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22 de marzo de 2009

NO NOS HAN VENCIDO



*Por Eliana Valci

Somos la consecuencia de una generación que dio hasta su último aliento por la Patria. Aquellos jóvenes diezmados por el infame “Proceso de Reorganización Nacional, el 24 de marzo de 1976, hoy florecen dentro de cada uno de nosotros con más fuerza que nunca, porque la batalla aun no ha terminado.

Muchos podrán decir que nosotros los jóvenes de hoy al no haber vivido dichos acontecimientos, no estamos acreditados para opinar sobre el tema. Pareciera ser que para muchos que nos critican, no tenemos esa chapa que ellos flamean ante cualquier oportunidad; cosa más deleznable, ya que deberían ser en todo caso quienes nos incorporen a la memoria, esa parte amputada de la historia; por suerte, son algunos. No quería dejar de decirlo ya que esos “algunos” deberían callarse cuando nosotros los jóvenes del hoy vamos a tomar las banderas manchadas con sangre y aquellos que fueron sus pares.

Por otra parte, tenemos a favor  la investigación, el testimonio de familiares y compañeros sobrevivientes que hacen fortalecer esta decisión que hemos tomado los jóvenes del hoy de recuperar la utopías de nuestros 30 mil compañeros y compañeras; he aquí que no sólo hay que recuperarlas desde el discurso, sino que estamos convencidos hacerlas efectivas y consolidarlas para el bien común. Sin ir más lejos, el análisis de nuestra actual realidad nos lo permite.

Si hacemos memoria, “un amplio espectro de sectores sociales y políticos coincidió- en aquel momento- en que la interrupción del gobierno constitucional era necesaria para recuperar el normal funcionamiento de las instituciones”[1]; la sociedad argentina no se ha todavía retractado ante la militancia política de ser cómplice de la dictadura y ser la autora de la funesta frase “algo habrán hecho”. Semejante cobardía aún no fue asumida por la sociedad.

Por lo que afirmamos, que “aún quedan resabios de esa derecha nefasta en nuestra sociedad”, tal como lo sostuvo el actor   Raúl Rizzo en el Programa “Seis, Siete, Ocho”, emitido por Canal 7, la Televisión Pública el viernes pasado. El que además, excepcionalmente llamó a la memoria de esa sociedad ausente.

Pero esta vez,  sabemos  ciertamente, con nombre y apellido, quienes son los que continúan con esta metodología desestabilizadora, y que parte del pueblo los convalida (ciudadanos comunes, legisladores, funcionarios, etc.). Todos lo saben, ustedes escucharon a uno de sus portavoces decir abiertamente: “el principal obstáculo en la Argentina son los Kirchner[2]…pero claro, para recordar hay que tener MEMORIA, por lo tanto, si hay algún desmemoriado por ahí, que valla haciendo uso de la misma.

Vamos a un ejemplo más reciente y gráfico todavía, la Junta Militar liderada por Videla, Agosti y Masera sostenía que “había que extirpar el cáncer de una sociedad enferma. Con ese fin se estableció la pena de muerte, aunque nunca se aplicó por vía legal[3]…Ahora les pregunto…¿A quién les hace acordar?...¿se dieron cuenta quién es?; si el Alzheimer los sigue atormentando, les cuento que se trata de la diva que habla en la TV  por teléfono, y que no hace mucho dijo a los medios en perfecta concordancia con lo expuesto precedentemente: “el que mata tiene que morir”…”que se dejen de joder con los derechos humanos y esas estupideces”[4].

Entonces a las pruebas nos remitimos, cuando decimos y sostenemos que estos sombríos personajes son parte de un aparato que aún sigue latente entre las sombras, que les importa un bledo la unidad nacional y la redistribución de la riqueza para lograr una sociedad equitativa, porque lo único relevante para ellos es  este “show mediático”, a través del que siguen aplicando el método inductivo del miedo, para tener sometido al país entero, y manejarlo cual si fuera una marioneta, para hacer su voluntad, a su antojo.

Son la misma lacra que en aquel entonces, sólo que utilizan otros medios comisivos u omisivos, pero los fines siguen siendo los mismos. Todos sabemos que no hace falta dispararle a alguien para matarlo, con que no lleguen los alimentos a su mesa, producto de un desabastecimiento[5], o no pueda ser trasladado a un hospital, ante una afección cardiaca[6], basta para poder lograrlo.

Los que tienen MEMORIA, interpretarán lo que les digo, los que no, si no es mucho pedir, ¡reflexionen!, permítanse por una vez abrir los ojos y ver la gravedad de la coyuntura por sí solos y no por lo que los medios masivos de comunicación quieran que asimilen.

Es ante estas situaciones, cuando recordamos y reivindicamos  a nuestros compañeros y compañeras, por ser el ejemplo más fidedigno de ciudadanos y ciudadanas comprometidos con la realidad que los circundaba en aquel momento, en que a ciencia cierta sus vidas corrían peligro; pero no tenían miedo, porque sabían que peleaban por la causa del pueblo, movilizados por un profundo sentimiento de amor y compromiso para con sus pares.

Finalmente, podemos decir hoy, a 33 años que,  ¡NO NOS HAN VENCIDO!…mientras su espíritu y su ejemplo viva en nosotros, vamos a continuar nuestra lucha por una PATRIA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA y fundamentalmente para seguir sosteniendo y diciendo:

¡LA REVOLUCIÓN AVANZA!


*Directora Revista Ida & Vuelta

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA DÉMOSLE HOY...(Primera Parte)



El conflicto con “el campo”, las imposiciones del “mercado” y el destino que se le quiere asignar a la Argentina en el “nuevo mundo” colonial.



