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14 de febrero de 2010

UNA CIUDAD FANTASMA

*Por Eliana Valci

136 velitas ha soplado la brisa del mar de una ciudad fantasma, donde las carencias existen y van “in crecendo”, sin embargo pasan inadvertidas como una anima en pena, que vaga por la calles, mezclándose entre el ocio y la mediocridad popular.

Para los veraneantes ello podría parecer una falacia, al verse deslumbrados por la inmensidad del mar y el brillo de las luces céntricas, pero para quienes vivimos el día a día y palpamos la realidad que nos circunda, no podemos hacer la vista gorda como si nada pasara.

La urbe costera, es desde sus comienzos sectaria, ello se empieza a advertir con la influencia del peronismo, que dio impulso económico a las clases obreras, para que tuvieran sus merecidas vacaciones; lo cual causó y sigue causando un profundo malestar en las elites allí  instaladas.

Desde aquellos años inmemoriales al día de hoy, la Biarritz Argentina nada ha cambiado; vive a costa de los turistas, pero pese a ello los aborrece. No obstante, es una ciudad donde la mayoría de sus residentes son del interior del país.

A las claras, resalta la incógnita del ser marplantese, es como un híbrido que no se sabe exactamente a ciencia cierta que es lo que es, si es ciudadano o es habitante…aunque me inclino más por la segunda opción, porque quien es ciudadano, se compromete con sus raíces, tiene sentido de pertenencia y no permite que su vida social y política sea regida por terceros agenos a su cosmos.

Y en este vaivén entre el “ser o no ser”, la capital turística del país, se ha transformado en una ciudad fantasma, donde la necesidad pasa desapercivida, al verse opacada por los excesos que permite el ocio, generando un mayor individualismo, y el más hondo de los desencantos, en quienes lucharon por la transformación social y cultural de esta sociedad, que parece ya no tener remedio.

*Directora Revista Ida & Vuelta

NORMALIDAD

(*) Por Alejandro Fernandez
Sorteada ya la confusión que desató la internación de Néstor Kirchner, es hora de volver a una cierta normalidad en nuestras vidas. Considerando normal que, viviendo en Capital Federal nos odien 6 de 10 personas, al subirme a un taxi el fercho escupa mierda contra el gobierno y que los medios ejecuten una suerte de asedio otomano contra nuestras banderas históricas.

Podría decirse que califica también como
normal, el paupérrimo y execrable mensaje de quienes se dicen compañeros (1, 2, 3) y acompañan, entre otras, las políticas de Macri, la SRA y Clarín; porque… seamos claros, Clarín y la SRA son partidos políticos encubiertos.
“Hay que cuidarse de ese diario, ataca como partido político y si uno le contesta se defiende con la libertad de prensa”

Aplauso medalla y beso para Jaroslavsky, por tan exquisita y exacta calificación.

Pero sigamos definiendo
normalidad, aquella palabra tan oligofrénicamente reclamada por las rentadas plumas corporativas. La otra palabra es República, y cada tanto instituciones.

Seguramente es
normal, al menos en algunas redacciones, que exista una denuncia por un plan magnicida en nuestro país, tan normal que no merece mención… y casi… casi tan normal como la preocupación de Biasatti por el destino de la Patria… o lo “anecdótico” de haberte apropiado de dos pibes durante la Dictadura.

Esa es la normalidad que proponen, la misma naturalidad con que el monopolio se apropió de
Papel Prensa, o hablaba de clínicas de rehabilitación para compañeros, cómo si las ideologías fueran una perversión.

Normalidad también es orden, aquel viejo axioma que proponía Videla para que el peronismo pudiera existir (?) dentro de la vida política argentina.
Léase u obsérvese: “… en tanto adecue sus hombres y sus IDEAS…” ergo, el peronismo debía (y debe) desaparecer.

Anormal es, según los contreras, que un ex presidente invierta 2 millones de dólares en el país ya que, claro, lo común según este cristal ético es que un triste
personaje mediático, cuyo poder radica en preguntar y/o hacer idioteces, saque del país igual suma siendo cómplice de la tan mentada “fuga de capitales”. Linda gente.

Pero hay más, les dejo una pequeña listita a revisar———->
MP

La pregunta entonces es ¿queremos esa
normalidad? ¿O seguimos desarmando el laberinto impuesto por años de colaboracionismo apátrida?.

Normal es que un PERONISTA defienda a este gobierno dejando de lado cuestiones de
egocentrismo desbocado, lo demás… como diría el compañero Leonidas: “… es pura cháchara…”

… MIRAR SU TELE ES NO VER LA REALIDAD

(*) Raúl Guillermo Armendáriz – FTV MERLO

Una inversión de 2Millones de Dólares para salvar una empresa hotelera argentina resulta ¿un delito? y 135Millones de Dólares distribuidos en 4Millones de niños ¿un gasto inútil?

     La nueva obra, escuela, ruta, cloaca, agua corriente, usina, fábrica, calle pavimentada, jardín materno infantil, jardín de infantes, etc., etc., etc., en cada rincón argentino resulta un ¿negocio espurio? de unos pocos antes que ¿un gran logro en beneficio para todo/as?.

     Suspender un viaje oficial a China es ¿un agravio a las relaciones internacionales? pero, salir permanentemente del país un ¿agravio a todo el pueblo argentino?.

