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28 de noviembre de 2010

LOS JÓVENES DEBEN IR POR EL PODER…


*Por Eliana Valci

Los jóvenes no están de oferta como dice el querido Orlando Barone, en el editorial anterior, sino que deben ir  por lo que les corresponde como a cualquier ciudadano/a, con la edad requerida constitucionalmente para acceder al poder.

No sólo saben pintar carteles, ir a una marcha, o decir lo que piensan, sino que también son parte de la construcción de la Patria y la Unidad Latinoamericana…y yo diría, que  la más importante, porque la juventud es el motor de las Revoluciones.

Tampoco es menos cierto, que desde iniciado el Gobierno de Kirchner, se ha generado un mayor interés por los jóvenes en torno a la política, pero que sin embargo, en algunos aspectos es superficial, desde el momento que no hay construcción territorial de la militancia, sino sólo una exhibición de fotos en facebook o en algunos otros portales, blogs, etc.

Este es el momento crucial para que a los jóvenes no les sea robada la historia nuevamente; ejemplo de sobra tienen en nuestra Presidenta, que desde joven lucho por un país mejor, no desde arriba, sino desde las bases, caminando junto al pueblo, como lo sigue haciendo hoy, en máximo rol al que puede aspirar un/a militante.

Por ello, eh insisto en el ejemplo, los jóvenes deben organizarse, y formarse para ocupar los lugares de poder que les corresponden, no por mandato divino, sino por el esfuerzo de su militancia, y no de un conchabo que domine sus voluntades.

*Directora Revista Ida & Vuelta

LOS JÓVENES MILITANTES NO ESTÁN EN OFERTA

Más de la mitad de los jóvenes apoya al Gobierno-53%- dicen las encuestas de opinión. Y eso se percibe aún sin encuestas. El fenómeno del peronismo K o Frente para la Victoria es la matriz original de no pocos intentos de emulación o de copia. Lo que ahora se le quiere copiar es su llegada a los jóvenes. Y su cada vez más intenso apoyo militante. La plaza del funeral de Néstor Kirchner fue el simbolismo de ese fenómeno ascendente. Y a un funeral no puede copiárselo. Tampoco intentar copiar sus marchas de muchedumbre de los últimos tiempos. Solo pueden copiarse los carteles o incluso superarlos en tamaño. Ese es el límite. En ese sentido también la viudez es incopiable. Y un gran muerto encendido es exclusivo y no se replica. Pero los jóvenes son tan tentadores. Y no solamente para ciertos pastores libidinosos, para ciertos traficantes y para ciertas bandas musicales de marketing. Son en si mismos, intrínsecamente atractivos. Por eso ya amanecen candidatos/as presidenciales algo precoces- y bastante imprudentes si se miden los pronósticos eleccionarios- que aspiran a ser la voz de las nuevas generaciones. Es fácil imaginarlos luciendo o impostando un cierto espíritu revolucionario o decontractée, adecuándose al gusto de los destinatarios. Hay aspirantes adultos, y también algo mayores, con tatuajes, con guiños cancheros de ojo, con utopías legendarias en el discurso o con voluntarismo sin consecuencias. A los cuales, de pronto, les viene el antojo de la militancia por contagio oficialista. Lo cierto es que la tendencia de ganarse a los jóvenes predomina. Aunque como siempre el que detonó la tendencia es el peronismo K y desde hace bastante tiempo. También fue el detonador del poder político vaciado, del sentido nacional que fuera malvendido y de la soberanía antes desoberanizada. Porque el Gobierno, por su naturaleza creativa, obliga a la oposición a tratar de imitar sus mensajes exitosos. Hay opositores inconscientemente embarazados de envidia K que tienen antojos involuntarios con esa letra. Cuando más se vio esa intención fue en el proyecto de imponer con forceps el 82 % en las jubilaciones. Fue el Gobierno el primero que respetó los derechos de los jubilados, entonces los opositores- plagiarios tardíos- inflan la oferta aunque no tengan fondos ni sepan de dónde sacarlos sin ajuste. En buena hora que los candidatos quieran arañar alguna porción de tantos millones de jóvenes. Y que quieran beneficiarse de la pasión política que el Frente para la Victoria ha generado. Copiar el deseo es fácil, pero no es fácil copiar la pasión que lo despierta. La juventud sabe mucho de fotocopias. Las usa y las tira. El original es otra cosa. Lo cierto es que la matriz de la militancia joven la tiene patentada el Gobierno.


