Seguidores

13 de febrero de 2011

¿FORMADORES DE PRECIOS Ó APROPIADORES DE SALARIOS ?

(*) Por Pedro Valci

En la Argentina, desde que se tenga memoria, la población ha sido esclava de una secta denominada “formadores de precios”, esta ignominiosa formación mafiosa que tiene entidad visible y además ha sido y es amparada por todas las gestiones, cada vez que se les antoja vienen como aves de rapiñas insaciables a violentar el salario de los trabajadores.

Su blanco mas preciado son los precios de los alimentos, que como se podrá apreciar últimamente son escandalosos, ahora bien los mecanismos de control brillan por su ausencia, el caso Shell, es una muestra de que cuando se quiere se pone en marcha la defensa de los ciudadanos, esa misma acción no pasa con los alimentos, ¿Por qué?

Claro acá algún besaguante, dirá si pero ponemos la canasta básica,….¿básica?..Que hija de putes, todos sabemos que esa “canasta” es de calidad baja en todo sentido es la sobra que barren y embolsan para los pobres. Por mas esfuerzo que la compañera presidenta ponga en sus discursos, ante la góndola estamos hasta las manos,….claro acá viene otra hija de putes…”camine, y busque precios”, una zonzera que el propio Jauretche se olvido, por lo cual todos los días somos asaltados.

Estos ladrones no salen en los medios, ni siquiera en los que se dicen independientes, tampoco se dicen quienes son y como son sus formulas de aplicación, por parte de la gestión que es cómplice de este robo. Eso si, cuando el compañero Moreno, sale con los botines de punta lo dejan solo, como Adán en el día de la madre.

Una rareza es que no se le ha hecho absolutamente nada desde los sectores sociales, progresistas ó mal llamados de izquierda a esta banda de depredadores,…..llamativo no?. ¿Qué sentido tienen las Convenciones Colectivas y el Consejo del Salario, si a la salida nos roban lo que hemos conseguido al comprar pan?

Nadie le pone el cascabel al gato, ahora, creo que ha llegado el momento de saber quienes son y de dar a conocer y auditar por los mecanismos de Ley sus “formulitas” de apropiación indebida de salarios.

Y obviamente, además saber a quienes están patrocinando con esas ganancias corsarias, a la luz de los que nos expresamos en este sentido, estos ñatos, son  un grupo de tarea, cuyas acciones es demoler a cuanto gobierno se le plazca, son silenciosos pero constantes, …..nadie los pone a la LUZ del Pueblo, cosa por de mas llamativa ó ¿serán socios?.... acá no hay que tener organismos tontos como defensa al consumidor...hay  ponerlos a Derecho con los instrumentos legales que si existen y con un ESTADO, que hasta hoy esta ausente ó no? ....del control de estas MAFIAS.


LOS PREDICADORES DEL GRAN DIOS DE LA PROPIEDAD PRIVADA

(*) Por Norberto Rossell


¿Es posible argumentar ante el miedo? ¿Es posible argumentar ante el dolor? ¿Es posible argumentar ante necesidades básicas sin satisfacer?

Por supuesto que no. No hay manera de esgrimir razones frente a los sentimientos.

Si hay un momento en que el ser humano se encuentre a merced de las circunstancias, desprotegido y desprevenido, es aquella en la que pone a la vista sus sentimientos más profundos.

Por ello nunca alcanzará la condena para quienes utilizan estos momentos, instrumentando la energía movilizadora de estos sentires para beneficio personal, de sector o corporativo.

Por esto mismo, es importante señalar lo artera y destructiva que, para el conjunto del pueblo, de la comunidad toda, es la acción de aquellos que utilizan el miedo, el dolor y las necesidades, como herramientas políticas de manipulación.

Y cabe señalar – ante burdas objeciones a la que la oposición política al Gobierno Nacional nos tiene acostumbrados: que no incurre en manipulación el Estado, cuando concurre a satisfacer derechos establecidos constitucionalmente o aquellos otros derechos demandados socialmente que se encuentren pendientes de institucionalización. Donde hay una necesidad hay un derecho"

¿Cómo calificar o adjetivar,entonces, a aquellos que nos hablan de "tolerancia cero" - ¿qué querrá decir esto? - que esgrimen la discriminación racial para justificar sus intereses dinerarios, en un lenguaje y desde un ideario propio de los pensamientos más retrógrados y retorcidos, que además utilizan a aquellos a los que degradan, para provocar y recrear escenarios similares a otros en los que ellos mismos fueron los artífices del desastre?, como hemos vivido en 2001.


C e r r a r



¿Cómo calificar a estos aspirantes a miembros de un Ku Klux Klan vernáculo y de cuarta que, al igual que esta organización fruto de la cultura imperial de los EEUU de los 60/70, promueve la supremacía de los blancos, la homofobia, el antisemitismo y otros berretines de "niños bien" asustados ante los reclamos de los excluidos y necesitados?

Dejemos a los sociólogos y psicólogos la tarea de buscar un término que defina estas conductas - tanto individuales como sociales - de total extrañamiento de todo valor y razón humanitaria.

Es de mayor imperio interpelar a los conciudadanos - de todos los estratos sociales - en los que se viene sembrando el miedo y la incertidumbre, en los que se promueve la idea de un nosotros los buenos y un ellos los malos; diferenciación en la que las características de cada una de estas clases - vestimenta, color de piel, medio de movilidad, domicilio, etc. - las definen unos pocos con la ayuda de los medios de comunicación.

Es más adecuado, ya no, mencionar datos y cifras objetivas que pueden encontrarse fácilmente - si uno quiere y busca en otros lados que no sean los multimedios que ya conocemos - sino convocar a pensar en los interrogantes de fondo.

Tolerancia cero: ¿Significará algo así como la dictadura de los jueces (que todos sabemos se designan a dedo por el gobierno de turno) sin derechos ni leyes que protejan la legítima defensa y amparen de los procedimientos, como mínimo inexpertos - aun cuando a veces interesados - de las fuerzas policiales?

Mano dura: ¿Significará que la policía puede darte un palo o pegarte un tiro a partir del solo juicio de quien porta el arma que está mal pago, mal instruido y mal conducido?

Ocupación del espacio público: ¿Significará que cuando un grupo de personas se reúna para ejercer el derecho constitucional a peticionar, por ejemplo: por agua, por recolección de residuos, por salarios, por el medio ambiente, por vivienda, etc. etc., puede ser desalojado a los palos y a los tiros?

Servicio militar obligatorio: Los que lo proponen ¿Estarán pensando en sus hijos o en los nuestros?

