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15 de febrero de 2009

SÓLO UN ANIVERSARIO MÁS


*Por Eliana Valci

El pasado 10 de Febrero, se conmemoró los 135 años de la Fundación de la ciudad de Mar del Plata, lo cual tiene lugar cuando Patricio Peralta Ramos inicia el 14 de noviembre de 1873 los tramites ante el gobierno de la provincia para que se registre la existencia de un pueblo llamado "Puerto de la Laguna de los Padres" en terrenos de su propiedad. Por tanto, el 10 de febrero de 1874 el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Mariano Acosta, expide el decreto donde reconoce al nuevo pueblo dentro del Partido de Balcarce, el cual recibe a pedido de su fundador el nombre de Mar del Plata.  El 15 de octubre de 1879, el gobierno provincial autoriza la creación del Partido de Gral. Pueyrredón (producto de una división del Partido de Balcarce). Y el 25 de octubre de 1906 es presentado un proyecto para que el pueblo de Mar del Plata sea reconocido como ciudad; dicha solicitud es aprobada el 19 de julio de 1907, fecha en la que Mar del Plata es declarada ciudad.

Otro personaje que influyó en la infraestructura de la ciudad, fue Don Pedro Luro, quien ordenó la construcción de un nuevo muelle, hizo erigir una barraca, estimuló la agricultura habilitando un molino harinero,  la construcción de viviendas y la apertura de comercios, etc. A su turno,  María Luro de Chevalier (su hija) propició la edificación de la Iglesia de San Pedro, hoy Catedral de los Santos Pedro y Cecilia.

Es así como Mar del Plata ha quedado signada a la voluntad de estas dos familias, elites que hasta el día de hoy siguen teniendo un peso trascendente, al punto que el actual intendente Gustavo Pulti dijo a Radio Brisas que  "a 135 años de su fundación, la ciudad continúa con su vocación de crecimiento y de mejorar cada día". E instó a "imitar el esfuerzo de los fundadores".

Desde aquellos años hasta aquí, nada ha cambiado, ya que una cosa es tener la voluntad de crecer y prosperar y otra bien distinta es llevarlo a la práctica, y digo esto porque sólo se habla de Mar del Plata como la “soñada” o bien “la feliz” ciudad turística, y no se habla de los pobres del conurbano donde sigue habiendo calles de tierra, falta de iluminación, de cloacas, en fin, necesidades elementales insatisfechas. Pero claro, las penurias del pueblo nunca son noticia,  mientras tanto los señores y señoras “paquetes” del centro festejaban un aniversario más.

Entonces me pregunto… ¿para quién fue soñada esta ciudad?...para que sean felices ¿quiénes?... ¿los que tienen poder adquisitivo, o todos los ciudadanos en su conjunto, sin distinciones?

No obstante, “ese pequeño detalle”, el señor intendente dijo a TELAM :"Es importante seguir trabajando desde el Gobierno para poder mejorar la ciudad, para que los vecinos puedan disfrutar de una ciudad más igualitaria, de una ciudad para todos"...

Una ciudad equitativa habrá querido decir, donde las mejoras se realicen en toda su extensión, y no para “determinados eventos y/o visitas”, como quien esconde la basura debajo de la alfombra, para simular que todo está impecable.

Para lograr la equidad, tendría que tener en cuenta que “DONDE EXISTE UNA NECESIDAD HAY UN DERECHO”, como lo hace la compañera Cristina Fernández, quien es una Presidenta del Pueblo y para el Pueblo, que no teme embarrarse los pies y caminar junto a los humildes, y entregar su vida hasta hacer efectiva la Justicia Social.

Pues ese es un ejemplo digno a seguir,  para de esa forma velar por el bienestar de toda la ciudadanía Marplatense, porque con espectáculos multitudinarios, las olas y el viento, la gente no se olvida de su mal pasar, sino que les genera mayor resentimiento,  ya que aquí residen los 12 meses y aunque “no los vean” o mejor dicho “no los quieran ver”, existen todo el año, y también son parte de esta sociedad.

*Directora Revista Ida & Vuelta

EL DÍA QUE VIVIMOS DOS PAÍSES DISTINTOS


 Dos imágenes antagónicas e incompatibles


* Por Jorge Giles
De un lado, Tartagal y su tragedia, abrazándose a la Presidenta de los argentinos.

Del otro, los dos arcos opositores negociando listas electorales y atacando al gobierno nacional. Parecen dos países distintos. Dos conceptos de la vida y la política. Dos modelos de democracia. Dos interpretaciones de ciudadanía.