Carta abierta leída por Orlando Barone el 24 de Noviembre de 2010 en Radio del Plata.

EL AMOR Y EL ESPANTO



*Por Sandra Russo

El último que usó la frase fue el federado agrario Eduardo Buzzi para explicar su performance 2008 con la Sociedad Rural y afines: dijo que habían estado unidos por el espanto. Ya es un cliché argentino. El espanto como motor de uniones precarias, coyunturales, cuya razón de ser es un enemigo a derrotar pero no una idea en común. El espanto que a su vez habilita a los miembros de esa unidad a no quererse, a traicionarse. A inscribirse, además, en una dimensión de lo humano en la que prolifera la sospecha hacia el otro, aún hacia el compañero. Es que no hay compañeros. Ahí hay socios, cómplices, jugadores.

“No nos une el amor sino el espanto” es acaso el verso de Borges más trajinado, uno de los que han captado una esencia argentina. Explica un tipo de atracción política y social basado en el desprecio y la revulsión. Una atracción que no obedece al deseo sino al miedo, y escenifica un falso amor, ya que ante el espanto lo que hay es lógica defensiva, y el amor de lo que habla es de entrega.

¿Qué espanta a los espantados? ¿Qué perturba a los perturbados, ahora que hay diputadas que alegan “perturbación” para justificar las zonzeras que denunciaron para obturar el tratamiento del Presupuesto? Están espantados, se les nota. Y perturbados, qué duda cabe. Hasta surgió un coro inesperado de defensores de la honra de Barrionuevo.

Mirtha Legrand le pide a la Presidenta que haga callar a Federico Luppi. Nadie titula al día siguiente “Mirtha Legrand pide que censuren a Luppi”, porque en trescientos medios de comunicación a ningún periodista se le ocurre que lo que pide Mirtha Legrand es censura. Y pide censura porque no tolera que la critiquen, pero sí se sostiene firme en su libertad de expresar al día siguiente de la muerte de Néstor Kirchner que “la gente” sospechaba que el cajón era demasiado corto. No cree ni piensa ni intuye que eso que dice ofende y hiere a millones de compatriotas. Mirtha Legrand no tiene compatriotas, tiene público. Un público que ella supone que encarna “lo popular”, confundiendo lo popular con su propia fama, con lo que le ha dado a ella durante los últimos cuarenta años su popularidad. Hay un malentendido de base entre toda esa gente y ese enorme “no-sotros” que se despierta en otro lado.

Se está escuchando hablar mucho de amor y de patria. Hay un nuevo vocabulario en los discursos, los blogs, los mails, las charlas. El nuevo repertorio de palabras llega para designar lo que antes estaba ausente. Amor y patria, sin embargo, son dos palabras con muchas impugnaciones de diferente tipo.

El amor en política aparece, en el discurso del espanto, como un toque bobalicón, pueril o kitsch, como el que evocan Cynthia Hotton o su maestro Luis Palau. Se desprende de una retórica hueca o de slogans ligados al Día de la Madre o San Valentín. Su acelerada resignificación es uno de los fenómenos que nadie analiza.

La primera vez que me llamó la atención esa palabra fue en 2008, cuando la dijo en el acto de Plaza de Mayo Néstor Kirchner, en plena y furiosa embestida agromediática. Habló de “la plaza del amor”, el mismo día que abrazó a su esposa y le dijo al oído “te amo mucho”. Ese día volví a mi casa y en el gmail vi que una amiga mía, simpatizante de la izquierda de Solanas, había titulado su perfil “la plaza del amor”. Era lo mismo, pero estaba cargado de sorna, de burla. No era nada grave, sólo marcaba un matiz y una primera pregunta que me hice en relación a poner el amor en la escena política como elemento completamente nuevo. Porque incluso yo experimentaba cierta resistencia a esa palabra, igual que a “patria”. Hubo que descartar viejos pudores y hablar desde otro lugar de sí para abrirles paso a esas palabras, que son las que acompañaron a la otra gran palabra sostenedora de un discurso: proyecto.

