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5 de julio de 2009

ENTREVISTA A JUAN MANUEL ABAL MEDINA


Juan Manuel Abal Medina

“No son tiempos para sacar los pies del plato”


*Por Adrián Murano, desde México DF

La road movie de Juan Manuel Abal Medina tiene tres escenografías: la convulsionada Buenos Aires de los setenta, la embajada de México en suelo porteño –convertida en cárcel de lujo durante los seis años de dictadura–, y el Distrito Federal, la megaciudad que lo cobijó durante el último cuarto de siglo.

En el DF, Abal Medina lleva la vida de un abogado de cierto éxito, con oficina en el coqueto barrio de Polanco y enamorado de la media docena de museos esparcidos por los bosques de Chapultepec. Pero basta que le sirvan la primera de las seis tazas de café –descafeinado– para constatar que mantiene intacta la pasión que lo trajo hasta aquí: la política. “Disculpá, pero estoy en medio de dos elecciones, y el teléfono no para de sonar. Te juro que ya lo apago”, promete. Cumple a medias. Apaga uno de los dos aparatos y pone el otro en modo silencioso. En efecto, a lo largo de la entrevista, ese teléfono no cesará de vibrar.

El primer tramo de esa road movie fue vertiginoso. Formado en el nacionalismo tomista, a los 25 años conoció a Juan Domingo Perón y a los 27 ya era secretario general del Partido Justicialista. Fue el organizador del Operativo Retorno, que concluyó con el regreso de Perón en 1973, e impulsor de la medida que más irritó a los militares de la época: la liberación de los presos políticos. La mayoría de ellos eran miembros de la Tendencia Peronista de izquierda, sector que referenciaba a militantes de base y a los sectores radicalizados, como Montoneros, cuyo primer líder fue Fernando Abal Medina, hermano de Juan Manuel. Desde entonces, su apellido quedó grabado en el bronce de movimiento justicialista. Su palabra adquirió el peso específico de los que están dispuestos a protagonizar y, a la vez, dejar testimonio de su época. “El mundo está viviendo una transformación histórica, y la Argentina está frente a una inmejorable oportunidad: o se sube definitivamente al futuro de la justicia social o vuelve al pasado del despojo y la riqueza para pocos”, dice. Abal Medina aclara de antemano que él no es un observador imparcial. Respalda sin fisuras al gobierno K. Al fin y al cabo, le dedicó su vida a la “causa peronista” y “no son tiempos para sacar los pies del plato”.

–¿Por qué le adjudica un valor crucial a estas elecciones?

–A partir de la cuestión de la soja, una cantidad de fuerzas que estaban dormidas, pero que nunca perdieron su presencia y poder por estar vinculadas a los medios masivos de comunicación de la oligarquía, encontraron una veta para generar un enfrentamiento contra el Gobierno. A esto se suma una clase media porteña tradicionalmente propensa al gorilismo que se había abrazado al kirchnerismo como una forma de salir de la crisis. Cuando el peronismo la saca de la crisis vuelve a su vieja cosa gorila. A partir de allí se va generando esta polarización y va tomando el cariz de un enfrentamiento ideológico. Si algo faltaba para que esto fuera así, la reivindicación abierta que ha hecho toda la derecha gorila de las peores cosas de los noventa, y en algunos casos hasta de los setenta, hizo que una elección que debía ser de medio tiempo se convirtiera en una batalla abierta entre dos ideas y modelos de país.

–Pero Solá, Macri y De Narváez se dicen peronistas...

–Solá es peronista, pero por despecho y cuestiones personales ha ido a parar a una oposición gorila, donde además lo maltrata y lo subestima un señor que es inconcebible que tenga algo que ver con la política argentina, que es este De Narváez. Ese es un caso muy significativo: se trata de un señor que, basado en su poder económico, gastando dinero en cantidades inusuales para alguien que dice gastar su propio dinero, con problemas impositivos, y cuyo abogado defensor en una de sus empresas es también abogado de un conocido narcotraficante. De Narváez es un marginal de clase alta con el cual nadie serio se sentaría a la mesa y mucho menos le propondría que sea candidato a nada. La sociedad argentina no debería permitir que alguien así sea candidato. Esto lo digo con vehemencia porque conozco lo que pasa en un país cuando se deja que gente de esa catadura modal se involucre con la política. Sé lo que pasó aquí, en México, cuando se dejó que gentuza de ese tipo tuviera que ver con la política. El narco se mete. Y De Narváez es peor que un narco, es un amoral que con su dinero y su falta absoluta de ideas encontró cómodo sumarse con Macri, quien en definitiva es quien le pone las ideas.

–¿Y cuáles son esas ideas?
–Bueno, mucho no se conoce. Habrá que guiarse por lo que dice esa chica, (Gabriela) Michetti, que sostiene que lo de las privatizaciones es un debate agotado en el mundo, cuando en realidad es todo lo contrario. Por eso creo que es inaudito lo que estamos viviendo, porque todo el mundo va para el otro lado, y en la Argentina, de la mano de Macri y De Narváez, se quiere resucitar una Argentina del pasado. Lamento mucho que la hija de mi querido amigo Rucci se haya sumado a la lista encabezada por un personaje tan deleznable.

–¿Por qué cree que lo hizo?

–Quizá por cuestiones personales, quizá porque no se la trató bien, quién sabe... Que mi amigo Eduardo Amadeo esté en esa lista... Creo que estos compañeros van a volver, van a salir de eso que es el campo de la antinación para volver al peronismo.

–¿Entonces tiene razón Elisa Carrió cuando advierte que “después de las elecciones se van a juntar todos”?

