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21 de noviembre de 2010

20 DE NOVIEMBRE, POR FIN

El gobierno ha decretado como feriado patrio –por fin– al 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional, en homenaje a la Batalla de Vuelta de Obligado. Ese día de 1845, tropas argentinas enfrentaron en inferioridad de condiciones, en un recodo del Río Paraná, a las escuadras navales de Inglaterra y Francia, las más poderosas de la época.

* Por Roberto Bardini
Es probable que muchos jóvenes comiencen ahora –también por fin– a indagar de qué se trató aquella gesta patriótica, posiblemente la más silenciada de la historia argentina.
En esa jornada épica, el general Lucio Mansilla disponía de 30 cañones de bajo calibre que resultaban insignificantes ante los 99 cañones del enemigo. Sin arrugarse, ordenó tender de una orilla del río a la otra tres gruesas cadenas montadas sobre 24 botes para evitar el paso de los buques enemigos. El combate duró ocho horas y los argentinos sufrieron la peor parte: 250 muertos, 400 heridos y 21 cañones destruidos. El propio Mansilla fue herido en el estómago por esquirlas de metralla. Ingleses y franceses tuvieron, en comparación, pocas bajas: 26 muertos y 86 heridos. Los atacantes incendiaron las lanchas que sostenían las cadenas, pero los daños obligaron a la escuadra a permanecer 40 días en la Vuelta de Obligado para repararlos. Después, lograron pasar pero fracasaron en su intento de ocupar las costas.
¿Y cuál ha sido la opinión de la izquierda argentina acerca del Día de la Soberanía Nacional?
A lo largo del siglo veinte y en lo que va del actual, todas las agrupaciones vecinales de izquierda que aún subsisten ignoraron la fecha, con la destacable excepción de la llamada Izquierda Nacional. Salvo esta tendencia, las restantes han estado más preocupadas por adaptar en estos pagos cimarrones el asalto al Palacio de Invierno en Petrogrado, la insurrección espartaquista en la República de Weimar o el levantamiento de los mineros de Asturias durante la Guerra Civil de España.
Para esta izquierda –que siempre se ha caracterizado por tener los pies firmemente plantados a diez metros de altura del suelo– el Día de la Soberanía Nacional pertenece a las efemérides del fascismo criollo y, por tanto, merece su desdén.
Lo paradójico es que, desde la vereda de enfrente, nuestro centenario nacionalismo aborigen jamás logró la aplicación de un decreto así bajo los añorados regímenes de los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo. Y los actuales herederos de aquel nacionalismo ni siquiera lo consiguieron con Juan Carlos Onganía y los que, más tarde, se sucedieron bajo el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, a quienes se dedicaron a servir civilmente con subordinación, valor y obediencia debida.
Un desprendimiento de este nacionalismo nostálgico aún sobrevive, un poco domesticado por los tiempos que corren. Mantiene su iconografía de principios de siglo, recluido en lúgubres rincones mezcla de sacristía, seccional de policía y catacumba iluminada por 20 vatios. Pero en este ámbito extemporáneo la desavenencia se formula en voz baja, para no perder un módico presupuesto mensual, un par de canapés en alguna recepción oficial y la posibilidad de salir –muy de tanto en tanto– fotografiados en las inmediaciones de algún Secretario de Estado.

