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21 de febrero de 2010

ORDO AB CHAO

(*) Prof. Ernesto Laserna para IDA&VUELTA

Semana movida esta  tercera de febrero 2010, desde los comentarios de nuestra Presidenta, que al fin se decidió a hablar con nombres y apellidos, de los que ponen palos en la rueda, de modo tal que lo que imaginamos es real, la nueva agresión del Imperio que si uno es un poco sagaz es parte de su apoyo a los desestabilizadores locales, y si no miren la tapa del “diario noble”¿ casualidad?, ya lo dije antes esta es una operación que comenzó con los berrinches de la mesa del des-enlace, y su acampe, aunque esta semana estaban contentos..¿? le dejo la pregunta.

La sabia naturaleza puso de manifiesto al “pituco” Mauricio y lo declaro bochornosamente ineficiente, Caballito lo repudio y el resto de los barrios porteños, …..estaban en al costa, eso si su cara de piedra saco el diccionario de las excusas y maravillosamente todo fue explicado, con tal ironía que termino diciendo si llueve seguimos así……una pinturita de funcionario ……va a conservar el empleo . Los precios de los “muchachos” se disparan por Tv, y mientras tanto nadie le dice nada a los “formadores de precios”, seguramente los funcionarios del área……nuestro amigo Moreno no pude hacer nada, en fin que se arremangue el pobre ….¡ que lo pario!  Y a todo esto una serie de anuncios maravillosos de la gestión de gobierno …..que no comenta nadie y no valúa nadie, que voluntad derechosa la de los argentinos que padecemos de amnesia y seguimos los cascables de los mismos que nos rompieron el ano por décadas, es incomprensible el grado de masoquismo que esta sociedad tiene, no somos ni capaces de decirle a estos ñatos que se vayan. Lo peor es que somos capaces de perdonarlos.

Que amravilla, la Argentina es un confeti de oportunidades y una diáspora de noticias, eventos, estamos en pleno caos y eso es bueno, si pudiéramos observar que las crisis son oportunidades , no solo para pensar, sino también para ver quién es quien, a los novidentes le envio esta nota y a los que observan que les puedo decir: …..sigan partcipando ….

HOMENAJE A EDUARDO KIMEL






Esta mañana la agencia Telam dio la trágica noticia. Falleció Eduardo Kimel, el periodista que impulsó la eliminación de los delitos de calumnias e injurias.

Partió sorpresivamente a los 57 años en una clínica de Buenos Aires. Dejó como legado una lucha de años por defender el derecho básico de su profesión, el de contar la verdad. La normativa para despenalizar esos delitos se conocían informalmente como "ley Kimel". Trabajó en Télam, en la sección internacional.

Kimel se desempeñaba desde abril de 2008 como editor de información latinoamericana de la agencia alemana de noticias DPA, en Buenos Aires, después de haber trabajado varios años en la sección internacional de la agencia Télam.

En 1989 publicó el libro "La masacre de San Patricio", en el que abordó el asesinato de tres sacerdotes palotinos y dos seminaristas durante la dictadura de 1976 a 1983 y en el cual denunció la actuación de las autoridades encargadas de la investigación, entre ellas el juez Guillermo Rivarola.

Seis años después, en 1995, Rimel fue condenado a un año de prisión en suspenso y al pago de una indemnización de 20.000 pesos (por entonces igual a dólares) como culpable de "injuria y calumnia" contra el juez al que mencionó en su investigación.

"Este proceso fue muy largo pero valió la pena. No por una cuestión personal, sino por lo que tiene que ver con la memoria colectiva. En estos años hubo muchos compañeros que me acompañaron, pero quiero recordar especialmente todo lo que hizo mi esposa Griselda Kleiner, quien falleció. Ella estuvo al lado mío, jamás me abandonó. Era una luchadora social, cordobesa, protagonista del ’Cordobazo’", señaló Kimel en 2007 al presentar su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que finalmente, en 2008, falló a su favor en la apelación que presentó contra el Estado argentino. Un año después, en 2009, se promulgó la "ley Kimel".

Andrea Pochak, abogada de Kimel y directora ejecutiva adjunta del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), se mostró muy golpeada al enterarse de su fallecimiento. "Lamento profundamente esta pérdida. Era un luchador por la libertad de expresión en el país. Su caso deja un gran legado en ese sentido. Era un hombre comprometido con la verdad y con la profesión".

Hasta la vista, querido Eduardo.

APOYO AL GOBIERNO PORQUE LO VEO CONDICIONADO


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          (*)José Pablo Feinmann


04-02-10 /  Criticó a los últimos best-sellers del verano por “caceroleros” y cosechó ácidas réplicas de Majul, Zunino y Reato. Él dice que lo llaman “filósofo K” para no tomarse el trabajo de leerlo. Aclara que no integra Carta Abierta y que está en Encuentro porque ningún canal comercial le ofrece aire. Sus imperdibles diálogos con Kirchner y su última provocación: “Los últimos meses de Cristina fueron brillantes”. El pensador que irrita al “periodismo anti K”.


*Por Diego Rojas

Hay un divertimento que se está poniendo de moda en el campo cultural. Se trata de pegarle a Feinmann. De tirar dardos contra José Pablo, el filósofo, el escritor. De acusarlo de ser un mercenario de las ideas que se vendió a los lingotes de oro del kirchnerismo; de hacer apología del delito intelectual. Desde hace mucho tiempo que no se presenciaba un ataque tan potente que proviene, contra lo que podría pensarse, no de parte de otros filósofos o intelectuales, sino de periodistas. Un fenómeno que revela ciertas coordenadas actuales del mapa de la intervención política.

“En las últimas semanas, Feinmann parece preocupado por las denuncias contra el kirchnerismo por presunta corrupción y por el asesinato de José Ignacio Rucci (...) Sucede en varios gobiernos: cuando el oficialismo detecta temas que apuntan a su línea de flotación, muchos de sus intelectuales se internan en un patrullaje político e ideológico contra todos aquellos considerados enemigos. Ya no hay lugar para el debate; se trata de estigmatizar, humillar y destruir”, publicó Ceferino Reato en una columna en el diario Perfil. En la misma publicación, Luis Majul disparó: “De todos los chupamedias del poder, los que me resultan más despreciables son los que usan su inteligencia y su pluma para ejercer la alcahuetería superficial. Debo aceptar que durante un tiempo me resistí a colocar a José Pablo Feinmann en esa categoría, pero el agresivo artículo que escribió el pasado domingo 13 de diciembre, en Página 12, me terminó de convencer”. “¿De qué nos habla el simpático explicador de la dialéctica hegeliana del Canal Encuentro, el Rómulo Berruti progre de la televisión pública?”, se pregunta el periodista y diputado por la Coalición Cívica Fernando Iglesias en el número anterior de Contraeditorial. “Es cierto: Macri es Posse. Tan cierto como que Feinmann es Kirchner y Kirchner es Moyano, Balestrini, Aníbal Fernández, Piumato y la hermana Alicia. Y D’Elía, Cristóbal López y Moreno”, concluye. La seguidilla de ataques demuestra una virulencia inusitada ante un filósofo que no oculta sus simpatías políticas ni sus acaloradas críticas sobre el gobierno.

Sin embargo, Feinmann –al ser elegido como blanco de los ataques– representa algo más que sus propias intervenciones. Es, también, un señalamiento del clima que impera en el campo del pensamiento. Estos últimos años los intelectuales regresaron al debate político de la mano del conflicto del campo y de los intentos de reagruparse, unos realizados con mayor éxito (y perspectivas) que otros. La continuidad de Carta Abierta –que apoya al gobierno–, el surgimiento del grupo Aurora –cuyos miembros, liderados por Marcos Aguinis, no disimulan su carácter liberal– o la consolidación del Club Político Argentino –que se postulan como una continuidad del Club Socialista de los ochenta– plasman estos intentos de reagrupamiento. La carta firmada por escritores y académicos que se posicionaba, desde la izquierda, en contra del campo como del gobierno en el momento más álgido del conflicto ocasionado por la resolución 125 también se inscribe en ese camino. Estos intentos sugieren que los intelectuales quieren volver al ruedo de la intervención política, luego de casi dos décadas (desde las grandes investigaciones como Robo para la corona, de Horacio Verbitsky, en los noventa) en las que su lugar fue ocupado por el periodismo. Feinmann, que no se amilana a la hora de expresar sus posiciones, no integra ninguno de estos grupos. Sin embargo, es elegido como el objeto de ataque de ciertos periodistas. ¿Será, tal vez, un impulso de este grupo de periodistas para conservar el sitial que lograron en el campo del debate para no ser desplazados ante el ímpetu de reagrupamiento intelectual? Pero no se debería analizar el fenómeno sólo en esta perspectiva. Este grupo de periodistas tiene en común una clara posición de enfrentamiento al kirchnerismo. En ese marco, el ataque a un intelectual como Feinmann también podría ser leído como el reproche que se realiza a un pensador prestigioso que legitima con sus apoyos (y con sus planteamientos críticos) a un gobierno que querría ser mostrado a la sociedad como un cúmulo de barbarie. La presencia de Feinmann y otros intelectuales de gran influencia en los ámbitos más cultivados impide que el Frankenstein kirchnerista se complete en una plena monstruosidad: el engendro no se termina de construir, la pata intelectual que lo sustenta no permite realizar esa operación.