–No, no, no. Con De Narváez no me junto ni a tomar un café. Con Macri no me juntaría en nada político. Pero la gente que se ha ido por temas circunstanciales seguro que va a volver.

–¿Incluye en esa lista a Pino Solanas, el candidato que parece cautivar al voto-moda de los porteños?

–Pino y Alcira Argumedo son grandes personas, grandes compañeros, pero se equivocan gravemente dividiendo el voto peronista. Porque acá lo que se plantea es justamente eso: si esta hubiese sido sólo una elección de medio tiempo, yo no habría dicho una sola palabra sobre Pino, o sobre Miguel (Bonasso), que es mi hermano de la vida y ahora está con Ibarra. Pero tal como se plantean hoy las cosas, donde gana o es derrotado el modelo del Gobierno, el ganador de esa eventual derrota es la derecha. Por eso me cuesta entender su postura.

–¿Qué hizo mal el Gobierno para distanciar a cuadros como Bonasso o ciertos movimientos sociales?

–Aunque no soy acrítico, en estas circunstancias no voy a enfatizar ningún error del Gobierno. Todo lo de este lado está bien, porque está tan mal lo del otro lado, es un espanto tan grande, que cualquier crítica que haga podría servir a los intereses de ese sector. Y estaría cayendo en el mismo error en el que caen estos compañeros. De todos modos insisto, los peronistas de verdad van a volver.

–La historia demuestra que el peronismo tiene algunas lealtades y muchas traiciones. ¿Qué le hace creer que los que se fueron no apuntalarán otro proyecto político a futuro?

–Mire... ¿qué es ser peronista? Una vez hablando con el general Perón coincidimos en que el peronismo, cuyos márgenes son muy amplios, es un eje llamado justicia social. Somos peronistas los que creemos en una sociedad igualitaria, y como tales nos hermanamos con una tradición histórica que nace en Artigas, que continúa en Rosas, la montoneras y por supuesto el general Perón. Por eso es que el diario La Nación, fundado por Bartolomé Mitre y heredero de la antipatria, está en contra. Es lógico y natural. Desde siempre ellos y nosotros estuvimos en lugares distintos. Ahora, que haya peronistas sumándose a eso, es absurdo.

–¿Cómo observa a la Argentina poselectoral?

–Con un peronismo reunificado, reorganizado, y un partido radical que, a pesar de sus problemas, sería injusto decir que su expresión histórica fue (Fernando) De la Rúa.

–¿Julio Cobos lo expresa?

–Cobos es un personaje un poco triste. Un señor que cambia un voto por lo que dice la hija es una figura demasiado menor. No me parece que tenga estatura histórica.

–Para los encuestadores es un fenómeno político. ¿Cuántos fenómenos políticos vio pasar en sus cuatro décadas de vida política?

–Muchas decenas. Al pobre Ezequiel Martínez se lo empujó como un gran candidato. Yo tuve que negociar cosas con él en dictadura, tenía debilidades evidentes, pero para La Nación era un genio. Otro señor, Chamizo, que hasta De Narváez debió haber tenido el récord de plata gastada en una campaña, también pasó sin pena ni gloria. Cobos está en esta línea, parece poca cosa.

–Antes hablaba de una disputa de modelos. ¿Cómo definiría al modelo K?

–Si tuviéramos esa respuesta seríamos candidatos al Nobel, porque este dilema se da en todos los gobiernos populares del planeta. Está claro que el mundo ha cambiado y busca nuevos paradigmas. Creo que habría que caracterizar los modelos por sus intenciones. Hay sectores que quieren avanzar en la justicia social, y hay sectores ultraoligárquicos que pretenden mantener vivo el neoliberalismo. El modelo que se aplica es hijo de estas intenciones. Ahora, en la Argentina pasa algo muy particular, porque la derecha presenta como nuevo algo que en el mundo se abandona por obsoleto. Fíjese lo que pasó con el tema de la soja. Los medios mintieron descaradamente y lograron que la clase media defendiera un modelo agrodependiente que incluso conspira contra sus propios intereses. Conozco bien el tema porque provengo de una familia de productores agropecuarios, que llegó a tener unas dos mil hectáreas en la zona núcleo y que quebró en los noventa. Pero no por culpa de la conducción del campo, que lo dirigía mi hermano, un agrónomo de primera. Quebramos por el programa económico de Menem y Cavallo, al igual que muchos de los que ahora se quejan porque quieren ganar más plata. Y de paso les hacen el juego a los medios, que aprovechan para exagerar y mentir en pos de sus objetivos comerciales.

–Kirchner se declaró en guerra con Clarín y sugirió que un sector de la prensa es un contrincante a vencer. ¿Coincide con esa postura?
–Cuando la libertad de prensa se confunde con la libertad de empresa, prima el deseo empresario de subordinar la voluntad política. No tengo problemas en que el partido antinacional tenga su periódico, como La Nación, pero que quede claro que ahí no se ejercita la libertad de prensa, sino que es el órgano partidario de ese sector.

–¿Habría que redefinir el concepto de libertad de prensa?

–Sin dudas, porque tal como hoy está considerada, la mentada libertad de prensa deforma la democracia. Sin ir más lejos, los medios imponen un candidato sólo porque tiene dinero, sin exigirle ninguna idea. Esa benevolencia, está claro, no es convicción política, sino conveniencia comercial. La sociedad debe tener mayor participación en los medios para evitar estos dislates.

–¿La sociedad o el Estado?

–El Estado debe tener sus medios, pero la participación de la sociedad es fundamental. Por eso hay que impulsar la ley de medios audiovisuales, que plantea una verdadera libertad de prensa. Porque hoy rige la negación de esa libertad. Que un periódico, como Clarín, pueda publicar la brutalidad que publicó respecto de una eventual salida anticipada del Gobierno, es una clara operación preelectoral que busca imponer una agenda sabiendo de antemano que es falsa. Al menos La Nación plantea sus ideas, nefastas, pero ideas al fin.