*Por Claudio Diaz

Seguramente porque la dinámica de la política argentina (en un momento clave de la lucha por Ser o no ser) determina que delante de nuestros ojos sucedan cosas casi inverosímiles (y a una velocidad que no permite tomar real dimensión de lo que significan), en estos tiempos de escasa o nula serenidad para pensar, para parar la pelota y ver muy bien hacia dónde salimos, se corre el serio riesgo de perder el registro de lo que verdaderamente está en juego en nuestro país.

Se sabe, claramente, que el enfrentamiento actual obedece, una vez más, a la imposibilidad de acordar un consenso mínimo entre las dos líneas filosóficas que vienen desde el fondo de nuestra historia, esos dos proyectos de país irremediablemente opuestos que nunca pudieron zanjar sus diferencias y que jamás podrán hacerlo en el futuro, por una simple y sencilla razón: para el bando que dice defender y representar entre otros valores la “democracia”, la “institucionalidad”, la “república”, la “civilidad” y la “seguridad jurídica”, la única manera de que este territorio prospere es enganchándose al furgón de cola de las potencias o factores de poder mundiales en cada etapa histórica de la Argentina: Inglaterra o Francia en el siglo XIX; Estados Unidos en el XX; el gobierno mundialista de las corporaciones financieras en el presente. Ellos lo piensan y dicen sin pudor: los argentinos carecemos de las condiciones necesarias para formar una Nación que decida y se gobierne por sí misma.

Ahora bien, esta verdad incontrastable que determina todo el trasfondo de nuestra historia, de nuestra vida como pueblo, se disipa, se desvanece si no somos capaces de percibir en toda su profundidad el iceberg que empezó a formarse en los últimos dos años para bloquear el paso del barco de bandera argentina que, aun con un timón inconsecuente, con una hoja de ruta que tiene contradicciones y con cierto lastre que arrastra, intenta llevarnos a aguas más nacionales, donde los tiburones del capitalismo salvaje no tengan tantas facilidades para devorarnos como si fuéramos mojarritas.       
 ¿Por qué Clarín se asocia con el magnate George Soros? ¿Por qué la materia gris que “pensó” para el menemismo hoy filosofa junto al mismo Clarín y a La Nación ?¿Por qué entre la clase política, y en el periodismo que hace unos años la jugaba de progresista, hay una cantidad increíble de idiotas útiles (como jamás se vio) al servicio del poder mundial y colonial que llevó a la Argentina a su destrucción, y que ahora, con un cinismo notable, se presenta como el reparador que viene a reconstruirla? 

Se tiene que analizar muy bien, entonces, el juego de la nueva alianza antinacional a la que hay que enfrentar, y a la que podríamos definir como una suerte de Trilateral local: patronales agrofinancieras, medios de comunicación “independientes” y clase política de la llamada oposición. Aunque algunos de los afiliados a este cuerpo de filosofía sinárquica crean que trabajan con buenas intenciones, que sepan que en realidad lo están haciendo para el orden imperial que -herido y todo- sigue detentado el mayor poder a nivel planetario. Planteamos la cuestión en tres partes. Hoy nos referiremos a ese bloque del entramado mundialista que “organizó” el actual sistema de la división internacional del trabajo y su imposición en la Argentina contemporánea. En las sucesivas ediciones de Ida &Vuelta trataremos de explicar cómo los medios de comunicación constituyen junto a esa oligarquía el nuevo “tejido social” del aparato informativo e ideológico y, a su vez, cómo un sector de la clase política argentina se transforma en arena, cemento y ladrillos del nuevo edificio colonial a levantar en esta parte del planeta.         

MUNDO ANCHO Y AJENO

La mundialización del Gran Capital, esto es: el fenómeno político conocido como globalización que impusieron las corporaciones transnacionales, intenta sentar las bases de un nuevo orden imperial que (con la eliminación de la figura del Estado-Nación) pretende “organizar” económicamente al planeta como una  unidad de producción exclusiva.

El poder que hoy detentan las compañías multinacionales, haciendo valer sus intereses por sobre la voluntad de los Estados (muy cercano está el ejemplo de la pastera Botnia, que impuso su negocio pasando por encima de Uruguay y Argentina) exhibe sin pudor alguno el grado de dominio que ejerce  la llamada Internacional de los Ricos.

Lo que hoy sale a la superficie es, nítidamente, el proyecto de Gobierno Mundial ideado hacia 1973 por David Rockefeller, Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger en torno a la Trilateral Comission. El propósito de esta elite que reúne a los principales operadores financieros y económicos de Estados Unidos, Europa y Japón es bastamente conocido.

El mundo es concebido como una gran plutocracia donde cada región debe someterse al rol que se le adjudica previamente, de acuerdo a su influencia en el mapa del poder universal. De un lado se agrupan los países más avanzados tecnológicamente y con capacidad nuclear; del otro los que cumplen tareas industriales; y en un tercer espacio aparecen los agrarios o abastecedores de materias primas. No todo es tan lineal, porque en algunos casos hay territorios que cumplen dos funciones al mismo tiempo. Pero en términos generales, la producción económica mundial que impulsan las corporaciones se inspira en la necesidad de favorecer a unos y perjudicar a otros de acuerdo a los mercados que les interese desarrollar para sacar rédito del poder de consumo que establezcan allí.

Para esta parte del Cono Sur el esquema prevé que el desarrollo industrial debe estar encabezado por Brasil, mientras que la Argentina puede acoplarse como  socio menor, ya que su mayor aporte al mercado mundial debe provenir de su generosidad para ceder alimentos (aunque fronteras adentro no se le pueda asegurar un plato diario de comida a sus 40 millones de habitantes) y energía.

El período que se abrió con la dictadura de Videla y Martínez de Hoz marca el momento cumbre de la reconversión de la Argentina como Nación en vías de desarrollo industrial, con capacidad para expandirse e intentar, a su vez, una independencia respecto del uso de la tecnología nuclear. En este nuevo “formateo”, lo que se buscó y logró fue hacerla retroceder al estado pre-peronista de la Década Infame.  
  
