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30 de mayo de 2010

DIEGO CARBONE - LA PLUMA DEL BICENTENARIO



Las trabajadoras y trabajadores de la REVISTA IDA & VUELTA, que leemos las notas de todas la compañera/os que aportan voluntariamente a nuestra Editorial, trabajos que además nos permiten crecer desde lo intelectual y son un aporte valioso a nuestro saber.

En esta oportunidad del BICENTENARIO, tomamos una decisión verdaderamente difícil que era imponer a nuestros colaboradores  el titulo de LA PLUMA DEL BICENTENARIO, obviamente que esto fue puertas adentro de la Redacción y que constituyo por cierto varios días de debate y de posiciones muy fecundas, también es cierto que fue galvanizar mucho más a el Staff.

De estas jornadas salio a la LUZ un compañero al que todos queremos imitar de alguna manera y que ha sido una brújula constante en esta Revista, por tal motivo :

Las trabajadoras y trabajadores de la REVISTA IDA & VUELTA, han decidido por unanimidad nombrar al compañero y amigo



DIEGO CARBONE

LA PLUMA DEL BICENTENARIO

CUANDO LA PATRIA SE LLENO DE PIBES


(*) Jorge Giles 

Fueron muchas las postales que produjo el aluvión popular en los festejos patrios.

Pero hay una que conmueve más: la presencia masiva de los pibes.

Pibes por todos lados, agitando las banderas con sus padres, riendo, cantando. 

No existe emoción más honda que cantar el Himno con un hijo entre los brazos.

El dato es muy significativo y ayuda a entender lo que pasó en esos días. 

Cuando la patria se llena de pibes, la alegría está asegurada, revelando asimismo la clara participación del núcleo familiar.

No es un dato menor y muchos menos anecdótico.

Una familia decide concurrir a una concentración popular, sólo después de procesar armoniosamente sus ganas, su espíritu participativo y la garantía de seguridad que le puedan brindar los organizadores de la convocatoria.

Cuando uno de estos tres componentes no está presente, difícilmente se produzca la chispa de la combustión participativa.

Y esta vez, en los seis millones de participantes, quedó muy claro que la chispa se encendió como nunca antes.

Ayer nos habíamos entusiasmado con algunos gestos de la política que parecían estar adelantando que el impacto del pueblo movilizado había calado hondo en todos los sectores. Lo decíamos en relación a la actividad que los diputados oficialistas y opositores realizaron en homenaje a la Revolución de Mayo.

Pero algunos dirigentes ya empiezan a mostrar la hilacha, al compás de la línea editorial que baja el monopolio mediático.

Hay que ser muy mezquinos y tener mucho resentimiento y cenizas en el alma para no valorar a quienes convocaron y organizaron estos festejos que ya son parte de la historia, en sí mismos.

Quieren instalar la peregrina idea que todo lo que se vivió en estos días en el Paseo del Bicentenario se “autoconvocó”, solito su alma, como por arte de magia.

“Nadie los convocó”, dicen.

Sólo se escuchó un reconocimiento tan fugaz como un bostezo.

¿Cómo no valorar lo realizado por cientos y miles de personas que participaron de la organización de esta verdadera muestra de pasión histórica y cultural?

El egoísmo es tanto que les impide reconocer el trabajo de los funcionarios nacionales, de Fuerza Bruta, de todos los profesionales, trabajadores y artistas que participaron tan eficazmente en una organización donde no hubo un solo rasguño.

Le erraron fiero: imaginaron una disputa partidaria y de corto plazo y se encontraron con un pueblo rescatando una historia de 200 años.

¿Saben donde está la trampa de este discurso en tono de “político superado” que afirma, igual que Clarín, que el suceso “pertenece a todos y a nadie en particular”?

En que por vía de ese artilugio buscan disimular su propia frustración ante el éxito de la convocatoria oficial. Y si los convocantes “somos todos”, ganamos todos o no gana nadie.

Y por otro lado, intentan provocar al gobierno para que pise el palito y salga a vociferar indignado: “el festejo es nuestro”.

Piedra libre, Magnetto.

¿Qué dijeron todos ellos, de derecha a izquierda, horas antes del acto inaugural? ¿Trabajaron fervorosamente para que la gente cubra de bote a bote la Avenida “más ancha del mundo”? ¿O tiraban pálidas tras pálidas sobre alertas meteorológicos y caos de tránsito y ojo con la inseguridad en las calles y los piquetes y la crispación y el desencuentro?

Habrá que seguir evitando inteligentemente todas las emboscadas políticas y mediáticas que tiende el egoísmo opositor.

Fue una fiesta que la construyó el pueblo, creyendo en la convocatoria oficial y resignificando la historia de los argentinos desde una mirada claramente nacional y popular.

La derecha hubiese preferido que a estos festejos los capitalice un sector partidario, exclusivamente, así fuese el partido de gobierno. Mirá lo que te digo. Porque esos logros se ganan y se agotan en el tiempo.

Lo que les resulta insoportable es que fue el modelo de país en curso el que se llenó de fervor popular. Y marcó así un escenario inequívoco para las batallas que vienen.

Vayan pasando que esto recién empieza.

FUENTE : http://www.elargentino.com/nota-92582-Cuando-la-Patria-se-lleno-de-pibes.html

LUIS CARO - CRONICAS DE LA CANCION LATINOAMERICANA


LUIS CARO

SABADO 5 Y 12 JUNIO- 22.30 HS
TU MADRE- Alvarado y Tucumán
 



“CRÓNICAS “
de la canción latinoamericana.