Más allá de estas posibilidades, el filósofo accedió a conversar con Contraeditorial sobre las acusaciones que se le endilgan y, sobre todo, de la ubicación geográfica en la que se ubica en el mapa político de estos tiempos.

–¿En qué campo político se ubica, Feinmann?

–El otro día hablaba con Horacio González y me decía que yo era un franco tirador de la noche: “Te encerrás y desde ahí hasta las 7 de la mañana disparás para todos lados”. Yo no estoy en ningún lado, yo no estoy en el gobierno. De hecho yo, al único que veo del gobierno, pero porque es amigo, es a Juan Manuel Abal Medina (h). Después veo a gente que estuvo, como Pepe Nun o Daniel Filmus. Por ellos es que llegué a mi programa sobre filosofía en Encuentro.

–Ese ciclo es la excusa para que muchos de sus detractores infieran que usted es un funcionario estatal y que su sueldo en Encuentro es la forma en que el gobierno le retribuye sus favores como pensador kirchnerista.

–Eso es una canallada. Yo respondo: que me dé Canal 13 una hora, yo la tomo. Que me dé una hora Telefé. Voy a Encuentro y les digo que me voy, que con esos canales puedo llegar a mucha más gente. Es más, tal vez me llamen de alguno de esos canales. Bernarda Llorente y Claudio Villarroel, que se fueron de Telefé, quieren hacer algo conmigo. Una idea muy linda: Ver para pensar. Así que les digo: “Fuck you” a los que dicen esas huevadas. Porque, decime la verdad, ¿me voy a vender por un programa de televisión? ¿No es un poco poco? A mí no me paga nadie. Me pagan en Página12, en Planeta por mis libros y, bueno, por supuesto, que en Encuentro cobramos. Dalí Producciones, que es Ricardo Cohen, se ocupa de todo. También cobro cuando doy cursos. Y podría vivir tranquilamente de esos cursos.

–¿Integra Carta Abierta?

–No.

–Entonces, ¿por qué piensa que, a pesar de las críticas que esgrimió contra el gobierno, sigue siendo identificado como un pensador K?

–Y... porque la gente es mala, ¿que querés que te diga? Al identificarme como un pensador K no necesitan leerme. Así no tienen que leer las 814 páginas de La filosofía y el barro de la historia. ¿Para qué leerlo si lo escribió un pensador K? Tengo 31 libros editados, tengo un corpus literario, ¿no? Pero ninguno de estos tipos lee mis libros. Repiten: “Es un pensador K”, o sea, es un tipo que se vendió por dinero, es un tipo que piensa para fortalecer una gestión, es un tipo que piensa recibiendo directivas de K, que puede ser de Cristina o Néstor. Me pregunto si piensan así porque viven así. Es como dice el refrán: “El ladrón piensa que todos son de su condición”.

–Usted comenzó su relación con el kirchnerismo de un modo entusiasta.

–En el 2003 estábamos todos contentos. Cuando asumió K a mí me cayó bárbaro, viste que se tiró sobre el fotógrafo, lo hirieron, asumió con una curita, jugó con el bastón… Yo pensé: “Qué flaco divertido”. Escribí una nota que le gustó mucho y me llamó. Charlamos mucho, le planteé mi postura: “Tenés que dejar el peronismo, crear un buen partido de centro-izquierda y empezar algo nuevo en la política argentina”. Si lo hacía, yo pensaba estar. Él decía cosas muy interesantes, entre ellas dijo: “De aquí a mí me sacan con los pies para adelante”. Es un dato importante. Que se vayan enterando que muy fácil no va a ser sacarlo. Ni a él ni a ella. No creo que se vayan en helicóptero.

–Pero Kirchner después eligió claramente al PJ y al corleonismo, según su propia definición.

–Hablaba sobre el aparatismo en una nota que no le gustó. Muy amablemente me mandó un mail. Recuerdo que, cuando comenzamos nuestra relación, me contó Bielsa que mientras conversaba con él, Kirchner le dijo: “¡Ah! Esto lo tengo que consultar con José Pablo” y que se levantó de la reunión y me llamó desde Washington. Yo no lo podía creer, era el presidente. Luego de ese artículo me mandó un mail. El “asunto” decía: “Mail del presidente”. Me quedé sorprendido. Ahí me decía: “Los intelectuales como vos buscan la pureza todo el tiempo, los políticos no nos podemos dar ese lujo. Yo, si quiero conservarme en el poder, tengo que apropiarme del aparato del PJ, si no, el aparato del PJ me va a aniquilar. Para apropiarme del aparato del PJ, tengo que entrar en la basura, meterme, ahí, en la mierda, y eso a vos por supuesto, no te a va a gustar”. Yo le contesté que entendía, pero que no podía hacer eso. Esa política es la que siempre se hizo.

–Además, ¿triunfó en esa apropiación del PJ? ¿No se dió vuelta una gran cantidad de intendentes que hoy siguen a Duhalde?

–No creo que haya triunfado. Deslució su imagen ante la clase media que lo vio transar con Barrionuevo. Cuando pasó lo de Barrionuevo también saqué una nota. Estos muchachos que me atacan se olvidan de mis notas, pero el que en serio hizo críticas a K, críticas teóricas en serio, fui yo.

–Sin embargo, la percepción es que usted apoya al gobierno.

–En un montón de cosas apoyo del gobierno. Primero lo apoyo porque lo veo muy condicionado. Apoyo porque veo lo que hay del otro lado. Apoyo que los Kirchner tengan una buena relación con Evo, una buena relación con Chávez. Tengo muchas objeciones contra Chávez pero está bien que tengan una buena relación con él. Además, en este momento estoy apoyando a Cristina más que a Néstor. Cristina me gusta mucho, piensa bien, dice sus discursos maravillosamente, y eso no es un dato secundario. Son signos muy grandes de inteligencia. Si escuchás hablar a Cobos, a Macri, a De Narváez, ninguno de ellos le llega al primer taquito a Cristina. Es una mina inteligente que piensa, que tiene cultura, que es un cuadro político desde hace muchos años. Hay muchas personas que la apoyan. Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. Y acá Horacio González, Ricardo Foster, Noé Jitrik, David Viñas... Son mis compañeros de toda la vida, no es que no tengamos críticas, pero estamos defendiendo un estado de cosas.

–En una entrevista en Veintitrés hace tres años usted decía que Kirchner no usaba la plata de las reservas para paliar los altos índices de pobreza que existen. Hoy parece que siguen sin usarse para esos fines.

–Todavía reprocho eso. La lucha contra el hambre no se dio. La lucha por la distribución del ingreso se empezó a dar el año pasado. Pero este es un llamado de atención. Este es un país donde se le quiere sacar un 3% a los más poderosos terratenientes y no se puede. El gobierno casi cae con el apoyo de la clase media. Lo único que faltaba es que vinieran con los tractores a Plaza de Mayo. Se podría haber incendiado el país.

–Se puede pensar que para que los cambios sean profundos se requiere que se recurra a ciertos incendios.

–Sí. Pero no creo que se puedan producir. Perdóname el pesimismo. ¿Qué serían cambios profundos? Cambio profundo fueron la Ley de Medios, la estatización de las AFJP, el fútbol. Ahora, ¿cómo avanzar? Se debería poner un impuesto a la riqueza y establecer un ente de distribución del ingreso. Se podría poner un impuesto a la renta financiera.

–¿A este gobierno le interesaría hacer eso?

–Ese es el problema. El año pasado intentó hacer algo y no pudo, casi se va a la mierda. También por errores de ellos, pero hubo un revuelo infernal. Si no lo hacen ellos, ¿quién lo va a hacer?

–¿Cómo ve a la oposición de centroizquierda?