De manera muy parecida a aquellos tiempos de país-granja, nuestro territorio (si bien con algunos “islotes” de producción industrial que sobrevivieron desde la época peronista) se transformó a partir de los ’90 en una especie de supermercado global para ofrecer sus góndolas de cereales y carne al resto del mundo. A comienzos de este siglo, dos lobbystas de corporaciones transnacionales, como son Rosendo Fraga y Jorge Castro, comenzaron a publicitar la conveniencia de que Santa Fe y Córdoba se convirtieran en el nuevo paradigma de la inserción de la Argentina en el mundo, para así transformarse en uno de los eslabones de la llamada cadena agroalimentaria mundial.     

Hay algunos datos interesantes, que lamentablemente se olvidaron (aunque su “ausencia” del debate público obedece a que la información tampoco tuvo la debida difusión). A la búsqueda de administradores de ese modelo agrario, cuando el presidente Duhalde lanzó el llamado a elecciones nacionales para 2003, el representante del Fondo Monetario Internacional, Anoop Singh, se reunió con Carlos Reutemann para tantearlo (y tentarlo) con la idea de que se presentara como  candidato a la primera magistratura. El santafesino no tuvo interés, y el indio repitió la operación con el cordobés José Manuel de la Sota, a quien el peronismo no debiera olvidar nunca por dos motivos: fue quien “afilió” al movimiento nacional a Domingo Cavallo y -ya en el rol de embajador argentino en Brasil- el hombre que cumpliendo directivas de Carlos Menem permitió la expansión de la industria automotriz brasileña en detrimento de las fábricas instaladas en la Argentina. Reutemann, como dijimos, se desinteresó. Y a De la Sota no le alcanzó en el juego de alianzas que necesitaba para imponer su candidatura. Ahora, ¿cuál era la idea de Singh? Que el nuevo presidente de los argentinos proviniera de un espacio político cercano a los grandes productores rurales. 

Decíamos que uno de los ideólogos de la “reconversión peronista” llevada adelante por Menem (nos estamos refiriendo al ex trostkista devenido en liberal Jorge Castro) es un importante lobbysta que predica que la Argentina debe especializarse como proveedor mundial de alimentos. Su tesis aparece en el libro La Tercera Revolución, editado en 1998. Incluso, hacia 2004 lo exponía de manera brutal en un artículo que publicó Clarín (no casualmente) en el suplemento rural del 16 de febrero de ese año: “Un país emergente no elige hoy el tipo de industria que puede desarrollar. En la fase actual de la globalización, las características de la industria en un país emergente como la Argentina las establece el mercado mundial”.

Está claro, ¿no? Hay que acatar lo que el “Dios Mercado” dicte. Pero hay más. Porque en el artículo de marras, Castro establecía claramente que el camino del “desarrollo” argentino debe pasar por su especialización en el rubro agroalimentario, es decir: el módico rol como abastecedor de materias primas previsto por los fundadores del modelo liberal hacia 1880 y continuado en el siglo XX durante la Década Infame y las dictaduras de 1955 y 1976.

Increíblemente, o no, Carlos Menem y Elisa Carrió coincidieron con este modelo. Y  hasta lo hicieron público casi al unísono. El año pasado, en plena “guerra gaucha” del campo con el gobierno, aquel mostró su enojo porque “el gobierno le ha declarado la guerra al complejo agroindustrial, el más competitivo del país, el sector que más puestos de trabajo crea” (Clarín, 10 de junio de 2008). Al día siguiente, Carrió participó de un desayuno en el Club del Progreso, un reducto de la oligarquía porteña, y también cuestionó la decisión presidencial de fijar retenciones porque “estamos asistiendo a un hecho extraordinario: por primera vez, el sector más dinámico de la economía, que es el complejo agroindustrial, está en el interior del país” (Clarín, 11 de junio de 2008). Casi, casi el mismo discurso. Como si se hubiesen soplado la letra…    

Continuará…

DE FIASCOS MEDIÁTICOS Y OPORTUNIDADES HISTÓRICAS



*Por Daniel Calabrese 

Hace mas de 70 años  el actor y director de Cine Orson Wells dramatizaba en un radio teatro   una obra de su homónimo H G Wells, “La guerra de los mundos”.

Una supuesta invasión extraterrestre potenciada por un nuevo dispositivo de comunicación implicó que la audiencia no distinguiera entre el verosímil y la realidad y saliera a las calles  en algunos casos aterrada y en otros casos armada para enfrentar marcianos.

Los que hemos pasado por las carreras de comunicación sabemos que dicho acontecimiento fue estudiado como uno de los casos emblemáticos para observar el alcance de los medios masivos de comunicación que irrumpían a principios del siglo 20.

Muchos años han pasado desde esos primeros estudios sobre los “mass media”. Términos como manipulación, resignificación, teorías y escuelas diversas, han intentado comprender desde diversas miradas la problemática de la comunicación  y  su incidencia  determinante en las sociedades modernas.

El fenómeno desatado por la dramatización radial de la novela  “la guerra de los mundos” me hizo pensar que quizá dentro de unos años se analice  en las  facultades de comunicación de nuestro país el fracaso de una movilización que estaba pensada para ser  demostración masiva de repudio y hastío ciudadano.

Ayer en la  marcha en contra de la “inseguridad”,  unas cinco mil personas incluyendo falsos ingenieros e impresentables miembros de la farándula vernácula,  fueron el paupérrimo resultado de un fenomenal esfuerzo de manipulación  llevada a cabo desde los grandes medios masivos, y acompañados por el uso intensivo de nuevos soportes como el email y los sms.

No bastó  la manipulación de acontecimientos, la sistemática  creación de “sensaciones”,  el ocultamiento de toda información seria basada en estudios comprobables, para lograr que miles de televidentes  salgan aterrados a enfrentar a nuevos “marcianos en platos voladores”.