Control de la Inmigración: ¿Significará esto que los compatriotas jujeños, salteños, formoseños, chaqueños, misioneros, correntinos, y todos los que alguna vez recalamos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en los centros urbanos de Mendoza, Córdoba, Santa Fe o Buenos Aires, no somos argentinos?

Control de la Inmigración: ¿Significará que los compatriotas latinoamericanos que vienen a hacer los laburos duros que nosotros no queremos hacer no tienen derechos civiles y políticos?

Podríamos seguir, pero por último:
¿Será que por fin el derecho a la propiedad privada se ha convertido - como querían los filósofos del liberalismo hace más de 200 años - en el gran y único dios de toda la humanidad, a partir del cual se juzga y categoriza todo lo bueno y todo lo malo, y más allá del cual no hay otra valoración posible? 

FUENTE :http://la5tapatanet.blogspot.com

NO SIEMPRE AUSENCIA QUIERE DECIR OLVIDO

(*) Por Silvio Rodriguez 
"Ausencia quiere decir olvido"
Jaime Prats


Ya lo creo que en esta breve ausencia la vida ha continuado. Y así será cuando no haya regreso, porque si para algo no hay nadie imprescindible es para los reclamos.

Lo prueba Adrimar321 y sus justas denuncias de falta de atención a los discapacitados, lucha que ella lleva como una bandera quemante, al punto de que a veces se siente desesperada y sola. Leyéndola pensaba que una de las razones de haber apoyado a la Revolución desde el inicio fue la certeza de que los enfermos tendrían la dignidad que merecían. 

Entonces era difícil que un niño de 12, además saludable, tuviera consciencia de que la justicia pasaba por la salud; pero lo que sí sabía, por abundantes experiencias familiares, es que una revolución debe sacar al pueblo de todas las miserias que pueda. Por ser parte de esa especie de milagro que ocurrió en Cuba, sobre todo en la primera década, por todos estos años de esfuerzos verdaderos, de avances, de errores y de rectificaciones, Adriana: lamento que no siempre desde Cuba podamos ayudar, como querríamos, a todo el que lo necesita.

 Me alivia, un poco, saber que hemos tendido la mano a muchos, incluso lejos de nuestra tierra, como demuestran las decenas de miles de médicos cubanos que andan por el mundo curando y aliviando penas. Yo sé que solo el que vive un infortunio conoce el peso exacto de su cruz. Eso es algo que siempre me ha inspirado respeto.

Manuel R:
Dices que sabes que he apoyado a la juventud puertorriqueña, pero que continúe haciéndolo; que yo tengo poder mediático y tú no. Pues yo te confieso, querido hermanito, que el único poder mediático que tengo ahora mismo lo estoy compartiendo contigo, como también lo hago con cualquiera que exponga una causa que considere justa. Todos los que pasan por este blog –que según sus reportes suelen ser más de 2000 diarios– te leen, les leen, nos leen. Puede que algunos, los menos listos, sólo busquen lo que dice “el famoso”. Pero estoy seguro de que la mayoría profundiza, encuentra y se nutre de la variedad de motivaciones que este blog brinda casi a diario. Así que no dudes que apoyo y apoyaré a la ejemplar juventud universitaria de tu/mi querida tierra de Borinquen. En este preciso instante lo estamos haciendo tú y yo, juntos, sólo con conversarlo.

Mimí:
Me he ido poniendo al día poco a poco. Así he llegado a tu deseo de comunicarte con Los Cinco. Para eso recomiendo que te pongas en contacto con Rosa (La Polilla Cubana), que es una vieja luchadora de esa causa y quizá te pueda ayudar.

A los que no lo sepan, quiero anunciar que hace dos días empezó la Feria Internacional del Libro de La Habana que, según la costumbre, después estará un mes recorriendo la isla. Con esta Feria ya se han hecho veinte. ¿Saben que más de un millón de personas, de los 11 que somos, la visitan?

Para terminar quiero decir que algo bonito se me mueve dentro cada vez que Catalina nos manda un mensajito. No sólo porque se trata de la más joven segundacitera que pudiéramos imaginar, sino porque me encantan las niñas y los niños. Yo vivo todo lo que puedo rodeado de niños, que es la mejor manera de vivir, de aprender cosas nuevas o de darle un repaso a la memoria (que no es lo mismo, pero es igual).

FUENTE : http://segundacita.blogspot.com

¿ COMO SER MÁS KIRCHNERISTA QUE LOS KIRCHNERISTAS ?

(*) Por Orlando Barone


Los candidatos de la oposición –todos- día tras día irán aumentando las respectivas deudas contraídas con los grandes medios hegemónicos. Y en el hipotético y remoto caso que algunos consiguieran el gobierno, sus acreedores mediáticos y corporativos estarían a la espera de cobrar en la primera fila. Agarrados de los genitales, ya estrujados de tanto estrujamiento, los candidatos antigobierno se enfrentarán con la impostergable obligación de tener que pagar el interesado empréstito que usufructuaron durante todos estos años. ¡A pagar! Les llegará la orden y será la sociedad la que deberá hacerse cargo por ellos de tantas puestas en escena, de tantos reportajes y de tantas apariciones en pantalla que les fueron ofrecidos con la tácita promesa de saldar la deuda apenas obtengan éxito.
Las señales e indicios los colocan en el riesgoso trance de ser deudores morosos. 

Pero aún perdiendo en todos los frentes la deuda impaga les pesará como un insano sobrepeso. Sometidos, atados, esclavos de sus socios inversores – los grandes medios y sus grandes mensajeros- irán dejando a su paso las trizas de un espejo partidario o de doctrina ya roto. ¿Cómo volver a “Ser” después de haber sido empujados a ser como los medios les imponen? A medida que se acerquen las elecciones todos los predicadores que militan en la derecha van a intentar deslizarse hacia la izquierda. No hacia la izquierda que, sin saberlo, aspira a ser derecha, sino a la izquierda que produce este gobierno. El kirchnerismo, la presidencia de Cristina. Un instinto de salvación les dirá que para ganarle al kirchnerismo tendrán que simular una orientación que no practican. Por lo bajo les pedirán permiso a sus patrocinadores para que les dejen escenificar esa apariencia. Copio a la escritora española Almudena Grandes. Ahíta de la rabiosa oposición a Zapatero se preguntaba cuan agotador era pretender “ser más socialista que los socialistas y más sindicalista que los sindicalistas…” O más papista que el Papa.


