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1 de febrero de 2010

A QUEMARROPA .......

(*) Prof. Ernesto Laserna 

Hace algún tiempo ya en algunas editoriales muchos compañeros han señalado las debilidades que tenia este Proyecto, en el que nos toca a todos los que desde hace ya más de 30 años venimos militando por una Patria Socialista, en esas instancias , los veteranos nos imputaron de nostálgicos y los jóvenes de “rompe productos de aves”.

También en esas oportunidades, dijimos y seguimos insistiendo que era necesario el debate, a cambio se da Carta Abierta, bienvenida sea, pero según nuestra óptica, es necesario el DEBATE DE BASE, y en eso no se hace nada. Como todo Proyecto dio pingues negocios a muchachitos cibernéticos y a yuppies  que egresados de algún cenáculo privado hacen sus armas ensayando cuanta idioteces le bancan, dinero que ha sido y es muchísimo.

Por cierto es también que los “muchachos” ó los “punteros”, se han llevado lo suyo y siguen con el escritorio abierto ahora ya escuchando ofertas del “negro”, …..la necesidad tiene cara de hereje ….no …la verdad son mercenarios. En el mientras tanto la más absurda y analfabeta oposición política que ha tenido todo gobierno popular, se da el lujo de aplicar la táctica de ariete, y produce cuanto clima le place, en realidad el problema somos nosotros, y si no debatimos, para muestra hace unos días ….dicen ..que el compañero Néstor se molesto de nuestras críticas, a lo cual le hice saber que el Movimiento Nacional y Popular es de TODOS y que lo respetamos, pero no somos ni mudos ni eunucos.

La CIA, ha montado una operación de desgaste descomunal hacia nuestra compañera Cristina, prueba de ello es revisar las relaciones y leer entre líneas las declaraciones de estos nazis del norte, desde que nos paramos de mano con FMI, ahora bien no era de extrañar que sus empleados locales, se pusieran  full-time, lo han hecho siempre, y lo triste es la cara de asombro que ponen algunos compañeros y compañeras, a los cuales los invito a ver la lista de invitados a las fiestas de la Embajada del Imperio. Claro el pálido embajador siempre con onda diciendo loas de los nazis……¿se acordara del padre?.

Lo cierto que en esto han puesto el pecho muy pocos, el último como en la historia universal Aníbal, salió al campo de batalla; el resto platea pulman, y si a todo esto le agregamos la amnesia argentina, resultado: estamos nuevamente perdiendo la historia.
Como salimos, simple, nuestra oportunidad es movilizar la BASE, y para ello hay que dar apertura en cada barrio de la Argentina de lo que hicimos en la isla, Centros de Participación Cultural y Comunitaria, iniciar en esos espacios la discusión de la Argentina que queremos a partir del Bicentenario, y que no sea desde la altura intelectual sino que se construya desde abajo, mostrando claramente quienes son los enemigos de la gente, y no que un yuppie se atreva a decir “….cuide los ahorros de la gente ….pedazo de excremento que le diga a la gente que hizo en el corralito.

El gran problema de los Kirchner fue y será, la comunicación, mal muy mal, y la otra se están olvidando de la militancia, por eso decía una camarada la culpa no es del chancho, y a Néstor le gusta criar chanchos, que ha Cristina le cuestan carísimos,…..y enójate che, vos sabes que los preservativos me los compro yo. Así las cosas esta crónica solo pretende poner de manifiesto que el que escribe es un sobreviviente de los muertos del ¨70 , que viene a decirle a los compañeros y compañeras del  Bicentenario, …

           “a nosotros nos mataron  a ustedes les están robando la historia”…..

LULA vs. O´ GLOBO



(*) Alberto Nadra

A falta de energia para la elaboración, trato de compartir con los amigos algunas perlitas que van apareciendo. Ayer fue la nota de Petras, hoy una historia que nos sonará conocida, y recomiendo muy especialmente su lectura. Fue publicada por la version peruana de Le Monde Diplomatique, lleva la firma de Darío Pignotti, periodista y Doctor en Comunicación, Universidad de San Pablo, dias antes del inicio de la I Conferencia Nacional de Comunicacion realizada en diciembre pasado en esa ciudad, reflejo de un incipiente debate sobre al reformulacion y democratizaciòn del escenario mediático brasileño.

En los albores de la década de 1980, cientos de miles de brasileños corearon “¡Globo, el pueblo no es bobo!” cuando la corporación en que se apoyó la dictadura para anestesiar a la opinión pública a base de telenovelas y fútbol, censuró las movilizaciones populares contra el régimen militar.
Hoy, un segmento creciente del público brasileño expresa su disgusto hacia el grupo mediático hegemónico. Distintas mediciones de audiencia e investigaciones académicas han detectado un dato, en cierta medida inédito, en las relaciones de producción y consumo de información: la credibilidad, durante décadas incuestionable, de la red Globo comienza a mostrar signos de erosión.
Con todo, es posible advertir una diferencia sustantiva entre la indignación actual y el descontento de quienes repudiaban a Globo durante las movilizaciones de hace tres décadas en demanda de elecciones directas (1). En 1985, José Sarney, primer presidente civil desde el golpe de Estado de 1964, obstruyó cualquier atisbo de iniciativa reformista sobre la estructura de la propiedad mediática y el derecho a la información, en complicidad con la familia Marinho –propietaria de Globo– de la que además era socio. El actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, parece resuelto a iniciar la aún pendiente transición hacia la democracia comunicacional.
A principios de 2009, en el Foro Social Mundial celebrado en la ciudad amazónica de Belem, Lula convocaba a una Conferencia Nacional de Comunicación. Desde entonces, más de 10.000 personas discutieron en asambleas realizadas en todo el país los rumbos de la comunicación y elaboraron las bases sobre las que discutirán los delegados que se reunirán el 14 de diciembre en Brasilia. “Es la primera vez que el gobierno, la sociedad civil y los empresarios discuten la comunicación, eso es en sí una derrota para Globo y su política de mantener ese tema en la penumbra. (…) El presidente Lula demostró estar determinado a instalar en la sociedad un debate sobre la democratización de las comunicaciones, creo que eso tendrá un efecto pedagógico y puede convertirse en uno de los temas de la campaña” para los comicios presidenciales de octubre de 2010, señala Joaquim Palhares, editor del sitio Carta Maior y delegado a la Conferencia.

