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5 de abril de 2009

EN ARGENTINA, NADIE SE ACORDÓ DE MALVINAS



*Por Eliana Valci

El 2 de abril, fue un día triste, gris (como dijo un compañero), y de Malvinas nadie se acordó en nuestro país. Mientras parte del pueblo y un sequito de hipócritas despedía a un ex presidente, una mujer indefensa y llena de dolor, apropiada ilegítimamente por el imperio colonizador, pasaba inadvertida.

Pero, fue una mujer, quien en el mismo centro del imperio asesino, con gran valor y coraje rescató su memoria y la de los que fueron desterrados junto a ella. Sí, esa mujer de la que hablamos es la Presidenta de todos los argentinos y argentinas, quien fue la única Jefa de Estado en estos 25 años de democracia, que se plantó ante el imperio británico, para reclamar para que nuestra hermanita perdida vuelva a casa.

Por ello, he de rescatar centrales palabras del mensaje de Cristina Fernández al sostener: Es el deber de todo buen argentino y de toda buena argentina reconocer el esfuerzo de esos hombres porque durante mucho tiempo se intentó ocultar, como si fuera una vergüenza, la existencia de nuestros combatientes. Lejos de eso, para nosotros, ellos son un orgullo y motivo de respeto y honor, tanto los que hoy están aquí como los que ya nunca volverán a estar.


Quiero además también, aquí, en este pedazo de territorio argentino en la ciudad de Londres, reafirmar una vez más nuestros derechos soberanos sobre nuestras Islas Malvinas, reclamo inclaudicable que no se reconoce en un ejercicio de patriotismo, sino en un ejercicio de derechos y títulos que le pertenecen a la República Argentina y que también se reconocen en el respeto que nuestro país tiene por el Derecho Internacional y, fundamentalmente, por todas las resoluciones -por todas las resoluciones- que emanan de la Organización de Naciones Unidas.”


No obstante el reclamo legítimo de la hermana mayor argentina, respecto de su hermanita cautiva…Cuántas familias, cuántas historias fueron y son ignoradas en la Argentina?, es así como los medios masivos de desinformación diéronle más importancia al funeral de quien fuera coronado con el título de “Padre de la Democracia”, que a la memoria de un grupo de jovencitos inexpertos, pero que con gran valor y patriotismo dieron su vida, para que a aquella lejana mujer, le devolvieran su identidad argentina.
Esta no sería la primera vez que las corporaciones mediáticas derivaran la atención del pueblo, sino que fue capaz de afirmar que quienes habían sido doblegados junto a nuestra fémina olvidada, habían salido victoriosos.

Esto demuestra que son capaces de cualquier cosa, y comprueba que convalidaron los episodios más aberrantes de nuestra historia, desde sus usinas del horror, donde continúan pergeñando como flagelar al país, lavando diariamente la cabeza de los ciudadanos y ciudadanas, con información manipulada, que claramente, no es la verdad revelada.

Por lo tanto, es imprescindible recuperar la memoria, para no olvidar, para no perdonar a los responsables de las muertes de nuestros compatriotas y a los apropiadores de lo que legítimamente nos corresponde.
Sólo nosotros somos capaces de cumplir con esta premisa, es por eso, que me permito llamar desde aquí a todos los ciudadanos y ciudadanas de la República, a que reflexionemos acerca de ¿quiénes somos?, ¿qué queremos? Y ¿hacia donde vamos?, para que definamos de una vez y para siempre si queremos ser Patria o Colonia.

*Directora Revista Ida & Vuelta. 

SI MURIÓ EL PADRE DE LA DEMOCRACIA POR QUÉ NO ME SIENTO HUÉRFANO?



*Por Lic. Pablo Vazquez

La muerte del ex presidente Raúl Alfonsín hizo aflorar un sin número de elogios, lamentaciones y panegíricos dignos de Pericles en cuanto a figura fundante de los principios democráticos universales. De padre de la democracia al más honesto, sin mediar medias tintas, en ese fetichismo de los medios de endiosar a los difuntos luego de ser vituperados.

Yo mismo comparto la tristeza colectiva y la sensación de un final de época con su fallecimiento, muy unido a mis recuerdos de la niñez y preadolescencia. El fin de la primaria, las marchas, las lecturas de la revista Humor, las pintadas en el centro de Lomas, y demás recuerdos que se conjugaron con mí cursada en el secundario en paralelo con el desarrollo de su gobierno. Peor de allí a sentirme huérfano hay un salto paso enorme, tan grande como el vacío de poder de los últimos meses de la gestión radical en los ’80.

Sin restar méritos al dirigente de Chascomús, su figura devaluada en años anteriores se vio realzada por desgracias personales (su accidente automovilístico y la muerte de su nieta) y por recientes homenajes tributados, paradójicamente, por el peronismo a nivel provincial (homenaje en el Teatro Argentino) y a nivel nacional (el reconocimiento de la Presidenta y el Presidente del PJ con su busto en la Casa Rosada).

Quizás con su muerte se haya terminado el ciclo de los políticos formados en la concepción de la política cuerpo a cuerpo, - entre roscas, visitas a comités, ateneos y unidades básicas, junto al puntero de barrio,  en esa mezcla de paternalismo y conducción férrea, donde fue acompañado en estilo y tiempo por figuras como Oscar Allende, Carlos Auyero, Vicente Saadi, Leopoldo Bravo, Raúl Matera, y Arturo Frondizi.

Corajudo y frontal fue quien planteó el juicio a las juntas militares, a quien bancó a la CONADEP, a quien se enfrentó a los chiflidos en el acto inaugural de la sociedad Rural, de “mandársela a guardar” a un sacerdote en medio de su homilía, de impulsar la ley de divorcio,  o de convocar a la Plaza para apoyar su “economía de guerra” o para sostener su gobierno frente al planteo “carapintada” en Semana Santa.