Entonces, ¿Cómo ser más kirchnerista que los kirchneristas? Si se llenan la boca acusándolos de fanáticos, de populistas, de atentar contra la libertad de prensa y de mentirosos de los Derechos humanos.


La única forma de intentarlo o de aspirar a conseguirlo hubiera sido no haber contraído tamaña deuda con los grupos mediáticos antigobierno. Y antagónicos de este proyecto de inclusión y productivo. No hay candidato opositor que no tenga sobre si un futuro de cautiverio. Es que deberán pagar este favor que les hacen los medios para que se pavoneen disfrazados de autonomía.

¿Cómo ser más kirchnerista que los kirchneristas? Quitándose la soga de los genitales. Si es que todavía sirven.

HOMENAJE EN UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE CHACABUCO...!!!

(*) Por Diego Carbone


La batalla de Chacabuco tuvo lugar el  12 de febrero de 1817 en los terrenos de laHacienda Chacabuco, situada a 50 km al norte de Santiago de Chile,  la batalla finalizo con la Victoria del Ejército de los Andes.
 La Batalla de Chacabuco fue una decisiva contienda de la Independencia de Chile en la cual combatieron el Ejército de los Andes de las Provincias Unidas del Río de la Plata y elEjército Realista, que termino en un firme triunfo para el bando independentista comandado por José de San Martín que contó con la cooperación de emigrados chilenos.

Luego del Cruce de los Andes las fuerzas patriotas dirigidas por San Martín marcharon por la ladera poniente del macizo, llevando consigo las piezas de artillería, alimento y ropas.
Debido a la dispersión de sus fuerzas, a Francisco Casimiro Marcó del Pont, se le hizomuy difícil reunir uejército, el que finalmente sería de 1.500 hombres. La moral de los soldados no era la mejor, pues estaban mal pagos y no les había reconocido los grados ganados en la campaña de reconquista al mando de Mariano Osorio.

El 9 de febrero se reunirón en el Campamento de Curimón las columnas que cruzaron los Andes  por el "camino de Los Patos" junto con las que cruzaron por el "camino de Uspallata", se resolvió atacar en la madrugada del día 12. Con el fin de emplear una táctica de pinzas por el frente y la retaguardia, se dividieron a las tropas disponibles en dos:
  • La 1º División o ala derecha al mando de Miguel Estanislao Soler, debía atacar por el oeste, estaba compuesta por los batallones Nº1, y Nª 11 de Cazadores, las compañías de Cazadores de los Batallones Nº7 y Nº8, y el escuadrón Nº4 de Granaderosel escuadrón escolta del general en jefe y 7 piezas de artillería de 4" con 80 artilleros de dotación. Ascendía el total de esta columna a 2.100 hombres.
  • La 2º División o ala izquierda al mando de Bernardo O'Higgins debía atacar por el este; estaba formada por las compañías de fusileros de los batallones 7 y 8, los escuadrones restantes 1º, 2º y 3º de Granaderos a caballo y 2 piezas de artillería de 4" con el resto del batallón de artillería. Ascendía el total de esta columna a 1.500 hombres.
Mientras Soler rodeaba a los realistas, O'Higgins avanzaba por Cuesta Vieja, en dos columnas,enfrentándose con los adelantados realistas hasta encontrarse frente a frente con el grueso del ejército realista, por lo que decidió avanzar hacia el cerro Los Halcones y desplegar allí sus fuerzas, al tiempo que despachaba un mensajero para informar de la situación al general San Martín.
Ante la situación adversa y al no recibir respuesta, a las 11:45 ordenó a la infantería cargar a la bayoneta, apoyada por la caballería del coronel José Matías Zapiola.
Los realistas, vencidos en esa colina retrocedieron rodeando un paso donde la caballería española atacó a la chileno-argentina,que venía persiguiéndolos,  la caballería patriotaderroto rápidamente a la realista, reagrupándose las fuerzas de O'Higgins en un paso marcado por dos colinas a los costados.
Desobedeciendo las órdenes de San Martín de no comprometer fuego, O'Higgins atacó dos veces a los realistas sin éxito, en el segundo intento sus fuerzas comenzaron a dispersarse, cuando San Martín llegó y encontró este panorama, ordenó a O'Higgins que reagrupara todos los hombres que pudiera, y atacara los tres flancos del frente español situados en colinas. Librada aquella acción, la división de Soler arribó a las 13:30 consolidándose así una aplastante victoria a favor de los patriotas, al atacar con  los refuerzos la retaguardia española. La batalla duró 10 horas.

"En veinticuatro días hemos hecho la campaña; pasamos la cordillera más elevada del globo, concluimos con los tiranos y dimos libertad a Chile".  José de San Martín

Finalizada la batalla el general San Martín dirigió al Director Supremo argentino Juan Martín de Pueyrredón el parte oficial:

"Excelentísimo Señor Supremo Director del Estado:

Una división de mil ochocientos hombres del ejército de Chile acaba de ser destrozada en los llanos de Chacabuco por el ejército de mi mando en la tarde de hoy. Seiscientos prisioneros entre ellos treinta oficiales, cuatrocientos cincuenta muertos y una bandera que tengo el honor de dirigir es el resultado de esta jornada feliz con más de mil fusiles y dos cañones. La premura del tiempo no me permite extenderme en detalles, que remitiré lo más breve que me sea posible: en el entretanto, debo decir a V. E., que no hay expresiones como ponderar la bravura de estas tropas: nuestra pérdida no alcanza a cien hombres.
Estoy sumamente reconocido a la brillante conducta, valor y conocimientos de los señores brigadieres don Miguel Soler y don Bernardo O’Higgins.
Dios guarde a V. E. muchos años. Cuartel general de Chacabuco en el campo de batalla, y febrero 13 de 1817.