MEDICIÓN DE FUERZAS

Al embate entre Lula y Globo se lo podría resumir como una disputa por la verosimilitud, un bien escaso en el mercado noticioso brasileño. A fuerza de participar casi a diario en actos o eventos públicos, el Presidente dialoga de forma directa con la población, estableciendo un contrato de confianza que contrasta con la obstinación de los medios dominantes en montar un discurso noticioso divorciado de los hechos, a veces al borde de la ficción.
Lula configura un “fenómeno comunicacional singular, el pueblo le cree, no sólo porque habla el lenguaje de la gente sencilla, sino porque las personas más carenciadas se han beneficiado con sus programas sociales; eso es concreto, la Bolsa Familia atiende a 45 millones de brasileños que no le prestan mucha atención a lo que dice Globo”, plantea la profesora Zelia Leal Adghirni, doctora en Comunicación y coordinadora del programa de investigación sobre Periodismo y Sociedad de la Universidad de Brasilia.
“¿Por qué Lula ganó dos veces las elecciones (2002 y 2006), una de ellas contra la abierta voluntad de Globo? ¿Por qué Lula tiene una popularidad del 80%?”, se pregunta Leal Adghirni (2), para quien “las teorías de comunicación clásica que estudiábamos en la universidad no son aplicables al fenómeno Lula. Desde la teoría de la ‘aguja hipodérmica’ hasta la de la ‘agenda setting’, se decía que los medios forman la opinión o pautan el temario del público, pero con Lula eso no pasa, los grandes medios están perdiendo el monopolio de la palabra”.

Sin embargo, como es sabido, la construcción de consensos sociales no se galvaniza sólo con mensajes racionales o versiones creíbles de la realidad, también es necesario trabajar en el imaginario de masas, un territorio en el que Globo sigue siendo prácticamente imbatible. La empresa del clan Marinho controla el patrimonio simbólico brasileño: es la principal productora de melodramas y detenta los derechos de transmisión de los principales partidos de fútbol y del carnaval carioca (3).
Frente a la gigantesca industria del entretenimiento de Globo el gobierno es prácticamente impotente. No obstante, la imagen del Presidente-operario probablemente ganará contornos míticos el año próximo, cuando se estrene el largometraje Lula, o filho do Brasil (Lula, el hijo de Brasil), cuya exhibición se realizará en el circuito comercial y en otro alternativo (sindicatos e iglesias). El productor Luiz Carlos Barreto prevé que unas 20 millones de personas asistirán a la biografía del ex tornero mecánico devenido Presidente, lo que sería la mayor taquilla de la historia brasileña.
El balance provisorio de la política de medios de Lula indica que ésta ha sido errática. En su primer mandato (2003-2007) impulsó la creación de un Consejo de Ética informativa, iniciativa que archivó ante el lobby empresarial. Luego de ese intento fallido el gobierno no volvió a poner en aprietos a las “cinco familias” propietarias de la gran prensa local hasta el final de su primera gestión.
En su segundo gobierno –iniciado el 1º de enero de 2007–, Lula nombró como ministro de Comunicaciones a Hélio Costa, un ex periodista de Globo que actúa como representante oficioso de la empresa en el gabinete. Pero mientras la designación de Costa enviaba una señal conciliadora hacia los grupos privados, Lula seguía una línea de acción paralela.
En marzo de 2008 el Senado, con la oposición cerrada del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, aprobó el proyecto del Ejecutivo para la creación de la Empresa Brasil de Comunicaciones, un conglomerado público de medios que incluye a la interesante TV Brasil, y al que en 2010 el Estado destinará unos 250 millones de dólares.
Ese generoso presupuesto y la defensa de la nueva televisión pública que hicieron los congresistas del Partido de los Trabajadores (PT) indicaban que Lula había decidido romper lanzas con las derechas política y mediática. Al tiempo que medía fuerzas con Globo –aún no se trata de una batalla abierta–, Lula acercó posiciones con las empresas de telefonía (interesadas en participar en el mercado de contenidos, y disputar terreno con Globo) y algunas televisoras privadas, como la evangélica TV Record (4).

La estrategia fue tomando más consistencia a fines del mes de octubre cuando Lula abogó, durante una ceremonia por la inauguración de nuevos estudios en Río de Janeiro de la TV Record, por el fin del “pensamiento único” pregonado por algunos formadores de opinión (en obvia alusión a Globo) e instó a construir un modelo más plural. Días más tarde, el mismo Lula afirmaba: “Cuantos más canales de TV haya, cuanto más debate político haya, más democracia tendremos (...) y habrá menos monopolio en la comunicación” (5).

LEGITIMIDAD CONTINENTAL

Con un discurso monolítico y teñido de resonancias ideológicas propias de la Doctrina de la Seguridad Nacional (como asociar cualquier objeción a la libertad de prensa empresarial con ocultas maquinaciones “sovietizantes”), el grupo Globo cargó a través de sus diversos órganos –gráficos y electrónicos– contra la incipiente intentona del gobierno para estimular el debate sobre el actual orden informativo, que algunos definen como un “latifundio” electrónico.
El primer paso en ese sentido fue, según Palhares, “vaciar y boicotear la Conferencia Nacional de Comunicación, renunciando a ser parte de ella, dando un golpe en la mesa y saliendo intempestivamente, para deslegitimarla”; una prédica a la que se suman otros grupos mediáticos.
El segundo movimiento consistió en articular un discurso institucional para tender un cordón sanitario contra el contagio de iniciativas adoptadas por gobiernos sudamericanos como los de Argentina, Ecuador o Venezuela, orientadas a una reformulación del escenario mediático.
La Asociación Brasileña de Radio y Televisión (ABERT) y la Asociación Nacional de Diarios (ANJ), “temen que lo que ocurrió en Argentina se repita acá; ellos ven esa ley como una amenaza, y comenzaron a manifestar su solidaridad con la prensa de Argentina”, afirma Zelia Leal Adghirni.
El recelo expresado por las entidades representativas de los conglomerados periodísticos es plausible: si el descontento regional contra la concentración informativa se hace carne en la opinión pública brasileña, podría romperse una inercia de conformismo que lleva décadas y, quién sabe, iniciarse un gradual –nunca abrupto– proceso de democratización.
Lo inverso también se aplica: si Brasil, liderado por Lula, finalmente asume como propias las tesis del derecho a la información y la democracia comunicacional, es indudable que esa corriente de opinión, por el momento dispersa en América del Sur, podrá adquirir una vertebración y legitimidad de proporciones continentales. ♦