     Desconfiar del vicepresidente como reemplazante es ¿traicionar a la Democracia? pero, la traición del Vicepresidente con la Resolución 125 fue ¿respetar los principios éticos de la política?.

     Perder una decisión legislativa por un voto, como la Resolución 125, fue ¿un triunfo de la Democracia? pero, ganar otra decisión legislativa también por un voto como el tema Redrado, es otra ¿derrota de los principios éticos de la política?.

     Continuar profundizando la redistribución de la riqueza tras la Resolución 125 resulta ser la ¿terquedad de un gobierno ciego a las verdaderas necesidades del pueblo? pero, iniciar acciones judiciales a granel contra el gobierno que echó al ocupa del Banco Central ¿no es impulsar la desestabilización de la democracia como en Honduras?

     Que el Primer Ciudadano utilice apenas un 5 % de su fortuna personal y familiar para salvar una fuente de trabajo argentina es una maniobra fraudulenta y especulativa del gobierno pero, estafar a millones de jubilados con las AFJP en una causa donde se investiga el movimiento de 300Millones de dólares es un ¿derecho otorgado por la Constitución y las leyes neoliberales?

     Despedir cientos de trabajadores ¿salvaguarda el capital para mejorar la producción? pero, dar trabajo a miles de argentino/as desde el gobierno es ¿clientelismo político?

     La nueva Ley de Comunicaciones Audiovisuales ¿destruye la libertad de prensa? pero, generar nuevas vías de comunicación masiva es ¿competencia desleal por parte del gobierno?

     Lo/as argentino/as, decimos BASTA CLARIN, TN, LA NACION , MAGNETTO, ERNESTINA DE NOBLE, MACRI, CARRIO, MORALES, SOLANA, DE NARVAEZ, DUHALDE, SOLA.¡BASTA DE MENTIRAS!

     Si lo importante no está en lo que se dice, lo que se muestra o lo que se escribe, sino en lo que se escucha, lo que se ve o lo que se lee, queremos que sepan que, a pasos gigantes, estamos aprendiendo a escuchar, mirar y leer, todo gracias a este gobierno nacional y popular aunque les duela; no insistan porque, como ya lo dicen muchas paredes, ya sabemos que…
… MIRAR SU TELE ES NO VER LA REALIDAD

LA DIVERSIDAD DE OPINIONES NO SE RESPETA EN EL CANAL ESTATAL

*Por Alberto Castagnoli

La nueva ley de medios, anhelada por distintos sectores de la sociedad, en especial los ligados a las comunicaciones, desde el advenimiento de la democracia en 1983, fue sancionada el año pasado. Sin embargo, esta norma, que termina con los multimedios y garantiza la diversidad de opiniones en los medios del estado, se encuentra suspendida por la justicia, pues se plantearon irregularidades en su sanción en el congreso.

Canal 7, la televisión pública sigue siendo un órgano de difusión del gobierno. El contenido de sus programas es netamente oficialista.

Si bien legalmente las autoridades del canal, no están obligadas al cumplimiento de la nueva ley de medios, por una cuestión principista, tendría que garantizarse el acceso a todos los sectores de la comunidad, aun, cuando las opiniones constituyan críticas al gobierno, máxime que la actual presidente de la Nación, Cristina Kirchner, pese a todos los intereses, que se oponían a la sanción de la nueva ley, tuvo el coraje de enviarla al congreso para su tratamiento.-

En efecto, esta norma termina con los monopolios informativos, que en el fondo utilizan el periodismo como pantalla, pero en realidad lo que defienden son intereses muy redituales, ligados a bancos, telefónicas y petroleras entre otros rubros.-

Pero también garantiza la diversidad de opiniones en los medios del Estado. Sin embargo si tomamos en ejemplo de la televisión estatal, la misma sigue siendo una voz monocorde del gobierno.

En honor a la verdad, en todos los gobiernos, siempre fue así aunque con ley o sin ella, siempre debió permitirse el acceso a los medios estatales a otras opiniones.-

Pese a que el gobierno no tiene obligación a aplicar la ley sancionada y hasta el momento suspendida, por una cuestión principista tendría que aplicarla en los medios de comunicación en poder del Estado.

La libertad de prensa lo impone. Si por una cuestión formal, el gobierno no permite que todos los sectores se manifiesten, llegaríamos a la conclusión, que lo único que le interesa es terminar con los monopolios informativos, pero que en los medios del Estado será todo igual que hasta ahora.

PARA PENSAR

El siguiente texto, es un comentario que encontré en una nota del blog Mundo Perverso.
Dicha nota hace referencia a lo expresado por la presidenta: "Como consumidor el poder está en sus manos. Defienda su bolsillo. Defienda su país."