José de San Martín

Los patriotas tuvieron 12 bajas y 120 heridos, mientras que los realistas sufrieron 450 muertos, quedando prisioneros 32 oficiales y 600 soldados. Fue capturada la bandera del Regimiento de Chiloé, junto con 1.000 fusiles, 2 piezas de artillería, 6 espadas, 16 cajones de municiones, 2 barriles de pólvora, 4 fardos de vestuarios, 30 equipajes y la correspondencia.
El 16 de febrero la victoria fue conocida en Mendoza y el 24 de febrero a las 9 horas llegó a Buenos Aires en un pliego enviado por cuenta del gobernador de Cuyo Toribio de Luzuriaga.
El 26 de febrero el sargento mayor Manuel Escalada llegó a Buenos Aires conduciendo el parte oficial de San Martín y la bandera tomada a los realistas.16
Un día antes de la llegada de Escalada el director Pueyrredón, en conocimiento de la victoria del ejército le envió a San Martín la siguiente comunicación:

“¡Gloria al restaurador de Chile! Sí, mi amigo querido, la fortuna ha favorecido los heroicos esfuerzos de usted y la América nunca olvidará la valiente empresa de usted sobre Chile, venciendo a la naturaleza en sus mayores dificultades. Usted venció y yo me glorío con usted y lo abrazo con toda ternura de mi alma reconocida a sus servicios. Ayer ha sido un día de locura para este gran pueblo. No tengo tiempo para expresar a usted los términos con que se ha explicado el sentimiento de regocijo público por la victoria de Chacabuco, cuya noticia llegó a las nueve de la mañana por pliego despachado con Luzuriaga. Eran las once de la noche y aún se oía un ruido sordo de vivas en toda la ciudad. La fortaleza y seis buques de nuestra marina hicieron salva triple. Escalada que conduce los pliegos no ha llegado y me tiene su demora impaciente porque quiero imponerme de algunos pormenores de la acción. Lo que sé por Luzuriaga es que usted con dos escuadrones de granaderos tuvo que meterse entre las líneas enemigas. De esto infiero, o que la cosa estuvo apurada, o que no tuvo usted jefe de caballería de confianza, porque en todo otro caso yo acusaría a usted del riesgo en que se puso. Dígame usted con la franqueza que debe lo que hubo en esto; mientras yo quedo en el más grave cuidado con la noticia que también me da Luzuriaga, de que en resultas de la fatiga personal que usted tomó en la acción quedaba muy afligido de su pecho. Por Dios, cuídese usted, porque su vida y su salud interesan extraordinariamente al país y a sus amigos”. 

JUAN MARTIN DE PUEYRREDON
Director Supremo del Estado

Ante el relevante triunfo patriota, el General Español, escribe en su parte de batalla:

"Fue tal la sensación que esta desgracia produjo entre las esparcidas tropas reales, que al día siguiente se abandonó la capital sin más pensamiento que el de acudir a Valparaíso, cada uno como podía, para embarcarse para Lima, aumentando el desorden y el espanto las familias que se precipitaban a ganar un buque porque se creían comprometidas. Consiguientemente el general Marcó del Pont, muchos jefes y oficiales, las principales autoridades y la mayor parte de la tropa cayeron en poder de los vencedores, quienes sin mas resistencia invadieron todo el país hasta las confines de la fiel provincia de Concepción de Penco. La imparcialidad exige confesar que la pronta organización de un ejército en Mendoza con las dificultades que ofrece el país, el plan de la invasión a Chile y su entendida ejecución recomiendan el mérito de San Martín ..."

General español Andrés García Camba

 A su vez Bernardo O'Higgins, escribe en un parte:

"Reunida la asamblea bajo la presidencia del gobernador don Francisco Ruiz Tagle, elegido interinamente por el pueblo al tiempo de la fuga de Marcó del Pont, los concurrentes declararon por aclamación que a la voluntad unánime era nombrar a don José de San Martín gobernador de Chile con omnímoda facultad, y así lo hicieron constar en el acta que se levantó y todos firmaron ante escribano público. El general fiel a sus instrucciones y a su plan político, se negó a aceptar el mando que se le ofreció, y convocó por intermedio del Cabildo una nueva asamblea popular a que concurrieron 210 vecinos notables. El auditor del ejército de los Andes, Dr. Bernardo de Vera y Pintado, reiteró públicamente la renuncia de San Martín, y fue aclamado en el acto el general O’Higgins Director Supremo del Estado de Chile, declarando Vera que la elección era del agrado del General San Martín. El nuevo Director nombró por ministro del interior a don Miguel Zañartu, carácter entero y decidido partidario de la alianza chileno-argentina, y en el departamento de guerra y marina al teniente coronel don José Ignacio Zenteno, secretario de San Martín. Su primer acto de gobierno, el 17 de febrero de1817, fue dirigirse al pueblo en una proclama con alusión honorífica al general San Martín:19 20

"Ciudadanos: elevado por vuestra generosidad al mando supremo de que jamás pude considerarme digno es una de mis primeras obligaciones recordaros la mas sagrada que debe fijarse en vuestro corazón. Nuestros amigos los hijos de las Provincias del Río de la Plata de esa nación que ha proclamado su independencia como el fruto precioso de su constancia y patriotismo acaban de recuperaros la libertad usurpada por los tiranos. Estos han desaparecido cargados de su vergüenza al ímpetu primero de un ejército virtuoso y dirigido por la mano maestra de un general valiente experto y decidido á la muerte ó á la extinción de los usurpadores. La condición de Chile ha cambiado de semblante por la grande obra de un momento en que se disputan la preferencia el desinterés mérito de los libertadores y la admiración del triunfo. ¿Cuál deberá ser nuestra gratitud á este sacrificio imponderable y preparado con los últimos esfuerzos de los pueblos hermanos?. Vosotros quisisteis manifestarla depositando vuestra dirección en el héroe. ¡Oh! si las circunstancias que le impedían aceptar hubiesen podido concillarse con vuestros deseos yo me atrevería á jurar la felicidad permanente de Chile. Pero me cubro de rubor cuando habéis sustituido mi debilidad á la mano fuerte que os ha salvado. Instruíos de los antecedentes que vosotros mismos habéis formado para esta elección y os uniréis á mis sentimientos. Los de la unidad y concordia deben inflamar el espíritu de los Chilenos. Un olvido eterno de esas mezquinas personalidades que por sí solas son bastantes á hacer la ruina de los pueblos. Yo exijo de vosotros aquella confianza recíproca sin la cual el gobierno es la impotencia de la autoridad ó se ve forzado á degenerar en despotismo. No perder los laureles adquiridos con tantos sacrificios. Resolverse á no existir antes que dejarse oprimir otra vez del bárbaro español que perezca el último ciudadano en la defensa del precioso suelo en que vió la primera luz un reconocimiento eterno á sus libertadores un amor á la patria que sea el distintivo de todo Americano un zelo activo por la justicia y el honor un odio irreconciliable á los maquinadores de nuestra esclavitud hé aquí los sentimientos de vuestro director y los que han de hacer vuestro carácter si hemos de ser libres. Cooperad y seréis el ejemplo de la gratitud el terror de la tiranía y la envidia de la paz"


Santiago, 17 de febrero de 1817.
BERNARDO O'HIGGINS
Miguel Zañartú, Secretario.

