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25 de octubre de 2009

LA HIPOCRESÍA EN EL USO DE LAS PALABRAS

*Por Eliana Valci

Las últimas semanas hemos escuchado decir a la prensa canalla, ¡que desubicado estuvo Maradona al putear en una conferencia internacional! Es cierto, que no es la mejor manera de combatir a aquellos que lo han denostado, pero tampoco es menos cierto, que las puteadas son inherentes al lenguaje de los argentinos.

Quien mejor que Fontanarrosa para respaldar lo que sostengo. Nuestro querido Negro, dijo en el III Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE): “¿Por qué son malas las palabras? ¿Les pegan a las otras? ¿Son malas porque son de mala calidad?”, se preguntó. “Tienen actitudes reñidas con la moral, pero no sé quién las define como malas palabras, pero parecen los villanos de la película.” Fontanarrosa opinó que las “palabrotas” con aumentativos no dejan de ser un reconocimiento.

(...) “Las malas palabras sirven mucho para expresarse”, explicó. “También se dice que el idioma es vulgar. No sé quién define lo que es vulgar o no. Tampoco sé cuál es el origen de las malas palabras.” Finalmente, exigió que se reflexionara sobre la condición terapéutica de las malas palabras, que sirven para descargarse, según se lo aconseja su psicoanalista. “Pido una amnistía para la mayoría de las malas palabras e integrémoslas al lenguaje.”…(Sic Página 12)

Claro está, que los periodistas políticamente correctos, han borrado de su memoria las palabras del célebre Rosarino, y se horrorizan cuando un morocho proveniente de un barrio humilde, se expresa mediante un lenguaje soez, como si nunca en su vida hubiesen dicho una palabrota.

Ahora me pregunto…y los improperios dichos por De Narvaez, Carrió, Reuteman, etc., etc., no son tan condenables como los de Maradona?, digo…como para equilibrar la balanza ¿no?.

Por su puesto que no!, porque estos “cultos”, señores y señoras, son funcionales a los intereses de los antes nombrados, y por esa razón hacen un rito de la hipocresía en el uso del lenguaje, como en tantas otras cosas.

Vale aclarar, para quienes interpretan lo que se les da la gana, que estas líneas no pretenden ser una defensa a Maradona (porque él sabe hacerlo solo, y muy bien), sino de nuestra herramienta de trabajo, LA PALABRA, que ha sido tantas veces vejada, manipulada y distorsionada.

Nadie, es dueño de la palabra, todos tenemos derecho a expresarnos y decir lo que sentimos libremente, sin ser condenados por ello; es por esto, que hoy tenemos una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, para que todas las voces puedan ser oídas, para debatir si no estamos de acuerdo con las expresiones vertidas, pero no para señalar con el dedo acusador.

Y a los que nunca hayan puteado en su vida, pues entonces, les digo que arrojen la primera piedra.


*Directora Revista Ida & Vuelta

DOLINA BANCA A MARADONA: "CIPAYOS PROVINCIANOS"

·    Publicado por juan pablo rodoni el octubre 20, 2009 a las 11:50pm


En "La Venganza" de anoche mismo, Alejandro Dolina, ante el mensaje de una oyente, se expidió con vehemencia sobre el Maradonagate. Transcribo:

"Una oyente dice: 'Estimado Dolina, ¿ya no defiende más a Maradona? ¿O acaso ya no hay ningún Sargento Cruz? Vea: Ud. ayudó a alimentar al monstruo que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial. Cordialmente. Ingrid Hammer'.


Mi respuesta es SÍ. Yo he resuelto -después de un extravío- bancar a Maradona en esto. ¿Sabe por qué? Por personas como usted. La indignación burguesa que sucedió al exabrupto de Maradona fue totalmente patética y asqueante. Un mundo totalmente hipócrita, el mundo de la radio, donde se escucha eso mismo que Diego dijo bajo emoción violenta, pero libreteado (y en la televisión ni hablemos), ese mundo se indignó. Esos tipos se indignaron. Y esa indignación burguesa me hace ponerme inmediatamente en la vereda de enfrente.