El contraste es violento. Indigna hasta los huesos. Los rostros sonrientes de los opositores preocupados “por las boletas electorales” atenta contra el más elemental sentido de la condición humana, que es el gesto pudoroso y solidario cuando las campanas suenan a tragedia. Como en Tartagal. Pero ellos parecen ajenos a estas cuestiones. Allí está entonces el neo menemismo “cinco estrellas”, con Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narvaez, negociando una lista electoral común y la neo Alianza de los radicales de Carrió, Cobos, Morales, Giustiniani y la guardia rural de Eduardo Buzzi, injuriando al gobierno desde el Congreso de la Nación.

Aquí, los que se resistieron a la redistribución de la riqueza con la 125 y allá, la Presidenta en el lodo sufriente de Tartagal, afirmando que esta es la tragedia de la pobreza estructural, que el alud lo pone al desnudo, que hay muchos Tartagales en el país y que sólo con la redistribución justa del ingreso podremos desterrar tanta injusticia. Y que lo dirá hasta que se muera.

¿Sabe de quién nos acordamos? De Carlos Auyero, cayendo abatido por un rayo de dolor durante el programa de Mariano Grondona, aquella noche que se enfrentó al funcionario menemista Eduardo Amadeo.

Denunciaba Auyero, dejando la vida, que los pobladores de Tartagal y Cutral-Co, que en aquel país de Menem luchaban contra el salvajismo depredador del neoliberalismo, luchaban para entrar al sistema y no para quedar afuera de él.

Tartagal es una de las víctimas de esa etapa que hoy pretenden reeditar los menemistas de viejo y nuevo cuño. Nada más claro y grotesco que verlo a ese mismo Amadeo, acompañando ayer a Solá en la desvergonzada escena del céntrico hotel.

No olvidemos nunca este día. Vimos en vivo y en directo a los dos países en disputa. El país de la exclusión y el que se construye hoy, con inclusión social.

Hoy es el Estado el que va a ayudar a rescatar a los argentinos que fueron excluidos de una vida digna, para que nadie quede afuera.  Es el Estado que recuperamos, el que sirve cuando se hace presente en la desgracia y está del lado de la gente; cuando nos representa dignamente en el exterior y cuando viaja al lugar donde habita el dolor causado por los que hoy brindan ornamentadas conferencias de prensa.
El Estado sirve cuando estamos tristes, decíamos ayer y decimos hoy.

Es la hora del abrazo con esas mujeres y hombres, de poner el hombro, de escucharlos, de ordenar la ayuda necesaria, de disponer de las mantas y el abrigo y la vivienda y el afecto. Fue el abrazo de una Presidenta que trabaja de Presidenta. Y sufre, como una argentina más.

Empuñemos la  memoria, para que Auyero no siga muriendo.

Para que vuelva en la voz emocionada y firme de una Presidenta que en Tartagal, se abrió paso diciendo: “quiero ver las casas, hablar con la gente, ayudarlos, abrazar a todos, estar con el pueblo, con el pueblo
Este abrazo de la Presidenta con los ciudadanos más sufridos del país, es el territorio de afecto que debemos valorar y cuidar solidariamente, ahora y siempre.

Fuente: El Argentino

TARTAGAL...LA PRIMERA BATALLA


*Por Pedro Valci 

En la quebrada grande de tártago ó finca Ñancahuasu  que desde 1853 la conocemos como TARTAGAL, una vez mas la tierra se revelo y se manifestó con los débiles, casi todos vimos otra vez el poder natural de poner las cosas en su cause, las escenas se repitieron con crueldad muchos perdieron todo y otros ya no saben como volver a empezar y en medio de esa crueldad, apareció ELLA, la MUJER, ahí con los pies abrazados por la Pachamama, y con un ejercito de pies llenos de lodo, de casa en casa, sus ojos y sus manos se encontraron con la pobreza…..¿cuantos Tartagal tiene nuestra Argentina?.

 

 Pero estos le hicieron hervir la sangre, la escena es dolorosa y angustiante, no la acompañan los besaguantes de siempre si la lleva la gente, la moja la lluvia y su sangre hierve.

 

Pocas horas antes con el Rey y ahora con ellos los desamparados los sin nada, desde un escenario al otro, sin perder su origen, ahí ELLA, la MUJER, diciéndonos a todos

 

….."Les pido a todos los argentinos que me ayuden, no porque no tenga fortaleza, sino porque necesito ayuda para que todos podamos tender la mano solidaria para los que no tienen nada y que han vuelto a perder todo"….¿ que haremos por este Tartagal y por los pobres?....

 

Muchos hacemos todos los días algo …no alcanza …cuanto mas vamos a esperar para ir a buscar la mano de ese hermano y sacarlo de la pobreza…..ELLA, la MUJER ha ido y nos convoca.

 

Nos ha tocado a muchos militantes caminar con los pobres todos los días y verdaderamente no podemos con todo, será este barro el inicio de una verdadera política de Estado que logre que la Argentina  derrote   LA POBREZA.

