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31 de mayo de 2009

UN PAÍS DIVIDIDO ENTRE "AMIGOS" Y "ENEMIGOS"


 Por: José Luis Ponsico (*)
      Entre 1946 y 1955 el país asistió a una revolución social. La transformación se observó con el primer plan quinquenal (del 47 al ´52)  donde sectores históricamente "desprotegidos" se incorporaron a la economía popular que propuso el peronismo.

       El justicialismo nació en el ´49 con la reforma de la Constitución Nacional, como así también la asimilación de la mujer con pleno derecho a la ciudadanía y al "poder del voto". Hasta el ´51 las mujeres en la Argentina, no votaban. Faltaba el "pan duro" del franquismo español.

     Se verificaron planes laborales, educativos, para la salud, en el marco de nuevas leyes sociales. El país se industrializó y la Argentina "pastoril" vista como "el granero del mundo" -para una minoría  dominante- fue una Nación exportadora y pujante.

    Sin embargo, el encono fue el otro factor hegemónico de ese tiempo. Todos argentinos, pero muchos enfrentados. El periodista Roberto Gasparini, fallecido joven, en diciembre 2008, hace un cuarto de siglo analizando, aquélla coyuntura, predijo:

   "Con la caída del primer peronismo, la Argentina dejó de ser un  país serio; pasamos a ser un país cualquiera", sentenció el que fuera secretario general del Sindicato de Prensa, cuando en 1984 se normalizaron los gremios en el gobierno de Raúl Alfonsín.
    Gasparini tenía 58 años y será evocado por un grupo de compañeros el 7 de junio venidero, Día del Periodista.
    El sistema político y económico precedente al ´45 se signo "extranjerizante", se decía por entonces, debió ceder al protagonismo de la "clase obrera". Pero eso promovió diversos enconos y una lucha "de clases" que enseguida salió a luz. Fue caótica a fines de los ´60.
  
   Se puede decir que el ´55, desde el golpe de la llamada Revolución Libertadora,
sobrevino la confrontación ideológica, política, de sectores sociales y conocida como peronismo versus antiperonismo. Por entonces, la Iglesia fue determinante.
   Cada vez que cayó el peronismo -por la dictadura militar en el ´76, derrotado en las urnas en el ´83; también por una alianza Política en el ´99- fue decisivo el rol de la "clase media". Hoy, el gobierno de Cristina percibe un "mal clima" como en el ´55 y en el ´76.

     Los Medios, otro factor interviniente de este tiempo, no son ajenos a esa polémica "oficialismo vs. oposición;  peronismo-antiperonismo". Todo recrudece cuando faltan 34 días para las elecciones legislativas.

    Ya a fines del ´45 el Coronel Juan Perón anticipaba que "no serán fáciles los debates con el universo de la Cultura", decía. Lo que sería el Cuarto Poder hace 60 años que tiene "debilidad" por el antiperonismo.

     Hace poco hubo un ataque antisemita en la Capital Federal y un par de días después en un comedor de Florencio Varela fueron detenidos algunos sospechosos que portaban panfletos, armas y elementos vinculantes con el episodio. Jóvenes del núcleo "Teresa Rodríguez", de raíz "revolucionaria"
 
    Dos curiosidades: los agitadores estaban en un comedor comunitario y varios de ellos tenían planes sociales y subsidios oficiales. El odio y la especulación política. Todo junto. Un par de semanas antes se conoció el deceso de Felipe Romeo, ideólogo de "El Caudillo" en los ´70.
  
    Romeo murió de SIDA en Brasil donde residía hace unos años, según la  investigación periodística de Juan José Salinas, autor de varios libros  sobre los hechos trágicos, en la Argentina, de los años ´70. Salinas, un especialista, agregó: "Nadie fue a retirar el cadáver".

   El cuerpo de Felipe Romeo, reconocido nazi hace 35 años, yacía en la morgue judicial y llevaba diez días, según la investigación sobre el ex ideólogo de la Triple A. En 1973 "El Caudillo" y "El Descamisado" (órgano periodístico de "Montoneros") precedieron a unos 20 mil asesinatos políticos.

  En plena campaña proselitista afloran discursos que contienen conceptos y expresiones ideológicas que remiten a los años del plomo. La "vieja izquierda" versus la "nueva derecha". De los resabios setentistas que en algún momento mutaba en "transversalismo" a los nuevos "Chicago boys".
   Parte del kirchnerismo participa del primer segmento y varios referentes (Mauricio Macri, Francisco De Narváez, Alfonso Prat Gay) vinculan al segundo. Desde la "algarada revolucionaria" en los claustros universitarios de comienzos de los ´70 a "la patria contratista" de los opositores.

   Entre unos y otros, confrontan "modelos" (estatismo versus privados) pero siguen las vicisitudes cotidianas. En Capital Federal y La Plata, datos oficiales, más de 600 chicos duermen en las calles. Las villas miserias se incrementaron al igual que las cifras de los delitos.
    En los ´90 el gobierno de Carlos Menem no sólo no modificó la ley de radiodifusión Nº 22.285 -dictada por la dictadura militar- sino que permitió el acrecentamiento de los grupos monopólicos. Ahora, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner intenta "reformular" las reglas del juego.
   No obstante, el gran debate político se da en los Medios, donde nadie está ajeno a la Política. Todos aluden a un supuesto "periodismo independiente" pero el grupo "Clarín" está asociado a "Torneos y Competencias" y a la AFA. Y centenares de periodistas "están adentro" del sistema.
 
  La oposición a Julio Grondona -el ex presidente de Vélez Sarsfield,  Raúl Gámez, por ejemplo- dice que "es difícil que el periodismo que forma parte del monopolio televisivo, haga una crítica en torno a los derechos de los clubes en la distribución de los recursos que promueve la tevé".

   El otro grupo "mediático" como se dice ahora, lo integra la sociedad Daniel Vila, propietario del diario "Los Andes" de Mendoza y el ex diputado peronista José Luis Manzano, ex ministro del Interior en el gobierno de Carlos Menem. El diputado Francisco De Narváez no es ajeno a esa sociedad.

  Un dato singular: una sola empresa que remite a la fusión de Cablevisión, Multicanal y Teledigital ostentan el 70 por ciento de los hogares pasados por cable en el país. Todo eso está en manos del Grupo "Clarín", tan cuestionado por Néstor Kirchner.

  Hay más: el fútbol argentino promovió en un año -desde que se televisan todos los partidos en directo y algunos van codificados por abonados al cable- una ganancia a la sociedad "monopólica" del orden de los 600 millones de pesos por cada torneo corto. Datos oficiales.

   Hace algo más de un mes el diario "Crítica de la Argentina" -todavía era director el marplatense Jorge Lanata- difundió cifras sobre el mismo tema. "El fútbol en la Argentina es un negocio 9.300 millones de pesos por año", titulaba en su tapa.
   El publicista Ramiro Agulla les hace la campaña a los candidatos del acuerdo entre Mauricio Macri y Francisco De Narváez. Aparecen en pantalla los dos, también Gabriela Michetti, con "planos" parecidos y "letra" similar a la cumplida hace una década con Fernando De la Rúa, candidato de la efímera Alianza.

  Todo se repite en la Argentina. Hace unas horas un grupo de personas volvió a agredir al diputado santafesino Agustín Rossi. El tercer "escrache" que padece el legislador kirchnerista, titular de la Cámara Baja en el Congreso de la Nación. Siguen los resabios en Santa Fe del conflicto con el Campo hace un año.
   El Estado pierde en Aerolíneas más de 4 millones de pesos por día. En el primer cuatrimestre la empresa tuvo un déficit de $ 560 millones. Hay unos 100 pilotos  inactivos. Los créditos hipotecarios serán a tasa fija del 14 al 20%.