También fue el mismo que intentó desarticular al movimiento obrero organizado, que buscó quebrar al justicialismo con su proclamado tercer movimiento histórico, que fracaso con cada plan económico ejecutado durante su administración, y que acordó con los militares el cese de los juicios con las leyes de obediencia debida y el punto final. De allí a sumar el acuerdo por el Beagle y el pacto de Olivos hay un tiro de piedra y un eterno juego con Menem, el mismo que no pidió juzgar ningún acto de corrupción del gobierno saliente y que mantuvo siempre contacto con los impolutos de la Coordinadora.

Quizás fue el último caudillo o líder de masas de la clase media conservadora, como escribieron los compañeros de la Agencia Paco Urondo, con sangre en las venas, pasión y convencimiento, elementos que suelen escasear no sólo en el partido centenario de boinas blancas sino en la dirigencia política actual.

Representante de los sectores medios, los mismos que le volvieron la espalda ante la hiperinflación y los saqueos pidiendo orden, hoy son sus viudas más prominentes llorando al unísono con la oposición descolorida que se aferra al simbolismo alfonsinista como tabla de salvación ante los próximos comicios de junio.

No niego la importancia de Alfonsín en el retorno de la democracia argentina, pero fue en paralelo a todo un movimiento donde el pueblo argentino dijo basta al absurdo militarismo autoritario procesista.

Mi reconocimiento se dirige a aquellos 30.000 que con su sangre pagaron la resistencia al Proceso, a los integrantes de la Multipartidaria, y a Saúl Ubaldini (su más grande y genuino opositor) por su férrea decisión de defensa del salario y la dignidad del trabajador argentino, que fueron los que posibilitaron el retorno democrático.

Celebro si su figura sirve como prenda de unión, pero descreo de las reacciones de sectores del medio pelo, los medios de comunicación y la oposición que utilizan esta ceremonia como su “Corpus Christi” contra el oficialismo K.

Hoy sería bueno plantearnos como lo consideraríamos a Alfonsín, si del lado de lo nacional o de la antipatria. Con el paso del tiempo y la experiencia de la Alianza con De La Rua y lo más rancio de la UCR, respondería que don Raúl estaría más cerca nuestro, a pesar de su pasado de comando civil y su gorilismo a flor de piel en sus denuncias ochentonas por el pacto militar – sindical de recortes de diarios y diatribas electoralistas.  

Hoy, viendo su féretro y el dolor popular quedan recuerdos, sensaciones y sentimientos encontrados. Quizás con su muerte nos falte un opositor de fuste, un político de “raza” y un caudillo, quizás el último jefe radical, con el que podamos enojarnos, protestar pero reconocernos como un par.

Estas consideraciones intentan poner en su lugar, desde mi óptica, la figura de Alfonsín, sin desconocer sus valores y siguiendo el respeto que hoy el peronismo mantuvo por su memoria. Recuerdo que tras la muerte del Presidente Juan Perón, algunas boinas blancas iracundas pintaron un desafiante: “Muerto el perro, se terminó la rabia”, respondida inmediatamente por la JP con el slogan “Nosotros somos la rabia”.

A pesar de las “vacunas” que hemos recibido en estos años por los radicales y nuestra dirigencia aún el peronismo tiene espuma en la boca, aunque parezca más del cepillando matutino que de furia revolucionaria.  Eso nos tiene que motivar para seguir en la lucha, y que esa lucha sirva para nuestro pueblo, junto a otros que estén en la senda nacional.

Hoy, en un nuevo aniversario de la gesta de Malvinas, gracias al coraje de los combatientes y a pesar de Galtieri, el cielo refleja nuestra contradicción al oscilar entre la lluvia que acompaña el luto y las sombras de su gestión, junto a los pequeños destellos de sol de la tarde que iluminan algunas acciones positivas de Alfonsín, junto a lo simbólico de su figura para la militancia radical y un sector importante del pueblo.

Valen mis consideraciones como homenaje de un opositor a un jefe que se erigió como epónimo de una época difícil de aprendizajes y errores, pero leal a lo que sintió y defendió, y que hoy tiene un lugar en el panteón de los grandes hombres de la Argentina.

AVE HIPOCRESÍA



*Por Pedro Valci
"Sabater nos empieza contando la primera vez que comprendió que se tenía que morir, cuando tenía 10 años, a las once de la noche se levantó sobresaltado y se dio cuenta de que iba a morir. Todos iban a morir, pero las muertes de los demás no serían nada comparadas con su muerte. La reflexión que hace acerca de este hecho es que el darte cuenta que vas a morir es una propia parte de la muerte"..

Pero nos damos cuenta de la actitud del que se apropia de la muerte de otro; y toma ese duelo, toda esa manifestación para especular con algo totalmente diferente, especulando con la escena. Y lo que es más, arma una historia mediática para resucitar al difunto en las voces, caras y gestos de otros que supuestamente y con gran falsedad se atribuyen la herencia.

El Pueblo sensible a estos actos,  acude casi solemnemente y con muchísimo respeto, no ahora en este caso en particular, sino siempre, pero me quiero detener en otra de las imágenes que vimos todos, los que no jugamos de distraídos, y que hoy son tapas de medios…LA HIPROCRESIA (Ûpokrisˆa).

La palabra "hipócrita" designaba, en el teatro griego, al actor que utilizaba máscara y disfraz para representar una personalidad ajena a la suya. Su objetivo era deleitar al público. ¿Cuántas y cuantos actores?.. realmente muchos embozados en esa marea popular, pero fue tan simple y fervoroso el sentimiento del Pueblo que estos salieron a la Luz y quedaron expuestos impúdicamente, por sus mismos socios vende minutos… seria bueno recordar acá:

 "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.(Rodolfo Walsh)”

Acá cabe la propuesta de invitarlos a la reflexión, que cada uno se atreva a ver que “historia le quieren vender" y a discernir sobre los necrófagos que se han apilado  ante las fotos y son tan inescrupulosos que siguen macabramente como los buitres merodeando el cadáver. También quiero destacar a los que no le hicieron ningún homenaje y siguieron diciendo y manifestando lo que pensaban del personaje, aunque pocos, es meritorio decir que no son hipócritas. 