Y lo que un tipo dijo, obnubilado por el momento, por la emoción, por su propia historia, y por su propia condición, después fue repetido ad nauseam por todos los noticieros, con subrayados, subtitulados, duplicaciones, ampliaciones y circulación por Internet, por tipos que no estaban ni obnubilados, ni en estado de emoción violenta, ni perturbados por ninguna cosa, sino que lo planearon diecinueve mil veces. Esos tipos ahora se ponen en la superioridad moral de preguntarme a mí si lo defiendo a Maradona. Bueno, sí, lo defiendo. Si es contra ustedes, lo defiendo. Lo defiendo totalmente.


Y eso de "que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial"... ¡Cipayos provincianos que quieren quedar bien con sus supuestos amos europeos! ¡Yo no tengo ningún interés en quedar bien ante la prensa mundial! ¡No es ésa nuestra obligación! ¿Qué tenemos que quedar bien ante nadie? ¿Ante quiénes? ¿Ante gobiernos que aniquilan a sus enemigos? ¿Ante quién tenemos que quedar bien? ¿Dónde esta la Fiscalía del Universo? ¿Dónde está la reserva moral de la Humanidad? ¿En Estados Unidos? ¿En Europa? ¡Déjeme que me muera de risa, Ingrid Hammer!


Y otra cosa: muchas veces, pero muchas, en los medios se dicen cosas muy interesantes.


Yo he escuchado casi revelaciones, a veces, dichas por tipos a los que yo admiro mucho. A veces son intelectuales, como, no sé, el finado Casullo, o Dubati, o José Pablo Feinmann, tipos que realmente tienen un pensamiento interesante. Otras veces son artistas, o incluso locutores, del calibre de Larrea, o de Carrizo, tipos que por ahí dicen cosas que te hacen decir "pero mirá que bien pensó éste". Bueno, a esos NUNCA, nunca los vi duplicados en los noticieros, con subtitulados y subrayados. No los vi nunca porque a esta gente no le interesa el pensamiento ni la inteligencia, le interesa la BASURA. Y entonces Maradona dice esto y ellos lo repiten ciento diez mil veces. Eso es un asco.

Así que ¿a qué jugamos? ¿Qué es esto? ¿Qué es esto de indignarse, de enojarse y de sorprenderse? Lo dice un Senador de la Nación, y es un piola. Lo dice Maradona, y aparece todo el racismo, todo el desprecio por los pobres, aparecen los de siempre, los muchachos de siempre, a indignarse: ¡oh, la cultura! ¡Nuestro embajador! ¿Qué embajador? Es Diego Maradona, viejo. Los que tienen que ser cultos son ustedes, no él. Él tiene que dirigir la Selección de Fútbol, y si lo eligieron a él, bueno, es ése, y no Pancho Ibáñez.


Así que sí, lo defiendo a Maradona. Ante usted lo voy a defender siempre".

 

Gentileza: Pablo Salcito

"MIENTRAS QUE"...UNA MIRA EN ESPEJO

*Por Ricardo Forster

Mientras que a lo largo de la década del ’90 nos cansamos de escuchar, una y otra vez, los anuncios del fin de las ideologías, de la muerte de la historia y de la volatilización de izquierdas y derechas. 

Mientras aquella década dominada por el relato triunfal del neoliberalismo desplazaba la política a mera gestión empresarial y desguazaba al Estado al mismo tiempo que despojaba al espacio público de su significación lanzando al estrellato al mercado y a la esfera privada. 

Mientras América latina atravesaba un nuevo viaje hacia la desigualdad y la injusticia en nombre, paradójicamente, de la democracia.

Mientras en nuestro país la convertibilidad se convertía en la gramática de los sueños primermundistas de amplios sectores de las clases medias que lo único que querían era vivir al día, despreocupándose al mismo tiempo del pasado y del futuro. 

Mientras los jóvenes clausuraban cualquier expectativa respecto de sueños y proyectos nacionales para hacer interminables colas en cuanta embajada estuviera abierta imaginando que sus únicas chances de realización quedaban en remotas geografías.

Mientras el carrusel de la fiesta menemista seguía girando hasta alcanzar incluso al seudo gobierno progresista de la Alianza que terminó de hacer el trabajo sucio que concluyó en el estallido del 2001.