  El "arco iris" político es una regla de tres simple. El oficialismo divide sus votos "por uno" y la oposición lo hace "por dos". Hoy, sería 30% ó 35% el gobierno "K"
25% la segunda minoría (Macri, De Narváez, Solá) y 20% ó 23% Elisa Carrió y los radicales (Gerardo Morales y Margarita Stolbizer). El resto, indecisos.
    Por su parte, el matrimonio Kirchner -en privado- sostiene que el ciclo (propio) en el gobierno, cierra en 2011. No así, en el Poder.

   Hace casi 100 años, el célebre Mahatma (alma grande) Gandhi ponía en marcha su revolución social. Condujo los destinos de la India contra la dominación inglesa como "el líder nacionalista en desobediencia". Se extrae una consigna del hindú que fue a estudiar medicina a Londres:
   "Señor era religioso, además- ayúdame a decir siempre la verdad y no callarme ante el Poder, también a no mentir nunca ante los débiles", escribió. Su verdadero nombre y apellido era Mohandas Karamchad, nacido en 1869 y cuyo deceso fue en 1948.

   Los enconos en la Argentina se verifican en todos los escenarios, no solamente en la Política y en una treintena de ciclos televisivos, espectáculos y deportes. Los "impactos" mediáticos son el "sustrato" de la nueva cultura política y televisiva. Vale todo.

  Somos argentinos. En Chile, el DT. José (Pepe) Basualdo, ex futbolista campeón de todo con Vélez y fugaz paso por Boca, dirige al equipo "Santiago Morning". Llegó Hugo Tocalli, contratado por Colo-Colo. Apenas se enteró Basualdo que el popular club trasandino firmaba por 700 mil dólares por año disparó contra el ex DT. de Vélez y los seleccionados juveniles.

   "No ganó nada", dijo Basualdo, iniciado hace 20 años en Villa Dálmine y refiriéndose a Tocalli. Se había enterado que el ex ayudante de José Pekerman, ganaría más que él. Tal vez, el segundo mejor contrato del fútbol chileno, después del taciturno Marcelo Bielsa, vigente hace dos años.
Un verdadero duelo de compatriotas que trasciende las fronteras. Bajaron las exportaciones, pero trasladamos "odio" al exterior. Amén.


(*) Periodista de la agencia Télam

Publicando en: Diario El Atlántico de Mar del Plata

TODO EL PODER A LOS TRABAJADORES

(Para ahuyentar a los chirolitas de la mediocracia)
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*Por Claudio Díaz

       Con sus soldaditos provistos de cámaras y micrófonos (las nuevas armas de la ocupación), la prensa canalla y servil lanza en estas semanas el ataque final contra el gobierno y los sectores del peronismo y el sindicalismo que lo sostienen. Para los neutrales, para los que miran este enfrentamiento como si fuera un partido de tenis, desentendidos del resultado, tal vez haya llegado el momento de que perciban en toda su profundidad el iceberg que empezó a formarse en los últimos años para bloquear el paso del barco de bandera argentina que, aun con errores y cierto lastre que arrastra, nos ha llevado a aguas más azules y blancas, donde los tiburones del capitalismo salvaje ya no tuvieron tanta libertad para devorarnos como si fuéramos mojarritas.

      Una vez más, la artillería pesada apunta al movimiento obrero organizado. El enemigo sabe de qué se trata y por qué mueve sus cañones en esa dirección. Por eso, a través de la prensa y sus chirolitas, vuelve a instalar en la agenda (que es como decir “la cabeza”) de los sectores medios la idea de que el país corre el riesgo de caer bajo el fantasmagórico y temible poder sindical.

       La ofensiva es múltiple. En los últimos días no hay jornada en la que los francotiradores del sistema dejen de probar su puntería. En el diario Perfil, el escritor Alvaro Abós habla de una CGT conformada “por dinosaurios” que “asustan con sus aullidos”. Fíjense qué hermosa manera de colonización semántica… Podría haber dicho: “asusta con sus reclamos”. Pero no; utiliza la palabra “aullidos” porque hay que dar idea de que los trabajadores son lobos a los que la clase media debe temer, aunque los colmillos que se hundan sobre su cuello para chuparle la sangre, sean los de los explotadores del mundo capitalista a los que Abós no dedica ni siquiera un párrafo crítico.

       Por su parte, el diario La Nación refiere en una de sus últimas editoriales “la inconveniencia de que el poder sindical tenga vía libre para acceder a las instituciones que conforman el alma de la República. Lo dice por la posibilidad de que los compañeros provenientes del movimiento obrero, como Omar Plaini,  Julio Piumato y Héctor Recalde, sean consagrados diputados nacionales en la elección del domingo 28 y junto a otros compañeros que ya están en el Parlamento, como Octavio Argüello, de la Federación de Camioneros, empujen las leyes que necesitan los trabajadores para hacer efectiva la Justicia Social.

     Difícilmente exista en la Argentina un sector más difamado que el del sindicalismo. La CGT y sus dirigentes más dignos y lúcidos (hoy son Moyano, Juan Carlos Schmid, Plaini, Piumato, Horacio Ghilini entre otros) han sido, en ese sentido, el blanco predilecto de los medios de comunicación, muy especialmente desde la desaparición física de Juan Domingo Perón. A partir del golpe de 1976, el sindicalismo peronista pasó a sufrir en carne propia esa agresión permanente que responde al proyecto central del poder oligárquico liberal: el debilitamiento de la CGT como factor decisivo del destino nacional.

      Esa figura reptil de la política, con actitudes de serpiente pese a la anchura de su fisonomía, popularizada por los medios bajo el disfraz de Lilita, lo acaba de afirmar sin medias tintas: “Hay que terminar con Kirchner porque si acabamos con él, también acabamos con De Vido y con Moyano, que son los nuevos oligarcas de la Argentina”.  

     Otro aporte vino desde el “izquierdismo revolucionario” de Crítica, a través de un aventajado alumno de la escuelita de Jorge Lanata. En la edición del viernes 29 de mayo, Javier Schurmann se aprovecha de unas declaraciones efectuadas por Moyano para marcar su preocupación ante la posibilidad de que a corto plazo, el líder de la CGT y los trabajadores camioneros impulse el acceso de un representante del mundo sindical a la conducción máxima del país, es decir: a la presidencia de la República. Entonces, el cagatintas del diario presenta a Moyano como alguien que “detenta una formidable estructura de poder y negocios”, que “maneja suculentas cajas”, que mueve sus “tentáculos económicos”, que es “patrón de sus representados”, que controla “negocios paralelos” y que “hace uso y abuso como digitalizador de candidatos”. Nos preguntamos si, con tanto poder económico, Hugo no será el dueño de los campos de soja y accionista principal de la banca que exprime a la Argentina… ¿Usted qué piensa, Schurmann?

     Una vez más se comprueba que, para la mayoría de los periodistas, no hay nada peor que los peronistas… Pero no importa. Porque a uno le gusta ser peronista. Y, además, populista…  Aunque por sobre todas las cosas, lleva en el alma esa idea del poder sindical que tan esquizofrénicos ponen a los ricachones, a los mediocres de la política y la prensa, a los neutrales, a los tibios…

     Porque, ya que estamos, digamos que el poder sindical es la fuerza social que necesita un pueblo para sentarse a la mesa de decisiones de un país; y discutir allí, cara a cara con el otro poder (el económico, del que muy poco se habla), cómo se construye un modelo nacional integrador. Porque si el capital es necesario para cualquier desarrollo económico, los trabajadores, que generan la riqueza, son tan o más imprescindibles que los propios dueños de los medios de producción.