Gentileza: Pepe Muñoz Azpiri

17 DE NOVIEMBRE DE 1972: PRIMER REGRESO DE PERON A LA ARGENTINA

Buenos Aires, 16 de noviembre (Télam, por Daniel Chiarenza*-La mañana se presentó calurosa y pesada -como con ganas de llover-; yo tenía 16 años, estaba cursando mi 4º año comercial en el Instituto Lomas. Ese día no había clases normales. Debíamos concurrir a las 8 de la mañana a la fiesta anual: "cierre de las actividades de Educación Física".
El lugar: el club El Progreso de Temperley, sitio donde habitualmente hacíamos gimnasia en Alte. Brown casi esquina Cerrito. En nuestras casas, mientras tanto -claro, fueran simpatizantes o contreras- o en la mía, específicamente, se vivía un clima de júbilo.
No era para menos: el retorno del General después de casi 18 años de espera. Cuando lo echó la canalla dictatorial yo estaba en la panza de mi vieja. ¡Mi vieja!, casi sin detectarlo ella me había hecho peronista, porque mi viejo -por la formación de su hogar de sicilianos en Mar del Plata- era más proclive a las ideas izquierdistas, aunque eso no fue impedimento para que hiciera una de las tantas "Marcha del Justicialismo", que tuvo que ir presurosamente a quemar a SADAIC, ante la amenaza de pasarlo por el artículo.
Aquel maravilloso día en que hasta el cielo lloró de alegría, estaba mirando el espectáculo gimnástico de pie, que por lo general lo hacían las chicas con sus pudorosos bombachudos y los pibes, bien entrenados, también participaban. Me limitaba a mirar porque siempre fui un tronco -y gracias a Apolo lo sigo siendo- para esas lides deportivas.
Recuerdo que estaba parado al lado mío un compañero llamado Perales que me preguntó casi silenciosamente: ¿Che, vos sos peronista?, a lo que tímidamente contesté: "¡Claro! ¿Y qué otra cosa podía ser?". Perales me replicó: "yo soy peronista por el ejemplo que me da mi viejo todos los días, que es amigo de Gustavo Rearte". A esa altura: ¿qué sabía yo que Gustavo Rearte era un héroe de la Resistencia y el fundador de la Juventud Peronista en 1957?
La cuestión fue que con Perales nos realimentábamos uno con el otro. Cuando llegó el momento de cantar el Himno Nacional, nosotros dos nos miramos con complicidad y confundidos con las primeras estrofas de Vicente López comenzamos a cantar "Los muchachos peronistas, todos unidos triunfaremos...".
Cuando terminamos aplaudimos muy fuerte y con una sonrisa de oreja a oreja. Pasó el acto, volvimos a casa, francamente, ya llovía. Mi vieja estaba en la casa de la tía Julia (otra peronista de alma), porque tenía un televisor más grande que el nuestro.
¡No podíamos creerlo!. Un avión de Alitalia carreteaba por la pista de Ezeiza y dentro de él venía ¡EL GENERAL!. La visión, tantas veces postergada por los gorilas, era un hecho, nuestro corazón se iba salir por el pecho o por la boca -no sabíamos- pero golpeaba fuertemente. ¡Allí estaba Perón bajando por la escalerita del avión y Rucci protegiéndolo con su ridículo paraguas!. Miré a mi vieja y a mi tía y con lágrimas emocionadas en los ojos gritaban. ¡Volvió, Volvió!.
"Parece mentira -comentó mi vieja- yo pensé que jamás lo iba a ver"...Creo que esta escena se repetía en la inmensa mayoría de las casas. Cada casa era un baluarte defensivo, sin saberlo nuestros hogares se habían convertido en fortines peronistas.
Ante la inminencia del retorno de Perón, la dictadura tomó medidas espectaculares que no se recordaba haberlas tomado antes por nadie. El viernes 17 de noviembre se decretó día no laborable, asueto escolar (como vimos, en algunos casos cumplido parcialmente o escondido con otros actos escolares) y prohibición de cualquier tipo de concentración. Se dispuso que las radios y los servicios públicos recibieran protección policial y se colocaron barricadas en el acceso al aeropuerto de Ezeiza.
Los negocios cerraron sus puertas y las calles vacías en el marco de una lluvia pertinaz hacían parecer a Buenos Aires como una ciudad abandonada. Treinta y cinco mil efectivos del ejército, apoyados por unidades blindadas y de artillería, cercaron el aeropuerto internacional e hicieron imposible la llegada de las muchedumbres que a pesar del mal tiempo intentaron, sin éxito, llegar y filtrarse por distintos lugares.
Apenas un puñado de trescientas personas y mil quinientos representantes de la prensa, seleccionados e identificados, pudieron hacerse presentes en el aeropuerto internacional.
El pueblo argentino, ese día vivió una de las jornadas de mayor expectativa y emoción. Los medios de comunicación, la radio y la televisión, fueron siguiendo paso a paso el acontecer de ese histórico 17 de noviembre. Algo trascendió sin conmover: en la Escuela de Mecánica de la Armada, se había registrado un motín con una víctima fatal. Pero, otra era la noticia.
La televisión enfocó después de tantos años el conocido y sonriente rostro de Perón, que levantó triunfalmente los brazos, protegido de la lluvia por un paraguas abierto por Rucci, inmediatamente después de haber bajado de la escalerilla del avión.
Ya en el interior de las instalaciones del aeropuerto y con el transcurrir de las horas, se transmitió la sensación de que algo pasaba: la televisión reflejó la imagen de una ametralladora manejada por efectivos del ejército apuntando al lugar de la comitiva en donde se encontraba el recién llegado...Hubo verdadera intranquilidad. Los allegados directos de Perón protestaron ante las máximas autoridades militares del aeropuerto.
El Gobierno expresó que se trataba de extremar medidas de seguridad; parecía un secuestro, o una reacción, que se traducía en actos de torpeza, que denunciaban un gesto de impotente y postrer revancha que se tomaban las máximas autoridades del gobierno ante lo que aparecía como su completa derrota en la puja que habían intentado mantener con Perón.
Recién el 18, después de una espera mortificante e inútil, se le permitió a Perón y a sus íntimos abandonar Ezeiza hacia su nueva morada de Gaspar Campos, en Vicente López. Durante todo ese día y subsiguientes, muchedumbres entusiastas se llegaron a ese desconocido barrio de Vicente López para saludar, adherir festivamente, o exaltar al protagonista de un fenómeno histórico.
Los líderes de fuertes perfiles personales, una vez desalojados del poder por la violencia, no vuelven a recuperarlo: la caída es siempre irremisible. O mueren pacífica o violentamente, en su país o en el exilio; se los recuerda con nostalgia o con vituperio, pero no retornan.
Perón no solamente estaba instalado en la sociedad argentina como factor de permanente comparación (se decía, corrientemente, antes o después de Perón), sino que, además de remontar las vicisitudes del ostracismo, logró su regreso, con un consenso abrumador, premonitorio de su inevitable retorno al gobierno.(Télam)

* Historiador


Publicado: El Patagónico.net

17 DE NOVIEMBRE DE 1972: EL TRIUNFO SOBRE EL DESAMOR

* Por Lic. Pablo A. Vázquez


“Hicimos esta revolución para que el hijo del barrendero siga siendo barrendero!” Con esta honestidad brutal un marino de alta graduación le espetó a un par de dirigentes sindicales que esperaban ser interrogados a fines de 1955.

Desestabilización, bombardeos y acciones armadas desencadenaron el golpe de dicho año, terminando con el gobierno constitucional de Perón. De la tibieza de Lonardi a los fuegos de Aramburu y Rojas la intensión fue una: exterminar al peronismo.

Fui sorprendido al inicio de mi adolescencia con un texto de Horacio Cerrutti Guldberg, Filosofía de Liberación Latinoamericana, quien afirmó: “la filosofía de liberación se expresa con gran fuerza en uno de los momentos claves de la historia de uno de los pueblos de esta América, el que representará el regreso del general Juan Domingo Perón a la Argentina. Más que el triunfo del propio Perón, lo es del peronismo. Olvidada la primera etapa de gobierno de Perón, el peronismo se ha transformado en una gran esperanza. La esperanza de todo un pueblo que se consideró ya ligado a la historia de otros pueblos del continente, inclusive, con pueblos más allá de este continente, junto con los cuales ha de luchar por cambiar una situación que les ha sido impuesta…”.

De esa afirmación poderosa que me impactó me pregunté por que había que olvidar lo anterior si debía ser la cimiente que generó una revolución en las ideas en los ‘70. Planes Quinquenales con de 70.000 obras en 10 años, política exterior independiente, pleno empleo y dignidad en un pueblo feliz no podían dejarse de lado. Más cuando ese basamento fue el motor de la lucha por recuperar a Perón como vector de la historia social argentina y significante de un proyecto pleno de liberación.