Mientras todo eso y más sucedía, el país parecía estar en letargo, apenas sacudido por las protestas iniciales y profundamente originales de los primeros movimientos piqueteros que buscaban hacer visibles a los invisibilizados por un sistema de exclusión que corroía las entrañas del trabajo lanzándonos al desenfreno de la especulación.

Mientras el agujero negro provocado por la alquimia de neoliberalismo y cualunquismo mediático-cultural se desparramaba entre nosotros, el país se dejaba cautivar por la frivolidad y la tilinguería imaginando que la Meca de los sueños argentinos quedaba en Miami. Vacío y estupidez que no dejarían de marcar profundamente el imaginario cultural de una sociedad en estado de fragmentación. 

Si me detuve en esos interminables “mientras…” fue para intentar ejercer el siempre arduo y caprichoso ejercicio de la comparación histórica.

A esa década infame le siguió, con la fuerza de lo inesperado y de lo anómalo, un giro político que desde mayo de 2003 fue modificando, con movimientos zigzagueantes y espasmódicos pero con intensidades sorprendentes, la matriz de un país todavía atravesado por la memoria de la infamia y el embrutecimiento; de un país que había permitido que a las leyes de la impunidad le siguieran los indultos, que a la búsqueda que parecía imposible de la soberanía le siguieran las “relaciones carnales” y que a su memoria de la equidad y del trabajo le siguiera la más mortal de las desocupaciones de las que tengamos noticias unida a la desmantelación de gran parte del aparato productivo y de los bienes patrimoniales del pueblo argentino.

Algo de otro orden, un cierto “enloquecimiento” de esa misma historia de la que se decía que había hecho mutis por el foro para dejar su lugar a la triunfante globalización del mercado, reinstaló cuestiones olvidadas y volvió a iluminar zonas oscurecidas de una sociedad que parecía, de a poco y sin sacarse todavía de encima la somnolencia de tantos años de permanecer dormida, recuperar su capacidad para discutirse a sí misma. 

Porque de eso se trata. No de imaginarnos envueltos en un giro espectacular sino, más humildes y precavidos, descubrirnos en medio de un momento novedoso en el que estamos en condiciones de discutir lo que permanecía vedado; de un giro que, como decía antes, ilumina con otras luces lo oscurecido de nosotros mismos, aquello que no podía ni ser visto ni ser nombrado. 

Hoy vemos de qué modo se caen algunos velos, descubrimos con ojos entusiasmados escenas que permanecían enturbiadas por el relato de la dominación. 

Se desvela el núcleo ominoso de la hegemonía que ejercían y todavía lo siguen haciendo con impudicia los grandes medios de comunicación; se destraban los vínculos de sumisión que marcaban el derrotero de la relación con el Imperio abriendo las puertas de otra realidad latinoamericana; se quiebran los núcleos principales del discurso neoliberal, en particular aquellos que naturalizaban la lógica de la rentabilidad como factor único y último de la vida social, al mismo tiempo que se vuelven a recuperar derechos mancillados por la gramática de los gerenciadores de empresa que habían logrado convertir en “privilegios” lo que eran derechos históricos de los trabajadores. 

Se busca salir, aun con dificultades y contradicciones, de las “reglas inexorables” del mercado expuestas de modo permanente y terrorista por los economistas del establishment. Se vuelve a pensar en el trabajo, en la redistribución de la renta, en un Estado que sea capaz de intervenir y de regular para impedir, entre otras cosas, que continúe el proceso de concentración económica. Se vuelven a pronunciar palabras y conceptos olvidados o arrojados al tacho de los desperdicios. 

Todo esto viene aconteciendo mientras nos aprestamos a entrar en una semana de honda significación histórica allí donde nos encontramos ante el último tramo para alcanzar la tan esperada promulgación legislativa de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual. Como si después de tanto ajetreo, de tanto discurrir por caminos de alta complejidad y de intensos debates en los que se pone de manifiesto que las ideologías siguen insistiendo entre nosotros, pudiéramos mirar desde otra perspectiva el tiempo inaugurado en el 2003.

