Seguidores

16 de agosto de 2009

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

*Por José Rojas

Buscando entre los blogs amigos encontré este poema de Cortazar, que, creo, refleja lo que por estas horas pasa en el periodismo argentino, "Colonizado" por intereses foráneos, que se traduce en una dura persecución a los periodistas independientes.

Comparto esto con ustedes para que tengamos la certeza de que lo que le paso a Claudio Díaz no es nuevo, sino que es una continuidad de hechos que tienen su origen en lo más oscuro del pasado político de nuestro país.


Fragmento del poema “Policrítica en la hora de los chacales”, que el argentino Julio Cortázar escribió en el año 1971 a raíz de la detención en Cuba del poeta Heberto Padilla por motivos políticos. La detención provocó un tremendo despliegue de propaganda anticubana que Cortázar y otros escritores e intelectuales de izquierda trataron de contrarrestar. Con ese motivo acudieron a la embajada cubana en Francia, buscando información verídica sobre el hecho que les permitiera enfrentar la ola de mentiras y acusaciones falsas que se publicaban en los periódicos del mundo occidental se divulgaba que Padilla estaba siendo torturado.


Policritica en la hora de los Chacales


De qué sirve escribir la buena prosa,
de qué vale que exponga razones y argumentos
si los chacales velan, la manada se tira contra el verbo,
lo mutilan, le sacan lo que quieren, dejan de lado el resto,
vuelven lo blanco negro, el signo más se cambia en signo menos,
los chacales son sabios en los télex,
son las tijeras de la infamia y del malentendido,
manada universal, blancos, negros, albinos,
lacayos sino firman y todavía más chacales cuando firman,
de qué sirve escribir midiendo cada frase,
de qué sirve pesar cada acción, cada gesto que expliquen la conducta
si al otro día los políticos, los consejeros, las agencias,
los policías disfrazados,
los asesores del gorila, los abogados de los trusts
se encargarán de la versión más adecuada para consumo
de inocentes o de crápulas,
fabricarán una vez más la mentira que corre, la duda que se instala,
y tanta buena gente en tanto pueblo y tanto campo de tanta tierra nuestra
que abre su diario y busca su verdad y se encuentra
con la mentira maquillada, los bocados a punto, y va tragando baba prefabricada, mierdas en pulcras columnas, y hay quien cree
y al creer olvida el resto, tantos años de amor y de combate,
porque así es, compadre, los chacales lo saben: la memoria es falible
y como en los contratos, como en los testamentos, el diario de hoy con sus noticias invalida
todo lo precedente, hunde el pasado en la basura de un presente traficado y mentido.
Entonces no, mejor ser lo que se es,
decir eso que quema la lengua y el estómago, siempre habrá quien entienda
este lenguaje que del fondo viene,
como del fondo brotan el semen, la leche, las espigas.
Y el que espere otra cosa, la defensa o la final explicación, la reincidencia o el escape, nada más fácil que comprar el diario made in USA
y leer los comentarios a este texto, las versiones de Reuter o de la UPI
donde chacales sabihondos le darán la versión satisfactoria,
donde editorialistas mexicanos o brasileños o argentinos
traducirán para él, con tanta generosidad,
las instrucciones del Chacal con sede en Washington,
las pondrán en correcto castellano, mezcladas con saliva nacional,
con mierda autóctona, fácil de tragar.
No me excuso de nada, y sobre todo
no excuso este lenguaje,
es la hora del Chacal, de los chacales y de sus obedientes:
los mando a todos a la puta madre que los parió
y digo lo que vivo y lo que siento y lo que sufro y lo que espero…
Julio Cortázar (1971)

Publicar un comentario