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA DÉMOSLE HOY...(Tercera y última parte)




El conflicto con “el campo”, las imposiciones del “mercado” y el destino que se le quiere asignar a la Argentina en el “nuevo mundo” colonial


*Por Claudio Diaz

UN PAIS IMPORTADO

¿Hay explicación posible para que en el escenario donde se pavonea nuestra clase política hoy camine un adefesio que tiene el cerebro criminal de Mariano Grondona; el entretejido liberal de José Manuel de la Sota; la frente amplia de un declarado masón como Rubén Giustiniani; la nariz corva y traidora de Julio César Cleto Cobos; los ojos fríos y mezquinos de Domingo Cavallo; las orejas trilaterales de José Alfredo Martínez de Hoz; las patillas de cotillón de Carlos Menem; el bigote garca de Felipe Solá; la boca de avaricia y gula de Hugo Biolcatti; la barbita diabólica de Joaquín Morales Solá; la sonrisa de hiena de Ricardo López Murphy; los dientes de conejito inocente de Ernesto Tenembaum; los colmillos chupasangres de Mauricio Macri; la lengua viboresca y venenosa de Elisa Carrió; el chirrido de voz histérico de Magdalena Ruiz Guiñazú; el cuello tatuado al estilo tumbero de Francisco de Narváez; la caradurez religiosa del rabino Sergio Bergman; el semblante estúpido y pacato de Gerardo Morales; los gestos de puchero de chico travieso de Alfredo De Angeli; la impostura de guapo revolucionario de Eduardo Buzzi; las bufonerías efectistas pero sin gracia de Luis Juez; el manejo fúnebre y sepulcral de Carlos Reutemann; los travestismos místicos de los hermanos Rodríguez Saa; la impúdica cintura política para acomodarse de Patricia Bullrich y la pequeñez del reducidor de cabezas Eduardo Duhalde?

Sí, a toda esta gente le encantaría tener un país importado. Varios de ellos, “peronistas”, lo declararon públicamente en una solicitada aparecida en Clarín el 10 de diciembre pasado. Además de convocar a “la argentinidad” a poner fin al actual gobierno, los Solá, los Duhalde, los Narváez, los Saa, los De la Sota (en la solicitada sólo faltaba la rúbrica fantasmal de Menem), sostenían que  “Estamos en el medio de una transición entre lo viejo, que no termina de extinguirse, y lo nuevo, que no logra consolidarse”. O sea: lo viejo, según nos inculcaron todo este tiempo los sacerdotes de la religión liberal, es ese Estado que se niega a desaparecer e impide la libre y sana competencia del Mercado, tan sensato e integrador de pueblos como es. Lo viejo es esa concepción nacional de planificar y controlar, que también le impide a las buenas corporaciones transnacionales alcanzar su efectividad con la generosa mano que llega para desarrollar el planeta entero.  En cambio (seguimos copiando de la solicitada)… “lo nuevo es un escenario internacional signado por el ascenso del mundo emergente, encabezado por China, India, Brasil y Rusia”.

Brillante juego de espejos el que nos proponen. En el que refractan un rayo de luz engañoso que lo que en realidad busca es oscurecer la verdad. Porque lo que caracteriza a esas potencias es, precisamente, el grado de autonomía capitalista que han logrado a partir de la construcción de un Estado fuerte que no se agacha en aras de satisfacer al bloque mundialista que pretende regir el destino de la humanidad y poseer al hombre en toda su dimensión.  Bregar por un Estado vivo y no bobo es lo que ha intentado hacer (mal, bien o regular) el gobierno argentino en los últimos cinco años.

 Sin embargo, las patas de la mentira quedan en offside, solitas,  cuando los jugadores del PJ ”disidente”, de tan acelerados que están en sus movimientos, se muestran tal como son y salen a promocionar el módico paisito agrario-liberal, el preferido del Mercado, para el que vienen trabajando desde la época de Menem. Decía la solicitada publicada en Clarín… “Se presenta un extraordinario incremento de la demanda global de alimentos, lo que constituye una oportunidad histórica hasta ahora desperdiciada”.

Si el peronismo es sinónimo de industria y mercado interno, si el peronismo es razón de ser a partir de un movimiento obrero fuerte y activo, el “neo-peronismo” de esta clase dirigencial pejotista es, como mucho, desarrollista hacia afuera. Como nuestro liberalismo,  también está convencido de que la Argentina no da más que para satisfacer las necesidades de un tercio de su población, con ellos, lógicamente, en lo más alto de la pirámide. En el fondo sueñan con un país importado. De sólo imaginarlo a uno le da pánico. Pero es la ambición que los mueve. Aunque se hagan los criollos, les gusta lo de afuera…

Una vuelta al pasado, al siglo XIX, al pre-peronismo, como lo soñaron los fundadores del modelo liberal hacia 1880. No obstante ello, ahora nos darían un “plus”: a la Argentina esta vez se le permitiría desarrollar cierta industria vinculada al campo. Algún tipo de maquinaria, pero no más que eso. Del resto hay que olvidarse. Y sacarse de la cabeza esa idea peregrina que tuvo Perón para que fabricáramos nuestros propios ferrocarriles, aviones, automóviles. El Mercado, ya lo explicó Castro, tiene el mazo en la carta y decide a quién le da el ancho y los siete bravos. Nosotros, en el reparto, jugaríamos (como ya nos pasó), con algún Cavallo y una De la Sota. No nos sirve ni para mentir en el envido…
     