Los reparos a la palabra “patria” vienen de otras asociaciones fallidas, las que provienen del nacionalismo de izquierda o de derecha, que siempre incluye rasgos autoritarios. Fue en defensa de “la patria” que siempre se justificó todo. La patria como un ente abstracto irreprochable pero impreciso, vacío de humanidades, yermo. Para defender a esa patria se mandaron soldados a morir en las islas y antes, para proteger a la patria de “elementos foráneos”, asesinaron a los 30.000. Y en todo lo que siguió, hubo centenares de funcionarios de los distintos poderes democráticos que juraron en vano por la patria, para ser demandados en caso de no cumplirle.

Mariana Moyano siempre dice que empezó a notar “algo raro” cuando después de la aprobación de la ley de medios, en esa madrugada en el Congreso, cientos de pibes empezaron a hacer un pogo mientras cantaban el Himno Nacional. Y probablemente, lo que sea que fuere que se ha estado gestando, se gestó en esas microgestas colectivas a las que nunca antes ni los jóvenes ni nadie pudieron acceder, porque nunca hubo en juego tantas cosas como hoy.

Lo que hoy deriva en militancia de diferentes tipos, primero fue el contacto. La red. El vaso comunicante. El cerco mediático, que ya operaba cuando Néstor habló en esa “plaza del amor”, forzó a bus-

car modos alternativos de comunicación. La lectura opositora y mediática sobre el kirchnerismo como un fenómeno clientelar, de gente “adicta” o “paga”, la subestimación y los ataques que esos sectores siguen recibiendo diariamente del establishment, refuerza lazos, los hace intensos, emocionales, públicos y privados. Esta escena política, con esa oposición obstinada en no aceptar un real debate de modelos y en obstruir el modelo que se eligió en 2007, es totalmente sinérgica: todo hace prever más participación, aunque la oposición y los grandes medios no terminen de comprender exactamente en qué están participando millones de ciudadanos.

Se diría que es una oportunidad histórica, amasada con un tipo de amor que se sale de uno, y que su inspiración es una patria grande en todos los sentidos. Y si una línea pudiera resumir sus profundas razones, sería la de Jauretche: “Los pueblos deprimidos no vencen”.

27/11/10 Página|12

Fuente: El Ortiba

EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA Y LA VOLUNTAD POPULAR.


Tras la muerte de Néstor Kirchner, que movilizó un amplio sector del pueblo argentino, creemos que es necesario profundizar el desarrollo de un proyecto popular que nuestro gobierno nacional representa a través de distintas políticas públicas como la integración de la Argentina en Latinoamérica, su historia, su realidad actual y su proyección futura; la plena vigencia de los Derechos Humanos y el juicio y castigo a los culpables de la dictadura cívico-militar, que está también ahora en curso en la provincia de Mendoza; la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ley de la democracia que busca terminar con el discurso hegemónico de las grandes corporaciones; la Ley de Matrimonio Igualitario que sostiene el respeto por la diversidad; la Asignación Universal por Hijo y las jubilaciones para todos, que implican una acción estatal de protección de sectores vulnerables de la población, el proyecto de participación en las ganancias de la empresas por parte de los trabajadores; la recuperación de las paritarias; entre otras.

La presidenta ejerce su mandato, acorde con el proyecto político que la llevó a la primera magistratura por el voto popular, y lo hace a pesar del vicepresidente, quien ha generado una grave situación institucional al convertirse en el referente de la oposición más acérrima al gobierno nacional, siendo que el cargo que ostenta, debe, por mandato constitucional, representar al Poder Ejecutivo y su proyecto en el Congreso.

Cada decisión política representa un interés. Los intereses comunes son los que originan en el pueblo los acuerdos o los reclamos, el apoyo o no a una gestión de gobierno.

Las denuncias sin pruebas, el lenguaje apocalíptico, la cobertura mediática, dan cuenta de las herramientas de que se valen grandes sectores de la oposición para llevar adelante sus intereses corporativos y antipopulares.