Por otro lado estaba la praxis del movimiento obrero organizado y del peronismo todo de esos años que posibilito la toma de conciencia en los años de plomo posteriores al ‘55,  soportando una andanada de acciones impulsadas por el desamor y la revancha.

Secuestro y profanación del cuerpo de Evita; Decreto 4161 - prohibiendo todo lo referente a Evita y Perón -; encarcelamiento y torturas de dirigentes sindicales y políticos; reapertura del Panela de Ushuaia, fusilamientos a Valle y a los participantes del Movimiento de Recuperación Nacional; Plan CONINTES; intentos de asesinato a Perón es su exilio venezolano; represión a huelgas y actos en plazas; anulación de las elecciones donde triunfó Framini; obstrucción de las listas con candidatos peronistas; impedir la prosecución del vuelo de Perón en 1964 desde Brasil; la Noche de los Bastones Largos; el Cordobazo; El Gran Acuerdo Nacional…

Acciones desesperadas desde el odio para anular al peronismo, atacando su base social e identitaria. Pero cuanto más fue hostigado, más se fortaleció!

“Los yanquis, los rusos y las potencias reconocen a la libertadora. Villa Manuelita no!”. Quizás el hecho cultural que inició la Resistencia Peronista, la epopeya que marcó, como mito fundante, la conciencia de nuevas generaciones que repensaron su destino y miraron con mejores ojos a las masas que se identificaban con Perón.

Rumores, caños improvisados, pintadas nocturnas, grupos armados y atentados culturales con libros incendiarios de Hernández Arregui, Rosa, Chávez, Ramos, Scalabrini y Jauretche. La matriz de dependencia sería esmerilada por textos como molotov al centro de las dictaduras y por la organización d estudiantes y trabajadores.

Perón - desde su exilio en Paraguay, Venezuela, Panamá, República Dominicana y España -  inició la batalla política desde la comunicación con cientos de cartas, cintas, discos, reportajes y documentales, como un proto Facebook y Twitter. Cual webmaster buscó organizar a sus seguidores e implementar una comunicación alternativa a la superestructura cultural hegemónica. Una guerrilla comunicacional adelantada décadas a las accionara de Chávez.

Sostuvo: “Está implícito el deseo de realizar una unión a base de una solidaridad que impulsa a todos los dirigentes, tanto sindicales como políticos, hacia una grandeza y desprendimiento que permita asegurar una subordinación absoluta a las conveniencias del conjunto por el sacrificio de pasiones o intereses individuales. No se trata que gane o pierdan otros, sino de que el Movimiento pueda cumplir sus fines, porque de lo contrario, ningún peronista debe soñar en realizarse en un Movimiento que no se realice. (25 de septiembre de 1968).

Esa unidad de concepción para la unidad de acción guió a miles que posibilitaron que un 17 de noviembre de1972, superando miedos y represión, se acercaran a Ezeiza. Del charter con representantes de la política y la cultura emergió el Líder bajo el paraguas de Rucci y el amparo de su pueblo. La lucha de 17 años tuvo sentido, el sentir del pueblo quebró el desamor. Los poderosos otra vez eran los que aman la vida.

*pabloadrianvazquez@hotmail.com

MILITANTE ………….de oficio

*Por Pedro Valci

Una fecha más de festejos sobre el día de la militancia, pone a todos a repensar este oficio de la buena gente en un año cuyo festejo se une al dolor y la pérdida de un compañero que es y será el motivador de una juventud dormida y que en silencio fue consolidando, para no sabemos qué oportunidad, la muerte no ha permitido saber para que artesanalmente estaba generando esta joven militancia.

También es digno decir que MILITANTE, somos todos, no solamente los que por suerte hemos honrado con una fecha histórica este día. Lo que es lamentable que desde las bancas se bastardee a la base como lo esta haciendo esta seudo oposición, que atenta contra un gobierno popular sarracenamente, ya que no solo están siendo los sicarios pagos del monopolio sino que además están matando con su accionar a muchos militantes de sus propios partidos que no coinciden con esas actitudes contradictorias y que seguramente hoy han sido abandonados en su pensamientos.

Hacia el adentro del Movimiento Nacional y Popular, también se producen situaciones peyorativas como la violenta respuesta vista por los medios de una “mujer” contra el compañero Carlos Kunkel. Aunque la compañera se olvida de que ella es hija de un movimiento cuya cualidad ha sido el respeto de las IDEAS y el AMOR  hacia todos los que somos militantes, es evidente, que sus honorarios han sido cobrados con sobrada precisión.

Una foto también elocuente de este año en el que estamos festejando el día del militante, es ver todos los días a otra MUJER, a la que se ataca permanentemente por las “mujeres” de la oposición. Como ella, pese al dolor, día a día se abraza con fuerza a todos nosotros y sigue siendo la LLAMA DE LA ESPERANZA.

Por último, debo decir desde mi condición de militante TERCO, a los compañeros que han pensado que usarme ha sido una victoria, que más allá de las heridas, más allá de que se me ha abandonado en la peor de las situaciones, les dejo el pan. Y en este día renuevo mis votos por mi guía espiritual EVA PERON y si he de pasar por los caminos mas difíciles, seguramente jamás voy a sufrir como ella, y seguramente pasaré por esos senderos con la satisfacción de tener el mejor oficio del mundo que es ser un granito más de arena de este Movimiento Nacional y Popular.

CRISTINA Y LOS JÓVENES

*Por Adriana Puiggrós


La muerte de Néstor Kirchner duele y seguirá doliendo. Le seguirá doliendo al Pueblo. Empero, muy lejos de posiciones populistas ingenuas, podemos decir con ganas "ese Pueblo maravilloso" recordando a Evita y siguiendo la mirada de Cristina en el primer acto posterior a la muerte de su compañero, que eligió hacer con los trabajadores. Ese Pueblo maravilloso, que esperó con paciencia su turno durante horas para darle un último adiós a quien crecía en esos momentos como su indiscutible líder.