Me pareció interesante, quizás no del todo compartido, lo que expresa el tal Juan (así figura su nombre). Sin más, les copio el texto mencionado:
Cada día, desde que se lo propusieron, lograron hacer retroceder al gobierno, en todos los frentes, incluso contra la realidad misma.
Contra ese poder no se puede luchar. No se puede hacer que mil millones de moscas reconozcan que la mierda es fea y no coman más mierda. La gente es como las moscas. Tienen el mismo cerebro. Igual. Aquí no se está peleando contra uno o cien partidos políticos, aquí se está peleando contra un sistema que durante muchos años concentró para su uso exclusivo el arma más poderosa que se haya inventado, más que cualquier artefacto de destrucción masivo.
Si tiraran bombas atómicas, por lo memos la gente se moriría, nos moriríamos, con los medios de comunicación la gente no muere, se transforma en zombies, zombies que consumen con ardor y pasión para que su propio enemigo se fortalezca y siga produciendo zombies, y así infinitamente
No hay antídoto contra eso, no hay nada que lo pueda contrarrestar, el poder lo tienen ellos, y no se les puede arrebatar, de ninguna manera. De ninguna manera de las que hoy se consideran civilizadas o "pacificas"
¿Como se pude "luchar pacíficamente"?
Eso es un invento de los que siempre han usado la violencia en todas las formas conocidas para que la violencia no se vuelva contra ellos. ¿Cómo se hace para resistir la violencia inhumana, bestial, sangrienta, omnipotente de un sistema que además posee el arma necesaria para hacer que la victima ame a su victimario?. Es imposible, no se puede.
Proponemos un boicot, ¿quién lo propone?, ¿los blogs?, ¿las asociaciones de consumidores? ¿el gobierno?.
¿Y quién se lo comunica a la gente, quien le explica porque hay que hacer el boicot, quien le hace entender que es por su propio bien?, ¿QUIEN? ¿los medios? Que tontería. Incluso ya le han hecho creer a "la gente" que el que aumentó el precio de la carne y de la leche es el gobierno. Hablá con cualquiera en cualquier parte y pregúntale de quien es la culpa de la inflación y después contame que te contestan. Y eso no lo puede modificar NADIE que no posea cientos de canales de TV, miles de radios y docenas de diarios.
La única esperanza que había, la ley de medios, también se está derrumbando. La única esperanza, la de intentar limitar un poco el poder que siempre han tenido, oponiéndoles un arma parecida, se está cayendo, la están boicoteando con éxito y es muy probable que la deroguen en el Congreso. Y los inteligentes del gobierno siguen invirtiendo en obra publica y en mejorar calidad de vida y en subsidios a la pobreza y en todas esas buenas obras, que incluso la gente la putea a la presidenta cuando lo anuncia por televisión porque le cortan el programa de Ricardo Fort.
Este proceso está agotado. Es una lástima, porque hicieron un montón de cosas buenas, y porque los que vengan nos van a hacer retroceder de nuevo 30 años.
El proceso está agotado y se lo merecen, aquel que no comprenda que solo teniendo el poder de comunicar se puede transformar en una opción de poder, no merece tener ningún poder.
La batalla por las ideas, por el sentido común y por el relato la han ganado los de siempre, los enemigos del país, el sistema, que es global, y sus socios locales.
Nunca pensé que los pueblos tienen el gobierno que se merecen, pero sí siempre pensé que los pueblos tienen los gobiernos QUE SE LE PARECEN, pues de ellos proviene. Bueno, este gobierno no puede representar más a este pueblo porque ya no se le parece
Siempre leo y nunca posteo, así que aquí me desquité por dos años de silencio.
Si algo extraordinario sucede antes de 2 años y la historia se revierte, postearé para admitir mi error
de apreciación.
Juan

DIPUTADO GERARDO RICO: REUTEMANN FUE EL HÍBRIDO DE OCASIÓN DE MENEM , FUNCIONAL AL MAS BRUTAL VACIAMIENTO DEL PERONISMO SANTAFESINO

ASÍ LLEVÓ AL PIE DE LA LETRA EL SALVAJE PLAN NEOLIBERAL DE LOS 90 EN LA MAS IMPORTANTE PROVINCIA DEL INTERIOR

Declaraciones del Diputado santafesino, dirigente del MOVIMIENTO  EVITA  “ante las contínuas agresiones de Carlos Reutemann al gobierno nacional y la figura de Néstor Kirchner y la Presidenta Cristina Fernández”.

El invento de Reutemann fue lo peor que nos pasó en Santa Fe en estos veinte años. Aquél híbrido de ocasión de Menem fue lanzado con dos claros objetivos: desmontar el ya jaqueado –por entonces- peronismo santafesino, y dejar paso a la gestión de los grupos concentrados de la economía, exportación y puertos, la enorme burocracia “patricia” incluyendo la justicia a su servicio, arribistas, y rémoras de la dictadura que ungió en puestos claves, y siguieron manejando los hilos del poder detrás del gobernante mudo.
No tiene autoridad moral para hablar cuando es un secreto a voces sus negociados con Cutuli, con Massad –primero su Senador y luego condenado-; con testaferros: los frigoríficos en ese mismo norte que él saqueó y postergó que hoy le sirve para hacer declaraciones agraviantes.

Ni hablar de la privatización del Banco Provincia y de la empresa de aguas, su arremetida continúa sobre la  Empresa Provincial de la Energía –que no pudo, por la resistencia de los trabajadores- y así sucesivamente.
Sus planes de ajuste pasaron por los trabajadores con la retención del 13% durante mas de una década, también de los jubilados; por los hospitales, las escuelas, y la obra pública y las cesantías que aún están dando vueltas por sus resarcimientos.

Hoy representa a esa “gauchocracia” de estancia, por eso concurrió presuroso a los piquetes, y como delegado de éstos a apoyar a Binner en momentos que pactaban con el lock out patronal agrario.  Más aún, es servil defensor de las multinacionales de agroquímicos cuando uno de sus únicos proyectos como Senador fue exceptuarlos  de impuestos y permitir su libre comercialización.