REFERENCIAS

(1) Ese objetivo finalmente fue frustrado por el régimen, socorrido por Globo, que montó un simulacro electoral prohibiendo el voto directo gracias al cual los generales se replegaron sin sobresaltos ni investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos.
(2) Respecto de la victoria de Lula en los comicios de 2006 véase Bernardo Kucinski, “O antilulismo na campanha de 2006 e suas raízes”, en Venício Lima (compilador), A mídia nas eleições de 2006, Perseu Abramo, San Pablo, 2007.
(3) En 1989 el entonces aspirante a la Presidencia Lula fue objeto de un golpe mediático, perpetrado por Globo, que para impedir su victoria fabricó la candidatura de Fernando Collor de Mello, quien dejaría el mandato en 1992 hundido en escándalos de corrupción. Véase Darío Pignotti, “Globo: el partido más poderoso de Brasil”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, septiembre de 2007.
(4) En los últimos años TV Record, que pertenece a la neo-pentecostal Iglesia Universal del Reino de Dios, arrebató parte de la audiencia cautiva de TV Globo, contra la que entabló una guerra de denuncias. Record puso en el aire un programa especial sobre Globo donde repasó sus vínculos con la dictadura. Por su parte, Globo reveló las estafas cometidas por Record, que según investigaciones judiciales, desvía dinero del diezmo de los fieles.
(5) Luiz Inácio Lula da Silva, declaraciones en la inauguración de la nueva sede del canal Rede TV, en Osasco, área metropolitana de San Pablo, 13-11-09.

(*) Periodista y docente, actualmente titular del partido Izquierda Democrática.Dirigente de la FJC y el PC hasta su renuncia en 1989, y director de los semanarios Aquí y Ahora y Propuesta.Cofundador e impulsor de la Juventudes Políticas (JPA) en los '70 y su reconstrucción luego del golpe de 1976. Fue Jefe de Redacción de Prensa Latina durante la dictadura, denunció la violación a los derechos humanos y fue el primero en enviar al exterior la Carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. Ya había participado en el rescate y difusión del último poema de Victor Jara, escrito antes de su asesinato en El Estadio de Santiago de Chile. Por estas acciones fue reiteradamente condenado a muerte por grupos de tareas, pero a la vez premiado por la Organización Internacional de Periodistas (OIP). En democracia, recibió el Premio Hector Oesterheld 2003. Cofundador y Secretario de Organización de "Los 100", agrupación de periodistas y trabajadores de la comunicación.

ADELANTE RADICALES ......y el PUEBLO AL ABISMO



 (*) Raúl Isman

 “Hace rato la UCR definió ser vocera de las corporaciones y
eso lo reflejaron en cada una de las votaciones en el Parlamento.
Entonces es coherente
que Cobos sea su candidato.
“Hay sectores progresistas en la UCR que por una cuestión
de no irse del partido se quedan a pelear desde adentro. Siempre fuimos dos sectores.
Pero esos sectores no son los que conducen hoy la UCR. No hay un proyecto propio”.
Diputada Silvia Vazquez. Hablaba de la U.C.R.


de hoy. Parece referirse a la de siempre.


Introducción

Tal vez desde los orígenes de la organización nacional date esa atávica costumbre de los partidos políticos argentinos, consistente en negar- desde su propia práctica- lo que indica el nombre de la fuerza de marras. Por ejemplo es sabido que en la década de los ‘90 ni el Frente Grande era grande así como tampoco articulaba espacios realmente frentistas, ni la Unión Cívica Radical era radical (nunca lo fue); ni el Partido Justicialista (peronismo) alentaba la justicia y muchos menos la Unión de Centro Democrático hacia algo para desmentir que de democrática tenía sólo el nombre. En rigor era muy de derecha y ni siquiera jamás estuvieron al menos unidos. La historia argentina es muy explícita en semejantes desvaríos, por caso un partido muy conservador se denominaba Demócrata Progresista y recibieron el nombre de Socialista y Comunista destacamentos que, en los años 45 y 46, hicieron el triste rol de apoyatura plebeya e izquierdista de la más rancia oligarquía antipopular. Como se ve, la grotesca enfermera troskosaúrica Vilma Ripoll o el estulto piquetero maoista Juan Carlos Alderete (quienes delirantemente creían hacer una revolución agraria, al tiempo que servían como toscos preservativos de la oligarquía) no inventaron nada en ese deleznable juego de embellecer desde la izquierda a la peor reacción.
En las siguientes notas- cuyo título equivale al primer verso de la marcha radical- iremos por un análisis que pudiere trascender algo más que las coloridas pero superficiales palabras con las que hemos iniciado el presente trabajo. Buscaremos a lo largo de la historia, más que centenaria, con que el radicalismo fatiga el sistema político nacional la respuesta acerca de si la U.C.R. guarda coherencia con los enunciados de su discurso o este es nada más que un taparrabos justificatorio de una práctica sedicéntemente antipopular. Recordemos que, desde el punto de vista etimológico, la voz radical implica una actitud de infatigable consecuencia (es decir, sin dobleces) en la búsqueda de objetivos programáticos o valores sustantivos y trascendentes. Algo que la U.C.R. se guardó casi siempre de hacer, como veremos. Desde lo puramente discursivo, inscripto se halla en su matriz constitutiva el apego a la constitución, a las formas jurídicas y a la defensa irrestricta de la democracia entendida ciertamente en su sentido más puramente procedimental; por lo tanto, vacía de contenido. No obstante durante el primer mandato de Yrigoyen, diversas provincias fueron intervenidas por el ejecutivo mediante el poco constitucional recurso del decreto; cuando la carta magna ordena taxativamente que el llamado remedio federal debe ser votado por el parlamento. El doble discurso es, sin dudas, una constante partidaria. Cierto es que por aquellos tiempos el Senado era dominado por la oligarquía conservadora, clase con la cual la U.C.R. mantuvo más acuerdos que diferencias a lo largo de su existencia. En consecuencia nuestro análisis verificará- de modo sintético, por cierto- si la condición de radical constituye una práctica consecuente en el derrotero del partido o en su defecto no pasa de ser un discurso formal que encubre realidades muy diferentes.