 

La antorcha hierve, yo ya tome mi bastón que me pusiera el General en la mochila, hermano, hermana saca el tuyo y vayamos a vencer la pobreza ó juremos con gloria morir


* SEC RRII  PARTIDO DE LA VICTORIA

DOS SEÑORAS GORDAS HABLAN DEL PAÍS


*Por Claudio Díaz

“¡Lo que le hicieron a Nelson Castro es gravísimo. No lo puedo tolerar…! Quiero que hablemos de este tema porque no es posible que vuelvan a ocurrir estas cosas”.

Una Norma Aleandro indignadísima, casi al borde de la histeria, llama por teléfono a Magdalena Ruiz Guiñazú para expresarle su angustia por la situación del conductor radial que se ganó el afecto de un sector de la tilinguería informada con su particular estilo: el de una vecina de barrio que en la cola del almacén se queja de que todo lo que pasa a su alrededor (el aumento del tomate, la escasez de monedas, la sequía) es culpa del gobierno.

Ese contacto de la actriz, narrado por la propia Magdalena, derivará en una charla entre ambas en la casona que aquella tiene en Belgrano. Y saldrá publicada en la edición de Perfil del 8 de febrero. Es una conversación deliciosa, llena de complacencias y guiños afectuosos (como corresponde a dos buenas amigas), que nosotros sólo nos animaremos a interrumpir cuando consideremos que se impone meter un bocadillo.

“Todo esto me parece muy grave –explica Norma- porque tenemos una experiencia de vida que nos lleva a reaccionar. Me refiero a los que estamos por la República y la democracia (…). Lo de Nelson Castro colmó mi resistencia. Por eso te llamé: porque quería enterarme bien de cómo habían ocurrido las cosas. Yo no conozco a Nelson Castro. Es una persona a quien respeto, como respeto a otros periodistas que no son partidistas sino que tratan de mostrarnos la realidad”.

Como Magdalena permanece callada, uno aprovecha para meterse en el medio de la charla y preguntarse (aunque no vaya a obtener respuesta) cuándo estas dos mujeres estuvieron por la democracia. La actriz se fue a España hacia 1975 tras denunciar que había sido amenazada por la Triple A. Volvió a la Argentina a mediados de 1976 y trabajó en cine y teatro sin que nadie la persiguiera. La periodista, en tanto, hizo de sus giras mundiales con el programa Videoshow su gran aporte al conocimiento de lo que pasaba en nuestro país en aquellos años. Y en 1980 participó junto a otras colegas de la recordada entrevista al ministro del Interior, Albano Harguindeguy, a quien protegió con un candor de virgen.

Gracias a los archivos podemos recordar un pasaje de aquella jornada memorable. Magdalena decía entonces que en los noticieros de la televisión argentina había autocensura y que mucho de lo que salía al aire estaba controlado. ¡Epa! Miren a la Ruiz Guiñazú… ¡Qué “ovarios”, señores…! Aunque no quieran creerlo así denunciaba lo que pasaba: “Le voy a dar un ejemplo, señor Ministro: el año pasado hice una nota especial en el Congreso de Ginecología, donde se debatió la importancia de la píldora. ¡Y no me lo dejaron pasar…!”. Ah, era eso… Bueno, algo es algo. Así y todo, el general se enojó un poco por lo que le dijo la jugadísima periodista. Pero Magdalena lo calmó con esta caricia: “No queremos que usted crea, señor ministro, que estas son acusaciones en contra suyo. Son simplemente comentarios que le hacemos para que sepa qué es lo que a veces se dice y piensa…” (ver Para Ti, 14 de agosto de 1980).

Pero sigamos presenciando el “te-canasta” de estas dos señoras gordas en Belgrano “R”. Continúa hablando Norma… “Te repito: hay muchas cosas que me parecen muy graves. Esta última de Castro es, definitivamente, taparle la boca a alguien que no está de acuerdo con algunas acciones del gobierno. Por eso ayer tomé el teléfono y te llamé, porque sé que me ibas a contar la verdad del asunto. Cuando hablé con vos me intranquilicé todavía más, porque me dí cuenta de que los hechos no eran solamente una sensación mía, personal, porque no había mediado ninguna pelea con los dueños de Radio del Plata sino que, con un contrato todavía vigente, habían dejado afuera a este señor, que es un periodista respetable”.

-Pensé que realmente estabas muy preocupada…

-Por supuesto. Y creo que estas cosas merecen que todos nos preocupemos.