Lo más trágico fue su responsabilidad política, aval y protección a Enrique Alvarez –su secretario de Seguridad- en la masacre de diciembre del 2001 con el cómputo de asesinados mas alto del interior del país. 
No rinde cuentas por una justicia de feudo, amañada, familiar, y protectiva. Al igual que las absoluciones como máximo responsable de la desidia causante de las fatales inundaciones de diciembre del 2003 con su secuela de destrucción y muertes.

 En el imaginario de su corte emergen los superpoderes de Storni,  y la impunidad de Hermes Brussa –hoy condenado por delitos de lesa humanidad y terrorismo de estado-

Los que resistimos, los que siempre denunciamos, sabemos que no puede coincidir en nada con el proyecto Nacional, Popular y transformador que trabajosamente, y con estos opositores, viene llevando adelante desde el 2003  Néstor Kirchner y la compañera Presidenta Cristina Fernández.

Que está “sacado”, verborrágico, soez como nunca, porque se han tocado sus intereses profundos, y algunos de sus amigos –de a poco- están yendo a la cárcel.

Que no se ampare con el enunciado de “peronista” que nunca lo fue. Sólo contribuyó a su vaciamiento ideológico y a la sistemática destrucción de su alma y su contenido, y se dé la mano con la oposición, con las patronales agrarias, y las encabece si le dá el cuero.

Que no se esconda entre nosotros, no lo queremos aquí.

“Más peligroso que la oligarquía misma es el espíritu oligárquico infiltrado en nuestras filas” nos enseñó Evita.   Reutemann representa ambas cosas. Y los funcionales que le rinden sumisión que asuman su responsabilidad histórica, y sigan su camino.

09 de febrero de 2010.


PARIR DESDE LA POBREZA

Desde que tenía apenas unos 6 años los pibes del barrio lo empezaron a llamar -el Ratón.  
Los hijos de madres y padres pobres tienen una alta probabilidad de ser pobres, y los niños que crecen en hogares pobres, incluyendo los hogares encabezados por mujeres.


*Por Claudia Rafael
APe-

Desde que tenía apenas unos 6 años los pibes del barrio lo empezaron a llamar -el Ratón.

Pasaron muchos años desde aquel bautismo de prepo.

Ahora ya ronda los 18 y ya nadie se acuerda de que alguna vez, cuando todavía estaba en la panza de su mamá, lo soñaron Alejandro.

Con un destino magno que nunca llegó.

El siempre fue y será “el Ratón” para todos.

Cargando con un apodo que le asestaron por esa altura siempre escasa, la melena renegrida y salvaje y la histórica manía de andar corriendo, como queriendo escapar.

Todo el tiempo.

Fugando quién sabe de qué dolores de ese barrio al que alguien, en la ciudad, llamó El Progreso como una ácida ironía de un lugar anclado en la exclusión más honda.

Su mamá, la Rosa, tuvo desde siempre y sin saberlo una pertenencia de fuego.

Es parte de ese colectivo de madres que se ubican hoy en el 37 por ciento de mujeres en edad fértil hundidas en la pobreza o la indigencia.

Una investigación de la ONG Observatorio de la Maternidad reveló que 2.943.371 mujeres, de entre 19 y 49 años de edad, habitan en los principales centros urbanos argentinos.

Y de ellas -el 28,6 por ciento es pobre y el 9,1 por ciento es indigente.

Pero además, el mismo informe resaltó que -la transmisión intergeneracional de la pobreza comienza en el hogar.

-Las y los hijos de madres y padres pobres tienen una alta probabilidad de ser pobres, y las y los niños que crecen en hogares pobres, incluyendo los hogares encabezados por mujeres, crecerán y replicarán estas condiciones.

Ni el Ratón ni la Rosa saben que llegaron marcados por el estigma de pertenencia a esa estadística que no perdona.

Que no deja margen alguno para volar hacia otras tierras menos crueles.

Predestinados a la resignación o al odio por ese karma devenido sistémico.

Nacidos y empujados a los abismos en geografías que repiten la historia una y otra vez en un círculo que se parece demasiado a un sino feroz.

Es como llevar una cruz encima, ¿no?

-La cargó mi mamá y la voy a cargar yo también. Tiene que ser así, dice resignadamente Romina, con sus 15, mientras ve rondar los dolores de su madre sobre sí misma como un fantasma que la busca y la seduce.

Como una araña que va tejiendo su tela en la que espera pacientemente que se pose su enemigo para atraparlo y luego devorarlo impiadosamente.

El informe del Observatorio de la Maternidad desnuda que -las mujeres que son madres en Argentina se encuentran en una condición social de mayor vulnerabilidad con respecto a las que -están en la misma situación, son -jefas de hogar o cónyuges pero no tienen hijas o hijos.

Recordó que en el período 2003-2006, el 39,9 por ciento de las madres eran pobres, una cifra que caía al 8,6 frente a las mujeres sin hijos.

Las inequidades de un país que empuja a los acantilados de la nada a millones que juntan desde los márgenes las migajas que deja la brecha del desamparo generan que el grueso de las mujeres en edad fértil padezcan una anemia ya crónica que simboliza la crueldad de la desnutrición.

Es un círculo sanguinario, nacido en la más férrea determinación de un sistema dispuesto a sobrevivir a partir de la expulsión.

De la estigmatización eterna de quienes van aportando más y más vidas a un ejército de vulnerados.