Existe un hilo conductor entre lo desatado a partir de la resolución 125 que pretendía establecer mayores retenciones a las exportaciones de soja, los intentos del ex presidente del Banco Central de arrogarse funciones propias del Poder Ejecutivo, los jueces vinculados a grandes corporaciones mediáticas que fallaron paralizando la aplicación de la ley de medios y, ahora, el tratamiento de la Ley de Presupuesto, tratando de privar al Ejecutivo de la asignación de recursos necesaria para profundizar y continuar su plan de gobierno, violando flagrantemente la Constitución Nacional, que en su artículo 75 inciso 8 establece como atribución del Congreso la de aprobar anualmente “…el presupuesto general de gastos y cálculo de recursos de la administración nacional, en base al programa general de gobierno y el plan de inversiones públicas…”. Este es un acto más de profunda irresponsabilidad institucional, que atenta contra la democracia y contra la voluntad popular que eligió un proyecto de país inclusivo y solidario, completamente contrario al esquema neoliberal, privatista y excluyente que plantea una gran parte de la oposición. Históricamente, desde la vuelta de la democracia, todos los proyectos de ley presupuestaria han sido aprobados por el Congreso de la Nación, sin excepción, aunque implicaran la ejecución de programas de gobierno de corte antipopular que trajeron consecuencias nefastas para nuestro pueblo, pero que encontraban su razón última en la necesidad que todo gobierno constitucional tiene de llevar adelante, a través de la herramienta del Presupuesto, no sólo la ejecución de su plan de gobierno, sino también el sostenimiento de toda la actividad relacionada directa o indirectamente con el Estado nacional, lo que implica la preservación del andamiaje institucional y de la administración publica para el funcionamiento regular de todas la funciones de gobierno. Esta es la primera vez que las oposiciones no sólo no aprueban el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, sino que además pretenden imponer un proyecto redactado por uno de los cuadros técnicos más importantes de la G P Morgan, Alfonso Prat Gay. Cabe preguntarse entonces ¿Cuál es la figura o liderazgo convocante de este sector? ¿Dónde encontrar su discurso coherente?¿Por qué no tienen propuestas cohesivas? ¿No los reunirá solamente una voluntad cerrada y desestabilizadora de la institucionalidad democrática?

Indudablemente la muerte de Néstor Kirchner cambió el panorama político. La oposición tenía un enemigo común. La reacción popular y el apoyo a la figura de la presidenta hizo repensar a muchos. Las naves insignia pierden día a día caudal político. Carrió, porque evidentemente sobreestima su modesta apoyatura y Cobos, porque recibe un trato displicente hasta de su propio partido. Otras figuras menores buscan acomodarse al calor de un poder que ya sospechan que no pueden alcanzar. El gobierno sube cada día en las encuestas, tiene equipos y propuestas, grandes sectores de la población lo acompaña y tiene un importante reconocimiento a nivel internacional.

Privar al Poder Ejecutivo de una herramienta constitucional como el Presupuesto anual, es otra de las arteras maniobras que toman los opositores, para intentar atenuar el imparable empuje de la Presidenta. Esta no es la única medida que adoptarán, pero de cualquier modo no han podido consolidar su posición y darle siguiera un viso de respetabilidad: la bochornosa actuación de Cintya Hotton, diputada ahora cobista, al hacer una falsa denuncia de supuesto soborno, y la cachetada artera de Graciela Camaño contra un diputado del Frente para la Victoria, muestran cuál es la supuesta “calidad institucional” que las oposiciones políticas alegan.

Ante estos extremos de obstrucción al normal funcionamiento del Estado, es de esperar que la llegada del 2011 hará que los opositores redoblen sus artimañas; ojalá este comportamiento deplorable, sirva de experiencia para que las elecciones sean un rotundo triunfo del Gobierno y el Proyecto Nacional pueda seguir avanzando.