–Bastante débil. Me gusta Sabatella. He ido a Morón a dar conferencias y es un gran tipo Sabatella. Pero no tiene poder, no tiene el peronismo. Y hoy el peronismo es una estructura corleonista que no lo va a dejar avanzar más allá de cierto punto. Hoy, la política es conseguir posiciones a través del dinero. Es una corporación en la cual hay más circulación de dinero que ideas. No es culpa de los políticos, es culpa de las grandes empresas que manejan el país, de los grandes intereses concentrados monopólicamente que manejan el país. La política hoy se hace a través de los medios: hay una colonización de la subjetividad. Es el poder de penetración de una ideología a través de lo mediático. Hay un sujeto absoluto bélico comunicacional, hace guerras pero también gana guerras a través de lo comunicacional. Vos fijate que en China no hay diarios de izquierda, que aquí tampoco hay casi diarios de izquierda. Bueno, está Página 12, que es de una izquierda centrada y después habrá algunos pequeños diarios. Todos los grandes diarios son de derecha, todos los grandes programas de TV son de derecha, Tinelli es de derecha, los culos de Tinelli son de derecha porque idiotizan.

–¿Preparan los medios las condiciones para una restauración conservadora?

–Por supuesto. Hay un capítulo de Ser y tiempo de Heidegger que habla de la existencia inauténtica que es así: el sujeto no habla, es hablado; no piensa, es pensado; no interpreta, es interpretado; no ve, es visto. Ese tipo cree que tiene ideas, pero no tiene ideas, tiene las ideas de los otros. Foucault en un texto muy lindo que se llama Poder y verdad dice: “El poder crea la verdad” y hoy el poder son los medios de comunicación. Crean la verdad porque la dicen durante todo el día y la repiten a la noche. Nadie piensa por su cuenta, todos son pensados, entonces no hay una consciencia crítica. En cuanto al gobierno, esto es lo que yo le reprocho desde el primer día: debió haber formado cuadros, debió haber hecho militancia, debió haber mandado dirigentes por los barrios, debió haber formado escuelas de formación política, pero no lo hizo porque se mantuvo en la vieja política.

–Al gobierno se le endilgan formas autoritarias, corrupción y maltrato de las instituciones republicanas. ¿Qué opina sobre esto?

–La oposición dice: “Son corruptos, las instituciones no funcionan y son personalistas o son demagógicos o son dictatoriales, autoritarios”. Pero estos fueron los argumentos de todos los golpes de Estado. A Irigoyen le decían que era lento, estaba viejo. A Ilia también y eso lo decían los iluminados de Primera Plana, nuestra gran revista, que era golpista, que apoyó y trajo a Onganía. A Perón lo acusan de corrupto, exhiben todos los tapados de Evita, toda la ropa, ponen coches, 20 coches e invitan a la gente a ver los autos que tenía Perón. Había grandes tachos de basura que decían: “Arroje aquí su carnet de afiliación al partido peronista”. Entonces, la corrupción es un elemento fundamental de todo intento golpista. Y la oposición, que es golpista, instrumenta la corrupción. Lo otro que instrumenta es que las instituciones no funcionan como si alguna vez ellos hubieran sido republicanos. ¿Cuándo el liberalismo llegó aquí, al poder, a través de elecciones democráticas? Nunca. Entonces, Perón cae por ese esquema: corrupción y autoritarismo, falta de respeto por las instituciones. Es una historia que regresa.

–¿Percibió cómo se extendió el mote de “la yegua”?

–Son los mismos insultos que se usaban con Evita, es notable. Se ve un machismo asqueante en los tipos y en las minas. Me llegan chismes de peluquería, el gorilismo de peluquerías es el peor. Las minas dicen cosas terribles de Cristina. Es machismo puro. Imaginate que odias a alguien y sin embargo le tenés ganas. Cuando sale bien en la foto, y generalmente sale bien, te gusta, pero no te tiene que gustar porque la odiás. Entonces eso produce una cosa que se les revuelve por dentro. Lo que más los agrede es que es una mina inteligente, es el presidente que mejor ha pensado en sus discursos, que mejor ha dominado la exposición de un discurso con la excepción de Perón.

–¿Ve factible la posiblidad de un golpe institucional, con un barniz democrático? Carrió habla de juicios políticos con frecuencia.

–Va a ser difícil hacer eso. Carrió, esa emisaria de Cristo, a quien Dios elige para hablar a través de su logos, puede decir eso. Pero también ha dicho muchas otras cosas. Dijo que a Kirchner lo único que le faltaba eran los campos de concentración para ser Hitler. No tomo en serio lo que dice esa mujer. Incluso dentro de la oposición no le tienen gran respeto. La Mesa de Enlace, la noche del triunfo, no la dejó subir al palco. Es piantavotos.

–Volviendo a sus críticos...

–Sé quienes son los que me atacan pero no me calienta. No tienen entidad. ¿Quiénes son esos tipos? Son periodistas que se han puesto a escribir algunos libros anti K, que está de moda. No voy a polemizar con ninguno. Hace 15 días que llegué de Roma de polemizar con Giacomo Marramao, que es el filósofo más importante de Italia, no voy a polemizar con estos tipos. Yo polemizaría con Ernesto Laclau. Polemizaría con Santiago Kovadloff, con Natalio Botana, pero no con estos otros. No los quiero nombrar porque apenas nombre a uno, saca mañana una columna porque quieren debatir conmigo, lógico.

–¿Y con Sarlo debatiría?

–Con Sarlo estoy cansado de polemizar.

–¿Le gusta la idea de ser un pensador que molesta?

–Por supuesto: un pensador tiene que molestar. Eso lo dijo mi gran maestro Sartre, el pensador está para cuestionar a todos. A través de esta conversación he tenido enojos con todos. Pero te digo que Cristina tiene que seguir gobernando y que no jodan con golpe de Estado ni el ánimo destituyente porque ninguno de los otros le llega ni a los tobillos a Cristina. Entonces, no es un gobierno que a mí me pueda entusiasmar pero no creo que pueda haber ninguno que me entusiasme porque las cosas que yo quería hacer creo que no se pueden hacer. No se están haciendo en ningún lugar del mundo. Lo que habría que hacer es una distribución de la riqueza, es lo que te decía antes, fundamentalmente no puede haber más gente con hambre. El hambre pasó a ser una causa de la derecha por culpa de la mala política del gobierno de Cristina. Cristina tiene que arreglar eso. Si no, Biolcatti se preocupa por el hambre.

–¿Podrá hacerlo después de la derrota electoral, de las presiones que recibe de los medios, de la derecha, del propio PJ?

–Estos últimos meses de Cristina fueron brillantes. Luego de la derrota del 28 de junio tuvo una gran reacción. Es como el boxeador que cae y se levanta y embiste al otro y de pronto le pega 3 piñas que lo noquea. Ella no lo noqueó, pero le pegó 3 piñas. Ahora hay que ver qué pasa este año. Lo único que se puede esperar de la derecha son difamaciones, intentos golpistas, denuncias de corrupción, denuncias de autoritarismo, todo eso va a estar presente, cada vez van a tener más tierra, pronto van a ser dueños de todo el país. Bueno, el título del libro de uno de estos periodistas que me ataca es justamente El dueño, ¿no? Mañana va a publicar una columna, creyendo que polemiza conmigo. Pero que ninguno se crea que yo voy a responder, lo hago público. Son tipos que no tienen nivel para polemizar conmigo. Son unos aventureros.

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MALVINAS, PETROLEO, MINERIA



(*) Por Gabriel Fernández


Razonable, severa, segura. Firme. Así procedió Cristina Fernández de Kirchner ante el desafío británico por el petróleo en Malvinas. Nuestro país está emitiendo al mundo un mensaje claro acerca de su determinación de sostener una actitud soberana en tanto resulte posible.

En tanto resulte posible: obviamente la medida absoluta que permitiría contar con el territorio del Atlántico Sur que nos corresponde, y con las riquezas que allí existen, sería la recuperación integral de las islas. Y si bien una decisión de esa naturaleza estaría amparada por el derecho que le asiste al pueblo argentino, las consecuencias podrían resultar, cuanto menos, borrosas.

Por lo tanto, mientras los sempiternos "nacionalistas" a la usanza de El Informador Publico se alinean aceleradamente junto al Reino Unido -casi simultáneamente a la sugerencia emitida por The Observer acerca de la necesidad inglesa de remilitarizar la región- aquellos que anhelan un rol digno para nuestro país en el mundo pueden respaldar con serena tensión el accionar oficial.

Pero.

Resulta que, sin necesidad de incursionar militarmente sobre un territorio ocupado, el Gobierno Nacional, el Congreso y la Justicia tienen incidencia, jurisdicción, legalidad y legitimidad para operar convenientemente dentro de las fronteras que todo el mundo reconoce como República Argentina.

Y bueno es señalar que en el "continente", el petróleo y la minería están siendo explotados por empresas extranjeras. En beneficio de otras latitudes y con ganancias que no son reinvertidas localmente. Repsol y Barrick, por sólo mencionar dos conglomerados, son ejemplo claro de esta situación.