El foco de la charla sigue haciendo centro en asuntos que las dos amigas no dudan en vincular a actos de censura y persecución del gobierno contra los adalides del periodismo independiente. Lástima que en ningún momento, ni la actriz ni la conductora radial traen a colación la denuncia del periodista Chavo Fucks, de la misma Radio del Plata, quien no tuvo problemas en contar que Nelson Castro se hace víctima de una supuesta censura cuando en realidad lo que buscó es que le aumentaran de forma desmedida el ya de por sí desmedido sueldo que percibió durante 2008. ¿Quieren saber de cuánto hablamos? Hasta diciembre pasado, Castro cobraba 110 mil pesos por mes. A partir de enero de este año pretendía 225 mil…

Dice Aleandro: “Nunca hemos tenido en estos años de democracia cosas tan graves. Tergiversar y manipular la realidad… Considerar enemigo al que no piensa como uno…”. Se ve que no recuerda la persecución del Grupo Clarín a Liliana López Foresi, echada sin miramientos y hasta amenazada por no callarse la boca cuando en los ’90, desde el noticiero nocturno de Canal 13, trataba de desentrañar la traición del menemismo. Y eso por no hablar de las otras tergiversaciones y manipulaciones que los medios privados producen a diario.  

Mientras tanto, Magdalena, que para demonizar a los gobiernos peronistas es una santa, contribuye a ensombrecer esta atmósfera de “listas negras” del kirchnerismo al apoyar las palabras de aquella con un… “Vos, particularmente, has vivido en carne propia lo que significan la censura y el exilio”. Con lo que ya podemos imaginar el próximo escenario de nuestra prensa independiente. Nelson Castro, que sufre tanto la censura que tiene su programa semanal de TN y escribe para Perfil, podría viajar todas las mañanas hasta Montevideo (o a Colonia, que es más pintoresca) para realizar su programa de radio, y así tener un espacio desde el cual denunciar lo que no le dejan de este lado del Plata. Sí, una suerte de medio exilio en Uruguay, igualito que en la época de Rosas o de Perón, cuando nuestras clases ilustradas eran perseguidas por los tiranos depuestos.

Continúa la conversación. “A mí me parece que lo que está pasando, como distorsionar la verdad o prohibir a gente en su trabajo por desacuerdos políticos, son cosas gravísimas, pero que también preanuncian algo peor. Entonces creo que hay que estar alertas, hacer lo que se pueda para revertir la situación o, al menos, para que nos escuchen. No nos podemos quedar quietos en casa sin hacer nada”.

-Es como para preguntarnos: Norma, ¿qué nos pasa a los argentinos que cíclicamente caemos en la tentación autoritaria?

El llamado de la actriz a cerrar filas contra el “demonio” que nos gobierna, como asimismo el respaldo de la anfitriona a lo que sin duda es una descabellada visión sobre la realidad argentina, suenan preocupantes. ¿De qué están hablando estas mujeres? ¿Es que acaso estamos en presencia de una dictadura?

Para colmo, ya casi en el final del encuentro, ambas se quejan de que a los argentinos les falta “cultura democrática”. Norma Aleandro repite esos trillados conceptos de manual de escuela primaria. Se lamenta de que “¡nos escamotearon a Sarmiento! Yo iba al Normal Nº 9. Cantábamos el Himno a Sarmiento al llegar y a la salida, pero de Sarmiento, de sus libros y de sus ideas en las que explicaba cómo podría evolucionar el país, poco y nada. Nos quitaron cosas que podrían habernos dado una educación democrática”.

Avísenle que el fondo de época de los prohombres de nuestro liberal-cipayismo era el que marcó a fuego el gran maestro con su lengua hecha látigo y su pluma de plomo. Verdadero apologista del terror que escribió cosas como aquella de: 
“Costumbres de este género (se refería a la forma de vida de los gauchos y su manera de interpretar el país) requieren de medios vigorosos de represión, y para reprimir desalmados se necesitan jueces más desalmados aún (...).

Y eso por no recordar esta otra muestra de civilización y democracia. “¿Lograremos exterminar a los indios? Por lo salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar (...). Esa canalla no es más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se les debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”  (En El Progreso del 19 de mayo de 1857).

El te ya está frío. Y la conversación, que todavía tiene algunos pasajes más, ya no se aguanta. Es suficiente. Así hablan dos señoras gordas de la ilustrada y reputada Buenos Aires. No, claro que no tienen el grueso perfil de una Carrió o de una Stolbizer. Pero en el fondo, Aleandro y Ruiz Guiñazú son como ellas. Dos señoras gordas de billetes, de filosofía liberal, de vanidad racial, de ignorancia.

EL ESCÁNDALO ANTIMEDIÁTICO EN EL JUCIO A OLIVERA RÓVERE


El Tribunal Oral Federal 5 prohibió a los medios autorizados tomar imágenes del represor en la audiencia inaugural, desafiando una decisión anterior de la Corte Suprema. El desalojo de un fotógrafo de la agencia Télam desató la protesta del público y generó el repudio de funcionarios, abogados y organizaciones de derechos humanos.



El ex subjefe del Primer Cuerpo de Ejercito, el represor Jorge Olivera Róvere, comenzó a ser juzgado hoy por Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), acusado por más de un centenar de desapariciones y homicidios.