Que responde a la lógica atroz de que pertenecer es un verbo destinado a unos pocos.

Mientras desde el otro lado de la vidriera hay millones que miran y crecen sin la oportunidad de la vida justa.

Fuente de datos: Diario Hoy - La Plata 13-01-10
Agencia de Noticias Pelota de Trapo


RITA SEGATO, ANTROPOLOGA ARGENTINA, INVESTIGADORA Y DOCENTE EN LA UNIVERSIDAD DE BRASILIA

“Las mujeres nunca han sufrido tanta violencia doméstica como en la Modernidad”

La investigadora argentina, residente en Brasil, señala que la sexualidad en estos tiempos ha sido privatizada, lo cual, según su concepción, es un error porque “muchas veces lo sexual es político, es bélico y no sexual”. “Las leyes contra el aborto –puntualiza– no son capaces de controlar a las personas que se lo practican.”

*Por Mariana Carbajal

–Usted viaja mucho. ¿Por dónde anduvo últimamente antes de llegar a Buenos Aires?

–Una vez por mes viajo a un país distinto. En 2009 estuve en Chile, Perú, México, El Salvador, tres veces en la Argentina. Y recién vengo de Qatar.

–¿Qatar? ¿Qué la llevó a hasta allí?

–Me invitó la Fundación Qatar, equivalente al Conicet argentino pero con fondos cuantiosos, para participar de una reunión cumbre sobre educación. Invitaron a mil personas, entre ellas a los inventores de Facebook y Twitter, para discutir cómo se puede promover la educación en un país tan curioso en el que una persona que no trabaja, porque no quiere o no consigue empleo, tiene un seguro de desempleo de 3000 dólares por mes. Todos los habitantes son ricos por vivir ahí. Es un pedazo de tierra en el desierto, pero tiene el mayor ingreso per cápita del mundo porque nada en la abundancia del gas natural y del petróleo. Nunca vi ni de lejos en Europa ni en Estados Unidos la afluencia que vi en Qatar. Es muy impresionante, pero no necesariamente lleva al país en el mejor camino.

–Hablando de educación: hace poco más de una década usted impulsó un proyecto para incorporar un cupo en las universidades públicas para estudiantes negros. ¿Cuál fue el resultado?

–Lo más importante fue que en Brasil se tuvo que empezar a hablar de racismo. Hoy en día, ya son noventa las universidades públicas, entre federales, estaduales y municipales de todo el país, que adoptaron medidas de discriminación positiva. Queda siempre la presión por una legislación federal, pero eso no es lo fundamental, lo importante es que cundió la idea. También en las universidades privadas, ya que el gobierno creó una estructura de subsidios para becar a estudiantes pobres y no blancos. Y se ve por las calles, al caminar en las universidades, en las áreas más ricas de las ciudades, en mi ciudad, Brasilia, que es una de las áreas más elitizadas del país, donde está el gobierno, cada vez hay más personas negras en los aeropuertos, en los supermercados, en los espacios de la clase media. Brasil es un país segregado de hecho, nunca lo fue de derecho.

–Le cambio de tema. ¿Por qué la Iglesia Católica se opone con tanto fervor a la despenalización del aborto?

–Por dos razones. Leí en una nota que usted escribió que hay casi un aborto por cada parto en la Argentina. Ese dato me confirma lo que pienso. La discusión sobre la criminalización o descriminalización del aborto poco tiene que ver con la práctica del aborto. Es evidente que el aborto está criminalizado en la ley desde hace unos 90 años y eso no significa nada. Como muchas otras, esta ley no tiene, por sí misma, capacidad de controlar lo que las personas de hecho hacen. Es un caso clásico de una ley que tiene otra finalidad. Sabemos que las mujeres abortan todos los días y, tal vez, cada día más. Católicas, no católicas, evangélicas, un día tienen una situación muy complicada, consideran que Dios tendrá que perdonar y hacen un aborto. ¿Cuándo una ley es eficaz? Cuando transforma la sensibilidad ética, es decir, las ideas de lo que está bien y lo que está mal. Una ley que repite y repite “no matarás” es eficaz si consigue convencer a las personas de que no es bueno salir a la calle con un revólver y darle un tiro a alguien por una cuestión de una vendetta, que ésa no es la mejor manera de resolver un conflicto. Una persona deja de matar cuando la sensibilidad ética se transforma, no porque está pensando que puede ir a la cárcel. La ley no tiene un impacto de causa-efecto sobre el comportamiento, como se piensa de una forma simplista. La ley del aborto es un caso típico de que su eficacia es de otro tipo porque no ha transformado y nada indica que transformará la sensibilidad ética de las personas al punto de pensar que abortar significa cometer un asesinato, porque no lo es. Lo que tenemos que entender es que la discusión es sobre dos temas: por un lado, quién controla a los legisladores, quién tiene el poder en la Nación de inscribirse en la ley, de decir a unos señores que tienen la lapicera en la mano para escribir una ley, que escriban la ley que les interesa. La Iglesia entra en una competencia de autoridad con el feminismo, con las mujeres, y dice: “Yo mando aquí todavía y voy a escribir la ley de una forma en que mi perfil ideológico esté retratado, y voy a ganar”. El relanzar hacia el futuro la criminalización del aborto significa mantener la influencia. Es una guerra de influencias.

–¿El eje central de la posición de la jerarquía católica entonces no es la defensa de la vida?

