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13 de diciembre de 2009

INVITACION ESPECIAL A LA PRIMER RADIO 100% PERONISTA -IP RADIO


 Tengo el orgullo de invitarlos  especialmente a ustedes mis lectoras y lectores, este sábado 19, a las 17 horas  a ser protagonistas fundadores de esta RADIO , la cita es en Pasteur 766 casi esquina Avda. Córdoba en Capital Federal

Eliana Valci
Directora

EL OTRO LADO DE LA TRANQUERA


( *) Pedro valci

La publicacion  ubica a nuestra compañera entre los 50 presidentes mas influyentes del mundo......me pregunto si esta nota la esperabamos los argentino o nos la imaginábamos, ...........NO , estar ahí evidentemente irrita a la oposicion, su obesa mariscal y su patrona clarineta. Claro para no ser menos se mandaron un actito en Palermo, no podía ser en otro lugar, que maravilla los argentinos jamas valoraremos lo que tenemos, lo mas lamentable es que toda la sociedad acepto esta expresion de la muchachada de tranquera adentro, y soporto que entre otras cosas ....pidan la cabeza de alguien.....vaya frase, un "señor" que piden que maten a otro, eso si paqueteria total en Palermo, otro con una remera al cuello explicando a la masa fina, ...."somos democraticos y queremos paz"......perdon paz cortando cabeza.....algo no anda bien en esos actos paquetes .........mejor actos de CUARTEL.

Lo cierto es que la gran compañía estable de los "des -informadores ", para no perder su peculiar conchabo han hecho gala del corte y pegue para asombra en la pantalla un acto de la DERECHA....rancia por cierto, ...pero imaginemos que tengan razón...( perdón por la agresión) .los que dicen que es una de las PRESIDENTA MAS INFLUYENTE, ....medio de sus origenes ....ah !   no le avisaron ahi esta la cosa, es decir ojo que el esclavo aveces mete la pata.

En definitiva estos aires, vienen desde hace rato disfrazados de cacerolas, de e-mail y de actos paquetes....llamativo siempre del mismo Barrio .....o podríamos decir casi con seguridad Palermo es un Cuartel. La culpa no es del chancho sino del que le da de comer, y acá hay que sacarse la careta y pensar que estas expresiones existen porque algunas compañeras y compañeros no saben resolver conflictos, coquetean y coquetear con estos " sectores" no da perfume francés ni champan ...todo por lo contrario lo convierte a uno en BOSTA, o mejor dicho en idioma campero ....boyerito y gracias. 

En fin les dejo estas ilusiones de la mirada de un cabecita negra, para que los muchachos del tablón sacudan la sesera y miren que no todo el mundo usa uniforme a la vista y que como siempre afirmo, gracias a Nestor y Cristina, cada tanto vemos mas caretas caidas.