Un país importado, entonces. Una cuestión de extracción y no de creación. Sencilla ecuación: sacamos todo lo que tenemos adentro para dejarlo en manos de los afuera. Eso supone recibir muchos millones de dólares provenientes de los commodities. Entonces no necesitamos pensar, inventar, fabricar… De yapa podríamos alimentar al mundo entero, porque son muy humanistas estos nuevos progresistas del liberalismo. “Estamos en condiciones de darle de comer  a 300-400 millones de hermanos de todo el mundo”, nos dicen Castro, Duhalde, Solá, Narváez, Macri y Carrió… Ahora, que en la Argentina queden un montón de compatriotas sin posibilidad de tomar un plato de sopa, porque exportamos todo, no importa… ¡Qué le vamos a hacer, son las reglas del juego (perdón, del Mercado)!

La vida es más fácil así; lo compramos todo hecho. Y como ya no hay necesidad de hacer nada, porque lo traemos de afuera, podemos cerrar las fábricas (que encima contaminan y dan feo aspecto en las ciudades) y sembrar soja… ¿Saben qué paisaje hermoso, todo verde y prolijito? Sería un mundo fantástico: sobraría gente porque ya no tendría que ir a trabajar… No habría mucho tránsito en las calles: ¡para qué querríamos trenes, colectivos, subtes y taxis…! Y los pibes y jóvenes casi ni tendrían que estudiar: con unos pocos que aprendan a tirar semillas y regar los campos sería suficiente.

Un mundo feliz… Para la barriga llena de nuestra oligarquía. Para las manos largas del imperialismo y su gobierno mundial. Para las patas cortas de la mentira.

"LA LEY SE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL DEFINIRÁ LA CALIDAD INSTITUCIONAL DE ARGENTINA"




Con funcionarios nacionales y provinciales, trabajadores de medios de comunicación y ciudadanos en general se inició en el Chaco un Foro que se replicará en todas las provincias argentinas para enriquecer el debate sobre la propuesta de Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual.

En la apertura, el gobernador Jorge Capitanich se refirió a la comunicación como un derecho humano y a la necesidad de garantizar contenidos y producción regional en los canales de televisión. Afirmó que la libertad de expresión sólo es posible si hay libertad de elección, y señaló la importancia de sumar al proyecto la regularización del empleo informal en los medios audiovisuales. 


“El proyecto es patrimonio del pueblo argentino, que discutirá y consensuará una Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual que va a definir la calidad institucional de Argentina de acá en adelante, con dignidad, respeto por la información, y acceso libre y masivo a los medios de comunicación para que hablemos todos”, afirmó el gobernador Jorge Milton Capitanich en el inicio del I Foro participativo sobre la propuesta de proyecto de Ley de Servicio Audiovisual. Junto al diputado nacional Manuel Justo Baladrón, presidente de
la Comisión de Comunicaciones, y el interventor del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), Gabriel Mariotto, el primer mandatario chaqueño coincidió en concebir a la comunicación como un derecho humano y se refirió a la necesidad de garantizar contenidos y producción regional en los canales de televisión. 


“Este proyecto de ley comienza a discutirse en el país gracias a la voluntad y la decisión política de reemplazar un decreto vetusto, dictatorial e ilegítimo, que expresa lo peor en una democracia moderna. Este el momento para saldar más de 25 años de deuda institucional”, comenzó afirmando Capitanich. Segundos antes, Mariotto había subrayado que se trata de “un texto que sirve como disparador para que todos los ciudadanos puedan hacer su aporte, ya que lavocación es debatir para suplir 25 años en los cuales se tuvo una concepción comercial de la comunicación”. En la misma línea, Baladrón apuntó que lo que está en juego “es una ley a favor de la democratización de los medios de comunicación, por eso queremos debatirla en un medio netamente federal donde se consiga el mayor consenso para ordenar y expresar la radiodifusión como un derecho humano”.
 


LIBERTAD DE ELECCIÓN
 


El Foro que busca debatir el texto que fuera presentado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner comenzó hoy por la mañana en el Complejo Cultural Guido Miranda, del Instituto de Cultura de
la Provincia del Chaco, y continuará durante 60 días en otras provincias con el objetivo de que vayan sumándose aportes al anteproyecto de ley que será enviado al Congreso de la Nación. Con el anteproyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, se propone reemplazar la Ley de Radiodifusión de la dictadura, que continúa vigente tras 26 años de democracia. 


“Los medios son un soporte esencial en la construcción de una sociedad democrática, necesitamos multiplicidad de canales de expresión, con respeto a la diversidad y los valores arraigados en cada comunidad para la construcción de un mensaje que fortalezca la ciudadanía”, marcó en su discurso Capitanich. Y agregó que es necesario entender a la “libertad de expresión como libertad de elección, porque sin multiplicidad de canales sólo tendremos una democracia restringida”. El gobernador también señaló que “tenemos que sumar a este proyecto de ley la regularización del empleo informal en los medios audiovisuales”, ya que “lo estamos haciendo creciente y gradualmente, pero nos falta”.
 


PRODUCCIÓN REGIONAL
 


“De ahora en más el COMFER estará para potenciar la plena vigencia de la comunicación como un derecho humano, defendiendo la pluralidad y la libertad de expresión, velando para que los medios audiovisuales tengan contenidos con carácter federal, porcentajes de producción local y regional para que la gente de las provincias no sea sólo receptora sino también productora de contenidos”, detalló el gobernador de Chaco. Observó que garantizará una “cuota de pantalla dedicada a la producción regional, porque existen hombres y mujeres que también necesitan un lugar bajo el sol. Para que triunfar no signifique llegar a Buenos Aires sino desarrollar la creatividad y el talento en cada uno de nuestro lugares”.
 