–¿Esos medios expresan al empresariado en general?

–A muchos sí, pero no a todos. Hay grandes empresas nacionales que acompañan este proyecto.

–¿Incluye a Techint en ese grupo?


–Sí, aunque es una mala coyuntura. Hay varios empresarios convencidos del proyecto nacional.

–Usted es amigo de Carlos Slim, considerado uno de los hombres más ricos del mundo. ¿Se puede ser millonario y tener conciencia social?
–Slim es un enorme generador de empleo serio, empleo con todas las prestaciones. Tiene cerca de 400 mil empleados. Pero además aporta cantidades enormes de dinero para el desarrollo social. De todos modos es consciente de que es hijo de un desarrollo económico que no debería darse de este modo. Pocos saben que la mayoría de los asesores económicos de Slim es gente de pensamiento de izquierda, entre ellos un gran secretario de Hacienda de México.

–La izquierda parece haber modificado aquella consigna que sostenía que la burguesía es el sujeto a vencer para pasar a ser el sujeto a convencer. ¿En qué etapa del proceso de convencimiento estamos?


–Estamos saliendo de una etapa terrible de la humanidad que fue el pensamiento único y el individualismo loco. Los resabios de eso es lo que ahora se está agrupando en facciones, como esos del Pro. Pero el desafío no se agota en desenmascararlos. También el Estado se está replanteando como institución, sabiendo que debe controlar y ser eficaz, como eliminar la idea de la política como carrera individual. Yo mismo soy un ejemplo de que la política no necesariamente debe ser una forma de ganarse la vida. Con mi historia y mis contactos no me costaría nada abrir puertas para grandes negocios. Pero no lo hago. Quizá porque pertenezco a una generación que abrazó la política con fines menos miserables que los que se ven ahora, en tipos como De Narváez. Espero que los peronistas comprendan que ese señor ni siquiera le dedicó jamás una reflexión a la justicia social. Para tipos como él, el mundo se divide entre consumidores, clientes y votantes. Para nosotros, son personas.

Gentileza: Profesor Ernesto Laserna

REFLEXIONES TRAS EL CACHETAZO DEL 28

La diferencia entre ser y parecer

Primero y principal: uno se hace cargo de una cuota-parte de la derrota porque votó al kirchnerismo convencido de que, bien o mal (más de esto que de lo otro), con errores, inconsecuencias y agachadas “doctrinarias”, la Argentina estaba levantando un modelo más o menos aceptable para la decadencia política y social que padecimos desde la muerte de Perón para acá. Si somos sinceros con nosotros mismos no podemos negar que algunas de las búsquedas, con sus consecuentes logros, encaradas por el matrimonio nos dieron esperanza.

Ahora bien: el mal momento que estamos viviendo desde el domingo a la noche, esa reacción de legítima bronca que nos invade, es la comprobación de que los pilares donde se asentaba este pretendido “peronismo progresista” eran más blandos –si se permite la metáfora- que un flan. Pura inconsistencia que fuimos marcando a su debido tiempo durante nuestros encuentros militantes, en los puntos de vista que volcamos a través de los sitios de Internet o en los intercambios de opinión con los compañeros…

Por eso no cabe autoflagelarnos. Porque -salvo los oportunistas que siempre andan dando vuelta para conchabarse en algún puesto de mala muerte- siempre intentamos establecer los límites de este kirchnerismo ciertamente vergonzante que recién se puso a hablar de Perón, por puro oportunismo, en los últimos meses.

Si tuviéramos que resumir algunos episodios concretos de lo que fue el discurso político del matrimonio (y hasta ciertos “rumbos” anunciados) con la acción concreta, nos toparíamos con esa verdad que indica que una cosa es ser y otra muy distinta parecer. En ese aspecto no cabe duda de que el kirchnerismo quiso convertir al peronismo en algo que no es. Y que en la lucha por SER o NO SER, casi siempre pusieron la ficha en este último casillero.

Asumamos como verdad irrefutable que, por temor a escupir el asado, no fuimos lo suficientemente audaces para señalar, EN EL MOMENTO QUE HABIA QUE HACERLO, los intentos de desperonización del movimiento, del que Néstor y Cristina dieron muestras sin sonrojarse. Poco antes de las elecciones presidenciales de octubre 07, la candidata Cristina conversó amablemente con Joaquín Morales Solá y le dijo sin vueltas: “El peronismo no sobrevivirá tal como lo hemos conocido en la década del ’40, porque ahora tiene que surgir un nuevo sistema de partidos”. El Richelieu de la colonia lo publicó en la edición de La Nación del 11 de setiembre de aquel año.

Meses antes, el 24 de mayo, durante una entrevista radial que le hizo Magdalena Ruiz Guiñazú, Kirchner ya había dicho: “El mundo evoluciona, las expresiones políticas que respondían a las necesidades y a las ideas que tenían los argentinos durante muchas décadas están en franca crisis y entre ellas está mi propio partido. Yo no tengo ninguna duda y espero poder verlo, como presidente o fundamentalmente como ciudadano, que puedan aparecer expresiones modernas que expresen la realidad de la Argentina y del mundo”.

¿No eran ambas declaraciones una manera de ponerle la lápida al peronismo? Pero apenas si dijimos algo en aquel momento…

El tiempo fue confirmando nuestras sospechas. Y sin embargo seguimos bancando “esto” porque ni atrás ni adelante, ni tampoco a los costados, había otra cosa. O sí: el precipicio liberal. Que es adonde podemos volver en cualquier momento.