Lo que ocurrió ayer, será seguramente estudiado con mas tiempo por investigadores de la comunicación pero me animo a conjeturar que la plaza vacía de las multitudes esperadas, es un ejemplo más de que donde hay poder hay resistencia, que donde hay intento de manipulación hay posibilidad de desarticulación, de desmontaje de dicho proceso.

“Algo” pasó en la “instancia” de recepción que impidió  que el  formidable dispositivo comunicacional que  intentó imponer una convocatoria que debería haber sido masiva,  sencillamente no prosperó.

Este es una dato que debería ser seriamente leido por todos aquellos que desde distintos lugares deseamos contribuir a una comunicación democrática al servicio del pueblo y que interpele a los individuos promoviendo su capacidad de reflexión.

Posibles lecturas en vistas de lo que se viene.  

Nuestro pueblo  aun sometido a la mas feroz e infame de las campañas, demostró que es capaz de resistir, demanda si, tener las herramientas básicas para que, sometido a intentos  de manipulación cotidianos, cuente con los elementos para poder discernir, confrontar y desmontar operaciones mediáticas.  

El periodo de dos meses de debate que se abre para discutir el anteproyecto d ley de servicios de comunicaciones audiovisuales presentado ayer por CFK es una formidable oportunidad  que se abre desde un gobierno democrático para llegar con talleres, encuentros , debates, mesas de esclarecimiento, etc, no tan solo informando acerca  de la nueva ley , sino también y acompañando la información sobre los alcances de la misma   acercándole a los ciudadanos los contenidos  que le permitan abrir interrogantes básicos sobre la supuesta inocencia de los paladines de la información independiente.

Modos de  adjetivación,  modos básicos de cómo se construye la imagen ,  lo que se dice  y lo que no, lo que se pregunta y lo que no se pregunta, por exponer solo algunos tópicos sobre lo que en el  plano de los contenidos se pueden llegar a elaborar futuros materiales y acciones de trabajo. 

Ayudar al debate y la comprensión de la trama comunicacional, también significa entender que los fenómenos de la comunicación desbordan a los medios. Salir a la calle, salir a los espacios públicos  demostrarle a ese ciudadano que no esta solo frente al discurso de los medios debe ser el modo de encarar algunas tareas futuras.
Construir nuevos emisores que den cuenta de su propia realidad, que puedan irrumpir en la escena silenciada por las grandes empresas de medios  y simultáneamente acercar todas las herramientas posibles para conformar receptores críticos. Pueden ser algunas posibles tareas dentro del marco de estos 60 dias de debate.

Ayer fue un día histórico por diversos motivos  para todos aquellos que sostenemos desde hace tiempo que la posibilidad  de construcción de sociedades mas justas, esta ligada  a la democratización de sus comunicaciones.
En la histórica plaza de las madres y del pueblo, se transmitía en cadena el fracaso de una operación mediática digna de estudio de futuros estudios comunicacionales. 

A cincuenta kilómetros , deliberadamente omitida por los mismas  empresas de medios, una presidenta de la nación daba inicio con un emotivo discurso a la oportunidad de darnos entre todos la herramienta que por fin brinde el derecho a la información.

"Si ustedes me dijeran qué espero como resultado de esta ley, diría  que cada uno aprenda a pensar y decida por sí mismo y no como le marcan desde una radio o desde un canal de televisión.” Así finalizaba la presidenta de los argentinos  un discurso y  abría un sueño que entre todos deberíamos procurar convertir en realidad. Vaya hermosa utopía tenemos por delante.

* Periodista
   Miembro de la Comisión de Medios Audiovisuales
   en Carta Abierta

LA CADENA NO - OFICIAL




*Por Mónica Oporto


La tradicional  definición de analfabetismo basada en la ignorancia de la lectoescritura fue reemplazada, a  lo largo  del siglo pasado por la aparición y la rápida difusión de los medios masivos de comunicación. Entonces, se consideró analfabeto (funcional) a quien, aun sabiendo leer y escribir, no pudiera analizar y entender una noticia del diario, la radio, la televisión. Las políticas neoliberales de los ochenta y los noventa apuntalaron la profundización de este analfabetismo funcional.


La consolidación de los avances tecnológicos permitió la expansión de los medios audiovisuales en el siglo pasado.  La expansión acompañó un proceso económico-político que consolidó el capitalismo industrial que fue creando superestructuras favorables para su continuidad, un microclima necesario para mantener su hegemonía. Para formar y mantener ese microclima el mecanismo consistió en estructurar el mensaje en sentido único para controlar al receptor,  aunque esto implicara cambiar el significado del mensaje para lograr que se instalara en una audiencia determinada. La pretendida invasión que en un programa de radio con formato de noticiero realizara Orson Wells, y que desató el pánico en las calles de New York y New Jersey, ofició de muestra para saber el enorme poder que se podía manejar.

En tanto progresaba el avance neoliberal y los centros de poder concentrado se iban  apropiando de diversas áreas en las que se atrincheraron con la firme intención de no abandonarlas nunca más, se amplió el campo abarcado que incluyó desde los territorios,  los recursos naturales, los “recursos” humanos, hasta la información.  Podemos preguntarnos qué causas llevan a que esos grupos de poder luchen por conservar tales posesiones. La respuesta nos remite a una cuestión de carácter eminentemente económico, de una parte,  y a la necesidad de mantener un orden que les permita seguir ejerciendo la dominación. 

Para concretar este último propósito el uso de la información, considerada un bien económico, sirvió a su vez como uno de los recursos para profundizar la pauperización del análisis, la facilitación de la tarea que, dada la enorme cantidad de información que diariamente se produce, implicaba un esfuerzo de recepción e interpretación. Los medios, y de ellos la televisión, facilitaron la tarea emitiendo la información ya “procesada”, es decir, pasada por su propio tamiz.