DE ENANOS Y DE ENANOS GIGANTES

(*) Orlando Barone


Muy buena la caricatura de Daniel Scioli en la cual Hermenegildo Sábat ilustra en Clarín una nota en contra de la reforma política en la provincia de Buenos Aires. Fue el martes 8: Sábat dibuja a un Scioli forzadamente sonriente haciendo con su mano izquierda la “V” de la victoria, con los pantalones caídos sobre sus zapatos, mientras sus piernas desnudas, en ridículo, lo exponen cómicamente en calzoncillos. Se bajó los pantalones por la presión de Néstor Kirchner. Eso dice el mensaje de Sábat. Cada día, cada dibujo del artista es más coincidente con la línea editorial del grupo. Su talento demuestra como nunca qué cómodo se siente su arte en el diario donde se expresa. Por eso le salen tan bien las caricaturas antikirchneristas.
También al Papa deberían salirle bien todas sus parábolas o alegorías. Sin embargo, esta semana se expresó en contra de los medios de comunicación de masas, y la noticia  fue relegada a títulos mucho menos rotundos que cuando denuncia el escándalo de la corrupción o la pobreza. Dijo en su homilía sobre la Eucaristía, en Roma: 
“Los medios cuentan el mal repetido, amplificado, acostumbrándonos a las cosas más horribles, convirtiéndonos en insensibles y, de alguna manera, intoxicando nuestros corazones”.
Y eso que todavía no había aparecido la familia Pomar, “toda muerta”. El desenlace cundió en cadena. Hay quienes se lamentaron de que no los encontraran antes, aunque la única ventaja habría sido que no se echaran a perder los cuerpos y que los medios no se dieran a la canilla libre de delirios. Los Pomar yacían desparramados entre yuyales, aunque ya habían sido desvalijados de su privacidad y de su moral con versiones periodísticas intencionadas y falsas, de las cuales nunca pudieron defenderse. Ya hay chistes que dicen que si la Bonaerense no pudo encontrar un auto inmóvil dado vuelta, menos podrá encontrar a los que se fugan en un auto con el chofer vivo y apretando el acelerador a fondo. De haber sido un crimen le hubiera venido mal al Gobierno, si es un accidente también. La ruta está poceada, no hay señalización, la curva es peligrosa, etcétera.
Y ahí está Fernando “Pino” Solanas en su papel de desenmascarador de impostores. Cada día se siente más cómodo en su posición antigobierno. 
“El kirchnerismo es un falso progresismo y un falso peronismo -dijo-. Mantiene a la mitad de los trabajadores en negro y se permite el saqueo de nuestros recursos naturales, mientras los intelectuales de Carta Abierta siguen callándose.” Se ve que no le gustan. En política se puede regresar del punto más lejano adonde alguien se haya ido. Pero Solanas y su grupo parecen haberse ido a tanta distancia del Gobierno que cuesta imaginar que logren reencontrar algún camino de regreso. En esta misma revista se trató, hace poco, el tema del alejamiento de la clase media y de las chances de que el oficialismo pudiera recomponer relaciones con ella. En Bolivia, después de su triunfo electoral, Evo Morales decía satisfecho que su reelección probaba que “la clase media, contrariando muchos pronósticos erróneos, lo había apoyado con el voto”. ¿Y aquí?
Interesante e inteligente análisis el de Ezequiel Adamovsky, historiador del Conicet. En su reciente libro de la editorial Planeta, 
Historia de la clase media argentina, explica el papel que le cabe a ésta en la  política. “La identidad de clase media -dice en una entrevista- nació como una marca antiperonista. En la Argentina se presupone que alguien de clase media no es peronista, así como se presupone que alguien del bajo pueblo lo es (…) Toda la historia nacional está marcada por esa tensión entre el proyecto que asocia al país con lo blanco, europeo, racional y moderno, y su contracara, los sectores plebeyos.”