La historia maestra de la vida:
De los orígenes a los primeros gobiernos.


La frase del escritor romano Cicerón resulta sin dudas apta para titular y analizar el sintético derrotero histórico de la fuerza que- ya entrando en la segunda década del siglo XXI- se siente en condiciones de volver a paladear las mieles del poder. No hay que olvidar que las dos últimas ocasiones en que llegó al ejecutivo nacional (Raúl Alfonsín, 1983-1989 y Fernando De La Rua, 1999-2001) debió abandonar el gobierno en condiciones ruinosas para el país y su pueblo, lo cual debilitó ostensiblemente al radicalismo. Por tal motivo es bueno instalar la polémica acerca de la trayectoria del partido, debatir sus logros y sus virtudes; pero también acerca de sus inocultables defectos. Sin dudas se trata de un balance que todo elector conciente y crítico deberá realizar de cara a los comicios del 2011, tenida cuya campaña electoral ya (pre) calienta en las gateras.
La U.C.R nació a comienzos de la década de 1890- en 1891 para ser exactos- impulsada por destacamentos desplazados de la elite terrateniente argentina por lo más excluyente de la oligarquía en alianza con sectores emergentes de clase media. La razón de ser de la fuerza era resistir y transformar el modo de gobernar de la oligarquía terrateniente centrada en el fraude. Y en tal cometido fue relativamente radical. No obstante, cuando se funda el partido, sus dos máximos dirigentes eran Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen; respectivamente tío y sobrino, que sintetizaban en sus figuras dos orientaciones muy distintas. Se cuenta que Alem se sentía orgánicamente ligado al mitrismo; lo cual lo alejaba de toda perspectiva nacional, por un lado. Y por el otro, de combatir el fraude de modo consecuente. Es decir que la traición anidaba en el partido desde sus orígenes. Seamos claros, el tránsito de la inconsecuencia hacia la vulgar traición se halla- como el huevo de la serpiente- inscripto en el código genético de todo “buen” radical o (dicho de otro modo) que el bautismo existencial de los políticos boiniblancos es un hecho de traición. Como se ve, Julio Cesar Cleto “Isacariote” Cobos el 17 de julio de 2008 no hizo más que confirmar una vez más tradiciones ancestrales en la U.C.R.
Por cierto que desde tales lejanos orígenes se destacó en su composición original una desviación que persiste hasta nuestros días. Se trata de creer que la solución a todos los problemas es de índole moral o como mucho, política. Así, cuando Hipólito Yrigoyen llegó al gobierno, careció de intensiones o visión para transformar la condición pastoril y agroexportadora de la estructura económico-social; ya que bastaba con que la “causa” pudiera imponerse contra el “régimen falaz y descreído” para que la Argentina recuperase su rumbo de “grandeza”. Otro ejemplo fue cuando asumió Raúl Alfonsín, tiempo en que el remedio de todos los males consistía en rezar el preámbulo de la constitución nacional y declamar “con la democracia se come, se cura y se educa”… para beneplácito del poder económico que resultaba invisibilizado de semejante modo. En efecto, los entonces denominados “capitanes de la industria”, elevaban sus preces con el jurídico salmo, al tiempo que presionaban al poder político en función de maximizar sus ganancias. Por otra parte, cuando lo necesitaron se llevaron puesto al gobierno de Alfonsín. Por no hablar de cuando Fernando De La Rua pretendía hacer creer a la sociedad argentina que el problema era la corrupción y no el modelo neoliberal. Una gestión honesta solucionaría las carencias populares en tal visión. Por cierto que la probidad moral es factor ciertamente necesario, pero no suficiente. También es preciso impulsar cambios económicos sociales y culturales, además de los ético-políticos. Por desgracia la decepción provocada por la U.C.R. a comienzos del siglo XXI vino acompañada- nadie debería olvidarlo- por rebajas salariales para estatales, docentes y jubilados; para lo cual se desencadenó finalmente un baño de sangre con más de treinta muertes aún impunes; mientras que el discurso anti-corrupción funcionaba como música de fondo para que los sectores dominantes realizaran una fuga de capitales de escasa equivalencia en nuestra historia. En este punto lo central reside en comprender que el referido discurso es un recurso al cual echa mano el poder real para invisibilizar a los verdaderos causantes de la miseria del pueblo e ilegitimar todo proyecto alternativo al dominante.
Durante los comienzos partidarios, la fuerza liderada por Hipólito Yrigoyen supo dar cauce a las ansias de democratización de lo que se denominaba “pueblo”; es decir sectores básicamente de las emergentes clases medias urbanas y clases sociales más pobres ubicadas en regiones agrarias. Los miembros de la clase incipiente de obreros industriales- sector formado centralmente por inmigrantes- de las grandes ciudades (Buenos Aires y Rosario) no adherían al radicalismo y; en general, canalizaban hacia el anarquismo y el socialismo su voluntad de lucha y participación en la nueva sociedad. La presión radical contra el fraude sistemáticamente practicado por la elite dio por resultado la sanción de la Ley Sáenz Peña, que permitió la primera elección de un presidente sin recurrir a la grotesca tergiversación en los resultados que era de rigor. Así, en 1916 fue electo Hipólito Yrigoyen, quién desde la primer magistratura hizo honor al defecto que mencionáramos más arriba de la U.C.R. Y a otro más que desarrollaremos a continuación. Se trata de algo en lo que el radicalismo ha incurrido hasta el hartazgo, cada vez que ha llegado al gobierno. Cuando el poder real de la sociedad se pone en contradicción y tensión con el sistema político, fatalmente la fuerza boiniblanca se muestra dócil y sumisa frente a la reacción. E implacable con el pueblo. Durante los primeros tiempos de la gestión yrigoyenista, el presidente intentó mediar en los conflictos entre el movimiento obrero y las patronales. Pero un conjunto interno y externo de causas provocó el alerta de los verdaderos dueños del poder. Mencionaremos en breve síntesis como los conflictos de trabajadores navales y ferroviarios habían incidido en el suministro de bienes argentinos hacia Gran Bretaña (alertando y tensionando a las cámaras empresariales de rigor) y el efecto (simbólico) de la revolución rusa en las clases dominantes de todo el mundo. En nuestro país el temor de los poderosos al “maximalismo” y al bolchevismo se volvió tan real como desproporcionado en lo referente a sus alcances reales. En tal contexto hacia enero del año 1919, al desencadenarse la semana trágica el gobierno desató una represión ilegal contra la clase obrera y los inmigrantes que sólo pudo ser igualada en términos masivos por el propio Yrigoyen, cuando impulsó métodos de guerra civil no menos ilícitos contra los trabajadores rurales en la provincia patagónica de Santa Cruz. En la ciudad de Buenos Aires la Policía fue desbordada por la lucha obrera y el orden social fue confiado al ejército. La fuerza represiva- comandada por el general yrigoyenista Luis J. Dellepiane.