Ese Pueblo maravilloso, que esperó también horas para decirle a la Presidenta "Fuerza Cristina" y "Cristina es nuestra conductora", estaba representado en su mayoría por gente joven. Mucho se ha dicho sobre la novedad política que significa miles y miles de jóvenes saliendo de los mundos a los que se habían habituado para pararse en la escena política, un lugar que no entraba en sus cálculos. O tal vez ya latía en ellos la necesidad de la política, pero ese hecho no estaba en los cálculos de los adultos, ni de los dirigentes políticos, ni en el imaginario político de la sociedad. Era ignorado como potencial fenómeno colectivo.

Hace unos meses, sin embargo, los estudiantes secundarios de la ciudad de Buenos Aires estallaron reclamándole al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que cumpliera con el elemental deber de arreglar los edificios escolares que ya estaban inhabitables. Por supuesto la respuesta del macrismo fue torpe e insuficiente y asistimos a la mayor movilización estudiantil de secundarios que se produjo desde hace cerca de cuatro décadas. A poco se sumaron tomas de facultades que ya no respondían a un movimiento centralmente espontáneo y reivindicativo, sino al accionar  sin destino de los partidos de ultraizquierda.

En los días previos al 16 de septiembre, aniversario de la "Noche de los lápices", algunos percibimos con preocupación que se iba generando una bola de nieve alimentada  por el irresponsable  programa de acción que la mencionada ultraizquierda propone a los jóvenes que ya se iban acercando en busca de una inserción política. En el discurso de la ultraizquierda se encuentra otra versión de aquello que los había alejado de toda militancia, es decir el "que se vayan todos" que ocupó los discursos de recientes progresistas- de rápido tránsito hacia la derecha, como el ARI-, y que canalizó toda clase de resentimientos políticos y sociales. Sobre todo, el "que se vayan todos" se sumó como aversión al miedo a la militancia política heredado de la Dictadura, cuyas huellas seguían (siguen) todavía  marcadas. El llamado a la insurrección contra toda política que no sea maximalista conduce a los jóvenes a derrotas permanentes, al mismo tiempo que, como se vio lamentablemente con el asesinato de Mariano Ferreyra, los expone a las fuerzas más oscuras que actúan en la política argentina.

El miércoles  27 de octubre los jóvenes se enfilaron tras la imagen de Néstor, un dirigente que habló permanentemente de "proyecto" y que no sólo puso en marcha, sino que ofreció hacia el futuro, un "modelo" de cambio del país. Que encabezó con su compañera Cristina políticas de inclusión social sin precedentes, a la vez que exitosas desde la economía, el empleo, los programas sociales vinculados al trabajo -como corresponde al peronismo-, la inversión en educación.  Muchos referían como un momento que los había marcado aquel en que sus familiares habían perdido el trabajo, a la vez que el hecho de su recuperación, como consecuencia del proceso que comenzó en el 2003.

La Presidenta abrió los brazos a los jóvenes en su primer discurso posterior a la muerte de su compañero. Ahora es necesario trabajar junto a ellos para generar espacios de militancia en cada partido, organización social,  programa, que tiene existencia en el kirchnerismo. Es un tema muy serio, que tiene relación con las dos principales demandas que contiene la irrupción juvenil en ese terreno político: seguir mejorando el empleo juvenil y mejorar la política de educación superior. La creación de nuevas universidades en territorios sociales que lo demandan es un avance importante.

La inversión edilicia en muchas universidades e institutos de enseñanza superior lo es también.
Ahora urge una nueva idea del destino de la educación superior, el planeamiento del conjunto de ese sistema y la legalización de medidas que, como el boleto estudiantil accesible o gratuito, son parteaguas de la permanencia y egreso de los jóvenes en las instituciones de educación superior. Esa medida debe formar parte de un paquete que impacte sobre el bienestar estudiantil, teniendo en cuenta las características demandas de las distintas regiones e instituciones.

Los jóvenes no esperan, necesitan que los brazos generosos de la Presidenta los contengan en un movimiento que puede ser sin duda uno de los más importantes apoyos del proyecto nacional y popular.

(*) Diputada Nacional, vicepresidenta del Frente Grande, en el Frente para la Victoria. Presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación.

Publicado en: Diagonales el miércoles 10 de noviembre de 2010

KIRCHNERISMO: SITUACIÓN Y DESAFÍOS

Autor: Walter Formento[1]
                                                                 Octubre de 2010


Kirchnerismo y Proyecto Nacional Popular Latinoamericano                                                                                                       

Lo fundamental del Kirchnerismo fue la decisión de recuperar el proyecto nacional popular latinoamericano como programa, bandera y consigna. Esta decisión y definición le permitió al  poder ser asociado con la historia grande y larga del pueblo argentino-latinoamericano; y que pudiera ser entendido, comprendido e identificado por el pueblo y querido como tal.  En el momento en que decide su opción por el Proyecto Nacional Popular Latinoamericano, el Kirchnerismo pudo ser puesto a la par de San Martín, de Perón, de Evita, de Irigoyen, del Che y de los distintos referentes históricos de la Latinoamérica profunda.  El punto de partida es un “pueblo” en potencial esperando que alguien enarbolara el proyecto nacional y popular. Los esfuerzos del gobierno por dar espacio a un proyecto de esas características están permitiendo resurgir con mucha fuerza esa identidad pueblo nación, que se enlaza con las luchas históricas de nuestro pueblo, a las que no las niega sino que las retoma como parte de su camino hacia una sociedad más justa, independiente y soberana.
Lo más llamativo del hoy es el rearme moral de esa fuerza, expresado en su decisión de salir a decir “yo defiendo esto”.
Fue también esta decisión, de hacer del Proyecto Nacional Popular Latinoamericano la guía del plan estratégico, lo que no solo lleva a que las mayorías populares lo identifiquen como lo que necesitan y quieren, sino que le permite cortar las aguas sociales y políticas. Corta las aguas sociales y políticas, y construye un nuevo territorio político social donde de su lado quedan las mayorías populares, obreras y trabajadores de clases medias, junto a los militantes políticos que adhieren al Proyecto Nacional Popular Latinoamericano. Entonces de un lado quedan los peronistas de perón y evita, del  Proyecto Nacional Popular Latinoamericano, y del otro lado los pejotistas (no peronistas) del proyecto financiero global, que es agroalimentario exportador en lo local-colonial, empleados de las corporaciones financiero mediáticas.  Corta las aguas políticas en todos los partidos, que profundizan su crisis y se fracturan; del lado del  Proyecto Nacional Popular Latinoamericano quedan las identidades políticas históricas: el peronismo, el yrigoyenismo, los scalabrinistas, los desarrollistas, los socialistas, los comunistas, los latinoamericanistas, independientes, los cristianos de base, etc.; y del lado del Proyecto Financiero Global quedan las cúpulas de la partidocracia asociada a los negocios del modelo financiero agro exportador, la UCR , el PS, el PC, los Partidos Conservadores, la Iglesia , etc.  En el caso del PJ, el kirchnerismo como identidad y como conducción del movimiento nacional popular latinoamericano le disputa el instrumento político electoral, que desarrollo la última gran identidad del Proyecto, el peronismo, al complejo financiero mediático que intenta controlarla, al igual que la UCR y el PS, para usarla como herramienta de la restauración neoliberal.  El Kirchnerismo puede ser parte de la historia grande porque decide recuperar las banderas del  Proyecto Nacional Popular Latinoamericano y llevarlas a la práctica, a la victoria. La identidad y conducción del kirchnerismo está compuesta y sintetizada por, al menos, dos grandes personalidades: Néstor y Cristina, no solo Nestor como intenta instalar el Partido Mediático Financiero. El tema de las personalidades que integran la fuerza es muy importante. Siempre el papel del líder y las masas es importante, pero en momentos donde en las masas primaba una fuerte desorganización, una gran dispersión y desarme moral e intelectual el impulso desde del lider es esencial.  
 Entonces podríamos afirmar que: El Kirchnerismo es la última  identidad que el pueblo abraza como expresión del movimiento nacional para la construcción del  Proyecto Nacional Popular
 Latinoamericano; y Cristina Kirchner es la continuación de esa formula de conducción compuesta tanto por ella como por Néstor.