El ex militar, de 83 años, escuchó durante seis horas la lectura del auto de elevación a juicio oral, en el que se lo responsabiliza, entre otros crímenes, por la desaparición del escritor Haroldo Conti, de los parlamentarios uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz y de la economista Graciela Mellibobsky.

Pero la nota saliente de la primera jornada fue el escándalo suscitado por la negativa del TOF 5 de admitir una cobertura televisiva, radial o fotográfica de medios periodísticos.

En su defecto, los jueces Daniel Obligado, Guillermo Godoy Guillermo Frías, ofrecieron al igual que en noviembre pasado, las imágenes y el sonido del juicio captado por el circuito interno policial, cuyos fines son judiciales y no de difusión pública.

La prohibición es un desafío a la acordada 29 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 28 de octubre pasado, que recomendó a los tribunales orales la difusión de los juicios entre la población.

El desalojo de la sala de audiencias del fotógrafo de la agencia Télam, Leonardo Zavattaro, quien estaba autorizado a tomar imágenes del juicio para luego distribuirla entre otros medios, desató la protesta a gritos del público que acusó a los jueces de "botones" y "alcahuetes".

Zavataro fue echado por el secretario del Tribunal, Martín Schwartz, obedeciendo órdenes del tribunal, antes de que Olivera Róvere ingresara al recinto, de modo que la única imagen que pudo obtener del acusado fue tomada entre empujones y manotazos.

Previamente, había abandonado la sala de audiencias el equipo de Canal 7, que no aceptó la condición de permanecer sólo los tres minutos iniciales de la audiencia o en su defecto televisar utilizando las cámaras policiales.

El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Duhalde, presente en la sala de audiencias junto al público, se manifestó "preocupado por la forma restringida en que el tribunal ha recogido las indicaciones de la Corte Suprema".

Esta actitud restrictiva fue denunciada ante la Corte Suprema de Justicia por la Asociación de Ex Detenidos y Desaparecidos, que acusó al TOF 5 de "montar una parodia tendiente hacer creer que cumplía con la acordada del tribunal cuando en realidad estaba impidiendo la publicidad del proceso”.

A su vez, el abogado Ricardo Monner Sanz, también presente en la sala y querellante en una causa conexa, formuló otra denuncia coincidente ante el máximo tribunal por incumplimiento de la acordada 29.

También el director de Télam, Martín Granovsky, planteó su preocupación "por la actitud hostil hacia la prensa” en una carta dirigida al presidente del máximo tribunal de justicia, Ricardo Lorenzetti.

En la misiva, Granosvky sostiene lo siguiente: “En el levantamiento de Semana Santa de 1987, un carapintada apuntó con su arma contra un auto en el que viajaban periodistas de la agencia Noticias Argentinas. Rafael Calviño tomó la imagen, que muestra el agujero de la pistola dirigido a su cámara. Esa vez el suboficial Maguire llegó tarde. El fotógrafo disparó primero. No hay peligro cuando el fotógrafo dispara primero. Los riesgos aparecen cuando la Justicia no es tal, en dictadura, o cuando en democracia la morosidad de ciertos magistrados se convierte en una profecía autocumplida de la negación de justicia”. 

“Sería bueno que lo supieran algunos miembros del Tribunal Oral Federal número 5 y el secretario Schwartz, encargados de sustanciar el juicio público sobre Olivera Róvere y, al menos en la teoría, responsables de iniciar el proceso judicial a los acusados de violaciones a los derechos humanos en el ámbito de la Escuela de Mecánica de la Armada”, agrega el titular de la agencia estatal. 

El permiso originalmente dado por el TOF 5 para que tanto Télam como el Canal 7 difundieran imagen y sonido propio sobre la audiencia había sido gestionado por la propia Corte Suprema el lunes por la noche, según dijeron fuentes judiciales.

Esta intervención se materializó en la presencia del jefe de prensa del Máximo Tribunal, Ricardo Arcucci, que minutos de después de las 10 ingresó a los tribunales federales de Comodoro Py acompañando al equipo de la televisión pública.

El juicio a Olivera Róvere es un segmento de la denominada megacausa del Primer Cuerpo de Ejército, iniciada en 1986 y clausurada un año después por las leyes del perdón anuladas en el 2005.

En una segunda etapa del mismo juicio serán enjuiciados dos generales, dos coroneles y un teniente coronel que fueron jefe de área militar Capital federal durante la represión ilegal.

El tribunal sesionará los días martes, miércoles y jueves y en la audiencia de mañana Olivera Róvere será indagado, con derecho a rechazar las acusaciones o a negarse a declarar.

ABUELAS CONFIRMÓ EL HALLAZGO DE LA NIETA NÚMERO 97



Las Abuelas de Plaza de Mayo dieron a conocer este viernes que encontraron a la nieta recuperada número 97, hija de Antonio García y de Beatriz Recchia, hermana de Juliana García Recchia, que trabaja para la organización de derechos humanos.