Un tiempo de recuperación, aunque todavía parcial, del espacio público y de revitalización de los lenguajes de la política; un tiempo para desgarrar los velos del encubrimiento y del olvido; un tiempo para permanecer atentos ante este inesperado “giro loco” de la historia que nos permite, bajo nuevas condiciones, recuperar y actualizar los relatos emancipatorios. Un tiempo, en definitiva, en el que los actores de la política se colocan de un modo más visible en los andariveles de aquellas ideologías supuestamente abandonadas por la fulgurante época de la globalización del capital. 

Quizás uno de las consecuencias más interesantes suscitadas por el debate en torno de la ley de medios haya sido, precisamente, la manera como los distintos actores de la escena argentina se colocaron.

 Vimos, con entusiasmo, cómo en la Cámara de Diputados se pudo constituir un amplio consenso que enhebró al oficialismo con los bloques progresistas y de centro-izquierda, bloques que comprendieron lo que se estaba poniendo en juego alrededor de la ley.

Pero también pudimos observar de qué modo se agrupaba la derecha liberal-conservadora y neomenemista, un agrupamiento que venía a expresar sus alianzas con las corporaciones mediáticas.

 En una escena no demasiado común en estos tiempos de vaciamiento y de homogeneidad discursivo-mercantil, pudimos ser testigos, y lo seguimos siendo, de un litigio fundamental, ese que gira, nada más ni nada menos, que alrededor de una redistribución más democrática e igualitaria de los medios de comunicación en una época del mundo en el que esos lenguajes se han instalado en el centro de la vida cotidiana. 

Casi todo queda por hacerse una vez que del litigio por las significaciones se pasa a la querella por la igualdad y la justicia; pero ese “casi todo” no desconoce lo que efectivamente se ha hecho que, siempre es bueno recordarlo ante tantas “almas bellas”, se hizo prácticamente contracorriente, desplazándose por caminos que la mayoría de la sociedad ni siquiera imaginaba como posibles y deseables.

 Se hizo contra la continuidad de ese “mientras…” que sigue insistiendo en el alma y en la práctica de muchos argentinos. No es poco aunque falte mucho. 

Gentileza: Ida Vidal

LA SIP DICE ES UNA LEGISLACIÓN CONTRA LOS MEDIOS

Apresuramiento y politización

La Sociedad Interamericana de Prensa dijo que siempre quedará "la sensación de que fue una legislación contra los medios, no una regulación que defienda el derecho a la comunicación del público". Y criticó la "politización" con la que se aprobó la nueva ley de radiodifusión.

"Quedaremos siempre con la sensación de que esta fue una legislación contra los medios, no una regulación que defienda el derecho a la comunicación del público". Con esas palabras, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) volvió a criticar el clima en el que se aprobó la ley de medios durante la madrugada del sábado.

La SIP, una de las entidades periodísticas más prestigiosas del mundo, lamentó así el "clima polémico y politizado" que invadió la aprobación relámpago de la nueva ley de radiodifusión y reclamó que no se haya legislado sobre el abuso del Estado en materia de distribución de publicidad oficial demandado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

En un comunicado, la SIP expresó su "solidaridad con las entidades periodísticas y medios de comunicación que criticaron varias normas de la nueva legislación, especialmente aquellas que entregan al Estado un amplio poder discrecional para controlar la actividad del periodismo mediante un órgano con la mayoría de representantes del Poder Ejecutivo, y que tendrá la potestad de revisar las licencias cada dos años".

Entre otros puntos polémicos de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, aprobada en la madrugada del sábado en la Cámara del Senado, sin modificaciones, tal "como la despachó la Cámara de Diputados, incluye la regulación de los canales de televisión por cable; el otorgamiento de parte del gobierno central de licencias en aquellas ciudades con poblaciones mayores a quinientos mil habitantes del interior del país; y la obligación a los multimedios a desprenderse o vender sus permisos o licencias de operación en menos de un año", subrayó la SIP.

La entidad dijo que el "apresuramiento" y la politización en torno a la aprobación de la nueva norma, podría ser la razón de la "inexistencia de un diálogo profundo entre los políticos y los dirigentes gubernamentales – dijo el presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón – ya que se observó mucha diligencia para 'castigar' a los medios, pero muy poco para que se visualice el papel del Estado en el manejo de la información y en su papel de ordenador".