A mediados de la década del setenta recorrí Latinoamérica junto a Gregorio Nachman, maestro y director de teatro desaparecido en la última dictadura militar.
Luego el exilio.
Fueron viajes y más viajes entre la hondura de los pueblos originarios y aquella fuga hacia la nada.
En un trabajo casi antropológico y aún sin el rigor que hubiera merecido, recopilé  anónimos, traté autores  analfabetos y también   artistas de la canción.
Tuve, entonces, la suerte de conocer la diversidad y belleza musical de la región así como la resistencia cultural que siempre ofrecieron y ofrecerán nuestros pueblos.
“Crónicas” son pequeñas historias y canciones de esos viajes, un intento de no perder la memoria.

Luis Caro





  

REUTEMISTAS QUE NO QUIEREN A PACO URONDO


(*) Juan Carlos Tizziani


POR SEGUNDA VEZ EN CINCO AñOS FRENAN UN HOMENAJE AL POETA MILITANTE FRANCISCO URONDO.

La Cámara de Diputados votó el proyecto para que el Centro Cultural Provincial lleve el nombre del poeta muerto en los '70. Mercier -que fue funcionario de la dictadura- frenó la iniciativa en el Senado proponiendo el nombre de Ariel Ramírez.



El Senado hegemonizado por el bloque del PJ que responde a Carlos Reutemann volvió a frustrar un proyecto de ley sancionado ya dos veces por la Cámara de Diputados en los últimos cinco años, para que el Centro Cultural Provincial se llame "Francisco "Paco" Urondo", en memoria del poeta, periodista y militante político santafesino que cayó durante el genocidio, en Mendoza.

La iniciativa quedó cajoneada en el Senado en 2005. En 2007, ni siquiera pasó el recinto de Diputados. Y ahora, que fue sancionada nuevamente y por unanimidad en la Cámara baja, el Senado la bloqueó con un proyecto tapón: votó otra ley para que el mismo auditorio se llame "Ariel Ramírez", en homenaje al pianista y compositor que falleció en febrero.

El mentor ideológico y político del operativo contra la reivindicación de Urondo no es otro que el senador Juan Carlos Mercier (PJ La Capital), ex ministro de Economía de Lole y del régimen militar. "Mercier vuelve a obstruir, como lo hizo en estos cinco años, un homenaje tan imprescindible como necesario a un gran poeta asesinado por la dictadura", dijo el diputado Marcelo Brignoni, autor del proyecto que rehabilita a Urondo.

Y agregó: "No vamos a permitir que un grupo de defensores de la teoría de los dos demonios, que justifica el terrorismo de estado, impida nuevamente un homenaje a las víctimas de la dictadura, de la que ellos formaron parte".

Brignoni se propuso sacar del olvido el legado de Urondo, que "ha sido silenciado inexplicablemente en su provincia natal hasta nuestros días". Y para eso, no tuvo mejor idea que proponer el nombre del poeta para sala emblemática de la ciudad de Santa Fe: el Centro Cultural Provincial. Pero se topó con la reacción del establishment santafesino.

El legislador presentó el primer proyecto el 23 de septiembre de 2004, acompañado por once de sus colegas: los socialistas Antonio Bonfatti (hoy ministro de Gobierno y Reforma del Estado), Alfredo Cecchi y Sergio Liberati, los radicales Hugo Marcucci (hoy presidente de la UCR), Mónica Tomei y Daniela Questa; Aldo Strada, Verónica Benas y Antonio Riestra (que en ese entonces militaban en el ARI), el demoprogresista Gabriel Real y Oscar Urruty, del Partido del Progreso Social.

La Cámara de Diputados lo aprobó el 19 de mayo de 2005, con media sanción. "Pero después, lamentablemente, fue cajoneado en el Senado, donde no recibió ningún tratamiento y perdió estado parlamentario", recordó Brignoni.

Dos años después, el 10 de mayo de 2007, Brignoni volvió a insistir con el mismo proyecto para imponer al Centro Cultural Provincial el nombre de Urondo, pero esta vez ni siquiera logró que la propuesta sea discutida en el recinto de Diputados. "Curiosamente, y a pesar de que la Cámara tenía la misma integración, nunca llegó al debate y volvió a perder estado parlamentario", agregó.

Pero no hay dos sin tres. El 17 de junio de 2009, Brignoni reiteró por tercera vez su proyecto en memoria de Urondo. Lo acompañaron con su firma otros cuatro diputados de distintos bloques: José María Tessa y Antonio Riestra (Frente Progresista), Oscar Urruty (Partido del Progreso Social) y Gerardo Rico (Frente para la Victoria). Y en la sesión del 6 de mayo, la Cámara lo aprobó por unanimidad y sin controversias.

Ahí comenzó la contraofensiva de Mercier, que una semana después, el 13 de mayo presentó su proyecto tapón, para que el Centro Cultural Provincial lleve el nombre de otro santafesino: Ariel Ramírez, fallecido el 18 de febrero, a los 88 años.

Brignoni advirtió sobre el operativo político. Y lo denunció. "El senador Mercier intenta impedir el homenaje a Paco Urondo en Santa Fe. Que el Centro Cultural Provincial lleve el nombre de uno de los más brillantes poetas santafesinos, asesinado por el terrorismo de estado en la provincia de Mendoza, en junio de 1976", dijo el legislador.

El jueves pasado, el Senado votó el proyecto de Mercier, con la oposición del Frente Progresista, que elogió al autor de la misa criolla, pero aclaró que no podía acompañar la media sanción porque chocaba contra otro proyecto anterior que "recuerda al poeta víctima del terrorismo de estado".