Es cierto. Porque en sus manifestaciones públicas esa discordia estética y social queda establecida entre el pasamontañas del piquetero y las cacerolas de la militancia campestre. Aquel 2001 que los unió inesperadamente en la furia contra la Casa Rosada es ya pretérito. Fue una sublimación fantasiosa de la fraternidad sin prejuicios. Los más de treinta muertos de aquella marabunta no suman sus tumbas en las corrientes medias sino en las plebeyas. Más sencillamente uno podría hacer una segmentación gourmet, o una discriminación gastronómica relacionada con las próximas fiestas: sidra o champagne; pan dulce aglomerado o pan dulce de Plaza Mayor; chancho criado a zanja, asado en parrilla de alambre, o cochinillo estilo segoviano dorado en horno de barro y cortado a cuchara. Y, ¿por qué no?, plantearse la opción entre la Ciudad de Buenos Aires de la Mesa de Enlace o la de Luis D’Elía y Milagro Sala.
Quien no se plantea dudar respecto de Scioli y Stornelli es Horacio Verbitsky. El trágico desenlace de la familia Pomar le mereció este comentario en 
Página/12: “El hallazgo del automóvil y los cuatro cuerpos de la familia perdida son testimonio elocuente de la incapacidad del gobierno de Daniel Scioli y su ministro Carlos Stornelli para enfrentar el problema que ellos mismos instalan como el de mayor preocupación social: el de la inseguridad (…) El gobernador y su ministro estaban muy ocupados diseñando una reforma inconstitucional de las leyes provinciales (…) El ministro de Justicia, Ricardo Casal, que es tan perverso como Stornelli pero alfabeto, suprimió los artículos más groseros”.
Me parece que Verbitsky no lo traga a Stornelli. Supongo que hay viceversa. En casi todo la hay. El hombre daña al planeta y viceversa el planeta daña al hombre. La inequidad produce injusticia y viceversa las victimas de la injusticia producen víctimas de la inseguridad. No sé si la viceversa del enano fascista es el fascista gigante. Creo que ambos coexisten en tensión permanente. La Argentina es un reservorio vivo consciente o inconsciente. Uno sabe -o no sabe- que lo tiene dentro entremezclado y apaciguado democráticamente; pero al acecho de la oportunidad de salir a lucirse a la primera de cambio. Muchos hacemos el esfuerzo de ir empequeñeciéndolo, por vergüenza.
Hay enanos fascistas en la derecha y en la izquierda. Los hay aun entre miembros de minorías perseguidas. También en los niños recién nacidos hay enanos fascistas, ya que son congénitos. En un bebé ocupa en forma proporcional el espacio que una vez crecido, ocupa en un adulto. En la mayoría de edad es más natural que el enano se agigante y no que se enanice. Tengo miedo a que eso me esté sucediendo. Así como uno se cuida del colesterol, al primer síntoma del enano hay que empezar a controlarse.
Prometo desenanizarme antes de año nuevo. Quien no podrá hacerlo es Abel Posse. Imposible: lo que parece haber crecido en él no es un enano gigante sino todo un sujeto entero fascista. En el diario
 La Nación le dieron cuerda a su naturaleza el día jueves y Posse se luce escribiendo educadoramente lo siguiente: “ Sin embargo, con persistencia gramsciana, los guerrilleros que rodean a los K-aunque ya estaban generosamente indemnizados por sus derrotas de los 70- lograron afirmar la tarea de demoler a las Fuerzas Armadas, lograr que los policías se sientan más amenazados e inhibidos en la tarea represiva que los delincuentes en su agresión y que la justicia se ausente en este momento de crisis”. Cuánta nostalgia de libertad se le nota. Pensar que hace poco encontraron en Rusia restos del cráneo de Hitler como algo excepcional. Pero, si restos quedan por todas partes.