Mientras pensamos cómo salir de esa trampa a las que nos llevaron, debemos decirle a los Kirchner, con ánimo cooperativo pero sin perder la firmeza…

* No se puede jugar en política con caballitos de calesita que se cansaron de sacar la sortija con Menem y Duhalde y, quemados de dar vueltas y vueltas, volvieron a subirse al carrusel nada más que por apetito material, porque la única ideología que tienen es la del dinero y el poder.

* No se puede hablar de nueva política si la manera de construirla es abandonando la doctrina peronista y la formación de cuadros, para en su lugar auspiciar pactos con lo peor “de cada casa”, negociando y arreglando, según las distintas áreas, con personajes siniestros como Daniel Hadad o Luis Barrionuevo.

* No se puede permitir que tras el paso de los Ramón Hernández, los Gostanián, los Alderete, los Gualtieri, el Estado ahora haya sido tomado por los Rudy Ulloa, los Cristóbal López, los Julio De Vido, los Ricardo Jaime...

* No se puede depositar en tecnócratas de la política como Alberto Fernández, Sergio Massa o Daniel Filmus el armado de un verdadero movimiento. No se puede insistir con esa visión cholula de la política que pretende que alguien como Nacha Guevara va a cautivar las expectativas de los sectores tilingos y culturosos. Una cosa son las capas medias que casi siempre acompañaron al peronismo por convicción. Y otra este nuevo lumpenaje clasemediero consumista al que lo único que le importa es el celular o esperar un fin de semana largo para escaparse de Buenos Aires. A la hora de votar, estas “especies urbanas” que habitan en Buenos Aires y en los barrios más acomodados del conurbano compran el envase original, por más que le disfracemos el nuestro con el mejor glamour.

* No se puede exponer como modelo de realización al “socialismo” chileno. Y mucho menos ponderar como ejemplo de conducción política a su máximo símbolo, Ricardo Lagos, a quien en 2007 Cristina le pidió en el Sheraton Hotel de Pilar que escribiera un Manual de Conducción Política “por su capacidad para comprender los fenómenos sociales”, una verdadera tomadura de pelo a los peronistas.

*No se puede (en otro intento de “atracción” al medio pelo) poner a Alfonsín a la altura de Perón y darle categoría de prócer después de la colaboración de su partido con la dictadura y de la repugnante denuncia que “nos metió” en 1983, acusando al movimiento que más víctimas tiene en la historia argentina como protagonista de un pacto militar-sindical. Por extensión, fue una estupidez haber confiado en un radical como Cobos la vicepresidencia de la República.

* No se puede (más allá de la buena intención) sacarle plata al campo en una nueva versión del IAPI, con la sin duda feliz idea de redistribuir o hacernos de fondos, si al mismo tiempo nos sentamos a negociar en el Council of America’s con Rockefeller y Kissinger, los gerentes del gobierno mundial que auspician para la Argentina ese paisito-granja que le dé comer con la soja a los chanchos chinos, o que a lo sumo produzca alimentos para 300 millones de personas; aunque en la Argentina un tercio de nuestros hermanos no se pueda sentar a la mesa.

* No se puede reivindicar Malvinas y a su vez juntarse con líderes progresistas, en Londres, ¡el mismísimo 2 de abril! Si puteábamos a Menem porque nos llevaba a la Internacional Liberal, también nos provoca fastidio, y ganas de insultar, si nos quieren meter de prepo en la Internacional Socialdemócrata.

* No se puede confrontar con la oligarquía periodística y al mismo tiempo dejar afuera de los medios a la materia gris peronista, al pensamiento nacional, para que la información y las ideas (fíjense lo que son el noticiero de Canal 7, Radio Nacional, Radio del Plata, Télam…) sean manejadas por los ilustrados de living que vienen del progresismo. Y esto, por no hablar del auspicio con pautas oficiales a toda la runfla gorila, de derecha a izquierda, que recibe de 40 a 50 mil pesos por mes para destilar su odio contra el peronismo y el pueblo.

* No se puede querer jugar con la CGT y, al mismo tiempo, darle aire a una Corte Suprema que mete un fallo provocador para quebrar al sindicalismo. O impulsar al segundo lugar en la lista de candidatos a diputados a la abogada de los Gordos, por arriba de un verdadero peronista como Julio Piumato.

* No se puede espantar de áreas vitales como el Ministerio del Interior o la Secretaría de Gobierno a dirigentes que tienen historia dentro del peronismo para confiar en un grupúsculo de socialistas (honestos pero inexistentes) que, encima, dos semanas antes de las elecciones, van a rendirle cuentas a la Masonería y se presentan en el edificio de la calle Perón declarando: “Esta institución hizo el país…” (Oscar González, en Clarín del 10 de junio).

*No se puede hacer uso y abuso de un manejo absolutista del partido, expresión de sumisión y verticalismo típico de patrón de estancia. Y después salir a renunciar con la cola entre las patas, callado y humilde. Kirchner debe asumir la derrota y poner la cara en lugar de deshacerse de su responsabilidad en la derrota.

Siempre hay que recordar que el momento de mayor oscuridad nocturna es el que precede al amanecer. Tomemos en nuestras manos, de una buena vez, la reconstrucción del movimiento nacional No se puede confiar más en nuestra clase política. Trabajemos junto al movimiento obrero, que sigue siendo el reservorio natural del peronismo. Unamos nuestra militancia con la coherente y esclarecida CGT de Moyano, Piumato, Schmid, Plaini, Ghilini, Recalde y tantos otros compañeros que en pleno menemismo salieron a resistir el modelo neoliberal. La única garantía de que enfrentemos con éxito este coloniaje infame es -¿hace falta recordar lo que dijo Perón?- que los trabajadores pasen de ser columna vertebral a cabeza del movimiento nacional.