Santos Calderón, del diario El Tiempo de Colombia, recordó la falta de normas que regulen la distribución transparente de la publicidad oficial y destacó que así, se desconocen las recomendaciones de la Corte Suprema de Justicia, "que en un fallo de septiembre de 2007, estableció que el Gobierno no puede utilizar los recursos públicos para premiar o castigar a los medios de comunicación" y reclamó que se legisle al respecto.

El texto de la SIP agrega: "Más allá de que los medios y las entidades estén planificando buscar la inconstitucionalidad de la norma y de que la oposición en el Congreso ya hable de modificaciones después de que las mayorías parlamentarias cambien a partir de diciembre próximo, Santos Calderón agregó que es "triste que el clima polémico y politizado haya desvirtuado el sentido de una legislación, que terminó siendo revanchista, olvidándose de la pluralidad pregonada. Quedaremos siempre con la sensación de que esta fue una legislación contra los medios, no una regulación que defienda el derecho a la comunicación del público".

Por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, representante del periódico estadounidense San Antonio Express-News, mencionó que la SIP se mantendrá "en alerta sobre la situación", adelantando que representantes de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), de la Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (ADIRA), y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), entre otras organizaciones nacionales, podrán seguir debatiendo este tema en la asamblea general que la institución hemisférica realizará entre el 6 y el 10 de noviembre en Buenos Aires.

"No puede haber verdadera pluralidad sino se incluye la libertad de empresa y otros estándares internacionales en materia de libertad de prensa", concluyó Rivard.

Fuente: Cuyo Noticias

Gentileza: Coco Plaza

LEY DE MEDIOS – DEBATE EN MENDOZA

*Por Carta Abierta Mendoza - 22 de Octubre de 2009


Después de la sanción de la Ley 26.522 de Servicios  de Comunicación  Audiovisual, surgida y elaborada por el requerimiento y con la participación de múltiples sectores del pueblo argentino y aprobada por una amplia mayoría de votos en ambas cámaras del Congreso Nacional, los monopolios mediáticos y sus empleados continúan con la misma metodología previa a la sanción y promulgación. Utilizan toda su artillería para descalificar a la ley sin referirse a la ley misma, atacan a las instituciones de la democracia y ocultan que esta ley no sólo abre el abanico a múltiples oportunidades sino que además garantiza que numerosos sectores puedan acceder a generar, intercambiar y recibir información como así también a expresarse en forma democrática y plural.  

Los multimedios hiperconcentrados, con una reacción histérica y desproporcionada -dado que se sienten dueños de la palabra y consideran a las mentes y al patrimonio de los argentinos como de su exclusiva propiedad- reiteran insistentemente sus cuestionamientos que, con una violencia e hipocresía inusitadas, van tomando distintos pretextos según las circunstancias y en realidad sólo responden a la premisa: "lo que no favorece al poder concentrado y trata de limitarlo no es democrático". 

No importa que no haya existido previamente en la historia argentina otra ley de tratamiento más plural y participativo desde su surgimiento hasta su sanción que ésta. Mienten, inventan, deforman la realidad en su objetivo de preservar  privilegios obtenidos a través de una dictadura genocida y del neoliberalismo a ultranza del menemato, y ponen de manifiesto una profunda contradicción cuando se autotitulan paladines de la democracia y de la libertad de expresión. No es posible ser  democrático deslegitimando al Congreso como ámbito del debate y sanción de una ley que cumplió con todos los requisitos constitucionalmente establecidos. Lo que en realidad hacen es encubrir tras las banderas de  “la defensa de la libertad de expresión” una ciega defensa de sus particulares intereses económicos.  

Valga como botón de muestra la actitud corrosiva del periodismo deportivo y de los medios para con la selección nacional de fútbol y su D.T. (recordemos el respaldo de Maradona a la nueva ley de Medios Audiovisuales), lo que generó la acalorada reacción del técnico y todo su plantel, hartos de soportar descalificaciones y ofensas.