FUENTE : http://www.revistadebate.com.ar//2009/12/11/2530.php

LA CARA ANTIDEMOCRATICA DEL CAPITALISMO, AL DESCUBIERTO

La cara antidemocrática del capitalismo, al descubierto


 FUENTE : Irish Times


El desarrollo de una campaña presidencial norteamericana simultánea al desenlace de la crisis de los mercados financieros ofrece una de esas ocasiones en que los sistemas político y económico revelan vigorosamente su naturaleza.
Puede que la pasión por la campaña no sea una cosa universalmente compartida, pero casi todo el mundo puede percatarse de la ansiedad desatada por la ejecución hipotecaria de un millón de hogares, así como de la preocupación por los riesgos que corren los puestos de trabajo, los ahorros y la asistencia sanitaria.
Las propuestas iniciales de Bush para lidiar con la crisis apestaban a tal punto a totalitarismo, que no tardaron en ser modificadas. Bajo intensa presión de los lobbies, fueron reformuladas "para claro beneficio de las mayores instituciones del sistema… una forma de deshacerse de los activos sin necesidad de fracasar o casi", según describió el asunto James Rickards, quien negoció en su día, por parte del fondo de cobertura de derivados financieros Long Term Capital Managemen, su rescate federat en 1998, recordándonos ahora, de paso, que estamos pisando vía ya trillada. Los orígenes inmediatos del presente desplome están en el colapso de la burbuja inmobiliaria supervisada por el presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, quien sostuvo la cuitada economía de los años de Bush amalgamando el gasto en consumo fundado en deuda con la toma de préstamos del exterior. Pero las raíces son más profundas. En parte, se hallan en el triunfo de la liberalización financiera de los últimos 30 años, es decir, en las políticas consistentes en liberar a los mercados lo más posible de regulación estatal.
Las medidas tomadas a este respecto, como era predecible, incrementaron la frecuencia y la profundidad de los reveses económicos graves, y ahora estamos ante la amenaza de que se desencadene la peor crisis desde la Gran Depresión.
También resultaba predecible que los reducidos sectores que se hicieron con los enormes beneficios dimanantes de la liberalización llamarían a una intervención masiva del estado, a fin de rescatar a las instituciones financieras colapsadas.
Tal intervencionismo es un rasgo característico del capitalismo de estado, aunque la escala actual es inaudita. Un estudio de los investigadores en economía internacional Winfried Ruigrok y Rob van Tulder encontró hace 15 años que, al menos 20 compañías entre las 100 primeras en el ranquin de la revista Fortune, no habrían sobrevivido si no hubieran sido salvadas por sus respectivos gobiernos, y que muchas, entre las 80 restantes, obtuvieron substanciales ganancias por la vía de pedir a los gobiernos que "socializaran sus pérdidas", como hoy en el rescate financiado por el sufrido contribuyente. Tal intervención pública "ha sido la regla, más que la excepción, en los dos últimos siglos", concluían.
En una sociedad democrática que funcionara, una campaña política tendría que abordar estos asuntos fundamentales, mirar a la raíz de las causas y de los remedios, y proponer los medios a través de los cuales el pueblo que sufre las consecuencias pudiera llegar a ejercer un control efectivo.
El mercado financiero "deprecia el riesgo" y es "sistemáticamente ineficiente", como escribieron hace ya una década los economistas John Eatwell y Lance Taylor, alertando de los peligros gravísimos que entrañaba la liberalización financiera y mostrando los costes en que, por su causa, se había ya incurrido. Además, propusieron soluciones que, huelga decirlo, fueron ignoradas. Un factor de peso es la incapacidad para calcular los costes que recaen sobre quienes no participan en las transacciones. Esas "externalidades" pueden ser enormes. La ignorancia del riesgo sistémico lleva a una aceptación de riesgos mayor de la que se daría en una economía eficiente, y eso incluso adoptando los criterios más estrictos.
La tarea de las instituciones financieras es arriesgarse y, si están bien gestionadas, asegurar que las pérdidas potenciales en que ellas mismas puedan incurrir quedarán cubiertas. El énfasis hay que ponerlo en "ellas mismas". Bajo las normas del capitalismo de estado, no es asunto suyo tomar en cuenta los costes que para otros puedan tener –las "externalidades" de una supervivencia decente— unas prácticas que lleven, como suelen, a crisis financieras.
La liberalización financiera tiene efectos mucho más allá de la economía. Hace bastante tiempo que se comprendió que era un arma poderosa contra la democracia. El movimiento libre de los capitales crea lo que algunos han llamado un "parlamento virtual" de inversores y prestamistas que controlan de cerca los programas gubernamentales y "votan" contra ellos, si los consideran "irracionales", es decir, si son en beneficio del pueblo, y no del poder privado concentrado.
Los inversores y los prestamistas pueden "votar" con la fuga de capitales, con ataques a las divisas y con otros instrumentos que les sirve en bandeja la liberalización financiera. Esa es una de las razones por las que el sistema de Bretton Woods, establecido por los EEUU y la Gran Bretaña tras la II Guerra Mundial, instituyó controles de capitales y reguló el mercado de divisas. (1)
