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6 de junio de 2010

PINO SOLANAS ES UN IMPRESENTABLE, OPORTUNISTA







Fernández en La Red: 'Pino Solanas es un impresentable, oportunista'
Jorge Rial: Lo tengo a Aníbal Fernández en línea, porque recién Pino lo castigó un poquito. Aníbal Fernández buen día, ¿cómo anda? 
Aníbal Fernández: ¿Qué tal? ¿Cómo te va Jorge? 
J.R.: Bien, bien, Aníbal. Bueno, recién hablaba con Pino Solanas y fue muy duro con usted. 
A.F.: Pino Solanas es un impresentable, que yo callé pacientemente durante mucho tiempo porque suponía que eran chisporroteos propios de la campaña y no tenía muchas ganas de estar generando nuevos conflictos. Pero la verdad es que es impresentable, oportunista, garca, toda la definición completa es un bienudo que la va de peronista, que nada ha tenido que ver con el peronismo, que estuvo recontra pegado a Menem para tratar de conseguir que le dieran las Galerías Pacífico y cuando Menem no accedió a entregar las Galerías Pacífico, se cruzó de vereda para putearlo 24 horas al día. Un impresentable de donde sea, bien de definición de izquierda perfumada. Vota por izquierda, pero vive y gobierna por derecha. Ese es el impresentable de Solanas. Me cansé, se cansó de decir estupideces de mí, de ministro delincuente y no sé qué cosas, porque como uno no hablaba, ma’ sí, que diga lo que quiera. Pero llega un momento en que uno tiene que parar la pelota, ¿no?, entonces en esas situaciones, instruí a mi abogado que seguramente lo estará haciendo hoy, sino lo estará haciendo mañana, no mucho más que eso, presentado todas las declaraciones de este impresentable, a la justicia y que la justicia evalúe. Porque cuando él…, cuando yo dije en una oportunidad, hablé respecto a la quema de los trenes, yo te imaginás que no estoy en el lugar, estoy trabajando en el despacho y son los partes que me van llegando y yo transmito lo que me dicen los partes. Nunca lo acusé a él, siempre me dijeron los partes que eran grupos cercanos a su esquema político, no hago otra cosa que transmitir lo que me dice un parte policial. Bueno, ante esa situación él me presenta una querella, entonces bueno, lo discutiremos en la justicia pero nunca ratificaron la denuncia y no sólo no la ratificaron, sino que fue desestimada por el fiscal y por el juez. Entonces uno cree que a lo mejor, llega el momento de que discutamos política, veamos cómo hacemos para hablar de las cosas que le importan a los argentinos y que de eso se saque jugo. Pero cuando llega un momento donde estos tipos, que realmente le tengo cero respeto, porque de su generación yo creía que tipos como (…), tipos de un nivel político, de una honestidad intelectual y personal, de una seriedad, de una formación cultural, realmente espectacular y estos tipos fueron los que los perjudicaron, porque yo…, me consta que han sido perjudicados por Solanas y este tipo de gente, y tengo que bancarme yo de este tipo que de política sabe cero, que es un oportunista, un aprovechador de la situación, se terminó, entonces vamos a la justicia, lo explicamos todo en la justicia y veamos cómo se sale de esto y chau, terminamos de una vez por todas. 
J.R.: Ahora, Aníbal, fue más allá, él casi lo responsabilizó como el cerebro detrás de los aprietes a políticos, a periodistas, a todos. 
A.F.: Es una estupidez de las tantas que dice, porque es un señor bastante estúpido, entonces de todas las estupideces que dice, una de las tantas es esa. ¿Apriete a quién? ¿Cuál es el apriete del que yo tengo que hacerme cargo? Por qué no me lo cuentan, a ver cuál es “el” apriete que yo me tengo que hacer cargo. 
J.R.: No, generaliza, él dice que…
A.F.: Y bueno, “los aprietes”, pero por qué no hablamos de uno, el apriete tal cosa, a ver qué es lo que le hicieron a fulano de tal o qué es lo que le hicieron. 
J.R.: Ahora…
A.F.: ¿Y cuándo habiendo algún conflicto en algún lugar, algún dirigente de la oposición me ha llamado y no ha tenido respuestas? Nunca, jamás. Tampoco tengo por qué hacer la lista yo, porque en definitiva no me siento en la obligación y me parece a parte de pésimo gusto que yo esté haciendo mención a otros dirigentes de otros partidos políticos que llaman a lo mejor por una situación personal; no tengo por qué hacerlo. Pero no, no, que se quede tranquilo, que… ¿Sabe quiénes son los que está más enojados con él? No los del gobierno que nos importa nada lo que él piensa, a los que él, los de su condición de farsante, los engrupió con su llamado. Le importa nada el peronismo, se quiso aprovechar como oportunista que es, del peronismo. 