Partido, Movimiento y Frente Nacional Popular Latinoamericano  

Cuando el Kirchnerismo decide su opción por el Proyecto Nacional Popular Latinoamericano, profundiza la Crisis de los Partidos Políticos. Esta crisis ya venia desarrollándose desde 1985 (Renovadores vs. Ortodoxos). El Kirchnerismo profundiza la crisis de los partidos políticos porque se transforma en la identidad de las grandes mayorías populares y nacionales al levantar como bandera el Proyecto Nacional Popular Latinoamericano retomando los intereses, objetivos y sueños postergados de los trabajadores y el pueblo. Y al hacerlo necesita profundizar la movilización popular y, con ello, convocar-contener a las identidades sociales y políticas ya desarticuladas de los Partidos Políticos, transformándose en una opción para los abandonados por los instrumentos partidarios ya en crisis terminal, que solo restan como partidocracias.     La CPP tiene un origen ligado al dominio del capital financiero y su necesidad de barrer con las identidades colectivas (esas ansias por el fin de la historia). Romper y destruir todos los atisbos y realidades de organización colectiva; crisis con una transición a la restauración reaccionaria. En este sentido el Proyecto nacional popular latinoamericano profundiza la crisis de los partidos políticos en un sentido diferente, crisis con transición a la revolución, ya que reinstala con fuerza la necesidad de organización, diferente a la necesidad de acuerdo entre caudillos.                             Renacen las ganas de participación sin nada a cambio. Y aquí no me refiero a las pequeñas organizaciones de fuerte contenido ideológico, donde siempre existen compromisos de conducta, sino a que vuelve a ser extendido ese sentimiento y ganas de hacer cosas por el otro, de dar parte del tiempo a temas que tienen que ver con el colectivo abstracto, el pueblo, que en ese sentido deja de ser abstracción, distanciamiento. Vuelve el pueblo, el otro, el postergado a ser un concreto en el que se hace posible el compromiso emocional.
El movimiento político social tomo forma de movimiento nacional, una voluntad política nacional y popular, y plantea como desafió la necesidad de construir el Frente Nacional Popular Latinoamericano, con su necesaria heterogeneidad social y de organizaciones político sociales. En la particularidad argentina esto se manifiesta como la necesidad de ser líder del movimiento, presidente del partido y conductor del Frente Nacional.
                                                   
El kirchnerismo convoca al movimiento nacional a defender el  Proyecto Nacional Popular Latinoamericano en aquella batalla por las retenciones a las exportaciones. En esa batalla, el proyecto financiero jugo a fondo todas sus capacidades para golpear y desestabilizar al Kirchnerismo en el gobierno. El proyecto financiero global jugo toda sus fichas sabiendo que la crisis financiera global era un hecho cierto desde octubre de 2006; y jugó a utilizar la crisis financiera global para derrocar al Kirchnerismo y lograr que la crisis financiera global la pague el pueblo argentino, para luego ir por todo el pueblo suramericano.    El Kirchnerismo decide convocar al pueblo, “jóvenes” y “viejos”, a ganar las calles para defender el Proyecto Nacional Popular Latinoamericano, por primera vez desde 1975. En esta convocatoria el pueblo siente y visualiza la necesidad de hacerlo e inicia su regreso como pueblo en lucha, inicia su rearticulación como fuerza político social en movimiento; vuelve como pueblo con proyecto propio, después de su desarticulación y reducción a población electoral entre 1976-83-1996. Este proceso de rearticulación de la fuerza político social, que se inicia en la batalla por las retenciones del 2008, sigue en la movilización por el 1ro de mayo de 2009, en la lucha contra el monopolio mediático de agosto-octubre de 2009, en la lucha por la recuperación del banco central de la republica argentina –BCRA- de enero-marzo de 2010, y ya es clara en las movilizaciones de marzo por Derechos Humanos, y en abril contra el Monopolio Mediático. En el mayo del bicentenario sucede su consolidación en el plano cultural estratégico, y el 26 de julio ya muestra sus aspectos en lo practico político.  Es importante ver que cada demostración permite visualizar sus logros, son como momentos de realización de esa fuerza. Las luchas contra el ALCA, contra el FMI, contra los militares cómplices del imperio y la oligarquía, etc. Mucho antes de la 125, el punto de torsión, en cuanto a los alineamientos que provoca, se habían dado importantes señales que más allá de los símbolos utilizados, tenían como denominador la legitimación de las luchas pasadas del pueblo.