Concluida las intervenciones de los tres encargados de abrir el foro, comenzaron las exposiciones de Walter López, rector de
la Universidad Chaco Austral; Orlando Núñez, secretario general del Sindicato de Prensa del Chaco; Miguel Ángel Fernández, director del diario Norte; Germán Ibarra, presidente de la Asociación Chaqueña de Radio y Televisión (ACHART); y el ex canciller Rafael Bielsa, quienes cedieron luego el paso a un nutrido debate.


"AHORA HAY UN PROYECTO DE PAÍS Y ESTO PROVOCÓ QUE LA DISCUSIÓN POLÍTICA VUELVA A TENER SENTIDO"



Así se manifestó Esteban Concia, joven dirigente platense y asesor presidencial. En diálogo con esta agencia, se refirió al próximo escenario electoral, a las posibilidades reales del espacio que integra, y a la realidad socio-política de la capital bonaerense.

LA PLATA-BUENOS AIRES, Abril 01 (ANDigital) En el marco de las futuras elecciones legislativas que se avecinan, ANDigital dialogó con uno de los mayores referentes juveniles y sociales del FPV-PJ de La Plata, Esteban Concia, quien abordó diversas cuestiones propias de su ciudad. Aquí, una imperdible charla.
-Al formar parte de una nueva generación de dirigentes políticos ¿En qué propuestas están trabajando de cara a las elecciones legislativas?
-Somos un grupo de jóvenes que estamos iniciando con entusiasmo una experiencia en el terreno de la acción política y, lógicamente, tenemos las aspiraciones naturales de cualquier dirigente político; pero entendemos a la política como el medio para transformar la realidad de miles de compatriotas que todavía están padeciendo las consecuencias del modelo perverso del capitalismo ortodoxo; no creemos en la política basada en el candidato/producto, vacío de contenido, como una creación del marketing. Somos un proyecto integral.

-¿Qué quiere decir eso?

-Consideramos que los espacios para los jóvenes hay que ganarlos con trabajo y sacrificio, pero asimismo hay que crear las condiciones para que esos lugares se puedan ganar. Hay una profunda necesidad en la sociedad de que aparezcan más y nuevos actores en la política. No creemos que por ser “joven” se es mejor, sólo afirmamos que en este mundo vertiginoso, donde la información viaja a una velocidad asombrosa y los modos de relacionarnos como seres humanos mutan constantemente, la brecha generacional que existe entre la mayoría de los dirigentes “históricos” y esta realidad descrita es enorme. Desde este punto de vista es que nos sentimos más capacitados para interpretar nuevos fenómenos sociales que, tal vez, la clase dirigencial política argentina.

-¿Tienen definido quienes van a ser sus candidatos?

-Nuestro candidato es el modelo, nuestro principal objetivo en esta campaña es salir a discutir que acá se juega un partido donde, de un lado, está la posibilidad de continuar y profundizar la redistribución del ingreso, un moldeo que ataque el principal problema de la provincia y del país como lo es la desigualdad social y, por otro lado, están aquellos que pregonan un modelo donde quieren llevarnos nuevamente a las recetas de la ortodoxia liberal, achicar el Estado, ajustar por el salario, y funcionar como país exportador de comodities sin valor agregado, que como la historia nos ha demostrado en reiteradas oportunidades en nuestro país, todo eso termina en el caos. Los argentinos ya sabemos cómo termina esa política.

-Como hombre de La Plata, ¿qué opinión te merece la actual gestión del intendente Pablo Bruera?

-Considero que la gestión de Bruera es positiva, es lo que uno percibe en la calle, cuando dialogamos con vecinos, con instituciones. Se nota un municipio activo, dinámico y eso no es menor. Además, hay trabajo tanto para el casco urbano como para los barrios del Gran La Plata, que han crecido muchísimo y tienen una demanda social muy grande.

Estamos recuperando el orgullo de vivir en la capital de una de las provincias más importantes del país, con una riqueza histórica y social muy grande. Además, es un proceso que lleva poco tiempo y con seguridad hay que apoyarlo; vamos a trabajar en la ciudad para fortalecer la gestión de Bruera y de los candidatos que el PJ-Frente para la Victoria vaya a presentar.

-Como en todo proceso electoral, aparecieron las denuncias de asistencialismo vinculado a las necesidades sociales. ¿Qué opinas al respecto?

-Estoy convencido que lo importante es tratar de darle a la ciudadanía respuestas concretas y que este trabajo es constante. Las falsas denuncias de “clientelismo” surgen en medio de los procesos electorales de boca de todos aquellos que nunca van por los barrios, que nunca se comprometieron con la ciudadanía y que en la elección se acuerdan que existe una población necesitada y, cuando pretenden comprar sus voluntades, descubren que existen redes sociales que los apoyan en todo momento, no sólo en elecciones.

De esta forma, los candidatos de la televisión se llenan la boca denunciando “clientelismo” cuando en realidad es compromiso social. Los vecinos saben perfectamente quién es quién y eso se demuestra a la hora de votar, en donde el Frente para la Victoria siempre ha triunfado. Los que suelen hacer esas críticas tienen resuelta su vida personal, y desconocen todo un trabajo que muchos realizamos durante todo el año tratando de generar condiciones de vida concretas.

Con Néstor Kirchner candidato, ¿se aseguran la victoria en la provincia de Buenos Aires?

-Néstor Kirchner es el conductor de este proyecto, es el dirigente político que desde la vuelta de la democracia más ha hecho por la recuperación de la política como el medio para transformar la realidad social y de la acción del Estado el motor de un país más justo. Para muchos de nosotros que nos hemos incorporado a la política a partir de su llegada a la Presidencia, es un orgullo trabajar para este proyecto, porque ha permitido que toda una nueva generación se acerque a la gestión y a la política, y sobre todo porque ha dotado a la política de sentido.