Asimismo puede verse claramente reflejada la actitud corporativa -tan ajena a cualquier convicción democrática- demostrada frente a la publicación por parte del canal público de un vídeo sobre acusaciones a Carlos Pagni, empleado de La  Nación -material que circulaba con anterioridad en forma profusa a través de internet y las redes sociales-. La desmesura con que se reacciona demuestra el alto grado de hipocresía con que se procede. Los medios concentrados monopólicamente pueden hacer uso y abuso de la fuente, grabar en forma encubierta, recortar, editar y publicar como lo ha hecho reiteradamente Telenoche investiga o Chiche Gelbung, pero “ellos” -los medios y sus hombres-, no pueden ser objeto de investigación alguna.

Está claro que la lucha por la distribución de la información y la expresión en forma plural y sin discriminaciones no ha terminado con la sanción de la ley. El poder concentrado no está dispuesto a acatar las reglas de la democracia ni a democratizar esa fabulosa herramienta que constituyen los oligopolios mediáticos y cuyo dominio permite la construcción del poder político a su servicio para adueñarse de todo, incluso de la identidad cultural y la conciencia del pueblo.

Es por eso que debemos tener claro que sólo la práctica política y social militante de todas las organizaciones populares puede desnudar y revertir ese discurso perverso. Sin embargo, esto sólo no basta: tenemos que construir nuestro propio proyecto, ocupando los espacios que esta nueva ley permite y que la militancia sea capaz de ganar. 

LOS CAMBIOS INMINENTES DEL 2001 A LA FECHA


*Por María Silvina Silvestre

Si se piensa unos años no muy lejanos atrás nuestro país  se puede ver claramente la diferencia.

Los cambios en varios aspectos desde la idiosincrasia hasta lo social han favorecido al campo popular.

Mientras en la década del Menemismo se trataba de instaurar la idea de individualidad y de primer mundo que nunca existió “idea no exprofesa porque si divides reinarás” en esta etapa de nuestro pensar se instala a partir del mandato de Néstor Kirchner la ideología de la sociedad como un todo.

Algunos sectores se ven desagradados por esta forma de pensar “nuestra Nación” ya que sus intereses se ven afectados por el “bien común” que pretende cruzar barreras inadmisibles para los que más poseen.  Mientras intenta utopías como la igualdad soportan las más arduas humillaciones.

Esto va más allá de una ideología, es parte de un pensar cotidiano, de una forma de vida que ya no queremos dejar atrás.

Ha costado mucho para quienes pensamos y compartimos los ideales del campo popular llegar a esta instancia, es una tarea que venimos realizando desde la resistencia en la década que nos dejó parias (el Menemismo). Y no pensamos en claudicar solo porque ciertos sectores se muestran con el escozor propio de quien no sabe dar, de quien piensa que solo el mundo se ha generado para unos pocos.

Parte de ellos son los que no reconocen la otredad y sienten que en vez de dar cuando se les pide se les roba, pedir para repartir “parecen ser palabras que solo se escuchan en las misas para luego olvidarlas después de haber lavado culpas”

Es de entender que para quienes consideramos que la igualdad es tan preciada como la vida misma nos pone en la incómoda situación de tener que lidiar con un tema tan simple como es este.

Por este motivo es que si creen que nos desgastan, por el contrario nos hacen crecer y poder ponernos de la vereda de enfrente para repensar y rehacernos a cada instante.

Porque desde nuestras luchas anteriores nunca hemos dado mayor batalla en el campo popular a un tema de esta talla.

Si, claro que pretendemos igualdad, nivelar para arriba, mirar por el que más lo necesita y estar de su lado. Esa ha sido nuestra lucha desde siempre y lo seguirá siendo.

Para integrar una Argentina donde todos cabemos debemos pensar en el todo y dentro del marco del respeto mutuo, en el cual hay lugar para todos y para nuevas conciencias que quieran dejar atrás este pasado de  desencuentros.

No dejaremos de perseguir estos ideales que hemos heredado de Perón y Evita y que la Sra. Presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha profundizado.