La Gran Depresión y la Guerra pusieron en marcha poderosas corrientes democráticas radicales que iban desde la resistencia antifascista hasta las organizaciones de la clase obrera. Esas presiones hicieron necesario que se toleraran políticas sociales democráticas. El sistema de Bretton Woods fue, en parte, concebido para crear un espacio en el que la acción gubernamental pudiera responder a la voluntad pública ciudadana, es decir, para permitir cierto grado de democracia.
John Maynard Keynes, el negociador británico, consideró como el logro más importante de Bretton Woods el de haber establecido el derecho de los gobiernos a restringir los movimientos de capitales.
Por espectacular contraste, en la fase neoliberal que siguió al desplome del sistema de Bretton Woods en los años 70, el Tesoro estadounidense contempla ahora la libre movilidad de los capitales como un "derecho fundamental", a diferencia, ni que decir tiene, de los pretendidos "derechos" garantizados por la Declaración Universal de Derechos Humanos: derecho a la salud, a la educación, al empleo decente, a la seguridad, y otros derechos que las administraciones de Reagan y Bush han displicentemente considerado como "cartas a Santa Claus", "ridículos" o meros "mitos".
En los primeros años, la gente no se hizo mayores problemas con el asunto. Las razones de ello las ha estudiado Barry Eichengreen en su historia, impecablemente académica, del sistema monetario. Allí se explica que, en el siglo XIX, los gobiernos "todavía no estaban politizados por el sufragio universal masculino, el sindicalismo y los partidos obreros parlamentarios". Por consiguiente, los graves costes impuestos por el parlamento virtual podían ser transferidos a la población general.
Pero con la radicalización de la población y de la opinión pública acontecida durante la Gran Depresión y la guerra antifascista, se privó de ese lujo al poder y a la riqueza privados. De aquí que en el sistema de Bretton Woods "los límites a la democracia como fuente de resistencia a las presiones del mercado fueran substituidos por límites a la movilidad del capital".
El obvio corolario es que, tras la desmantelación del sistema de posguerra, la democracia se ha visto restringida. Se ha hecho, por consiguiente, necesario controlar y marginar de algún modo a la población y a la opinión pública, procesos particularmente evidentes en las sociedades más aproadas al mundo de los negocios, como los EEUU. La gestión de las extravagancias electorales por parte de la industria de relaciones públicas constituye una buena ilustración.
"La política es la sombra que la gran empresa proyecta sobre la sociedad", concluyó en su día el más grande filósofo social norteamericano del siglo XX, John Dewey, y así seguirá siendo, mientras el poder resida "en los negocios para beneficio privado a través de un control sobre la banca, sobre el suelo y sobre la industria, un poder que se ve ahora reforzado por el control sobre la prensa, sobre los periodistas y sobre otros medios de publicidad y propaganda".
Los EEUU tienen, en efecto, un sistema de un sólo partido, el partido de los negocios, con dos facciones, republicanos y demócratas. Hay diferencias entre ellos. En su estudio sobre La democracia desigual: la economía política de la nueva Era de la Codicia, Larry Bartels muestra que durante las pasadas seis décadas "los ingresos reales de las familias de clase media crecieron dos veces más rápido bajo los demócratas que bajo los republicanos, mientras que los ingresos reales de las familias pobres de clase trabajadora crecieron seis veces más rápido bajo los demócratas que bajo los republicanos".
Esas diferencias se pueden ver también en estas elecciones. Los votantes deberían tenerlas en cuenta, pero sin hacerse ilusiones sobre los partidos políticos, y reconociendo el patrón regular que, durante los últimos siglos, ha venido revelando que la legislación progresista y el bienestar social siempre han sido conquistas de las luchas populares, nunca regalos de los de arriba.
Esas luchas siguen ciclos de éxitos y retrocesos. Han de librarse cada día, no sólo cada cuatro años, y siempre con la mira puesta en la creación de una sociedad genuinamente democrática, capaz de respuesta dondequiera, en las urnas no menos que en el puesto de trabajo.
NOTA: (1) El sistema de Bretton Woods de gestión financiera global fue creado por 730 delegados procedentes de 44 naciones aliadas en la II Guerra Mundial que acudieron a una Conferencia Monetaria y Financiera organizada por la ONU en el hotel Mont Washington en Bretton Woods, New Hampshire, en 1944. Bretton Woods, que colapsó en 1971, era el sistema de normas, instituciones y procedimientos que regulaban el sistema monetario internacional y bajo cuyos auspicios se creó el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (IBRD, por sus siglas en inglés) –ahora una de las cinco instituciones que componen el Grupo del Banco Mundial— y el Fondo Monetario Internacional, que echaron a andar en 1945.El rasgo principal de Bretton Woods era la obligación de todos los países de adoptar una política monetaria que mantuviera dentro de unos valores fijos la tasa de cambio de su moneda. El sistema colapsó, cuando los EEUU suspendieron la convertibilidad al oro del dólar. Eso creó la insólita situación por la que el dólar llegó a convertirse en la "moneda de reserva" para los otros países que estaban en Bretton Woods.
Noam Chomsky , el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