- fue implacable con los trabajadores. Pero no atinó a detener a miembro alguno de las fuerzas de choque civiles derechistas que realizaron salvajes progroms (prohibidos por la ley), confundiendo deliberadamente a judíos con rusos. De allí mediaba sólo un paso para empalar a los descendientes de Moisés, convertidos en rápida metamorfosis por la arbitraria brutalidad de las legiones derechistas en bolcheviques. Ninguno de estos delitos fue si quiera investigado. Como se ve se trata de prácticas escasamente republicanas y nada democráticas, pese a que la U.C.R. recurre a reivindicar ambas condiciones como constitutivas de su identidad. En cuanto a alentar la impunidad de los crímenes de la derecha no podía ser de otra manera; ya que Manuel Carlés, organizador de una de las citadas organizaciones reaccionarias (la Liga Patriótica Argentina) pertenecía, al propio partido del presidente; bien que a otra fracción que el primer mandatario.
En la provincia de Santa Cruz, la lucha de peones rurales contra las condiciones de explotación- que no diferían mucho de la esclavitud infame sobreviviente en los E.E.U.U. aproximadamente media centuria antes- provocó una cacería humana desarrollada por el ejército, en la cual muchos trabajadores fueron asesinados a sangre fría, cuando ya se habían rendido. Como en el caso de la semana trágica, el radicalismo operó de acuerdo con la oligarquía para silenciar la masacre y propulsar la impunidad. Cualquier lector interesado puede ampliar las consideraciones que hemos hecho con los magníficos trabajos de Julio Godio (La semana trágica) y Osvaldo Bayer (Los Vengadores de la Patagonia Rebelde), textos que aportan documentación irrefutable y no dejan lugar a dudas en lo que hace a la interpretación que hemos seguido. Para ir cerrando el parágrafo es preciso destacar tres cuestiones aquí.
1) La primera es que las matanzas radicales contra los trabajadores fueron, desde el punto de vista de la masividad, peores que las ensayadas por la dictadura genocida (1976-1983). En efecto, los criminales procesistas reprimían de modo más selectivo; lo cual no los hace menos imputables que los represores de 1919 y 1921. De La Rua dejando el poder en un baño de sangre no hizo más que continuar una tradición ancestralmente radical.
2) La segunda es que prácticamente el conjunto del partido se abroqueló para garantizar la impunidad de los crímenes, bloqueando toda intentona judicial o parlamentaria de investigación posterior. El respeto a la legalidad, las instituciones y la propia Constitución Nacional (recordemos, constitutivo de la identidad partidaria) se lo metieron donde les cupiere en aras de la conveniencia política.
3) Tal vez el cerril gorilismo (antiperonismo) de la U.C.R. se halla originado en que Yrigoyen no supo, no pudo o no quiso darle a los obreros rurales más que las balas asesinas del ejercito. Y apenas poco más que dos décadas después, el entonces coronel Juan Domingo Perón estatuyó un ordenamiento legal (el célebre estatuto del Peón) y además puso gran parte de los recursos de su área para hacerlo cumplir, lo cual obligó a los terratenientes a respetar condiciones de vida mínimamente dignas para los trabajadores agrarios. En tal sentido, el mentado gorilismo no sólo encuentra sus raíces en la historia. También resulta claramente la opción discursiva de una fuerza que se pone resueltamente del lado de los más poderosos de la sociedad y en la vereda de enfrente del pueblo trabajador; al cual no tiene otro deseo que defenestrar ya que para solucionar su problemática debe enfrentar al poder real. Y tal orientación le es vedada a todo buen radical.
La fuerza creada por Leandro N Alem atravesó los tres primeros períodos en el gobierno con una escisión entre radicales yrigoyenistas y antiyrigoyenistas (más derechistas). Pero se hace muy difícil visualizar diferencias sustantivas entre ambas fracciones: más allá del hecho que los segundos se hallaban mucho más ligados a fracciones terratenientes y la perspectiva del dos veces presidente se acercaba a las clases medias. El “galerita” (oligarca) Marcelo T. de Alvear, presidente entre 1922 y 1928, fundó la petrolera nacional (Y.P.F) y durante su mandato se dio un debate acerca del perfil económico del país. Pero ambos dirigentes tuvieron igual transigencia con los núcleos duros del poder real; lo cual le valió a Yrigoyen ser desplazado por un golpe de estado el 6 de septiembre de 1930. Digamos a modo de conclusiones del parágrafo que aparecieron durante toda la etapa (1891-1930) desviaciones decisivas del radicalismo que fueron una marca constante el la fuerza. A saber.
a) La traición constituye una marca indeleble de la identidad partidaria. Desde el pro-mitirsimo de Alem hasta la felonía de Cobos, pasando por el golpismo de la U.C.R en el ’55 y las largamente debatidas inconsecuencias de Frondizi o Alfonsín, la figura de Judas Isariote debiera estar incorporada al panteón radical.
b) Uno de los aspectos que los actuales radicales dejan en las cenagosas aguas del olvido es el uso y abuso por parte del presidente Yrigoyen del clientelismo político como modo de construcción. En efecto, se denomina de este modo al intercambio de favores hacia los ciudadanos (votantes) a cambio de apoyo político. El historiador británico David Rock origina en dicha característica el raquitismo de nuestras clases burguesas; ya que estimula una mentalidad no competitiva. El radicalismo utilizó el clientelismo a lo largo de diversas épocas de su historia; pero resulta demonizado si el que lo gestiona es un gobierno peronista. Puede verse como el doble discurso es irrescindible de la condición radical. Las dos restantes conclusiones ya las hemos mencionado, pero las reiteramos.
c) En el primer radicalismo prevaleció- y se mantuvo constante en toda si historia- una mirada puramente política y ética acerca de los problemas nacionales y populares. Por el contrario, es preciso aportar una visión más abarcadora en lo económico, social y cultural para aportar soluciones en favor de la nación y de su pueblo.
d) La U.C.R. jugo relativamente autónoma del poder real de la sociedad- en aquellos tiempos la elite terrateniente y el capital británico- mientras dichos núcleos dominantes no se hubieren encrespado. Pero cuando la derecha dijo basta, el radicalismo disciplinadamente se alineó con la reacción. Las cuatro son características consustanciales e inescindibles del partido.