Claudio Díaz

(En los primeros minutos del 1 de Julio de 2009, es decir: a 35 años de la desaparición -sólo física- de Juan Domingo Perón).

PARA EL PUEBLO QUE LO MIRA POR TV

*Por Ignacio Copani


Mi mamá no tiene ni idea de quién es Ricardo Forster.

Carta Abierta para ella es una hoja desplegada con muchas letras o a lo sumo un naipe al descubierto.

No tiene ni idea mi vieja de la existencia de los Planes de Desarrollo Social que se llevan a cabo hace años, como el Plan de Seguridad Alimentaria, el Plan Ahí, el Plan Nacional de Familias o el Plan de Deportes.

Pero sabe que Francisco tiene un Plan.

Mi nietito, que todavía no va al colegio primario, es muy inteligente.... Por lo que le enseñamos en casa, reconoce letras, banderas de países, músicas que no figuran en los rankings, camisetas de equipos de futbol, plantas y animales de la selva.

Por lo que no le enseñamos pero es imposible ocultar, también conoce a Spiderman, a los villanos de los video juegos, canciones de moda, marcas de golosinas y las caras de Macri y de De Narvaez.

Con la misma inocencia que responde a la pregunta, ¿de qué cuadro sos? con un orgulloso ¨de River y de Argentina¨ , si le decís ¨alica¨ te contestará ¨alicate¨.

Entonces, si en la reciente elección no conseguimos los resultados que deseábamos y ha quedado consagrado un personaje que hace unos meses era desconocido... ¿¿¿qué es lo que no logramos de manera eficaz???: COMUNICAR.

Y no fue por falta de ideas o propuestas para comunicar.

No fue por falta de esfuerzo en comunicar.

Como nunca antes, desde el regreso de la democracia, he visto un fervor militante conmovedor. Se ha roto el alma cada compañero comprometido con las ideas del campo popular, para hacer escuchar su grito en las calles, en los actos, en la discusión, en cada barrio, en cada casa y hasta en el espacio virtual con correos, blogs, sitios, etc.

Los candidatos deben estar exhaustos luego del maratón de caminatas, caravanas, manifestaciones, charlas, debates, discursos, saludos y peleas.

Pero no logramos ¨medir¨ en los grandes medios de comunicación. Medios que, por cierto, le deben una gran disculpa al pueblo argentino por las insinuaciones de fraude y además por su inocultable y en muchos casos, obscena parcialidad.

Esos medios reclaman nuestra Autocrítica.

Pues bien, la mayor Autocrítica que debemos hacernos, es que nosotros poseemos herramientas para comunicar (canal de televisión y entes de cultura) y no logramos desde allí transmitir la mínima mística de nuestra ideología ni la mínima información con los formatos adecuados para que mi madre y mi nieto miren desde otros miradores.

Anoche, con el pecho estrujado por la desazón, luego de ver a Néstor Kirchner confirmando el resultado de la votación, puse Canal 7, y estaba... Riverito anunciando el pozo y recontrapozo vacante de la lotería!!!

Esta mañana, en la primer búsqueda de los necesarios abrazos compañeros para intentar arrancar de vuelta, también puse Canal 7.... y había títeres.

Debo reconocer que la función de títeres era más divertida e instructiva que el partido de basquet femenino que transmitían en horario central el día que había cuatrocientos cortes de rutas simultáneos en los tiempos de furia de las patronales rurales.

He sintonizado ese canal en búsqueda de aire fresco cuando en cientos de noches he visto prácticamente en cadena nacional cómo, sin ningún pudor, los programas de periodismo político y su elenco estable de invitados vomitaban su odio al gobierno popular... y no encontré aire fresco, más bien encontré repeticiones de documentales de la gacela acosada por el leopardo o de la vida de los insectos en Oceanía.

Ese aire fresco que pretendo respirar no es con un canal de televisión que sea barrabrava oficialista. Es con un espacio que muestre (todo el tiempo) a nuestros pensadores, a los de hoy, a nuestros mejores dirigentes, periodistas, artistas y comunicadores. Que ponga ideas sobre la mesa, las nuestras y las verdaderas ideas que escondieron los adalides del marketing (y que a veces se les escapan sin querer, como la idea de reprivatizar o de volver al FMI)

Es cierto que hay honrosas excepciones en la programación de la televisión pública. Como es más cierto que con eso no alcanza.

Tenemos los medios, tenemos las herramientas. Porqué no usarlas para comunicar, más aun cuando nos vienen destrozando la honra y las ilusiones.

Por qué no pedir que nuestros entes de cultura nacionales y provinciales se embarren y dejen de ser nichos petiteros, llenos de gente más conmovida por las estéticas elitistas o los lugares comunes de nuestra vapuleada identidad, que por la urgente necesidad de ayudar a moldear un pensamiento libertario, de pueblo, de garra y de fe en el futuro.

En los días de campaña, me han llamado de innumerables entidades. Concurrí a todos los eventos que pude. Con orgullo he subido a grandes escenarios y a improvisadas tarimas a contar y a cantar mi esperanza de vivir en un país mejor.

Nadie me llamó desde la dirección de la Secretaría de Cultura de la Nación ni del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Y no me molesta que no me llamen como cantautor, ellos tendrán sus gustos... Me duele que no me hayan llamado ni de público para concurrir a un concierto que temple más mi aguante, a una muestra que me conmueva con una foto o una pintura que describa el linaje de las luchas populares que heredamos, o a una charla que me ofrezca más conocimiento o a un acto que me entregue argumentos para defender mejor nuestros proyectos o a la inauguración de un espacio cultural frente a un asentamiento o al debut de una orquesta popular integrada por ex pibes de la calle.