La novedad fue dada a conocer por la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto y por otras integrantes de la organización; por la hermana Juliana y en presencia del secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde y de Taty Almeida, miembro de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

La noticia de que el análisis de ADN había dado positivo en un 99,9 por ciento de certeza fue dada a conocer a la nieta recuperada por la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, quien condujo la investigación del caso desde la denuncia de Abuelas en octubre de 2007.

"Soy la persona más feliz del mundo", dijo Juliana al confirmar que había encontrado a su hermana, luego de 32 años de permanecer con una identidad cambiada.

Juliana agregó que "lo mejor de mi vida fueron el nacimiento de mis hijos y ahora el nacimiento de mi hermana".

Los ojos se le nublaban a medida que respondía las preguntas de la prensa en el salón de Abuelas y bajo la mirada atenta y cariñosa de Estela y de las demás abuelas.

"Fue un embarazo de 32 años", añadió Juliana sobre la hermana, cuya identidad física fue preservada, "pertenece al ámbito de lo privado", señaló.

Juliana García Recchia y las abuelas agradecieron lo hecho por el juzgado, como por las autoridades del Banco Genético de datos del Hospital Durand, que llevaron adelante el análisis de ADN.

Según fuentes confiables, la muestra de sangre para determinar la verdadera indentidad de la nieta 97 fue tomada por la jueza en diciembre último, luego de citar en dos oportunidades a la persona.

Ante la inasistencia de la nieta recuperada, la magistrada se hizo presente en la vivienda y le advirtió que si no se prestaba a la extracción sanguínea iba a retirar del lugar el cepillo de dientes y ropa interior, elementos eficaces para lograr el ADN.

El resultado de la muestra de sangre lo entregó este jueves el Hospital Durand, tras lo cual la magistrada citó a la principal involucrada para darle a conocer que era hija de Antonio y de Beatriz, secuestrados en un operativo militar en Villa Adelina el 12 de enero de 1977.

Antonio, militante de Montoneros como su esposa, fue asesinado en el lugar, mientras que a Beatriz la llevaron junto a Juliana, de 4 años. Al día siguiente de la muerte, Antonio fue enterrado como NN en el cementerio de Boulogne.

Beatriz estaba embarazada de cinco meses. "Yo recuerdo la panza de mi madre, donde estaba mi hermana", observó Juliana.

"En este contacto físico no hay palabras. No lo puedo creer que hayan pasado 32 años, que haya pasado 32 años secuestrada", añadió emocionada, con su voz casi quebrada.

La Policía Bonaerense confirmó, en 1978, en forma oficial a la familia que los restos de Beatriz tenían signos que la mujer había estado embarazada. La joven madre fue vista por última vez por otros secuestrados en "El Campito", de Campo de mayo en el mes de mayo de 1977.

Juliana criticó a algunos medios que dieron a conocer el supuesto nombre y apellido de la hermana ahora recuperada. Cuando se le preguntó si pronto adoptaría el apellido de sus padres, Juliana respondió "todo eso se verá".

Tampoco quiso confirmar si su hermana vive en la ciudad de Buenos Aires. "Vive en algún lugar", contestó cortante.

Fuentes seguras dieron cuenta a Télam que el padre apropiador fue miembro del batallón 601 de inteligencia del Ejército y que en años posteriores perteneció a la oficina de cultura de la embajada argentina en Roma.

A través de la investigación que hizo el juzgado, se encontraron datos en el hospital militar de Campo de Mayo, aunque la nieta recuperada se da como que nació en "El Campito".

De acuerdo con las fuentes, la madre usurpadora hizo una consulta médica por esterilidad un mes más tarde de haber dicho que la niña apropiada era su hija genética, según consta en la causa del juzgado.

"No podemos tratar a los casos uno por uno, aquí hubo un genocidio. Hubo una generación, entre el ’75 y el ’80, cuya identidad está en duda", sintetizó Juliana al enmarcar el caso de su hermana y de otros cientos de bebés cuya identidad fue cambiada.

Carlotto explicó luego que "el apropiador es un delincuente. Aquí no hay más que eso", cerró para calificar a quien mantuvo durante 32 años con una identidad cambiada a una joven, que este jueves supo quién era y qué fue de sus padres.

Fuente: Telam

ARTECHE Y LA PUTA MADRE QUE TE PARIÓ


*Por Hector Timerman

"Arteche y la puta madre que te parió"

La frase de Federico Luppi en la película Plata Dulce -un clásico del cine nacional estrenado en 1982, en los últimos tramos de la dictadura militar- describió mejor que cualquier análisis un descubrimiento de la clase media: una vez más, el establishment argentino dejaba de necesitarla, y ella volvía a ser parte de la legión de los excluidos, en un proyecto de país que no la consideraba.