Ahora, Brignoni dijo que "impulsará una campaña nacional e internacional, con organizaciones estatales, sociales y políticas" para evitar que Mercier se salga con la suya. "El ex ministro de la dictadura pretende obstruir, como lo viene haciendo desde 2005, un homenaje tan imprescindible como necesario, a un gran poeta asesinado por la dictadura de la que Mercier fue funcionario"

"Paco nació en Santa Fe, el 10 de enero de 1930. Periodista, académico y militante, dio su vida luchando por el ideal de una sociedad más justa. Fue un poeta excelente, exquisito, de aquellos que dejan siempre una impronta. El oscurantismo de los defensores de la dictadura impidió hasta estos días que se le rinda tributo en su provincia natal.

Su hermana Beatriz falleció recientemente sin poder ver un reconocimiento institucional a su hermano, el primer director general de Cultura de la provincia, en 1958. No vamos a permitir que un grupo de defensores de la teoría de los demonios, que justifica el terrorismo de estado, evite un homenaje a las victimas de la dictadura, de la que ellos formaron parte".



FUENTE : AGENCIA PACO URONDO

MAS ALLA DE LA MEMORIA


Primer Juicio Oral  en Mar del Plata por Delitos de Lesa Humanidad


( *) Carlos A. Bozzi



Cuando diez años atrás, el Colegio de Abogados de Mar del Plata y distintos orga nismos de Derechos Humanos, apoyados por numerosas entidades públicas de la ciudad, decidieron iniciar el Juicio por la Verdad, muy pocos personas creyeron que alguna vez alcanzarían a sentar en le banquillo de los acusados a solo uno de los per sonajes de  la represión militar en la década del 70. Pero la tenacidad de los jueces, abogados, víctimas, testigos e integrantes de los distintos organismos, pudieron ven cer el escepticismo y aquella no tan vieja frase de “cerrar las heridas del pasado y dejar de lado los enconos que desunen a los argentinos”, continuando sin prisa y sin pausa con todo aquel trámite judicial.

Conviene recordar que los Juicios de la Verdad, fueron el instrumento ideado por los organismos de Derechos Humanos para sortear el cerrojo impuesto a toda investiga ción histórica sobre los crímenes de la década del setenta, por las leyes de Obedien- cia Debida y Punto Final, leyes tan inconstitucionales al momento de su dictado co- mo al momento de su declaración de nulidad muchos años después. Durante la vi- gencia de estas leyes,  la biología hizo su trabajo, pues es sabido que uno de los ma- yores aliados de la impunidad es el paso del tiempo: por un lado, testigos que mue ren, testigos que no están en condiciones de volver a relatar el horror, testigos que no se sienten con la seguridad de poder hacerlo y por otro, represores enfermos, an cianos, algunos  ya sordos y con dificultad en el habla, configurando todo esto un cuadro que podría haberse evitado con un mínimo sentido de justicia, que nunca lle- gó.

Pero bien expresa el sabio don Martín Fierro, cuando dice que “no hay plazo que no se venza, ni deuda que no se pague”, y así en mayo de 2010, el primer imputado por delitos de lesa humanidad cometidos en la década del 70 en la ciudad de Mar del Plata, volvió a ver los rostros de sus víctimas. Esta vez ,frente a frente, a poca dis- tancia y ya sin la autoridad que le confería el poder de un arma en sus manos.

Se trata del suboficial de la Fuerza Área ,Gregorio Rafael Molina, personaje emble- mático si los hay en esta historia, acusado de violaciones, tormentos, secuestros  y homicidios de personas. Los sobrevivientes que sufrieron su violento trato,lo recuer- dan por su parecido a un actor de cine americano, sus grandes anillos dorados, el per fume especial de sus manos y la autoridad que tenía dentro del Centro Clandestino de Detención ubicado en el radar de la Base Área de Mar del Plata, una construcción semi subterránea, bautizada como “La Cueva”.

A pesar de la indudable responsabilidad que le cabe en los hechos de la época, nada se sabe de sus compañeros, cuyos apodos fueron ya mencionados en declaraciones de testigos, no solo en el Juicio por la Verdad, sino también en el mítico juicio a la Junta de Comandantes en el año 1985. A ellos se los conoce por apodos,tales como  “Papi”,  “Ri chard”, “Chancho”, “Pibe”, “El Colorado”, “Pan de Dios”,  “Walter”,  y “Quasimodo”, todos personajes reales, aún no ubicados por la justicia y que quien dice, quizás todos los fines de mes, hagan religiosa y ordenada fila frente a los caje- ros automáticos de la calle San Martín y Córdoba ,para cobrar su jubilación como ex miembros de las Fuerzas Armadas, junto a otros beneficiarios.

Algunos lo sindican como el “jefe” de todo y de todos, mientras otros minimizan su responsabilidad a la de un simple carcelero, alegando que la decisión final sobre el destino de cada secuestrado no pasaba por sus manos. Puede ser verdad,ello lo determinará la justicia, pero lo que no puede negarse es que los datos e informes que el transmitía  a la autoridad máxima, extraídos  de cada víctima a fuerza de tortura, contribuían   a sellar definitivamente la suerte de cada uno.

La actuación más impactante de Molina se sitúa en la llamada “Noche de las Corba tas”, cuando en julio de 1977 fue secuestrado en solo siete días once personas, siete de las cuales eran abogados y una ellas, la esposa del Doctor Tomás Fresneda  cursa ba un embarazo de cinco meses y medio. Previo a ello, en junio del mismo año, había sido traído desde la ciudad de Neuquén el Doctor Jorge Candeloro, destacado abogado laboralista que entre los años 1970 a 1974 había tenido especial participa- ción en la Gremial de Abogados de la ciudad  e interviniendo en numerosos Hábeas Corpus en favor de  disidentes políticos presos.