     ¿Fue un 17 de octubre?

Algunos plantean que ha sucedido otro 17 de octubre. Este hecho de octubre de 2010 se parece pero no lo es. Se parece en tanto las mayorías populares se hacen presentes en el escenario de la participación política popular. Y no lo es, porque el 17 de octubre de 1945 las masas populares obreras se hicieron presentes como actor político social para ser parte del movimiento nacional y consolidar un nuevo liderazgo; mientras en octubre de 2010 se hacen presente para rearticular la fuerza político social que encabezaban y vertebraban, que hace al sujeto revolucionario, que había sido desarticulada entre 1976-96. Fuerza que se había constituido en las insurrecciones de 1969, planteando cual es el sujeto de la revolución y su programa. Mientras en la insurrección de septiembre de 1955 lo hicieron para enfrentar al golpe contra Perón, emergiendo como sujeto político con capacidad de vertebrar al movimiento nacional.   Como podemos observar se parece en lo general y se diferencia en lo fundamental. El hecho de octubre de 2010 pone de manifiesto que el sujeto de la revolución desarticulado entre 1976-96, se rearticula. El proceso de rearticulación viene desarrollándose desde el 1ro de mayo del 2009 y, pasando por la movilización del 25 de mayo, llega a este hecho político en octubre de 2010 que hace visible su estado. La pregunta que surge es ¿cómo se consolida la rearticulación? y ¿qué hay que hacer para que ello se estructure? Primero, observar que el movimiento nacional de las mayorías populares necesita y ha logrado en la orbita política entrar al momento de las luchas políticas como sujeto revolucionario y, por lo tanto, supera el momento de las luchas gremiales. Que el momento de las luchas políticas subordine al momento de las luchas gremiales implica que el sindicato como institución ha sido superado y debe serlo por una nueva institucionalidad política: La CNSP , primero. ¿El Frente Nacional Popular Latinoamericano, Luego?  Esto quedara saldado el 1 de mayo de 2011 o antes, cuando se decida movilizar una fuerza de un millón de trabajadores obreros, profesionales, ocupados y desocupados, y se realice. Los sindicatos siguen existiendo y cumpliendo su función, lo mismo la Confederación de Trabajadores, lo nuevo es que ahora están en relación a la CNSP como su instrumento político.

   
El Movimiento Obrero es el sujeto de la transformación              

  A su alrededor debe re-organizarse la fuerza político social de carácter revolucionaria, el sujeto de la revolución, en tanto cabeza-teórica y columna vertebral-practica; con una identidad de peronismo-kirchnerista y reconociendo la actual conducción general de Cristina.
El Movimiento Obrero en tanto dirección del pueblo movilizado tiene responsabilidades fundamentales, de convocar y organizar a las grandes mayorías populares en movimiento: obreros, empleados, profesionales, técnicos, barrios, jóvenes y adultos, mujeres y hombres. Profundizar la organización de los distintos actores sociales y políticos entendiendo sus intereses, identidades, tiempos y modos, con el objetivo superior de consolidar la Fuerza político social. Profundizar y consolidar el desarrollo de la fuerza político social de carácter Nacional Popular Latinoamericano nos remite al desarrollo del Frente Nacional Popular Latinoamericano. En relación con éste es que crecen las responsabilidades de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista -CNSP- fusionando a la Corriente Nacional German Abdala –CNGA-, y las de Cristina Kirchner como líder del movimiento, jefa del partido y conducción del frente nacional. Movimiento y partido subsumidos en el Frente Nacional Popular Latinoamericano.                                 Las responsabilidades del MOO crecen en tanto que no solo es la cabeza y columna vertebral del Movimiento Nacional y popular sino también de la fuerza y del Frente Nacional Popular Latinoamericano. Crecen porque es esta fuerza la que convoca, moviliza, debe organizar y formar las grandes mayorías populares.                                               


Fuerza politico social y Frente NPL

En el desarrollo de la Fuerza y del Frente Nacional Popular Latinoamericano, se transforma en central la dialéctica de la relación entre Cristina K y la CNSP.
Cristina Kirchner expresando no solo la conducción del Kirchnerismo sino el liderazgo del estado promotor, que cumple también la función de la burguesía nacional-estratégica ausente (como en todo país “dependiente” o semi-colonial) y enlace del conjunto de los pequeños empresarios y productores que ahora pueden tener terminal en el estado promotor empresario, distanciándose de las Redes financieras Globales. 
Cristina Kirchner no solo es la conducción general del Kirchnerismo sino que es la líder del movimiento empresario-productor asociado-articulado al estado promotor. En Cristina Kirchner no solo confluye el movimiento político social con dirección en la CNSP , sino que también sintetiza todo el movimiento empresario que tiene terminal en el estado promotor de las áreas estratégicas de muy alto valor agregado. Que a su vez necesita y promueve el desarrollo del complejo científico-tecnológico que genera las condiciones para incluir-sumar al conjunto de los trabajadores técnicos, profesionales de la ciencia e investigadores científicos, a los cuales por fuera de este proyecto sólo les queda el exilio.  

                                                  
Situación Nacional, Suramericana y mundial favorable
                                                                                                      
 Las condiciones estructurales que hacen a la situación de guerra financiera global, entre redes financieras globales y corporaciones financieras multinacionales, que dan origen y sustento a la Crisis Financiera Global siguen intactas. Siguen existiendo incluso luego de la primera fase, norteamericana, y de la segunda fase, la europea; y tiende a profundizarse y perpetuarse en tiempo. La guerra financiera global, a la vez que detono la crisis del unipolarismo norteamericano, despliega en su transición el desarrollo de un multipolarismo que crea  esquemas de poder con vértice en China, con un esquema donde ingresa no solo Alemania sino también India, Rusia y la Suramérica con eje en Brasil y Argentina. Estas condiciones internacionales sumadas a las condiciones nacionales-suramericanas donde se consolida el Proyecto Nacional Popular Latinoamericano en Brasil, permiten sostener la política de avance ofensivo. La agudización de la guerra adopta la forma de crisis europea que profundiza defensivamente una alianza entre China y el eje germano-francés contra los intereses angloamericanos; la profundización de la fractura entre los intereses angloamericanos globales-multilaterales y el bloque de intereses retrasados aferrados a la vieja forma imperialista unilateral (lo que se observa en el empate de fuerzas en territorio norteamericano); la emergencia en EEUU del Tea Party como expresión fascista de imperialismo retrasado; la guerra de divisas y guerra comercial (al igual que a partir de la crisis del 29’- 30’ ) como instancia superior del enfrentamiento en el terreno económico. Esta agudización de la crisis aumenta las condiciones para avanzar con el proyecto nacional popular latinoamericano, aunque también aumenta la desesperación oligárquico-imperialista que ven escurrir el poder de sus manos y retoman su camino histórico de golpes e intentos desestabilizadores.