Evidentemente la gestión actual ha heredado una situación de desarticulación económica injusta y dañina del tramo hegemonizado por el menemismo y prolongado por el delarruismo. La desnacionalización de empresas públicas estatales y la entrega de recursos naturales proviene de aquél período y es incorrecto cargar la romana a las actuales autoridades.

Lo que es más: a la hora de efectuar un balance resulta necesario indicar que durante los últimos seis años de gestión, la Argentina ha recuperado su dinamismo económico, ha incrementado la intervención estatal en la economía, ha mejorado los niveles de ingresos y de empleo y ha recuperado una parte de sus recursos.

Sin embargo, es inevitable reflexionar que si hemos de emplear energías para contener el saqueo en el Atlántico Sur, podríamos empezar por evitar el mismo en el territorio sobre el cual tenemos autoridad concreta, no sujeta a gestiones diplomáticas ni intervenciones castrenses.

Es probable que este incidente, más allá de su derivación específica, permita situar el debate sobre nuestros recursos naturales en el lugar adecuado, y favorecer un análisis que nos lleve a exigir, sin urgencias ni pasos en falso, la reconstitución de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y la administración de la minería según las necesidades directas pero también estratégicas, de nuestra Nación.

Por lo tanto, la inobjetable firmeza gubernamental para afrontar el presente desafío británico, merece un respaldo tan importante... que nos lleva a ampliarlo en sentido interno y a promover una discusión abierta y fundada, sin afanes destituyentes ni objeciones liberales, acerca de la trascendencia de adueñarnos, de una vez y para siempre, de lo que es nuestro.

En su medida, armoniosamente: en este segundo ciclo de gobierno peronista, llegó la hora de tomar el oro negro y el oro amarillo, y enriquecer esta modesta y necesitada zona del planeta. 


*Director de La Señal Medios

HISTORIA DE DOS BANCOS




*Por Mónica Oporto

A comienzos del siglo XIX existía en Buenos Aires el Banco Nacional cuya conducción estaba en manos de los unitarios. Éstos  llevaban a las, por entonces,  provincias Unidas del Río de la Plata,  en un derrotero de endeudamiento caro con casas financieras básicamente británicas.

En 1827 el gobernador Manuel Dorrego se opuso firmemente a esta política que lo único que hacía era producir gravosas consecuencias para el pueblo y dio como resultado que se erigiera una nueva institución: el Banco de la provincia de Buenos Aires cuya orientación se diferenciaría de la del Banco Nacional.

Las gestiones no resultaron fáciles para Dorrego porque los unitarios presentaron batalla. Si bien no recurrieron a una jueza y promovieron, aun a costa de los intereses nacionales, una crisis financiera (que poco les importaría con tal de salirse con la suya),  llegaron a buscar que se desacreditara al gobernador a través de diversos medios de la época y de algún vocero que salió a realizar nefastos augurios. Por ejemplo, la afirmación de que Dorrego había creado la crisis financiera provenía de la falsa imagen difundida por algunos empleados del poder: “Lord Ponsonby escribía al vizconde Dudley, a cargo del Foreign Ofice, el 9 de septiembre de 1827:  “Yo no pretendo ser habilitado en finanzas, pero estoy convencido que una bancarrota tendrá lugar dentro de pocos meses”. No había pasado más que un mes desde que Dorrego ascendiera al poder…” (faltó que escribiera una carta apocalíptica sobre el gobernador y la presentara ante las legaciones extranjeras con asiento en la ciudad de Buenos Aires y que saliera  a aclarar que “la población no tenga miedo, todo está bajo control”!).

Aun no existían los monopolios mediáticos que ayudarían a los unitarios, enfurecidos defensores del endeudamiento deshonroso para el país (“la gente” o la parte sana y principal como les gustaba  decir a ellos) y los ajustes de pago que recaerían sobre el pueblo.

Tampoco se había inventado el término default  aunque los unitarios lo habían provocado desde años antes. Eso sí, se había inventado y de hecho la venían practicando, la canallada del endeudamiento desventajoso cuyo pago devengaría perjuicios a cargo del pueblo y de cuyos efectos gravosos los promotores no se harían cargo.

Esto ocurría entre 1827 y 1828, aunque parece que fue… .
Enero de 2010. Bastaría con cambiar algunos nombres, fechas y cargos, pero los intereses en pugna siguen vigentes.
Sólo que en enero de 2010  la Presidenta supo enfrentar y timonear la situación de modo que los “señores del NO”, no  lograron imponer su “opereta”, y la entidad bancaria renació y con la primera mujer al frente de la entidad.

Volviendo a 1828, los aspectos del gobierno de Manuel Dorrego a los que se alude al principio son poco conocidos. No se incluyen en los libros de texto escolares, los que apenas nos cuentan una historia diluida y convenientemente negada para que la formación sea lo más funcional posible. (así, por ejemplo, los fusilamientos de 1956 no “existen” en su páginas, salvo honrosas excepciones).

 Dejemos que nos cuenten acerca de la política financiera del gobierno de Dorrego dos investigadores que se ocuparon del tema:  Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde[1]

“La política económica de Dorrego revelerá una marcada tendencia nacional, de protección a los intereses de las clases populares, aún dentro del poco plazo que estuviera en el poder, y de la multiplicidad de problemas que enfrentó.
Gracias a esa política, entre febrero y marzo de 1828, “el peso recuperó casi todo el terreno que había perdido el año anterior”. “El espectacular retorno, dice Miron Burgin[2], tan repentino”, se debía principalmente “ a la cautelosa política de Dorrego de contención y economía. Pero la rebelión de Juan Lavalle y la ejecución de Manuel Dorrego socavaron totalmente la situación financiera de las provincias”.
Uno de los objetivos principales del plan nacional de Dorrego era atacar el Banco Nacional que tanto había hecho por endeudar al país y que “colaboraría” eficazmente para lograr la caída del gobernador.
Dorrego no estaba dispuesto a pedir préstamos al Banco. Por eso obtuvo autorización para negociar un empréstito interno de 505.000 pesos al 6%, de 50. Lord Ponsonby[3] se enfurecería, y trataría inmediatamente, de que en lugar de ser interno, el empréstito fuera contratado en Londres, con Baring Brothers. El 7 de septiembre de 1827, Dorrego, que buscaría afirmar el apoyo ganadero inicial, con el decreto de libre exportación de carnes (17 de septiembre de 1827) presentaba un proyecto relativo al Banco, ante la Legislatura de Buenos Aires (según este proyecto se acotaban las acciones del Banco).
La reacción de los unitarios, enquistados ahora en el Banco Nacional –el afrancesado Ramón Larrea sería su presidente en 1829- alcanzaría terribles contornos, al conocerse el proyecto. Todo esto se agravaría al saber que la comisión de la Legislatura, formada por Senillosa, Maza y Nicolás Anchorena, hombres de la clase ganadera, resolvían el 13 de noviembre de 1827 proponer lisa y llanamente la caducidad del Banco y la creación del Banco de la provincia de Buenos Aires. El 16 de enero de 1828 se decretó la facultad de la Sala de Representantes para reformar el estatuto del Banco, como primer paso, a tal efecto.
LA CRISIS FINANCIERA
(diversas medidas tomadas por el gobernador Dorrego resultaron de gran popularidad, así) el 20 de marzo de 1828 prohibiría el monopolio de renglones de primera necesidad. Esta era su política, dirigida a las clases trabajadoras.
Por eso, los afrancesados de Lavalle, al proclamar en su “manifiesto del Gobierno Provisorio” atribuído a Pedro de Angelis, el día 5 de diciembre de 1828, en los atrios de campaña, los principios de la contrarrevolución, sostendrían:
“Como no había crédito ni sistema alguno de haciendo, como sólo se trataba de tener que gastar con el día, el Banco Nacional era el que hacía todos los desembolsos. El gobierno no se había procurado ningún recurso que le asegurase algunos ingresos independientemente del Banco… para mejor asegurarse, el gobierno trató de apropiarse el Banco… “

Cualquier parecido con hoy es sólo cuestión de ADN…


[1] R. Ortega Peña, E. Luis Duhalde. El Asesinato de Dorrego.
[2] Miron Burgin. Aspectos Económicos del Federalismo Argentino.
[3] Representante británico en el Río de la Plata (Lord Ponzoña) 

MENE, MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN


*Por Luis Angel Vèlez

Tiene unos doce años, subio al colectivo, pide limosnas, es el mediodia, hace demasiado calor, esta totalmente sucio, sus ropas ademas de rotas, descoloridas, estan tan sucias como èl...