Acusado de haber causado la muerte por tormentos de los abogados Candeloro y Centeno, aún los hechos no están del todo claros sobre su autoría mediata, pues en el Juicio por la Verdad existen dos declaraciones de ex policías que atribuyen el asesi- nato del Doctor Norberto Centeno al comisario Miguel Angel Fuster, miembro temido de la Delegación local de la Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires (Dipba) y sobre el cual no existieron menciones en esta etapa judicial .  Obvio que la decisión final está en manos del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata, que evaluará todas las pruebas recolectadas hasta acá, pero lo indu dable y probado  es que Molina estaba allí y tenía una responsabilidad de cuidado sobre las personas secuestradas que el no ejerció y de ahí su culpabilidad.

Lo que si se va aclarando lenta pero seguramente, es el motivo del secuestro y desa parición del conjunto de abogados, cuyas razón concreta a través de tantos años resultaba ser una incógnita. En el tema del Doctor Norberto Centeno, un abogado la boralista, alejado de toda militancia cercana a la izquierda socialista, los motivos pa recen ser producto de interna de los grupos de tarea de Mar del Plata. Así lo declaró hace muchos años , uno de los abogados de la querella, cuando dijo: "Está compro- bado que a Centeno lo mataron porque le tenían bronca, no fue un detenido al que ellos podían llamar subversivo...”.(Clarín, 07-05-2002).

Sobre el Doctor Hugo Alais, pesaba la culpa de haber sido un militante de izquierda en sus años de Facultad, cuando lideraba el Frente de Agrupaciones Unidas de Iz- quierdas”  (FAUDI),  manifestación estudiantil del Partido Comunista Revoluciona- rio. La frase que el abogado  Camilo Ricci  recuerda haber escuchado de sus interro- gadores, lo dice todo: “ ¿Péro cómo Doctor...Usted no sabía que tenía un maoísta en su estudio?..”. Algo similar aconteció con el Doctor Salvador Arestín, otro mili tante de izquierda en la década del setenta en sus años universitarios.Quizás su sen- tencia de muerte haya sido presentar un Hábeas Corpus en diciembre de 1974. El he cho es poco conocido y tiene el siguiente origen: el  14 de diciembre de 1974, es ase sinado en Mar del Plata, el empresario pesquero Antonio Dos Santos Laranjeira, he cho que se atribuyó  un “comando de ajusticiamiento” de la escuadra “Luis Antonio Soccimarro”, de la compañía “Héroes de Trelew”, del Ejército Revolucionario del Pueblo.

Meses después la delegación local de la Policía Federal, detiene a un grupo de perso nas sindicadas como pertenecer a esta escuadra del ERP, acusadas de ser los autores del homicidio del empresario.Una de las personas detenidas,era  ciudadana española y también prima de Arestín y por ella, Salvador se presentó en la justicia con un Há- beas Corpus. Demás esta decir, que todo el grupo, años después fue absuelto de la acusación de homicidio, aunque permanecieron presos por “tenencia de propaganda subversiva”, durante mucho tiempo. Este dato, es probable que no figure en el Lega- jo DIPBA de Arestín, pero es indudable que fue informado a la Inteligencia del Ejér- cito desde el Juzgado Federal  de aquel entonces, con lo cual se lo sindicó como un miembro activo del ERP..

Sobre los demás secuestrados, tambien pesaba la acusación de integrar una izquierda marxista o maoísta ,pero más allá de la participación o no de cada uno en alguna u otra organización, lo cierto es  que todos tenían claramente delineado, no solo en su pensamiento, sino también en su modo de vivir, un proyecto político definido, que los hacía extremadamente peligrosos  para el sistema. De ahí su eliminación.

El juicio está por concluir y restan solo algunas audiencias, aunque la sociedad local aún no se ha repuesto de las declaraciones de dos soldados correntinos que  presta-ron servicios en el conmutador de la Base Área Mar del Plata entre marzo de 1976 y abril de 1977. Ambos se identificaron como “Clase  57”,aportando un dato erróneo, pues es conocido que dicha clase fue exceptuada del servicio militar, cuando se bajó la edad de 20 a 18 años para hacer la conscripción. Quizás el carácter de testigos de identidad reservada ,hizo que se declararan “clase 57” con el objeto de resguardar su seguridad, aun no se sabe. Sin embargo, cuando entrevisté a uno de ellos, hace más de tres años en plena redacción  del libro “Luna Roja”, me habían asegurado que en el Casino de Oficiales de la Base Área nunca hubo detenidos, versión distinta a la de ahora, cuando manifiestan que en ese lugar también se alojó a prisioneros. Igual mente, en aquella oportunidad también me hablaron de “vuelos de la muerte”, que partían de la Base Àrea, pero utilizando un avión distinto al “Albatros” que ahora dicen haber visto y  para más ,con insignias de la Marina.

Demás esta decir que el “Albatros”, de los cuales solo hubo siete en el país, tres para la Fuerza Área y cuatro para la Marina, estos últimos estacionados primeramente en la Base Aeronaval de Punta de Indio y posteriormente trasladados a la Base Aerona- val  Comandante Espora, no es un aparato de porte menor, pues su largo es de 20 me tros y su alto de más de 8 metros. Igualmente el dato debe ser analizado con cuida- do, porque en cierta manera coincide con la versión que dió un ex cabo de la marina  a estudiantes de colegios secundarios de la ciudad, cuando afirmó que aquellos años un Hidroavión partía de la Base Naval de Mar del Plata, con tal terrible tarea.
En el tema de los “vuelos de la muerte” hay que manejarse con sumo cuidado,pues en esta cuestión todo lo que no suma es un retroceso y aun existen muchos cuerpos de personas desaparecidas en aquella época, cuyos familiares viven pendientes de toda lucecita que arrime una esperanza para conocer el destino final de sus seres que ridos. En el Archivo Nacional de la Memoria (ex Conadep) existen denuncias con- cretas del tipo de avión usado y del nombre de pilotos y oficiales acompañantes, que bien podrían investigarse a fondo para zanjar de una vez por todas,esta cuestión.