Entregolpes: de la década infame a la
caída del primer peronismo.


El golpe del 6 de septiembre de 1930 significó el cierre de la “primavera” yrigoyenista y el inicio de una etapa de autogobierno oligárquico por medio de la imposición autoritaria (Uriburu) y poco después por fraude (gobiernos posteriores presididos por Justo, Ortiz y Castillo). Entre 1930 y 1945 se verificó de modo coagulado y sintético tanto lo mejor como lo peor de la U.C.R. Nadie puede negar lo abnegado de la resistencia radical hacia los atropellos de la elite. Los levantamientos militares en procura de la refundación democrática, las denuncias del fraude, la prédica de los núcleos yrigoyenistas agrupados a posteriori en F.O.R.J.A. (Fuerza de orientación radical de la Joven Argentina nacida en 1935) fueron sin dudas lo mejor del partido. Pero no puede dejar de consignarse que agruparon a franjas minoritarias del mundo radical, universo que en sus sectores mayoritarios fue en todo funcional a la oligarquía. La llamada “Alvearización” del radicalismo fue el nombre que la historiografía nacional le dio al proceso por el cual el radicalismo fue (casi definitivamente) conducido por su ala derechosa. No sólo levantaron la abstención contra el fraude; también participaron alegremente de muchos negociados de los que contribuyeron a que toda la etapa se denominase “década infame”. Por el contrario y muy particularmente en F.O.R.J.A. debe destacarse la voluntad y la vocación por mantener vigente el pensamiento nacional, Dicha prédica- sintetizada en la defensa del patrimonio y la identidad nacional en un marco de estricta defensa de la democracia- engarza luego con el mejor peronismo. Pero agrupó, como ya se dijo, a un número muy pequeño de radicales.
Cuando emergió el movimiento peronista se verificó inmediatamente otra desviación insuperable para la U.C.R.. Se trata del hecho que si la fuerza nacida el 17 de octubre de 1945 se colocaba por izquierda; el radicalismo históricamente se desmarca por el célebre andarivel de Garrincha y el “loco” Corbata. En efecto desde el gobierno militar nacido en 1943 y mucho más durante su primer gobierno, Perón impulsó un reformateo de la economía y la sociedad argentina; que sin dudas, favoreció de manera indudable a la mayor parte del pueblo. Una economía industrial centrada en el mercado interno y un estado con gran capacidad de intervención en cuestiones productivas y financieras fueron las notas distintivas del peronismo primigenio, modelo al que la U.C.R. se opuso de manera tozuda y contra los deseos e intereses de las franjas mayoritarias del pueblo.
La fuerza nacida en 1891 presto su aparato partidario, los candidatos y la mayor parte de su militancia a la Unión Democrática, el conglomerado reaccionario que se oponía a las medidas impulsadas por Perón desde el gobierno militar nacido del golpe (anti-fraudulento) de 1943. Llegado el peronismo al poder político, la U.C.R. se opuso sistemáticamente con todas las fuerzas de las que fue capaz a las transformaciones que le brindaron al pueblo argentino un nivel de vida superior- por aquellos años- al que recibían los trabajadores en las potencias económicas del mundo capitalista. A modo ilustrativo invitamos al lector a recorrer el debate parlamentario acerca de la creación del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (I.A.P.I.). La similitud con las posiciones (pro-oligárquicas) típicas de los radicales durante el debate de la resolución 125 en el año 2008 es algo más que casualidad permanente. Muestra el modo de actuar de una fuerza que prácticamente siempre- en los momentos y en los debates decisivos- se alineó indubitablemente con el poder real. En los ’40 y los ’50, el peronismo confrontó contra la oligarquía. Gano (cuando impuso las transformaciones ya citadas) y perdió (golpe de 1955). Pero sistemáticamente la U.C.R. estuvo alineada con la reacción oligárquica y fue su operador político hacia los sectores no oligárquicos Es que una de las características más marcadas por su funcionalidad con la reacción es el sedicente gorilismo que la U.C.R. contribuye a difundir y perpetuar. Es sabido que el esqueleto social de un frente de liberación nacional en nuestra Argentina es la alianza plebeya entre los trabajadores (centralmente contenidos en el peronismo) y las clases medias (durante mucho tiempo representadas por la U.C.R). La constante defenestración que hacía el partido radical no fue sólo una cuestión de tratar de lograr la preponderancia en el “mercado” electoral. También obedeció (y continua haciendo caso) al mandato de la reacción que domina cuando las franjas de la pequeña burguesía ven en los sectores populares al enemigo. Así se invisibiliza y silencia al verdadero poder: el económico llamado por la diputada Vazquez las corporaciones, en las declaraciones utilizadas como epígrafe de este trabajo. Fue necesario que el peronismo se parase por derecha- en la aciaga década del ’90- para que los radicales pudiesen disimular (por poco tiempo) su profunda alienación con el poder real.
No se trata de negar que en los primeros gobiernos peronistas hubo posiciones y gestos autoritarios hacia la oposición política. Pero ello de ningún modo puede justificar la militancia activa a favor del golpe de estado, finalmente consumado en 1955. La U.C.R colaboró activamente con la sedición gorila; cuyos resultados veremos con cierto detalle en el parágrafo siguiente. De modo que aquí queda plenamente expuesto el contenido real de la autoalabanza radical acerca de su carácter democrático y republicano. Nadie es verdadero merecedor de las condiciones mencionadas si avala golpes de estado represivos contra los trabajadores y proscriptivos para las representaciones políticas y sindicales de nuestro pueblo. A modo de cierre del parágrafo y de esta primera parte de nuestro trabajo, extraeremos algunas conclusiones sin reiterar las correspondientes al primer segmento.
1) La U.C.R. pudo presentarse como fuerza popular y alternativa contra el poder económico mientras no hubiera otra con realizaciones tangibles que pudiere desmentirla. Una vez que apareció el peronismo quedó confinada al carácter de fuerza funcional a la peor reacción.
2) La condición de fuerza democrática y republicana debe ser conferida a una que lo demuestre de modo práctico. Por cierto que es impropio llamar así a un partido que impulsó y apoyó- como lo hizo en otras circunstancias de nuestra historia- un golpe de estado que ni siquiera intentaba disimular sus principios, inclinaciones, objetivos y orientaciones antipopulares. Así como la mal llamada Revolución Libertadora debiera pasar a la historia con el mote, más ajustado a la realidad, de Fusiladora, la condición de democrática de una organización política puede postularse si resulta coherente con la historia de la agrupación de marras. Por cierto que el radicalismo no resiste un archivo ni el cotejo crítico con su historia. (Continuará)