J.R.: Aníbal, ¿qué opina de esta última andanada contra los periodistas? ¿Siente que es un escrache, que es una interna, que…? 
A.F.: Yo no veo que sea andanada contra los periodistas, no veo eso. Di mis explicaciones cuando me preguntaron por el afiche, me gustaría saber qué quisieron hacer, el que lo hizo… (superposición de voces)
J.R.: ¿Usted cree que fue Clarín? 
A.F.: …que alguien levantara la mano y que dijera: “Fui yo” y la verdad que cuando uno ve algunos, otros periodistas que hacen análisis respecto del afiche, todo el mundo dice: “Si uno fuera el que va a cuestionar al monopolio como todos los que estamos cuestionando al monopolio y no nos guardamos nada, lo decimos, no sería tan cuidadoso con el léxico…”. 
J.R.: Yo lo vi ayer, lo vi ayer en “6, 7, 8” ese análisis, dicen: “No diríamos multimedio, sino monopolio”. 
A.F.: Claro, monopolio. Se dirían cosas mucho más duras, sin embargo, nadie aparece, es raro eso, acá siempre alguno se hace cargo de estas cosas y además no es muy difícil saber de qué imprenta salió y no se puede saber de qué imprenta salió. ¿No será de alguien que tiene una imprenta propia y por eso no sale? La verdad es que independientemente de eso, y yo insisto, alguien debería levantar la mano y decir: “Yo lo hice por tal cosa, pretendí decir tal tema”, yo estoy en contra de eso, nunca creí en los escraches, de ninguna manera, me parece un método espantoso, no da ningún tipo de ventaja, no da ningún tipo de soluciones, no aporta ningún tipo de soluciones y me parece que es condenable. No estoy de acuerdo en ese tipo de cosas, entonces por eso lo planteo con vehemencia eso, ¿no? 
J.R.: Bien, bien. Aníbal, ¿se cansa alguna vez de pelearse todo el tiempo o le gusta? 
A.F.: Yo no me peleo, yo no me peleo, yo defiendo mis ideas vehementemente, nada más. 
J.R.: Y a nosotros nos da unos títulos bárbaros, quiero decirle. 
A.F.: Sí, pero yo defiendo mis ideas, Jorge, yo en lo que creo, siempre estoy. Pero no es de ahora, toda mi vida he sido igual…
J.R.: Pero dígame la verdad. 
A.F.: Dice el payador: “Yo sé que muchos dirán que peco de atrevimiento si largo mi pensamiento pal’ rumbo que yo elegí. Pero siempre he sido así, galopeador contra el viento”. Eso es lo que me ha pasado a mí, siempre he sido galopeador contra el viento. Si yo siento que lo que tengo es potable, es posible, es capaz de generar políticas públicas, sirve para otros, porque en definitiva la política termina siendo eso, yo lo defiendo con uñas y dientes. Me he preparado en la vida para serlo, estudio cada uno de los temas que utilizo…
J.R.: Aníbal, diga la verdad, el lunes pasado con Amalia Granata se le quemaron todos los papeles, ¿no? 
A.F.: Pero es una estupidez eso, yo fui a un programa donde me invitaron con los globos en la mano, a hablar de cualquier cosa, menos de política, me preguntaron de política, contesto también. Pero yo nunca me imaginé una agresión de esa característica. ¿Cuál es la salida de esa situación? ¿Me paro y me voy? No sirve. ¿La insulto? No sirve. ¡Ya está! Es un tema que le importa a nadie. 
J.R.: ¿Estuvo armado? 
A.F.: ¿Para qué vamos a hablar de cosas que ustedes conocen? Ya está, ya está…
J.R.: Usted cree que sí. 
A.F.: Yo, yo… ¿para qué sirve eso en todo caso? Para demostrar que uno no se las sabe todas, porque es horrible eso de que parezca que uno se la sabe todas, el vivo, el banana de la familia y entonces como se las sabe todas, es incapaz que uno lo agarren. Realmente fui a un programa que me invitaron, fui con toda la honestidad del mundo a divertirme, porque además lo miro ese programa, conozco cómo se desarrolla, fui con los globos en la mano, insisto en el término, me encontré con una situación absolutamente desagradable, traté de explicar lo que me parecía en ese momento y no daba para mucho más, no, no…
Luis Ventura: ¿Aníbal? Lo quiero poner en apuros de vuelta…
J.R.: Mire que Ventura cuando mete la pregunta…
L.V.: Usted es hombre de Quilmes y este fin de semana se produjo una agresión contra Daniel Vila y su hijo en la cancha de Quilmes, partido de Quilmes con Independiente de Rivadavia… 
A.F.: Desconozco por completo todo porque la última vez que fui a ver a Quilmes, puedo darle fecha con lujo de detalles, fue el 2 de abril de 2005. Entonces usted me va a preguntar por qué uno se acuerda con tanta seguridad, porque fue el día que murió Juan Pablo II, ese día fui a ver Quilmes – Argentinos Juniors con Alberto Fernández a la cancha de Argentinos Juniors. Nunca más fui a ver a Quilmes. ¿Sabe por qué no lo escucho por radio a Quilmes? Porque no sé quiénes son los jugadores de Quilmes…
L.V.: Pero acá Fernández, el tema pasa por otro lado, porque Vila, acusa directamente a José Luis Meiszner, que es el segundo hombre fuerte de la AFA. 