Poco falta, entonces, para que el Tribunal dé su veredicto en el primer juicio oral a un represor en Mar del Plata. Un aire más fresco y de mayor justicia está recorriendo las calles de la ciudad. Es un primer paso y el más importante.Resta aún la causa de la Comisaría Cuarta, la Causa de “La Cueva” donde se juzga a las autoridades directas  y la Megacausa de la Base Naval. Por cada detenido liberado que paso por “La Cueva”,otros tres sufrieron cautiverio en la Base Naval, por cada asesinado que hubo en “La Cueva”, otros tres lo fueron por fuerzas de la Armada. Una proporción impresionante, que seguramente se develará en poco tiempo, dando cuenta a la ciudad de la magnitud de la represión en estas costas.
 

*Abogado
Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”


EL PERONISMO REVOLUCIONARIO EN EL BICENTENARIO



 (*) Eugenio Luis Germino

Frente a este acontecimiento histórico, queremos recordar a todos aquellos patriotas, que se jugaron por una Nación Justa, Libre y Soberana, combatiendo a la oligarquía apátrida y antipopular.
A lo largo de estos dos siglos, hechos y protagonistas, signaron con su ejemplo, la actual militancia.  
La resistencia popular al invasor inglés en 1807 y 1808; la revolución de los orilleros, que le dio el condimento popular a la Revolución de Mayo; las primeras montoneras de Güemes en el norte y Artigas en la banda Oriental; la epopeya sanmartiniana, venciendo los obstáculos puestos por Rivadavia y la oligarquía porteña, que fue desgajando el antiguo Virreinato; el federalismo; Dorrego; Juan Manuel de Rosas; la heroica batalla de la Vuelta de Obligado; la resistencia gaucha a la “guerra de policía” posterior a Caseros encabezada por Mitre y Sarmiento; los levantamientos del “Chacho” Peñaloza, Felipe Varela, López Jordán; la repulsa popular a la ignominia de la Triple Alianza, impulsando la genocida guerra contra la República del Paraguay azuzada por Inglaterra; el Martín Fierro de José Hernández, reivindicando la figura del gaucho; los alzamientos revolucionarios del radicalismo contra el orden oligárquico  conservador; el gobierno de Yrigoyen; el surgimiento del Revisionismo Histórico de principios del siglo XX; las figuras de José María Rosa; Arturo Jauretche, Scalabrini Ortíz; Homero Manzi alzando su voz durante la “Década Infame”; el surgimiento del peronismo con la Revolución del 4 de Junio de 1943; la elevación del Líder: Juan Domingo Perón; el 17 de Octubre de 1945 que selló la unidad Perón – Pueblo; Darwin Passapontti, nuestro primer caído; la figura de Evita “Abanderada de los Humildes”; las Tres Banderas; la sindicalización masiva; la unidad obrera en la CGT; la Resistencia Peronista contra la “Fusiladora”; los “caños”; el levantamiento de Juan José Valle; la Juventud Peronista; “Tito” Bevilacqua; Felipe Vallese y tantos otros; la toma del “Lisandro de la Torre”; John William Cooke; Sebastián Borro; Uturuncos; Tacuara; la voluntad indomable del pueblo luchando por todos los medios (caños, sabotajes, guerrilla rural y urbana) para lograr el retorno de Perón; ; el operativo Cóndor con la toma de Malvinas en 1966, comandado por Dardo Cabo; las primeras FAP y Taco Ralo; Descamisados; la influencia del Padre Mugica y Monseñor Angelelli en los grupos cristianos; los Sacerdotes para el Tercer Mundo; García Elorrio; Cristianismo y Revolución; el Comando Camilo Torres; el Cordobazo; Montoneros; FAR; el Aramburazo; las tomas de La Calera y Garín; los primeros caídos de la organización: Emilio Maza; Gustavo Ramus; Abal Medina; Sabino Navarro; Juan Pablo Maestre; Capuano Martínez; los fusilados en Trelew, agosto del 72: Susana Lesgart; Carlos Astudillo; Mariano Pujadas; María Angélica Sabelli;  el 17 de Noviembre de 1972 y la “primer vuelta” del General; el triunfo de marzo y la asunción del 25 de mayo del 73; la plaza desbordada por la JP y la “Tendencia”; el definitivo retorno del 20 de Junio; la asunción de Perón el 12 de octubre de 1973; el Rodrigazo y la expulsión del agente de la CIA López Rega, por los trabajadores. La restauración oligárquica (cívica – militar) de 1976 y la resistencia popular, en la que montoneros (antes y durante la dictadura) siguió poniendo muertos: Marcos Osatinsky; María Claudia Falcone; Julio Roqué; Rodolfo Walsh; ; Dardo Cabo; Roña Beckerman; Pereyra Rossi; Osvaldo Cambiaso; Paco Urondo; Norma Arrostito; Héctor Germán Oesterheld; José Pablo Ventura; Julio Troxler; Claudio Slemenson; Cristian Caretti y miles más; el 2 de abril de 1982 y la recuperación de Malvinas; la caída del proceso, que no pudo sostenerse por la resistencia popular, uno de cuyos baluartes fue Montoneros, logro aún no reconocido por muchos; el alfonsinismo; los exiliados y presos políticos (como el caso del dirigente máximo de Montoneros: Mario Eduardo Firmenich) en democracia; Intransigencia y Movilización Peronista; el Peronismo Revolucionario de los 80; los levantamientos militares; el Plan Austral; las leyes de Obediencia Debida y Punto Final; la toma de Tablada y el estallido social del 89; el menemismo traidor; la desarticulación del campo popular; las privatizaciones; la desocupación; la frivolidad que se apoderó de la política ; la Alianza; el estallido social en diciembre del 2001; la huída de De La Rúa en helicóptero; la seguidilla de presidentes: Puerta, Rodríguez Saa, Camaño, Duhalde; la asunción de Néstor Kirchner en el 2003 y Cristina Fernández en el 2007.
Actualmente, surge el kirchnerismo, que se caracteriza por llevar una política de inclusión social, defensa de los derechos humanos, respeto al legalismo, etc.
Los últimos años, estuvieron signados por los enfrentamientos del gobierno nacional, con sectores del poder ecónomico, disconformes con las políticas distributivas, anti monopólicas y de DD HH.
Creemos, que se han dado grandes pasos en el camino por desandar la destrucción que dejó el menemismo y la Alianza, pero aún falta.
Un punto en el que vemos debilidades manifiestas, es en la construcción de un apoyo con base militante. Sin esa condición, el sostenimiento del kirchnerismo será complicado. La ausencia de una orgánica popular real, lleva a recurrir a la llamada “transversalidad”, centrada en alianzas momentáneas con distintos sectores, que tienen coincidencias coyunturales, pero diferencias estratégicas. Y como ya se ha visto, al menor escollo abandonan la nave.
Un proyecto de Nación viable, solo puede sostenerse con la organización real del Pueblo, que es el único sector social, capaz de lograr la verdadera Liberación. Lo demás es pura ilusión.
Igualmente, entre una oposición desesperada por “llegar” a toda costa, no vemos otra opción que el gobierno actual, que mas allá de sus falencias, sigue siendo mejor que el rejunte opositor, que de llegar al gobierno tendría graves consecuencias.
Como ejemplo, baste recordar el trágico final de la progresista Alianza.