Hacía mucho tiempo que en la Argentina no se hacía política con sentido, con proyecto, diciendo “quiero hacer esto, tengo este programa y lo defiendo”, más allá de un nombre o de una cara o de una sonrisa, hay un proyecto de país y esto ha provocada que la discusión política vuelva a tener sentido. El problema de las candidaturas lo tiene la oposición, que no tiene programa de gobierno; entonces ponen una fortuna de dinero para posicionar un rostro sin proyecto. Nosotros tenemos proyecto y esa es la diferencia de fondo. (ANDigital)

"LO QUE SE ESTÁ DEFINIENDO ES EL MODELO REGIONAL"




Jorge Coscia

29-03-2009 /  El director de cine y diputado por el Frente para la Victoria vincula la historia de Latinoamérica con la actualidad y adelanta el contenido de historia de la nación latinoamericana, documental que dirigió, y que miradas al sur entregará a sus lectores durante el mes de abril

*Por Felipe Deslarmes

cultura@miradasalsur.com

De camisa blanca de manga corta y desabrochada, barba canosa, anteojos y un celular Blackberry que no va a dejar de sonar, el director de cine, guionista, extra, productor de películas, cameraman, ex docente y ex presidente del Incaa y hoy diputado Jorge Edmundo Coscia (56) fija su vida entre los audiovisuales y la historia política de la Argentina.

Incansab
le, este egresado del antiguo Cerc (Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica) dirigió nueve películas, editó el libro Del estallido a la esperanza. Reflexiones sobre arte, cultura y peronismo, prepara otro y codirigió el documental Historia de la Nación Latinoamericana basado en un libro del historiador Jorge Abelardo Ramos, y que Miradas al Sur entregará en cuatro DVDs como compra opcional durante el mes de abril próximo.

Comprometido con su concepción de la política y de declaraciones sin pelos en la lengua, despierta odios y pasiones por igual. Sus detractores cuestionan su paso como presidente del Incaa (Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales) donde estuvo desde el 2002 hasta octubre de 2006, pero él se enorgullece de haber logrado su autarquía, de haber impulsado el desarrollo de la industria cinematográfica local, de haber promovido una política pública que permitiera a los realizadores concretar sus proyectos y de haber inaugurado el primer cine en toda la Antártida. 
Fue electo diputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en las elecciones legislativas de octubre del año 2006 y en la Cámara de Diputados de la Nación fue designado en la presidencia de la Comisión de Cultura.

 “Peronista de izquierda”, se define y aclara que ingresó a la militancia y al movimiento nacional con el Cordobazo (1969), cuando tenía sólo 17.  

–¿Cómo fue realizar un documental de las características de Historias de la Nación Latinoamericana?

–Hacer un documental de este tipo es una tarea complicada. Ahora estoy en otra labor similar porque desde que dejé el Incaa me aboqué a una forma de militancia audiovisual y por eso codirigí este documental, estoy dirigiendo una biografía de Perón y tengo en plan otro sobre la historia de amor entre Perón y Evita. Hacer la historia de la Nación Latinoamericana es tan complicado como contar la vida de Perón. Uno tiene que transformarse en un investigador. Tiene el libro como guía pero tiene que saber dónde y cómo presentar qué. Por supuesto que el libro siempre es más rico y el desafío es traducirlo al lenguaje audiovisual.

–¿Cuándo se origina el proyecto y por qué ese título?

–En realidad, se origina mucho antes de nacer como proyecto. Fue en los años ’70, en la escuela nacional, en mi amistad con Víctor Ramos y en un libro que me cambió la vida, justamente, el libro Historias de la Nación Latinoamericana, de su padre, Abelardo Ramos. Este documental en cuatro partes aborda la historia de la Patria Grande desde los últimos años previos a la llegada de los españoles hasta los ’60. Es una obra fundamental en la que permite revisar el pasado para entender por qué estamos como estamos y poder proyectar el camino a futuro para no volver a cometer el mismo error. Y mucho más hoy, para comprender su proceso de integración.

–Habla de integración y, justamente, cada uno de los DVDs empieza con una misma frase…

–“América Latina no está dividida porque es subdesarrollada, es subdesarrollada porque está dividida.” Sí, para mí es clarísimo lo que dice Ramos, que entiende que el proceso de balcanización o fragmentación por el que pasó y pasa esta Patria Grande es lo que nos sumerge en el subdesarrollo y es lo que debemos contrarrestar urgentemente. Ramos señala que Argentina es un país, pero que la Nación es América Latina. La historia se repite como una espiral donde tenemos la posibilidad de revisar qué nos pasó en tramos anteriores del camino. El de Ramos es un discurso no melancólico que sirve a la política, y es un discurso con futuro. Y si revisamos la historia, veremos el rol que jugaron los medios en la caída de Hipólito Yrigoyen.

–Supongo que será inevitable relacionar permanentemente lo histórico con la actualidad Argentina…

–Es que todo tiene que ver, y si nos tomamos ese trabajo veremos cómo el sector agroexportador en conjunto con el diario Crítica y otros medios lograron instalar una idea, culpar a Yrigoyen de corrupto y fascista, desestabilizarlo, derrocarlo e imponer un régimen peor que el que criticaban y que desemboca en la década infame, los años de mayor corrupción y de mayor hambruna para el pueblo argentino. La historia sirve para que no nos engañen. Imaginemos cómo sería nuestra vida si tuviéramos que empezar todos los días desde cero. La historia nos permite aprender de los caminos ya transitados. Por eso hay una política de la historia y el súmmum del neoliberalismo es el olvido. Hemos oído y vamos a seguir oyendo que los neoliberales dicen que hay que mirar para adelante y dejar enterrado el pasado. Los argentinos solemos vivir sesgados por la ausencia del conocimiento de los hechos previos que nos llevaron a nuestra desgracia. Fue recurrente el modo en que se desestabilizaron gobiernos de carácter nacional y popular. Gobiernos imperfectos pero infinitamente mejores que los gobiernos que los sucedieron. 