LOS CHICOS DE “LA LECHERÍA” O LA NO INCLUSIÓN EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES



 (*)Por Susana Pussacq

Hasta hace un año, entre el barrio de Villa del Parque y La Paternal de esta Ciudad de Buenos Aires gobernada por un Ingeniero sin demasiadas nociones de lo que significan la integración, la inclusión y la igualdad de posibilidades, se levantaba un asentamiento conocido como “La Lechería”.

Éste fue en otros tiempos una fábrica de productos lácteos, de ahí su nombre actual, que quebró en la época del 70 y quedó vacía.

En 1981 el inmueble comienza a ser ocupado por familias provenientes del interior (especialmente de Santiago del Estero, Salta y Misiones) y por inmigrantes de países vecinos.

Allí vivieron por más de 20 años más de 250 familias en condiciones sumamente precarias. El hacinamiento, la falta de cloacas, de gas, el agua en mal estado, las conexiones eléctricas improvisadas y las condiciones edilicias en general con factores que, junto con la pobreza estructural, pusieron en riesgo de manera permanente la vida de sus ocupantes a lo largo de los años sin que ninguno de los gobiernos de la Ciudad tomaran cartas en el asunto  para hacer más digna la vida de estos ciudadanos y habitantes.

Tampoco lo hizo quien prometió, con una sonrisa de dientes desparejos desde la pantalla que Buenos Aires… “va a estar bueno”…
Pero a estas condiciones de vida infrahumanas hay que agregar otra, quizá más grave por las consecuencias que conlleva a largo plazo.

Y esta es, la estigmatización que sufren los niños que vivieron hasta hace muy poco en el complejo. La marca de ser “de la Lechería”… y de ahora en más, la marca de ser “Los Derivados”…
¿Cuál es la breve historia de sus doce, diez, o menos años de vida en un asentamiento en plena Capital Federal? ¿Qué tuvieron que soportar estos chicos mientras permanecieron alojados en este “edificio”? ¿Y por qué ahora estamos a punto de conocerlos como “Los Derivados?

La mayoría de estos chicos concurren a la Escuela 21 “Rompehielos General San Martín”, otro edificio que al parecer, este joven de ojitos celestes olvidó cuando prometió que la ciudad iba a “estar buena”. Bancos rotos, ventiladores que no funcionan, salones sin ventilación, patios cubiertos para las clases de Educación Física en los cuales las aulas buscan desesperadas un poco de aire y , como broche de oro, techos que se derrumban durante el horario escolar …
A esa escuela, a esa donde muchas de las familias del barrio rechazan por la población que concurría, asisten “los chicos de La lechería”.

Mientras tanto, mientras los hijos de la pobreza soportan la mirada desconfiada de los vecinos y el olvido de las autoridades, los padres de “La Lechería”, comienzan a organizarse en Cooperativas con el fin de comprar terrenos para edificar sus viviendas.
El Estado Municipal les ofrece terrenos… en los confines de la ciudad.
Y lo que parecía una salida para una merecida mejor vida, se convierte en un nuevo infierno.

“Los chicos de la Lechería” son ahora “Los del micro”, porque un micro desvencijado los lleva y los trae desde y hasta el barrio donde fueron arrojados. Un barrio provisorio en el que viven mientras se construyen, algo más atrás los monoblocs que les servirán de viviendas definitivas. Un barrio provisorio en el que a determinada hora se apaga el generador y las familias se quedan a oscuras. Igual que en la cárcel …
Ahora, viven lejos de su escuela.

Se rompe así trágica y definitivamente el vínculo familia- escuela. Se corta la imprescindible comunicación entre ambos elementos que hacen que el niño sea visto como un todo, no como una parte a los ojos de la escuela o de la familia.

Lo más grave, lo más peligroso de toda esta historia es, que esta política de derivación del actual Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiende a naturalizarse para tener, desmembrado a este que debería ser un bloque: familia escuela.

Maria Elena Walsh .....cumple 80 años


María Elena Walsh conquistó con sus versos y canciones a niños y adultos de varias generaciones. Nació el 1º de febrero de 1930.
 La autora, cantante, traductora, compositora y guionista fue retratada por la célebre fotógrafa Sara Facio. (Télam)
No vaciló en jugar con las palabras y construir con ellas mundos pródigos de fantasía y humor para la zambullida de sus pequeños lectores. Así, María Elena Walsh marcó un innovador antes y después en la literatura infantil argentina.

La poetisa, una figura esencial de la cultura local, cumple 80 años el próximo lunes. Y sus versos y canciones, que conquistaron con su frescura y sensibilidad a varias generaciones, ya pasaron a la oralidad, convertidos en clásicos.