–Si le importara, la jerarquía católica estaría en otros frentes con la misma beligerancia, defendiendo la vida. Le interesa marcar en este momento la permanencia de su influencia en el Estado argentino.

–¿Y cuál es la segunda razón?

–La tendencia mundial de todos los credos, de todas las Iglesias, al fundamentalismo. El territorio fue por mucho tiempo un pedazo de tierra, propiedad directa, pero hoy los pueblos se desplazan, hay gran movilidad, hay formas de autoridad paraestatal: la Iglesia es una autoridad paraestatal que atraviesa territorios, es un Estado trans-estatal. ¿Qué quiere decir? Que su dominio territorial debe afirmarse en su dominio sobre cuerpos como territorios. Un tema permanente en mis trabajos es la gran afinidad que existe entre el cuerpo de la mujer y el territorio. Cuando marco con mis banderas, con mis insignias el cuerpo de la mujer, estoy marcando su anexión a mi capacidad de Estado transnacional. Y una de las formas de todas las religiones y no sólo de la católica, es marcar los cuerpos siendo esta marca omnipresente. El Islam es el que ha sido más visibilizado con estas políticas, donde hay mujeres que tienen que usar determinado tipo de vestimenta. Uno de los rasgos centrales del fundamentalismo es su ansiedad por marcar con insignias los cuerpos de las mujeres. Y uno de ellos es que las mujeres tengan muchos hijos, no practiquen determinados actos, se vistan de determinadas maneras, adhieran a determinada normativa, no por una razón teológica, ni doctrinal ni moral, sino por una razón territorial.

–¿Cuáles son los puntos de encuentro entre el cuerpo femenino y el territorio?

–Lo que da los puntos de encuentro son las prácticas. Muchos han dicho que en las visiones culturales, la mujer siempre está asociada a la Naturaleza, es el gran útero, la Madre Tierra, se la vincula con una cierta pasividad de la Naturaleza frente a la acción del Hombre. Yo no hablo de la tierra, me refiero al territorio en sentido político. Las prácticas guerreras muestran la manera hegemónica de entrar el cuerpo de la mujer en la ideología, en la representación colectiva: siempre tuvieron ese correlato de la conquista de un territorio, la anexión del cuerpo de las mujeres, la inseminación por violaciones individuales o colectivas, su esclavización para servicios sexuales. Un ejemplo clásico es la guerra de Japón contra Corea y la anexión de las mujeres coreanas para servicios sexuales.

–Lo mismo se puede observar en la llamada Conquista del Desierto.

–Claro, también los araucanos, antes de la propia conquista, tenían varias concubinas. La visión patriarcal, que es la atmósfera en la cual todavía vivimos, percibe que anexar un territorio es acceder al cuerpo de sus mujeres como parte de su territorio, por eso hablo de esa afinidad. Esto fue siempre así hasta ahora. Es importante prestar atención que hubo un cambio, y ha sido para peor, porque en muchos territorios del mundo hoy no se trata de anexar el cuerpo de las mujeres sino de destruirlo. Este es un fenómeno muy nuevo. Claro que era destructiva y espantosa la violación del cuerpo de las mujeres, en una atmósfera patriarcal en la cual se entiende que cuando yo violo a la mujer del enemigo, yo reduzco a mi enemigo moralmente, por eso es tan potente el crimen sexual, y se entiende en una agresión al otro. Pero es una agresión a la mujer como persona y sin embargo, no se ve así. Tanto no se ve así que en diversas partes del mundo, en Colombia paradigmáticamente, y ahora también en la Argentina y en Perú, se está comenzando a descubrir que en todas las agresiones a las mujeres por parte de grupos paraestatales o durante los gobiernos dictatoriales, el tratamiento dado a las mujeres ha sido silenciado. Los protocolos de la investigación de la Medicina Legal para el análisis de lo ocurrido en esos cuerpos no incluyen preguntas sobre la especificidad de lo que les pasó a las mujeres. En Colombia están exhumando fosas comunes, de las varias guerras que atravesaron su territorio en décadas; aunque la crueldad ejercida sobre el cuerpo de las mujeres tuvo especificidades sexuales no está registrado. Y esto es lo importante. Porque se considera equivocadamente que eso que aconteció ahí entre el verdugo y su víctima fue de orden sexual y yo afirmo, y creo que es fundamental que nosotras lo afirmemos fuertemente, que eso no es de orden sexual, es de orden bélico, sólo que la forma de agresión se da a través de la sexualidad, se da en los genitales y con genitales. Lo dejan afuera, no lo cuentan, porque lo consideran del ámbito de lo íntimo.

–De lo privado...

