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26 de diciembre de 2010

DRIEU


(*) Por Pablo Vázquez

Pierre Drieu La Rochelle.
Apuntes sobre un maldito colaboracionista francés mujeriego y talentoso.

Nacido en París, el 3 de enero de 1893, empezó a gestarse por las lecturas de Kipling, Barrés y Nietzsche en la adolescencia. Finalizados sus estudios en la Escuela de Ciencias Políticas, parte para el frente en 1914, apenas se declaró la I Guerra Mundial. Destinado en Bélgica, participa en la batalla de Charleroi. Veinte años después, en 1934, aquellos combates le inspiraron La comedia de Charleroi. Protagonizada por él mismo, lo que viene a contarnos en sus páginas es el regreso a aquel campo del honor en 1919, tras el cese de las hostilidades, como secretario de la madre de un camarada muerto en la batalla: el heroísmo, la rebeldía y la desesperación son los tres conceptos que gravitan en la obra.

Mucho antes de la firma del armisticio, Drieu La Rochelle es herido en Verdún. Mientras cura sus heridas escribe los poemas que en 1917 publicará bajo el título de Interrogación. En esta ocasión, la confraternización de los héroes, por encima de la causa que les ha llevado a la lucha, es el tema que le ocupa.

Ya en la postguerra, París se rinde a sus pies. Interesado por todas las corrientes estéticas de su tiempo del surrealismo pasa al dandismo, mientras experimenta con las drogas, antes de hacerse comunista. Su principal obsesión de entonces es la decadencia. La decadencia marcó la pauta de su ensayo más conocido, Medida de Francia (1922) y de El hombre cubierto de mujeres (1925) y El fuego fatuo (1931). Todas ellas constituyen el mejor retrato de la alegre burguesía parisina de entreguerras, preocupada únicamente por sus amantes.

La relación del escritor con la Argentina es detallada por Roberto Bardini y Giselle Dexter: “El ex combatiente francés visitó Argentina en 1933, donde dio conferencias en el aristocrático Jockey Club, conoció a Jorge Luis Borges –otro escritor contradictorio y torturado– y se convirtió en uno de los primeros críticos en reconocer su talento. En agosto de ese año publicó un elogioso comentario sobre la erudición del escritor argentino –que entonces tenía 33 años– en la revista Megáfono, en el que declara que Borges vaut le voyage(“Borges vale el viaje”). Pero su relación más intensa en Buenos Aires fue con Victoria Ocampo, directora durante cuarenta años de la revista cultural Sur. (…)

Pierre Drieu La Rochelle, a quien Victoria conoció en París en 1929, (…), fue su amante. La llama su “hermosa novilla”, en culta referencia a Homero, o “la vaca más hermosa de la pampa”. La ironía forma parte de la irreverencia del trato amoroso, pero no oculta la puesta en lugar. Drieu, torturado y sagaz, a quien Borges recuerda como “muy inteligente”, también se consideraba la “distracción de Madame Ocampo”.

Las inquietudes políticas de Drieu La Rochelle datan de comienzos de los años 30. Para entonces, de sus filias comunistas no queda nada. Tras adscribirse a la ultraderechista Action Française, cuando publicó la Comedia de Charleroi se declaró abiertamente fascista. Interesado por la agrupación del "capitalismo inteligente" en una unión europea, en 1934 publicó Socialisme fasciste: su idea de la unidad del Viejo Continente coincidió plenamente con la Hitler. Defensor por tanto del gobierno que Pétain organizó en Vichy, dirigió durante los primeros años de la ocupación la revista Nouvelle revue française. Decepcionado de la política alemana, abandonó el cargo en 1943.

Al igual que Louis-Ferdinand Céline, Paul Morand, Robert Brasillach, Lucien Rebatet, Jacques Boulenger, Henry de Montherlant y Jacques Chardonne -Maurice Sachs, los escritores que habían apoyado al gabinete del mariscal Pétain, sabían que su vida corría peligro. A excepción de Sachs, confidente de la Gestapo, la colaboración del resto de los escritores franceses con la abyecta causa de los invasores de su país se había limitado a la publicación de artículos periodísticos. Ante la comprensible sed de venganza de la liberación, era suficiente para llevarles frente al pelotón de fusilamiento.