Conviene recordar que el ser humano tiene un tiempo determinado de atención y  le resulta imposible atender a la totalidad de la información que día a día  se multiplica. En definitiva, esta situación lleva a consumir información como comidas enlatadas, de modo que no signifiquen un esfuerzo, pero que algunas veces –como la comida enlatada- pueden ocasionarle una “indigestión” porque en eso de ahorrarle esfuerzo una noticia pasada por el tamiz editorial pueden ofrecer un título y un copete para que el (desprevenido) lector ahorre tiempo-esfuerzo.  El riesgo se produce cuando el título y el copete no reflejan adecuadamente el contenido de la información total, la persona cree que se ha informado pero, en realidad, se ha violado su derecho a la información fidedigna. Se incluye, aparte, una noticia periodística de un medio. Se trata de la entrevista a Ricardo Forster, convendría hacer el ejercicio de contrastar los detalles que se señalan para constatar que la carga ideológica del entrevistador/editor descontextualiza el título y ataca peyorativamente en el copete ( http://www.taringa.net/posts/info/2228305/.  De hecho ese medio especula con que el lector apresurado sólo leerá el “resumen” de la noticia, se quedará con una idea diferente de lo que la nota es y continuará perdiendo la capacidad de cuestionamiento, de resolución, inmerso en la cultura del “fast” consumirá información-chatarra.

Esta información-chatarra es un mecanismo diseñado para evitar la multiplicidad de interpretaciones pues se impone sólo una, que se multiplica por la cantidad de medios que integran un mismo grupo informativo.  En Argentina 4 grupos económicos concentran el 83% de los medios (1), por lo tanto la emisión de una determinada noticia que va en un único sentido nos llevaría a concluir que  por esta concentración de medios se transmite “en cadena no oficial”. La construcción de una información en sentido único requiere que personal al servicio de estos medios concentrados esculpa la realidad en un sentido, construyendo la realidad de acuerdo a las necesidades del grupo,  de lo que resulta así que la realidad se manipula. Ya lo había señalado Don Arturo Jauretche hace tres décadas: “…el recurso de dar la información de los hechos, no como ocurren  sino como debieran ocurrir según la doctrina profesada por el periódico.” (2)
Este es un mecanismo de dominación que construye una dictadura perfecta imponiendo su pensamiento único, el de un grupo de medios el cual refleja el pensamiento de un grupo social y económico. El ejemplo de la concentración de medios en Argentina es ejemplo claro de una dictadura “libre-democrática” que no necesita muros, que hace esclavos a los que hace amar su situación de esclavitud al punto lograr que repitan lóricamente, como el loro del cuento de Mario Benedetti incluido al final de esta nota (3) lo que el pensamiento instalado les emplaza como credo diario.  Como en el mundo feliz pergeñado por Huxley (4), los que quedan esclavizados ignoran que lo son y son felices en esa condición. 

Como en una nueva conquista del mundo los medios se plantearon  la posesión de amplios grupos sociales en nombre y representación de grupos de poder. La información  no es sólo un bien económico sino que resulta estratégico para sus fines políticos y sociales. 

Hace años Claude Shannon y Warren Weaver delinaron una teoría de la información que explicó el impacto de la información mediante la figura de un tubo al cual desde un extremo se le introduce información la que al salir, desde el otro lado, produce efectos colaterales que denominan “ruidos”.  Siguiendo esa imagen, el vuelco de información pasa de los centros donde se elabora la información a la sociedad con impacto deseado (buscado) por el emisor, aunque produce un impacto no deseado. 

El vuelco de la información  difundido en cadena no oficial, siempre se presenta como basada en conceptos de libertad y pluralidad en  democracia. Sin embargo, si ya han leído la entrevista aludida párrafos más arriba habrán comprobado que distan de ser declaraciones sinceras. Los mecanismos con que se da formato a la información responden a intereses de grupo y transmiten una línea editorial (la “doctrina” de la que habla Jauretche). 

La concentración de medios instala los temas que se discuten y  de  modo interactivo controla en gran medida el sentido de la discusión. Los medios concentrados se convierten en portavoces de la opinión pública que, de este modo, recibe y legitima lo que el medio quiere que sea legitimado. 

En situaciones comunes el ser humano decodifica símbolos abstractos.  Sin embargo no es lo mismo decodificar lo que podríamos llamar la noticia-en-sí que la noticia decodificada previamente, vuelta a armar cargada de una ideología que responde a un grupo de medios que le imprimen su “línea editorial” y que, por lo tanto, manipularon la información adecuándola. ¿Cuál es la defensa que posee el individuo frente a esta situación?. De hecho el refuerzo de una misma noticia que es expuesta por los distintos medios que integran el grupo-cadena, hace que la información mantenga y reproduzca ciertas condiciones necesarias para la continuidad del grupo y de un sistema en el cual estas corporaciones están insertas.

Por otra parte, el esfuerzo que implica la decodificación de símbolos que constituyen un totum,  representa un ejercicio conveniente y necesario para cualquier ser humano, porque repercute en la situación del receptor de la información, lo que Umberto Eco denomina el “punto de llegada” de la información (5). Por qué es importante esta afirmación? Porque la correcta decodificación de los mensajes nos posiciona en un lugar de poder, de control.Eco arriesga, incluso, la propuesta de un sistema de comunicación complementario que permita llegar a cada grupo humano, a cada miembro en particular, para “discutir el mensaje en su punto de llegada, a la luz de los códigos de llegada, confrontándolos con los códigos de partida” (6).