A.F.: En todo caso Vila y Meiszner, que resuelvan sus cuitas, ¡¿Qué tengo que ver yo?! 
J.R.: Está bien, lo último, recién habló de Alberto Fernández, hoy leí un título que decía: “Hay que desplazar a la generación del 70”. ¿Qué quiso decir con eso? 
A.F.: No sé, porque Cavallo debe ser de esa generación también, debe estar hablando de él. 
J.R.: ¡Ah! De Cavallo. 
A.F.: Supongo yo, por la cercanía, digo, por el pensamiento, por su visión política, supongo yo que debe estar hablando de eso. 
J.R.: ¡¿Alberto Fernández cerca de Cavallo?! 
A.F.: Bueno, fue en la lista de Cavallo alguna vez. 
J.R.: ¿Pero no era kirchnerista? 
A.F.: Bueno, pero este…, las mutaciones se producen. 
J.R.: ¿Pero tan rápido? 
A.F.: ¡Qué sé yo! No sé de qué hablará, no conozco la nota, no…
J.R.: ¿Pero no era la “juventud maravillosa” la de los 70? 
A.F.: Yo la verdad que ponerle…, primero la juventud maravillosa seguramente lo fue porque yo soy un poco más chico que ellos, porque cuando volvió Juan Perón, yo tenía tan solo…, en el 73 tenía 16 años, era un pibito, no daba para mucho más. Había gente que seguramente, Néstor que él es del 50, yo soy del 57, tenían unos cuantos años más y mucho más comprometido que lo que uno podía estar…
J.R.: ¿No estará apuntando a Néstor? 
A.F.: Y bueno, qué sé yo, la verdad que yo me niego a creer que sea así, porque se sentaba a su mesa a comer con ellos, de la misma manera que iba a Río Gallegos y dormía en la cama de sus hijos. A mí me cuesta creer que uno tenga durante tantos años una relación de esa característica y hoy de golpe y porrazo termine siendo un gran crítico. O se equivocó antes o se equivoca ahora. Yo soy un hombre con otros valores, esas cosas no me caben, quiero creer que no es por eso, por esa misma razón, supongo que tendrá los mismos valores. 
J.R.: Lo último. ¿Va a haber una marcha contra Cobos? 
A.F.: ¿Para qué? 
J.R.: No sé, pregunto. 
A.F.: Pero esta semana alguien dijo inclusive que podían atentar contra Cobos. El único atentado que puede haber contra Cobos, que lo pise la máquina de pisar traidores. Es de lo único que tiene que cuidarse, de la máquina de pisar traidores. Después, ¿cuál es la preocupación que puede tener? (De por qué no hay que hacerle algún daño a alguien). En este país eso terminó hace muchos años, gracias a Dios, no vuelve más…
J.R.: Discúlpeme, no le entendí el eufemismo. ¿Qué opina de Cobos? 
A.F.: Tengo ese concepto, tengo una relación personal muy buena, pero cuando uno produce ese tipo de gestos, se le da la oportunidad de abrir una puerta, él…, yo recuerdo y siempre ratifico lo mismo, en un acto en Vicente López, ante radicales él dijo: “El Frente para la Victoria gana solo, no nos necesitan a nosotros, nos están invitando a formar parte de un proyecto político”. Y después todas las veces que pudo oponerse se opuso, no solamente con la 125, lo hizo también con las AFJP, un paquete que el gobierno tomó 96 mil millones y hoy vale 140 mil, es guita de nuestros viejos. Lo hizo con el impuesto al cheque, lo hizo con las reformas electorales, lo hizo con la ley de medios, lo hizo con todas las cosas que pudo, tratando de erigirse, porque o lo es, tratando de erigirse como jefe de la oposición, para ver si podía colar como candidato a presidente, que no lo va a ser, porque nadie es tan tonto en este país para no darse cuenta los valores que tiene cada uno. Por eso insisto, ¿correr riesgo? ¿Por qué riesgos? ¿De qué? El único riesgo, insisto, es la máquina de pisar traidores, que se cuide de eso.
J.R.: Aníbal Fernández, muchísimas gracias, un abrazo grande. 
A.F.: Gracias a ustedes.
FUENTE : RADIO LA RED


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