 

Traducción para www.sinpermiso.info : Casiopea Altisench

COOPERATIVISMO Y EL PERFECCIONAMIENTO DE SU MODELO EN EL CONTEXTO NEOLIBERAL EN CUBA.



(*)Maria Silvina Silvestre 

Ante la entrega de las tierras ociosas en usufructo, la mal llamada cuarta reforma agraria, se convierte en impostergable intentar rescatar esas fuerzas de producción agrícola.

Rescatando de esta manera esas tierras ociosas y trabajar con la máxima eficiencia posible.

Además se exige de esta forma una mejor estructura de dirección para un mejor uso de las tierras, de manera que  las delegaciones municipales se ven obligadas a ver sobre el sector  las condiciones mas propicias para la consolidación de nuevas alternativas, la atención a la base productiva y el fortalecimiento de la actividad de acopio y comercialización, para que las mismas conduzcan a resultados superiores.

Este contexto, unido a otros cambios en las esferas de planificación y comercialización del sistema empresarial agrario, seria un inmejorable escenario para intensificar la utilización de las fuerzas productivas del sector agrario.

Mediante el mejoramiento del sistema de gestión del modelo cooperativo, estas cooperativas son un eslabón clave en la reforma y desarrollo de las economías regionales, especialmente la economía cubana que resiste el infame Bloqueo.

Ocupan el 38% del fondo de la tierra agrícola del país y el 58% del no estatal, con un significativo aporte productivo que redundaría en la sustitución de importaciones de productos procedentes del agro.

En el trabajo se aplica una metodología para diseñar un sistema integrado de Planificación y Desarrollo, el cual se ajusta a la medida de sus condiciones, constituyéndose en un modelo de gestión para cada una de estas formas de organización de producción agrícola.

La misma comprende una caracterización de las relaciones de las instituciones del Estado con las regiones.

Un estudio de diagnostico participativo que a partir de sus resultados, permite la elaboración de una matriz y la determinación de las estrategias pertinentes.

Se analizan los principales problemas destacados en el diagnostico y su caracterización, y se realiza la jerarquización, distribución y clasificación de los mismos empleando la matriz del Vester.

Luego se elabora el árbol derivado del problema de la matriz, hasta finalmente llegar a la propuesta, presentación e implantación del convertido modelo en su forma de gestión.

Extraído del pensador Cubano Alberto Casamayor.




BREVE MANUAL DE ZONCERAS GORILAS



(*) Prof. Raul Isman

Arturo Jauretche (1901-1974) fue un verdadero maestro de la retórica puesta siempre al servicio de las causas más nobles, un escritor de enjundia, un pensador claramente inscripto en el campo nacional y un militante consecuente por la realización de los sueños de los libertadores de nuestra América. Una de sus obras más importantes es el célebre Manual de Zonceras argentinas, texto en el que desnuda parte de los discursos y las prácticas de sectores colonialistas y colonizados.