La Patria existe, la Liberación es Posible.

Peronismo Revolucionario.


29-05-2010 - 41 AÑOS DEL HISTORICO CORDOBAZO





(*) Diego Carbone 
TOSCO AL FRENTE DE LA MARCHA
29 de Mayo de 1969
. EL PUEBLO, CANSADO INICIA "EL CORDOBAZO"...!!! 

El 29 de mayo de 1969, hace 41 años, Córdoba fue el escenario de una movilización popular que sacudiría a la dictadura de entonces. Tres jornadas de violentos enfrentamientos callejeros se generaron por la cruel represión de la policía y el ejército contra el pueblo. El dictador Onganía había colocado como interventor en Córdoba a Carlos Caballero, un hombre de su confianza, caracterizado por su gorilismo y su ineptitud. En Córdoba, la resistencia a la mal llamada "Revolución Argentina" fue muy importante desde su misma instalación, el 28 de junio de 1966, debido a la comunión entre obreros y estudiantes, siendo uno de los hechos más trágicos la muerte de Santiago Papillon el 7 de septiembre de 1966. La Delegación de la CGT de los Argentinos encabezaba la lucha contra la entrega del capital nacional a los monopolios extranjeros y la opresión al pueblo, la supresión de las conquistas laborales y las garantías y libertades individuales y públicas. Se destacaban los combativos Agustín J. Tosco, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza y Atilio H. López, un veterano luchador peronista, miembro de la Unión Tranviarios Automotor. A ellos se sumaba la fuerza de los obreros mecánicos. El 14 de mayo de 1969 se reprime una asamblea de obreros de la industria automotriz contra la eliminación del sábado inglés. El 16 la UTA paraliza la ciudad, acompañada por Luz y Fuerza. Mientras tanto en Corrientes matan al estudiante Juan José Cabral y en Rosario a Adolfo Mario Bello.

El 26 las dos centrales obreras cordobesas adheridas a la CGT de los Argentinos y a la conducción de Azopardo proclaman un paro activo para el 29. El acatamiento fue muy impotante y la concentración fue reprimida violentamente, muriendo un obrero de Ika Renault. Luego matan a otro trabajador, lo que produce indignación. El pueblo comienza a formar barricadas y avanza sobre la policía, que se repliega. Ochenta y cinco mil obreros, treinta y cinco mil estudiantes universitarios y quince mil secundarios, junto con amas de casa, comerciantes y profesionales, escribían la historia, dando treinta mártires a la jornada.

Comenzaba el final de un dictador, pero faltaba mucho para derrocar a la dictadura. Las detenciones y persecuciones que se produjeron no sirvieron para aplacar el ansía de justicia y libertad del pueblo. Estos hechos se reproducirían luego en Catamarca, Rosario, Cipolletti, etc., ahogando el deseo de los dictadores de mantenerse en el poder.

El General Ongania, es reemplazado por el General Alejandro Agustín Lanusse, más politico que su antecesor al que saca del poder. Lanusse gobernaria con una visión más cercana a la politica civil que ha la cerrada politica militar. Lo cual no quita que siga ejerciendo el poder con el mismo autoritarismo que su antecesor. Pero la lucha de "la Patria sublevada", como decia Scalabrini Ortiz, no cejaria de alli en más hasta conseguir el llamado elecciones. Lanusse queria quedarse en el poder, esta vez como politico, y conseguir el apoyo del Peronismo. Fracaso en sus gestiones y ganadas las elecciones por Hector J. Campora, al que entrego la banda y el bastón de mano, el Peronismo regreso a la casa Rosada. El retorno de Perón al país y a su tercer gobierno constitucional estaba asegurado.

COMPAÑEROS MUERTOS EN DEFENSA DE LA LIBERTAD DURANTE "EL CORDOBAZO"... PRESENTE...!!!