     Así que en este junio, y en el 2011, en el 2015 y siempre, vamos para adelante con el poder sindical. Con Moyano, con Piumato, con Plaini, con Recalde, con Argüello, con todos los trabajadores que se fijaron como meta llegar al luminoso horizonte que alguna vez trazó un hombre llamado Perón; un horizonte libre, justo y soberano.

CARTA A LA CLASE MEDIA


*Por Guillermo Amor

Estamos viviendo un momento histórico y, como sucede siempre en algo tan dinámico como la política, es difícil tomar distancia para no agotarse en la coyuntura.

Quien se siente dentro del campo nacional y popular, cualquiera sea su matiz, no tiene hoy dudas que la discusión no pasa por las retenciones, la inseguridad, la presunta soberbia de una mujer, las formas de desenvolvimiento de un político… o lo que esté de turno para que, con conciencia o no, quienes no están en ese campo, ataquen virulentamente a un gobierno democráticamente elegido. Se sabe que lo que se discute es algo que el país viene discutiendo, genéricamente, casi desde los albores de la nación y que toma las actuales características desde 1978.

Objetiva, casi estadísticamente, podemos afirmar la existencia,  en la mitad del siglo pasado, de una Argentina más igualitaria, de altos niveles en educación, en salud y en justicia social (con la prueba objetiva de la alta participación de las clases asalariadas en la distribución del ingreso nacional). También objetivamente podemos reconocer la destrucción económica, institucional y axiológica del país que nos dejaron, el proceso primero, el menemismo luego y la crisis terminal del 2001.

Si no apelamos a lo emocional,  si por una vez nos convencemos que cada uno puede pensar y sentir lo que desee y que siempre tiene razón, aunque solamente pueda ser “su” razón, solo cabe, para convivir, para discutir proficuamente, acudir a la ley por sobre todas las cosas ─ la regla de juego común y aceptada ─ y a circunstancias objetivas que puedan aceptarse sin mayor discusión.

Basta mirar, a lo largo de toda la historia, quienes defendieron y/o protagonizaron las políticas llamadas “liberales” y quienes las “industrialistas”, “estatistas” o como quiera llamárselas. Basta reparar un momento en quienes son los que defienden una y otra idea en su versión actual. Y ello no para juzgarlos o anatemizarlos sino simplemente para que, aquellas clases mayoritarias que NO forman parte del poder económico concentrado, sepan recordar y relacionar políticas con personas y con experiencias, con hechos.

¿Qué piensa hoy la “clase media” de la pérdida de la Banda Oriental y de gran parte del territorio nacional por la política de Rivadavia? ¿Qué piensa hoy la “clase media” de la conquista del desierto y la distribución de las tierras posterior? A pesar de la tergiversación de la historia realizada sistemáticamente por “los que ganaron” hoy hay una mayoritaria conciencia de lo que significaron políticas para el bien de pocos, normalmente teñidas de corrupción. ¿Qué piensa hoy la “clase media” de la pérdida de YPF, de Aerolíneas, de los servicios públicos, de la “minimización del Estado” que iba a “agrandar el país”? ¿Qué opina hoy la “clase media” sobre los niveles de educación que nos dejaron las leyes del proceso y de Menem?  Hay cifras estadísticas que pueden ayudar, a quienes no alcanzaron a conocer lo que era antes, a juzgar sobre bases objetivas los resultados de esas políticas si no confían en el testimonio de los que vivieron ambos momentos.

La Argentina de hoy tiene una rica experiencia, cosechada muy dolorosamente en su mayor proporción, como para seguir confundiendo emociones con razonamientos, ideales con intereses personales, responsabilidades con culpas. Tenemos toda una historia de logros y derrotas, de construcciones y destrucciones, de respeto de la legalidad y de terribles ilegalidades hasta llegar al asesinato de los que pensaban diferente.

Ya tenemos hechos evidentes para comparar. Intereses evidentes que defender. Sufrimientos evidentes que nos muestran errores a no repetir. Es normal y humano que los privilegiados busquen mantener sus privilegios; es normal y humano que los desprotegidos piensen diferente a aquellos. No lo es y sí señal de inmadurez política que las mayorías, que  no nos encuadramos en las anteriores categorías, no sepamos distinguir lo que nos conviene realmente.

Aceptemos el disenso por evidente e imposible de eliminar. Respetemos la idea ajena para que la nuestra sea respetada. No demonicemos a quienes no hacen más que actuar llevados por lo que creen, por “sus” verdades. Asumamos nuestras verdades como absolutas, es nuestro derecho, pero sepamos que son relativas, como marca nuestra responsabilidad de humanos adultos. Ello posibilitará que el fin nunca justifique los medios. Que, para ser libres, comprendamos que debemos ser esclavos de la ley. Que no juzguemos intolerantes o autoritarios o soberbios o antidemocráticos a quienes, y ello en el peor de los casos, no hacen sino ejercer nuestras mismas conductas solo que con signo diferente.

La falsa división entre argentinos que, por condición e intereses, deberían conjugar las mismas propuestas y soluciones, es la verdadera causa de nuestra decadencia como nación. Lo demás son intereses. Fríos, materiales, descarnados y propios de nuestra condición: No somos sabios, no vivimos en ningún paraíso, solo en una economía capitalista periférica en el siglo XXI que, como único paliativo a sus miserias e injusticias, ofrece el mecanismo de una precaria e insuficiente democracia a preservar y fortalecer. La “opinión pública” en países avanzados también es manipuleada de mil maneras, pero difícilmente llegue a traicionar grotescamente los intereses del país como conjunto. La corrupción, la hipocresía, el abuso de poder por los poderosos, son omnipresentes, consustanciales al sistema y quizás a la naturaleza humana de estos tiempos. La inmadurez política es solo patrimonio de aquellos a quienes la historia ha dificultado la  oportunidad de madurar. Estamos incluidos aún en esta última categoría pero ya hemos sufrido suficientemente, ya hemos vivido y vivimos experiencias como para abandonar esa limitación.

No podemos esperar que, en un mundo de inhumana competencia, los poderosos dejen de acudir a cualquier método para defender sus intereses. No nos debe sobrecoger que los eternamente apaleados esgriman palos al presentárseles la oportunidad. Pero si nos pensamos como personas de bien, con sentido cívico y cultura comunitaria, aprendamos que, para serlo realmente, debemos respetar al otro y a nosotros mismos y dudar alguna vez sino estamos obrando impelidos  alguna vez sino estamos obrando mvidos osjer inteligenternos.ura egoporpor pautas culturales que aquellos poderosos han sabido imponernos.