¿Cómo evitar que se instalen los discursos,  que se legitime el mensaje sólo porque viene “de arriba” (se impone) en una confrontación  asimétrica que tiene de un lado a quienes son los dueños de la tecnología desde la que se reproduce la información, y del otro lado a las personas que reciben la información?,  ¿cómo lograr que se revierta permitiéndose el acceso a ciertos medios que permitirían una vinculación con periodismo alternativo, con una forma distinta de plantear y ofrecer la información?.
En las actuales circunstancias se impone clarificar “el punto de llegada”, es decir, el receptor, el que debe decodificar el mensaje. Para que solucione la brecha entre la realidad y la representación que los medios hacen de ella como si estuviéramos en una Matrix que nos proyecta una escenificada realidad que es la que quiere que veamos.  O como si hubiéramos regresado a aquella caverna, ahora virtual, y encadenados de espaldas a la entrada intentáramos escrutar la realidad a partir de reflejos de ella.
En un mundo donde la información es un derecho inalienable y natural,  debemos lograr que los receptores dejen de ser los “proletarios de la información” (7) y lleguen a ser PROPIETARIOS DE LA INFORMACIÓN.
LQSomos. Mónica Oporto. Marzo de 2009
Buenos Aires, Argentina 
Más artículos de la autora

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(1) La frase corresponde a Sergio Fernández Novoa, Coordinador General del Comité de Radiodifusión: “En Argentina, 4 grupos manejan el 83 por ciento de la información”
(2) Arturo Jauretche. La Prensa. Cien Años Contra el País, Buenos Aires:  SIndicato de Luz y Fuerza de Cap. Federal, 1970.
(3) Mario Benedetti. El Loro de Doña Cata: “EL LORO DE DOÑA CATA: “EL perro de don Joaquín pasaba varias veces al día bajo la ventana donde el loro de doña Cata lucía su vistoso plumaje y ejercitaba su voz aguardentosa. La verdad es que no abundan por estas tierras los loros que se ocupen de política. Pero de tanto oír la radio, el loro de doña Cata había aprendido la frasecita que repetía por lo menos cien veces por hora: “Los comunistas se llevarán todos los loros a Moscú”.
El perro de don Joaquín era un can bastante lúcido, acaso debido a que su amo no tenía radio ni televisión. De ahí que lamentara haber escuchado ese repetitivo comentario lórico. Pero sabía que era inútil discutir con el loro, y por eso se alejaba con el rabo entre las patas. 


Cierta mañana doña Cata se despertó mal del hígado y sin que el loro hubiera abierto siquiera el pico, le tiró desde lejos un pesado almohadón que dejó al ave psitaciforme muy dolorida y sin habla durante dos horas y media. A la tarde, cuál no sería el estupor del perro de don Joaquín cuando, al pasar como de costumbre bajo la ventana de doña Cata, advirtió que el loro había cambiado el texto de su oratorio. Ahora decía: “Loros del mundo, uníos”:
Entonces, el perro de don Joaquín ladró despacito, simplemente a modo de comentario y se alejó con paso alegre, mientras pensaba y repensaba: “Este debe ser el primer caso de concientización de loro”.”

(4) Aldous Huxley. Un Mundo Feliz.
(5) Umberto Eco.  Para una guerrilla semiológica
(6) Umberto Eco. Op. Cit.
(7) Umberto Eco, op. Cit.

EN DEFENSA DE LA COMUNICACIÓN PÚBLICA

Mendoza, 14 de Marzo de 2009


  *Por Carta Abierta Mendoza

Ante la próxima discusión del proyecto de Ley de Servicios Comunicacionales que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional, y dada la necesidad de reafirmar el compromiso asumido con los medios que están fuera de la órbita del mercado y la ganancia, Carta Abierta Mendoza desea alertar a la sociedad toda acerca de la necesidad de involucrarse en el conocimiento y el debate en torno al contenido del proyecto mencionado, dado que su sanción contribuiría a una mejor calidad de la participación ciudadana.

 

Entendemos que la distribución de la riqueza en el país sólo tendrá mayor solidez, si a la par, se produce una sana distribución de la palabra pública. La posibilidad de los ciudadanos para hablar y para ser escuchados es uno de los principales derechos que se deben resguardar y garantizar en regímenes de gobiernos democráticos, y una nueva legislación al respecto será decisiva para garantizar un ejercicio más pleno de ese derecho, cercenado hoy por la extrema concentración existente en la propiedad de los medios masivos de comunicación.

 

Dentro del  panorama descrito es fuertemente valorable el rol que ejercen los medios públicos, tanto la televisión a nivel nacional, como las radios que en nuestra provincia se encuentran dentro de esa condición. Es notable el avance en calidad y en significación social que estos medios públicos han adquirido en los últimos tiempos, teniendo cada vez más relación con organizaciones intermedias, con movimientos sociales, con expresiones diversas de la sociedad civil y de la actividad artística, y con una decidida apertura a la realidad latinoamericana en la que estamos insertos.

 

En ese sentido, Carta Abierta Mendoza se suma a los diversos actores sociales que se movilizan en favor de la discusión y la participación social respecto de la próxima Ley de Servicios Comunicacionales que se tratará en el Congreso de la Nación (y que reemplazará al obsoleto Decreto vigente que deviene de la dictadura militar del '76 y que fue modificado por el menemismo en los '90 generando la concentración de los medios en pocos grupos empresarios) y, por esto, convoca a la ciudadanía a mantenerse informada y en estado de alerta en defensa de los medios públicos, tanto a nivel nacional como provincial, para la construcción de un Proyecto Político Popular.