DIEGO CARBONE

LA REPRESION


COMO COMPLEMENTO UNA HERMOSA NOTA DE MI AMIGO Y COMPAÑERO ROGELIO ALARIZ:

EL CORDOBAZO:

Fue una rebelión popular, una gran rebelión popular. Los historiadores estiman que su antecedente más inmediato fueron las jornadas de lucha de la Semana Trágica ocurrida en 1919. Podrá discutirse si la rebelión fue revolucionaria o reformista. Los izquierdistas de entonces, y algunos de ahora, llegaron a considerar al “ Cordobazo” como un ensayo revolucionario o la antesala de la toma del poder. Hoy, esas apreciaciones parecen un tanto exageradas, no obstante lo cual a nadie se le escapa que el “Cordobazo” fue posible, entre otras cosas, por la presencia de una izquierda -peronista y no peronista- que además de influir en el estudiantado y los intelectuales influía en el movimiento obrero y, en más de un caso, era su conducción.

El Cordobazo tuvo tres protagonistas sociales: los estudiantes, los obreros y las clases medias. Una dirección política expresada por tres importantes líderes obreros: Atilio López, Agustín Tosco y Elpidio Torres. López y Torres eran peronistas; Tosco de izquierda. Para todos, el enemigo siempre estuvo en claro. Se llamaba Juan Carlos Onganía, titular de la dictadura que había derrocado al presidente constitucional Arturo Illia.

El golpe de Estado del 28 de junio de 1966 había tenido el descaro de autodenominarse “Revolución argentina”, dos palabras innecesarias y equívocas porque a decir verdad no fueron revolucionarios -en tanto que expresaron las ideas, los prejuicios y los intereses que hasta el sociólogo más moderado calificaría de derecha autoritaria- ni fue argentina, porque expresó desde la perspectiva económica el más desenfadado proceso de desnacionalización de la economía.

El Cordobazo no derrocó a la dictadura pero la hirió de muerte. El delirio de Onganía sobre las virtudes de un régimen militar que se extendería por dos décadas, inició su cuenta regresiva a los tres años de haber llegado al poder. La paz social promovida por la dictadura, su afán castrense de orden y disciplina llegó a su fin en esas jornadas de mayo de 1969. Ni la ley anticomunista, ni la declaración del Estado de Sitio, ni los tribunales militares que juzgaron y condenaron a prisión a Tosco y Torres lograron impedir lo inevitable. A partir de esa fecha, las movilizaciones populares se incrementaron y la crisis de autoridad fue tan evidente que los primeros que la registraron fueron -precisamente- los generales “liberales” que empezaron a preparar salidas alternativas al mesianismo corporativo de Onganía.

Es más, testimonios posteriores permiten suponer que el Cordobazo de alguna manera fue “permitido” por un sector de las Fuerzas Armadas. Como se sabe, los militares ingresaron a la ciudad de Córdoba para poner orden después de las cinco de la tarde. ¿Por qué no lo hicieron antes? Porque estaban interesados en que el conflicto se extendiera para poner en evidencia la incapacidad de Caballero, gobernador de Córdoba, y del propio Onganía para asegurar el orden.

El Cordobazo, ocurrido el jueves 29 de mayo de 1969, fue la culminación de una suma de estallidos populares iniciados ese mes. Todo empezó con la movilización de los estudiantes de Corrientes en contra del aumento del ticket del comedor universitario. En esa jornada fue asesinado el estudiante Juan José Cabral.

Una digresión personal puedo permitirme. Por entonces, yo tenía 18 años y vivía en una casa de estudiantes de 4 de Enero y Mariano Comas. Esa madrugada -lloviznaba y hacía frío- llegaron cuatro o cinco muchachos para avisarnos que estaba convocada una asamblea general en el Sindicato de Artes Gráficas, sede de la “CGT de los argentinos”. Desde ese momento nunca más dejé de militar. Actos callejeros, pintadas en las paredes reclamando el fin de la dictadura, asambleas universitarias y manifestaciones por calle San Martín se transformaron en una constante, casi en una rutina.

Anécdotas más, anécdotas menos, lo que me sucedió a mí no fue muy diferente de la experiencia vivida por toda una generación. Para bien o para mal, descubrimos la política en la resistencia a la dictadura de Onganía que se inició en ese ya lejano mes de mayo. Fue un gesto generoso, limpio, pero como en la vida nada es gratuito, iniciarse en la política a través del desacato y la rebelión, a la larga o a la corta cobra su precio. Para algunos el precio fue la vida; para otros, la cárcel durante algunos años. Y para todos, una experiencia generacional intransferible que luego los rigores de los años, los desencantos de la política y las ideologías atemperarían, moderarían, pero no borrarían de la memoria.

Lo que sucedía en Santa Fe se expresaba de manera más o menos parecida en todas las universidades de la Argentina. El 18 de mayo estallaba el Rosariazo. Los estudiantes y los trabajadores ganaron la calle y, como consecuencia de la represión, murieron Bello y Blanco. Para esa altura del mes, el país ardía. En Tucumán, La Plata y Buenos Aires las movilizaciones estudiantiles y populares estaban a la orden del día.

En Córdoba, el miércoles 14 de mayo hubo una histórica asamblea obrera en el Córdoba Sport Club. Allí se declaró un paro general para el viernes 16 de mayo. Las reivindicaciones obreras eran precisas: defensa del sábado inglés y contra las quitas zonales. El 19 de mayo el gobierno nacional cerraba la universidad, calificada como “nido de comunistas”.

Ni la represión, ni las amenazas de intervenciones militares detuvieron lo que ya para muchos era considerado inevitable. El martes 27 de mayo se declaró el paro activo con movilización obrera de 36 horas. Hasta el “Lobo” Vandor estaba de acuerdo con la movilización. Un mes más tarde sería asesinado en su búnker de la UOM. Pero eso ya es otra historia. O la misma, pero escrita en otro capítulo.