Los engatusados por los Arteche de la dictadura no fueron ni secuestrados ni torturados ni están desaparecidos. No los evocan monumentos ni se les organizan homenajes, y mucho menos despiertan admiración como víctimas de la dictadura.


Sin embargo, los cientos de miles de argentinos que encarnó Luppi en Plata dulce también fueron víctimas. Arteche hizo con Luppi lo mismo que José Martínez de Hoz con toda la clase media. Lo convenció de que las puertas del paraíso económico y social se habían abierto también para él. Vivir de la especulación financiera, cerrar el taller o el comercio y dedicarse a la importación, viajar a Miami, mudarse a un country. 
En fin, pasar de la popular a la platea de la vida. Lo que Arteche-Martínez de Hoz nunca le avisó es que no es lo mismo alquilar que ser propietario. Y a la clase media le cancelaron el contrato sin los dos meses de preaviso.


Plata dulce es una película que se podría haber filmado varias veces en la Argentina: todas las veces que la clase media, embelesada por los "beautiful few", despreció a quienes fueron sus socios naturales en los períodos de crecimiento. Como en el tango, cuando Margarita se creyó Margot. La clase media creció (en número y poder económico) cuando se alió con las clases populares. Las luchas obreras, las ilusiones de los inmigrantes y el fortalecimiento de un Estado protector crearon las condiciones necesarias para su expansión. Obreros que comenzaban a consumir y un Estado que proveía la educación, la salud y la seguridad para que sus hijos se incorporaran a un mundo casi sin límites.


De esa alianza surgen los gobiernos de Yrigoyen y de Perón. Y, en esos años, también llega la burguesía nacional, que apostando al país reemplaza a los monopolios extranjeros que controlaban la economía. Sin embargo, esa alianza exitosa provocó las más grandes tragedias nacionales, cada vez que una clase media exitosa ha vuelto a creer que se ha ganado el derecho de mirar para arriba y escupir para abajo. 
Muchas cosas cambiaron, para bien, con el retorno de la democracia. Todavía, sin embargo, las falsas ilusiones que venden los Arteches siguen calando en una clase media deseosa de escalar ese peldaño con el cual siempre termina tropezando. 

Los años de Menem lograron, sin las bayonetas, los mismos efectos que describe Plata dulce. Barrios privados, dólar barato, educación privada, medicina prepaga e, infaltables, los viajes de compras a Miami. Mientras la clase media paseaba, de prestado, por el paraíso, los herederos de Arteche nos dejaban sin las pymes, sin sindicatos, sin educación ni salud pública. Y endeudados, muy endeudados. 
Cuando todo explotó, la clase media volvió, una vez más, a recordar sus orígenes. En 2001, en los barrios se cantaba "piquete y cacerola, la lucha es una sola". ¿Quién se hubiese imaginado que aquellos que golpeaban desesperados las puertas de los bancos, en pocos años volverían a sacudir sus cacerolas junto a la Sociedad Rural?

Tal vez era difícil imaginar, en esos días tristes, que una vez más la Argentina volvería a resurgir con la misma fórmula. Un Estado que invierte en educación, en salud, que promueve el consumo interno, que alimenta a la pequeña y mediana empresa, que desactivó la especulación financiera reemplazándola por una economía de producción. No hay ningún misterio: la fórmula que hemos aplicado es la misma que ya había dado resultados con el viejo radicalismo y con el primer peronismo. 

Tampoco la derecha es muy imaginativa. Vuelve con sus viejos cantos de sirena. Acusan al Estado de parasitario, a los obreros de querer fundir al pequeño empresario, de impedir a una clase con poder adquisitivo que compre paragüitas de Hong Kong. 

Habrá que ver si esta vez la clase media vuelve a enamorarse de una fantasía o si, finalmente, mandamos a Arteche a la puta que lo parió antes de que nos vuelva a estafar. Será el primer día de un país maduro. Que llegue ese día no sólo depende de la clase media.

*Embajador argentino en Estados Unidos

DONDE DECÍA PERIODISTA DEBIO DECIR....



*Por Miguel Bonasso



La campaña de lanzamiento del diario Perfil ("Donde decía... debió decir...") es realmente llamativa y busca diferenciarse en un país donde buena parte de la prensa se ha especializado en decir una cosa por otra.

Como "Proceso de Reorganización Nacional" en lugar de "exterminio sistemático", según reza en uno de los avisos del nuevo matutino que dirige el señor Jorge Fontevecchia. Salvo que el slogan "donde decía tal cosa debió decir tal otra", con el que se pretende dictar cátedra de honestidad periodística, se aplica de manera casi obscena al propio señor Fontevecchia. Que en mayo de 1978, en vísperas del Mundial de Fútbol y en pleno apogeo de la dictadura militar, descalificó en su revista La Semana la primera denuncia sobre la ESMA producida por un sobreviviente, Horacio Domingo Maggio. Al que sepultó con el mote policial de "terrorista", antes de que fuera capturado y asesinado por los represores y exhibido por el Tigre Acosta, tirado en el piso de una camioneta, para advertencia de los otros desaparecidos de la Escuela de Mecánica de la Armada.