Es mediodia, ha de tener hambre, si nos ponemos a pensar, todos tenemos hambre al medidia. La unica diferencia es que todos en el micro tenemos un destino, una familia, un plato de comida... èl, a juzgar por su aspecto, no tiene familia, no tiene destino, no tiene casa, no tiene un plato de comida...

Al mirar el periodico Perfeil, del domingo 7 de Febrero 2010, de ayer, vemos que algunos funcionarios ganan por año 608.836, otros 371.322, 149.530, y afines...
·    608.836 dividido doce meses da un sueldo mensual de 50.736
·    371.322 dividido doce: 30.943.50
·    149.530: 17.943,60
El que menos gana es el Ministro de Trabajo de la Nacion.
¿Puede alguien que percibe mensualmente 50.736, o 17.943,60, comprender esta realidad?
Son las personas que viven bajo las autopistas, los que viven en los asentamientos, en las villas, en las estaciones de tren, en cualquier lugar que les agarre la noche...
Còmo llega a ser la personalidad de nuestros projimos, de este projimo, de ese ser humano que tenemos en medio nuestro???

Nuestros Ministros de Economia lucen en sus credenciales "egresados" de Harvard, de Yale, de tal o cual eden academico...
Capacitados para administrar. Se administra, seguramente, lo que hay, ¿se puede administrar la pobreza, la exclusion? ¿es tangible la indigencia? ¿la puede tabular el economo? ¿cero a la izquierza, o cero a la derecha?
·    El sueldo promedio: $ 1.800.
·    1.800 por doce meses: 21.600
·    El promedio de la gente percibe 21.600 al año, comparados con los 606.000, con los 371.000, o con los exiguos 149.000... duele...
En un  año algunos perciben 21.600, y otros 606.000, 371.000 ò 149.000
·    1.800 divididos 30 dias del mes da 60 pesos
·    50.706 dividido 30: 1.691,20
·    17.943: 598,10
Unos 60 pesos diarios, otros: 1.691, y el mas pobre 598,10.
¿Todos debieramos ganar lo mismo? NO. No seria ni justo ni logico.
¿Como se sobrevive con sesenta pesos diarios?

El kilo de carne a 26 pesos, debieramos retrotraernos al conflicto entre Gobierno y Campo, y releer las declaraciones de De Angeliz, no la frase que dice "Yacare que se duerme termina siendo cartera", o si, si, por favor tengamosla presente, "el yacare" no es amigo del hombre, es un animal salvaje, no domesticable, no le dejes al alcance del yacare ni tu pierna, ni tu brazo, ni tu alma, porque te termina amputando, devorando... decidieron castigar al Gobierno, lo dijo, estan acostumbrados a "economia de guerra", programaron producir menos, las consecuencias las pagamos nosotros, pelearon por vendernos la carne a precio internacional, lo estan  logrando... Lo unico seguro es que tanto el campo como el Gobierno tegan su 4 x 4...

Con sesenta pesos diarios, una familia tipo, ¿cuanta carne puede comprar? El tomate a diez pesos el kilo,  el pan a ocho, la leche a casi cinco... ¿Y el alquiler? ¿Y la luz? ¿Y el gas? ¿Y la ropa? ¿Y el calzado? ¿Y los boletos de colectivo que cada dia tenemos que pagar?
Como dijo el teologo Miguez Bonino: "Dios nos dio la tierra, la semilla, "el choclo", y el hombre lo cerco e invento la propiedad privada"...
Caminamos las calles, las casas...

Muchos de nuestros Pricipes de Dios, nuestros Pastores, ya no tienen cena, no pueden compartir el pan con sus familias, no hay que...
En la intimidad de muchos hogares las sillas estan destrozadas, los sillones basura, las paredes despintados... la angustia instalada...
No se nota.

Cuando salimos, para el trabajo, para la iglesia, para la calle, al afuera, nuestros padres nos enseñaron a "estar prolijos", ¿a quien le gusta exhibir sus miserias?
Pero la realidad esta en la mesa de la cena ausente, la verdad en el estado de los hogares...
Algunos ni eso tienen....
-Estas en contra del Gobierno...
-La verdad, a esta altura, ni a favor ni en contra...

El Pastor Osvaldo Casati me enseño "una ley del liderazgo":
-Del cien por cien de una comunidad, el diez por ciento esta a favor del Lider,  otro diez por ciento esta en contra, y el ochenta por ciento solo quiere que las cosas sean correctas, si el diez por ciento a favor del Lider se deteriora, el diez por ciento contrario se fortalece, y derrocara al Lider,  pondra al otro, ¿Y el Ochenta por ciento? Le da lo mismo un Lider que otro, solo quieren vivir la vida adecuadamente... Solo quieren el bien comun... Solo quieren que las cosas se hagan  correctamebte...
-Te volvista en contra
-¿En contra? ¿Por que estar en contra? ¿Vos caminas las calles, visitas las casas, ves lo que se ve? ¿Y que sentis?

La contra esta reflejada en la cara de asco que De La Rua y "el Chacho" tenian en plena campaña en un comedor comunitario viendo como los pobres se alimentaban, y dijeron "con asco" esto es asistencialismo. Hay que terminar con esto. La pucha, casi lo lograron, casi nos exterminaron...

La contra esta reflejada en el desalojo con garrotes, gases lacrimogenos, policias y patoivicas que echan fuera a la gente del asentamiento, sin darles un techo, una salda.
Le dijo uno al otro que trataba de convencerlo de las bellezas y beneficios de su filosofia:
-El ruido de tus hechos, de tus acciones, no me permite oir el sojnido de tus palabras...
Si ganas tanto, si puedes "invertir dos millones de dolares", ei tienes tantas riquezas y bienes acumulados, ¿me puedes comprender? ¿Lo puedes comprender al niño de doce años que subio al colectivo? Me crei demasiado bueno con èl, LE DI DOS PESOS!!! Mire con cierto desagrado al que le grito NO TENGO, y quede asombrado con esa mamà tenia que ser mamà, que le dio cinco pesos...

Poderes antipopulares se han alineado, quieren "otra Argentina"... El tema es quienes entran en esa Argentina, que haran con "nosotros", los que no ganamos mas de sesenta pesos al dia, o con quienes ganan aun mucho menos, los de los Planes Trabajar, con los Jefes y Jefas de Hogar, o con aquellos que, cual bolsa de basura, estan tirados por las calles, por las veredas, a cada paso que damos...

¿Còmo queda, còmo llega a ser la mente, la forma de pensar de "este projimo", al cual Jesus nos menda amar?
¿Còmo seran nuestros dias dentro de cinco, diez años, ante esta desintegracion humana?
Y no necesariamente es culpa del Gobierno...

Es como si cada una de esas personas, de esos excluidos, fuese una mano, un brazo, una pierna, un pedazo de higado, de estomago, de la Nacion que cae...
No estoy en contra... Tenemos que hacer algo, son, somos, personas de carne y hueso... Aunque no seamos tangibles, ni entremos en los activos ni pasivos del tecnocrata de la macroeconomia, aunque no nos puedan tabular positivamente, existimos, existen.
Ante la realidad de la bestia que "desmenuza con sus garras a las personas", algo tenemos que hacer para ayudar...

Hay mucha gente buena en los Partidos Politicos, en los Gobiernos (municipales, provinciales, nacional), COMPAÑEROS que merecen y necesitan nuestro pleno apoyo.