–¿Qué análisis hace de la mediatización del reclamo sojero?

–Yo creo que estamos viviendo un escándalo político y así como hoy hablamos del pacto Roca-Runciman como de un escándalo histórico, en algún momento se va a hablar de ciertos medios de información monopólicos y del modo en que utilizaron el derecho a la información, que es del pueblo argentino, para su mezquino proyecto económico. Es decir, cómo una docena de hombres argentinos… hay un colombiano también… usaron esto escudándose en la libertad de prensa. Yo no quiero cerrar ningún diario, es más, soy de la generación que peleó por la libertad de prensa. Voy a seguir poniendo el pecho a favor de los periodistas de los medios que me critican, pero no me impidan que pelee también porque haya una libertad mucho más amplia, con nuevas voces, nuevas formas de expresión, porque accedan las Madres, las organizaciones gremiales, las universidades y otras empresas. Quiero una comunicación basada en la diversidad. 

–Volviendo al documental, ¿cómo ve Ramos esta América indígena?

–El primer DVD explica el contexto europeo en el que encuentran América y la forma de vida de los pueblos originarios, y llega hasta los tiempos de la Revolución de Mayo. Se revela la incomprensión portuaria de Buenos Aires que volvía ambigua a la Revolución de Mayo, esa mirada europeizante que la frena, y de la fuerza indígena que es la que tienen los criollos y que los lleva a protagonizar su independencia. Se habla de lo que le pasa en su primera etapa a Bolívar cuando pretende hacer la revolución sin antes una revolución social y es derrocado, donde tiene que exilarse en Haití y es allí donde aprende de Alexandre Petion, el presidente negro, que su proyecto sólo puede ser exitoso si se basa en una revolución social y antiesclavista. Y eso ocurre. 

–¿Cuál fue el mayor aprendizaje que le dejó este trabajo histórico?

–Que la historia no la hicieron tipos de galera, caretas, figurones sino que la hicieron tipos como el general Lara o pendejos como Sucre, que tenía 26 años cuando liberó al continente entero del yugo español. Chicos que hoy estarían discutiendo con su mamá por un permiso para ir a bailar. Las revoluciones tienen en la juventud un enorme potencial transformador; y por otro lado recuperar la autoestima.  

–¿Qué espera del espectador?

–Que entienda que el proceso de integración latinoamericano es demasiado importante para dejarlo en manos de burócratas especialistas en tasas aduaneras. Y ahí te lo vuelvo a traer al presente: el MERCOSUR tuvo una primera etapa burócrata importante, pero no puede quedarse en eso. Tienen que tomar perspectiva histórica, y eso es algo que la Presidente lo tiene muy claro. Hay muchos que tienen que entender que la relación con Brasil no puede ser nunca una pelea sino una discusión. Hay que entender que no es casualidad que el conflicto con Uruguay haya sido fogoneado por los mismos que hoy nos cortan rutas por el tema de la soja. Porque lo que se está poniendo en juego no es el interés mezquino puntual por una cantidad de granos sino la unidad latinoamericana. Lo que decíamos al principio de “América Latina no está dividida porque...”. Hay gente trabajando para la balcanización de América Latina, y como ocurre con Bolivia, hay gente trabajando para la balcanización de la Argentina. Y que no es algo lejano del pasado. ¿O nos olvidamos de cuando se hablaba de separar el país en regiones y separar la Patagonia?

– ¿Por qué cuando habla del MERCOSUR no lo señala sólo como un vínculo comercial?

–No, claro. Yo hablo del MERCOSUR como de una etapa primaria y aún débil de la integración latinoamericana articulada entre los países más grandes de la región. Ramos me enseñó a diferenciar y a refutar una idea que supo ser muy progre en los ’70 de que la integración iba a funcionar por contagio y que entonces la revolución iba a contagiar de Cuba a América Central o a lo sumo dar un salto en Bolivia. No. En Ramos hay otra concepción donde más que el contagio lo que debe darse es la articulación desde lo grande, como ocurrió entre Bolívar y San Martín, entre La Gran Colombia y la Cuenca del Río de la Plata, lo que hoy sería la relación entre Brasil y Argentina, sumando luego a Venezuela y todos los demás, y donde se ensambla el cobre chileno, los recursos de Bolivia, cierra con el formidable capital agrícola argentino, donde lo que falta es poner a la cabeza de ese proyecto no las tasas aduaneras sino un proceso político. Y eso está claro en Chávez, en Lula y en Cristina… y en Fidel que lo reconoció inmediatamente y, lejos de morirse como muchos esperaban, volvió a nacer. 

–Desde lo histórico pero también desde lo actual, ¿cómo toma las relaciones con el imperialismo?

–Ramos señala dos inviabilidades que están exacerbándose cada vez más: por un lado que “no puede haber una causa nacional al margen de la causa popular” y por el otro que “no se puede avanzar en un proyecto nacional y popular sin poner en contradicción el sistema social, político y económico actual”. Y justamente el pasado 26 de marzo, Cristina dijo justamente eso: que “la causa de la Patria debe ser también la causa del pueblo”. Muchos se preguntan, ¿por qué no se deja de joder y les da lo que quieren al campo? Precisamente porque sería renunciar al proyecto nacional y popular que garantiza una redistribución de la riqueza. Si afloja aquí, se corta. 

-Volviendo a lo histórico, ¿cómo se astilla la Patria Grande en América del Sur?