Resumiendo, hagámonos algunas preguntas y tratemos de contestar sin pasiones circunstanciales:
  • ¿Benefició al país la guerra de exterminio contra el Paraguay, el triunfo de Buenos Aires sobre las provincias y su postración posterior, la pérdida de la Banda Oriental y la libre navegación de los ríos interiores?
  • ¿Qué resultó de la “conquista del desierto”… para que la tierra quedara en manos de pocos?
  • ¿Nos benefició que las ideas de Pellegrini no se impusieran y triunfaran las de los estancieros de la pampa húmeda?
  • ¿Fue un avance el derrocamiento de Irigoyen y el “fraude patriótico” posterior?
  • ¿Benefició al país y a la clase media la destrucción de la industria y la producción nacional tras el derrocamiento del peronismo?
  • ¿Avanzamos luego del derrocamiento de Frondizi y el posterior de Illia?
  • ¿Cuándo se diseñaron las “hipótesis de guerra” contra el Brasil y Chile que condicionaron el desarrollo militar del país
  • ¿Nos consolidaron como país y como sociedad las políticas del proceso y la economía de Martínez de Hoz?
  • El primer Menem con el endeudamiento y el segundo con las privatizaciones, la erradicación de la industria nacional y la extranjerización de la economía, ¿nos llevaron al “primer mundo?
  • ¿De la Rúa y Cavallo pusieron las bases para un país mejor?
  • ¿Qué gobiernos constituyeron la deuda externa y cuales la disminuyeron?
  • Los que tienen algunos años, ¿recuerdan a la inseguridad como un problema terminal? O esta apareció junto con la pobreza y la exclusión?
  • ¿Qué intereses y que personeros estuvieron siempre detrás de todos esos episodios de la historia nacional? ¿Quiénes los gestaron, apoyaron o aplaudieron?
Reflexionemos sobre lo trascendente e importante y sepamos elegir bando. Subjetivamente siempre “tendremos razón”. Cuando afuera se está derrumbando un mundo ideológico por el peso de su irracionalidad tratemos ahora de ser objetivos y elijamos en consecuencia.

LA CRISIS INTERNACIONAL Y AMÉRICA LATINA


"No cabe duda de que las mil libras esterlinas que uno deposita hoy en A pueden reinvertirse mañana y constituir un depósito B. Al día siguiente, remitidas por B, pueden formar un depósito C… y así hasta el infinito. Y las mismas mil libras esterlinas en dinero pueden multiplicarse de tal manera, por medio de una sucesión de transferencias, en una suma de depósitos absolutamente infinita. Es posible, entonces, que las nueve décimas partes de todos los depósitos del Reino Unido no tengan otra existencia aparte de su registro en la contabilidad de los banqueros, respectivamente responsables por ello".


*Por Alberto Nadra

Más allá de las cifras que descubren en parte el paso del tiempo, pocos podrían imaginar que esta definición es parte de los apuntes con los que luego Federico Engels dio forma definitiva al capítulo XXV del tercer tomo de El Capital de Carlos Marx, publicado después de su muerte en 1883. Bajo el título de Capital ficticio, ya marcaba la tendencia, que ha sido permanente en el desarrollo del capitalismo, del uso y el abuso del capital especulativo.

Si pretendemos para plantearnos alternativas autónomas a la crisis actual, primero debíamos definir de qué crisis estábamos hablando, y es nuestra opinión que no es solamente financiera o bancaria, ni siquiera sólo económica, como se pretendió simplificar en la reciente reunión del G-20, sino energética, alimentaria y ambiental, dado el rumbo depredador del sistema. La crisis tampoco es simplemente cíclica, de las que habitualmente desarrolla el capitalismo. Estamos ante una crisis general del sistema capitalista a nivel planetario, la que, a nuestro juicio, pone en riesgo la propia sustentabilidad de la humanidad en su conjunto.

Sin embargo, estamos convencidos que hay que profundizar en esta definición porque cuando caracterizamos una crisis como sistémica es necesario, a la vez, precisar que en ella se manifiesta brutalmente lo que habitualmente permanece oculto en las relaciones de producción capitalistas: esto es que la producción de los bienes y de la riqueza de la humanidad es siempre social y su apropiación es siempre privada. Esta es la contradicción fundamental del capitalismo, que se asienta en la propiedad privada de los medios de producción y que, con el desarrollo de las sucesivas crisis y los acomodamientos, fue dando como resultado un retroceso cada vez mayor del sector productivo y el avance del componente financiero y, dentro de este último --en esta etapa-- del capital especulativo.

No es una casualidad que la crisis haya estallado en los Estados Unidos y en el sector especulativo (las hipotecas sub-prime). Hace 30 años que viven a costa del ahorro y el crédito externo. Primero al violar de hecho los acuerdos de Bretton Woods que impusieron el dólar como moneda única internacional, sobre la base de su convertibilidad con el oro, y --cuando el engaño de la emisión sin contrapartida metálica se hizo insostenible-- Nixon decidió unilateralmente el fin de la convertibilidad, con lo que mantuvo la maquinita de fabricar billetes y letras con las que EE.UU. ha financiado sus déficits a costa de la humanidad, es decir a su complejo militar industrial y las guerras de rapiña y agresión que lo mantienen fuerte y poderoso, pero que provocan el 80% del déficit público.

Posiblemente Marx no hubiera imaginado en su tiempo los extremos especulativos a los que hemos llegado ahora. Esta relación entre bienes reales (fábricas, casas, campos) y bienes simbólicos o ficticios (dinero, letras, hipotecas), que no debería sobrepasar la relación de 3 ó 4 por 1, y que al momento de la crisis había llegado a 20 por 1. Es decir que por cada dólar respaldado por bienes reales que circulaba, la timba internacional, on line las 24 horas, hacía circular 19 sin ningún respaldo. Dicho gráficamente, la relación entre una pelota de básquet y una de golf.

Como más de una vez ha señalado nuestra Presidenta refiriéndose al modelo de los '90, creían que el dinero produce dinero. Pero no. Lo que produce son ganancias extraordinarias y salvajes para el sector financiero especulativo que está hegemonizando el capitalismo en estos momentos, al tiempo que descarga la desocupación, la precarización del trabajo y en definitiva el hambre de millones de hombres y mujeres en el mundo.

En última instancia, algo que los economistas neoclásicos omiten, y aún algunos "progres" que solemos leer también eluden: la política es economía concentrada y en el centro de todos los problemas está el problema del poder. Por eso Estados Unidos impuso sus condiciones, cedió o las multiplicó según la relación de fuerzas. Nosotros no podemos pensar más que en estos términos, en términos de poder, porque es la única manera de construir una perspectiva nacional y popular transformadora, a nivel nacional y continental.
Esta disputa no va a ser fácil ni corta. Tengamos en cuenta que, cuando se produce la crisis de 1873 (colapso de la Bolsa de Viena, precedida por una burbuja especulativa de tierras en París luego de las exigencias alemanas a Francia después de su derrota en la guerra franco-prusiana, y otra especulación de tierras en EE.UU. después de la Guerra Civil, con eje en la traza del ferrocarril) se tardó veintitrés años en salir, casi hasta el final del siglo XIX.

De la crisis de 1929 -que para nosotros es muy ilustrativa porque es de la que más se habla- se tardó diecisiete años en salir. Debemos plantear también una polémica que es importante: no es cierto que se superó con la receta keynesiana. Obviamente que las medidas keynesianas fueron imprescindibles y un instrumento importante para desarrollar el proceso económico, dentro de un modelo productivista que no prevalece en el actual capitalismo, mediante la intervención del Estado y la obra pública. Pero nos parece necesario detenernos en una repetida tergiversación: la salida jamás se hubiera logrado sin la II Guerra Mundial. De hecho, fue la II Guerra y la posterior reconstrucción de Europa y Japón (vía Plan Marshall) lo que permitió poner en marcha el aparato productivo estadounidense, pero esa es otra historia.
Es decir que el enfoque que afirma que con el keynesianismo (o con el neokeynesianismo) vuelven el equilibrio capitalista y la justicia es, como mínimo, riesgoso, lo que no implica desconocer que tenemos recetas mucho más agresivas y destructivas que impulsa el establishment.

