Seguidores

12 de septiembre de 2010

VERGUENZAS



(*) JUAN PERONE





¿Cuáles son las vergüenzas que acechan a una persona que reniega de la actividad que le da sustento social y económico? No es fácil entender la actitud de algunos concejales radicales que desde su condición de políticos profesionales y claros representantes de un partido centenario reniegan de quienes ensayan discursos de naturaleza política e ideológica, de quienes proponen, cara a cara, en un espacio público, discutir y repensar un modelo de país que se debate de cara al futuro para no caer en los "corrales" y las violencias del pasado. En una democracia, como la nuestra, que se sustenta en el sistema de partidos políticos para alimentarse ¿por qué verán con malos ojos exponer y compartir las definiciones del partido que lo contiene y da sustento ideológico a sus integrantes?


El bloque radical criticó al ministro de Economía Amado Boudou por entender que el pasado fin de semana había realizado un discurso "político partidista en un ámbito donde se inauguraba un lugar para que los chicos de la zona practiquen deportes". Y que además "lo hizo al son de cánticos partidarios". El acto fue en el Centro Comunitario Integrador, un espacio institucional que se construyó con fondos y seguimiento del Gobierno Nacional y que hasta ahora sigue sumando servicios para la comunidad de La Movediza. Un espacio de fuerte apropiación social ubicado a pocos metros de a réplica plástica de la piedra que costó cientos de miles de pesos al municipio (que pidió para eso y no para otras prioridades) y todavía sigue esperando las inversiones millonarias que se anunciaban iban a modificar la realidad económica y social de la barriada.


Las "condiciones geográficas adecuadas" para dar un discurso político son un verdadero hallazgo teórico del grupo de la UCR. Pero lo es además el establecer como condición excluyente que no se encuentren menores en las inmediaciones. No recuerdo ahora con claridad el marco, pero descarto que el discurso del intendente, montado en una cosechadora, tomando clara posición frente a la política de retenciones, se haya dado, precisamente, en su espacio natural de desenvolvimiento administrativo. No recuerdo la precaución de retirar de la plaza del centro a los menores de edad que acompañando a sus padres escuchaban las definiciones políticas e ideológicas del jefe comunal sin sufrir secuelas psicológicas demostrables hasta la fecha. No recuerdo tampoco el pedido del bloque para que no se permitiera la presencia de menores en los cortes de ruta en pleno conflicto con el agro.


Pero más allá de las contracciones entre lo que se reclama y lo que se hace a diario, debemos insistir en quitarle a los conceptos de política, partidos políticos o ideología, los rasgos negativos que los peores enemigos de la democracia le han intentado endosar en los últimos años.


Los argentinos vivimos un tiempo de fuerte debate político y eso no es sinónimo de clima de "crispación" ni "agresividad" como quieren hacerlo ver los amantes de la "paz de los sepulcros" o los que prefieren espacios de neutralidad ideológica donde conceptos como los de mercado, leyes naturales, ciudades soñadas o destinos nacionales hagan el trabajo sucio en la batalla cultural.


Los argentinos (y los tandilenses en particular) nos debemos la discusión por el modelo de país y de ciudad que queremos y ese debate debe estar a flor de piel, sin traumas, sin falsos pudores, sin violencia. Mostrando cada uno sus posiciones y buscando el apoyo de la mayoría que define, en un sistema representativo-democrático, el camino para dirimir propuestas.


Que el ministro de Economía se haya referido a los intereses de la Sociedad Rural (que los distinguió de los intereses y razones de los pequeños productores) y el grupo Clarín, en La Movediza y en el CIC, no es una coincidencia. Porque construcciones como las que se inauguraron el fin de semana fueron posibles gracias a las retenciones y a otras medidas políticas en vigencia. Y lo mismo hay que decir de las obras de repavimentación que actualmente se están financiando con el Fondo Solidario (Fondo Sojero). En paralelo, la Asignación Universal por Hijo, que promovió el tandilense Diego Bossio desde su llegada al Anses, forma parte de un modelo que se va construyendo sobre la oposición de grupos que apuestan a la concentración y a la inestabilidad económica y social que se alimentan de la pobreza y la exclusión.


Tal como señala el filósofo Ricardo Foster se debe lograr que "la política, que estaba desacreditada, vuelva a ser un ámbito en el que se procesen intencionalidades, proyectos, divergencias, conflictos". Qué mejor que los jóvenes aprendan desde temprana edad esta sana práctica de la ciudadanía. El sábado, escucharon al ministro de Economía dar sus razones para mantenerse en esta senda de medidas técnicas y políticas y mañana escucharán al intendente radical y sus razones para aspirar a otros años de mandato.


Porque claro, y esto no debemos olvidarlo, el intendente en cada acto público, cada semana, cada mes, hace su campaña política de reelección y nadie le reprocha que se financie tal campaña político-partidaria con los fondos que aportan el gobierno nacional y provincial y, finalmente, todos los contribuyentes. Nadie se lo reprocha y menos quienes atan sus destinos personales y políticos a tal continuidad.
Publicar un comentario