En este rubro también y por suerte, hay honrosas excepciones, pero tienen que ver simplemente con el impulso local y la decisión de algún buen funcionario que pueda tener el ente cultural de determinado lugar y no con una política aguerrida a nivel territorial.

Hoy es un día después del resultado no deseado. No estamos derrotados. Y todavía estamos a tiempo de sumar al sacrificio militante, la inteligencia y el coraje para utilizar las herramientas y los medios necesarios que nos ayuden a llegar a nuestro irrenunciable destino de victoria.

Recién entonces mi mamá sabrá que el joven filósofo Ricardo Forster tiene mejores cosas para contarle que Carozo y Narizota.

ELEMENTOS APRESURADOS

*Por Leandro Otero.

Hay que hacer consciente la politización que cada uno de nosotros tiene. Ya todos sabemos que cuando hablamos de cualquier cosa, también se juegan allí, los elementos de opinión sobre el mundo, aunque los lugares desde los cuales se opine, no sean plataformas iguales, hay que animarse a saltar a lugares nuevos.

Evidentemente, la derrota del proyecto oficial es contundente, y allí me gustaría hacer algunas consideraciones, hay muchos compañeros que se sienten hoy muy apesadumbrados con la derrota del peronismo, ya que vislumbraban allí el último refugio de una política progresista, no podemos discutir con ellos hoy sobre la historia reciente del peronismo, hay que pensar en como seguimos la construcción de proyectos que sean de mayorías, mayorías que somos diferentes y en algunos sentidos opuestos, pero todos integramos las mayorías populares.

En nuestro distrito, la ciudad de buenos aires, el proyecto oficial amarillo, baila y baila, festejan agitando champagne parecen pibes de quinto año, festejando como locos, me sonaba a un baile de enajenados, un baile en un barco de lujo, en un país donde hay millones de pobres e indigentes, ellos imaginan una nueva avanzada neoliberal con llegada a los millones. Si lo que digo es correcto, para contrarrestarlo, solo podemos confiar en el dialogo con los millones, en un dialogo que sea principalmente una escucha para en los primeros meses, sacar conclusiones sobre como es el núcleo duro del pensamiento popular.

El baile fastuoso de los jóvenes amarillos nos suena a obscenidad, para quienes trabajamos en diferentes áreas del estado. Ellos bailando como si estuvieran en una fiesta, y los trabajadores estatales bailando para sostener lo poco que queda.

Que diferente era esa baile, al baile de los muchos que vi, en torno al fuego sagrado, iluminador, sanador que plantean los recitales redondos o fundamentalistas, u otros bailes sagrados, allí se baila para hermanarse, y no para festejar victorias, allí se baila para reconocerse en el otro, y no para festejar, la desgracia ajena.

Creo que el proyecto amarillo, es claro, quieren que las agencias que se encargan de atender al pueblo, sean agencias subsidiarias para los que nada tienen, que aquellos que tengan solo una moneda más, paguen por educarse, curarse y garantizar su comida desde el lugar del consumidor y no desde el ciudadano. Y ahí, justo ahí, los jóvenes de amarrillo nos plantean un desafío que suena a una mojada de oreja, porque creen que no podemos encarar la tarea.

Y cuál es el desafío que nos plantean.

En el terreno educativo, el desafío es lograr que nuestros alumnos, puedan aprender desde otros lugares, y no me estoy refiriendo a la calidad en pruebas estandarizadas donde saquen buenas notas, no, ese no puede ser nuestro objetivo estratégico para los próximos 20 años, el desafío es que las generaciones jóvenes se vuelvan a enamorar de conocer, de conocer el mundo y su lugar allí, volviendo a recoger la experiencia histórica de nuestra especie.

Y para que ese proyecto estratégico que propongo se dé, nosotros, ya mismo, debemos dejar de pensar que los niños y jóvenes que asisten a las escuelas públicas no pueden llegar. Si logramos esto y empezamos a pensar en cada uno de nuestros estudiantes, como únicos e imprescindibles, ya habremos dado el paso y el gesto que abre la puerta a lo desconocido, a lo porvenir.

Ah, una última cosa sobre el baile de los jóvenes de amarrillo.

¿Habrá sido un baile para ahuyentar la derrota que saben que sufrieron?

¿Para olvidar que ganaron por muy poco?

Déjenme decirlo, mucho de esa victoria que es derrota, se debe a la militancia que muchos maestros dimos desde el año pasado, para denunciar el proyecto amarillo como un proyecto de minorías.

Lo que venga, dependerá de que cada uno de nosotros nos hagamos cargo de lo hecho en el pasado. Hagamos consciente este impulso y empecemos de una vez, sostengamos desde cada uno, la tarea que viene.

PANDEMIA DE LUCRO

¿Qué intereses económicos se mueven detrás de la gripe porcina?


En el mundo, cada año mueren dos millones de personas víctimas de la malaria, que se podría prevenir con un mosquitero.

Y los noticieros no dicen nada de esto.


En el mundo, cada año mueren dos millones de niños y niñas de diarrea, que se podría curar con un suero oral de 25 centavos.


Y los noticieros no dicen nada de esto.

Sarampión, neumonía, enfermedades curables con vacunas baratas, provocan la muerte de diez millones de personas en el mundo cada año.

Y los noticieros no informan nada…

Pero hace unos años, cuando apareció la famosa gripe aviar…


… los informativos mundiales se inundaron de noticias… chorros de tinta, señales de alarma…

¡Una epidemia, la más peligrosa de todas!... ¡Una pandemia!