Gracias a la Batalla de Chacabuco, en la que los patriotas salieron victoriosos, se logro recuperar a Chile y de ese modo finalizó el período de la Reconquista o Restauración y comenzó el período de la Patria Nueva.

GLORIA Y HONOR A LOS GRANDES GUERREROS, PATRIOTAS DE LA "PATRIA GRANDE", QUE NOS GUIARON EN  EL CAMINO DE LA LIBERTAD...!!! 

UNA REPARACIÓN ESTRATEGICA


(*) Por Jorge Rachid

Con la decisión del Gobierno Nacional de declarar al año 2011 como el Año del Trabajo Decente, la Salud y Seguridad de los Trabajadores (decreto 75/11), se comienza a cerrar un ciclo de ignominia y denigración de los trabajadores argentinos, avasallados y arrastrados por la corriente neoliberal que invadió el planeta –y por ende la Argentina–, destruyendo años de construcción social de un modelo solidario, basado en la cultura del trabajo y el consecuente andamiaje jurídico-legal –que los protegía y am-paraba– ante el avance arrollador de un capitalismo cada vez más salvaje, que intentaba eliminar las conquistas obtenidas por las luchas primeras del movimiento obrero en los albores de la revolución industrial.

Una historia de lucha

Las 8 horas de jornada laboral que costaron las vidas de los Mártires de Chicago, constituyen el inicio de una época de dignificación de los trabajadores, que en el año 1915 con la Ley 9.688 en nuestro país, le da un marco legal a la protección integral de la salud de los trabajadores, valorados de acuerdo a profesionalidad y su capacidad para desarrollar tareas, antes que una sumatoria de partes del cuerpo valoradas ahora como disección humana, a la hora de la visión aseguradora de los tiempos actuales, al amparo de la Ley 24.557 neoliberal y discriminatoria de la clase trabajadora. Dicha Ley que por decisión de la Justicia ha sido declarada anticonstitucional e incluso impugnada en sus artículos fundamentales 39 y 46 por la Corte Suprema (pese a lo cual sigue vigente),  produciendo un silencio al genocidio oculto de tres muertos diarios y cientos de miles de accidentados anuales de los trabajadores en blanco, sin contabilizar el 34% del trabajo no registrado. Como vemos, hemos retrocedido casi 100 años en cuanto a la protección de la salud y evaporado el esfuerzo de Bialet Massé y Ramón Carrillo, pioneros en la medicina del trabajo en nuestro país.

Los orígenes del retroceso

Así como el gobierno nacional fue capaz de eliminar el saqueo producido por la concepción individualista del ahorro en la conciencia previsional argentina a través de las AFJP, debemos asomarnos al análisis de las aseguradoras de riesgos de trabajo llamadas ART, verdaderas herramientas del poder financiero antes que herramientas de protección del trabajo como deberían funcionar de acuerdo a la misma ley que intentó colocar responsabilidades en higiene y seguridad en trabajo –sistemáticamente ignoradas por estas empresas recaudadoras– que al amparo de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo elude sus responsabilidades. Lo hace modificando criterios médicos, deshecha en forma casi administrativa patologías derivadas del trabajo, evita los exámenes periódicos con la complacencia de la SRT, accediendo a realizarla sólo a un supuesto mapa de riesgos que no figura en la ley, rechaza accidentes aduciendo que son enfermedades inculpables, ignora enfermedades profesionales y no profesionaliza ni exige a las empresas las normas de seguridad, además de modificar el Baremo de acuerdo a sus  intereses económicos , a través de su organismo regulador al cual financian las mismas empresas aseguradoras, cuyo único fin es el lucro, no la salud.

Fue de tal magnitud el daño producido por estas políticas impulsadas por el Banco Mundial desde el golpe del 76 y profundizadas en la década infame de los 90, que el poder apeló al genocidio social de millones de argentinos –expulsados de la pirámide social inclusiva del empleo– para que sirvieran de colchón, desde la desocupación, a los reclamos crecientes contra la explotación,  flexibilización laboral y las humillantes condiciones de trabajo exigidas bajo el paraguas de una legislación destinada a fortalecer estructuras de costos de las empresas, la acumulación financiera para las aseguradoras, garantizar el bajo conflicto social ante la masa de desocupados dispuestos a aceptar cualquier condición laboral y a obtener líneas de crédito internacionales, que endeudaron el país con el objetivo de demoler las políticas sociales solidarias, cambiando el eje cultural por políticas macroeconómicas basadas en el objetivo y resultado financiero del capital privado.
La “coherencia” de esas políticas

Así fueron penetradas y fragmentadas las políticas solidarias, en especial de salud produciendo la incorporación de las prepagas en el sistema de obras sociales; se gerenció el PAMI produciendo su desfinanciamiento y se estableció la privatización de la higiene y seguridad en el trabajo a través de las ART, sobre quienes se delegó el control de los mecanismos de seguridad en las empresas que contratan sus servicios. O sea quien contrata –empresa–  a la ART debe ser auditada por ésta, y quien controla a ésta –SRT– es financiada por las aseguradoras que debe controlar –ART–. Un verdadero disparate que lleva 15 años de cuestionada existencia y miles de muertos acumulados por su presencia desde 1996.

Mientras tanto, la SRT sigue emitiendo resoluciones que limitan el acceso al derecho de los trabajadores siniestrados, colocando trabas que no figuran en la ley para llegar a las Comisiones Médicas que deberían evaluar los tratamientos y secuelas de la siniestralidad laboral, como así también los rechazos y las probables enfermedades profesionales, sin más trámite que el simple reclamo. Así se acumulan formularios, pedidos de especialistas, certificados de médicos “califi-cados” que avalen lo que dice el trabajador, cuando el trámite del pedido debería ser su acceso a la evaluación médica urgente.

Eso no sucede en  la práctica diaria, siendo una verdadera carrera de obstáculos para el trabajador accidentado con la carga emocional que conlleva, ya rechazado por la ART o dado de alta en forma temprana a fin de evitar seguir pagando salarios, con la complicidad empresaria con las ART para que no les aumenten las primas del seguro. Todo un verdadero enredo en el que el trabajador, desalentado y agotado de trámites e idas y venidas, abandona declinando el reclamo ante la mirada cómplice de la aseguradora, la empresa y la SRT, que debería proteger su integridad física y síquica, que es único capital que posee el trabajador, su salud integral la verdadera llave de integración social y laboral
Lo evitable, no es accidente

Debe tomarse conciencia que esta declaración del gobierno nacional implica una lucha estratégica en derribar las estructuras de poder creadas por el neoliberalismo y de desmontar una cultura dominante que privilegia el lucro por sobre la salud de los trabajadores. No es una lucha sencilla, ya que después de varios años de las declaraciones de inconstitucionalidad de la ley 24.557, aún no hubo posibilidad de acceder a un nuevo cuerpo legal,  debido a la imposición empresarial y el lobby financiero de las ART, pese a que la CGT hace ya 4 años había elaborado un proyecto de reemplazo que, sin recuperar totalmente el espíritu de la ley 9.688, evitaba al menos que el rechazo de las ART se tradujese en una carga para el trabajador accidentado, el hospital público y para su obra social. Una verdadera zona gris, sin definición legal para el trabajador y una pérdida de derecho a futuro en caso de incapacidad.