EL DOLAR , EL ENIGMA INSONDABLE ARGENTINO




(*) Orlando Barone

Cuando se habla del misterio del dólar en la Argentina es como cuando ante un quemado con leche hirviendo se habla de una vaca. El quemado tiembla.
Acuérdense de aquella imagen del año 2001, previo al colapso. Fue una imagen furtiva pero real y sucedía en el aeropuerto de Ezeiza. Filas de camiones de caudales cargados con millones de dólares se detenían ante los Boeing que partían para Europa o los Estados Unidos y empezaban a descargarlos en las bodegas.
Eran dólares que partían sin pasaje de regreso. No hablo ya del prorrateo de dólares delivery de casas de cambio y de arbolitos. Drenaje de goteo poco significante; sino del traspaso y transferencias de miles de millones de dólares de grupos financieros y corporaciones poniendo sus bienes a resguardo en plazas más felices. Y a salvo del marasmo.
Nadie supo nunca oficialmente quiénes fueron los que se afanaron gran parte del tesoro del trabajo y la plusvalía argentinas sin registro aduanero. Ni adónde se fueron aquellos camiones de caudales, a qué islas caimán o bananera se deslizaron las transferencias virtuales de cuantiosas ganancias de empresas hegemónicas y privadísimas.
Ignoramos si algunos de los aspirantes a presidente y a ministro de economía fueron parte activa del saqueo permitido por el libre mercado.
La devaluación de 2002 hizo aterrizar a la mayoría de los trabajadores argentinos en los patacones y las ferias del trueque, en la disfunción y el desempleo.
Pero ¡oh!, milagrosamente, logró que empresas colosales endeudadas recobraran su salud como si nada y reivindicaran sus patrimonios ya lejos del naufragio por un mágico pase de magia. Los grandes medios de comunicación celebraron el socorro mientras en las calles las gentes rogaban por socorro.
Nadie cantaba entonces las cartas que tenía; pero hasta en las clases medias prósperas del “uno a uno” se hablaba de cuentas secretas o de transferencias a través de banquitos clandestinos off shore.
Ese cuantioso enigma dolarizado consumía, como la sombra de un cadalso, el desorientado insomnio y el consecuente empobrecimiento argentino. La cifra de dólares fugitivos- según quien haga la cuenta- habla de sumas de decenas de miles de millones. ¿Cuánto de todo eso se llevaron de viaje los ideólogos del “crack”, que ahora se espantan por una suma que comparada a aquella es de bolsillo de chaleco?
El dólar ya no se salta como el riesgo país como un torturado por el electroshock. Está ahí moviéndose de a centavito en sube y baja. Ningún rapaz de alto voltaje puede traficar con la devaluación ni con el informe subrepticio como se hizo en el Rodrigazo, o cuando abortó el plan Austral, o cundió la hiperinflación de hace una década, o como cuando el gobierno de Duhalde se sinceró resignado a los grupos financieros y tuvo la precaución de compadecer a los damnificados ya agonizantes con la limosna del subsidio, para que no salieran a linchar a los corsarios de la City.
El enigma del dólar no pasa como nos quieren hacer creer por ninguna valija. Ni menos por una suma opinable pero declarada. Respetemos las leyes de las proporciones. Porque cada verano Punta del Este está colmada de argentinos que seguramente en los sondeos son quienes más heridos se sienten por que otros compran dólares. Toman sol, apuestan en el Conrad cuatro millones diarios, y hablan de ética cambiaria. Cada temporada se derraman allá más de mil millones de dólares argentinos. Los uruguayos son nuestros hermanos, pero no los devuelven.

Carta leìda el 4 de febrero de 2010 por Radio del Plata

ADELANTE RADICALES ( II )


Adelante radicales:

(y el pueblo al abismo)

Segunda Parte

*Por Raúl Isman

“El aluvión zoológico del 24 de febrero parece
haber arrojado a algún diputado a su banca, para que
desde ella maúlle a los astros por una dieta de 2.500 pesos”.
Alusión a los trabajadores movilizados
el 17 de octubre de 1945
y que votaron por Perón el 24 de febrero de 1946.
Se trata de la frase fundacional
del gorilismo argentino (pre) contemporáneo.
Ernesto Sanmartino. Dirigente radical.
“Los mejores políticos son los que se enfrentan a
esos poderes cerrados, permanentes y ocultos; por supuesto que terminan siendo los políticos más atacados desde esos poderes y –por ello– los que son vistos como supuestamente “conflictivos””.
Roberto Follari. Ensayista y docente.

Entregolpes II

De la fusiladora a la caída de Illia:
Los antecedentes del golpismo Coboradical destituyente o
el huevo de la serpiente

Introducción

En las presentes notas proseguirá el sintético derrotero histórico acerca de la trayectoria de la U.C.R iniciado en la primer parte del presente trabajo. Si el ocasional lector desconociere el primer segmento puede acceder a él desde diversos links en Internet. Algunos son los siguientes:
http://www.redaccionpopular.com/content/adelante-radicalesy-el-pueblo-al... o
http://apu001.blogspot.com/2010/01/adelante-radicalesy-el-pueblo-al-abis... o
http://operativoretorno.blogspot.com/2010/01/adelante-radicales-y-el-pue...

Realmente resulta por demás complejo, doloroso y tal vez muy complejo de explica que una fuerza nacida primigeniamente para defender el derecho democrático a decidir su destino del pueblo argentino se haya caracterizado por una trayectoria menos ambigua que abiertamente golpista durante el conjunto de la etapa iniciada con el golpe 1955 y que llega al corriente 2010. En el presente texto se analiza la etapa 1955-1966, quedando la época que va desde el último año citado hasta la actualidad para un tercer capítulo. Pero lo cierto es que, en rigor de verdad, nada hay completamente inexplicable para las ciencias sociales. Por lo tanto, en el presente texto se intentan algunas conjeturas para responder a los interrogantes precedentes. En efecto, la trayectoria histórica de la U.C.R. osciló desde la transigencia deleznable hasta la complicidad abierta con cuanto golpe militar azoló a nuestro sufrido pueblo; aún cuando el depuesto fuere un gobierno radical (1966, presidente Arturo Illia) o las víctimas de la furia dictatorial militantes del propio partido; como el diputado Mario Amaya, desaparecido, luego reaparecido y poco después muerto a consecuencia de las torturas sufridas en las clandestinas mazmorras dictatoriales. Ni frente a su cuerpo yacente y martirizado fue posible extraerle al dirigente partidario Ricardo Balbín una sola declaración crítica contra la peor dictadura que sufriera el país. Por no hablar de cómo el partido proporcionó un porcentaje significativo de cuadros gubernamentales a la gestión de la más nefasta tiranía militar que depredase nuestra patria.

La causa fundamental de semejantes desviaciones es, sin dudas, la muy escasa consecuencia (radicalidad) demostrada por el partido a lo largo de toda su historia. Y mucho más en momentos álgidos. La otra fuerza política masiva en nuestra argentina, el peronismo, si bien no puede exhibir conductas por completo alejadas de actitudes golpistas y autoritarias; al menos en instancias muy complejas de la vida política nacional supo, en sus vertientes mayoritarias, colocar la defensa de la democracia muy por encima de los intereses partidarios. Nos referimos a la asonada golpista de semana santa del 1987, en tiempos de la presidencia del doctor Raúl Alfonsín. Otro fue el caso de la U.C.R, que- frente al vendaval destituyente planeado desde antes de la elección presidencial del 2007 y desencadenado abiertamente un trimestre después- no sólo no lo denunció ni apoyo al gobierno democrático, sino que puso a disposición de los golpistas el aparato partidario, los espacios institucionales y parlamentarios, lugares más que expectantes en las listas para el comicio posterior y una prédica cuya finalidad evidente era darle cauce a los designios del poder real. Tales objetivos consistían en que la soberanía (política) del estado no pudiera ponerle límites a la reacción económica. Uno de los modos de los que se valió la derecha para lograr sus propósitos fue el triste papel de la U.C.R como comparsa al servicio de invisibilizar la propia existencia del citado poder económico. Lo dicho es una de las cuestiones nodales del conjunto del quehacer político. O para decirlo de otro modo: la piedra de toque de una orientación favorable al pueblo es ayudar a crear un estado con capacidad de intervención en la economía favoreciendo a los sujetos subalternos. En el muy prolongado golpe de estado que la derecha desarrolla contra el gobierno nacional y contra el pueblo la U.C.R. no se equivocó y- una vez más- se coloca en la vereda de enfrente y contra los intereses nacionales y populares. No hay dudas que semejante opción no puede ser casual. Por otra parte, en el presente trabajo se omite polemizar acerca de la concepción movimientista, común tanto al radicalismo, como al peronismo. La densidad de la temática, tal vez amerita ejercicios de escritura posteriores. Mientras nos preparamos para esas estimulantes polémicas, volvamos a la historia para corroborar si nos asiste la verdad en las ideas que anticipábamos acerca de la U.C.R..

La fusiladora: juguemos en
el bosque mientras el lobo no está

Los comicios previos al golpe contra el presidente Perón del 16 de septiembre de 1955 mostraron al conjunto de la oposición- en especial la U.C.R.- que el peronismo parecía ser invencible en contiendas electorales. De modo que se les presentaba una opción de hierro. O bien serían constantemente oposición o, en su defecto, la posibilidad de acceder al gobierno se realizaría forzosamente por vía, no muy democrática ciertamente, de un golpe militar. Es sabido que la segunda opción fue la elegida. La U.C.R. apoyó de modo entusiasta el golpe y muy especialmente, su segunda etapa; la presidida por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas. Ambos uniformados constituían en aquellos momentos lo más selectamente gorila del espinel militarizado de nuestro sistema político. Así como Ricardo Balbín, el citado en el epígrafe Ernesto Sanmartino y otros dirigentes lo eran en la franja civil. Desde la organización de comandos civiles hasta la participación en elecciones proscriptivas y la complicidad con gravísimos hechos de terrorismo de estado (que mencionaremos un poco más adelante), nada de la política gorila dejó de ser intentado y realizado por la U.C.R. Para un análisis histórico realizado con cierto detalle y no exento de humor acerca del gorilismo véase nuestro artículo acerca de la referida temática en http://www.avizora.com/atajo/colaboradores/textos_raul_isman/0002_retorn...