Nota:Reproducir esta información y hacerla circular por los medios a su alcance, contribuye al derecho de información que nos es negado por los grandes multimedios

LA HORA DE LA VERDAD


*Por Horacio Baster

Decía Mitterand:   Los políticos gobiernan para las próximas elecciones, los estadistas: para las próximas generaciones.
Partimos de la base que nuestra Presidenta Cristina Fernández de Kirchner es una estadista, y hay que decirlo.   Basta de silencios.
Su estatura quedó demostrada hace unas horas ante la convocatoria a elecciones anticipadas de las de octubre.     Serán en junio.
La mediocridad de las fuerzas nucleadas en lo que podemos llamar “oposición” (llámense Partidos Políticos, pool de medios, empresariado sojero)  son las que dieron el cuarto de hora. La feroz campaña desatada desde el crescendo de julio del 2008 a la que todo el staff dominante se adosó, nos demostraba el estado de enfrentamiento a la que someterían a la sociedad.
Veamos.

Los coletazos de la crisis internacional necesitan de fuertes y coherentes medidas que blinden a nuestro país sobre los inevitables efectos.    Nadie niega que se debe tejer una urdimbre inédita, nunca vista, fuera de los parámetros hasta hoy conocidos para enfrentarla, e ir sentando las bases de un nuevo paradigma de sociedad ligado a lo económico que –gracias a la globalización- nos hizo más dependientes y mas atados a los vaivenes de los centros financieros.
Decía Jorge Echevarría:   “desde 2001 a esta parte estamos construyendo entre todos, con aciertos y errores, pero no sin voluntad, un nuevo paradigma social, político y económico”.   
Aldo Ferrer garabatea un concepto: el de Densidad Nacional.   
Carta Abierta, y la pluma de Casullo habla del Laberinto Argentino.

A partir de ello la obligación ciudadana es aportar cada cuál en su lugar, desde un tamiz: la solidaridad social.  El prisma desde dónde las medidas se visualizan y conciben por refracción de su luz.    Porque el camino será duro, y la creatividad inmanente debe estar a disposición de las grandes soluciones.
Si queremos afrontar la crisis con los viejos manejes de la promiscuidad política cada vez mas brutalizada; o el rascarse para adentro del empresariado y los sectores concentrados de la economía, estamos en el horno.
Convengamos que el ruido no deja oír propuestas.   No existe un pacto social ni una concertación a la que permanentemente convoca la Presidenta para afrontar los duros tiempos que se avecinan, tal como debería ser en una Nación madura, con memoria.   

La única visión a la altura de los tiempos es la que desbroza el proyecto de país de la mano del gobierno nacional, con aciertos y errores.
Aquel patria o colonia, aquel liberación o dependencia, suenan agiornados pero vigentes en el caminar de la utopía.
Lo fue el plantarse en el momento adecuado ante los entes financieros internacionales, y desde allí ir diseñando cotidianamente los parámetros que hoy nos encuentran en mejor situación que hace seis años. Ese nuevo paradigma.

El camino no fue, no es, ni será fácil.   
Si hacemos un ejercicio de ubicuidad,  memorioso y sin entrecruzamientos prejuiciosos nos permitirá ver, aún con el velo del pasado, como salimos de la cesación de pagos, la inexistencia de medicamentos, el infierno, sin el concurso de los que hoy se rasgan las vestiduras de lo que nunca hubieran podido afrontar, o se cagaron en su momento.

Este es el contexto de país que no resiste a un año vistas una campaña decididamente  destituyente.
En el imaginario social el ´87 de Alfonsín está como fresco, aunque nadie individualmente lo recuerde. (o se haga cargo).  Debilitar lo constitucional hacia un quiebre total con la estabilidad de democracia es conocida maniobra de los factores de poder en una constante, sin haber aprendido lecciones de la historia.
Afrontar los momentos que se vienen exigen grandeza, que no hay, para con unidad nacional afrontarlos.
Quedó claramente demostrado en la última semana a lo que deberemos someternos.   

El proceder destituyente atiza desde otras temáticas, cuando se debilitan las del 2008.     El puñado de protestones en el parque ferial del jueves 12  serán sustituídos por las intentonas de una Plaza de Mayo con el mensaje de la inseguridad. Renacer de ese enano fascista promovido por el mismo Grondona que entusiasta socio del club del jet set convoca a la marcha.

Lo doméstico chabacano, los silogismos fáciles, movilizarán sobreexitados ciudadanos que con una miope deducción dirimen cuestiones de estado, encabezados por remanentes de la fiesta menemista, que los manipulan desde un justo dolor –a los menos- y exacerban a los que cualquier tren de odio clasista bien los lleva.
Ante eso nos debemos una lectura del devenir mundial, aún de Barak Obama, que nos demuestre cómo se decodifica un mundo para remendar otro hacia uno netamente distinto.

En ese contexto la Argentina no está en otra galaxia.    Es parte de esa tensión de fuerzas que buscan reacomodarse en un todos contra todos, en un darwinismo social del que debemos escapar.
Tirar el carro debe ser más liviano para llegar a destino. Las fuerzas políticas, aún dentro del oficialismo hacen mas pesada la carga.

Muy interesante este domingo la visión del analista no kirchnerista Zuleta:    “refuerza la idea de que el control de la economía es para los Kirchner un objetivo superior a cualquier consideración de tipo político o institucional, tal como lo demostró en temas tan difíciles como la crisis del campo o la controversia en torno del Indec. Existe una demanda social de control estatal del proceso económico de tal magnitud que minimiza las naturales objeciones que siguen inspirando métodos o personas que serían inaceptables de no mediar la emergencia y la necesidad de decidir y actuar sin consideraciones “secundarias”.
Y allí surge la visión de estadista de la Presidenta.

Dirá –imagino- : Si quieren confrontar: confrontemos y luego sigamos construyendo las soluciones.
Someterá al Poder Legislativo una reforma, un toque cronológico, para cumplir con unas elecciones que son un mero recambio parlamentario, poniendo fecha y momento a decidir, porque ese es el indicado y el necesario.
Ante la irresponsabilidad rayana en un delito histórico protagonizada por el arco destituyente surge contrapuesta la estatura, la dimensión, el Estado, la supervivencia de la sociedad.