CARTA ABIERTA MENDOZA, JUVENTUD CARTA ABIERTA MENDOZA, COMISIÓN ESTUDIANTIL POR LOS DERECHOS HUMANOS Y LA ÉTICA (CEDHE), TUPAC AMARU MENDOZA, REVISTA RÍO DE PALABRAS, ASOCIACIÓN CIVIL “DE BULLA Y BARRO”, REVISTA LA 5TA PATA DIGITAL, LA DISCEPOLO SAN MARTÍN, CTA MENDOZA, AGRUPACIÓN CELESTE NACIONAL MENDOZA, CORRIENTE CAUSA POPULAR - IZQUIERDA NACIONAL, ESPACIO PARA LA REPARACIÓN SOCIAL, PARTIDO COMPROMISO POPULAR, MOVIMIENTO PATRIA GRANDE, PARTIDO HUMANISTA, MOVIMIENTO EVITA, JUNTAS CON CRISTINA, JUVENTUD KIRCHNERISTA, DIRECCIÓN CARRERA DE COMUNICACIÓN SOCIAL - FAC. CS. POL. Y SOCIALES, CORRIENTE POR UNA COMUNICACIÓN NACIONAL Y POPULAR, ENCUENTRO NACIONAL POPULAR LATINOAMERICANO, CORRIENTE NACIONAL MARTÍN GÜEMES MENDOZA, POLO SOCIAL, INSTITUTO DE ESTUDIOS RAUL SCALABRINI ORTIZ- CORRIENTE POR UNA COMUNICACION NACIONAL Y POPULAR SAN RAFAEL, LA BALSA DE TOTORA, CONSEJO DEPARTAMENTAL DEL PJ - GODOY CRUZ.

Gentileza: Carta Abierta Mendoza

LOS CAMINOS ABIERTOS

«Yo sé que ustedes levantarán mi nombre y lo  llevarán como bandera a la victoria»  