Sólo se hablaba de la terrorífica enfermedad de los pollos.


Y sin embargo, la gripe aviar sólo provocó la muerte de 250 personas en todo el mundo. 250 muertos durante 10 años, lo que da un promedio de 25 víctimas por año.

La gripe común mata medio millón de personas cada año en el mundo.


Medio millón contra 25.

Un momento, un momento. Entonces,
¿por qué se armó tanto escándalo con la gripe de los pollos?

Porque atrás de esos pollos había un “gallo”, un gallo de espuela grande.

La farmacéutica trasnacional Roche con su famoso Tamiflú vendió millones de dosis a los países asiáticos.


Aunque el Tamiflú es de dudosa eficacia, el gobierno británico compró 14 millones de dosis para prevenir a su población.


Con la gripe de los pollos, Roche y Relenza, las dos grandes empresas farmacéuticas que venden los antivirales, obtuvieron miles de millones de dólares de ganancias.


-Antes con los pollos y ahora con los cerdos.

-Sí, ahora comenzó la sicosis de la gripe porcina. Y todos los noticieros del mundo sólo hablan de esto…

-Ya no se dice nada de la crisis económica ni de los torturados en Guantánamo…

-Sólo la gripe porcina, la gripe de los cerdos…


-Y yo me pregunto: si atrás de los pollos había un “gallo”…
¿atrás de los cerditos… no habrá un “gran cerdo”?

Miremos lo que dice un ejecutivo de los laboratorios Roche…

ROCHE A nosotros nos preocupa mucho esta epidemia, tanto dolor… por eso, ponemos a la venta el milagroso Tamiflú.

-¿Y a cuánto venden el “milagroso” Tamiflú?

-Bueno, veamos… 50 dólares la cajita.


-¿50 dólares esa cajita de pastillas?

-Comprenda, señora, que… los milagros se pagan caros.


-Lo que comprendo es que esas empresas sacan buena tajada del dolor ajeno…

La empresa norteamericana Gilead Sciences tiene patentado el Tamiflú. El principal accionista de esta empresa es nada menos que un personaje siniestro, Donald Rumsfeld, secretario de defensa de George Bush, artífice de la guerra contra Irak…
Los accionistas de las farmacéuticas Roche y Relenza están frotándose las manos, están felices por sus ventas nuevamente millonarias con el dudoso Tamiflú. La verdadera pandemia es el lucro, las enormes ganancias de estos mercenarios de la salud.


No negamos las necesarias medidas de precaución que están tomando los países.

Pero si la gripe porcina es una pandemia tan terrible como anuncian los medios de comunicación, Si a
la Organización Mundial de la Salud le preocupa tanto esta enfermedad,
¿por qué no la declara como un problema de salud pública mundial y autoriza la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla?

Prescindir de las patentes de Roche y Relenza y distribuir medicamentos genéricos gratuitos a todos los países, especialmente los pobres. Esa sería la mejor solución.

PASEN ESTE MENSAJE POR TODOS LADOS, COMO SI SE TRATARA DE UNA VACUNA PARA QUE TODOS CONOZCAN LA REALIDAD DE ESTA “PANDEMIA”.

Dr. Carlos Alberto Morales Paitán

Pediatra del Hospital del Niño - Lima, Perú CMP: 12378 RNE: 4534

LA CGT REPUDIA EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS


Comunicado de Prensa

La CGTRA repudia enérgicamente el golpe de Estado contra el Gobierno de Honduras cuyo Presidente, Manuel Zelaya, ha sido detenido hoy por un grupo de militares y llevado a una base aérea militar en Tegucigalpa. Esto se produce poco antes de la consulta popular sobre la convocatoria a un referéndum no vinculante de reforma constitucional, que ha sido fuertemente resistida por la oposición al Gobierno de Zelaya.

Los trabajadores organizados de la República Argentina, comprometidos con la defensa de las instituciones democráticas, rechazamos el accionar golpista de los “enemigos del Pueblo”; porque está claro que semejante violación de los derechos y de la decisión soberana de los hondureños, no es contra un Gobierno, sino contra el Pueblo en su conjunto.

Convocamos a todos los habitantes de nuestra América a sumarse a las muestras de solidaridad para con el Pueblo de Honduras, tal como lo han hecho otras naciones suramericanas. Porque no es la primera vez que vemos cómo opera el odio de aquellos que no quieren perder los privilegios, ni las prebendas conseguidas durante años de opresión, pauperización y degradación de las mayorías populares.

Estamos convencidos de que la justicia social, la soberanía política y la independencia económica no se negocian, sino que se construyen con democracia y en libertad. Por eso, repudiamos el golpe y nos solidarizamos con los hermanos hondureños.

Buenos Aires, 29 de Junio de 2009.




JULIO PIUMATO
SEC. DE DERECHOS HUMANOS

HUGO MOYANO
SEC. GENERAL

PERÓN, 35 AÑOS DESPUÉS



*Por José Luis Di Lorenzo

Hoy 1º de julio de 2009 se cumple el 35º aniversario del fallecimiento del más grande pensador y gobernante de la República Argentina.

Tres veces Presidente, elegido y respaldado por el voto y la participación del pueblo, ideólogo y conductor de nuestra liberación, canceló la deuda externa con la Baring Brothers y el 9 de Julio de 1947 logró que declaráramos nuestra independencia económica.

Su propuesta ideológica, el Justicialismo, incomprendida y bastardeada, emergió de la propia identidad y de la praxis de un gobierno basado en el Amor.

Ideología diferente y superadora de los materialismos de cuño europeo, el liberalismo y el marxismo.
El sujeto central de la revolución justicialista fue el trabajador organizado. Justamente lo atacado en los golpes militares que restauraron el odio de clase, y deliberadamente desaparecido por el golpe de 1976.