En el presente artículo- que parafrasea en su título la obra citada- no pretendemos igualar su riqueza conceptual y práctica, si no más bien proseguir andando por el camino trazado por el maestro. En él se analizarán algunas zonceras difundidas por la oposición gorila al gobierno nacional. En la Argentina, se denomina con el zoológico apelativo a todo antiperonista, sea de ultra derecha, extremista de centro o fuertemente sinistro; como es el caso de la grotesca enfermera troskosauria Vilma Ripoll. En este último caso es dable destacar que se verifica una constelación ideológica tal vez desconocida en otras latitudes: el macrismo-leninismo. Macrismo por Mauricio Macri, jefe político de los neoliberales criollos y en ejercicio del ejecutivo de la Capital Federal; leninismo sólo por autodenominación causada en formales coincidencias librescas. En efecto, basta ver cualquier posición del malicioso ingeniero contra la presidencia de la nación, para encontrar como “izquierdistas” del pelaje de Ripoll y similares la levantan y amplifican desde sus posturas esquemáticas e incendiarias. Para decirlo de modo simple, tales “izquierdistas” son caja de resonancia de la peor derecha y para lo único que sirven es para hacerle el juego lastimosamente al imperialismo.

Por otra parte, en la oposición al proyecto nacional existe una cierta camándula de dirigentes peronistas (Duhalde, Solá, Barrionuevo y siguen las firmas). Al provenir del peronismo, se hallan exentos del toque gorila que resulta inocultable en Carrió, Cobos, Stolbizer o Morales y tantos habitantes del planeta de los simios, quienes hacen cuernos, sortilegios y exorcismos de todo tipo cuando alguien menciona a PerónEvita o cualquier referencia simbólica o material a la fuerza nacida hacia 1945. Por lo tanto, no serán las zonceras peronistas objeto de nuestro análisis. De modo que quedan fuera exabruptos incalificables como el de “loco” y “burro” (otra vez la zoopolítica) con los que Duhalde pretendió defenestrar al ex presidente Néstor Carlos Kirchner en ocasión del habitual asado veraniego de Luís Barrionuevo (figura de notable prosapia académica, si las hay, que no merecería vecindad ninguna con los nobles asnos).

El listado de zonceras es fatal y necesariamente provisorio, de modo que el presente manual seguramente se extenderá en el futuro con continuidades diversas.


Zoncera número I (Medidas para hacer o agrandar) la caja. Tal vez la Argentina sea el único país del mudo en el cual la conspiración mediático-gorila procura estigmatizar el lógico empreño que todo gobernante debe poner en financiar las actividades estatales. No existe fuerza política o ciudadano del común que no aceptare la existencia de una formación estatal capaz de brindar servicios necesarios para el conjunto de la población. Pero, del mismo modo que el pequeño burgués petulante reclama presencia persistente y constante de lo público, al tiempo que evade o elude impuestos, las fuerzas del gorilaje son mucho más aviesas y pérfidas aún; ya que al pretender ilegitimar todo afán recaudatorio; el verdadero objetivo perseguido demuestra claramente su prosapia golpista. Es que ya lo que buscan es desestabilizar; hasta, en una perspectiva de máxima deponer, al gobierno nacional por vía de la parálisis a la que quedare sometido por ausencia de recursos. De modo que nunca es ocioso volver a destacar lo central: un estado desfinanciado es un estado paralizado. De allí a la caída del gobierno en ejercicio hay un paso muy breve. Nunca perdamos de vista que no otra es la finalidad de evitar por todos los medios que se haga “caja”. 

Zoncera número II La ola de inseguridad. Caballito de batalla de las derechas de todo el orbe, la llamada inseguridad (o su opuesto, la seguridad) constituye la máxima utopía reaccionaria que imaginarse pudiera. En efecto, no existe estado alguno en el mundo capaz de proveer seguridad absoluta a los ciudadanos. Lo máximo que puede hacerse es vigilar y tratar de prevenir los delitos. Pero a sabiendas que la única seguridad posible (como afirmara un célebre conservador británico John Maynard Keynes) a largo plazo, es que todos los que vivimos en los tiempos contemporáneos habitaremos en distintas necrópolis. De modo que el constante machacar con la temática de marras persigue sin dudas los siguientes y verdaderos objetivos:

a) Invisibilizar a los auténticos enemigos del bienestar popular, los grandes empresarios, colocando en primer plano a los delincuentes, Huelga decir que en tal categoría delincuencial jamás entra un gerente de banco aprendiz de filibustero globalizado, ni empresario vaciador; como si los mencionados no fueran ilícitos de consecuencias mucho peores que el robo de zapatillas, algún dinero u otros enseres.