                                                                                                                EVITA
*Por Jorge Rachid



La Argentina ha encontrado un rumbo certero, dejando atrás un laberinto de búsquedas desesperadas alentadas por el éxito hoy, que llevaban siempre a la claudicación, el desamparo social y la posterior crisis recurrente de fórmulas aplicadas según intereses externos –en especial financieros– ordenados por los organismos internacionales de crédito.
Hoy la Patria está de pié, puede que a algunos compatriotas los incomode el proceso de confrontación política al cual se desacostumbraron en las etapas del discurso único. Puede ser que haya compatriotas de buena fe que crean en otro camino. Incluso pueden existir quienes se consideren mejor dotados para desarrollar el mismo sendero. Pero ninguno podrá decir si es leal con su pensamiento, que no estamos recorriendo la reconstrucción de la Argentina, no sólo de su capital económico, sino su capital simbólico que es su pueblo con su cultura, su conciencia colectiva, su esfuerzo trabajador y su protagonismo activo.
No ha sido casualidad ni viento de cola lo que nos trajo aquí, a este tiempo de realizaciones, donde se puede pensar y planificar en lo estratégico después de décadas de gestión ejecutiva presentada en forma artera, supuestamente sin ideología ni objetivos, como forma perversa de despolitizar, denigrando las ideas y posibilitando el tráfico ideológico en nombre de los nuevos tiempos.
Hemos llegado aquí por el coraje del pueblo argentino y de un liderazgo combatido y mancillado hasta límites desconocidos, por haber herido intereses concretos de los dueños del poder. Un escenario político que recuperó la capacidad de decisión nacional, la soberanía popular y el interés nacional, como forma de recrear la identidad perdida en las mesas de negociaciones internacionales, en el endeudamiento perverso como herramienta de control político y en la hegemonía de los sectores reconcentrados del poder económico –en especial financiero y transnacional– en las empresas privatizadas  de carácter monopólicas.
Quienes pretendan confrontar en elecciones con el actual esquema de construcción política, deberán demostrar cuál será el eje de acumulación del modelo social y productivo de ingeniería futura que proponen, si es que la oposición es por las medidas estructurales que se han desarrollado para debilitar el neoliberalismo pálidamente vigente, después del cimbronazo de la eliminación de las AFJP, la Ley de Medios, la AUH, las políticas activas proempleo y el UNASUR como marco estratégico.
Esa explicación merecerá también el detalle de cómo afectarán esas medidas –contrarias al actual proceso– al conjunto del pueblo argentino, porque de algo estamos seguros: se debe terminar con las mentiras en campaña que después producen ingenierías sociales de marginación, angustia y caída de grandes sectores de la población. La década del 90 es un claro ejemplo de eso y el fracaso posterior aún lo estamos pagando todos los argentinos.
Quizá algunos sólo expresen que son las formas las que condicionan su adhesión al modelo, que los métodos de conducción son poco horizontales, que la convocatoria es escasa, entre otras críticas a las conductas antes que a los fines. Es legítimo que lo expongan y se diferencien hasta en términos electorales, pero no es lógico que lo hagan desde el campo de los enemigos del movimiento nacional, repitiendo eslóganes de aquellos que desde lo visceral desprecian todo lo que tenga que ver con la justicia social, los que no están dispuestos a ceder nada a favor de un modelo solidario más justo, los que son capaces de conspirar con embajadas extranjeras para debilitar el Gobierno o alentar a los fondos buitres contra el Estado nacional.
Viene bien recordar estas conductas ante la instalación de la epopeya de la Vuelta de Obligado como feriado nacional conmemorativo de una de las hazañas patrióticas escondidas por la historia oficial.
Es bueno recordar que en los buques ingleses y franceses venían argentinos que combatían a Rosas, que estaban acompañando a las tropas enemigas para resolver problemas domésticos y lo siguieron haciendo hasta la Batalla de Caseros donde lo pudieron derrotar sólo recurriendo a tropas brasileras que así lavaron la derrota infligida en Ituzaingó, posibilitando entronizar la política británica en el Río de la Plata y preanunciando la Guerra de la Triple Infamia que ocasionó un millón de muertos a la hermana República de Paraguay.
Esos mismos descendientes de aquellos títeres del imperio, escribieron la «historia oficial», como pretenden escribirla hoy desde una visión sesgada por sus propios intereses, lastimados por las políticas autónomas adoptadas desde el Ejecutivo Nacional, desde sus propias cañoneras como son los medios de comunicación.
Son quienes proclaman a los cuatro vientos su compromiso con el país, siempre y cuando el movimiento obrero sea oveja de esquila o carneo, pero nunca protagonista de la historia, desnudando así su verdadero perfil. Los mismos que cuando las crisis internacionales golpean las puertas corren presurosos al amparo del Estado exigiendo soluciones crediticias, pero incapaces a la hora de la distribución de la riqueza o la obligación fiscal tributaria, que permite la respuesta del Estado a las garantías constitucionales de todos los argentinos, desde la salud a la educación, desde la energía a la vivienda, desde el crédito a la alimentación.
Esos personajes que hoy como ayer en nombre de las libertades y la democracia son capaces de inventar golpes de Estado supuestamente constitucionales, como en Honduras, Ecuador o Bolivia, o procesos destituyentes como en nuestro país con la 125.
Son los mismos que claman por seguridad jurídica cuando evaden impuestos, triangulan operaciones de exportación estafando al fisco, mantienen salarios en negro debilitando la estructura de la seguridad social. Plantean estos mismos sectores supuestas reivindicaciones sobre la pobreza y las jubilaciones, en maniobras desfinanciadoras antes que de compromiso social, que no clamaron ni tuvieron durante décadas de congelamientos y descuentos salariales, exclusión social, desempleo y colapso industrial.
Pero el pueblo sabe que los caminos están abiertos y que se están escribiendo los nuevos paradigmas de los próximos lustros, forjados por la conciencia colectiva del pueblo argentino, que supo diferenciar entre la libertad efectiva y el oprobio moral del discurso único. Que sabe que quienes son atacados y demonizados por el poder económico, son los hombres y mujeres que se atreven a la lucha contra esos intocables; sabe también el profundo sentido de discriminación que existe en los sectores acomodados del poder, que se llenan la boca de pueblo, mientras no tenga cuotas partes de poder, ni se siente a la mesa de negociaciones.
Sin embargo se pudieron recuperar las leyes laborales enterradas, se pudo generar empleo junto a la puesta en marcha de las paritarias, que por miles devolvieron dignidad al pueblo trabajador, se restableció el Consejo del Salario y se volvió a la capacitación, la investigación en ciencia y tecnología con un nuevo ministerio, se recuperó recurso humano de investigadores del exterior, como así también el desarrollo de tecnologías de punta. Astilleros del Estado construyendo barcos, la Fábrica Militar de Aviones, la  radarización del país, entre muchas otras conquistas, jalonaron un camino todavía abierto.
Los argentinos podemos recuperar un afecto perdido en la medida que el destino común sea reconstruído, la autoestima nacional repuesta después de años de denigración del ser nacional, de humillación del hombre argentino expresado en el manual de zonceras criollas de Jauretche.
El camino abierto nos desafía a la creatividad, a la imaginación, «que florezcan miles de flores» parafraseando a Mao, en una juventud que se abre paso como protagonista y bienvenida sea, porque lo hace con convicción, compromiso, hidalguía y solidaridad social, impensable hace apenas unos años.
Criados los jóvenes en el marco cultural neoliberal han podido sacudirse el posibilismo trepador individual, como lógica de vida, porque encontraron el sentido que da la identidad y la pertenencia a la Patria, recreando nuestras mejores páginas de la historia.
Quienes lo vemos desde el necesario otoño, debemos sembrar, sembrar y sembrar sin esperar cosechas, con la satisfacción de estar viviendo un renacer de la política como herramienta de transformación social, la única en un estado democrático popular, sin condicionamientos de poderes externos ni extorsiones desde adentro.
Animarse a recorrerlo es una aventura apasionante que debería ser asumida por todos aquellos que todavía sueñan con una sociedad más justa, más libre y más soberana para nuestra Patria.