El velatorio se transformo en un Hecho Político                       

La decisión de velar los restos en casa de gobierno, la movilizaron popular, el modo en que se dispuso al gabinete durante las exequias y la presencia de los presidentes de la UNASUR muestra que la iniciativa política la mantiene el Kirchnerismo. Muestra la conducción de Crisitna, el alineamiento del gabinete en su conjunto, y permite que el pueblo en su conjunto se movilice  para producir un hecho político. El hecho político habla de la rearticulación de la fuerza político social con voluntad nacional y popular de carácter revolucionaria. Manteniendo el plan que llevo a realizar la actividad de masas el 25 de mayo de 2010. El hecho, también del plano político-estratégico, implica el pasaje de la adhesión a determinadas ideas y determinado sentido de la historia nacional a la adhesión y movilización por el proyecto estratégico que concretiza esas ideas, por las medidas en que se plasma su avance y por los líderes en que se sintetiza.


El Proyecto Financiero Global ya había detectado que se rearticulaba la fuerza del Proyecto Nacional Popular Latinoamericano. Detecto claramente que la iniciativa de kirchnerismo se relacionaba estrechamente con la iniciativa que desarrollaba la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista –CNSP- en tanto instrumento político ideológico del movimiento obrero. Observo también que en los hechos políticos centrales: movilización 1 de mayo de 2009, movilización por la ley de medios, movilización por la recuperación de BCRA, en la movilización político cultural del Bicentenario, en la movilización del 26 de julio; en todos ellos es el movimiento obrero, a partir de la CNSP y sus aliados, el que protagoniza. Por ello el Proyecto Financiero Global realiza las operaciones: 1- el asesinato de Mariano Ferreira con la misma formula que uso en 1969 en los “asesinatos” de Cabral y Bello, pero ahora construyendo una interpretación mediática del hecho que le permita tirar el muerto al gobierno y al Movimiento Obrero, para abrir la interna en la clase trabajadora entre el Movimiento Obrero y movimiento de trabajadores profesionales y tecnicos bajo el eje de lucha contra burocracia sindical o la patota sindical (reuniendo a quienes se vendieron al proyecto financiero con quienes lucharon contra él y fracturando al campo del pueblo) y potenciando al izquierdismo liberal infantil; 2- la de proponer a Scioli como alternativa política para fracturar a los cuadros politicos en función de gobierno; 3- Desde la hora misma del fallecimiento de Nestor plantando la idea de NK como líder único e inigualable, de Vació de poder y abismo político; la de la juventud como fenómeno central único fraccionado del conjunto del pueblo; la de la juventud como elemento violento, nazi, incontrolable.


La Juventud se hace presente masivamente                          

  En la plaza de mayo observamos que “la juventud” se hace presente de manera masiva y decidida en el compromiso con la identidad y el proyecto estratégico. La presencia de la “juventud” ya venía siendo parte, desde la batalla por la desarticulación del partido mediático financiero podemos observar su creciente participación tanto como en la movilización por los DDHH el 24 de marzo. Después de la lucha defensiva contra el monopolio financiero exportador de 2008, y de la movilización por el 1ro de mayo del 2009, la “juventud” se incorpora de manera definida. Parece ser que el elemento convocante fue el claro y definido enfrentamiento contra el imperio y su oligarquía en la batalla por la 125, con su claro llamamiento a las masas populares a ser parte de la lucha; también lo fue el claro y determinado enfrentamiento contra el partido mediático financiero, con su esencia monárquica, que permitió no solo llamar a las juventudes de clase media sino que permitió abrir la recuperación de la calle para el ejercicio de la política, que es el terreno por donde vuelven las mayorías populares para poder ser sujeto histórico. Por ello, tal vez, en la movilización del 24 de marzo que recuerda y recupera los ideales y el proyecto de los militantes populares que fueron eliminados entre 1976-83, se hizo presente masivamente y con toda su diversidad de juventudes obreras, estudiantiles, profesionales, políticas, barriales, territoriales, alegres y comprometidas. Esta diversidad histórica se amalgama cuando se convoca a encontrarse con el Bicentenario del proyecto nacional popular latinoamericano puesto en el terreno desde sus ideas-fuerza, desde sus valores, desde sus sentimientos. El protagonismo juvenil esta directamente relacionado con la visualización de futuro, y éste con la visualización de la presencia de un proyecto. Esto fue determinante en su incorporación como masa movilizada.

La Juventud en su diversidad de vertientes histórico sociales, la juventud en su heterogeneidad de identidades histórico políticas, la juventud en sus distintas expresiones cultural-ideológicas vuelve a “enamorarse”; vuelve a recobrar la esperanza, vuelve a encontrar los sentidos y el compromiso, y por ello la juventud de las mayorías populares se hizo presente para ser parte activa del movimiento y de la fuerza nacional popular latinoamericana. La Juventud militante junto a los “viejos” militantes del moviendo obrero, al movimiento de profesionales, técnicos, productores, etc.   No hay fuerza político social de carácter revolucionario si las juventudes sensibilizadas, comprometidas y decididas no se integran con los “viejos” militantes de siempre. Esta unidad de lo diverso social, político y cultural de las mayorías populares hace al sujeto revolucionario, rearticula ese sujeto y recupera la energía y capacidad para serlo.  