b) Corolario de lo anterior es la percepción de una anómica guerra de todos (los pobres) contra todos, en la que se multiplican los conflictos secundarios (al tiempo que se ocultan los importantes) y se diluyen las identidades colectivas. Es que cada habitante reducido a la condición de átomo suelto y encerrado en su casa resta a la conformación de conglomerados multitudinarios capaces de pelear por los derechos propios de la ciudadanía social. El beneficiario no es otro que el poder real que crea, difunde e instala los discursos susodichos.

c) Buscar que la población acepte por desesperación legitimar cualquier vía expeditiva e ilegal para combatir a la delincuencia. De tal modo se han construido candidaturas exitosas (el eléctrico comisario Patti o el represor Bussi) y grotescamente fracasadas (el trucho ingeniero Blumberg).

Un contenido decisivo es la instalación de un embuste del tipo de las llamadas puertas giratorias; es decir, que los malhechores entran por una puerta y salen por la otra. Tal afirmación hipócrita y mentirosa omite nada menos que el grave problema del hacinamiento y la superpoblación carcelaria; que en parte debe vegetar en calabozos .de comisarías por causa que la capacidad de los penales se halla desbordada por completo. Puertas giratorias?

La idea misma de la mentada ola de inseguridad (¡Qué tipo de ola, como en los estadios de futbol, como a la orilla de un mar sereno, como un tsunami?) es una construcción mediática. Todas las mañanas los noticieros comienzan el día con la citada marea, lo continúan a la hora del almuerzo o del té y lo finalizan a la noche. Si fueron asaltos incruentos, la información paga menos que un robo a jubilados que incluyera castigos físicos; aunque tal vez lo que brinda mejores dividendos en el centimil mediático sea el crimen que mezclare en dosis similares motivaciones pasionales, tráficos de estupefacientes o sustancias conexas y negocios turbios. De semejantes modos, la cuestión queda instalada como parte del sentido común urbano con algunos ribetes insólitos del tipo de que relataremos a continuación. Habitantes diversos del interior del país creen que en la ciudad de Buenos Aires y su conurbano se despliega una verdadera guerra abierta con bandas tiroteándose con la policía a toda hora del día o la noche. Lo más gracioso es que ellos contraponen su modo de vida casi pastoril; en el que se enorgullecen por vivir y aún dormir sin cerrar con llave las puertas. ¿Quién les puede asegura que delincuentes de esa u otras comarcas no aprovecharen la coyuntura para provocar nuevos hechos que enriquecieren (por un día) la ola de inseguridad? .

Zoncera número III. El doble comando. Un rasgo inconfundible de las derechas neoliberales en todo el mundo es multiplicar los debates acerca de temas banales o intrascendentes con la obvia intención de escamotear de la agenda pública los contenidos importantes y verdaderamente relevantes. En la Argentina las diversas variaciones acerca del doble comando son parte del golpismo gorila desde comienzos del proceso actual, en mayo del 2003. La primera versión fue la del pobre chirolita (Kirchner) telecomandado por su macrocéfalo antecesor (Duhalde). Hubo también competidores en el rol de telecomandador que le salieron al gobernador y senador en ejercicio (prestado) de la presidencia. Un periodista del diario neoliberal La Nación, Claudio Escribano, se presentó frente al inminente primer magistrado patagónico con un pliego de insolentes imposiciones enviado por quienes si teledirigían al escriba de marras: los esbirros mediáticos del el poder globalizado. Kirchner hizo caso omiso de los autoritarios dictados de Escribano y desde su primer día de gobierno se dedicó a jibarizar la cabeza (política) de Duhalde hasta reducirla a la mínima expresión.







(*) Docente. Escritor. 

                                                                  Miembro del Consejo 
Editorial de la Revista Desafíos.
Colaborador habitual 
del periódico socialista El Ideal.
                                                                             Director de la revista 
                                                               Electrónica Redacción popular.
                                                                     raulisman@yahoo.com.ar