La autora, cantante, traductora, compositora y guionista nació un 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía, en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires, con un padre descendiente de ingleses e irlandeses y una madre hija de criollos y gaditanos.

De su pluma nacieron personajes entrañables, entre los que se destaca Manuelita la tortuga, llevada al cine en dibujos animados con gran éxito. Y sus versos trascendieron fronteras en las voces de Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat, entre otros.

"Cantar canciones para los que no tienen ilusiones, poesía para los que perdieron la alegría", sintetiza María Elena Walsh su labor en los versos de "Cantar canciones", del Cancionero contra el mal de ojo (1976).

Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, y publicó en 1947 Otoño imperdonable, su primer libro de poemas para adultos. Poco después, el español Juan Ramón Jiménez visitaba Buenos Aires y le extendía una invitación para pasar una temporada en su casa de Maryland, Estados Unidos.

En 1951 editó otro libro de poemas, Baladas con Ángel y al año siguiente, en auge del peronismo, decidió autoexiliarse en París. Walsh, que alguna vez se definió como "cupletista", residió allí cuatro años y formó un exitoso dúo de cantantes folclóricas con Leda Valladares.

En Francia empezó a escribir canciones y poemas infantiles, y el cambio de destinatario se concretó en 1960, con la publicación de Tutú Marambá. En 1962 estrenó con excelente recepción en el teatro Canciones para mirar, seguida un año después por la obra Doña Disparate y Bambuco.

A lo largo de esa década llegarían muchos otros libros como El reino del revésZoo LocoDailan KifkiCuentopos de Gulubú y Versos tradicionales para cebollitas. Su producción infantil posterior abarca entre otros Chaucha y PalitoPocopán y el más reciente Hotel Pioho's Palace.

Sus obras fueron traducidas a diversos idiomas y le valieron premios literarios como el Highly Commended del Premio Hans Christian Andersen por la International Board of Books for Young People (IBBY).

Los disparates de su creación literaria fluyen en un lenguaje desacartonado y coloquial, que invita a un mundo de imaginación alocada y de placer del juego con las palabras. En la irrealidad del reino del revés, en los objetos que toman el té, o en las naranjas que pasean se apela a lo absurdo como expresión lúdica de humor.

El humor como arma contra la solemnidad y los prejuicios son aún más evidentes en sus canciones para adultos. A partir de 1968, su público integrado por mayores pudo disfrutar de sus versos en recitales unipersonales.

"Serenata para la tierra de uno", "Oración a la justicia" o "Como la cigarra" se convirtieron en himnos populares y fueron adoptadas por diferentes grupos para expresar sus reclamos. Se trataba de canciones populares con un lenguaje diferente, con los que dibujó el perfil de su tierra con ironía y ternura.

Dueña de una obra fecunda que se reimprime permanentemente, en 2008 publicó "Fantasmas en el parque", entre la novela y la autobiografía, siguiendo los vaivenes del recuerdo.

Pero María Elena Walsh también supo alzar su voz cuestionadora contra situaciones de opresión, autoritarismo o injusticia mediante sus artículos en medios periodísticos.

Obtuvo gran repercusión en 1979 con "Desventuras en el País- Jardín-de-Infantes", un ejemplo de resistencia frente a la censura militar. Esos años fueron duros no sólo por la situación política en el país, sino también por sus problemas de salud.

En tanto, en "La pena de muerte" en 1991, durante el gobierno de Carlos Menem, manifestó su resuelta postura opositora a la iniciativa. También se haría tiempo para defender a la letra emblemática del idioma español, en su ingenioso artículo "La eñe también es gente".

Es que, como afirma la propia autora, "hay demasiado mundo mudo. Procuremos, en fin, no callar tanto, que trae desgracia". En definitiva, no amainar la rebeldía y seguir cantando, como la cigarra.

Fuente: DPA -
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=36826

PIBE CAPRICHOSO Y MAL CRIADO ...




(*) Coco Plaza


Basta de payasadas Hernán Pérez, ya fuiste. Caprichoso y berrinchero, primero dijiste que la Presidenta tenía tu renuncia a disposición; luego cuando hizo uso de ésta, tu "gentileza", dijiste que no renunciabas. ¡Estuviste flojísimo! Te la exigió como jefa del Estado Nacional ... ¿No se si te suena esa palabra? ... y nones! Entonces te sacaron del orto con un DNU; te hisciste el nene rebelde y caprichoso y te hecharon "flit" con la poli. Para el Directorio del Central no existías. Hasta un gerente te metió una causa penal porque te hiciste el macho y lo removiste. Te batieron tus "gastitos" a los cuatro vientos... el que más me gustó fue el pago por las funciones de títeres ...¡Te pasate BB! Te hiciste el fuerte con el CEO garcamedios Magnetto y la runfla opositora y te soltaron la mano cuando vieron que no le servías. Así funcionan las ideas y actitudes de tus propios... viste? Dijiste que no ibas a las comisiones del Congreso y después te mandaste cuatro horas de parla al "toque" en el primer día nomás. Luego como se te venía la noche de seguro, hiciste una conferencia de prensa en el hotel recheto de la capi para decir que renunciabas. Por supuesto que vos y tus bogas tomaron por pelotudo al Gobierno que te había metido una causa penal habilitada por la misma Carta Orgánica ... "mal desempeño de funcionario público" ... y demás yerbas. Si te aceptaban la renuncia quedaba todo lo actuado judicialmente suspendido. Ninguna duda que el pelotudo fuiste vos Hernán.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que es por que existe "un compromiso, que es que el martes estará el Consejo" de la Comisión Bicameral y que el removido titular del BCRA se atribuye "logros que no son suyos". Además, sostuvo que el pago de la deuda de U$S6.500 millones "está garantizado" con el Fondo del Bicentenario.
 ¿Porqué rompiste tanto las bolas Hernán? ¿Porqué tanto caprichito "técnico"? ¿Porqué "pasto" a los fondos buitres? ¿Porqué tanto de todo? ... ESPERÁ QUE PROSPERE LA INVESTIGACIÓN Y LAS CAUSAS PENALES!
¡Al final terminás en el "tacho de basura" de la historia GIL! ¡Que Dios te ayude! (si es que te quiere).