Una es la que están aplicando los señores del poder económico mundial, socorriendo a los que generaron la crisis con esta ayuda a bancos y a financieras que, posteriormente, premian con millones de dólares a los personajes que dirigieron la catástrofe. En cambio, ¿por qué no estatizar, y a la vez dinamizar la producción, para que por lo menos hagamos menos pesada la carga de los sectores populares, y pasada la crisis, revalorizadas las acciones que hoy se compran a un valor depreciado, recuperar algo de lo robado?
También escuchamos o leemos en nuestros esclarecedores medios de prensa -o medios de comunicación concentrados- que esta es una crisis más, que se resuelve con la vieja máxima de Joseph Schumpeter, aquel economista austríaco que -miren si será cruel el término y el proceso que describe- acuño la definición de destrucción creativa, necesaria cuando se acumula demasiado valor simbólico. En ella, el mercado premia a los mejores, castiga a los ineficientes que no han sabido ponerse a la altura de las circunstancias de la revolución científico-tecnológica y pone las cosas en su lugar quemando esos valores ficticios. Pues bien, lo primero es falso. El mercado no premia a los eficientes: premia solamente a los poderosos. Este es un concepto central para el análisis político y las alternativas que podemos plantear en América Latina.
Quizá suene excesivo, ante estas dos brutales propuestas del capital, que insistamos con una nueva crítica al keynesianismo, pero es que en el continente la receta entusiasma a muchos amigos, que a nuestro juicio están perdiendo de vista dos fenómenos novedosos pero decisivos.

El primero se pone en evidencia a partir de la creencia de que estos cambios de matriz permiten resolver algunas de las crisis del capitalismo. Durante la revolución industrial se reemplazó a la mano del trabajador por la máquina; hoy la revolución científico-tecnológica no sólo produce el reemplazo de la mano sino también del cerebro humano mediante la informática. Es decir que la capacidad de generar puestos de trabajo industrial incorporándolos a la producción en un esquema de apropiación privada de las ganancias se ha frenado, la producción social es cada vez menor, generando menos plusvalía. Si toda crisis es, en principio, una crisis de superproducción, da lo mismo que el detonante sea industrial o financiero. La crisis de superproducción también podría llamarse crisis de subconsumo, porque se produce cuando la oferta supera a la demanda, o enunciado de otro modo, cuando los potenciales demandantes no tienen el dinero suficiente para comprar lo que necesitan. Dicho sea de paso, el problema del subconsumo podría resolverse en buena medida si los dineros de los rescates se distribuyeran entre la población mundial para que pudiera gastarlo a voluntad. Pero el capitalismo prefiere mantener el subconsumo mediante bajos salarios y financiar la reconversión del aparato productivo. La paradoja creciente es que los bajos salarios permiten extraer poco jugo del trabajo, es decir que cada vez hacen falta más dólares para crear un empleo del que extraer plusvalía, lo que golpea particularmente a las Pymes, agudizando la concentración.

Como fuere, la tendencia del capitalismo al desempleo y a la precarización tiene que estar en el centro de nuestras preocupaciones. El modelo fordista-taylorista que impulsaba la industrialización no es la tendencia actual que podemos esperar para el desarrollo y para las supuestas correcciones que produzca el capitalismo en el mundo, ya que el capitalismo industrial ha perdido el comando, que ahora está en manos del capitalismo financiero. Por eso es tan peligrosa, al margen de buenas o malas voluntades, la seducción del canto de sirena del keynesianismo en este aspecto.

El segundo fenómeno es que se requiere -como ya le exigió a los Estados Unidos durante el New Deal- un déficit fiscal muy importante durante por lo menos cinco años. Y lo grave, lo impracticable, es que EE. UU. se permita un déficit fiscal mayor durante ese tiempo, por la sencilla razón de que el que ya tiene es gigantesco, 80% del cual, como dijimos, es generado por el complejo militar-industrial. Por eso, en la Cumbre de las Américas (que no será tal hasta que Cuba ocupe su lugar) de Trinidad y Tobago, Obama muestra un rostro cordial y hasta humilde, pero lo vemos poco apurado en retirarse de Afganistán o de Irak, y francamente consideramos improbable que, si realmente lo deseara, pudiera resistir semejante presión, por lo que nos parece más probable que vaya cediendo, para finalmente entonar, con distintos acordes, la misma melodía que Bush. El aparato militar-industrial es el corazón del poder estadounidense, principal sospechoso del asesinato de John Kennedy, quien pretendía evitar la guerra de Vietnam, ese formidable negocio.

Desde que se nos murió el viejo topo de la historia, el futuro está abierto para todas las posibilidades, incluso las peores pesadillas. Lo que se viene es una fuerte presión para aumentar la desocupación, precarizar el empleo, reducir los salarios reales, y ni que hablar del futuro combate, que en otras partes del mundo ya se está dando, por los recursos naturales. Para nosotros, la verdadera alternativa pasa por el derrocamiento del poder exclusivo de los oligopolios, el cual es inconcebible sin, finalmente, su progresiva nacionalización democrática. No estamos hablando del fin del capitalismo, más allá de nuestros deseos. Creemos en cambio que son posibles unas nuevas configuraciones de las relaciones de fuerzas sociales que obliguen al capital a ajustarse a las reivindicaciones de las clases populares y los pueblos.

Algunos autores apuntan, con razón, que Immanuel Wallerstein estimó que el estallido de esta burbuja y esta crisis llevaría todavía un tiempo, pero también lo es que Samir Amín la predijo para el cortísimo plazo. Es justamente Amin quien reafirma que en los países del Sur, la estrategia de los oligopolios mundiales lleva consigo volcar el peso de la crisis sobre los pueblos: desvalorizar sus reservas de cambio, bajar los precios de las materias primas exportadas y encarecer los precios de los productos importados. Y esto impondrá a los gobiernos que plantean rumbos nacionales y populares definirse (lo que no implica caer en la vieja trampa exportar-importar tal o cual "modelo"), pues creemos que, en nuestra región, o se profundizan los procesos o se corre el riesgo cierto del estancamiento, y aún del retroceso, bajo la brutal presión de la derecha.

Al mismo tiempo la crisis ofrece la ocasión del renacimiento de un desarrollo nacional, popular y democrático autocentrado, que someta las relaciones con el Norte a sus exigencias, esto es, la desconexión, siempre en las condiciones concretas y las relaciones de fuerza propias de nuestros países, pero conscientes de que es prioritario construir la fuerza política y social que necesitamos para enfrentar semejante desafío.
No dudamos que parte de esa construcción implica profundizar en temas --que no voy a desarrollar ahora-- como oponer a la globalización la regionalización e integración (desarrollar el ALBA, el MERCOSUR, el UNASUR, incluida la elaboración de una concepción propia de la defensa continental y mecanismos como la desdolarización del comercio exterior); la absoluta prioridad del mercado interno sobre el externo, siempre con sesgo de incorporación de valor agregado a las materias primas; una dirigencia condicionante, conciente de su papel transformador de nuestros países y del continente, frente a una dirigencia condicionada (por las nuevas oligarquías, al estilo la patronal rural argentina, los separatistas bolivianos o los golpistas venezolanos, además de los mascarones de proa del imperio como la colombiana) y el fortalecimiento del papel del Estado.

En este cuadro, con la hegemonía cultural de las clases dominantes, las cuñas que la dictadura y el neoliberalismo dejaron en la conciencia popular, es central seguir planteando la batalla ideológica, y en nuestro caso, al menos, la necesidad de una sociedad de nuevo tipo, post capitalista, que todavía creemos que será una sociedad socialista, convencidos de que el socialismo jamás ha sido aplicado en este planeta, al menos si lo entendemos no solamente como la propiedad estatal de los medios de producción sino como la propiedad social de los mismos, con participación popular, democracia plena y autogestión.