Pero ciertamente no puede omitirse que con este golpe comenzó la etapa de inestabilidad democrática contemporánea de la Argentina, causada en que el poder real pretendió gobernar al país (fingiendo) como si el peronismo no existiera. En semejante desatino es difícil discernir si la U.C.R pretendió aprovechar la situación o fue directamente causante de tan antidemocrática orientación. Pero no cabe ninguna duda que estuvo muy lejos de oponerse.

Durante el trimestre que el país fue conducido por el General Eduardo Lonardi, la inercia impidió que se desencadenase toda la furia antiperonista que la coalición gorila había acumulado durante la década del primer justicialismo. Recordemos que el gorilismo se origina en el odio generado por el peronismo; en razón de los indudables logros conseguidos por las masas populares en el período 1943-1955. La reacción deseaba que los sectores populares se condujeran de modo por completo subordinado al poder y no reclamasen incesantemente por los viejos y nuevos derechos a los que se consideraban merecedores. Tal es la causa del furor antiperonista que anima a la oligarquía, que llegaba a pintar “Viva el Cáncer” en las paredes callejeras de los barrios acomodados, mientras Eva Perón agonizaba por causa de la cruel enfermedad. Claro que la furia gorila era ocultada tras una jeringoza republiquienta. Cualquier semejanza con la realidad actual no es casualidad permanente. Otro de los orígenes era la conciencia de inferioridad del partido radical; ya que Perón les había demostrado por vía práctica que para solucionar los reclamos de los peones rurales; mejor que enviar ejércitos genocidas era resolver a favor de los trabajadores sus conflictos y reivindicaciones. Las recién mencionadas son respectivamente las causas sociales del origen del gorilismo: el odio de la oligarquía porque los sujetos subalternos se sentían protegidos por los sindicatos y el gobierno peronista y la falta de conciencia de los destacamentos de clase media, cebada y estimulada por el discurso radical, que no veía otro enemigo para los pequeño burgueses que la fuerza nacida el 17 de octubre de 1945. Tal como han señalado diversos teóricos de la izquierda nacional, la alianza plebeya entre los sectores populares (referenciados en el peronismo) y las clases medias (en general, ligadas a la U.C.R.) constituye lo central del frente de liberación nacional y social imprescindible para que el pueblo argentino realice sus tareas más significativas. Al sembrar odio contra los peronistas, la U.C.R. demostraba su extrema funcionalidad a las necesidades del poder real.

Trascurrido el trimestre de Lonardi (que fue sólo fue para velar las armas), al asumir Aramburu y Rojas se ilegalizó y proscribió al peronismo y al conjunto de instituciones relacionadas con el movimiento. Inclusive, se llegó a prohibir la sola mención al propio Perón y de todo vocablo afín al justicialismo. También fue intervenida la C.G.T., robado el cadáver de Eva Perón y desconocido su paradero durante más de tres lustros, un grupo de militantes peronistas fue asesinado de modo totalmente ilegal (en el penal de la Avenida Las Heras y en los basurales de José León Suárez), entre otras aberraciones. Tamaños atropellos no recibieron crítica alguna de la U.C.R. Una vez más: ¿Fuerza democrática y republicana?

La condición de libertadora de la revolución, tal vez, halla su máxima contradicción en el decreto 4161/56 (al que aludíamos poco antes) que prohibió la sola mención de cualquier vocablo relacionado al peronismo; como Perón, Evita, Peronismo, Partido Peronista y otros. Por cierto que la extraña orientación se da de patadas con la condición de cancerberos de la libertad que se habían (auto) adjudicado los autores de la iniciativa. Desde el punto de vista eminentemente práctico, es casi obvio que, si hay libertad, no puede prohibirse ni el funcionamiento legal ni la mención de dirigentes políticos, partidos o centrales laborales. Y desde un punto de vista más teórico, las condiciones de la auténtica libertad residen en el ejercicio, sin restricciones ni limitaciones, de todas las facultades del lenguaje. Ser, sentirse, pensarse, mencionarse peronistas era la marca de identidad del conjunto de las masas trabajadoras. Producir la interdicción del movimiento nacido en 1945 era una más que autoritaria intervención, cuyo objetivo no era otro que despojar de libertad al pueblo argentino. Salvo que se quisiere delimitar ciudadanos decentes (los antiperonistas) merecedores de los dones de la libertad y reducir a los peronistas a la animalidad por su propia condición. Ningún demócrata ni militante contra la opresión podría avalar semejante atropello basado en una manipulación maniquea tan vulgar. A condición que no fuera de la U.C.R. partido que militó entusiastamente por el golpe y en el aval de las reaccionarias iniciativas tomadas por los fusiladores. Lo dicho ya en infinidad de ocasiones, el republicanismo y la condición democrática deben ser refrenados por los hechos.

Por otra parte, el título del parágrafo (juguemos en el bosque mientras el lobo no está) hace alusión al hecho que la proscripción del peronismo resultó la oportunidad soñada por la totalidad de la U.C.R para poder acceder al gobierno. Y tan fue así que determinó la división del partido en función del modo de implementar dichos apetitos de poder. Para que no queden dudas, ningún sector importante del radicalismo planteó posición crítica alguna acerca de los citados despropósitos ni le preocupó la necesidad de restaurar la auténtica democracia, sin proscripciones.

Una franja más que importante del radicalismo pasó a denominarse Unión Cívica Radical del Pueblo (en adelante, U.C.R.P., su máximo dirigente era el doctor Ricardo Balbín) y postulaba a rajatabla la proscripción del peronismo con el “democrático” objetivo de pretender acceder al poder político; mientras el lobo que les ganaba las elecciones no pudiere presentarse. El rústico razonamiento fue superado en capacidad “maquiavélica” para construir opciones de poder por la otra fracción radical, denominada intransigente (en adelante U.C.R.I. máximo referente Arturo Frondizi). Este sector comisionó un enviado a Caracas- ciudad donde se hallaba exiliado Perón- a fin de negociar un acuerdo que le permitiera al candidato en la elección presidencial de 1958 por la U.C.R.I., el citado Frondizi, aspirar al “pozo” vacante de los votos peronistas. Cierto es que los separaban también miradas acerca del modelo económico a implementar en el país. La U.C.R.P. había tomado gran parte del diseño económico del peronismo. De semejante modo completaba su estrategia (juguemos en el bosque) defendiendo la exitosa orientación económica que el partido había combatido con reaccionaria tenacidad mientras Perón gobernaba. Por su parte, la U.C.R.I. acordaba en la creación de manufacturas de elevada composición orgánica de capital (es decir, con maquinaria sofisticada y que apuntase a desarrollar la producción de bienes llamados de capital). Para estas nuevas ramas económicas, la U.C.R.I. postulaba la llegada de capital extranjero; ya que juzgaba insuficiente al ahorro nacional. La orientación descripta conectaba orgánicamente al frondicismo con el imperialismo, que alentaba por aquellos años la llamada teoría del desarrollismo. Tales ideas, muy en boga a fines de los ’50 y comienzo de los ’60, postulaban la falacia que la diferencia entre países desarrollados y subdesarrollados era una cuestión apenas de escalones que los segundos no habían subido. Y en realidad se ocultaba que la relación entre los dos grupos de formaciones nacionales mencionados incluía necesariamente la subordinación de los periféricos por parte de los países centrales. Esperar que capitales provenientes del centro del imperio remediasen esta situación podía ser mencionado como una profunda ingenuidad, si no fuera en realidad pura complicidad con los centros de poder económico mundial.

Pero en el presente texto nos interesa mucho más la política que la economía; de modo que queda claro de modo irrefutable la profunda orientación antidemocrática de ambas fracciones radicales, motivada en la necesidad de aprovechar la proscripción peronista para acceder al gobierno. Es que esta fuera de toda duda que ningún hemisferio radical podía (por aquellos tiempos) contar entre sus aspiraciones ganar elecciones en comicios realmente democráticos sin que mediase la prohibición del peronismo.

El periodo 1955-1973 (aunque hay autores que la acotan algo más en el tiempo) fue denominado la época de la resistencia desde ámbitos historiográficos y políticos cercanos al peronismo. La lucha sindical se concatenó con métodos armados; lo cual significó la represión estatal sin respetar- como es de rigor- la ley. Las dos fracciones radicales, como se dice en arte dramático, hicieron mutis por el foro frente a los citados atropellos a los derechos humanos y a la calidad de las instituciones democráticas.