Ese proyecto elaborado por la CGT fue tachado de “marxista” por las patronales, acostumbradas a combatir los derechos de los trabajadores desde una posición ideológica, en vez de plantear discusiones racionales desde el punto de vista de la protección y la inversión en ese sentido, que permitan proteger el recurso humano, siempre valioso aún desde pensamientos tan deshumanizados como los del capitalismo salvaje. Se pretende cambiar salud por dinero en la máxima del pensamiento reaccionario e inhumano.

Así acuñaron el término peyorativo de “industria del juicio”, como si los trabajadores, para acceder al derecho debieran pedir permiso, frente a quienes siempre rechazaron el trámite administrativo del Ministerio del Trabajo y evitaron durante años invertir en higiene y seguridad en el trabajo, abandonando las responsabilidades producidas por accidentes o enfermedades profesionales derivadas de dicho accionar.


Una verdadera tragedia humanitaria.
Cachetazo moral en el siglo XXI

Cuando los esclavos se compraban en la antigüedad, los dueños que invertían en ellos los cuidaban y alimentaban para proteger su inversión. Ahora los trabajadores son descartables y menos cuidados que las máquinas, que son verificadas cada año, se les hace un servicio preventivo (para las máquinas, sí, a los trabajadores, no), se las lubrica mientras que a los trabajadores se los coloca en situaciones laborales de riesgo o de condiciones, a las cuales seguro no someterían las patronales a ningún familiar cercano.

Esas condiciones provocan en el trabajador deterioro en su salud, envejecimiento precoz no valorado adecuadamente por las ART ni la legislación vigente, como por ejemplo, las patologías columnarias en trabajadores que durante años soportan pesos no admitidos en el resto del mundo de acuerdo a las recomendaciones de la OIT; cercenamiento de su futuro laboral, tampoco valorado, ya que la incapacidad limita el universo de trabajo, un chofer con amputación de mano sólo es evaluado físicamente sin tomar en cuenta su profesionalidad de la cual debe despedirse; una intoxicación laboral crónica –enfermedad profesional– es sólo valorada por sus secuelas y no por el daño infligido a su capacidad laborativa, y podría seguir con ejemplos sobre los cuales la realidad cotidiana nos informa y nos lastima moralmente ante tanto desprecio humano.

Ni hablar del trabajo esclavo que debe juzgarse con el código penal en la mano, ya que se trata de reducción a servidumbre y trata de personas. Cachetazo moral en el siglo XXI que debería llenar de vergüenza a quienes lo propician, con la consiguiente condena social y penal públicamente exhibida.

El trabajo decente  establece condiciones de legalidad absoluta en las relaciones comerciales y de servicios, como comprar en blanco, no comprar ni vender a quienes practican competencia desleal con trabajo no registrado o condiciones de servidumbre laboral, ni a quienes evadan impuestos y no registren sus pagos, como forma de ordenar una conciencia colectiva de un destino común.

Mientras en el mundo se plantea el trabajo decente y en nuestro país ya funcionan comisiones mixtas de obreros y cámaras empresariales, las relaciones laborales cotidianas se ven sometidas a condiciones que originan los mal llamados “accidentes”, cuando en realidad deberíamos estar hablando que los mismos se deben a  falta de inversión, falta de capacitación y falta de compromiso con los seres humanos en un verdadero retroceso social.

La Constitución de 1949 estableció los Derechos del Trabajador que hoy hacen empalidecer a quienes creen que la única estatura de la relación capital / trabajo es económica. La dignidad del trabajo, pilar indispensable en la comunidad, es la que genera cultura solidaria: es la que permite un sistema social de pacto intergeneracional previsional y atender la salud de millones de argentinos a través del sistema de obras sociales. Sin trabajo no existe modelo solidario, ni movilidad social ascendente, ni destino común.
Rindiendo culto al trabajo decente

Para terminar, es necesario formular algunas propuestas en este año del Trabajo Decente, la Salud y la Seguridad de los trabajadores.
·        En primer lugar es urgente un nuevo marco legal que contemple integralmente el único capital del trabajador: su salud y su profesionalidad laboral como un todo.
·        Que dicha valoración sea herramienta del Ministerio de Salud y no de las aseguradoras de riesgos, como asimismo que los baremos de ambas leyes –24.241 y 24.557– sean unificados y debatidos en ámbitos académicos sanitarios, lejos de asociaciones  llamadas “de medicina del trabajo” de índole patronal, que han servido de base a la destrucción de la conciencia sanitaria de los trabajadores.
·        Que la nueva legislación contemple las impugnaciones de anticonstitucionalidad establecidas sobre la ley neoliberal 24.557 y agregue las figuras de homicidio culposo para la siniestralidad mortal basada en la falta de cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad en el trabajo. Que esas normas y protocolos, hoy de rango internacional, no descansen en su aplicación  a cargo de entes privados con fines de lucro como las ART.
·        Recrear la Secretaría  de Salud y Medio Ambiente Laboral para que se ocupe exclusi-vamente del seguimiento de las normas y protocolos de seguridad e higiene, las enfer-medades profesionales, las medidas de prevención, la utilización de sustancias tóxicas, las patologías derivadas de mecanismos ergonómicos y sobrepesos inviables, hacerse cargo de las actuales Comisiones Médicas, constituyendo una base de datos real que permita actuar sobre el riesgo y no hacer de testigo como en la actualidad, donde nos ocupamos de contar muertos y patologías con sesgo simplemente estadístico.
·        Penalizar el trabajo esclavo, la acumulación de siniestralidad laboral, la falta de medidas de higiene y seguridad en el trabajo; promulgar con tratamiento parlamentario una ley sobre cantidad máxima de peso que no pueda exceder los 25 kg.; nacionalizar la ley de comisiones mixtas haciendo obligatorias las mismas; establecer los delegados de higiene y seguridad en el trabajo, como funcionaron en las empresas autogestionadas y cogestionadas hace más de 30 años; hacer del Ministerio de Salud el eje de la salud de los trabajadores, indepen-dientemente del proceso productivo, recreando una valoración socialmente justa y huma-namente sabia en cuanto al cuidado de nuestros compatriotas.
·        En suma, derrotar la idea cultural que el crecimiento del país se puede dar sobre  inválidos y muertes de jóvenes trabajadores que destruyen los sueños y las expectativas de vida de miles de familias por año, idea fuerza instalada por el neoliberalismo de trabajadores descartables, durante décadas, recreando la cultura del trabajo y la solidaridad social en una sociedad más justa.