PARRESÍA (DECIRLO TODO, HABLAR FRANCAMENTE)

*Por Prof. Ernesto Laserna

Para la salud de los argentinos, sería bueno que alguna vez tuviéramos un Collège de France, ó al menos en las aulas aparecieran mas seguido los análisis de Foucault, en fin seguramente algún día abandonaremos la escuela derechosa y la Universidad monárquica y nos atreveremos  a incursionar en la ciencia en tren de hacerse, y donde los docentes puedan hacer uso del prestigio sin escolarización, llevando a los alumnos a enfrentar el DEBATE y de esa forma modificar los paradigmas de la lectura y del pensamiento, esta estructuración de la educación no esta resolviendo la cuestión de fondo que es a mi entender el DISCURSO, el SABER, de los receptores del trabajo docente.

Volviendo a la “parresía”, Michel destaca tres estados de la misma, la parresía política, la  parresía judiciaria y la parresía moral….porque lo importante es tomar la palabra, porque decirlo todo y hablar francamente, introduce inexorablemente la verdad. Sutilmente vemos que los “des-informadores argentinos” a sueldo del mega imperio de los medios, nos privan de la verdad es decir nos anulan  la parresía, a conciencia y cínicamente, para poder salvar sus bolsillos, propio de los esclavos de una señora, y que ha logrado nefastamente que una mayoría importante sea repetidora de títulos de su medio con logo fachista, a los que desde las letras hemos aprendido a ser libres y cumplir con la premisa de que una vida sin debate no merece ser vida, nos toca la misión de ser los esclarecedores ante tanta ausencia de reflexión y comprensión de los ataques que los medios ejercen en la conciencia popular.

La historia ha demostrado claramente lo que han realizado estos represores del pensamiento, a los cuales, les cabe un juicio más severo que a las juntas militares, así las cosas, pretendo en este papel, poner en valor la voluntad de sumar al DEBATE, a todos mis compatriotas en víspera del bicentenario, y que no sea solo una entrega del gran diario, con su verso abyecto, mostrando fotos y notas de lacayos, un debate que deberíamos darnos en cada plaza de esta República, entre el sí mismo (el sujeto) y los otros ( el político, el déspota, el director de conciencia) y poder entender en la diversidad de los pareceres que  la verdad ya se posee.

Por último debo decir que estamos en presencia de la subjetividad, que será lo que transitaremos de ahora en más.

29 de Mayo de 1969. EL PUEBLO, CANSADO INICIA "EL CORDOBAZO"...!!!


*Por Diego Carbone
El 29 de mayo de 1969, hace 40 años, Córdoba fue el escenario de una movilización popular que sacudiría a la dictadura de entonces. Tres jornadas de violentos enfrentamientos callejeros se generaron por la cruel represión de la policía y el ejército contra el pueblo. El dictador Onganía había colocado como interventor en Córdoba a Carlos Caballero, un hombre de su confianza, caracterizado por su gorilismo y su ineptitud. En Córdoba, la resistencia a la mal llamada "Revolución Argentina" fue muy importante desde su misma instalación, el 28 de junio de 1966, debido a la comunión entre obreros y estudiantes, siendo uno de los hechos más trágicos la muerte de Santiago Papillon el 7 de septiembre de 1966. La Delegación de la CGT de los Argentinos encabezaba la lucha contra la entrega del capital nacional a los monopolios extranjeros y la opresión al pueblo, la supresión de las conquistas laborales y las garantías y libertades individuales y públicas. Se destacaban los combativos Agustín J. Tosco, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza y Atilio H. López, un veterano luchador peronista, miembro de la Unión Tranviarios Automotor. A ellos se sumaba la fuerza de los obreros mecánicos. El 14 de mayo de 1969 se reprime una asamblea de obreros de la industria automotriz contra la eliminación del sábado inglés. El 16 la UTA paraliza la ciudad, acompañada por Luz y Fuerza. Mientras tanto en Corrientes matan al estudiante Juan José Cabral y en Rosario a Adolfo Mario Bello.

El 26 las dos centrales obreras cordobesas adheridas a la CGT de los Argentinos y a la conducción de Azopardo proclaman un paro activo para el 29. El acatamiento fue muy importante y la concentración fue reprimida violentamente, muriendo un obrero de Ika Renault. Luego matan a otro trabajador, lo que produce indignación. El pueblo comienza a formar barricadas y avanza sobre la policía, que se repliega. Ochenta y cinco mil obreros, treinta y cinco mil estudiantes universitarios y quince mil secundarios, junto con amas de casa, comerciantes y profesionales, escribían la historia, dando treinta mártires a la jornada. 

Comenzaba el final de un dictador, pero faltaba mucho para derrocar a la dictadura. Las detenciones y persecuciones que se produjeron no sirvieron para aplacar el ansía de justicia y libertad del pueblo. Estos hechos se reproducirían luego en Catamarca, Rosario, Cipolletti, etc., ahogando el deseo de los dictadores de mantenerse en el poder.

El General Ongania, es reemplazado por el General Alejandro Agustín Lanusse, más político que su antecesor al que saca del poder. Lanusse gobernaría con una visión más cercana a la política civil que ha la cerrada política militar. Lo cual no quita que siga ejerciendo el poder con el mismo autoritarismo que su antecesor. Pero la lucha de "la Patria sublevada", como decía Scalabrini Ortiz, no cejaría de allí en más hasta conseguir el llamado elecciones. Lanusse quería quedarse en el poder, esta vez como político, y conseguir el apoyo del Peronismo. Fracaso en sus gestiones y ganadas las elecciones por Héctor J. Campora, al que entrego la banda y el bastón de mano, el Peronismo regreso a la casa Rosada. El retorno de Perón al país y a su tercer gobierno constitucional estaba asegurado.
COMPAÑEROS MUERTOS EN DEFENSA DE LA LIBERDAD DURANTE "EL CORDOBAZO"... PRESENTE...!!!

25 DE MAYO

*Por Eugenio Luis Germino

En esta fecha, tenemos tres aniversarios para recordar:
1810. La Revolución de Mayo.
1973. La asunción del Justicialismo al gobierno con Cámpora.
1974. El fallecimiento de Arturo Jauretche.

Revolución de Mayo.

Surgida en Buenos Aires, capital del Virreinato, cuando los mandos del ejército, a cargo de Saavedra, apoyaron la demanda del vecindario y presionaron sobre el Cabildo. Aun, sin caudillo, la revolución terminaba con la dominación española.
Se responde, a la voluntad nacional, preexistente desde antes de 1810.

Desde temprano comenzarían las diferencias entre los distintos sectores. Intelectuales, llamados “jóvenes de las luces” (Moreno, Castelli, Peña, Berutti, etc.) pregonan la revolución sin pueblo, donde los esclarecidos porteños, imponen sus ideas al resto de Buenos Aires y luego a todo el país (son la ultraizquierda de la época). Castelli, fracasa en el Alto Perú, Belgrano en Paraguay. Así, perderemos esos dos territorios y luego la Banda Oriental.
Entre bambalinas, se mueve el imperio Inglés, que luego de sus dos fracasadas invasiones militares, apela a la conquista económica.