Meses después, cuando los aliados avanzan inexorablemente hacia París, Pierre Drieu La Rochelle se escondió en casa de una amiga norteamericana a la que había salvado de un campo de concentración. Entre los amigos que le protegen tras la liberación se encuentra André Malraux.

Tras un intento fallido de suicidio el 11 de agosto de 1944, Pierre Drieu La Rochelle, dejando inconclusa la novela en que trabaja -'Memorias de Dirk Raspe' (1966)- pone fin a sus días el 15 de marzo de 1945: acaba de enterarse que se ha dictado una orden de arresto contra él.

Referencias en contratapas de algunas de sus obras:

"La personalidad y el destino fatal del escritor francés (...) producen una de las obras más contradictorias y ricas de la literatura de la primera mitad del siglo XX. Su sentido místico, en nombre del cual acepta el desprecio y la impostura, hace de él un testigo torturado y un analista del amor. En esta obra, Drieu nos presenta en su forma más cruda y más triste la realidad del amor contemporáneo. ¿En qué queda el amor tras la tempestad física de los primeros días? "Por mi parte, no he obtenido de las mujeres sino lo que ellas han obtenido de mí. La vida es justicia".

LA ROCHELLE, Pierre Drieu, Diario de un hombre engañado, Barcelona, Bruguera, 1981.
"En torno a la obra de Drieu permanece su modo de construirla, de darle forma para reiterar que no siempre es necesario haber sido un gran escritor para ser un escritor importante. Hay por lo menos una forma de constatar esto: en el registro de una época, la Rochelle es el testigo presencial de la convulsión de los años que le tocaron vivir, la guerra, el golpe del fascismo, el cambio y la pesadilla constante.
El hombre a cabalo, uno de los últimos trabajos literarios, publicado por primera vez en 1943, sella la lucha que su autor emprende contra su tiempo en las obsesiones que siempre lo intrigaron: el pesimismo, la idea de la decadencia y el suicidio".

'– LA ROCHELLE, Pierre Drieu, El hombre a caballo, Mexico D.F, Premia editora, 1981.
"Así como "El Fuego Fatuo", un relato sobre los efectos de la droga publicado en 1931, da la medida de su talla como novelista, RELATO SECRETO es el lúcido y emocionado testimonio de un hombre que expone, en vísperas de su suicidio, las causas de orden personal y político que le empujan hacia la muerte. "No ha habido en mi vida ni un día, por muy pleno y feliz que fuera por la presencia de los seres y por mi adhesión total y exuberante al mundo inmediato, en el que no haya deseado la soledad". Ese sentimiento de extrañeza lleva en su seno un desenlace dramático: "La soledad es el camino del suicidio. O, al menos, es el camino de la muerte". Completan el volumen en DIARIO, comenzado el 11 de octubre de 1944 y cuyas últimas entradas están fechadas dos días antes de su muerte (el 15 de marzo d e1945), y un EXORDIO, destinado a  justificar, ante la opinión pública de la Francia ya liberada, las razones que le movieron a prestar su apoyo a los nazis y a combatir la Resistencia".

LA ROCHELLE, Pierre Drieu, RELATO SECRETO, Madrid, Alianza, 1978.

Obras:
''Interrogation (poesía): 1917
Etat civil: 1921
L' homme couvert de femmes: 1925
Mesure de la France: 1922
El fuego fatuo: 1931
Socialisme Fasciste: 1934
Gilles: 1939
El hombre a caballo: 1943
Récit secret: 1944
Journal d'un homme trompeUne femme á sa fenêtre
Mémoires de Dirk Raspe
Le Jeune européen
L'Europe contre les patries''

Consulta biográfica:
-         BARDINI, Roberto, y DEXTER, Giselle, No se es víctima cuando se es héroe, incluido en http://supervivientes.blogcindario.com/2010/09/00273-drieu-la-rochelle-no-se-es-victima-cuando-se-es-heroe-giselle-dexter-y-roberto-bardini.html
-         MEMBA, Javier, Pierre Drieu La Rochelle, el dandi fascista, incluido en  http://www.elmundo.es/elmundolibro/2001/12/02/anticuario/1007123371.html



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