LA VOLUNTAD DE LOS EMERGENTES


(*) Por Aritz Recalde

El gran valor de la JP fue su capacidad de movilización y representación. Fue producto de un crecimiento silvestre de miles de pequeñas JP que fueron sembradas al boleo por una tempestad imparable resultante de años de resistencia peronista. Sólo después vinieron las orgas y la orga mayor (Montoneros, que unificó a la mayoría de las que tenían origen peronista), constituyéndose en conductora del vendaval. Y luego los errores, la dilapidación de semejante capital político, adjudicables no sólo ni tanto a su conducción (porque se trató de un movimiento colectivo) sino a una cultura política voluntarista que también era hija de aquel país que pasó de la epopeya a la tragedia. Tragedia que se empezó a avizorar con la masacre de Ezeiza, pero esto… sería tema de otra reflexión y debate colectivo que insumirá horas más horas de discusión y de teclado. 
También fue un gran valor el lugar que se le dio a la “trascendencia”. Se luchaba por dejar una Patria nueva, con un socialismo cuyas formas no eran claras (debía ser propio, creativo, nacional, y había que inventarlo, no copiarlo) pero basado en convicciones de alto voltaje. La “familia peronista” (la de la casa propia, el asadito del domingo, las vacaciones pagas, la cobertura de salud y el acceso a la educación gratuita en todos sus niveles –incluso el universitario-; no la familia de filiación peronista sino el tipo de familia argentina de aquellos años, de  clase trabajadora y media, con sus proyectos y anhelos, toda una institución generada por el peronismo) ahora participaría del poder y de la propiedad de los medios de producción bajo formas estatales, cooperativas, de autogestión y de cogestión (perdón, y nunca nadie dijo que la casa dejaría de ser propia ni que dejaría de existir la propiedad privada). Se tenía la convicción de que había derecho a ello y de que se contaba con la fuerza para lograrlo (y nadie pensaba que sólo se trataba de “distribuir”, sino que había que poner en marcha un nuevo modelo productivo que superara el tradicional estilo parasitario y rentístico).
Y para luchar por una Patria nueva también había que hacer un hombre nuevo (sí, suena a cristianuchi y guevarista), por eso se empezaba por dar testimonio de vida, compartiendo, viviendo la vida pero modestamente, dándole tiempo y recursos a la causa, discutiendo las propias acciones y las de los demás. La política, luego tan denostada por el “proceso” (no era raro escuchar a los carceleros en la época de la dictadura decir: ¿cuánto tiempo hace que vos te metiste en “la política”?) y por el vuelo neoliberal de los ’90, era el eje de vida, que inundaba todos los análisis, incluyendo los proyectos de vida, el consumo, la familia y el sexo (suena a demasiado, ¿no?). Sí, suena a mucho, pero qué bueno que miles de jóvenes estuvieran atentos a no caer en “liberaladas” (tal como se llamaba a los excesos de individualismo) sobre todo si se compara con el hedonismo actualmente reinante, la falta de proyectos (no sólo colectivos sino también individuales) y la falta de solidaridad que se mama en los medios hegemónicos.
Néstor Kirchner, hijo del aquella época, sin caer en el voluntarismo trajo de nuevo la voluntad (para tomar el término del acertadísimo título de la colección de Eduardo Anguita y Martín Caparrós) imprimiéndole a su proyecto de gobierno un giro inusitado. Nadie creía que el Estado, devenido en coto de las corporaciones, en agente dócil (gordo y flácido, como criticaban los propios neoliberales) pudiera volver a gobernar incluyendo la regulación del mercado, haciéndole frente en la negociación de la deuda externa a los poderes internacionales, revirtiendo todas las defecciones que se habían producido en la política de derechos humanos, subordinando a las Fuerzas Armadas al poder constitucional para recuperar su rol sanmartiniano, poniendo freno a la soberbia de la cúpula eclesiástica que se siente con derecho a condenar lo que llama el “odio” sin haber tenido la misma firmeza para reclamar justicia y verdad (y sin haber hecho jamás la autocrítica de su complicidad con la dictadura que incluso el Ejército hizo bajo la conducción del Tte. Gral. Balza) y parando la avidez de ganancias de grandes productores agropecuarios, acostumbrados a atemorizar a presidentes (sólo a los constitucionales) con sus silbidos anuales en el predio de la Sociedad Rural en Palermo (por no mencionar otros recursos menos melódicos).
Y a medida que “paraba”, el proyecto Kirchner iba generando políticas audaces: vuelta del crecimiento, transferencias de ingresos a amplios sectores de la población caídos en la exclusión, recuperación de la independencia y la dignidad de la Corte Suprema de Justicia, rescate de los fondos de jubilaciones que habían pasado a manos privadas, asignación universal por hijo, democratización de los medios de comunicación de masas, etc., entre otras muchas que no se mencionan aquí por no ser objeto de esta nota el análisis de las políticas públicas.
Pero…¿cuál es el sujeto político colectivo que puede llevar a cabo un proyecto como éste, apenas perfilado? Se habló al comienzo del interés por generar una gran renovación política, que luego del primer intento de la transversalidad, entre postergación y postergación, quedó desdibujada. Cuadros de los ’70, con vocación transformadora, agradecidos por contar con un lugar en la fase “arquitectónica” de la política (y no sólo en la “agonal”, la de la lucha por el poder  --para tomar la distinción clásica-- a la que le habían ofrecido todo en sus vidas) fueron llamados para ocupar distintas posiciones en el gobierno. Cuadros de diversos partidos de izquierda y del radicalismo convergieron en el proyecto. También se sumaron contingentes de nuevas manifestaciones sociales, especialmente piqueteras, y finalmente cobró forma una alianza con la CGT, que si bien no es del todo estable, no tiene precedentes históricos de tanta cercanía entre los hijos de los ’70 y la central obrera. Pero no se trató de la constitución de un nuevo sujeto político identificado con el proyecto, sino de un agregado de individuos, grupos y organizaciones sin más articulación que la relación con el vértice del poder político. No se trata de un esquema orgánico sino radial.
Todo esto da como resultado un conjunto de relaciones entre la vieja y la nueva política: los desheredados de la tierra con Enrique Eskenazi y Lázaro Báez; los intentos de transversalidad y la mano estirada hacia los barones del conurbano; las nuevas referencias de la política con los intendentes y gobernadores que están con Kirchner y estuvieron con Duhalde y con Menem. Los amagos varios de actualizar el peronismo para hacer una alianza con otras expresiones políticas dieron lugar a un aglomerado inestable constituido por los poderes políticos de antaño y otras expresiones nuevas. No se trata de un juicio moral (y ojo que se equivocan quienes consideran que la moral y la política están divorciadas, y si no, que no se queden sólo con el “El príncipe” de Maquiavelo y que lean “La educación del príncipe cristiano” de Erasmo) sino que  ocurre que la política se hace con lo que se tiene y se la enaltece con los resultados. Nadie puede esperar, teniendo el margen de poder que en nuestro país tiene un presidente, a constituir una fuerza política para empezar a gobernar. La ciudadanía no perdonaría jamás el vacío, como se ha visto ya en otras oportunidades: aquí y en cualquier lado se reclama conducción, sobre todo tratándose de una máquina tan compleja como es el Estado y de un arte tan  intenso como es el de la política.
Pero si bien no se trata de hacer un juicio moral, es menester recordar que un proyecto nacional necesita de un sujeto político colectivo, masivo y articulado que lo imagine, lo discuta, lo recree, le dé forma operativa y le dé sustento de poder. La política es articulación de demandas e intereses, como plantea David Easton, pero hay intereses que no se dejan articular, que pretenden ser el todo y no la parte. Quitar privilegios y ventajas no es tarea de ángeles. La política es lucha por el poder y ojo, no se trata de un invento de la izquierda, sino que ya se planteó en la antigua Grecia –volvemos a la fase agonal-- y fue precisamente Maquiavelo el que casi redujo toda la política a lo agonal, a la lucha para alcanzar el poder o simplemente para mantenerlo. Es necesario el consenso mayoritario y estratégico (es decir, no el acuerdo de un día, no el acuerdo sobre ciertas medidas, sino el apoyo a todo un proceso) que  permitirá darle perfiles claros a un modelo de Nación justa, con democracia sustancial, con crecimiento sostenido y con una inserción digna en el mundo. Y sólo la organización de un conjunto de fuerzas políticas, peronistas y aliadas, permitirá contar con la capacidad de sostener sin hesitaciones el cambio iniciado.
Es bueno recordarlo: Hoy no se trata sólo de sostener el gobierno de la Presidenta y asegurar un nuevo período, sino de avanzar en el cambio, de desarrollar arquitectónicamente –es decir, de manera sistémica– el conjunto de políticas públicas en el marco de un modelo nacional, lo cual –no lo dudemos– generará pesadas resistencias. Un gran modelo requiere un gran sujeto político y un gran sujeto genera un modelo de excelencia.
Aunque sin que se llegara a conformar el mentado sujeto político, Kirchner dio muestras, sin lugar a dudas, de una gran capacidad para dirigir la melodía, la armonía y el ritmo de su innovadora música (aunque reconozcámoslo, su armonía era algo ríspida y tenía mucho de música dodecafónica). Revirtió situaciones críticas como ninguno. Cual experimentado karateca, supo utilizar los golpes del adversario para generar fuerza propia. Pero sobre todo, la melodía y el ritmo. Elaboró el relato, emprendió la batalla cultural de la sociedad e instaló su norte: Hacia allá vamos argentinos, esto queremos hacer. Siempre con algún viento en contra, aclarando que no se ha venido a administrar el statu quo sino a cambiarlo. Por eso el ritmo fue tan importante, frenético, decisor, progresivo, contagioso y si se quiere, popularmente prepotente.
Pero hizo algo más. Lejos parecían estar las perspectivas de emergencia de un sujeto político portador del cambio, cuando Néstor Kirchner, en un acto paroxístico de su voluntad, provocó con su muerte un fenómeno abrumador: miles de jóvenes (y no tan jóvenes) aparecieron por la plaza y las calles, no sólo para despedirlo sino también para manifestar su apoyo al proyecto y al liderazgo de la Presidenta. En esa arena se encontraron, sin haberse dado cita previamente, aquéllos que se sienten constructores del futuro, peregrinos de la ruta jacobea, seguidores del norte señalado que buscan ser partícipes en la construcción cotidiana del modelo, articuladores del trabajo de la fábrica con el proyecto político, de la actividad del aula con la utopía, del trabajo de la tierra con la arquitectura de la Nación.
Se podrá plantear que igual podría haber ocurrido. Seguramente, como pasa con todos los fenómenos políticos en la historia, pero de lo que no cabe duda es que estas emergencias no se pueden producir sin la existencia de un catalizador de fuste, y vaya si Néstor lo fue. Se podrá decir que fue un fenómeno de coyuntura, pero lo cierto es que la deliberación se puso en marcha, los grupos se identificaron, se reconocieron y se comprometieron. Todos se asombraron de ser tantos y de coincidir tanto, aún en un marco de gran diversidad. Todos, o casi todos, se dieron cita para mañana.
La historia no se repite, las experiencias no se replican, las ideas no se trasponen y los proyectos no se copian. Se transfieren conocimientos, se reelaboran ideas y nuevos proyectos son movilizados por nuevos sujetos políticos. Tal vez estamos en las puertas de la constitución de una nueva orgánica, con peronistas y aliados, con creatividad y compromiso para pensar estratégicamente a la Nación y para darle forma y contenido al proceso transformador. Tal vez sigan floreciendo muchas organizaciones silvestres más y tal vez se multipliquen, como ocurrió en el pasado, los ámbitos colectivos de deliberación, de participación popular, de gestión asociada con el Estado, de definición de líneas estratégicas de gobierno, de toma de decisiones consensuadas. Tal vez proliferen las escuelas de cuadros, con militantes ávidos de conocer la realidad de nuestro país, de proponer soluciones políticas y de instaurar –otra vez—valores trascendentes. Tal vez todo esto se articule y la política deje de ser moneda de cambio y se transforme en fuente de compromiso. Tal vez deje de ser una aburrida actividad corporativa y sea una usina de alegría. Tal vez la melodía siga sonando y la voluntad crezca al ritmo de la multitud
*GENTILEZA DEL COMPAÑERO CORRADO SANDRO TRIGILIA