Saavedra, caudillo popular (a su pesar, no supo estar a la altura de las circunstancias) irá perdiendo poder. Así, el Pueblo se quedará sin conducción, aunque reaparecerá en las jornadas del 5 y 6 de abril de 1811, recordadas como la “Revolución de los Orilleros” conducida por Joaquín Campana.

El enfrentamiento, de las provincias con el puerto, es el factor que provoca el alejamiento de Moreno, (opuesto al ingreso de los representantes del interior) y su viaje a Inglaterra. Muere en altamar y su cuerpo es arrojado envuelto en la bandera inglesa.
Mientras, en la Banda Oriental aparece el primer Caudillo de Mayo: José Gervasio de Artigas, quien será combatido por los sectores antinacionales del puerto.

1973. Cámpora al gobierno. Perón al Poder.

En esta jornada, asume el “Tío”, con la Plaza repleta de compañeros que con la alegría característica del peronismo festejan el triunfo de 18 años de lucha, en la que tuvimos héroes y mártires de la talla de: Juan José Valle, Felipe Vallese, Fernando Abal Medina, Carlos Gustavo Ramus y tantos otros que dieron la vida por su Pueblo y por Perón.

El triunfo, se consiguió, gracias al Resistencia Peronista, encarnada por las bases del peronismo, que reaccionaron ante la claudicación de una dirigencia burocratizada y obsecuente; la “Gloriosa Jotapé”; los sindicatos conducidos por la CGT; Montoneros y otros grupos que pusieron la sangre para la vuelta del General y el triunfo popular.

1974. Fallecimiento de Arturo Jauretche.

Que se puede decir de este gran pensador Nacional, desmitificador de las mentiras de la historiografía liberal, en su ya célebre “Manual de Zonceras Argentinas”. Militante inclaudicable, peronista consecuente, estuvo alejado de las alturas del poder, a fines del gobierno peronista en los años 50, para retomar su puesto de lucha, en los peores momentos. Es destacable, su contribución al Revisionismo Histórico.
  
En esta fecha que conmemoramos nuestra emancipación, a un año del bicentenario, vale tener presente, el lineamiento histórico, que seguimos, donde lo importante es el Pueblo y no los supuestos teóricos intelectualoides, que hablan en nombre de él pero que en la práctica, se encuentra ubicados en el campo de lo antinacional.

Refrescando un poco la línea popular, podemos hablar de los caudillos populares, que fueron surgiendo en la gesta libertadora de el siglo XIX, los pronunciamientos populares como el citado de los “Orilleros”, los federales, Juan Manuel de Rosas, las Montoneras que combatieron a los liberales y se opusieron a la Guerra del Paraguay, el Yrigoyen, el Peronismo con sus grandes conductores: Perón y Evita. Y todo esos compañeros que hicieron posible la vuelta de Perón, la resistencia al Proceso de Reorganización Nacional, el combate al alfonsinismo, el menemismo y la Alianza delarruista.

Ahora, la realidad nos indica que tenemos un gobierno que mas allá de los errores intenta avanzar en esa senda trazada. En nosotros está construir la fuerza militante organizada (hoy inexistente o escasa) que de el apoyo popular para la profundización del proyecto Nacional.


25 de mayo de 2009.


APORTE SOBRE LA NUEVA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL (Séptima y última parte)

*Por Lic. Fabián Bicciré


UN NUEVO CONCEPTO DE LOS MEDIOS PÚBLICOS

 

Entre los objetivos centrales de una política pública de comunicación y, particularmente,  de una nueva cultura de uso de los medios públicos, se encuentra el de promover la información necesaria sobre el país y sus regiones. Las formas de expresión, los géneros y formatos culturales, pueden ser de muy variadas características. A través de noticieros, documentales, deportes, humor y toda la gama de posibilidades, por medio de distintos soportes comunicacionales. Lo importante es reinformarnos sobre: nuestros recursos, diferentes formas de vida social y cultura, historias, trabajos, tradiciones, valores, expresiones artísticas, geografías y aspiraciones de futuro. El país a pesar de la grave crisis que generó la implantación de políticas neo-liberales durante más de treinta años, sigue teniendo un capital humano y social significativo. Este capital hay que promoverlo, apoyarlo y desarrollarlo en el tiempo. Por otra parte, los medios públicos deben ser un canal de expresión e información sobre lo que acontece en el mundo, contado y narrado desde aquí.

Es una tarea ineludible del Estado y la sociedad, construir políticas públicas que tiendan a democratizar las comunicaciones, que faciliten particularmente en el interior del país – donde la escasez de opciones limita el derecho a la comunicación – el fortalecimiento de los medios públicos y la difusión de las producciones culturales, artísticas y educativas nacionales, regionales y locales. De este modo, se contribuirá en forma concreta a la reconstrucción de un sentido de identidad cultural en cada una de las regiones.

 

La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, deberá observar al momento de elaborar el Plan Técnico de Frecuencias, las siguientes pautas y realizar las siguientes reservas de frecuencias:

-Para el Estado Nacional: las frecuencias asignadas a Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado (RTA S.E.), sus repetidoras operativas, y las repetidoras necesarias a fin de cubrir todo el territorio nacional.

-Para cada Estado Provincial y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una (1) estación de radiodifusión sonora por modulación de amplitud (AM), una (1) estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia (FM) y una (1) estación de televisión abierta, con más las repetidoras necesarias a fin de cubrir todo el territorio propio.

-Para cada Estado Municipal una (1) estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia (FM)”.[17]

 

MEDIOS PÚBLICOS UNIVERSITARIOS

PARTICULARIDADES

 

En el contexto de los medios públicos el proyecto contiene un profundo reconocimiento a los medios de comunicación universitarios.

En el plan técnico de frecuencias está explícitamente manifestado:

“En cada localización donde esté la sede central de una Universidad Nacional, Una (1) estación de televisión abierta, una (1) frecuencia para emisoras de radiodifusión sonora. La Autoridad de Aplicación podrá autorizar mediante resolución fundada la operación de frecuencias adicionales para fines educativos, científicos, culturales o de investigación que soliciten las Universidades Nacionales”.[18]

“Las Universidades Nacionales podrán ser titulares de autorizaciones para la instalación y explotación de servicios de radiodifusión

La Autoridad de Aplicación otorgará en forma directa la correspondiente autorización”.[19]

En la actual sociedad del conocimiento la Educación Superior se posiciona como una instancia estrechamente vinculada al crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y la igualdad social, incentivando los lazos de solidaridad y el derecho de los ciudadanos a la diversidad cultural; “atribuyendo a las universidades una participación activa en la construcción de la cohesión social, en la profundización de la democracia, en la lucha contra la exclusión social, la degradación ambiental y en la defensa de la diversidad cultural. Esta es un área que para ser llevada a cabo con éxito, exige cooperación intergubernamental, por ejemplo, entre los Ministros de Educación, responsables de educación superior y tecnología y responsables de la cultura de las áreas sociales. La extensión incluye un amplio campo de prestación de servicios y sus destinatarios pueden ser muy variados: grupos sociales populares y sus organizaciones, movimientos sociales, comunidades locales y regionales, gobiernos locales, el sector público y el sector privado”.[20]

Cada día más la Educación Superior en todo el mundo se involucra en las problemáticas de la sociedad. Entre éstas, se pueden enunciar algunas importantes: los procesos de producción cultural, las mejores en el funcionamiento del Estado, la innovación tecnológica, la acumulación económica, la inclusión social, la promoción de la igualdad de oportunidades, la configuración de ciudadanía plena y la profundización de la Democracia.