La suerte estaba echada. El jueves, a partir de las diez de la mañana las columnas de obreros provenientes de las empresas automotrices marcharon hacia el centro de la ciudad. El ministro Krieger Vasena, nieto del Vasena de los talleres metalúrgicos que dieron origen a la “Semana Trágica” de 1919, estaba desconsolado. “Esto no me lo pueden hacer los obreros mejor pagos de la Argentina” decía. Algo parecido había expresado el ministro del Interior, Borda, respecto de la movilización estudiantil en Corrientes: “No entiendo por qué tanto desorden si el aumento del ticket del comedor es de apenas unas monedas”.

El problema de Borda, de Krieger Vasena y de Onganía era precisamente ése: habían dejado de entender lo que sucedía. Por ignorancia, por estrechez ideológica, por economicismo ramplón, no terminaban de hacerse cargo de la historia argentina de los últimos años.

¿Fue tan así? Por supuesto. Si en 1955 el peronismo quedó fuera de la ley, en 1966 la “Noche de los bastones largos” demostraría que también quedaban fuera del sistema los estudiantes y las capas medias de la sociedad.

¿Alguien planificó la rebelión popular de Córdoba? No hay noticias acerca de un comité revolucionario o algo parecido ¿Fue entonces una movilización espontánea? Hasta cierto punto sí, pero sólo hasta cierto punto. Toda rebelión popular tiene componentes de espontaneidad. Córdoba no fue la excepción. La movilización obrera de las once de la mañana se transformó en jornada de lucha al mediodía y en rebelión popular a las 3 de la tarde. Esa dinámica no obedecía a ninguna planificación, nacía de la naturaleza misma de la crisis.

¿Tuvo objetivos revolucionarios? Si por revolución se entiende un cambio radical del sistema, el Cordobazo no fue revolucionario más allá de la subjetividad de algunos de sus protagonistas. Hoy, a la distancia, podría decirse que su objetivo fue el derrocamiento de la dictadura y el retorno a la democracia con la presencia de Perón en la Argentina. No era poca cosa.

El Cordobazo no fue una réplica de San Petersburgo ni un ensayo de la Comuna de París. En el lenguaje marxista podría decirse que aquellas condiciones objetivas y subjetivas que dan cuenta de una crisis revolucionaria no existían, por más que en la superficie de los hechos el aire estuviera poblado de imágenes y mitos revolucionarios.

En aquellos meses de 1969 la dictadura militar fue derrotada, y todo el sistema de dominación impuesto por los militares desde 1955 debía ser revisado. El error de muchos fue creer que la crisis de dominación de la dictadura incluía la crisis final del capitalismo. Ese error de diagnóstico se pagaría muy caro años después. Pero en 1969 nadie tenía la bola de cristal y todos, todos sin excepción, nos sentíamos acogidos por el generoso viento de la historia en un tiempo donde no parecía descabellado cambiar el mundo y cambiar la vida.


OBREROS EN ACCION
LA MARCHA OBRERA
LA LUCHA POR LA DIGNIDAD
LOS ENFRENTAMIENTOS
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
(*) Diego Carbone  PLUMA DEL BICENTENARIO 

HAY VIDA SIN CLARIN Y DESPUES DE CLARIN



(*) Florencia Peña


La actriz Florencia Peña dijo que a pesar de la discriminación que siente de parte del matutino, siempre va a tener “un lugar” donde expresarse. “Lo que uno hace es más fuerte que la tapa de un diario”, disparó.
(Telam) - “Es un momento interesante, ya nos dimos cuenta con el Bicentenario, que es un momento para estar siendo parte”, explicó la actriz en diálogo con radio la Red.
“Yo con Clarín tengo una historia que viene desde hace años, siempre fue el diario al que debía darle la primicia, y yo venía recordando todo, ellos decidían cuando te ponían, siempre impuso sus reglas y ahora las cosas están cambiando”, agregó.
“Yo trabajo en Telefé desde hace diez años, siempre existió que como yo estoy en Telefé hay una competencia, entonces nunca me gané un Premio Clarín, siete años estuve nominada. Eso te muestra porque no estaba bueno el monopolio”, confesó.
“Además uno se da cuenta que no ser tapa de Clarín no te hace mejor actriz. A Botineras le negaron una tapa porque estaba yo, ellos me hicieron una nota y me mataron, el título ya era ‘desbocada’”, relató y agregó: “Yo no estoy de acuerdo con Clarín, pero podemos hacer una nota donde ambos digamos porque no estamos de acuerdo los dos”.
Para Peña la militancia a favor de ciertas medidas tomadas por el Gobierno la pusieron en la escena: “Somos pocos los que nos atrevemos a decir ciertas cosas. En realidad lo que estoy diciendo es con convicción total”, reveló.
La actriz desmintió un posible acercamiento a la política y dijo que todas sus palabras responden a opiniones personales: “Yo apoyo ciertas cosas que me parecen que están buenas, las cosas que no están buenas las digo”, subrayó.
Por otra parte, reconoció no “tener miedo a la censura” y explicó su situación con dos estrellas de la televisión, como Susana Giménez y Mirtha Legrand: “Tengo buena relación con Susana Giménez y la quiero. Mirtha Legrand me invitó a su programa para promocionar Botineras y yo no fui porque había pasado el hecho de inseguridad, yo opinaba diferente a ella y sé como es Mirtha, entonces preferí no ir”, explicó Peña.
“Desde que hablo nadie me putea, en el teatro me va bien, no me generó problemas hablar”, sintetizó.

 FUENTE: EL NACIONALISTA

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Dra. Prof. Alicia Poderti 
CONICET 
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación
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Nacional de la Historia
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Autónoma de Buenos Aires
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