COMUNICADO DE AEROLINEAS ARGENTINAS Y AUSTRAL LINEAS AEREAS

En vista de las notas publicadas en los matutinos La Nación y Crítica de la Argentina en el día de la fecha, en lo referente al vuelo AR 1204/5 con destino a Montevideo del día 14/10/09, Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas informa: 


El vuelo a Montevideo (AR1204/5) fue programado el domingo 11 de octubre, tres días antes del partido de la Selección Nacional de Fútbol. El vuelo fue programado por decisión de la Gerencia Comercial de la compañía, teniendo bajo consideración que el vuelo AR1202/3 que salía a las 7 de la mañana estaba sobrevendido y no ofrecía lugares. El día 12 de octubre, el vuelo programado mencionado con anterioridad ya contaba con 66 reservas. 


Cabe agregar que, aunque esta decisión ha sido presentada por las notas periodísticas de referencia como anormal o sospechosa, es de uso corriente en el negocio aerocomercial.Programar vuelos adicionales para situaciones que implican aumentos extraordinarios de la demanda de pasajes es practicamente un imperativo de sentido común y una buena noticia en términos comerciales. Tal es así que, a modo de ejemplo, la empresa PLUNA programó 2 vuelos especiales para la mañana del 14 de octubre, el mismo día del partido, probablemente por haber detectado el aumento mencionado en la demanda. También agregaron servicios adicionales las empresas Buquebús y SOLEn este sentido, la operación a Montevideo el día 14 del corriente arrojó un saldo económico positivo, en función de la amplia demanda de pasajes para ese día, que superó ampliamente a la demanda usual del destino que tiene, en días corrientes, 60% de ocupación por cada vuelo diario. El vuelo de menor ocupación tuvo un saldo positivo de U$D 6.035. 
En razón de que Aerolíneas Argentinas es Sponsor Oficial de la Selección Nacional, el Gerente General de la empresa, Dr. Mariano Recalde, asistió al partido por invitación de la AFA y viajó en el último vuelo programado para el evento. Cabe destacar que pagó de su bolsillo, tal como lo hicieran todas las personas mencionadas en los artículos de referencia. 


Las notas consignan varios datos falsos, a saber: 


1. Es falso que la aeronave programada fue un charter. El vuelo se programó regularmente, con el número 1204/5, en función del aumento de la demanda, tres días antes de su salida. 


2. Es falso que el vuelo fue programado para uso exclusivo del Gerente General y 41 "militantes K": El vuelo estaba programado 3 días antes y el Gerente General de la empresa pagó el pasaje que usó. El 80% de los pasajeros compraron sus pasajes por venta telefónica, siendo varios de ellos parientes de jugadores del seleccionado. El diario Crítica consigna que "41 pasajeros tuvieron el privilegio de viajar", afirmación absolutamente falsa ya que el vuelo fue ofrecido por los canales de venta regulares de la compañía: cualquier ciudadano podría haber accedido al vuelo.  


3. Es falso que el vuelo dio pérdidas porque se despachó con 41 pasajeros: los costos del vuelo se cubren con 23 pasajeros, y 41 pasajeros compraron sus pasajes. La operación a Montevideo el día 14 fue una de las más exitosas a ese destino. Los resultados económicos de la operación fueron positívos. No hubo ningún pasaje de cortesía. 


4. Es falso que viajaron Pablo Moyano y Omar Viviani. Al menos no lo hicieron en vuelos de Aerolíneas Argentinas.  
Cabe resaltar que los periodistas autores de los artículos en cuestión consultaron a la empresa,  sobre la veracidad de la información que hoy se ofrece desde esos periódicos matutinos. Los voceros de la empresa pusieron a su disposición toda la información que aquí se consigna, de la que se hizo caso omiso en su totalidad. Inclusive se ofreció, para demostrar la falsedad de las imputaciones, las boletas por los pasajes pagados, en algunos casos en efectivo y en otros con tarjeta de crédito. De haberse considerado seriamente todos los datos aquí ofrecidos, la cuestión hubiese quedado zanjada. Es cuanto menos sospechoso que se publiquen estas falsas informaciones justo en el día en que el Secretario de Transporte de la Nación y el Gerente General de la empresa presentan el Plan de Negocios ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones. Hacemos notar que el diario Crítica de la Argentina está dirigido por Antonio Mata, quien fuera Gerente General de Aerolíneas Argentinas durante la administración Marsans. Mata es duramente cuestionado por el estado calamitoso en que dejó nuestra aerolínea de bandera.


Gentileza: Juventud Peronista Nacional