–Exacto. Ese es todo el tema de la Modernidad, que se privatiza completamente lo sexual. Las mujeres nunca han sufrido tanto violencia doméstica como en la Modernidad porque se ha privatizado completamente lo sexual, que es un error, porque ahí lo sexual es político y es bélico, no es sexual. Si el patriarcado no fuera la red de significados y sentidos en la que estamos presos, la sexualidad no tendría ninguno de los significados que tiene entre nosotros. Por ejemplo, no tendría el sentido de la desmoralización del otro. Lo que las mujeres debemos defender es que la sexualidad ejercida de esa forma lastima, duele físicamente. Pero la lastimadura moral resulta del orden de la atmósfera del aire patriarcal que respiramos y coloca en la intimidad esa agresión que duele y que es simplemente una agresión como si me dieran una cuchillada, como si me dieran un balazo. Se pierde toda la dimensión del dolor, que es la más importante de todas. Y se lo privatiza y se coloca esa agresión en el orden de la moralidad. Entonces, no se habla. Las mujeres indígenas peruanas y guatemaltecas, por ejemplo, que han sufrido agresiones sexuales feroces, que han derivado en muchos casos en embarazos, no pueden hablar de esto porque están aprisionadas en el orden moral sexual. Uno de los grandes esfuerzos es retirar la sexualidad de la moralidad, separarla. Eso sería un tiro de gracia en el poder patriarcal. Cuando se agrede sexualmente a sus mujeres, se las desflora por violencia, el corazón del enemigo se reduce, porque el enemigo también es hombre, y es un defensor de la regla patriarcal. Hay una autora hindú que se llama Veena Das, que escribió un artículo sobre la crueldad en las guerras de la separación de India de Pakistán. Infelizmente no lo analiza desde una perspectiva de crítica al patriarcado, pero muestra cómo la destrucción de esa guerra también fue una destrucción en el cuerpo de las mujeres. Si hasta el presente fue la anexión del territorio, anexión del cuerpo de las mujeres, inseminación colectiva, esclavización sexual de las mujeres como el máximo trofeo de la victoria, como un cazador pone los ciervos en la pared, hoy hay todavía una vuelta de tornillo para peor en ese proceso que consiste en la destrucción y eliminación por tortura del cuerpo de las mujeres hasta la muerte en muchos escenarios del mundo, en Congo, Guatemala, México, El Salvador. Esa destrucción es una novedad.

–¿La saña aumentó?

–Antes el abuso era la saña. Hoy es saña que lleva a la muerte por destrucción del cuerpo.

–¿Y se da sólo en contextos de guerra o en otros también?

–Para que la definición de crímenes de guerra sea eficaz para defender a las mujeres, la noción de guerra tiene que ser modificada.

–¿En qué términos?

–Las guerras no son más convencionales. El mundo tiene una cantidad de escenarios guerreros impresionantes, que no son definidos de la forma clásica. Las guerras de maras, de gánsters, tribales, de los paraestados contra poblaciones disidentes, acciones paraestatales policiales permanentes y legitimadas para los no blancos, los marginales, los drogadictos, el peligro musulmán en Europa. Es necesario reformular este nuevo tipo de guerras que son no formalizadas por uniformes, por estandartes y sobre todo por formas marcadas y definidas de victoria o de derrota. En una guerra convencional además de la uniformización de los dos ejércitos hay convenciones muy claras de cómo se venció, como son los rituales de victoria, de derrota, de pacto final. Como las guerras hoy son difusas y no están definidas, algunos las llaman de tercera o cuarta generación, lo que está ocurriendo con las mujeres es una forma de documento donde se escribe un momento de victoria. También lo que pasa es que la victoria en estas guerras no convencionales es efímera.

–La antropóloga mexicana y ex diputada federal Marcela Lagarde sostiene que las muertes y desapariciones de mujeres en Ciudad Juárez no son un fenómeno excepcional, sino que se repite en otros países como Guatemala y España, e incluso la Argentina, donde se repiten los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. ¿Comparte esta visión sobre los feminicidios?

–Hay dos posiciones en relación con los feminicidios. Es muy complicado porque no se han desarrollado todavía los foros suficientes como para discutirlas. En realidad, son dos estrategias diferentes. ¿Qué significa que una mujer muera por el solo hecho de ser mujer? La definición que toma Marcela Lagarde es la de Diane Russell, que vive en Estados Unidos, pero es sudafricana, el lugar donde se cometen más violaciones en el mundo. Russell muestra a las mujeres usadas en la pornografía y llevadas hasta la muerte en algún tipo de snuff movies, mujeres asesinadas por sus maridos, todas las mujeres que mueren en una frontera de género. Marcela sigue un poco este camino, es decir, el feminicidio engloba a todas las mujeres que mueren en una frontera de género. Como dice ella: “Para el género no existen tiempos de paz”. La producción más interesante en el feminismo está en la actualidad en redescubrir un camino no occidental para las mujeres. El Occidente moderno es el que peor trata a las mujeres, no importa cuánta ley de derechos humanos o de legislación pro mujer pueda un país producir. Algo está pasando porque algo está fallando severamente en el camino occidental y moderno estatal. Entonces, hay una visión del feminicidio que engloba todas las muertes que ocurren en esta frontera de género, en incremento en el avance de la modernidad. Y hay otra visión que cierra, focaliza, en cierto tipo de agresiones que tiene que ver con la destrucción del cuerpo hasta la muerte, en un escenario bélico nuevo. Yo trabajo en esta última línea.

–¿Por qué?