El rol central de la mujer en Argentina fue una realidad. Por la llama de amor de Eva Perón, por el reconocimiento de sus derechos cívicos, por la organización de las mujeres como rama activa del Partido Justicialista y por ser el Justicialismo quien consagró por dos veces a la mujer como Presidente de la Nación.
Luego de prohibido “legalmente” (Perón, su partido, el Justicialismo, la Tercera Posición), los métodos de la antipatria han sido diversos, pasando desde la difamación a la persecución, procurando siempre la desaparición de su ideario liberador.

Ideario que el 1 de julio de 1974 nos legó en el “Modelo Argentino para el Proyecto Nacional”, mediante el cual nos desafió a un consenso que aún no hemos sido capaces de lograr.

En momentos en que acabamos de culminar un acto eleccionario en nuestra patria y frente a la sistemática tupacamarización - a diestra y siniestra - de la Argentina, me parece oportuno ilustrar mostrando una realidad, la de la que fuera la República Federativa de Yugoslavia, para ver qué resulta, en qué terminan los enfrentamientos fraticidas.

En una nota titulada el “Futuro Argentino” Gustavo Cirigliano imagina un futuro posible para la Argentina, el deseado (eutopía) y el no deseado (distopía).

El primero era el de una Argentina unida, integrada, de hombres felices; el segundo el de una Argentina que, producto de enfrentamientos, divisiones y luchas intestinas, terminaba dividiéndose en múltiples fracciones, producto de lo cual era sometida, ocupada, desmembrándose su territorio en varias pequeñas repúblicas.
Aquella Yugoslavia unida era conducida por el Mariscal Tito, un reconocido dirigente mundial, quien asumió la ideología de la Tercera Posición de Perón e integró a su país al movimiento de países no alineados.
Tito presidía un país socialista, pero no subordinado a la URSS ni a los Estados Unidos. Caso real y concreto que aporta enseñanzas, que como homenaje a Perón y a la patria soñada quiero compartir.

Paralelismos
En Belgrado, actual capital de Serbia y anterior capital de Yugoslavia, descansan los restos de Tito, en un monumento más frío pero del tipo del de San Vicente en que ahora descansan los de Perón.
Un primer paralelismo que salta a la vista es que el líder de la unidad yugoslava nació un 25 de mayo, el mismo día que Argentina festeja la Revolución de Mayo y su primer gobierno patrio. Día en que un millón de jóvenes se reunían en su homenaje haciéndole entrega de una antorcha por cada región de la patria (de la que era).

Hoy, años después de la muerte de Tito, cuando no hay más patria, en la calle se ven carteles que convocan a un acto popular… ¡Al show de Madonna!

En Skopje, hoy capital de Macedonia, al lado de un museo parcialmente derrumbado por el terremoto, en el inicio de la calle que se denominaba Tito, se ven unas fotos del Mariscal, varias banderas, y un grupo de viejitos que se reúnen allí a diario par dar testimonio de su convicción y de lo que fue (y ya no es).

Verlo, haciendo futurología, da la sensación que allí estamos los viejos peronistas, los que quedamos del club del 45 y del club del 73. Alrededor de la mesa y con panfletos los imagino a Beto, a Chango, a Gustavo, a Osvaldo, a Renato, a Oscar, a César, a Víctor, a Pancho, a Martín recordando las maravillas que había hecho Perón, y el injusto olvido a que había sido sometido.

Imagen que parece tan pero tan real que… ¡me estruja el alma!
Tito es un desaparecido de la historia macedonia, a punto tal que en el monumento que recuerda la liberación de los nazis está el pueblo en lucha pero “sacaron” al Mariscal que lo conducía.

El territorio conocido genéricamente como Yugoslavia fue el de, por mucho tiempo, las provincias de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia (incluyendo la provincia autoproclamada independiente de Kosovo y la de Vojvodina), Montenegro y Macedonia.

Fue la República Federal Socialista de Yugoslavia. Hoy es una tierra disgregada,“autonomizada”.

La actual casa de gobierno Macedonia tiene asiento en lo que fue la sede del Partido Comunista local que como morisqueta de la historia tiene ¡seis cuerpos que representaban los seis países que integraban la Yugoslavia unida, la que era miembro de los países no alineados…!

La casa de gobierno de Serbia, en tanto, solo se usa en parte porque sobran las oficinas que eran para resto del territorio hoy desmembrado.

También en Belgrado vemos el edificio construido especialmente para realizar la Convención de los países no alineados de 1987, ¡convocada en la Capital del país que 4 años después, en 1991, dejaría de serlo!
Finalmente digamos que en esa parte del mundo no tiene importancia la“ideología” lo que interesa es si se trata de un gobierno “nacionalista” o de uno “abierto al mundo” (de los negocios), ser de izquierda o de derecha, liberal o marxista no reviste relevancia alguna.

Verificar la Yugoslavia que fue y lo que terminó siendo conmociona. Es como ver en un espejo lo que nos pudo ocurrir a los argentinos y lo que todavía nos puede pasar si seguimos sin darnos cuenta de lo que somos, de lo que debemos hacer y de lo que podemos.

La actual soledad de la tumba de Tito en Belgrado, los restos de algo así como su “unidad básica” en Macedonia y un territorio desmembrado, parece querer decirnos algo, parece que nos están hablando.

Y lo traigo a cuento a modo de homenaje a Perón, para, a 35 años de su paso a la inmortalidad, mostrar por qué y para qué se lo ataca, se lo cuestiona, se lo intenta desaparecer.

Porque en definitiva y como siempre.


¡LA VERDAD ES LA UNICA REALIDAD!