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11 de enero de 2010

2010 : ODISEA 2



*Por Carlos Antúnez 
El 2010 viene movidito en general para toda Latinoamérica. El imperio pierde el pelo pero no las mañas y, claro, esté quien esté en la Casa Blanca, sea republicano ó demócrata, para nuestra Patria Grande la política es la misma. Subordinación ó Garrote.
La alternativa democrática con un demos pleno y participativo no es viable ni para el Imperio ni para las oligarquías locales tan proclives a vender a Jesús por treinta dineros.
Parece ser que cuanto más democráticas, más participativas y más conscientes son nuestras sociedades menos conformistas son con sus realidades, menos dóciles son para aceptar con resignación y docilidad cristianas el destino manifiesto que se nos tiene asignado.
El golpe -exitoso por otra parte- en Honduras fue la prueba piloto. Ganaron y lo van a clonar en otros lugares.
En Paraguay el vicepresidente de Lugo se cobizó, es más, repite ante quien quiera escuchar que “está preparado para gobernar”. ¿No se asemeja a la pregunta que el Cardenal Bergoglio le hizo a nuestro Julio César Cleto durante el conflicto por la 125? El vicepresidente Franco, proviene del Partido Liberal Radical, partido muy cercano al ex Presidente de España José María Aznar y miembro de la Internacional Liberal, en la que también es miembro el PRO y cuyo vicepresidente es el golpista hondureño Micheletti. Ahora nos enteramos que está en marcha un proyecto de destitución del Presidente paraguayo, por parte de un Senador del mismo partido que el vicepresidente, con el argumento de que “no es capaz de dar seguridad a la población” por el secuestro de un ganadero que se encuentra en poder de delincuentes desde el pasado jueves. Acá vemos un tema que es común denominador en la región, la inseguridad, agitada con bombos y platillos por los medios “independientes”. Seguridad era la de Stroessner.
En Argentina la cosa no está mejor. Los miembros de la oposición no están proponiendo un juicio político (por ahora), pero algunos sólo deslizaron la idea del magnicidio, o sea un golpe a la norteamericana.
La semana pasada pasó por éstos pagos el secretario adjunto para asuntos Latinoamericanos, el chileno Arturo Valenzuela, quien se reunió, además del Jefe de Gabinete, con los principales líderes de la derecha vernácula, Mauricio Macri, el diputado Francisco De Narváez y el vicepresidente de la Nación, el inefable Julio César Cleto Cobos. ¿No son bastante llamativos esos encuentros?, observemos que representan esos tres, uno, el primero en la línea de sucesión presidencial, que no olvidemos había tenido un encuentro con De Narváez en su despacho en el senado dos días antes de las elecciones parlamentarias del 28 de Junio con fotito y todo. El otro es la cara visible del proyecto de resurrección duhaldista. De Macri, bueno, ¿que más se puede decir después del “Fino”, de James, de Burzaco y ahora de Posse? Serían como la Santísima Trinidad, el títere, el rufián y el establishment.
Eso sí, antes de retirarse, este nuevo Virrey, les marcó la cancha y les dijo “ojito pibes, que nuestro apoyo está sujeto a que se comprometan a respetar la “seguridad jurídica” como en los 90”.
Después de ver esto y si a alguien se le pasa por la cabeza la mera idea de la teoría conspirativa es casi como un insulto a su propia inteligencia. El que no lo vea, es porque no quiere verlo.
El Imperio ya demostró que se pueden cambiar sus presidentes, unos proponen menos impuestos a los más ricos, otros más servicios sociales para los no tan ricos y todas las diferencias son de forma, en el fondo las políticas para con el resto del mundo siguen siendo las mismas de siempre. Tanto el Partido Republicano como el Partido Demócrata, no son más que líneas internas del mismo proyecto neoliberal en lo económico y fascista en lo político.
La evidencia más palpable es su flamante Premio Nobel de las buenas intenciones Barack Obama, el Tío Tom del siglo XXI, continuando las políticas de su antecesor el Premio Jhonny Walker George W. Bush (hijo…) que por lo menos no escondía su limitada visión del mundo y defendía abiertamente que el dominio de éste es siempre del más poderoso (¡volvé Bush!).
Veamos las diferencias. Bush abrió y mantuvo el campo de concentración de Guantánamo. El Tío Tom, sólo la mantiene. Bush ordenó la invasión a Afganistan y a Iran. El Tío Tom, las continúa. Bush no quiso firmar el Protocolo de Kyoto. El Tío Tom tampoco, pero propone otro “acuerdo” trucho como para no quedar pegado.
La gran diferencia es que uno era brutal y arrogante, el otro es un simulador de bonitas palabras y gran oratoria. Pero en el fondo son lo mismo, porque en realidad ellos no mandan, sólo están ahí para hacer valer los privilegios de una minoría poderosa y sin escrúpulos.
Por eso, y por más que venga el verano y que en “el verano nunca pasa nada”, estemos atentos, no sea cosa que las amenazas contra la Presidenta pasen a mayores y nosotros estemos con las bermudas y en ojotas.

Fuente: http://elnoticialista.blogspot.com
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