–Es cierto que la mayor parte de los asesinatos de mujeres ocurren en el espacio doméstico. El propio Estado moderno produce conyugalidad moderna. Tengo una estudiante que terminó su doctorado ahora. Su tesis es sobre la invención de la solterona. Se trata de cómo a medida que se moderniza el Estado brasileño –esto ha sido un proceso mundial, hay estudios para el Islam también–, se van creando mecanismos en que se fuerza a las familias a obedecer un patrón de conyugalidad moderno, privatizado, la familia conyugal cerrada, íntima, privada. Lo doméstico se privatiza. Surgen las ideas sobre las solteronas que nos parecen que son naturales, de que estar solo y no casarse es patológico, se genera un gran terror frente a ser solterona. Fue una política clara, a través de las revistas de aconsejamiento, las novelas, la literatura, que impusieron una imagen de mujer soltera como anómala, portadora de una incapacidad o enfermedad psicológica. Mi estudiante lo demuestra. Es muy interesante su tesis. En esa conyugalidad se van creando formas propias de violencia que son muy grandes, porque se rompen todas las formas de solidaridad entre las mujeres, que existían en un espacio doméstico de otro tipo, no conyugal privado propio de la modernidad, que es el espacio indígena, islámico doméstico, la familia compleja. Hoy la mujer vive su soledad en el espacio doméstico y nadie lo sabe. El avance de la Modernidad fue creando formas de vulnerabilidad de las mujeres y fue creando las leyes para esa forma de vulnerabilidad.

–Los asesinatos de mujeres que ocurren en lo doméstico, ejecutados por su pareja o su ex pareja ¿se deben definir como feminicidios?

–El problema es que si a esos crímenes se los llama feminicidios será dificilísimo hacer entrar esa categoría en la legislación internacional de derechos humanos. La lucha de llevar el feminicidio a la categoría de un tipo de genocidio hacia la mujer tiene que pasar por algo que es la despersonalización de esos crímenes. Un violador de calle, desconocido, del tipo serial, tiene una motivación de orden de género evidentemente: su género le impone un mandato de apoderamiento y posesión del cuerpo de la mujer, de ser capaz de mostrar que puede usurpar la sexualidad femenina. Eso es genérico. La mayor parte de los hombres controla el mandato genérico o lo ejecuta por vías que no son cuadrables en la ley como violación. La extracción del tributo femenino, como si fuera un impuesto de las mujeres, para construir su masculinidad, el violador la realiza de una forma particular, que atañe a su biografía personal. El “pater familias”, el hombre que es dueño del ámbito privatizado que es la esfera familiar, va a realizar su mandato de posesión de aquella esfera y de los cuerpos que en ella habitan de una manera personal, con su autoridad ejercida de la manera que la ley permite o, en unos casos, va a exceder la ley y va a ejercer su autoridad de una manera que la costumbre lo permite, que no es lo mismo. Pero en todos los casos tenemos la personalización de la manera en que se realiza el mandato de género. Es un mandato genérico realizado de acuerdo con las características de biografías personales. A un jurista que trabaja en el campo de los derechos humanos es difícil –porque ya lo intenté– convencerlo de que esos crímenes constituyen un genocidio, porque hay una personalización de la forma en que se ejecuta un mandato que es genérico. Los otros asesinatos de mujeres, los que se producen en las guerras no convencionales, en las masacres en el cuerpo de las mujeres, en esos casos sí ocurren solamente por el hecho de ser mujeres, porque son mujeres desconocidas. Pensemos en un ejemplo. Un hombre piensa: “Voy a agarrar a una mujer del barrio tal porque está dominado por tal mara y al destruir su cuerpo mostraré que sus grandes cabecillas no tienen capacidad para defender a las mujeres que viven en su territorio”. Punto. Es una relación política y bélica. Ahí sí hay feminicidios. Otro ejemplo: en las destrucciones vaginales que se observan en las guerras tribales del Congo, que son continuaciones de las guerras de Ruanda, podríamos mostrar dos cosas: que se trata de muertes de mujeres sin relación con biografías personales; y en muchos casos, como en Ciudad Juárez, estoy convencida de que los hombres que ejecutan esa destrucción no la harían si no fueran miembros de bandas que los presionan y los obligan a llevar adelante actos letales contra el cuerpo de las mujeres. Son presiones políticas del bando de género. Cuando marcamos una diferencia entre esos dos tipos de crímenes de género hacemos algo fundamental, porque obligamos a investigaciones detalladas. Lo que se ve en Ciudad Juárez clásicamente es que la policía dice: “Ah!! Un crimen más de género. Sí, estaba celoso el novio, entonces la acuchilló, le sacó los ojos, le arrancó los senos”. Cuando se ponen los crímenes de género sin detalle, en una misma bolsa, se permite a la policía, a los fiscales, a los jueces –como pasa con las fosas comunes, como pasó con la represión militar en la Argentina– a no detallar qué pasa con el cuerpo de las mujeres. Todos son crímenes patriarcales, pero necesitamos tener categorías precisas para obligar a aplicar protocolos de investigación precisos, que es lo que no está sucediendo. Una de las razones por las que la impunidad continúa en Ciudad Juárez es porque no hay investigaciones precisas.

–¿No considera que es importante nombrar los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas como feminicidios a modo de denuncia política y para evitar a mismo tiempo que se los califique en los medios como crímenes pasionales con todo lo que esa conceptualización conlleva? Puede haber ahí una estrategia de visibilización, más allá de la cuestión estrictamente jurídica.

–Sí, sí, es importante mostrar la unidad de universo de estas agresiones. Pero hay un peligro de desgaste del término. Por eso la ley es importante no tanto en la producción de sentencias sino para consagrar categorías, con la potencia con que la ley las sacraliza. Cuando sacraliza una categoría la ley hace un trabajo de ir transformando la sensibilidad ética de la gente. Hoy es una palabra muy fuerte y mañana puede pasar a tener el mismo significado que lo que antes llamábamos violencia doméstica.

Fuente: Página 12
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