También Zuleta dice, hoy, sobre la oposición: “Paga caro su seguidismo mediático, sus disensos internos, el personalismo de sus principales dirigentes y su escasa audacia para formular propuestas de alternativa, frente a un gobierno que, no sin enormes dificultades, sigue demostrando energía, iniciativa y compromiso progresista”.

Escucho hoy la noticia ejemplar de los trabajadores ante los aumentos salariales y las paritarias.  Renuncian, temporalmente, a una confrontación estéril ante el empresariado teniendo como visión el desarrollo de las consecuencias de la crisis internacional.
Ante tanta cháchara irresponsable y discursiva, aparece el tino ejemplar, el equilibrio necesario. Siempre los trabajadores.

Es un momento histórico que nos exige responsabilidad. Así son los momentos de transformación. Vertiginosos. De reacomodamientos permanentes. Agotadoramente movilizantes.
Muchachos y muchachas, no estamos jugando.
O sí: Seamos protagonistas en el juego del futuro de país que queremos.
En esa tenida de facón y bandera debemos estar atentos y vigilantes, todos los días, a toda hora.

COMO DECÍA EL GENERAL: “ESTE MUCHACHO”…(Bis)



CrisThina la dueña del tablero,
Claudio Díaz cumpa de ley
...Este muchacho...parte III


CrisTina tocó el pito y ahí vamos los peronistas, como corresponde se dijo Megafón, a seguir las directivas de nuestra Presidenta.

Compañeros y compañeras, no tenemos que perder un segundo de nuestro tiempo en otra cosa que no sea laburar para las elecciones de junio, le dijo Megafón a los cumpas en su Agrupación, "la 25". Tenemos el futuro del proyecto nacional y popular que empezó NesThor en 2003 en nuestras manos. Pongamos en movimiento el bastón de mariscal que lleva cada uno de nosotros en la mochila...sabias palabras de nuestro querido General!

Pero Megafón recordó que tenía una lectura pendiente para compartir con sus compañeros. ´Pensó que quizá ya todos estábamos en otra historia...es que CrisThina se mandó con todo. No importa, se dijo, falta algo importante de lo que escribió el cumpa Claudio Diaz, hay que seguir dando información a los compañeros.

Megafón se acomodó y retomó la lectura. Primera cita para el travestismo del "muchacho":
"El gobierno radical ha transformado la geografía política para hacer posible la Argentina nueva: hay una invitación a cancelar las fronteras mentales que hasta ahora nos limitaban (...). Sin ese proyecto, sin ese horizonte, quedaremos sumergidos por el basural de contratiempos que nos levanta la Argentina vieja: la de las huelgas, la de las manifestaciones oportunistas. Al transcurrir dos años y medio de gobierno popular, con resultados que asombran al mundo entero y muchas veces también a nosotros (...), esos bolsones totalitarios, residuos naturales de 50 años de involución cívica en la Argentina, no se resignan ante la realidad nueva".

Contribuyendo al camuflaje por el cual se intentaba ocultar la naturaleza antipopular del gobierno radical, sólo un modernista como Vázquez podía clarificar al medio pelo acerca de la malignidad del sindicalismo argentino "corporativista", "totalitario", y protagonista fundamental de esa "Argentina vieja" que sigue apelando a las huelgas y a las manifestaciones oportunistas, en lugar de apostar el futuro color de rosa que proponía Alfonsín.

La construcción de un gremialista radical

Megafón no terminaba de asombrarse. Su experiencia le decía que los gremialistas se hacían en el lugar de trabajo, después si traicionaban o no a su compañeros era otra historia. Pero que se podía inventar un gremialista...eso escapaba a toda su imaginación...

Claudio decía: Como continuación de su compendio antisindical, sobresaldría después una original alternativa que planteaba a modo de encontrar una figura del ambiente gremial lo suficientemente experimentada como para desplazar a Ubaldini. La teoría de este destacado aprendiz de Bernardo Neustad. (...) Acá hacemos un paréntesis, porque Megafón se enteró de mas cosas de Enrique Vázquez que contaba el Periodista Difunto: " En una entrevista de Gente, en 1986, Neustad reveló que en 1976 Enrique Vazquez, recién llegado de Londres, donde había estado seis meses enviado por el diario cordobés La Voz del Interior, fue a verlo para que lo conectara con algún medio de Buenos Aires. Neustad, entonces, le consiguió una entrevista con Aníbal Vigil, quien para ese momento proyectaba la salida de Somos,"

Claro, se dijo Mefagón, con razón la mirada tan atenta y fija sobre los compañeros, el tipo era un bicho. Megafón continúa con el "cuentito siniestro": (...) había que encontrar un dirigente sindical que desde su función en el Ministerio de Trabajo consiguiera maniatar al líder de la CGT, hasta empujarlo contra las cuerdas del proyecto antinacional. Vázquez confiaba en que, para ello, sólo hacía falta dar con una figura del mundo laboral de "estirpe revolucionaria". Y lo decía así:
"Si Tosco murió en la clandestinidad y la miseria, perseguido por el peronismo; si Mucci tuvo que enfrentar la oposición en masa de los sindicatos que él y el 52% del país querían democratizar genuinamente, de abajo hacia arriba, ¿cuál es el perfil idóneo de un ministro de Trabajo para nosotros?"

Claudio Díaz dice que al no hallar en el mercado a una figura que se amoldara a esa simbiosis entre Tosco, que murió por problemas de salud y no perseguido por el peronismo, esta es otra de las infamias cometidas por el periodista, y Mucci, y frente a la decisión que por esos años había tomado Alfonsín al poner el frente de la cartera laboral al burócrata Carlos Alderete, Vázquez se lamentaría de que su presidente no hubiera preferido como tapón de Ubaldini al revolucionario José Rodríguez.

(Continuará, me voy a apolillar, chau)