Desde el punto de vista sindical, el juego en el bosque durante la ausencia del lobo se repitió desde la intervención de la C.G.T.. Los destacamentos gremiales ligados a la U.C.R. creyeron llegada su hora cuando la legítima representación (peronista) de los trabajadores se hallaba interdicta. Pero no contaron con la opinión de los propios laburantes, que tozudamente volvieron a construir una dirección en los sindicatos de clara raigambre peronista cuando tuvieron posibilidades legales. Mientras tanto en el mundo del trabajo como en toda la sociedad se verificaba una situación de gorilismo harto ingenuo. Es que tanto los dirigentes políticos “libertadores” como sectores de la opinión pública participaban de la angelical idea que los peronistas lo eran porqué habían sido “engañados” en su buena fe por el demagógico líder, que ya exiliado carecía de mecanismos para seguir con sus “diabólicas” orientaciones. De manera que sólo era cuestión de tiempo la desperonización de las masas. Por el contrario de semejantes ideas, lo cierto es que los sectores populares se habían constituido identitariamente como peronistas en razón que el gobierno de Perón no era (sólo) el que más había beneficiado a los sumergidos. Se trataba del único que había diseñado un modelo económico en que los sectores populares podían aspirar a ser algo más que furgón de cola oprimido. En el diseño de país impulsado por Perón, el mercado interno era una fuerza económica central. Lo cual coadyuvaba para que los trabajadores (y sus sindicatos) tuvieran un protagonismo incuestionable. Por cierto que este reconocimiento no niega que en la Argentina peronista (como en cualquier sociedad capitalista) existiere la explotación del hombre por el hombre. Pero lo cierto es que las opciones concretas no eran entre la economía capitalista y una sociedad socialista; si no que se daban entre modelos diferentes de capitalismo: es decir o la Argentina 1946-1955 o la vuelta en lo central al predominio sin límites de la oligarquía. Tales opciones convertían a Perón y a lo mejor de su movimiento en la verdadera izquierda de la Argentina. Por ello, mientras el peronismo supo conservar tal posición resultó imbatible. Por el contrario, cuando se ubicó en la franja diestra de la política argentina perdió nítidamente las elecciones presidenciales de 1983 y 1999. La única excepción a la mencionada “ley” fue el comicio legislativo del año 2009 en el que lo mejor del justicialismo fue vencido… por la derecha peronista en la provincia de Buenos Aires.

Llegado al gobierno (Frondizi 1958-1962), su gestión se halló jaqueada desde un principio por la presión de los militares, el desencanto de sus votantes más progresistas y la combatividad del peronismo (“dueño” real de los votos del presidente) en su lucha por conquistar la legalidad.

Las fuerzas armadas- autoerigidas en control autoritario del poder en razón de los conflictos propios de la guerra fría- hostigaron desde un primer momento al presidente, le impusieron ministros y orientaciones fundamentales, lo obligaron a anular elecciones en la provincia de Buenos Aires y finalmente lo depusieron sin más trámite. Ninguna de las dos fracciones radicales cuestionó el anticonstitucional papel- enmarcado a su vez en las contradicciones de la guerra fría- desempeñado por los uniformados durante aquellas complejas circunstancias.

Por su parte, el ala juvenil de la U.C.R.I se manifestó desencantada por la apertura privatizadora (aunque semejante expresión resulte fuera de tiempo) realizada por Frondizi al abrir al capital extranjero el campo de la exploración petrolífera. También el presidente realizó una apertura hacia la educación universitaria de carácter privada, completamente por fuera de los programas electorales. Por las razones apuntadas el nombre del presidente quedó asociado por bastante tiempo con el acto de traición. Lo dicho en la primera parte, las prácticas de Judas son consustancialmente radicales, como demostró una vez más Cobos cierta noche del año 2008.

En lo referente a los sindicatos, Frondizi había dado cumplimiento a una de las cláusulas del acuerdo con Perón al impulsar una Ley de Asociaciones Profesionales (sindicatos) que recomponía lo central del modelo peronista en la materia. Así, la conducción de la mayoría de las organizaciones de trabajadores fue ganada por seguidores del líder exiliado. Los dirigentes gremiales no peronistas vieron confinada su figuración a los destacamentos de trabajadores más ligados a las clases medias (docentes, bancarios, administrativos). Por otra parte, la pretensión del poder económico residía en pretender reducir de modo drástico el poder adquisitivo del salario: lo cual era coincidente con los gobernantes durante la totalidad del período correspondiente a los años 1955-1963. Los fusiladores por causa de su vinculación orgánica con la oligarquía y los desarrollistas por su proyecto de fomentar una industria de base (que no necesitaba en principio un mercado interno muy fuerte) coincidían en la necesidad de empobrecer a los trabajadores. De modo que en la oposición a semejantes designios del poder se realizó por aquellos tiempos amalgamando la lucha- realizada centralmente desde los sindicatos- en defensa del salario real y contra los intentos de proscribir y liquidar al movimiento peronista. Fueron de hecho, dos caras de la misma moneda.

Luego de la caída de Frondizi (que incluyó una poco lucida comedia de enredos por el sucesor presidencial) y presidido el país por el títere de las fuerzas armadas José María Guido, se verificó en el país un grotesco aquelarre que pasó a la historia como disputa entre azules y colorados. Tal era el nombre que recibieron las dos fracciones militares que disputaron por poco tiempo el poder. Se trataba, como diríamos hoy, de una interna intra-gorilas. Los colorados constituían la más fundamentalista opción anti-peronista que (en el marco de lo más demencial de la guerra fría) no diferenciaba a los seguidores de Perón de los de Marx, Lenín, Stalin, Mao o Trotski. Las pesadillas de los integrantes de semejante corriente pasaban por (un inexistente) Perón retornando a la Rosada en el marco de una campaña guerrillera impulsada por descamisados corridos muy a la izquierda. Se trataba ni más ni menos que de un delirio más cercano a la patología psiquiátrica que a la politilogía. Los azules no eran menos gorilas, pero si más racionales. Y se daban cuenta que era imposible liquidar al conjunto del peronismo. Por lo tanto, impulsaban un progresivo acercamiento a sus alas mas moderadas (derechistas) aconsejados por el entonces no tan viejo golpista Mariano Grondona, redactor del célebre comunicado 150, que acompañó con su asesoramiento el triunfo de la banda azulada.

Producido el desenlace en la bizarra contienda, se realizó una salida electoral condicionada por la proscripción peronista en la que se impuso el candidato de la U.C.R.P. Arturo Illia con un muy exiguo porcentaje electoral, que determinó la debilidad del nuevo gobierno. En la ocasión, Ricardo Balbín no fue el postulante del partido porqué estaba convencido que no podría ganar. Pero lo peor fue que impulsó una sorda oposición radical al ejecutivo, que menos de un trienio después sucumbió asilado, debilitado e impotente frente al golpe encabezado por el General Juan Carlos Ongana. El anciano médico cordobés tenía buenas intenciones. Pero adolecía de una profunda debilidad de origen, ya que había obtenido aproximadamente un cuarto de los votos. Y las fuerzas que lo enfrentaban eran imbatibles para todo radical. Los grandes empresarios como la oligarquía (el poder real), los militares, los sindicalistas peronistas de orientación vandorista y hasta el propio partido radical. fueron un entramado de fuerzas tan poderosas cono invencibles para el débil Illia. La enclenque “democracia” (nos resistimos a quitarle las comillas en razón de la proscripción del peronismo) no mereció apoyo de Balbín quien habría dicho refiriéndose al advenimiento de Onganía: “mejor que haya sido así, porque este gobierno se iba a hundir arrastrando al partido”. (Contratapa de Página 12 del 28-06-06.). Para una ampliación de lo dicho recién, véase un artículo sobre la citada temática en 
http://raulisman.blog.terra.com.ar/2006/06/

Lo dicho, el anciano presidente caído había demostrado buenas intenciones al permitir que el peronismo participase del parlamento; aunque con un nombre de fantasía. Pero no quería o no se animaba a jugar si el lobo estaba. Por ello, cuando Perón en 1964 intentó volver hizo lo indecible para que no llegase a destino valiéndose para tan democrático cometido del auxilio de los dictadores brasileños.

En la siguiente etapa (1966-2010) que glosaremos, podrá apreciarse la Renovación y el Cambio que el Alfonsinismo le aportó a la U.C.R. Y también lo débil y epidérmico que significaron dichas trasformaciones para una fuerza signada con desviaciones casi inalterables que portaba desde la cuna. Y también veremos como su golpismo y su tendencia atávica a la traición (contra el pueblo) llegaron a su paroxismo con la crisis iniciada en el año 2008. (Continuará).

*Docente. Escritor.
Columnista del Noticiero televisivo
Señal de Noticias.
Colaborador habitual del
periódico Socialista “el Ideal”
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar