Seguidores

12 de junio de 2011

EL TRIUNFO DE OLLANTA HUMALA O LA VUELTA DE TUPAC AMARU Y EL REENCUENTRO DEL PERÚ CON SUS RAÍCES EMANCIPATORIAS

*Por Raúl Isman


“A mí solo me mataréis, pero mañana volveré y seré millones”.
Tupac Catarí, cacique aymará. Continuador de la gesta de Tpupac Amarú.
Frase retomada más de un siglo y medio después por Eva Perón.

“Historia y política son la misma cosa”
Antonio Gramsci. Filósofo y militante italiano.

"Lo prueba la historia …
en este mundo no se consigue nunca
lo posible si no se
intenta lo imposible una y otra vez."
Max Weber. Sociólogo conservador alemán.

La historia (larga duración) y
la política (de todos los días)

La frase de Gramscí utilizada como epígrafe alude a los milyuno usos y abusos para interpretar la compleja relación entre la marcha de la política cotidiana y la historia. Y, en nuestra modesta opinión, el marco general que permite comprender lo ocurrido en la campaña presidencial finalizada el 5 de junio es algo que ha quedado plasmado en la citada compulsa: la colonización y su hermana gemela, la dominación neoimperial, siempre encontraron una resistencia (algunas veces pasiva y sorda, ora abierta desembozada y militante) por parte de los sujetos subalternos. Y en el caso particular de la presente elección se corporizaron en una magnífica gesta de .los sectores populares y su candidato: el comandante Ollanta Humala Tasso, presidente electo de la patria de Tupac Amarú. El candidato de Gana Perú fue invisiblizado- para noquearlo- por parte de las encuestadoras en gran parte del camino previo a la primera votación. Pero llegó al ballotage y a la presidencia para continuar el camino iniciado hace más de dos siglos por el gran cacique cuzqueño martirizado por el poder imperial. Cesar Vallejo, José Carlos Mariategui, Javier Heraud, el General José María Velazco Alvarado y tantos más que- en caso de existir un más allá- sin dudas habrían compartido la emoción y el festejo popular por las calles limeñas y de todo el Perú. Sólo nos es necesario cerrar los ojos e imaginar la calidez popular que resultó un marco de contención para tanta genuina algarabía: se había logrado evitar recaer en la mafia y la dictadura y se abre una esperanza histórica para reivindicar a los postergados.

Para la derecha servicial al imperio no fue suficiente la terrible metralla massmediática desplegada con su parafernalia de infundios, presiones imperialistas, denuncias falsas, importación de terroristas de la palabra, corridas bancarias y bursátiles y más recursos. Perdieron el dominio del presupuesto nacional peruano y no se trata de una derrota menor. Pero conservan su poder de fuego para utilizarlo en las batallas que se avecinan. Tales son los temas del futuro, el objeto de análisis hoy es el magnífico triunfo (nacional, popular y latinoamericano) del 5 de junio. Es que se trató de una auténtica fiesta popular y tales fastos se caracterizan por una interrupción del discurso dominante.

Primero debemos destacar que el resultado de la segunda vuelta constituye un traspié de la política de los E.E.U.U. que había reunido “toda su carne en el asador” con el acuerdo del Pacífico, cuyo objetivo central era debilitar (desde adentro) al MERCOSUR y a la UNASUR. Ollanta se ha remitido a que tal tratado deberá ser refrendado por el Parlamento Peruano. No hay dudas que habida cuenta de la necesidad de construir para su gobierno un marco de referencialidad, en sus alianzas externas, opuesto por entero al seguidismo monikolewinezco hacia U.S.A. propio de la derecha neoliberal peruana y en cumplimiento de sus propias promesas de campaña privilegiará al Brasil, dejando al coro rabioso de la jauría proimperialista el falso debate acerca de si Gana Perú es chavista o no. Nadie que esté por la emancipación de nuestra América puede ser antichavista. Pero es sabio hacerle algunas concesiones a los medios dominantes, mientras se acumula fuerza. Lo cierto es que- con Ollanta- los pueblos y gobiernos progresistas cuentan con un muy probable aliado más y el imperio con uno menos. Por otra parte, el terrorismo lingüístico desplegado por la gusanezca oposición venezolana- que ya ha anunciado las siete plagas bíblicas sobre el Perú por haber escogido su pueblo como eligió- demuestra que la batalla por el bienestar de los pueblos y la emancipación es territorial, nacional pero por sobre todo se trata de un combate continental.

El triunfo de Gana Perú constituye un inmenso logro en la batalla que es preciso dar contra las ideas proimperialistas anidadas en vastos sectores populares. “Ya decía Gramsci que el sentido común es una concepción del mundo absorbida de forma acrítica por los individuos” (Mercedes López San Miguel en diario Página 12 de Buenos Aires del 6 de junio de 2011). La frase citada es un adecuado encuadre teórico para mensurar la importancia de la tarea a acometer. Y lo tenue de la diferencia lograda (un par de puntos porcentuales) una confirmación más de lo perentorio de la lucha cultural a emprender. Pero no puede desconocerse que se trata de un triunfo contra los medios de la derecha globalizada- los ejércitos de ocupación imperialistas, según el investigador brasileño Emir Sader- que se jugaron por entero por Keiko Fujimori, perdiendo inclusive en el camino a leales soldados de su causa, como el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, quién se despegó de la impúdica manipulación y difamación vomitada cotidianamente desde los cañones mediáticos de la reacción.

Lo cierto es que el Perú ha quedado partido en dos mitades cuantitativamente casi exactas en lo electoral; pero cualitativamente muy divergentes en lo social. Con Keiko Fujimori se alinearon las clases beneficiarias del latrocinio practicado durante más de dos décadas por el neoliberalismo; es decir la oligarquía transnacionalizada y las vastas clases medias que le son tributarias, tanto material como simbólicamente. El hecho de haberse parapetado en la heredera (política) de un dictador preso por criminal corrupto y acusado de haber realizado esterilizaciones no consentidas a más de 300.000 mujeres habla a las claras del escaso apego de los sectores dominantes por las formas legales y la seguridad jurídica. Más bien es un latiguillo que agitan cuando temen perder sus privilegios. Por otra parte, no se nos escapa que también la votaron destacamentos entre los sectores populares- minoritarios, por fortuna- seducidos por el clientelismo pasado (practicado por su padre, el dictador preso) y presente (reparto de comida en los barrios pobres, como mecanismo de campaña). Por Ollanta Humala sufragaron la inmensa masa de los pobres, los trabajadores urbanos, los pobladores de barrios populares urbanos, los campesinos del interior, las fracciones más ilustradas y conscientes de las capas medias y aún algún destacamento de las clases altas atraído por el acuerdo practicado por el candidato con el ex presidente Alejandro Toledo. El presidente eelcto supo nuclear a la mayor parte de la izquierda que no gusta de "domar asteroides" (periodista Eduardo Aliverti)y a gran parte de los movimientos sociales resistentes. Pero todos los votantes de Gana Perú tienen la obligación militante de despojar a la derecha de sus bases populares.

Por otra parte los factores reales del poder (las grandes empresas, los mercados, el imperialismo) no esperarán ni un solo día para condicionar y esmerilar al nuevo presidente. El esbirro de las finanzas globalizadas, el neoliberal Pedro Pablo Kusczinski (P.P.K. como se lo llama en los medios y en las calles), ya pronosticó bajas bursátiles para saludar el triunfo popular, una profecía autocumplida que sirvió para graficar que el enemigo de nuestras democracias no es un “demoníaco” y “autoritario” chavismo; si no el poder económico mundial que pretende contar con mucho más peso que la opinión popular libremente expresada. En la capacidad del comandante de no ceder al descarado chantaje de las derechas reside parte de sus posibilidades de afirmar y legitimar tanto su liderazgo como su gestión gubernativa.

El futuro de Ollanta
¿Néstor Kirchner o Lucio Gutierrez?

Al presentar las dos alternativas sólo nos limitamos a consignar los caminos que tiene abiertos frente a sí el presidente electo. O traiciona a su pueblo, como lo hizo el coronel ecuatoriano o abre una nueva esperanza hacia un camino emancipatorio para los explotados, oprimidos y marginados, como hiciera el fallecido presidente patagónico en la Argentina. Para ello, resulta muy importante que no se baje de los puntos centrales de su programa. Ellos son:

1) Aumentar de modo significativo el salario mínimo, que es lo que cobran capas sumamente extensas entre los trabajadores peruanos. Se deberá extremar la vigilancia sobre los empresarios, de modo que no licuen por vía inflacionaria el efecto benéfico de la medida en términos de activación del mercado interno.
2) Cobrar regalías significativas a las empresas mineras que saquean el patrimonio en recursos naturales peruano. Con tales recursos irrenunciables podrá comenzar un proceso (re) industrializador y redistributivo de la riqueza. Por otra parte, debe debatirse internamente en Gana Perú y luego en los ámbitos institucionales la posibilidad y necesidad que el país denuncie y abandone el T.L.C. firmado en 2009, un cepo legal a todo camino para un desarrollo manufacturero propio.
3) Ligado a lo anterior se encuentra legislar e implementar una jubilación para todos los mayores de 65 años, que se encuentran privados del mencionado derecho por causa de la desocupación estructural que azota al pueblo peruano desde hace décadas. La implementación de la medida permitirá a su vez desplegar un debate hacia la (re) estatización de los fondos jubilatorios. De lograrse dicha transformación se avanzará hacia una cuestión de primer orden en cuestiones de eticidad social, por un lado. Y por el otro, se tenderá a fortalecer la capacidad financiera del estado con relación a los “mercados”, eufemismo con que el poder económico se autodiluye lingüísticamente hablando.
4) La riqueza del Perú debe ser, en principio, para disfrute de los peruanos. De modo que el gas debe llegar a todos los hogares y luego- si sobra- exportarse. Lo contrario de lo que ocurre hasta ahora. ¿es factible garantizar el acceso popular al vital fluido sin estatizar la extracción, transporte y distribución del elemento de marras? Como se ve una magnífica oportunidad para instalar el debate y derrotar la aviesa prédica neoliberal que sacraliza- como si fuera un designio divino- el saqueo del patrimonio de recursos naturales peruanos y la inaccesibilidad popular a los mismos.
5) Sin ser explícito en su programa de campaña es urgente que el presidente electo convierta en una cuestión de principios y en una práctica consecuente de su gobierno el no reprimir las protestas sociales. El infame gobierno aprista aún en funciones ha dejado un tendal de sangre en su afán de conformar a los monopolios. El nuevo gobierno debe ejemplificar por vía práctica a que sectores sirve. La campaña electoral invisibilizó relativamente diversos conflictos. Si realmente un nuevo curso se abre en la historia peruana dichos conflictos deben ser tratados por medio del diálogo, la negociación y la satisfacción de los sujetos que luchan y sin derramar sangre de pueblo, como hicieron (hasta el hartazgo) los sátrapas Fujimori y García. No puede omitirse que en una región convulsionada como Puno, el presidente electo obtuviese nada menos que el 77% de los sufragios.

Las zonas donde mayor votación obtuvo Humala señalan de modo indubitable cual es el rumbo a seguir. A lo dicho líneas arriba sobre Puno hay que agregar que en Cuzco- ciudad donde nació la U.N.A.S.U.R. el marcador arrojó 70%. Todo un símbolo de la imperiosidad de retomar el camino de Tupac Amarú y tantos grandes patriotas peruanos y latinoamericanos.

Final (moderada y racionalmente) optimista y
con poesía

Los días de la transición serán muy difíciles, como la propia marcha de la gestión gubernamental. La derecha ha sido sorprendida en su “buena” fe, al no poder consumar un fraude. Responde con corridas bursátiles, bancarias y con presiones intolerables. Pero hoy el pueblo peruano festeja su posible reivindicación. Las derechas carecen de vuelo poético porqué su exclusiva motivación es la ganancia. No en vano, se pueden contar con los dedos de la mano los vates reaccionarios (Elliot, Pound) en la historia de la literatura universal. En cambio, la vida de los pueblos es fuente y destino de la creación de tantos talentos vivientes y fallecidos. El más importante en Perú, Cesar Vallejo. Por ello, elegimos un poema para saludar al triunfador en la compulsa y a todo el pueblo. Además, las líneas fueron escritas por un maestro, innovador en pedagogía, luchador sindical y militante popular de la nueva provincia El Callao, hasta hace muy poco perteneciente a Lima. Se trata de Jimmy Calla Colana, también una bellísima persona a quién tuvimos el enorme gusto de conocer y entrevistar (http://www.youtube.com/watch?v=rVP14K9m5Jk,http://www.youtube.com/watch?...,http://www.youtube.com/watch?v=1LxZA-dZDUA,http://www.youtube.com/watch?v=2YXfD0TLRBc&feature=related)
en febrero del 2011 en el territorio donde despliega su actividad. El presente poema también constituye un abrazo afectuoso a tantos escritores, periodistas, docentes, profesionales, artistas plásticos y gente de pueblo llano que nos brindaran su trato inmensamente afectuoso. ¡Que los sueños de un loco de Jimmy sean el preludio de una era de justicia social, imperio de los derechos humanos e independencia nacional en el Perú!

Sueños de un loco
jimmy calla colana

¿ Por qué me llaman el loco de Santa Marina Sur?!
Porque estoy inmundo, grito y visto con mi viejo terno de color azul.
¡¿Por qué corro a pie, de aquí hasta Oquendo o Mi Perú?!
Partiendo de Puerto Nuevo, Corongo,
Pasando por Gambetta, Dulanto, Bocanegra
y veo la pobreza de todos los pueblos de mi Perú.
Pero desde allí, con mi bolsón de cuero,
me vendré corriendo hacia el sur.

Y toda la gente impasible, indiferente, petulante,
que mastica como pobre
pero piensa como rico me dirá:
¡Ahí pasa el loco de Santa Marina Sur!
Y porque me da la gana con muchas ganas seré:
Gerente General de Sedapal:

¡Bajaré precio del agua!
¡Que todos paguen lo justo!
Y ordenaré:
Agua y desagüe para todo Oquendo, Pachacútec, Sarita Colonia,
Santa Rosa, Carabayllo, Villa el Salvador, Comas
y todos los pueblos jóvenes de mi Perú.

A todos ellos los convertiré en grandes
y hermosos jardines de azucenas,
geranios y claveles rojos de mi doloroso Perú.
¡Agua! ¡Agua para ellos!
Pero los aguateros y vendedores de agua con plomo con odio dirán:
¡Abajo el loco de Santa Marina Sur!
Pero para sacarles pica mejor seré
gerente general del Gobierno Regional del Callao
Automáticamente haré colegios, pistas y veredas,
obras de agua y desagüe.

Parques y jardines; un hospital en El Álamo
que atienda gratis a los inválidos, enfermos,
limosneros y pordioseros.
Pero algún funcionario burócrata del gobierno vociferará:
¡Falta la habilitación urbana¡
¡Falta la titulación!
¡Abajo el loco de Santa Marina Sur!
Pero alegaré y expondré mis ideas, mi praxis social.
Y seré alcalde.

Bajaré los pagos de autovalúo, no habrán embargos coactivos,
construiré grandes mercados para los ambulantes.
Exoneraré el pago de serenazgo, de áreas verdes,
de limpieza pública,
sobre todo cuando no los han tenido.

Entregaré títulos de propiedad a todos los que no lo tengan.
Pero algún funcionario corrupto del gobierno
o algún burócrata de COFOPRI ladrará:
¡No hay el saneamiento físico legal!
¡Abajo el loco de Santa Marina Sur!
Bondadosa, caritativamente, como buen educólogo
y pedagogo, ahora seré, a la vez
Ministro de Economía y de Educación.

Indispensable, primordialmente, engrandeceré la remuneración
de todos los maestros del Perú,
Ahora ganarán de acuerdo a la canasta familiar
dos mil quinientos soles.

Generaré y desarrollaré una verdadera reforma de la educación
de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo.
A todos los gusanos y musarañas,
a todos los sinverguenzas e inmorales
los mandaré a colgar en los postes de Santa Marina Sur.
Inmunemente algún maestro clasista agitará :
¡Ministro, le van a faltar postes!
No importa. Los colgaré de dos o tres.
Pero los gusanos y musarañas unidos se desgañitarán:
¡Abajo el loco de Santa Marina Sur!
¡Basta! Ahora si que me fatigué.

¿Quieren tirarme abajo como si fuese un estropajo?
¡Atrévanse! ¡Los reto!
Y como ostento diplomas, títulos, grados
y un inflado currículo,
me proclamaré Presidente de la República del Perú.
Romperé la puerta de Palacio de gobierno,
me sentaré en el despacho presidencial.

Inexorablemente bajaré los sueldos de los congresistas.
Ordenaré que se les pague no más de lo que gana un barredor.
No privatizaré la empresas ni los servicios públicos
defenderé los puertos y el aeropuerto de mi querido Callao.
Como Ministro de Trabajo pondré un obrero de construcción civil.

Como ministro de Educación un estudiante.
Como Ministro de Salud una pordiosera.
Como Ministro del Interior un Policía de Tránsito.
Como Ministro de Defensa un combatiente de Tiwinsa
Como Ministro de Transportes un cobrador de combi.
Como Ministro de Justicia un preso del Frontón.
Como Ministro de Economía un vendedor ambulante.

El Primer Ministro tiene que ser un profesor.
Los acaudalados, los pudientes pagarán tributos
de acuerdo a su opulenta fortuna.

La quebrada industria nacional se desarrollará
de acuerdo a la necesidad de la colectividad.

Los que viven en Puerto Nuevo vivirán en la Rinconada del Lago,
y los que viven en la Rinconada del Lago que vivan en Puerto Nuevo,
junto al gran fumadero.

Los que viven en Corongo vivirán en San Isidro
y los que viven en San Isidro que vivan en Corongo junto al gran terral, al costado del callejón 7 puñaladas.
Los que viven en los Barracones, vivirán en Monterrico
y los que viven en Monterrico que vivan en los Barracones
junto a la mar brava, donde tiran los muertos al amanecer.

Los que viven en cerro La Regla, vivirán en Miraflores
y los que viven en Miraflores
que vivan en cerro La Regla junto al cementerio.
Heridos mortalmente saldrán con sus perros
que comen un kilo de carne y toman un litro de leche diario,
líbidos rebuznarán:
¡Abajo el loco de Santa Marina Sur!
¡Muerte al loco de Santa Marina Sur!
Por mi propia voluntad saldré de Palacio, caminaré lentamente.
Me escupirán, me ultrajarán.

Los miraré fija pero tiernamente a todos, y a pecho abierto les gritaré:
¡No! yo no estoy loco. El loco eres tú.
tu que no defendiste y vendiste a tu pueblo
Les mostraré mi pecho, levantaré la cabeza,
avanzaré y derramaré dos lágrimas.
Una por Cristo que fue vendido y traicionado
por su propio hermano Judas.

Y otra por mi pueblo, por los marginados, los provincianos,
los cordilleranos, los sin pan, los sin techo, los niños de mi Perú.
Llegaré al mar, arrojaré mi viejo y raído terno azul
y mi bolsón de cuero.

Miraré el rojo ocultamiento crepuscular del sol
y entraré al infinito mar, para no sufrir más.
Pero algún día saldré. Cuando haya un nuevo amanecer,
cuando haya trabajo,
y la riqueza sea compartida por todos.
Cuando los trabajadores y maestros laboren felices
y vivan orgullosos de su vocación.
Entonces volveré y a todos abrazaré.

Entraré nuevamente a Palacio de Gobierno.
El nuevo Jefe de Estado
con Bienvenidas la puerta principal me abrirá.
Y junto a la desbordante alegría popular,
en el centro del Patio de Honor, frente a la Escolta Presidencial,
a todo pulmón y a los cuatro vientos exclamaré :
¡Viva el loco de Santa Marina Sur!
¡Viva el Perú!

*Docente. Escritor.
Columnista del Noticiero televisivo
Señal de Noticias.
Colaborador habitual del
periódico Socialista “el Ideal”
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar
Publicar un comentario