley que el Estado nacional es el responsable de proveer el financiamiento, como así también de la “supervisión y fiscalización de los organismos e instituciones educativas de gestión estatal” y de “la supervisión y fiscalización de los de gestión privada, del Nivel de Educación Superior”.


Sobre este particular esta responsabilidad del Estado se concreta, entre otros, en principios tales como “la garantía de la igualdad de oportunidades y condiciones en el acceso, la permanencia, la graduación y el egreso en las distintas alternativas y trayectorias educativas del Nivel para todos quienes lo requieran y reúnan las condiciones legales establecidas en esta ley; el financiamiento, la supervisión y fiscalización de los organismos e instituciones educativas estatales, así como la supervisión y fiscalización de las privadas, por parte de la autoridad competente en educación superior”.


También se establece el principio de gratuidad de la enseñanza de grado de Educación Superior estatal y la prohibición de establecer cualquier tipo de gravamen sobre ésta.


En lo que respecta al bienestar estudiantil, el proyecto de la diputada del Frente para la Victoria, Adriana Puiggrós, determina que deberá haber una “provisión equitativa de becas, condiciones adecuadas de infraestructura y recursos tecnológicos apropiados que posibiliten el derecho a la Educación Superior en los casos de aquellas personas que, poseyendo las condiciones legales suficientes, sufran carencias económicas verificables y/o tengan discapacidades, permanentes o temporarias”.


En el proyecto se pone límites a la suscripción de acuerdos y/o convenios que sean considerados de mercantilización de la educación superior. Sobre esto la iniciativa establece “la prohibición, de la Educación Superior estatal, para suscribir acuerdos o convenios con otros Estados, instituciones u organismos nacionales e internacionales públicos o privados, que impliquen ofertar educación como un servicio lucrativo o alienten formas de mercantilización”.


Con respecto a la gratuidad y acceso, en el artículo 5° el proyecto de Puiggrós determina que “La provisión del financiamiento de la Educación Superior Universitaria Nacional que corresponde al Estado Nacional de manera indelegable, debe garantizar la gratuidad de los estudios de grado y el adecuado desarrollo de sus funciones, e implica la prohibición de establecer cualquier tipo de gravamen directo o indirecto sobre los estudios de grado”.


También se modifica la Ley de Educación vigente. Se suprime el segundo párrafo del Artículo 50 de la Ley 24521 y se reemplaza por el siguiente párrafo: "Cada institución de Educación Superior dictará normas sobre regularidad en los estudios, que establezcan el rendimiento académico mínimo exigible, debiendo preverse que los alumnos aprueben por lo menos dos (2) materias por año, salvo cuando el plan de estudios prevea menos de cuatro (4) asignaturas anuales, en cuyo caso deben aprobar una (1) como mínimo".

1 DE MAYO DE 1890: ARGENTINA - PRIMERA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LOS TRABAJADORES EN EL "PRADO ESPAÑOL"

*Por Daniel Chiarenza


"La guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCornick, han fusilado a los trabajadores. ¡Su sangre pide justicia!".


Decía un periódico obrero de Chicago, el 3 de mayo de 1986, por la matanza de huelguistas hecha por la policía dos días antes. Los trabajadores, cumpliendo una resolución del Congreso de la Federación Americana del Trabajo (AFL), de imponer la jornada de ocho horas desde el 1 de mayo de ese año, fueron atacados a tiros por la policía y los matones de la McCornick. Seis muertos y más de 50 heridos fue el saldo de la masacre. Otra muestra de protesta, al día siguiente, también fue atacada por la policía, con una nueva cantidad de muertos y heridos. Varios dirigentes obreros fueron detenidos y juzgados, por una "conspiración" (así le llamaban al simple petitorio de derechos sociales); y cinco de ellos, fueron condenados a muerte.


Uno de los jurados del juicio puso en claro los motivos por los que se asesinaba a los "mártires de Chicago": "Los colgaremos lo mismo. Son hombres demasiado inteligentes y demasiado peligrosos para nuestros privilegios". En noviembre de 1884, la AFL había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 todos los trabajadores abandonasen la tarea una vez cumplida la jornada. En este marco se produjo la "masacre de Chicago". En 1889 –a cien años de la Revolución Francesa- los obreros socialistas, reunidos en un Congreso de la Segunda Internacional, decidieron realizar una manifestación internacional en una fecha fija, por las ocho horas y otras reivindicaciones. El recuerdo del sangriento y triunfal 1 de mayo obrero de los Estados Unidos, hizo que eligieran el 1 de mayo como “la fecha”. El 1 de Mayo de 1890, por primera vez en la historia, los trabajadores de todos los países hicieron huelgas, marchas, etcétera. Así nació el Día Internacional de los Trabajadores.




Los finales del siglo XIX, fueron los años del nacimiento de la clase obrera argentina. Fue una de las primeras del mundo en cuanto al desarrollo de su conciencia. La clase obrera argentina fue una de las pocas que tuvo secciones en la Primera Internacional (1871). Y –como vimos- por decisión de la Segunda Internacional reunida en París, se decidió celebrar en todos los países del mundo una jornada de lucha los 1 de Mayo, para plantear las distintas reivindicaciones obreras y en homenaje a los trabajadores masacrados en Chicago. En esa reunión de París, la Argentina estuvo representada por Guillermo Liebknecht, padre de Carlos [uno de los líderes de la revolución "espartaquista" en Alemania] y amigo de Marx, quien aceptó el pedido que le hicieron los integrantes de un club de socialistas alemanes residentes en la Argentina, el Vorwärts [¡Adelante!]. Se celebró el 1 de mayo de 1890 en el Prado Español de Buenos Aires (actualmente Recoleta). Los oradores se dirigieron a la concurrencia en cuatro idiomas: alemán, francés, italiano y español.


El proletariado argentino ya contaba con una historia: el 2 de septiembre de 1878 se declaró la primera huelga en el país. Los tipógrafos paraban ante la reducción de los salarios y el aumento de las exigencias laborales. El diario El Nacional calificó a la huelga de "recurso vicioso, inusitado e injustificado", la atribuía a la influencia europea -aunque la mayoría de los tipógrafos eran criollos- y concluía afirmando "el socialismo usa las huelgas como instrumento de perturbación, pero el socialismo es una necedad en América".
Luego, en 1882 se realizó una huelga de albañiles y yeseros; en 1883, carpinteros, telefónicos y peones de La Plata; en 1885, panaderos de Rosario; y entre 1888 y 1890 se registraron 36 huelgas.
El 1 de mayo de 1909 la FORA (Federación Obrera Regional Argentina, anarquista) movilizó hacia Plaza Lorea. Antes de iniciado el acto, el coronel Ramón Falcón ordenó abrir fuego contra la multitud de 30 mil obreros. La represión jamás logró frenar el avance de los trabajadores. El 1 de mayo siguió siendo el día en que los trabajadores argentinos se unían a sus hermanos de clase en todo el mundo, la fecha nunca perdió su carácter internacionalista. El 1 de mayo de 1938 se realizó la mayor manifestación en nuestro país, en solidaridad con los obreros españoles en lucha contra el fascismo.
Lo del peronismo revolucionario fue fabuloso, porque enseguida la voz clasista de Evita en contra de la oligarquía y el imperialismo, entendió lo universal de la contienda de trabajadores contra capitalistas en busca de elementales conquistas, que no se regalaban, sino que se luchaban.