     Kirchnerismo y Peronismo    
                                                                      
Este hecho político ha permitido que emerja ahora definidamente una nueva identidad política síntesis para el movimiento nacional, el Kirchnerismo que tiene en su seno al peronismo como identidad mayoritaria, con capacidad de vertebrar al movimiento nacional kirchnerista y de encabezarlo propulsando la conducción que ejerce Cristina. Esto permite recuperar al peronismo como movimiento e identidad histórica bajo las banderas de la justicia social, la independencia económica, la soberanía política y la integración latinoamericana que los ocupantes del PJ habían vendido; al peronismo como movimiento que subordina los instrumentos políticos-electorales y vértebra a un conjunto de identidades históricas deviniendo en nueva síntesis Nacional Popular Latinoamericana. 


 
Lic Walter Formento
CIEPE

Gentileza: Davida Santoni

CONTINUACIÓN DE LA VIDA POLÍTICA POR LA EXISTENCIA HISTÓRICA

*Por Julian Licastro

En el plano personal, toda desaparición física remite a lo inevitable de la propia, recordándonos la finitud de la vida, y la necesidad de darle sentido por la relación con los otros, mediante un humanismo no individualista sino comunitario. En el plano colectivo, la desaparición de un líder con verdadera influencia en la sociedad, patentiza los límites del poder aún de las personalidades más fuertes, y señala que la historia, la buena historia, es la única dimensión que otorga una continuación de la trayectoria política en el tiempo y la praxis militante del devenir.

Por estas razones, debemos destacar la compasión, en el más alto sentido de un compartir los sentimientos de respeto mutuo, humildad y solidaridad, de quienes sufrimos la fragilidad de la condición humana. Y, en el campo de las luchas por la libertad, saber que los grandes objetivos de realización de un pueblo, son obra de una sucesión ordenada de varias generaciones, que actualizan y trasvasan los contenidos de un proyecto de destino nacional. En esa larga evolución se tienen que asimilar las lecciones del pasado y agregar las correcciones e innovaciones que demanda el presente. Así el populismo inicial, justificado por el quiebre de las viejas estructuras, se va transformando en movimiento nacional y popular, mediante la elaboración de una doctrina no dogmática, el compendio de una programática efectiva y, sobre todo, la educación y capacitación de una amplia franja de cuadros políticos, sociales y técnicos.

Sin esta evolución el populismo se detiene y puede retroceder hasta el estilo autoritario, que ha deformado el corazón de tantas buenas intenciones de cambio. Por el contrario, en la maduración que anhelamos, la organización vence el desgaste natural del tiempo, y los ideales viven siempre, aún después de etapas de represión y oscurantismo. El criterio de verdad es, sin duda, la voz del pueblo, por medio de la cual se manifiesta el espíritu universal de la providencia. Por eso es prematuro decir que se ha agotado todo un movimiento histórico y ha surgido otro; y es más prudente afirmar, como rezaba un cartel anónimo en la Plaza de Mayo: “Néstor con Perón, el pueblo con Cristina”.

Es cierto, el homenaje a Kirchner vino de la mano del apoyo total a la Presidenta , con una espontánea, emotiva y pacífica demostración de fuerza afectiva, en el mejor espíritu de la celebración del bicentenario: hechos ambos nunca imaginados por la profecía del odio, derrotada por la esperanza del amor social que se llama solidaridad. Plebiscito sin marketing publicitario ni veleidades de candidaturas sin arraigo ni contenido, frente al reconocimiento y el agradecimiento del pueblo llano, expresado sin interferencias mediáticas en miles y miles de testimonios sencillos y concretos.

Sólo la unidad detrás del orden constitucional, no reducido a lo formal, sino abierto al perfeccionamiento de una democracia participativa, puede garantizar la continuidad y profundización de un modelo que, aún con matices, restaura lo esencial del peronismo: dignidad nacional; justicia social e igualdad de oportunidades; desarrollo económico con identidad cultural y creatividad tecnológica. Ahora, por suerte, con el florecimiento de la tesis continentalista de Perón, Vargas e Ibáñez del Campo, cuya frustración a cargo de los sectores dominantes de Argentina, Brasil y Chile, posibilitó los golpes de 1955, 1966 y 1976.

Pero hoy está UNASUR, vigente y encaminada, más allá de todo aquello que aún falta hacer, como reaseguro de nuestras democracias ante las transnacionales y su guerra de monedas, mercados y recursos. Es el proyecto que hizo a Néstor Kirchner estadista, al par que en lo interno recuperaba la política -no la tecnocracia- en tantoherramienta de trasformación; y la ubicaba en el centro de la escena como vía real de debate y participación popular, especialmente de las nuevas generaciones. De allí el rebrote, inusitado para algunos, de una juventud ávida de manifestarse e involucrarse en los avatares que definirán el porvenir de nuestra patria.

Éste es el juicio de quien tuvo el privilegio, quizás inmerecido, de acompañar a nuestro líder fundador en la difícil época de su tercera presidencia, por el camino de la lealtad. Y por  el hecho objetivo de no haber pertenecido al círculo de dirigentes que rodeó de inicio a Néstor y Cristina, entonces desconocidos para muchos viejos militantes. Sin embargo, nuestra presencia hoy en la despedida de un compañero singular, por su propio estilo de discurso y conducción, quiere referenciarlo a todos aquellos argentinos que, con sacrificio heroico y más allá de aciertos y errores, no vacilaron en jugarse la vida por sus ideales.

Quienes sobrevivimos, con una experiencia adquirida en la lucha, que es nuestra modesta parte de sabiduría, tenemos la obligación ética y política de estar dispuestos a contribuir en la formación de las nuevas generaciones que toman ya la bandera irrenunciable de la conciencia nacional. Para que la Argentina crezca desde el dolor y por el amor, sin arrogancia ni olvido. Con pasión, sin violencia; y con unidad substancial fortalecida por el respeto a la diversidad, la disidencia y la oposición democrática.
      
                                                                        Buenos Aires, 29 de octubre de 2010.

Gentileza: Juventud del Partido de la Victoria - Linea Fundadora Padre Carlos Mujica