En una nota firmada por él, Fontevecchia escribió literalmente: "La 'denuncia' (de Maggio) centra su objetivo en que existe en la Capital Federal un campo de concentración regenteado por las fuerzas de seguridad conjuntas en el cual él y otros mucho más importantes desaparecidos estuvieron o están detenidos. Cuenta detalles de las presuntas torturas de que son objeto los allí alojados, aporta mapas del lugar y una serie de detalles cronológicos de su paso por éste, aclarando que se encuentra en libertad por haber escapado, no se sabe cómo, de ese extraño encierro. Ese mediodía, en una reunión con los secretarios de redacción, comentábamos la posibilidad de que, con tantos periodistas extranjeros en el país, una copia de esta carta llegara a sus manos. Y no dudamos un minuto: serían pocos los que se tomarían la molestia de chequear esa información. ¿Para qué? Un campo de concentración es un tema muy vendedor. Además, al lector hay que decirle lo que le gustaría escuchar. Y más si los lectores forman parte de la adoctrinada opinión pública europea". Luego Fontevecchia relata cómo se pone en contacto con su corresponsal en París, Edgardo Martolio, y éste le cita como novedades tres artículos sobre Argentina publicados por el enviado especial de Le Monde, Jean Pierre Clerc. Uno de ellos, refiere el actual director de Perfil, contenía la carta "que firma el mencionado terrorista Horacio Domingo Maggio". Otro describía la situación imperante en la Argentina y un tercero contaba la propia odisea de Clerc (encargado de América Latina en el gran diario francés) que había sido detenido durante cinco horas en Ezeiza y le habían fotocopiado todos los documentos que se llevaba a París. Cuando le llegaron los recortes de Francia, el director de La Semana y Perfil ordenó "una investigación periodística" que no tuvo por objeto solidarizarse con el colega retenido por los represores locales, sino echar sombra sobre sus "extraños pasos" en el país, para terminar preguntándole por esa carta de Maggio que misteriosamente había logrado ocultar a sus inquisidores. "Señor Clerc --interrogaba Fontevecchia--, ¿y la carta del señor Horacio Domingo Maggio?".


Como remate, en ese mismo mes La Semana (es decir Fontevecchia) publicó un editorial donde se decía en forma de "Carta abierta a un periodista europeo": "Y, por favor, no nos venga a hablar de campos de concentración, de matanzas clandestinas o de terror nocturno. Todavía nos damos el gusto de salir de noche y volver a casa a la madrugada. Vivimos desarmados. Y eso ocurre en Sudamérica. Aquí todavía no asesinamos a los 'colonos europeos'. No se confunda con Zaire o Angola. Somos tan orgullosos que ni siquiera se nos ocurrió llamar a los cubanos para que nos auxilien".

Como ocurre ahora con el juez español Baltasar Garzón, hubo entonces extranjeros con más decencia y coraje que muchos nacionales para denunciar el genocidio.

A diferencia de Fontevecchia, Maggio era un personaje heroico y entrañable, que engañó a sus verdugos y logró escaparse de la ESMA, ese lugar "tan vendedor" donde desaparecieron para siempre 5000 argentinos. Según lo que se sabe hasta ahora, habría sido el primero de los dos únicos prisioneros que pudieron fugarse. El segundo fue Jaime Dri. (Aunque hace años circuló el rumor de que otra prisionera, una adolescente que permaneció anónima lo había logrado antes que ellos, esta versión nunca pudo confirmarse.) Desde la clandestinidad, Maggio llamaba todos los días a sus antiguos verdugos para putearlos. Pero no se limitó a esa simpática revancha. También redactó la primera denuncia sobre la ESMA, de sorprendente precisión, que fue perfeccionada pero nunca desmentida por los testimonios posteriores. Y la envió en forma de carta a los principales dignatarios de la Iglesia, a la dirigencia política en su totalidad y a todos los medios periodísticos de la Argentina. Nadie le llevó el apunte. Sólo tuvo el apoyo del corresponsal en Argentina de la agencia norteamericana Asociated Press, Richard Boudreux (que se entrevistó en Buenos Aires con el ex desaparecido a riesgo de su propia vida) y el del citado Clerc. El único periodista argentino que aludió a la denuncia --Fontevecchia-- lo hizo para desmentirla y descalificar al autor que, poco después, murió enfrentando --con piedras, porque no tenía balas-- a una patrulla del Ejército. Como ve, señor Fontevecchia, donde dice "terrorista" debe decir "desaparecido asesinado" y donde dice "periodista que dicta cátedra" debe decir "propagandista de la dictadura.

*Diputado de la Nación