La Universidad no sólo produce los conocimientos técnicos y científicos necesarios para el desarrollo del país: sobre todo debe producir saberes necesarios para una construcción democrática, más justa y equitativa; debe inventar saberes que no estén condicionados por los códigos del lucro; debe reconstruir su identidad necesaria para nuestras sociedades desprotegidas de individualistas posesivos que niegan el valor de la cultura porque no cotiza en la bolsa de valores. Si la Universidad es considerada un elemento del mercado, no hay espacio para la crítica. Tenemos que recrear democracias de alta intensidad. Sólo que una democracia de alta intensidad no se hace sin demócratas de alta intensidad” (2001:3). Boaventura Dos Santos”.[21]

Las políticas de extensión conforman una de las funciones más importantes de la gestión en el ámbito de la Educación Superior. El uso de los Medios de Comunicación Universitarios tienen un rol trascendente en la interacción de la Universidad con el medio social.

“Las emisoras universitarias deberán dedicar espacios relevantes de su programación a la divulgación del conocimiento científico, a la extensión universitaria y a la creación y experimentación artística y cultura.

Las radios universitarias deberán incluir en su programación un mínimo del sesenta por ciento (60 %) de producción propia”.[22]

Una de las tareas imperiosas es lograr que el sistema de medios públicos pueda emitir  programación en todo el territorio nacional, así entrarían en vigencia los derechos a la libre expresión de las ideas y el acceso a una información básica al conjunto de la ciudadanía.

La tarea diagnóstica en este sentido es crucial, particularmente, en un país de las enormes dimensiones geográficas como la Argentina.

“El Directorio de Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado podrá contratar a terceros para la realización de tareas de consultorías o estudios especiales, seleccionando en forma prioritaria a las Universidades Nacionales”.[23]

En muchos lugares del país no existen canales de televisión por aire, y hay regiones donde se recibe sólo una señal. En muchas zonas de frontera se ven los canales de televisión de los países fronterizos. Los sectores sociales de mayores ingresos, especialmente en las zonas del interior del país, pueden acceder a la televisión por cable y satelital, obteniendo una variada programación en distintos formatos y géneros. Pero en el contexto de crisis socio-económica de la Argentina, más de la mitad de los habitantes, se encuentran restringidos a una oferta única en el consumo cultural mediático de televisión gratuita. O peor aún, al no llegar los canales por aire, el consumo de televisión gratuita es en realidad inexistente.

 

CONTENIDOS

EL SENTIDO DE LOS BIENES CULTURALES

 

Uno de los propósitos fundamentales de una política pública de comunicación, debe ser el de crear las condiciones - como lo planteamos en el punto anterior“ - para que existan en el sistema comunicacional un amplio espectro de actores. La heterogeneidad de actores (social, cultural, económica, regional, etc) es la más conveniente política para diversificar los contenidos y plasmar efectivamente la existencia de distintas opiniones en el sistema.

El Estado debe promover políticas que regulen la inclusión en el sistema de personas con capacidades diferentes. Una ecología de medios de naturaleza inclusiva debe contemplar al conjunto de los ciudadanos.[24]

Un sector sumamente importante a considerar es el segmento de los niños y los adolescentes. Las nuevas generaciones constituyen su personalidad con una fuerte impronta de los contenidos y formatos de los dispositivos tecnológicos.

La reglamentación determinará la existencia de una cantidad mínima de horas de producción y transmisión de material audiovisual específico para niños y niñas en todos los canales de televisión abierta, cuyo origen sea como mínimo el cincuenta por ciento (50%) de producción nacional y establecerá las condiciones para la inserción de una advertencia explícita previa cuando por necesidad de brindar información a la audiencia ( noticieros / flashes) pueden vulnerarse los principios de protección al menor en horarios no reservados para un público adulto”.[25]

Una legislación en materia de Servicios de Comunicación Audiovisual – para garantizar efectivamente el Derecho Universal a la Comunicación – debe contemplar el acceso masivo a ciertos contenidos de interés relevante para el ciudadano, cualquiera sea su condición socio-económica, cultural, étnica y su ubicación geográfica.

Los Artículo N° 65, 66, 67 y 68 son un ejemplo cabal de la filosofía comunicacional enunciada anteriormente.

“La presente ley tiene por objeto crear las medidas necesarias para garantizar el derecho al acceso universal – a través de los medios de comunicación audiovisuales o sonoros – a los contenidos informativos de interés relevante y de acontecimientos deportivos de encuentros futbolísticos u otro género o especialidad”.[26]

 

Un sistema de comunicación social plural y democrático se verifica en la promoción y amplitud de voces. Los contenidos del espectro comunicacional pueden estar conformados por una variada programación, con aspectos: informativos, culturales, educativos y de entretenimiento, haciendo lugar a manifestaciones con profundo sentido nacional y regional.

Existe un significativo número de artistas locales, productores culturales y comunicadores independientes, que hacen festivales, talleres, videos, cine y largometrajes, cuyas formas de financiamiento son por medio de fundaciones, universidades y productoras independientes. La falta de recursos impide que sus producciones lleguen a plasmarse en los medios masivos de comunicación El Estado – especialmente a través de sus medios públicos - debe propiciar los espacios adecuados para que tales manifestaciones puedan expresarse.

En la propuesta analizada se plantea una política clara en este aspecto, así lo certifican los objetivos y misiones del organismo Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado.[27]

“Los mejores artistas residentes en la Argentina, en todas las disciplinas, del tango al teatro, de la danza al folklore, de los cómicos a los charlistas, de la música clásica a ...La mayoría obviamente, desconocidos salvo para minorías específicas, pese a sus notables condiciones. Decía que para ponerlos dignamente en pantalla no es preciso contar con una gran presupuesto porque ninguno de ellos tiene muchas pretensiones económicas, como es obvio. La única condición – vaya condición!!- es que prime un criterio de calidad, que no quepan ni las trenzas políticas, ni el acomodo ni el amiguismo y tampoco la corrupción”.[28]

Es importante volver a recuperar el concepto de proteger los derechos de producción, comunicación y consumo de las distintas producciones culturales, locales, nacionales y regionales. Por otra parte, incentivar las realizaciones independientes, a través de asesoramiento técnico y facilidades crediticias para la producción propia.

Facúltase al Poder Ejecutivo Nacional a implementar políticas públicas estratégicas para la promoción y defensa de la industria audiovisual nacional en el marco de las previsiones del artículo 75 inciso 19 de la Constitución Nacional. A tal efecto, deberá adoptar medidas destinadas a promover la conformación de conglomerados de propiedad mixta de producción de contenidos audiovisuales nacionales para todos los formatos y soportes”.[29]

También es otra forma de apuntalar las producciones locales, regionales y nacionales, la fijación de cuotas mínimas de:  tiempo de pantalla, emisión de  radio, y de otros bienes culturales nacionales y latinoamericanos.

“Los servicios de radiodifusión que emitan señales de televisión deberán cumplir la siguiente cuota de pantalla en beneficio de las películas:

Los licenciatarios de servicios de televisión abierta o por suscripción deberán exhibir en estreno televisivo en sus respectivas áreas de cobertura, y por año calendario, seis (6) películas, pudiendo optar por incluir en la misma cantidad hasta dos (2) telefilmes, en ambos casos producidos mayoritariamente por productoras independientes, cuyos derechos de antena hubieran sido adquiridos con anterioridad a la iniciación del rodaje.”[30]<


* DECANO FACULTAD DE CIENCIA POLÍTICA Y R.I.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO

PRESIDENTE DE LA RED DE CARRERAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA                 

 

 Gentileza:  www.peronismocordobes.blogspot.com