–El proceso de integración que plantean Bolívar, San Martín, Artigas, O’Higgins, Sucre, etc., etc., va siendo socavado, en esta suerte de lucha política que es también económica y una lucha de clases, por el poder regional de las grandes ciudades que son las capitales de la producción agroexportadora de cada lugar. Ganaron unos pocos y perdieron la mayoría. Digamos que en cada lugar, en cada momento, hubo una “soja” que con su poderío nos condenó. En el documental se muestra cómo México es saqueado de la mitad de su territorio reinstalando la esclavitud donde ya no existía. La tragedia mexicana es una metáfora de lo que ha ocurrido en toda Latinoamérica.  

–Desde su óptica, ¿qué imposibilita la unidad latinoamericana?

–Cada vez que se intentó una unidad latinoamericana hubo intereses externos ligados a intereses internos cipayos que impidieron el desarrollo regional. Para un intelectual es más fácil, es más cómodo ser funcional a la dependencia. Y por eso le ha resultado tan fácil para el Imperio tener cientos de tipos que justifiquen la dependencia. Cuando hablamos de establishment, ¿de qué hablamos? De un entramado cultural, mediático, económico y político de visiones que justifican, construyen y reconstruyen formas de dependencia que impiden que nuestro proyecto nacional se consolide y nos dé mayor autonomía. A mí me da vergüenza ajena cuando veo a intelectuales participando de esa mezquindad. 

–Próximos a las elecciones, ¿qué considera que se pone en juego esta vez?

–Yo invito a la población a que se ponga a pensar en serio por unos minutos antes de votar cómo se imagina que sería el país gobernado por Carrió, o Cobos, Solá, Macri o De Narváez. Porque no se trata de aprobar o castigar con el voto sino que lo que se está definiendo es el modelo de región que queremos.

CARRIÓ EN LA PENDIENTE



*Por Alberto Nadra

“Infame” es el adjetivo con que caracterizó la posición de Carrió al negar que la dictadura de Alfredo Stroessner haya asesinado opositores el Premio Nobel alternativo de la Paz, Martín Almada. “Insensatez” que provoca “indignación”, la respuesta del ex secretario de la Confederación Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), Rodolfo Garcete.

El abrumador listado de víctimas de la Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay que cita el proyecto presentado esta semana en Diputados por la legisladora Silvia Vázquez, y apoyado por sus colegas Agustín Rossi, Silvestre Begnis, y Claudio Morgado, además de numerosas organizaciones de la comunidad paraguaya en el país, son una prueba contundente que no hay ninguna exageración en sus palabras. También que el proyecto, para que  la Cámara repudie cualquier manifestación que niegue los genocidios en el mundo (el Holocausto, el armenio, el de los pueblos originarios) o el terrorismo de estado de las dictaduras latinoamericanas, entre ella la negación de la Sra. Carrió, son a la vez que una condena, una respuesta y reparación para el pueblo paraguayo y argentino.

Nadie le niega a la Sra. Carrió su derecho a ubicarse a la derecha del espectro político, considerar como De la Rúa y la Alianza que los problemas del país son de moral y corrupción, que sin dudas son problemas, pero no “el problema”, que fue el modelo rentístico de rapiña y entrega. Nosotros optamos por impulsar un Estado fuerte que impulse un modelo de producción con valor agregado y distribución equitativa de la riqueza. La señora también puede profundizar su derechización al afirmar, sin ponerse colorada, que la violación dictatorial de los derechos humanos ya es un problema del pasado, para en cambio agitar con clara intención electoral del drama de la inseguridad, que justamente tiene como una de sus bases –además del cuadro social y económico, y los enfoques técnico jurídicos concretos—las huellas que en la conciencia de la sociedad dejó la convicción de impunidad, luego que la mayoría de los genocidas quedaran sin castigo.

También, aunque nos irrite un poco, nos hemos acostumbrado a sus profecías apocalípticas que nunca se cumplen, y a que no haya tenido ninguna revelación acerca de las que sí se cumplen como el 19 y 20 de diciembre de 2001, menos aún sobre el estallido de la timba financiera mundial, para en cambio ponerse del lado de la patronal agropecuaria cuando otros advertíamos sobre esta posibilidad.

Sin embargo, la supuesta defensora de la calidad institucional se viene dedicando puntualmente a socavar las bases de la institucionalidad democrática, y eso merece condena. ¿Qué, sino atacar las instituciones es “denunciar” temerariamente en el país y en el exterior que el Parlamento argentino aprueba leyes para blanquear dinero de la corrupción, el narcotráfico y el narcoterrorismo? ¿Qué, sino atacar las instituciones, es comparar a un ex presidente constitucional con Hitler, con Ceasescu y, bordeando el grotesco con “el gordo Valor”, a la vez que desearle una “feliz viudez” a la Presidenta de todos los argentinos? Tampoco se salva la Justicia, ya que dice que “en cualquier país normal del mundo estarían presos”.

Esta pendiente la ha llevado ahora a un punto sin retorno, Negar las casi 200 mil víctimas del régimen de Stroessner, entre detenidos y torturados, los más de 2000 desaparecidos y 348 ejecutados, los 312 secuestrados en Argentina en virtud del Plan Cóndor. Es para ellos que pedimos la reparación del Congreso argentino mediante la más enérgica condena de este tipo de declaraciones. Es con estas víctimas y sus familiares, muchos nacidos y criados en el exilio argentino que debe disculparse la señora Carrió. Aquí no estamos ante chicanas electorales y frases efectistas, aquí se han pasado todas las fronteras de lo tolerable y por eso todos –dirigentes políticos, gremiales, sociales—estamos condenando a la Sra. Carrió y reclamando que, al menos, haga honor a ese crucifijo que no creo tenga lo necesario para ostentarlo y ejerza la cristiana virtud del arrepentimiento y el pedido de perdón.

* Presidente de Izquierda Democrática