DESDE LAS ESTRELLAS


Hace poco Néstor se fué de aquí abajo, yo creo porque su pasión y coraje para dar siempre un paso más delante de lo previsto
lo llevó a querer conocer un poco antes de tiempo a los grandes amigos que siempre lo estuvieron esperando,
y que a pesar de festejar su llegada con una gran fiesta en el cielo, no dejan de comentar por allá arriba lo zarpado que es el Flaco.
Todos ellos son los que hacen sonar ese maravilloso concierto que nos llega desde las estrellas, interpretado ya sin interrupción,
desde y hasta todos los confines del Universo, la mejor música de la historia de todos los tiempos.
Allí están, integrando esa increíble banda, entre muchísimos otros, los queridos Bolívar, San Martín, Belgrano, Juana Azurduy, Sucre, de Miranda, Artigas, Moreno,
Allende, Sandino, Evita, el Che, Martí, y por supuesto la Negra Sosa, Jorge Cafrune, Víctor Jara... y estos son sólo algunos nombres. Pavada de banda.
Esta música única, que simplemente se puede escuchar aguzando un poco el sentimiento nativo, va mas allá de lo humanamente clasificable,
y está compuesta por la maravillosa multitud de eternos ritmos de Latinoamérica, la Patria Grande.
Allí nos llegan pasacalles y bombas de Ecuador, guaranias de Paraguay, huaynos de Bolivia, zamacuecas de Perú, cuecas de Chile,
zambas y chacareras de la Argentina, joropos de Venezuela, sambas y bossa de Brasil, cumbias de Colombia, candombes y milongas de Uruguay,
sones y mambos de Cuba, merengues de Dominicana y Honduras, guarimbas de Guatemala, calipsos de Panamá, marimbas de Nicaragua,
reggaetones de Puerto Rico, corridos y rancheras de México, en fin, una deliciosa y celestial ensalada musical latinoamericana.
Y a la hora de recordar al querido Néstor, ya inevitablemente lo vamos a hacer con pasión y alegría, dos de sus grandes características,
las que ahora se acaban de agregar al gran concierto que nos llega desde las estrellas y que nos hará seguir disfrutando de su inmortal presencia
y la de todos sus amigos de allá arriba.

Aquí va una canción que quiero mucho, del querido Gogó Andreu, que grabé hace más de veinte años con los Sobrinos,
con la ilusión de que su hermoso mensaje fuese realidad algún día. Canción que hace un par de años volví a incluir en mi repertorio,
ya no sólo con la ilusión sino con la maravillosa certeza de que la unidad latinoamericana se está llevando a cabo, como muchos lo soñamos durante tanto tiempo.
Salud!

Horacio Fontova
el negro
"Cuando las barbas"
(cliquear el parlantito)

Gentileza: Profesor Daniel Chiarenza